Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

José Ángel Serrano Benítez murió el 14 de octubre pasado en el departamento de aislamiento de la macrocárcel de Zuera (Zaragoza). Lo “encontraron” los carceleros al abrir la puerta de la celda donde estaba encerrado para el primer recuento de la mañana. Estaba desnudo, en el suelo, cerca del micrófono del interfono que había en la celda y que no funcionaba. José había puesto no hacía mucho una denuncia, en la cárcel Picassent, por el hecho de que los carceleros desconectaban, para no ser molestados durante la noche, los interfonos del módulo de aislamiento, donde estaba encerrado completamente solo. En Zuera, al parecer, pasaba lo mismo. Y tampoco le hubiera servido de nada golpear la puerta y gritar, pues la dirección carcelera ha reconocido que no se hicieron en su lugar de encierro rondas de control ni recuentos en toda la noche. Su compañera y su familia están exigiendo que se le haga una autopsia completa, con las debidas garantías, para poner en claro las verdaderas causas de su muerte. José era un preso reivindicativo, supuestamente conflictivo, que había pasado los 18 años que llevaba encerrado en primer grado, régimen cerrado, muy a menudo en completo aislamiento, y estaba sometido a un tratamiento psiquiátrico irregular, sin los controles médicos pertinentes, en constante variación sin opinión facultativa competente, debido a los constantes y arbitrarios traslados que sufría, como castigo suplementario y encubierto. Su situación queda bien explicada en el siguiente texto, publicado por un familiar en redes sociales:

Buenas tardes amigos, seguidores, navegadores y familia… que alguien ha muerto es decir poco cuando ese alguien ha sido matado poco a poco por estar enfermo…

Los primeros indicios de su enfermedad se empezaron a notar hace casi 20 años, cuando el psicólogo de la cárcel de Basauri le diagnosticó por primera vez recién entrado en prisión…

Nadie tuvo en cuenta el diagnóstico y le llevaron a Puerto de Santa María, donde empezó el calvario del primer grado y régimen cerrado de 18 años seguidos; su delito, tener dignidad y no hincar la rodilla ante la presión, castigo y golpes de los carceleros, hasta el punto de empezar a contestar a los golpes con golpes, esa fue su sentencia, nadie sale vivo de la cárcel si no se rinde y acepta quien es el amo dentro de la prisión…

Muchos castigos, esos castigos de película dentro de los agujeros mas profundos de tantas prisiones que ha recorrido, hasta el punto de encadenar tres veces seguidas castigos de 42 días más 42, más 42 dentro de una minicelda sin luz natural y sin patio; tres veces en 4 años 126 días seguidos encerrado.

Teniendo en cuenta que ya tenía problemas de adaptación en prisión, estos castigos solo sirvieron para reafirmar su determinación de no ceder nunca al chantaje, resistir hasta morir como así ha pasado… sus carceleros habrán descansado, pero mi familia aún continuará hasta el final y cogeremos su antorcha para ver si podemos conseguir que los FIES y sus verdugos desaparezcan de nuestras prisiones.

Ha sido un calvario, de hambre, de huelgas, de heridas, de soledad, de amenazas cumplidas y silencios. Más pérdidas de papeles, informes y demás extrañas descoordinaciones que llevaron a la muerte a una persona que con apenas 20 años entró a la cárcel a cumplir una condena de 14 años, y 18 años después aún seguía preso y supercastigado por ser una alma indomable…

Por favor compartir en muros y grupos.

Como declaraba su compañera en la rueda de prensa convocada el pasado 18 de enero en Bilbao para dar a conocer el caso: «Tres meses después de su muerte, su cuerpo sigue sin ser enterrado. Se supone que está en el instituto anatómico forense de Zaragoza pero ni tan siquiera lo sabemos con certeza porque tampoco se facilita información al respecto. Es un mutismo descorazonador”. La autopsia y el «informe forense» realizados «de oficio» son totalmente insuficientes para averiguar las causas del fallecimiento, pues  se limitan a considerar muestras toxicológicas, abundando en el tópico oficial  de la «muerte por sobredosis», que tiende a hacer responsables a las víctimas de las negligencias y abusos de la administración. Sin embargo, la normativa en vigor estipula que para casos de muerte súbita de un adulto se tomarán muestras de todos los órganos y se considerarán los antecedentes clínicos, cosa que no se ha hecho en el informe que se pretende oficialmente dar por bueno.

