Categoría: <span>Cárcel=Tortura</span>

En este episodio de Tokata y Fuga, ofrecemos el audio de la presentación del libro “Un poder carcelario” que el pasado 12 de febrero hizo en una librería del barrio valenciano de Benimaclet nuestro compañero José Navarro Pardo, ayudado por Vicent Almela, periodista crítico con quien hemos colaborado también muy a menudo durante los últimos años. En el audio, igual que en el libro, se planta cara a los sindicatos corporativistas de carceleros, verdaderos adelantados de la oleada fascistizante que parece a punto de ahogarnos, herederos de las ideas y prácticas de la dictadura franquista: la tortura impune y el abuso y la violencia contra los más vulnerables, modernizada, gracias al apoyo prácticamente unánime de todos los poderes mediáticos, políticos y sociales dominantes, en una serie de falaces técnicas de prestidigitación que presentan a los torturadores (los carceleros) como víctimas y a los torturados (las personas presas y sus familiares) como seres violentos y depravados que merecen todo lo peor. Se trata de desenmascarar a los mentirosos boqueras analizando su engañoso discurso y su verdadera trayectoria práctica, de violento punitivismo y abyecto oportunismo materialista, hasta llegar al momento actual en que reclaman ser reconocidos, aplaudidos y premiados como profesionales de la tortura por la miserable sociedad española.

 

Cárcel=Tortura Radio: Tokata Y Fuga

Sannah Cadiri murió en octubre de 2023 en la cárcel de Brieva, en Ávila. Su muerte, como la de las 189 personas que anualmente han muerto, de media, en la última década en prisión bajo la responsabilidad de Instituciones Penitenciarias, no generó ningún revuelo mediático. Los muros de las prisiones son sobre todo metáfora de la indiferencia que generan las problemáticas sociales que llenan dichas instituciones. Muchas de estas muertes ocurren en la misma opacidad y dificultad de acceso y transparencia que devuelve el muro. Suicidios, sobredosis de drogas legales e ilegales, enfermedades curables e incurables, falta de atención médica, abandono institucional, y también homicidios, asesinatos.

Las que conocemos la cárcel por profesión, militancia o a través de seres queridos o en primera persona sabemos que nada de esto es falso. En los últimos 4 años han sido 139 los suicidios en las cárceles de la SGIP. Sobre las sobredosis no hay cifras claras, menos de las sustancias. Pero el 50% de plazas médicas vacantes dan una idea de a qué llamamos falta de atención médica en una población con tres veces más de incidencia de enfermedades físicas y sufrimiento mental que sus iguales a este otro lado de este mismo muro. La falta de personal cualificado, de programas, de actividades, de recursos, de formación, de acceso al empleo, de atención individualizada… nos habla no sólo del abandono por parte de las instituciones, sino también de que aquí fuera ya tenemos bastante como para trepar nuestra indulgencia y otear las carencias de ese mismo sistema que funciona en simbiosis represiva a ambos lados.

También se mata. Pero no es nuestro cometido señalar al individuo, para eso hay demasiado voluntario, sino señalar las fallas de un sistema que sabemos apisonadora de toda aquella carne destinada a la picadora. Juan Carlos Martínez Bertolí y Helia Membrillo denunciaron en un comunicado la muerte en muy cuestionables circunstancias de Sannah Cadiri. Ahora la Fiscalía ha decidido citarlos a declarar el 1 de abril por denuncia falsa ante el Juzgado de Instrucción de Ávila. Criminalización que también sufrió no hace mucho Iñaki Rivera Beiras, director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH), por denunciar la existencia de malos tratos y torturas en las cárceles catalanas. Los fachas (y no tan fachas) con toga, los carceleros del mundo fuera de las rejas.

