Categoría: <span>Debate sobre objetivos y medios de lucha</span>

En el último de sus diez días de participación en la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de la gente presa publicamos dos textos de Toni Chavero, el primero respondiendo a las reflexiones de algunos grupos anticarcelarios de la calle sobre la anterior huelga de hambre rotativa, que terminó en marzo de este año, reflexiones que él mismo les había pedido. El segundo contiene, sobre todo, un llamamiento a la participación en el debate colectivo dentro del espacio de lucha, debate al que él da la mayor importancia para el fortalecimiento y expansión de la comunidad anticarcelaria resultante, unas reflexiones críticas sobre la horizontalidad dentro de ese contexto y una propuesta para que continúe a lo largo de toda la huelga rotativa el diálogo entre lxs presxs participantes sobre las reivindicaciones que cada cual «más sienta o que más de cerca le afecten». Los textos son de julio y agosto y, aunque de todas formas había que publicarlos, lo hacemos ahora a falta de otros más recientes, que seguro habrá escrito Toni, pero aún no han llegado a nuestras manos, debido sin duda a las condiciones especiales de incomunicación y aislamiento que le hacen sufrir al compañero como a otros presos en lucha. Una vez más, llamamos a todo el mundo a escribirle a Toni, lo mismo que a los otros intervenidos, para ayudarles a hacer frente a esa difícil situación.

Estremera, agosto de 2020

Un saludo a todxs, compañerxs, dentro y fuera, soy Toni Chavero. He recibido por un amigo vuestras reflexiones y quería daros las gracias por pronunciaros al menos. Y paso a contestaros, según mi opinión, a Valencia, Lleida, Murcia (Pronoia), Cantabria (HENAS), Barcelona (Fuig) y Castellón (Fuera del orden). Aprovecho para saludaros a todxs y agradeceros vuestras palabras. Espero que mi sinceridad no moleste en demasía a quienes habéis contestado, a mi entender, muy superficialmente, demasiado brevemente.

Deciros que Valencia y Lleida creo que sí han profundizado bastante más que el resto y, quizás, dentro de un diálogo horizontal, en este espacio de lucha, es lo que esperábamos dentro. Creo que, en general, la comunicación, la reflexión no ha sido quizás entendida ahí fuera o sólo algunos grupos la han interiorizado realmente y su trabajo lo pone en evidencia. Como he dicho, me refiero a Lleida y Valencia, aunque no es mi intención faltar al respeto a ninguna persona y, además, esto es sólo mi opinión.

Precisamente, respecto a una comunicación realmente horizontal, tengo una conversación bastante reflexiva con un amigo de fuera y habría mucho que sacar de ahí, pero a su tiempo. Ahora voy con vuestras reflexiones, agradeciéndolas en primer lugar.

A Lleida.- Compañerxs de Lleida, deciros que me alegra que veáis positivamente las huelgas de hambre rotativas, la coordinación que generáis con otrxs grupos y presxs, y quería valorar que no sólo os habéis quedado ahí, sino que habeis tocado más temas que bien podrían abrir debates dentro y fuera: la comunicación en todas sus variantes; la coordinación igual, dentro y fuera; la organización de calendarios y asuntos de fuera; la participación anticipada; las aportaciones, compartir las inquietudes, reflexiones, ideas; la propuesta de visibilizar, difundir en el exterior lo que pasa en los talegos; la búsqueda de simpatía y empatía; aumentar las acciones; las preguntas que lanzáis abriendo así debates; ver en qué fallamos, qué podemos corregir; la humildad con la que trasmitís y cómo analizáís la comunicación desde ambos lados del muro; qué objetivos se persiguen dentro; la presión a los colegios de médicos en la anterior huelga de hambre; el acercamiento a las familias para que se muevan más y hacerlas partícipes en las acciones y decisiones; y, en general, la honestidad con la que nos contestáis. Yo creo que la vuestra ha sido la reflexión más organizada, más meditada y más comprometida con todxs, dentro y fuera. Y os quería agradecer este trabajo que a nivel personal me parece muy positivo. Tenéis una disponibilidad inmensa y es de agradecer,. Así que, gracias.

Creo que es muy acertada la pregunta ¿qué comporta estar en una lista como esta? Lo habéis expresado con bastante certeza, aunque quizás yo lo hubiera dicho con más contundencia. Por supuesto, no somos mejores ni peores. Solo hay dos formas de vivir en la cárcel, una es el sometimiento a los esbirros de la institución penitenciaria y otra (la nuestra) es el enfrentamiento. Entendemos que lxs presxs que no quieren problemas ‒por los motivos que sea‒ y andan en el sometimiento, no es que sean peores que nosotxs, pero sí que dificultan nuestra labor libertaria, desde el momento en que muchxs de ellxs se convierten en carcelerxs, algunxs sin darse ni cuenta y otrxs con plena conciencia. En todo caso, estar en la lista requiere de ciertos esfuerzos y compromisos, y yo, en mi diálogo, estaré felicitando a quienes estén activamente en las huelgas de hambre que se realicen, o en cualquier acto individual o colectivo que efectúen.

En esta última huelga de hambre, la de mayo de 2020, hemos sido ocho o nueve personas. Bien está que sepamos con quiénes contamos para las rotativas de septiembre. Si somos esos ocho o nueve, ya está bien por el momento. Lo que no podemos hacer es obligar a nadie a hacer nada. Tendrá que salir de lxs presxs hacer lo que vean oportuno y, como ya he dicho mil veces, esta labor comunicativa dentro, de presxs a presxs, nos corresponde solo a nosotrxs lxs presxs. Solo así podrá crecer cuantitativamente el espacio de lucha (dentro).

Yo, que ando en contacto con vosotxs (Lleida), creo que hacéis una labor honesta, sincera, útil, constante y con unas aportaciones muy interesantes. No puedo, como preso, pedir más para mí de vosotrxs, yo creo que andáis, en la medida de vuestras posibilidades, que sabemos son muy pocas y que sufrís una situación bastante jodida también,con un posicionamiento y una inquietud encomiables. Bien gestionada la reflexión, muy bien expresado el texto, yo os lo agradezco.

Y, por supuesto, la próxima huelga rotativa de septiembre de 2020 vamos adelante, continuamos siendo una sola unidad, un espacio de lucha que va mejorando. Gestionemos los problemas de dentro con las dificultades que nos ocupan, p ero saabiendo por qué luchamos y cómo hacerlo. Y en este tema, como he dicho, nos toca a lxs presxs estar con otrxs presxs y hacerles saber cómo pensamos y actuamos, desde la realidad que nos oprime, intentar que comprendan que la lucha es el único acto aquí dentro para mantener intactas la dignidad y la humanidad, aunque estamos salvajes.