La familia denuncia la resistencia por parte del correspondiente Juzgado de Instrucción de Zaragoza a realizar una investigación mínima, actitud “que es contraria a la postura de la Corte Europea de Derechos Humanos en cuanto a la obligación de las autoridades de  investigaciones prontas y oportunas, que es precisamente la que está fallando”. Y denuncia además que se está obstaculizando el acceso de su pareja a la justicia gratuita, que necesita para intentar acceder a las periciales de parte, “pruebas que la familia no puede costear y que originan indefensión, prohibida constitucionalmente”. Por si todo eso fuera poco, en todo el tiempo transcurrido desde la muerte de José, ni a sus padres ni a su pareja se les han dejado ver el cuerpo, “lo cual evidencia la crueldad e insensibilidad de las instituciones respecto al sufrimiento ajeno”. El trato cruel, inhumano y degradante del que ha sido víctima hasta su muerte José Ángel Serrano Benítez, como en otros muchos casos de presos enfermos o sometidos a régimen especial de castigo, se hace extensivo también a su familia.

Su gente no se resigan a sufrir en silencio tantos abusos, se han empeñado en denunciarlos públicamente y piensan ir hasta el final también en el terreno jurídico. Para pagar los gastos del procedimiento y, especialmente, de las pruebas periciales, piden ayuda solidaria. Quien se anime a aportar alguna cantidad, puede ingresarla en el siguiente número de cuenta: ES66 2095 3150 2310 9280 7584.

Fuentes: 

La Cárcel Mata: José Ángel Serrano Benítez Muere Sin Asistencia En El Aislamiento De La Prisión De Zuera (Zaragoza)

Un preso de Bilbo lleva tres meses en la morgue de Zaragoza a la espera de una autopsia «completa y con garantías»

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

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Boletines Publicaciones

Presentamos el boletín Tokata recién salido este mes de enero sobre el desarrollo de la propuesta de debate y lucha colectiva. Hablamos de la situacion de José Antonio Casasola Astorga, abandonado a la muerte en la cárcel de Villabona, y de José Ángel Serrano Benítez, muerto en octubre por causas no aclaradas en la prisión de Zuera, cuya familia pide una autopsia con garantías a la que se oponen la administración y la fiscalía. Hablamos también, con la abogada que la ha presentado en nombre de la familia, de la querella que denuncia a la administración por el trato cruel, inhumano y degradante y abandono médico sufrido por Luis A S, en la prisión de Picassent, mientras era llevado a la muerte por un cáncer y por las condiciones inhumanas que se le hacía sufrir en esa cárcel. Comentamos algunas actividades de solidaridad con las compañeras presas en Alemania, acusadas de expropiación bancaria, y de la proximidad del inicio del juicio contra ellas.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga


localanarquistamotin.noblogs.org

A continuación traducimos de la Directa un artículo que informa de manera bastante completa sobre la situación.

Arranca el juicio contra dos anarquistas acusadas de asaltar un banco en Alemania

El jueves 23, de febrero, se abrirá en Aachen la vista oral contra las activistas detenidas en Barcelona y el grupo de apoyo ha convocado una manifestación para exigir su libertad este sábado al mediodía en la villa de Gracia

El pasado 13 de abril los Mossos lanzaban una operación policial  contra el movimiento libertario en la ciudad de Barcelona. Una vez más, lo hicieron de la mano de la Audiencia Nacional (AN) española, con la que la policía catalana ya se había asociado en al menos tres ocasiones en un año y medio para actuar contra el anarquismo: desde la irrupción en el centro social okupado Kasa de la Muntanya el 16 de diciembre de 2014, pasando por la Operación Piñata el 30 de marzo de 2015, hasta la segunda parte de la Operación Pandora consumada en octubre de 2015.