Desde Salhaketa Nafarroa, colectivo en defensa de los derechos de las personas presas, expresas y de sus familiares, llevamos más de treinta años denunciando no sólo la vulneración sistemática de derechos humanos que se da en las cárceles, sino también el hecho de que es la propia lógica penitenciaria la que está ideada para conculcarlos de manera sistemática, cumpliendo muy bien sus objetivos. Ninguno de ellos se recogió en el artículo 25 de la CE, para el que el fin último de la pena es la reinserción social. Ese lo llevan regulinchi. El fin único de la pena es el castigo y el control social. Para ello la cárcel responde al imaginario colectivo de sufrimiento, miseria, riesgo y miedo. Como personas decididas en propiciar un mañana mejor, las militantes de este colectivo llevamos desde 1988 denunciando las consecuencias de este sistema: la deshumanización, la perpetuación de las opresiones en vez de la solución de los conflictos sociales incluidos los delitos, y como no, el autoritarismo.

Lo que ahora les ocurre a Juan Carlos y Helia, personas solidarias de la causa anticarcelaria, nos puede pasar a cualquiera que denunciemos y señalemos los abusos de un sistema que aunque atravesado por la cárcel, va mucho más allá.

No son buenos tiempos, pero lo pueden ser peores. De nosotras depende defendernos del abuso prepotente de una fiscalía que no se sonroja en emplear su saña en este caso, lo mismo que no lo hizo cuando recogía a ecologistas como grupo terrorista o cuando lleva a prisión a activistas antifascistas o raperos y rumberos por sus letras. Lo mismo que no lo hace en su labor cotidiana como ministerio público de proveer de carne a la lata carcelaria, una lata muy cara, económica y socialmente. El foco está dirigido a las personas que denuncian un sistema caníbal, quién lo redirigirá al chef que elabora menú tan macabro si los redirigidores que redirigen forman parte del plato. Hay familias que llevan tiempo, incluso años, tratando de esclarecer cómo murieron sus familiares sin una respuesta aceptable, sin responsables.

La única denuncia falsa es la suya, Señoría.

Salhaketa Nafarroa

Cárcel=Tortura La cárcel mata Muertes en prisión

La madre de una persona presa en la cárcel de Botafuegos (Algeciras), horrible lugar de siniestra fama entre las personas presas sus familiares y allegados por las denuncias de torturas y muertes en no aclaradas circunstancias, comunicó en el juzgado de guardia, el día 17 de febrero, que tres días antes su hijo había recibido una gran paliza a manos de un grupo de carceleros y que en el momento de presentar la denuncia aún no le habían prestado asistencia médica, y es de suponer que tampoco le habrían hecho el correspondiente parte de lesiones a pesar de haberlas sufrido graves y evidentes. Según Europa Sur:
La madre de un recluso de la cárcel de Botafuegos, en Algeciras, ha denunciado ante el juzgado que su hijo fue objeto de una paliza por parte de varios funcionarios. Según la denuncia, los hechos tuvieron lugar el pasado 14 de febrero en torno a las 13:00 en el módulo 15, y el interno no ha sido sometido a una inspección médica exhaustiva a pesar de que presentaba hematomas «en el 90% de su cuerpo», además de protuberancias en la cabeza y supuraba por un oído. La principal preocupación de la familia es que se le pueda realizar un examen médico exhaustivo en el hospital que descarte que sufre alguna lesión interna.
L
El escrito presentado en el juzgado indica: «El motivo de la agresión, según los funcionarios del turno, fue que mi hijo facilitó algo a algún compañero, cosa que negó en todo momento, por lo que la funcionaria que se hallaba en el turno le propinó amenazas que cito textualmente: ’quédate con mi cara que no vas a poder olvidar en un montón de años’. Seguidamente, cerraron las puertas, dejándole en su habitación, y se oyó ’código dos’. Todo se originó en segundos, se presentaron varios funcionarios y fue conducido a una habitación, donde fue desnudado, golpeado, pateado brutalmente, hasta quedar casi inconsciente, escuchando a alguien decir ’nos estamos pasando’».
L
La denuncia fue interpuesta el lunes 17, un día después de que la madre del recluso tuviera conocimiento de los hechos, y asegura que aún no había sido atendido por los servicios médicos. «De lo mal que se encontraba, al día siguiente no pudo realizar las pertinentes llamadas que recibo, hasta cuatro al día. Comunicó el domingo 16 a las 13:00», indica el escrito.