En cuanto a las propuestas que yo sé de dentro, son de reivindicar el fin de la dispersión, del régimen especial de castigo, del FIES y de los aislamientos, la excarcelación de lxs presxs con enfermedades mentales, de lxs enfermxs crónicos y de lxs ancianxs, en grave situación de riesgo por el coronavirus ‒o sea, que lxs excarcelen ya‒, y el esclarecimiento y delimitación de responsabilidades por lxs presxs exterminadxs en las cárceles del Estado terrorista español. Estas son las que yo sé a día de hoy; lo mismo hay más. ¡Ojalá! Porque eso significaría que la peña de dentro se anima a pronunciarse. Con esto os dejo por contestado el texto, aunque hay más temas que hablaremos más detenidamente. Salud, compañerxs de Lleida.

A Murcia (Pronoia).- Salud, compañerxs de Murcia, mi agradecimiento a vuestra aportación, va por delante, gracias, Disculpad si parezco más distante con vosotrxs. En realidad, no es así, es por la intervención

Veo que valoráis positivamente las huelgas de hambre como medida de presión y que en la huelga de hambre colectiva se haya notado quién está ahí y quién no, lo cual es positivo. Por otro lado, surge en vuestra aportación un debate interesante: ¿Hasta qué punto se consigue presionar a las instituciones con las huelgas de hambre, si somos tan pocxs dentro quienes las realizamos? Desde mi punto de vista y como ser improductivo para la sociedad capitalista, creo que la presión es mínima y que quizá sea contradictorio usar la «legalidad democrática», cuando no creemos en ella. Además, de todas formas, las instituciones se han vacunado contra lxs de dentro; llevamos años recibiendo los mismos «borradores tipo» de todas ellas, si queréis verlos en gran cantidad, a lo largo de estos últimos años, les he pasado copia de muchos de ellos a lxs compis de Valencia. Esto es lo que sucede dentro: borradores tipo, se pasan la pelota y un mogollón de falacias y gilipolleces.

¿Si lxs presxs «cumplen» realmente las huelgas de hambre y demás? Para ello están los resguardos de las instancias de los talegos y de las instituciones, así es cómo podemos saber quién actúa y quién no hace una mierda. Así que la «sinceridad» reside en los papeles y no en lo que digamos dentro. Es triste y jodido andar así, pero el tiempo ha demostrado, por desgracia que así surge la «sinceridad».

Sí, la presión alrededor de las huelgas de hambre se potencia cuando desde fuera se difunde cuanto más mejor y con todos los medios de comunicación anarquistas posibles. A mí los «medios de comunicación» de una sociedad de clases no me interesan. Solo creo en los horizontales, en los que están a nuestra altura, en los suburbios.

Eso con respecto a lo que decís, lo cual valoro, aunque me hubiera gustado más reflexión, más profundidad en tantísimos asuntos, pero, claro, hemos enfocado este diálogo vinculándolo a las huelgas de hambre rotativas, y ha sido un error mío proponerlo así, ya que luego se ha limitado a lo mínimo. A pesar de todo, este encuentro entre grupos que nos llega dentro bien podría ser el principio de un ejercicio comunicativo y reflexivo más constante. A mí desde luego me interesa lo que pensáis fuera, porque dentro y fuera somos unx. Y, si conseguimos al menos esto, podría ser el primer paso para que en el futuro tengamos más posibilidades de comunicación. ¿Qué os parece a vosotrxs ahí fuera? Salud, compañerxs de Murcia, un abrazaco.

A HENAS (Cantabria).- ¿Qué tal por ahí arriba? Un saludo y mi agradecimiento a vuestra valoración sobre las huelgas de hambre rotativas. Sabemos las dificultades que pasáis los grupos y el hecho de ser poquitxs os hace grandes, cuando lucháis con tantas adversidades, así que yo agradecido por la labor, no por su tamaño, sino por el interés que se pone en ella.

Es cierto que las huelgas de hambre rotativas, por su extensión temporal, tienen ese factor de continuidad reivindicativa y facilitan más acciones dentro y fuera, siempre que se planifiquen con tiempo y con ánimo.

Me he fijado en que decís que «no todas las personas presas van a estar coordinadas y/o no les apetece participar con determinada gente». En estas cuestiones, que parecen ser fisuras dentro de un todo o sea, dentro de un espacio de lucha horizontal, deberíamos ser más explícitos con lo que esté sucediendo. A mí eso me da entender que no somos todxs unx, aunque quizá no os he sabido interpretar correctamente, en todo caso, aprecio la sensibilidad que pretendéis.

Sí, salir a la calle, nos ayuda a salir del «gueto», ya sea anarquista o anticarcelario. El contacto, el diálogo, la solidaridad y la perseverancia quizá sean una parte importante de esta lucha. Sin esto y algo más, no estaríamos aquí desde que en 2015 se empezó a gestionar la organización de un espacio de lucha horizontal.

Sobre la peña en El Dueso no tengo datos yo, pero seguro que a estas alturas, cuando os llegue esto, ya sabréis algo. Recibid un abrazo libertario. Salud y libertad. Mucho ánimo.

A Fuig (Barcelona).- Un saludo, compañerxs de Fuig, ¿cómo vais? Agradeceros la participación en este debate, aunque, como ya he dicho, nos hemos limitado a las huelgas de hambre rotativas, aunque lo cierto es que son muchas las cuestiones que nos ocupan. Ya he dicho que por mi parte ha sido un error hacer el llamamiento a pronunciarnos solo sobre las huelgas de hambre rotativas. Pero bien podría ser una forma de tener más contacto horizontal, dentro del espacio de lucha, y, sobre todo, por lxs presxs, que estamos aisladxs, intervenidos y sometidos sistemáticamente a régimen especial de castigo. Podría ser un punto de partida comunicativo entre grupos y presxs. Abrir un debate así, si la peña participa, sería cojonudo.

Vosotrxs mismos habláis de las dificultades de coordinación fuera, de la falta de continuidad de algunos grupos, de la espontaneidad de otros y de los «formales y públicos», aunque no tengo muy claro lo que queréis decir con esto último, quizá que estos no están en la horizontal, sino en otro nivel, por encima. Lo cual rompería la horizontalidad del espacio de lucha y este sería otro debate a largo plazo. Habláis de otros problemas: «territoriales; intervención de comunicaciones; falta de financiación; falta de apoyo jurídico…

Es cierto que dentro nos encontramos con problemas personales por cuestiones políticas. Está claro que la ideología original que generó el espacio de lucha es libertaria y anarquista, por lo que no cabe aquí nadie con ideologías nazis y un largo etcétera que paso de expresar. Y que muchas cartas a lxs intervenidxs no nos llegan, de ahí que sea aconsejable, y es factible además, que periódicamente nos expresemos sobre los problemas y sus soluciones por esta vía. Sería interesante. ¿Qué opináis?

Aunque quizá no tengo al respecto el entendimiento y la comprensión suficientes, creo que la Coordinadora Anticarcelaria de Cataluña podría ayudar. Creo que tanto dentro como fuera tenemos que ser unx, aunque esto sea fácil decirlo y difícil hacerlo.