En aquella ocasión, un numeroso contingente de la Brigada Móvil de los Mossos aprovechó la cobertura judicial del alto tribunal para irrumpir de madrugada en el histórico Centro Social Okupado Blokes Fantasma del barrio de la Salud, donde los agentes derribaron la puerta, causaron desperfectos en el mobiliario y retuvieron en su interior durante doce horas la veintena de vecinas que viven. Paralelamente, la policía también registró dos domicilios particulares, uno en la villa de Gracia y el otro en el barrio del Carmel, vivienda donde fue detenida una mujer de 35 años.

Actividad en la calle Sociedad-cárcel

Sabemos que en las prisiones del Estado Español se dan malos tratos y vejaciones continuadas, que el sistema penitenciario va enfocado a que ello ocurra también lo sabemos. Que el castigo es para los pobres, que tengan miedo de ser castigadxs y de quien es castigadx también. Que el apoyo y la solidaridad que las personas que están dentro necesitan  no es fácil de unificar también lo sabemos, como también sabemos que es de eso de lo que el sistema se nutre, de que estemos solas ante sus patadas, bajo su yugo…

Últimamente, la Sanidad dentro del ámbito penitenciario está en el punto de mira y de debate, porque la situación no es para menos. Responsabilizándose Comunidades al gobierno Central y viceversa hace más de una década sobre quién es competente de hacerse cargo y gestionarla, mientras que quizá es de los menores problemas que sufre, no es más que pasarse una “bola”.

La población penitenciaria ha disminuido levemente en los últimos años, pero el hacinamiento es aún patente, además de la falta de medios en todos los sentidos  y de suficientes profesionales que muestren un mínimo de respeto e interés por atender a las personas presas de las que son responsables, el negocio de las farmacéuticas que encuentran una gran cartera de “clientes” en los mismos va en aumento, el incremento exponencial de las enfermedades mentales entre las personas presas es ya un hecho.

Todos estos factores facilitan el castigo, como única meta del sistema penal/penitenciario, cuyos medios coercitivos son precisamente la humillación, los malos tratos, la desidia, el abandono, el olvido…

En esta cruel realidad penitenciaria se desarrolló la triste y denigrante historia por la que hicieron atravesar a L.A.S. y a su familia la Institución Penitenciaria, concretamente la del Centro de Picassent y más concretamente el personal médico responsable del módulo 25.

Él entró condenado con una salud  normal para una persona de 36 años, para abstraerse de lo que supone estar encerrado, procuró hacer vida activa, iba asiduamente al gimnasio y consiguió un puesto en un taller remunerado.

A los dos años de ingresar en prisión de pronto comenzó a sentirse demasiado cansado, tanto que no podía hacer la vida activa que hasta entonces había logrado llevar. Un día acudió a la enfermería por unos bultos extraños que le aparecieron en el rostro, le aplicaron unas curas superficiales  y de vuelta al módulo. Pero aquello no fue más que el principio de los meses de sufrimiento que le esperaban. Las consultas a enfermería se convirtieron en semanales y todas  ellas con una misma dolencia en el interior del abdomen “me duele por dentro” decía; pero el tratamiento sin que se le solicitara ningún tipo de prueba  variaba cada semana entre los diferentes analgésicos y antiinflamatorios que en una consulta se pueda  encontrar.

Así las cosas, su vida en cosa de un par de meses dio un giro bestial y dentro de prisión parecían hacer caso omiso… Bajó el ritmo en el gimnasio hasta dejarlo en cuestión de un par de semanas desde que empezara con aquél extraño cansancio y continuado dolor, en su puesto de trabajo no podía seguir rindiendo por ese mismo dolor, lo desgraciadamente curioso es que por motivos de salud dejó su puesto de trabajo, curioso porque parece una extraña ecuación la planteada, ya que cabe pensar que si unx en su trabajo cae enfermx le den una baja laboral en el médico y no una definitiva, quedándote sin ningún derecho ni remuneración, extraño, ¿verdad? Como si supieran que no podría volver a reincorporarse al ver que su estado de salud empeoraba visiblemente. No le dieron una baja laboral más que de 4 días, después le “obligaron” a dejar su puesto de manera definitiva.