Hablamos con Pepi, hermana de Paco Belmonte Ferrer, entregado muerto por la cárcel de Palma de Mallorca el 2 de agosto de 2022, con Mercedes, madre de Cristopher Virlán Ríos, fallecido en la cárcel de Botafuegos (Algeciras), el 6 de junio de 2022, y con Ana, madre de Claudia Rodríguez Zúñiga, suicidada, según sus carceleros, en la prisión de Wad Ras, en Barcelona, el 11 de marzo de 2018. Ellas no aceptan, por inconsistentes y contradictorias, las explicaciones de carceleros y forenses sobre la muerte de sus seres queridos y piensan que los han asesinado. Reclaman investigación verdadera, profunda e independiente y se movilizan contra la impunidad y prepotencia de los carceleros y la humillación de la gente presa, llamando a la solidaridad.

Un interno con discapacidad psíquica se suicida en la cárcel de Botafuegos de Algeciras

Dos reclusos mueren por sobredosis en la cárcel de Botafuegos de Algeciras tras 237 incautaciones de drogas en 2024

Hallan muerto un preso en el centro penitenciario de Botafuegos en Algeciras

Etc.

 

Cárcel=Tortura

Hemos recibido la siguiente convocatoria de una marcha a la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila) que, además de servir de alojamiento a presos privilegiados como en su día Ignacio Urdangarín y José Luis Roldán, es una cárcel de mujeres especializada en régimen cerrado, ya que en ella se encuentran una gran parte de las mujeres presas penadas clasificadas en primer grado. Es famosa por la dureza con que se trata a las presas y por el elevado número de supuestos suicidios y muertes en extrañas circunstancias que se han producido en ella, de la que nos han llegado muchas veces noticias de torturas, abusos y malos tratos como las que se pueden ver en los enlaces que ponemos abajo, que hablan sólo de algunos de los casos más recientes. También hemos sabido que se ha dictado auto de procesamiento contra algún compañero, ya informaremos más detenidamente sobre ello, por denunciar la muerte en ese horrible lugar de Sannah Cadiri, el 10 de octubre de 2023, en sospechosísimas circunstancias nunca satisfactoriamente aclaradas. Algunas compañeras vieron como los carceleros la llevaban por los pasillos  y como le pegaban. Después, un carcelero les dijo que la habían matado de una paliza y, finalmente, la dirección de la cárcel dijo que había aparecido ahorcada y que ella misma se había autolesionado mientras la llevaban a aislamiento. Las presas del módulo azul hicieron un plante en el patio protestando y reclamando ser informadas de lo que había pasado. Nunca salió ninguna noticia de nada de ello en ningún medio de comunicación.

¡MARCHA A LA CÁRCEL DE BRIEVA!

El domingo 9 de Marzo, volvemos por cuarto año a la cárcel de mujeres de Brieva para dar calor y apoyo a las compañeras presas.

Marcharemos para compartir y expresar nuestra rabia, porque sabemos que las cárceles están llenas de personas que solo trataban de buscarse la vida, que la reinserción es una farsa, y que existe explotación laboral y falta de atención médica tras los muros. Así como violencia, abuso policial, y muertes disfrazadas de suicidios.

Por mucho que las cárceles se construyan cada vez más lejos y los muros sean cada vez más altos, seguiremos enterándonos y denunciando la realidad que ocurre dentro de ellas.