Decís que con la huelga de hambre rotativa os surge la duda de que, al no ser indefinida, pierda como herramienta de presión su fuerza. Lógicamente, la respuesta es que sí, como medida de presión es más débil que una huelga a muerte. Pero, si en mayo hemos sido nueve como mucho en huelga de hambre, ¿qué presión podemos hacer? Si las huelgas de hambre parecen un eco del pasado, pues pocxs estamos en disposición de realizarlas, ¿aumentaría la presión si la huelga fuera indefinida? Para asuntos particulares no te digo, pero con un planteamiento tan amplio, ambicioso y a largo plazo como el de las catorce reivindicaciones, de lo que se trata es de ampliar la participación tanto dentro como fuera y de estar emitiendo el mensaje de la propuesta durante todo el tiempo que se pueda, para que se vaya formando y fortaleciendo una comunidad de lucha anticarcelaria, y no de acumular cadáveres sobre ella. Quienes hablan de huelgas de hambre indefinidas no deberían hacerlo a no ser que estén ellos mismos dispuestos a participar o a apoyar con un grado de compromiso equivalente.

En cuanto a si la huelga de hambre ha sido una «medida de fuerza», una vez más, no, para nada, solo es que nos hemos vuelto a dar de hostias con la realidad y la realidad indica que de diecinueve «figurantes», solo nueve estuvimos en huelga y aún estamos esperando saber por qué. Ya que otro de los problemas es que esos figurantes no se pronuncian. La realidad a veces es así de ruda. Pero no, aquí no se ha medido a nadie, se ha impuesto el miedo, es lo que pasa a consecuencia del coronavirus. Los presos de segundo grado que se han puesto en huelga de hambre o han hecho algo, han sido aislados del resto, aplicándoles el artículo 75.1 RP, para generar más miedo. Cabe preguntarse, si hubiese habido más coraje y todxs lxs presxs se hubiesen puesto en huelga de hambre, ¿dónde les habrían metido? La SGIP sabe dividir muy bien, eso es lo que ha pasado. Venga, compañerxs de Fuig, un abrazo libertario de este preso.

A Valencia (grup de suport a persones preses).- Ya sabéis que através de A teneís más conocimiento de mí, últimamente estoy en un debate con él sobre la horizontalidad real del espacio de lucha y ortos tems varios. Y todo esto es extensible a lo que aportáis en vuestras reflexiones, las cuales agradezco en grado sumo.

No creo que ningún grupo de fuera haya tenido nada que ver en cuanto a la participación en la huelga de hambre de mayo. La información nos llegó a todos, menos a Moha, en A Lama, eso que quede claro de entrada. La disposición dentro es la que ha fallado, no vosotrxs. Hablemos claro, no os culpabilicéis vosotrxs de nuestra falta de iniciativa, ya se lo he dicho a los otros grupos y no voy a reiterarme más: ha sido el artículo 75.1, y poco más que decir.

Creo que todo lo demás que os pueda decir es una reiteración de lo dicho a los otros grupos. Llevo horas ante el papel y es que es todo lo mismo. Lo primero, agradeceros los puntos de vista, la participación en el debate. Como he dicho a los otros grupos, todo esto podría ser un punto de partida para debatir lxs de fuera y así poder participar nosotrxs sobre la base de vuestras aportaciones, preguntas y todo tipo de dilemas. Y viceversa, es decir, que nos podríamos encontrar de vez en cuando así, si os parece bien a todxs y, sobre todo, si desde dentro nos ponemos las pilas y cogemos el boli más a menudo. Yo tengo esperanzas de que será así, de manera que lo dejo como una propuesta a debate.

Y qué deciros, compañerxs, si llevo tras hojas con lo mismo, ya sabéis que estamos en contacto a través de la isla de A, que desde el minuto uno estuvisteis ahí y continuáis ya casi cinco años parece que fue ayer, y ahora, miradnos, somos un puñaíto dentro y ahí fuera sois un mazo. Dentro, tienen que entrar los estatutos y la tabla actual de catorce puntos, para que rule por los talegos y podamos crecer. Ahora apenas somos una llamita, pero lo mismo pronto somos un gran incendio, es lo que pasa con el fuego. Será cuestión de perseverancia, comunicación y todo eso que vosotrxs sabéis ya de sobra. Y, sobre todo, si crecemos cuantitativamente, será gracias a grandes dosis de concienciar a lxs presxs de que el único camino es luchar. «Si luchas,puedes ganar o perder. Si no luchas, estás perdidx. Venga, un abrazaco. ¡Aúpa, Valencia!

Colectivo Fuera del Orden (Castellón).- Salud, Y y compañerxs de Fuera del Orden, un enérgico abrazo y muchas fuerzas. Me ha parecido interesante lo que me explicáis sobre las huelgas en EE.UU. 2016-2018. Leí un libro sobre las cárceles de allí y la explotación que en ellas se practica. El Estado y el ejército tienen ahí una mano de obra que deja por los suelos a lxs esclavxs negrxs del algodón, las galeras y todo lo que compuso la historia capitalista de EE.UU. Esto continúa así a día de hoy, yo he hablado con presxs que han estado por allí y o te sometías al esclavismo o te tiraban a los peores pozos que por allí tienen, así es allí la cosa. (…)

Gracias por los ánimos a Peque y a mí. En verdad, hay más personas, lo que pasa es que, no sé, tendrán alergia al boli. Yo llevo más de tres horas escribiendo y estoy acabando ya, aunque lo mío es crónico. Pero, vamos, es que tenía que contestar a los grupos que se pronunciaron sobre las huelgas de hambre rotativas. En septiembre iniciamos una ‒ya sabéis todo esto, claro‒ y nada, aunque seamos pocxs dentro, no vamos a dejar de dar la brasa.

Os mando un grito de libertad y muchas fuerzas, compañerxs. Agradecido por contactarme, Y. Un abrazo fuerte y Anarquía. Salud.

Estremera, julio de 2020

Salud, compañerxs que lucháis dentro y fuera de las jaulas del Estado terrorista español, soy Toni Chavero. Quería hablaros a todxs, tanto dentro como fuera, de la importancia del diálogo, de la participación horizontal en el mismo dentro de este espacio de lucha.

En primer lugar, creo que todxs somos conscientes de que el Estado democrático es una falacia. La democracia es un disfraz con el que se vistió el franquismo en la Transición. Si la democracia es igualdad, ¿dónde está la igualdad y, por tanto, dónde la democracia?