Los dolores eran cada vez mayores, la falta de apetito y la pérdida estrepitosa de peso eran notables a la vista, de llevar una vida activa a quedar tirado en el patio porque nada más era capaz de hacer y todo ello a la vista de todo el personal funcionarial, médico y psicosocial del módulo. ¿Nadie se preguntó si le podría pasar algo grave? ¿O conscientes de que era eso lo que ocurría lo dejaron pasar sin más?

Dos meses después  de visitas semanales a la enfermería pidiendo  ayuda, llamó a su madre para hacerle saber que su hijo se moría. No podía soportar más el dolor y deseaba morir, pero además de ese horrible deseo sentía que su cuerpo dejaba de responder.

Asustada y alarmada la madre llama al centro penitenciario y la pasan con el subdirector médico, quien le asegura no tener constancia de la situación (a pesar de que Luis había enviado dos instancias dirigidas a él solicitando su auxilio hacía unos 10 días la primera y un par la segunda).

Esa misma tarde bajaron a visitarle y tuvo que ser ingresado de urgencias en el Hospital Universitario de Valencia donde le practicaron la primera radiografía y encontraron unos extraños bultos en la zona del hígado y del páncreas de un tamaño más que considerable, por lo que solicitaron una resonancia.

Dos semanas después nada parece avanzar excepto su malestar por lo que hace falta que sufra un desmayo en su módulo para  que vuelvan a ingresarle, esta vez para no volver a prisión. Efectivamente algo grave era lo que crecía en su interior; diversas pruebas en cuestión de pocos días dieron al personal la convicción de que podría estar sufriendo un cáncer de páncreas y metástasis en el hígado, por lo que fue trasladado a la unidad de oncología del HGUV.

Por su parte, la junta de tratamiento y la dirección del Centro Penitenciario decidieron darle la libertad condicional por medio del art. 91. 3 del CP, esto es, por enfermedad incurable. Así sin haber obtenidos los resultados de la biopsia le dan el alta en el hospital a esperas de los resultados y puede por fin volver a casa con su familia.

La dignidad ya se la habían casi arrebatado del todo, ya no podía moverse por sí solo, la enfermedad estaba muy avanzada a causa de la mala praxis, del pasotismo, de los malos tratos en general a los que fue sometido dentro de prisión, abandonado a su “suerte” con una enfermedad que le fulminaba, hasta que avisó a su madre y en prisión vieron el problema: alguien reclamaba por él, no sería un número más fallecido dentro por circunstancias no resueltas, tenía una familia que no iba a dejar que lo mantuvieran en el olvido, si no que haría lo posible por sacarle, cuidarle y denunciar por lo que les estaban haciendo pasar.

Pero ya era tarde para devolverles la dignidad que le habían arrancado. No diremos que la cárcel le enfermó, porque es un extremo incierto, pero de lo que estamos segurxs es de que la cárcel y el personal responsable fueron los causantes de un sufrimiento agravado, excesivo y sin sentido. Que si hubieran sido un poco responsables hubieran procurado saber qué le ocurría, le hubieran realizado pruebas  antes, pues no era  normal su estado y la rapidez de su empeoramiento y si hubiera sido esto lo que hubieran hecho, aunque no le hubieran curado, sí le hubieran proporcionado un pequeño alivio al sufrimiento y dolor que la multitud de medicamentos a los que le expusieron no sólo no le ayudaron en nada a paliarlo, sino por el contrario, estamos segurxs de que lo que hicieron fue que empeorara.