Por un mundo sin prisiones, marcharemos juntes el domingo 9 de marzo a las 11h a la cárcel de Brieva (Ávila)

Nos acompañará Nuturk Bilis @nuturkkkk con su guitarra y después habrá musikita y comida caliente (vegana y sin gluten) para compartir un rato juntes.

Si necesitas transporte escríbenos a marzoanticarcelario@riseup.net

¡Abajo los muros de las prisiones!

Algunas noticias recientes en Tokata sobre cosas que pasan en la Cárcel de Brieva:

Malos Tratos Continuos Contra Las Presas En La Cárcel De Mujeres De Brieva (Ávila)

Una Presa Muerta En La Cárcel De Mujeres De Brieva (Ávila) En Muy Sospechosas Circunstancias

Nota De La Acusación Particular Y Popular Y Sentencia De La Condena A Dos Carceleros De La Prisión De Brieva Por Abuso En El Ejercicio De La Función Pública

Abusos Sexuales En La Cárcel De Brieva

Actividad en la calle Cárcel=Tortura La cárcel mata Muertes en prisión Mujeres presas

Antonia y Luisa, la madre y la tía de Manuel Fernández Giménez, nos cuentan en este vídeo por qué están convencidas de que su muchacho fue asesinado, por acción y omisión, a manos de miembros del personal de la cárcel de Albocàsser (Castellón II); expresan sus sentimientos al respecto, y explican lo que han hecho en busca de justicia y lo mal que les han respondido el Estado y su aparato judicial.

El 22 de octubre de 2017, domingo, llamaron por teléfono a su madre, diciéndole que Manuel había fallecido a la una de la madrugada, que había faltado al recuento y que habían ido a la celda que ocupaba y lo habían encontrado muerto. No le dieron ninguna otra información más que el teléfono de la funeraria. La madre habló con algún empleado de la misma que le preguntó si quería que trasladaran el cuerpo de Manuel a Murcia y ella le dijo que sí. Al principio, le dijeron que no sabían cuándo iba a llegar, pero a última hora avisaron de que ya estaba en camino y llegó a Murcia por la tarde, a las 18:30.

Cuando llegó el cuerpo, los empleados de la funeraria no les querían dejar verlo. Después de insistir, consintieron en que lo vieran los padres, pero sólo ellos. Estaba tapado hasta el cuello, de manera que sólo se le veía la cara. Pero pudieron ver que tenía  heridas en ella y marcas de dientes en la frente. Exigieron que lo destaparan y pudieron ver que estaba rígido, con las rodillas dobladas como si estuviera sentado, y que tenía lesiones y cardenales por todo el cuerpo: la nariz rota; marcas en la barbilla que alguien cercano identificó como muy parecidas a las que deja un “taser” (aparato para aplicar descargas eléctricas); marcas de esposas y ataduras en muñecas y brazos, y también en los tobillos; tenia los dedos amoratados y algunas uñas rotas, como si hubiera estado forcejeando para defenderse; el pecho lleno de heridas y cardenales; marcas en el cuello… Hicieron fotos de todo y llamaron a la policía nacional para que vieran aquello. Vinieron cuatro agentes, pero se negaron a mirar siquiera el cuerpo, diciendo que no era cosa suya al haberse producido la muerte en Castellón.

Los empleados de la funeraria no trajeron ningún papel, ni certificado de defunción, ni informe de la autopsia, ni nada. Les tuvieron que exigir algún documento que certificara la situación, a través de una abogada, ya que se negaban a entregarlo, y les dieron un acta de enterramiento. Fueron con la abogada al juzgado de guardia con ese papel, allí lo denunciaron todo y pidieron una segunda autopsia. Nombraron una procuradora para pedir los documentos en el juzgado de instrucción de Castellón, que llevaba el caso. Llegó un papel que solamente decía que autorizaban a enterrar el cuerpo y que había muerto en Albocàsser de “muerte súbita a estudio”. Tuvieron que oponerse a la orden del juzgado de Castellón para evitar que enterraran el cuerpo sin tener en cuenta los signos evidentes de violencia que presentaba. Piensan ir hasta el fondo del asunto y ya han presentado denuncia en el juzgado de guardia de Murcia, aportando las fotos de las lesiones que presentaba el cuerpo y exigiendo una segunda autopsia.