Partiendo de la base horizontal, de ideología anarquista, entramos en esto que llamamos nosotrxs «debate». Para que el debate sea horizontal realmente, lxs que estáis fuera deberíais plantearos alejaros del asistencialismo, desprendiéndoos de las ideas de «clase media», que no son más que otro virus de la enfermedad capitalista. Porque ese asistencialismo, esa superioridad del que tiene, «por mérito propio» una carrera o una posición mejor en la sociedad, agrava la inconsistencia de nuestro sentir, llevándonos a un pensamiento meramente «político», enfocado a la integración en una sociedad que rechazamos, por la vía ficticia, engañosa porque es irrealizable, de la compensación de las discriminaciones, cuando el antagonismo entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos no se puede superar dentro del capitalismo y tampoco participando en la farsa «democrática» que le sirve de careta. Para representar esa farsa está la «sociedad civil» y su relación siempre diplomática con el Estado y con el Capital, consistente en atacar los síntomas respetándolos a ellos, que son la verdadera enfermedad. O nos organizamos desde abajo, desde el campo de los oprimidos, para defendernos de la opresión por medio de la autoorganización y el apoyo mutuo u ofrecemos un servicio más o menos barato en el mercado de la falsa solidaridad. Entre quienes ocupan una u otra de esas dos posiciones es imposible la horizontalidad. Y, por ejemplo, cuando la mayoría os definís como «grupos de apoyo», no existe horizontalidad, la cual queda excluida en esa expresión, como espero que resulte evidente después de lo dicho.

No quiero ofender a nadie, aunque quizás esto quede solo en mi «deseo» y sea inevitable la ofensa, porque eso de ofenderse o no está en cada quien. Tampoco voy a profundizar más en el tema. Esto sería, sin más, una invitación a una reflexión más profunda, para todxs, pero para los de fuera mayormente, así que lo dejo ahí, como una mera intención de plantearnos desde dónde podemos trabajar y cómo nos queremos definir. La cuestión sería lograr una verdadera horizontalidad en el diálogo a través de una invitación a profundizar en lo que hacemos, cómo y por qué lo hacemos. Y queda abierta a todxs ahí fuera.

En cuanto a lxs presxs dentro, poniéndome yo el primero, que he errado en muchas ocasiones y posiblemente me he equivocado más veces por mi condición de ser humano irrecuperable para esta sociedad de mierda. El diálogo dentro, remitiéndonos a tres o cuatro años atrás, hasta el día de hoy, ha sido cosa de unos pocos, que hemos sido los que nos hemos preocupado por su existencia en el espacio de lucha, cuando el hecho de pronunciarse es una cosa de todxs lxs presxs ya que somos quienes tenemos que exponer qué queremos hacer y cómo y qué nos mueve a los actos.

Yo quisiera invitaros a todxs a entrar en debate, en propuestas, a responder a las propuestas del resto y a romper el silencio, sin miedo a equivocarnos. Nos tenemos que equivocar para crecer, eso es lógico y sumirnos en el silencio no tiene sentido.

Por otro lado, lxs que sí que que nos pronunciamos y generamos debate hemos entrado en un bucle. Proponemos, respondemos, argumentamos, discutimos, sacamos conclusiones y actuamos según lo que se decide, pero en la mayoría de los casos, el mío también, nos hemos quedado en lo superficial, en una comunicación muy pobre, sin extendernos en lo que pretendemos. Y hemos de preguntarnos por qué pasa esto. Es una invitación a quien quiera reflexionar sobre este asunto.

Lo mismo tenemos que pronunciarnos con más claridad, extendiéndonos en las cuestiones a debatir. Quizás el diálogo «estratégico» carece de calidad suficiente y el contenido de nuestro discurso no ha logrado llamar a lxs otrxs presxs al debate. Y hay temas, como esta última huelga de hambre del primero de mayo que no se han tocado apenas. Esa oportunidad ya pasó y debemos aprender de los errores. Habrá que tomar decisiones al respecto, porque el debate, la reflexión colectiva a través del diálogo, es algo fundamental, sin él estamos acabadxs. Así que insisto y pido que todxs participemos del mismo, dentro y fuera, implicándonos en generar reflexiones, participando, pronunciándonos. Formar parte del diálogo es formar parte del espacio de lucha.

Tampoco me voy a extender demasiado en esto, para que vosotrxs, compañerxs y amigxs, podáis aportar lo que penséis del asunto, para ver entre todxs, horizontalmente qué es lo que sucede. ¿Qué opiniones tenéis vosotrxs? ¿Que conclusiones estáis sacando de la experiencia que estamos compartiendo? Que esto es cosa de todxs, compañerxs, que todxs somxs unx. Ahí lo dejo, a ver si os animáis a decir algo sin temor a equivocaros. Nos vamos equivocar, eso es seguro, pero de ahí que podamos crecer como comunidad de lucha.

Otro tema para mí importante es que en esta huelga de hambre rotativa estemos con ánimo de participar hasta donde cada quién pueda y, en cuanto a las propuestas reivindicactivas, yo creo que sería interesante no cerrarnos en las pocas propuestas que han salido a debate, sino abrir un abanico reivindicativo más amplio. Podemos reivindicar muchos más aspectos. Si estáis de acuerdo, pronunciaros y, si no, también. Igual que se puede organizar el calendario fuera, ya que hacerlo dentro sería demasiado complicado por las intervenciones, la dispersión y demás factores de atomización, también se puede hacer un reparto de quién reivindica qué cuando le toque su turno en la huelga rotativa, o mejor que cada unx aproveche su turno para resaltar las reivindicaciones que más sienta o que más de cerca le afecten.

Es una propuesta que dejo abierta a debate, yo ya me pronuncié y lo seguiré haciendo. Esta propuesta puede resultar un tanto complicada, nadie dijo que fuera fácil. Lo importante es evolucionar y tenemos una gran oportunidad a partir de septiembre. En nosotrxs está aprovecharla. Ánimo y muchas fuerzas. Un saludo a todxs con mis mejores deseos de salud y libertad. Por una sociedad sin jaulas. Anarquía.

Toni

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 02-09-2020]

Debate sobre objetivos y medios de lucha Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

A partir de un artículo publicado en Ekintza Zuzena, tomamos algunos rasgos de la lucha contra el FIES como referencia para enfocar la situación actual en las cárceles del Estado español, los motivos que sigue habiendo para luchar y las posibilidades de hacerlo y, sobre todo, la propuesta de lucha colectiva que desde el verano vienen articulando un grupo de compañeros presos. Hablamos también de la XVII marcha a la cárcel de Teixerio, convocada para el 14 de enero; de la situacióm de Mumia Abu-Jamal, en lucha por un tratamiento adecuado de la hepatitis C que padece. y del llamamiento a la solidaridad con las compañeras presas en Alemania acusadas de expropiar bancos.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Radio: Tokata Y Fuga

Gabriel Pombo Da Silva ha pasado por una cadena perpetua encubierta al enlazar una condena detrás de otra. La tecnificación y la modernización en el control de los presos han hecho inviable la resistencia colectiva a la prisión que años atrás era posible. La modernización de estos sistemas de control –aislamientos, FIES, dispersión…– ha puesto dificultades a la formación de una comunidad de lucha dentro de la cárcel.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha

Hablamos con un compañero del Grupo Pro Presxs De Madrid del debate sobre represión que se ha abierto recientemente en Madrid, así como de las últimas propuestas de lucha colectiva que se están discutiendo en las cárceles entre algunos compañeros presos que ya han empezado a llevarla a la práctica. Damos noticias de la huelga de hambre y sed emprendida por Xavi Corporales en Estremera reivindicando un tratamiento médico digno; de la huelga de hambre iniciada en la cárcel de A Lama por Ruyman Armas Santana contra los abusos de los carceleros; de Nahuel, que ha tomado la misma postura en la cárcel de Morón, en protesta porque se le tiene en prisión preventiva y en condiciones especialmente duras por motivos políticos; de los ayunos solidarios y reivindicativos relacionados con la nombrada propuesta de lucha colectiva en las cárceles, especialmente del último realizado por Toni Chavero, en Soto del Real, ayer y anteayer y del anunciado por José Ángel Martins en Topas para los tres primeros días del mes próximo. Leemos comunicados de todos estos compañeros. Comentamos también la situación de la compañera detenida en Barcelona el pasado 13 de abril y presa en Soto del Real en espera de extradición, y las convocatorias hechas en Barcelona para hoy mismo en solidaridad con ella. Etc.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Hacemos tertulia con varias personas que colaboran en las distintas facetas del pulpo Tokata. Comentamos el último informe (2015) sobre torturas y muertes bajo custodia de la CPDT. Hablamos de las últimas actividades del grupo del boletín Tokata alrededor de los últimos acontecimientos represivos en el territorio del Estado español y de diferentes intentos de hacerles frente colectivamente. Hablamos con una de las organizadoras de una jornada antirrepresiva feminista que se celebra mañana en Valencia. Informamos, entre otras cosas de los últimos ayunos reivindicativos y solidarios dentro de las cárceles. Nos hacemos eco de una propuesta de debate sobre represión contra el anarquismo que se está realizando hoy mismo en Madrid. Hacemos rueda entre todas la personas participantes para opinar sobre todo ello.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Radio: Tokata Y Fuga

Vigilancia, registros, declaraciones, detenciones, fianzas, cárcel, medidas cautelares, incomunicación, parálisis, miedo, desconfianza… Durante este último año el anarquismo se ha visto particularmente afectado por la represión. Han sido muchos golpes los que ha recibido, demasiadas operaciones orquestadas contra él que no solo han pretendido desacreditar y poner en “tela de juicio” la credibilidad y la justificación de nuestras ideas y nuestras prácticas como una opción o salida a la situación de inestabilidad, explotación y miseria que se atraviesa tanto política como económicamente en la sociedad. También han querido minar nuestra motivación, nuestro ahínco, nuestras relaciones, afectar a nuestros proyectos, a nuestros espacios, y, en definitiva, resquebrajar las pequeñas “parcelas de libertad” que con mucho tiempo y esfuerzo hemos construido y, por tanto, arrebatado al régimen de dominio del Estado y el Capital. Y no nos estamos refiriendo al recurrido ‘guetto’. Nos referimos a todas aquellas asambleas, espacios, proyectos, colectivos, individuos, etc, a todos estos elementos que con mucha voluntad articulan nuestra lucha política y que con su mejor intención buscan darle vida a nuestras ideas y prácticas, algunas veces cosechando derrotas pero otras también éxitos.

Y ahí radica la importancia de plantarle cara a la represión, de ser conscientes de dónde proviene y en qué consiste, de cómo nos afecta en todas las esferas de nuestra vida personal y política, de cuáles son sus posibles consecuencias… Plantar cara a la represión es resistir el envite, hacerlo porque queremos mantenernos vivxs como “movimiento político” para seguir construyendo libertad a la par que destruímos relaciones de dominio, hacerlo porque no solo queremos a nuestrxs compañerxs libres, sino que nos queremos libres, a todxs, hacerlo porque tenemos la convicción de que los proyectos y las herramientas de las que disponemos y las que dispondremos contribuyen y contribuirán a la revolución social, por la libertad.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha Sociedad-cárcel

“Los presxs anarquistas no están solxs” o “si tocan a una, nos tocan a todas” fueron consignas que una vez más quedaron plasmadas en la práctica, en el quehacer cotidiano anárquico, antes, durante y después del juicio que se realizó contra nosotros. Los gritos de desprecio a la autoridad que traspasaron los controles judiciales y los muros de los juzgados provocaron la visible rabia contenida en los rostros de jueces y fiscales, y la sonrisa de los nuestros. La presencia en la sala de caras solidarias conocidas y desconocidas durante los tres días nos llenó de orgullo y alegría, haciendo que acusaciones y peticiones fiscales perdieran por completo su pretensión amedrentadora. No podrán pararnos. Las acciones transgresoras solidarias y negadoras de lo existente que se multiplicaron por diversos territorios es una muestra más que estamos en todas partes, que no entendemos de fronteras y que la solidaridad es inseparable de nuestra práctica. Compañerxs que apostaron y apuestan por el enfrentamiento, aventurándose, intentando hacer de sus vidas el reflejo de sus deseos, impulsos y pasiones de acabar con el poder en todas sus formas y en todas partes, que no se conforman con discursos vacíos y autocomplacientes, que insisten y se exponen en gestos de solidaridad activa, para ellxs todo mi respeto y cariño. Su osadía y coraje me reafirma enormemente. Es en ese intento de hacer lo que se dice y se piensa, de transformar en hechos los discursos e ideas, donde comenzamos a adueñarnos de nuestras vidas, donde dejamos de ser espectadores pasando a ser actores que pretenden tomar las riendas de su existencia definiendo de manera autónoma prioridades, ritmos, tiempos y proyectos. Al tomar la iniciativa nos posicionamos en ofensiva no esperando a que surjan acontecimientos ni convocatorias de movimientos que nada tienen que ver con nosotros que determinen nuestra lucha. Tenemos una rica historia, fuertes ideas y mucha imaginación para reinventarnos constantemente. Al asumir la vida desde esta perspectiva se está asumiendo también la cárcel en la medida que es inseparable con la postura confrontacional. La prisión está en nuestra cotidianeidad, no solo para quienes estamos dentro de ella, sino para todxs lxs que apuestan por el conflicto permanente contra el poder. Está en nuestras conversaciones, en nuestros pensamientos y proyectos, está presente en cada paso que damos en el camino por la liberación total. Por lo que desdramatizar el tema de la prisión se hace imprescindible.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro

La exponencial aceleración de los acontecimientos en la era de la hipervelocidad hace que no nos dé tiempo a pensar lo vertiginosamente que cambian las cosas en un único sentido: homogeneización, generalización del control y del malestar social, aislamiento del individuo en su cárcel interior y, sobre todo, merma de la capacidad de resistencia para así conseguir convertirnos sin que lo apreciemos en sujetos enfermos, sujetados, pasivos, fatigados, estresados, en un estado anímico permanente de ansiedad difusa cuya única salida es recurrir a la droga televisiva, a la evasión puntual y desenfrenada, a los psicofármacos y a no pensar en nuestra condena aceptada. Esto es lo que ocurre en nuestra sociedad carcelaria. Ni que decir tiene que la trituradora policial, penal y carcelaria se ha encargado de un modo especialmente intensivo de hacer lo mismo con las personas que sanciona y en muchos casos encarcela.