A mediados de agosto, después de un corto pero intenso tratamiento con el que ya nada se podía hacer por él, excepto proporcionarle morfina para  paliar  el dolor, Luis fallecía junto a lxs suyos pero demasiado pronto, demasiado deteriorado, sin haber tenido una sola oportunidad porque no le habían dejado otra opción que una muerte dura y rápida y de cuyos responsables aún siguen dependiendo miles de vidas entre los  horribles muros de ese lugar donde, como dijera José Revueltas , reina la tristeza , no se castiga el delito, se castiga la pobreza se.

Por todo ello, la familia de Luis no ha querido quedarse al margen y el día 11 de Enero de 2.017 han presentado una querella contra los responsables de este calvario que jamás hubieran imaginado que tendrían que atravesar. Para que no le pase a una sola persona más, para que la pasividad y crueldad con la que se trata a las personas presas no quede impune una vez más.

Pedimos vuestro apoyo y solidaridad. Será un duro camino pero juntxs se llevará mejor.

ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES

NI UNA MUERTE MÁS, NI UN MAL TRATO MÁS

 FAMILIARES Y AMIGXS DE LUIS ACEDO SÁEZ

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Hemos recibido un correo con el texto siguiente:

Egunon:

Desde la Asociación de apoyo a presas y presos SALHAKETA BIZKAIA, os convocamos a una rueda de prensa el próximo miércoles 18 de enero, que tendrá lugar en el edificio de La Bolsa a las 11:00 horas, para informar del proceso judicial que se está desarrollando por la muerte del preso social bilbaíno JOSÉ A. SERRANO, quien murió el pasado 14 de octubre en la cárcel de ZUERA (Zaragoza) después de pasar 18 años en aislamiento.

En la rueda de prensa, un representante de Salhaketa Bizkaia, un miembro de la Asociación Libre de Abogados de Zaragoza y la esposa del preso fallecido plantearán las irregularidades que se están produciendo en torno al proceso judicial que investiga la muerte de esta persona, entre otras la falta de una segunda autopsia y la imposibilidad de haber dado sepultura al cuerpo tres meses después de su fallecimiento. También se hablará de las futuras acciones legales que piensan llevarse a cabo así como de la situación en la que se encuentra la familia como resultado de todo este proceso.

Sin más, reciban un cordial saludo.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Si bien este periodo de prácticas me ha sido de gran utilidad para aprender en términos de rutina y de día a día, también lo es que, sobre todo, por suerte o por desgracia y siendo políticamente incorrecta, me ha enseñado a desaprender. Aunque mi sensación general es de grata satisfacción en lo que respecta al desarrollo de las horas obligatorias, no puedo evitar escribir estas líneas con cierta sensación de pesimismo o pesadumbre por los motivos que a continuación intentaré desgranar, anticipando desde ya un gran esfuerzo para rescatar de la memoria los incontables momentos de frustración y congoja que me han supuesto los pasillos del Juzgado. Si la Justicia a la que quiero dedicarle toda mi vida profesional es la que he conocido en estos meses, apaga y vámonos.

Cuando una persona dedica 4, 5, 6 años –o los que sean– al estudio del Derecho, lo último que puede imaginarse es que una Jueza sea capaz de dictar sentencia sin ni siquiera mirar a quien va a condenar a pena de prisión, imperándole de vez en cuando, además, con la mala educación a la que se cree tener derecho por la autoridad y el poder que le otorgan sus puñetas: “Sí, su señoría”. La decepción va a más cuando descubres que el Secretario Técnico de determinados Colegios Profesionales asume que las faltas de respeto y de educación son y deben ser normales entre los Jueces y los Letrados, en una evidente dirección unilateral. Llegan a decirme en su día que el ejercicio de la abogacía iba a ir aparejada de un continuo alarde de superioridad sin medida o disimulo y, sinceramente, me replanteo la historia.

No te imaginas tampoco que los Fiscales y los Jueces puedan intercambiar risas y prisas entre acto y acto, menos cuando en éstos se comprometen derechos fundamentales de tan importante calado como pueda serlo el de la libertad –antes de que recaiga una sentencia condenatoria, se sobreentiende–. Asumir que esas personas han convertido su profesión en algo sistemático, desmereciendo el valor social que su función detenta para las personas y para la sociedad en su conjunto, es sentir una gran decepción hacia el sistema por el que vas a hipotecar tu futuro. Supongo que son muchos los factores que contribuyen a esta realidad, pero, lejos de querer justificarla, lo cierto es que me hace sentir compasión por las personas que día a día tienen que enfrentarse al sistema judicial, con la infinita infelicidad que ello me supone.