El juez denegó la segunda autopsia, porque aún no se conocían los resultados de la primera. Éstos se demoraron casi  casi un año y, cuando llegaron, el forense había pasado por alto las lesiones del cuerpo, mientras el análisis toxicológico encontraba en él una dosis muy alta de metadona. La cárcel reconoció que se le había suministrado a Manuel por error la dosis de otro preso, muy superior a la que tomaba él. La enfermera responsable se dio cuenta y avisó a tiempo de lo que había pasado. La médica carcelera de guardia hubiera debido ordenar que le administraran una medicamento antagonista cada dos horas durante veinticuatro, ya que la metadona tiene ese tiempo de efecto mientras el del antagonista sólo dura dos horas. Pero lo administró una única dosis, dejándolo abandonado en la celda, cuando deberían haberlo trasladado a un hospital.

Seis años y medio después, el juicio aún no se ha celebrado. El forense judicial, en su informe definitivo, además de ignorar las lesiones, afirmó que no se podía asegurar que la metadona fuera la causa de la muerte. El fiscal se inhibió entonces del caso, no presentando acusación ni siquiera contra la médica criminalmente negligente. El procedimiento continúa porque la familia mantiene la acusación particular, apoyada por la asociación Familias frente a la crueldad carcelaria y asistida por dos abogadas y por un perito forense contratado, cuyo informe demuestra que Manuel murió por una sobredosis de metadona, no pudiendo demostrar las lesiones al haber sido enterrado el cadáver hace mucho tiempo.

Si queréis contribuir a afrontar los gastos, apoyad el proyecto de goteo de Familias Frente A La Crueldad Carcelaria: https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Muertes en prisión

«Juan Ruiz López lleva preso demasiados años, casi veinte desde su última entrada, que tampoco ha sido la primera. La mayor parte de ese tiempo lo ha pasado en primer grado o en régimen especial de castigo, lo que se llama DERT en Cataluña. Por reivindicar y exigir sus derechos, pero también porque, padeciendo un trastorno mental muy grave, es totalmente incapaz de adaptarse a la absurda vida carcelaria. Así que no ha dejado de sufrir castigos, encierro, aislamiento, ataduras, palizas y torturas, lo que la institución carcelera tiene reservado para gente como él en lugar de los cuidados que la sociedad debería ofrecer a un enfermo de esas características. Como esos cuidados son imposibles en unas cárceles donde no hay psiquiatría en absoluto y ni siquiera apenas sanidad, medicina o servicio de salud alguno, lo que debería ser tratado como síntoma patológico se convierte en infracción y conduce a un régimen de castigo tan destructivo que vuelve locos hasta a los más cuerdos. Y es que para eso sirve la cárcel, para arrinconar, condicionar brutalmente y destruir más o menos rápidamente a los inadaptados, mientras vive de su sufrimiento y miseria una legión de parásitos.»

Eso decíamos hace un para de meses cuando publicamos otro vídeo de Juan que nos había llegado. Lo repetimos porque nada ha cambiado y Juan vuelve a pedir socorro. ¡Juan no debe estar en la cárcel! ¡No le dejemos solo! ¡Juan Ruiz a la calle!