Aún en nuestras sociedades, ni siquiera se ha hecho un debate sobre qué modelo de prevención y lucha contra el delito necesitamos para garantizar la seguridad que no es otra cosa que el efectivo ejercicio de los derechos y libertades tan solo formalmente reconocidos y, mucho menos qué respuesta dar a la comisión de delitos que atenten contra nuestra seguridad. Hoy, la única seguridad que se busca garantizar es la de los estados y la de quienes los gobiernan, no la de las personas.

Debate sobre objetivos y medios de lucha

Ánimo y fuerza, compañerxs:

Soy José Manuel Martins Mendoza, miembro del grupo “COLAPSO”, Colectivo Anarquista de Presos Sociales, y hoy quiero haceros llegar estas letras con aires libertarios y renovados pues me imagino que muchxs de vosotrxs se habrán visto desamparadxs por la disolución de C=T cuando tendría que ser todo lo contrario, esto nos debe valer para nuestro aprendizaje. Como se ha comprobado, los ayunos y escritos que hemos mandado quedan en agua de borrajas, pero los compas desde fuera también estaban aprendiendo y ya se habrán dado cuenta de que por mucho que hagamos todos, los muros de las cárceles seguirán ahí. Pero nos hemos hecho oír y gracias a todxs lxs compñerxs de la calle, poseemos un arma muy importante que es la asistencia jurídica. Pero me da pena que en la calle la gente, por temor a leyes mordaza, terrorismo de Estado, pertenencia a banda armada y toda su mierda de “estado de bienestar”, los oligarcas cada día se hacen más ricos, los gobernantes nos machacan por todos los lados, los curas siguen violando a niñxs y aquí no pasa nada, con lo cual, muchxs de los que nos declaramos anarquistas se dan por vencidos pensando que lo nuestro es solo una utopía y empiezan a ser esclavos de mierda por los burgueses, o sea, unxs asalariadxs más, pues, si no es así, nunca tendremos una casa propia para dejarles a nuestros hijos, y eso es lo que no puede ser. Sabemos que somos su materia prima y ellxs sin nosotros sí que no podrían vivir, nosotros, por ahora, sí podemos elegir cómo vivir o morir.

Sabemos que la unión hace la fuerza y esta derrota al poder, y lo que están haciendo con nosotros es lo que lleva siglos haciéndose en Francia, Rusia, Italia… por no recordar tantos y tantos países: dejar que construyamos nuestros propios guetos y sacarnos bien fuera de sus ciudades.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro

Normalmente cuando se aborda la cuestión carcelaria se hace foco lógicamente sobre la población reclusa y sobre los efectos personales y sociales de esta maquinaria represiva. En esta ocasión hemos querido abordar la cuestión de la solidaridad en el ámbito libertario y antiautoritario, de los grupos que trabajan para dar apoyo a las personas presas o denunciar y reflejar la realidad carcelaria, con sus ignominias, pero también sus luchas y resistencias.

Se dice que “Un movimiento que olvida a sus presxs está condenado al fracaso” ¿cuida el movimiento libertario la cuestión carcelaria?

Al movimiento libertario, como se ha podido ver recientemente en relación con las personas detenidas y presas por la “operación Pandora”, se le dan bien los gestos solidarios animados por sentimientos de afinidad y que se extienden espontáneamente, como en ese caso, a una amplia colectividad. En un primer momento, suele reaccionar dignamente en defensa de “sus” presos. Falla más en la acción a largo plazo, sostenida, consciente, organizada, y en la crítica amplia y profunda, al mismo tiempo práctica y teórica, frente al poder punitivo del Estado. En nuestra opinión, un movimiento anarquista real, que aspire a enfrentarse seriamente al régimen totalitario de dominación y explotación imperante, tiene que plantearse también seriamente la “cuestión criminal”, uno de los aspectos fundamentales de la “cuestión social”, o de la “cuestión del poder”, tal como se han configurado contemporáneamente. En primer lugar, como autodefensa de los oprimidos frente al sistema penal, que es uno de los principales instrumentos de la opresión. Nosotros no reconocemos la división entre presos políticos y presos comunes. Todos los presos son políticos, ya que la mera existencia del sistema penal es quizá la cuestión política “por excelencia” entre las que se han de plantear si se quieren discutir realmente las relaciones de poder vigentes: ¿Tiene el Estado derecho a amenazarnos, a imponernos pautas de conducta y a castigarnos si nos desviamos de ellas? Únicamente el derecho que le da la fuerza. No estamos de acuerdo en que se reivindique a los presos anarquistas como “presos políticos”, un grupo separado del resto de la población reclusa, con unos intereses particulares que defender por encima del interés común de los oprimidos en enfrentarse a la opresión y en unirse para poder hacerlo.

Como decía desde la cárcel la gente del MIL, la manera de solidarizarse con los presos anarquistas es continuar su lucha. Otra cosa es cómo se articula la afinidad política y personal de unas personas determinadas con otras, pero, si existe un movimiento anarquista, debe luchar por la abolición del Capital, del Estado y de su poder punitivo, cuya principal función es el sostenimiento de las condiciones de explotación y el debilitamiento constante de la subjetividad de los explotados y excluidos. Así que los presos del movimiento libertario son, según nuestra manera de pensar, todos los presos. Pero la presencia de los anarquistas en una supuestamente entablada “lucha anticarcelaria” ha sido más bien testimonial, propagandística, ideológica, de modo que formaría parte más de un catálogo de señas de identidad “libertarias” que de la práctica real de un movimiento realmente existente. Lo suyo se definiría mejor como una especie de sensibilidad anticarcelaria, que no se ha traducido en hechos apreciables. Todos las tentativas se han frustrado, entre otros factores, por ese problema del predominio de las apariencias sobre la realidad. El episodio más remarcable de esa presencia, fue la llamada “lucha contra el FIES”, entre el 99 y el 2002, más bien un intento fracasado del que no se ha producido todavía el necesario balance de errores y aciertos. Desde entonces, las cosas no han hecho más que empeorar, en el sentido de que las apariencias, la autocomplacencia, han seguido primando sobre la práctica real. Desde el campo penal, por tanto, lo único que se ha visto del “movimiento libertario” ha sido una especie de espejismo, un verdadero fantasma, y se podría dudar de que exista realmente otra cosa.

¿Qué motivación os llevó a crear vuestra asociación y cuáles son vuestras principales labores?

No somos una “asociación” más que en el sentido de unas cuantas personas libremente asociadas en un proyecto común, determinado también de una manera muy libre, sin otra estructura que la coordinación con pocos formalismos de varios pequeños grupos de trabajo. Se puede decir que entre nosotros “la organización es la organización de tareas”. Tokata y Fuga empezó en Valencia como programa de radio a finales de los 80, y se estuvo emitiendo durante más de diez años con la participación sucesiva de una buena cantidad de personas y bastante participación desde dentro de las cárceles. Después, hubo una ruptura en Radio Klara y el Tokata fue uno de los programas que salieron. Se emitió luego algunas veces en Radio Kinkalla, un proyecto de radio libre que no fue más allá de una primera fase experimental y duró poco. Entonces, el Tokata se convirtió en un colectivo bastante informal que se implicó, por ejemplo, en el apoyo a la lucha contra el FIES, finalizada la cual, algunas personas decidieron encargarse de hacer un boletín que hiciera llegar a las personas presas comunicados, mensajes reflexiones y noticias, en su mayor parte de otras personas presas. El boletín fue elaborado por diferentes personas durante algunos años, las cuales se implicaron, por ejemplo, hacia 2005-2006, en una propuesta de lucha contra las grandes condenas, hasta que dejó de salir.