El ordenamiento jurídico puede tener mayores o menores lagunas en su vertiente positivista, tal y como se estudia en el marco universitario de la carrera, pero es evidente que muchas de las personas dedicadas a este ámbito lo hacen casi por rutina o inercia sin vocación ni ganas, desprotegiendo así a quienes más atención necesitan. Hablo de abogados, de fiscales y de jueces. Hablo del cuerpo de personas que llena de contenido lo estudiado en el ámbito teórico, sin que tal plantilla haya sido objeto de discusión en las aulas. A día de hoy lo hubiera agradecido, pues no me hubiera dado el susto que me he llevado al ver en primera persona la carencia de valores éticos y profesionales –a veces, hasta de educación y respeto– con que operan un sinfín de personas en su día a día jurídico. ¿Cómo es posible que la laguna ética y de valores sea tal en un ámbito profesional tan comprometido y relevante como lo es el del Derecho? Se supone que nadie lleva la toga por obligación, ¿no? Son preguntas retóricas para las que no espero obtener respuestas, claro, pero anticipo que el malestar que tal realidad me produce será uno de los fantasmas constantes de la profesión, junto a tantos otros que me temo tendrá. Igual con el tiempo acabo convirtiéndome en una de esas figuras que ahora detesto, pero tener conciencia de su existencia ya es un primer paso para poder evitar la metamorfosis en el futuro. Anticipaba al principio que éstas no iban a ser unas valoraciones políticamente correctas y, a decir verdad, agradezco la libertad con que ahora puedo opinar; pues no podría estar compartiendo estas mismas impresiones – totalmente subjetivas y con infinitas posibilidades de error– si de mí dependiera ahora mismo la defensa de determinada persona.

Sociedad-cárcel

Desde la enfermería de la cárcel de Villabona, José Antonio Casasola Astorga, en una carta fechada el 23 de diciembre, nos comunicaba que había iniciado el día 15 una huelga de hambre y sed exigiendo ser excarcelado, ya que tiene aprobada por el juzgado correspondiente la libertad condicional, que no se hace, sin embargo, efectiva al no haberse dictado oficialmente las condiciones para la misma. O eso le dijeron al denegarle el habeas corpus que había pedido para intentar solucionar su situación.

José Antonio, veterano de las luchas anticarcelarias que se han producido durante los muchos años que ha pasado preso, es un enfermo terminal que padece SIDA con las defensas muy bajas, cirrosis avanzada, artrosis degenerativa en tal grado que se le sale al fémur de la cadera. Hace aproximadamente año y medio, en agosto de 2015, cuando llevaba cinco meses en prisión preventiva, ya reivindicaba su libertad provisional por los mismos motivos, además de la hepatitis C que sufría. Al menos, logró que le administraran el  tratamiento de última generación, gracias al cual logró negativizar el virus.

Ahora está otra vez en peligro de muerte y, aunque su libertad condicional por enfermedad terminal ya está decidida, no se hace efectiva por motivos burocráticos, debidos al parecer a desidia o mala intención por parte de los responsables. Denuncia también malos tratos a manos de algunos carceleros y haber sido agredido por otro preso que le ocasionó varios cortes, por lo que se le acusa de haberse autolesionado y podría ser sancionado con regresión de grado, lo que acabaría con sus expectativas de salir en libertad condicional condenándole a morir en la cárcel.