Aquí se le puede escribir a él:

Juan Ruiz López
Centro Penitenciario Mas d’Enric
Travessia Comella Moro 15
43764 El Catllar, Tarragona

Y aquí debajo teléfonos para llamar a las instituciones responsables interesándose por Juan:

Departamento de Justicia de la Generalitat: 93 857 40 00
Cárcel de Mas d’ Enric: 977 59 20 70

Cárcel=Tortura Salud mental

Juan Ruiz López lleva preso demasiados años, casi veinte desde su última entrada, que tampoco ha sido la primera. La mayor parte de ese tiempo lo ha pasado en primer grado o en régimen especial de castigo, lo que se llama DERT en Cataluña. Por reivindicar y exigir sus derechos, pero también porque, padeciendo un trastorno mental muy grave, es totalmente incapaz de adaptarse a la absurda vida carcelaria. Así que no ha dejado de sufrir castigos, encierro, aislamiento, ataduras, palizas y torturas, lo que la institución carcelera tiene reservado para gente como él en lugar de los cuidados que la sociedad debería ofrecer a un enfermo de esas características.

Como esos cuidados son imposibles en unas cárceles donde no hay psiquiatría en absoluto y ni siquiera apenas sanidad, medicina o servicio de salud alguno, lo que debería ser tratado como síntoma patológico se convierte en infracción y conduce a un régimen de castigo tan destructivo que vuelve locos hasta a los más cuerdos. Y es que para eso sirve la cárcel, para arrinconar, condicionar brutalmente y destruir más o menos rápidamente a los inadaptados, mientras vive de su sufrimiento y miseria una legión de parásitos.

Juan nos ha hecho llegar un vídeo explicando que no le dan el tratamiento farmacológico que tiene prescrito, que no le proporcionan tampoco ningún otro tipo de tratamiento médico ni terapéutico, que ni siquiera le dejan ver a su madre anciana. Dice que tiene «las ganas de quitarse la vida». Juan debería ser excarcelado, debería haberlo sido hace mucho tiempo, porque dentro no puede dejar de recorrer una y otra vez el mismo círculo vicioso, buscarse más condenas, morir poco a poco o de una vez para siempre, por su propia mano o a las de los carceleros.

¡No le dejemos solo!

Aquí se le puede escribir a él:

Juan Ruiz López
Centro Penitenciario Mas d’Enric
Travessia Comella Moro 15
43764 El Catllar, Tarragona

Y aquí debajo teléfonos para llamar a las instituciones responsables interesándose por Juan:

Departamento de Justicia de la Generalitat: 93 857 40 00
Cárcel de Mas d’ Enric: 977 59 20 70

Noticias sobre Juan Ruiz en Tokata

Cárcel=Tortura Salud mental

La cárcel de Brieva (Ávila) no es famosa solamente como lugar de encierro privilegiado de corruptos de alto copete, sino como cárcel de castigo para mujeres, pues es donde van a parar la mayor parte de las presas clasificadas en régimen cerrado o en régimen especial, y también por la violencia habitual y por los supuestos suicidios y muertes en extrañas circunstancias que se dan allí. Como la de Sannah Cadiri, que murió allí en octubre, poco después de que algunas compañeras suyas vieran como era maltratada por los guardias, sin que ninguna autoridad o medio de comunicación se haya interesado lo más mínimo por aclarar lo que pasó, poniendo quizás en cuestión la versión oficial de que se autolesionó y se ahorcó ella misma.

Según nos ha contado gente allegada a algunas de las personas presas en esa horrible cárcel, esa violencia contra las presas ha subido de grado desde que llegaron tres carceleros, trasladados desde la prisión de Estremera (Madrid VII), de tal forma que en las últimas dos semanas tres presas han recibido palizas a manos, precisamente, de esos boqueras recién llegados. Hace muy poco que se han ensañado con la última, por llamar a través del interfono de la celda para que le encendieran la luz. En lugar de encendérsela, se presentaron los carceleros torturadores de marras en su celda y le dieron una manta de hostias.