Cuando llevaba bastante tiempo sin hacerlo, desde una asamblea que se había formado en el 2007 para tratar el tema de la solidaridad con la lucha de los presos italianos contra el ergastolo —la cadena perpetua italiana—, viendo su necesidad como herramienta de comunicación entre las personas presas, se envió a algunas personas voluntarias a ofrecer su ayuda a quienes habían estado haciendo últimamente el boletín, pero lo que esa gente les pidió fue que se hicieran cargo del mismo. Después de discutirlo un tiempo, se pusieron a ello y empezó en el 2008 la actual etapa, apoyando la propuesta de un grupo de presos de iniciar una campaña “contra la cadena perpetua legal o encubierta” sumándose a la iniciativa italiana de continuar un año más la lucha contra el ergastolo. Por entonces, el mismo grupo que hacía el Tokata propuso la creación de una comisión de solidaridad en la caja de resistencia colectiva existente entonces en Valencia, que se encargara del apoyo jurídico a presos en lucha. El grupo salió bastante quemado de su implicación entre el 2011 y el 2012 en la campaña “Cárcel=Tortura” y el boletín estuvo más de un año sin salir, por diversas circunstancias, dedicándose la gente a otras faenas, como la de participar en la asamblea de solidaridad que se encargó de las tareas de la citada comisión, al desaparecer la asamblea de la caja de resistencia.

En septiembre del 2013, algunas personas decidieron volver a empezar con el programa de radio y, unos meses después, un grupo de trabajo distinto, aunque coordinado con el de la radio, consiguió rehacer la lista de corresponsales y sacar otra vez el boletín. Otro grupo distinto, cuando el Ateneo Al Margen decidió suprimir la sección anticarcelaria de su página web, donde se solían colgar los boletines y las informaciones necesarias para elaborarlos, empezó a gestionar desde el 2010 primero un blog y luego una página web que han hecho desde entonces esas funciones. Últimamente han empezado las “ediciones Tokata” que en el último año han participado en la edición de dos libros: “Un resquicio para levantarse” y “A un latido de distancia”. Resumiendo, bajo el nombre “Tokata” se agrupan un conjunto de instrumentos de comunicación al servicio de la lucha anticarcelaria: elaboramos y enviamos el boletín y mantenemos correspondencia con los presos que lo reciben; tenemos al día la página web tokata.info; hacemos semanalmente el programa de radio Tokata y Fuga; vamos sacando adelante las ediciones Tokata, y, finalmente, intentamos contribuir a organizar cierto apoyo jurídico, sobre todo a presos en lucha, dando prioridad a las grandes condenas, así como a denuncias por malos tratos y otras situaciones de abuso. Pero no formamos un grupo cerrado sino que intentamos coordinarnos entre personas y pequeños grupos que se han ido implicando en esas tareas. Lo cual no quiere decir que no nos hayamos puesto de acuerdo en lo fundamental, pero eso no lo vemos como una función “orgánica”, sino como el resultado de un debate permanente que también está entre nuestros objetivos contribuir a mantener abierto.

¿Cuáles son las dificultades más significativas con las que os enfrentáis en vuestro trabajo? ¿Cómo es vuestra relación con el entramado legal?

Nuestras tareas no son demasiado complicadas y tenemos bastante pericia en ellas, fruto de la experiencia, individual y colectiva. Las dificultades vienen del escaso interés que suscitan estos temas, en general y también en el gueto libertario en particular, la poca gente que se implica y el débil compromiso de la mayoría. El programa de radio se enfrenta a la dificultad de hacer que se oiga dentro, ya que lo impiden ciertas interferencias; se ha emitido durante algunas semanas en una radio municipal de Picassent, pero al final su “dirección” ha decidido dejar de hacerlo. El boletín se enfrenta a todos los obstáculos que pone la administración penitenciaria para impedir que les llegue a los presos. Con el entramado legal tenemos relaciones pragmáticas, ya que le damos gran importancia al apoyo jurídico, y también nos obliga a ello el esfuerzo por llegar a la gente de dentro, pues nos enfrentamos a menudo a intercepciones, intervención de “comunicaciones” y otras represalias a nuestros corresponsales, etc. Además de que la información sobre temas legales también forma parte de nuestros objetivos.

Nuestra posición no es abolicionista ni garantista ni asistencialista aunque participe en parte de todos esos planteamientos. El nuestro es, por un lado, un planteamiento anarquista, pues nuestro objetivo a largo plazo no es la abolición de la cárcel, como un cambio a mejor dentro de la sociedad capitalista, ni la defensa de un sistema estatal democrático que garantice los derechos de los “ciudadanos”, sino la destrucción del Capital y el Estado, sin la cual no pensamos que se pueda acabar tampoco con el sistema punitivo. Y, por otro lado, es un planteamiento de autodefensa solidaria, basada en la autoorganización de los afectados por cada faceta del sistema penal. El cual amenaza a todos los oprimidos, y funciona en bloque, por lo que hay que atacarlo en bloque, no atomizados en grupos de interés, sino todos unidos por una solidaridad bien entendida, basada en el apoyo mutuo y la coordinación horizontal y en la idea compartida de que el interés general pasa por la desaparición del Estado y de todos sus instrumentos de control y dominación de la población.

Sin embargo, en ese contexto, nos parece que la defensa jurídica es una necesidad tanto de las personas presas como de las que intentan luchar en la calle. La maquinaria jurídico-penal está en funcionamiento permanente, queramos o no, y no se la puede combatir ignorándola. Si queremos sabotearla hemos de conocerla y ese conocimiento, dado además que ella se inmiscuye permanentemente en nuestras vidas, no puede ser sólo teórico. La indefensión de los pobres es un presupuesto de su funcionamiento, e intentar contrarrestarla, en contra de quienes piensan que implica reconocer las leyes del Estado y contribuir a su vigencia, para nosotros es crear una tensión permanente que lo que hace es debilitar la maquinaria punitiva, no apuntalarla. En todo caso, se trata de defendernos, y de ir fortaleciéndonos, a través de la práctica necesaria, hasta que llegue el momento de pasar a la ofensiva, no de contribuir a crear y explotar héroes y mártires.