Más noticias en Tokata sobre la lucha de José Antonio

[box] Para escribir al compañero:

José Antonio Casasola Astorga

Centro Penitenciario de Villabona

Finca Tabladiello

33422 Villabona-Llanera (Asturias)[/box]

La cárcel mata Presxs en lucha

Hablamos con su madre sobre la situación de Nahuel, todavía preso desde hace 14 meses por la «Operación Ice». También contactamos con una vecina de Altsasu que nos cuenta las últimas novedades del montaje «antiterrorista» que está sufriendo la gente de ese pueblo navarro. Llamamos a gente que ha participado hoy mismo en la XVII marcha a la cárcel de Teixeiro para que nos cuenten cómo ha ido. Informamos de la situación de José Antonio Casasola Astorga, preso enfermo en huelga de hambre y sed para que le apliquen la libertad condicional que le corresponde por su gravísimo estado de slaud. Y leemos un comunicado enviado por otro preso en lucha.

Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

CARTA DE LEONARD PELTIER DESDE LA CÁRCEL

Coleman, Florida, 24 de Noviembre, 2016

Saludos familia,

Aquí estamos otra vez. Esta vez es el año 2016. Han sido más de 41 años desde que yo caminé libre por última vez y pude ver el sol amanecer y ponerse y sentir la tierra bajo mis pies. Sé que ha habido más cambios de los que puedo imaginar allí fuera.

Pero sí se que están librando una lucha sobre si este país progresará hacia un modo de vida más sostenible. Esto es algo que queríamos ver en los años setenta.

Observo los acontecimientos en Standing Rock con orgullo y pena. Orgullo porque nuestro pueblo y sus aliados se levantan y ponen sus vidas en juego para las generaciones venideras, no porque quieren pero porque tienen que hacerlo. Es correcto que se levantan de manera pacífica.   Es la concurrencia más grande de nuestro pueblo en la historia y nos ha conectado más que nunca. Necesitamos apoyarnos mientras abrimos camino en estos tiempos.

El agua ES vida y no podemos dejar este asunto para que nuestros hijos y nietos tengan que solucionarlo cuando las cosas estén mucho peor para el mundo natural de lo que están ahora. Y la Madre Tierra ya esta luchando.

Y siento pena por los protectores del agua en Standing Rock porque estos últimos días ha traído una respuesta mucho más dura por parte de los agencias de la ley y nuestra gente están sufriendo.

Al menos, finalmente están consiguiendo atención de los medios nacionales.

MI HOGAR ESTÁ EN NORTH DAKOTA. EL PUEBLO DE STANDING ROCK ES MI PUEBLO. SITTING BULL YACE EN SU TUMBA ALLÍ EN FORT YATES. MI CASA EN TURTLE MOUNTAIN ESTÁ SOLAMENTE UNAS POCAS HORAS AL NORTE DE STANDING ROCK, JUSTO AL SUR DE MANITOBA, CANADÁ.

No he visto mi casa desde que era niño, pero todavía mantengo la esperanza de volver allí para el tiempo que me pueda quedar. Es la tierra de mi padre y me gustaría poder vivir allí otra vez. Y morir allí.

Tengo un sentimiento diferente este año. La ultima vez que me sentí así fue hace 16 años, la última vez que tuve una verdadera oportunidad para la libertad. Es un sentimiento inquietante. Desconcertante. Es duro permitir que la esperanza vuelve a entrar de puntillas en mi corazón y espíritu aquí en estos edificios fríos de piedra y acero.

Por un lado, tener esperanza es un sentimiento alegre y maravilloso, pero el lado malo para mi puede ser cruel y amargo. Pero hoy elegiré esperanza.

Pido a Dios que todos disfrutéis de buena Salud y buenos sentimientos y os doy las gracias desde el fondo de mi corazón por todo lo que habéis hecho y continuáis haciendo por mi y nuestra Madre Tierra.

Por favor mantenerme en sus plegarias y pensamientos mientras estos últimos días de 2016 van deslizando.

Les envío mi amor y respeto para todos los que han unido en el nombre de la madre tierra y nuestros generaciones por nacer. Estoy allí con vosotros en espíritu.

Doksha.

En el Espíritu de Caballo Loco.

Leonard Peltier

 

Más información: Comité Solidaritat amb Leonard Peltier

Actividad en la calle Internacional Presxs "políticxs"