A continuación, los números de teléfono o fax y los correos electrónicos de las instituciones a quienes corresponde la denuncia e investigación de los hechos para exigirles que se pongan en marcha:

Centro penitenciario. Teléfono: 920259022-23. Fax: 920 25 90 34  E mail: Sgpma.Avila@dgip.mir.es

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria Nº 1 Castilla-León. Teléfono: 987296681. Fax: 987895176

Juzgado de guardia. FAX: 920359005. E mail: mixto3avila@justicia.es

Fiscalía Provincial de Ávila. FAX: 920359012. E mail: fiscalia.avila@fiscal.es

Cárcel=Tortura Mujeres presas

La cárcel de Brieva (Ávila), conocida por haber sido el lugar de encierro privilegiado de Ignacio Urdangarín y José Luis Roldán, es una cárcel para mujeres especializada en régimen cerrado, ya que en ella se encuentran una gran parte de las mujeres presas penadas clasificadas en primer grado. También es famosa por la dureza con que se trata a las presas y por el elevado número de supuestos suicidios y muertes en extrañas circunstancias que se han producido en ella.

Hemos tenido noticia de que ayer, 10 de octubre de 1023, murió allí una de las personas reclusas, Sannah Cadiri. Algunas compañeras suyas informaron de que había sido trasladada de módulo, «del azul al amarillo»,  después de algún incidente. En Brieva, los módulos se designan por colores; el azul sería el de vida normal y el amarillo el de aislamiento. Algunas compañeras vieron como los carceleros la llevaban por los pasillos  y como le pegaban. Después, un carcelero les dijo que la habían matado de una paliza y, finalmente, la dirección de la cárcel dijo que había aparecido ahorcada y que ella misma se había autolesionado mientras la llevaban a aislamiento. Las presas del módulo azul hicieron un plante en el patio hasta las once y media de la noche protestando y reclamando ser informadas de lo que había pasado. No ha salido ninguna noticia de nada de ello en ningún medio de comunicación.

A continuación, los números de teléfono o fax y los correos electrónicos de las instituciones a quienes corresponde la denuncia e investigación de los hechos para exigirles que se pongan en marcha e informen de lo sucedido:

Centro penitenciario. Teléfono: 920259023. Correo electrónico: Sgpma.Avila@dgip.mir.es
 
Juzgado de guardia. FAX: 920359005. Correo electrónico: mixto3avila@justicia.es 
 
Fiscalía Provincial de Ávila. FAX: 920359012. Correo electrónico: fiscalia.avila@fiscal.es

Cárcel=Tortura La cárcel mata Muertes en prisión

David Jehová Hiruela Moreno, de 22 años, estaba preso en un departamento de castigo especial por aislamiento de la cárcel de Picassent, uno de esos lugares donde reina la violencia brutal y la impunidad en su ejercicio de los carceleros. El 14 de julio, su madre recibió una llamada de la cárcel. Le dijeron que su hijo se había ahorcado. Pero, cuando los familiares pudieron ver el cadáver, descubrieron que, entre otras evidencias, tenía la nariz rota, uno de los ojos hinchado y contusionado y los dientes cosidos como si hubiera sido sometido recientemente a una operación de reconstrucción. En consecuencia, la familia está convencida de que David ha sido torturado y después ahorcado por los mismos carceleros que supuestamente lo custodiaban. Han iniciado ya las acciones legales para denunciar los hechos, pero quieren darlos a conocer también públicamente. Por eso han convocado una primera concentración-manifestación frente a la macro-cárcel de Picassent (Valencia). Su intención es continuar luchando hasta asegurarse de que el asesinato de su muchacho no queda impune. También piensan en el resto de personas presas, de las que mueren anualmente alrededor de doscientas, muchas de ellas en circunstancias muy sospechosas, imposibles de aclarar por la resistencia a investigarlas de las autoridades a quienes correspondería legalmente hacerlo. Esperan la asistencia de familiares y amistades, tanto de David como del resto de la gente presa, y de personas solidarias y enemigas del poder punitivo del Estado.

¡CONTRA LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL! ¡CONTRA LA IMPUNIDAD! ¡BASTA DE TORTURAS Y ASESINATOS EN PRISIÓN!

 

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Muertes en prisión