¿Cómo es la relación con las personas presas? Imaginamos que será compleja y que a lo largo de los años habréis acumulando experiencias y enseñanzas al respecto…

La relación con las personas presas es difícil, sobre todo por la situación en que se encuentran, y porque la administración carcelera hace todo lo que puede para mantenerlas atomizadas entre ellas e incomunicadas de la calle, lo cual ha sido su principal objetivo estratégico al menos desde los tiempos de la COPEL. Para eso son las macrocárceles, el “régimen modular”, el FIES, el primer grado, los continuos traslados que sufren los presos “conflictivos”, las prohibiciones, intercepciones e intervenciones de comunicaciones, etc. Una dificultad añadida es que desde el gueto libertario se les ha vendido mucho humo a las personas presas, y ha habido, desde tiempo atrás, una especie de mitificación mutua, por la que desde la calle se suele mirar a los presos como una especie de “sujeto revolucionario” sustitutivo, mientras ellos asumen la existencia de un “movimiento” mucho más fuerte, consciente y articulado que el que existe verdaderamente. Todo lo cual, dada la alienación en que vivimos los individuos sometidos al actual régimen social, crea problemas para discernir la ficción de la realidad.

En no pocas ocasiones las personas represaliadas tienen que afrontar largas condenas lo que se contrapone también a menudo con la inestabilidad de los núcleos de apoyo exteriores. ¿Cómo veis esta cuestión y cómo creéis que se puede mejorar?

Ese de la inestabilidad es también un problema grave a cuya solución nosotros intentamos contribuir con los medios de que disponemos aportando lo que podemos a la articulación de un debate estratégico sobre la posibilidad y oportunidades de una verdadera lucha anticarcelaria. Tanto en lo que se refiere a la memoria de las luchas o intentos de lucha y a la reflexión sobre sus aciertos y errores, como al análisis permanente de las medidas represivas y preventivas que va tomando el Estado y a la investigación sobre qué se puede hacer para defenderse de ellas. Los presos con grandes condenas, veteranos de gran parte de los intentos de lucha que se han producido, son probablemente quienes han hecho contribuciones más valiosas a ese debate, y el diálogo entre ellos y con ellos nos parece la mejor manera de darle vida. En realidad, en el centro de nuestro planteamiento hay una idea propuesta por los propios presos en lucha en los llamamientos que dieron lugar a la campaña contra el FIES. Como decían en uno de sus primeros comunicados: “nos parece necesaria la creación de un espacio en el cual cada cual pudiere expresarse y participar en la planificación de la lucha contra la cárcel. Ello implicaría una autocrítica de los medios empleados y por lo tanto un no estancamiento de los mismos. (…) Creemos que es importante crear un espacio que nos permita comunicar entre todos. Nos permitiría romper con no pocos estereotipos y enriquecernos mutuamente. Unificarnos a partir de nuestras diferencias es el único modo viable de hacer frente a la represión. (…) En los aislamientos no nos falta combatividad. Nos falta coordinar nuestras propuestas. Vosotros, desde el exterior podéis ayudarnos a organizarnos, y, a partir del mencionado espacio, juntos promover acciones y reclamar que se cumpla la legalidad. Con vuestro apoyo creemos posible erradicar las torturas y malos tratos. Tenemos la convicción de poder hacer frente a los abusos, pero os necesitamos, nada podemos hacer sin vosotros salvo seguir pudriéndonos en la celda”.

Lo que nosotros pretendemos es contribuir a abrir y a mantener abierto un “espacio de lucha” de ese tipo, a “tejer una red de comunicación”, donde pueda desarrollarse un debate abierto entre los enemigos del sistema penal que proporcione, desarrolle y refine herramientas críticas, estrategias y tácticas para esa lucha. Nos importa mucho el realismo, el pragmatismo, y estamos en contra de los planteamientos meramente ideológicos, espectaculares, aparentes… Pensamos que la lucha social real no puede entablarse más que a partir del planteamiento de necesidades concretas y de la elección de los medios para atenderlas, desarrollados por los propios afectados en un contexto de autoorganización. Queremos fomentar el debate permanente entre todas las personas implicadas para que no se pierda ninguna experiencia ni enseñanza y, a ser posible, para ponernos de acuerdo, comprometernos unos con otros en proyectos realizables que se puedan transformar paso a paso, al hilo de la práctica y del diálogo, reflexionando colectivamente sobre aciertos y errores, objetivos a corto, medio y largo plazo, medios, procedimientos, tácticas que se pueden emplear para alcanzarlos, su eficacia, el uso que se ha de hacer de ellos… Contribuir a la formación de una conciencia colectiva, de una comunidad de lucha. Así es como entendemos también, en un plano más amplio, las posibilidades de que exista algún día de verdad un movimiento anarquista que merezca ese nombre.

¿Cómo afectan las cuestiones represivas tanto a la relación y el trabajo con los presos como vuestra actividad en general?

Los “servicios de información” del Estado prestan especial atención a todo lo que se mueva en este campo, y carceleros, policías, jueces y “medios de formación de masas” están muy dispuestos a criminalizar todo lo que se haga. El mero hecho de que los presos puedan comunicarse entre ellos y con la calle y ponerse de acuerdo para actuar juntos, debilita la acción de la máquina carcelaria y el poder punitivo e intimidatorio del Estado. Así que, en una situación de la que una de las principales finalidades es el control extremo de las personas sometidas a ella, no se puede evitar que éste se extienda también a la gente de la calle que se implique. Como sabemos por experiencia, cabe esperar que la represión y la manipulación informativa de la que no se puede separar hoy en día las acciones del sistema penal se empleen a fondo al menor indicio de lucha real. Hace falta prudencia, discrección y realismo, por lo tanto, y, en primer lugar, evitar crear fantasmas ideológicos y mediáticos dándoles el trabajo hecho a nuestros enemigos. Nuestra faena, tanto la de los “anarquistas” como la de la “lucha anticarcelaria”, es a largo plazo y son contraproducentes el afán de protagonismo y ese “inmediatismo”, tan típico entre los integrantes del gueto libertario, que no es más que la versión “subversiva” de la impaciencia neurótica por satisfacer todos “sus” deseos típica del ciudadano consumidor.

¿Qué creéis que os ha aportado vuestra labor en lo personal y también en una perspectiva de movimiento?

Nuestra labor nos ha aportado pocas satisfacciones narcisistas, porque de éxitos aparentes hemos tenido pocos, pero nos hemos mantenido en la brecha, hemos afirmado y reafirmado nuestros principios, hemos puesto en juego nuestras ideas teóricas y prácticas, hemos desarrollado algunas habilidades, hemos aprendido mucho sobre cómo funciona la máquina punitiva, hemos adquirido experiencia, hemos encontrado afinidad política y personal con algunas personas. A escala colectiva, aparte de lo ya dicho en las anteriores respuestas, pensamos que aún se puede aprovechar todas las enseñanzas acumuladas en intentos anteriores para aspirar a levantar, aprovechando las oportunidades que ofrezca el imparable proceso de descomposición social que estamos viviendo, al tiempo que un verdadero movimiento anarquista, una verdadera lucha anticarcelaria.

Ekintza Zuzena nº 42 (abril 2015)

Debate sobre objetivos y medios de lucha