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CRITERIO DE LEY

Nosotros, la población reclusa, obtenemos los escasos beneficios penitenciarios dependiendo de los criterios objetivos y subjetivos de los equipos de tratamiento de los centros penitenciarios. En España hay un alto porcentaje de internos que cumplimos todos los requisitos objetivos para obtener “beneficios penitenciarios”, desde un trabajo pasando por un permiso ordinario hasta la libertad condicional. No entiendo el porqué, esta gran mayoría cumple sus condenas íntegras o, en el mejor de los casos, solo cuando nos quedan unos pocos meses para acabar de cumplir, nos dan un par de permisos; literalmente, una propina, para que salgamos en libertad con una sonrisa.

La pregunta que nos hacemos muchos internos es ¿para qué sirve el reglamento penitenciario? Pues no hace falta ser muy inteligente para deducir que, por muchos artículos de dicho reglamento que beneficien al reo, el mismo equipo de tratamiento nos los echa para atrás, cuando el mismo reglamento dice que cualquier beneficio penitenciario depende del criterio del mismo equipo. Pero lo peor de todo es que dependemos de unas personas que apenas conocemos y que, por supuesto, apenas vemos, pues sólo nos atienden en una entrevista personal una vez cada seis meses, cuando nos van a revisar el grado y siempre para hacernos las mismas preguntas. Pero la pregunta que nos hacemos nosotros es cómo podemos confiar los internos en una equipo de tratamiento que no tiene ningún tipo de empatía ni apenas trato con nosotros: te llaman una vez cada seis meses, te hacen cuatro preguntas y hasta dentro de otros seis meses. Y, cuando te niegan el permiso a pesar de que cumples todos los requisitos objetivos que requiere el reglamento penitenciario, te argumentan simplemente que no estás preparado para tener una vida en semilibertad por motivos subjetivos. Y como para la mayoría de los jueces de vigilancia penitenciaria pesa más el criterio que el reglamento, pues a cumplir la condena íntegra. Mientras no haya un beneficio que sea decretado por ley, mientras no se obligue a los centros por algún artículo y se derogue el criterio de los equipos, seguiremos en al misma situación.

La excarcelación por enfermedad es otro de los derechos que tenemos los reos que en la mayoría de los casos, más de un 90%, no se cumplen. Un pensamiento de los equipos de tratamiento de los centros penitenciarios es otorgar este beneficio justo cuando a las personas afectadas les quedan pocos días para morirse, siempre saliendo del centro penitecianciario al hospital. Sin dar la mínima opción a que puedan morir en un entorno familiar, en sus propios hogares. Según este pensamiento, la persona gravemente enferma, en lugar de aprovechar para bien esta medida que está en el reglamento penitenciario, la utilizará para delinquir. Esta es la retorcida manera de pensar de un grupo de “profesionales” que se olvidaron su corazón en la entrada de los centros penitenciarios y aún no se han dado cuenta de que entran a trabajar sin él. Pero lo peor de todo, para mí al menos, lo más grave es que estas actuaciones son avaladas tanto por los jueces como por los gobiernos.

AISLAMIENTO

Creo que la finalidad de que un interno acceda a este lugar es para separarte de tus compañeros, cuando demuestras una agresividad que pone en riesgo su integridad. Al menos debería de ser así, y en muchos de los casos no tengo ninguna duda de que es correcto. El problema es el trato que nos dan los carceleros en este departamento. Digo el trato, aunque sería mejor decir el poco o ningún trato, porque, una vez que acabas en el módulo de aislamiento, eres totalmente olvidado por ellos.

Yo, personalmente, han sido muchas las veces que he acabado en este lugar y casi siempre solo me abrían la puerta para darme la comida o la medicación. El timbre para llamar a los carceleros era mejor no pulsarlo, pues, si lo hacías, venían con las porras para recordarte con ellas en la mano que no debías hacerlo. El ninguneo, los malos tratos, vejaciones, insultos y un etcétera inacabable de detalles que podría enumerar sobre cómo se nos trata en este departamento. Y el problema no es sólo esto, sino que los médicos hacen oídos sordos sobre esta cuestión. Estamos totalmente olvidados y, cuando denunciamos sobre estos asuntos, fácilmente nos desacreditan. Es muy fácil desacreditar a un reo ante un juzgado, incluso ante la prensa. Somos delincuentes, estamos acostumbrados a mentir en cualquier situación, a no respetar a nuestros semejantes, por eso digo que a la hora que los carceleros quieran airearse de estas denuncias, con decir cualquier barbaridad sobre nosotros lo tienen todo ganado.

Incluso en los juzgados, esta clase de denuncias no les interesan, pues es lo que han demostrado a lo largo de mis condenas. A mí, en lo personal, me han dado tales palizas que me han dejado el cuerpo marcado con hematomas. Cuando he denunciado rápidamente, el juzgado instrucción ha tardado varios meses en enviar un forense para reconocerme. Claro, una vez transcurrido ese tiempo, ya no queda ninguna huella de la paliza. Es todo un engaño sobre el papel. Lo que quiero decir con esto es que, una vez que ingresamos en los módulos de aislamiento, estamos totalmente anulados y a merced de los carceleros, actuando ellos a su antojo sobre nosotros.

No hablo más sobre esto, porque me pongo enfermo, y con esto acabo, que con estos y otros hechos, un interno, con el paso del tiempo, durante la condena, va acumulando mucho odio, hasta el punto de que cuando llegue el día de salir somos una bomba en la calle.

MALOS TRATOS

Por desgracia, en estas casas he sufrido muchos abusos y palizas por parte de los funcionarios. Siempre venían en manada, como lobos hambrientos.Y lo cierto es que sobre esto me cuesta decir algo, pues, si no tienes un buen abogado que le untes bien de dinero poco puedes hacer. No sé las denuncias por malos tratos que he cursado y, a pesar de que en la mayoría de ellos me han dejado la cara y el tórax como un cromo de los hematomas, venía el médico forense a verme a los tres meses aproximadamente de darme la paliza, cuando, os lo podéis imaginar, todos los hematomas habían desaparcido. Y, como no tengo pruebas materiales, imágenes, testimonios o partes de lesiones y, como ellos tienen presunción de veracidad, mi palabra no vale una mierda. Lo dicho, a no ser que tengas un buen abogado que le untes bien de dinero, para exigirle al juez, entre otras cosas, que se presente el médico forense en el día, poco puedes hacer.

Sé que es jodido decir esto, pero es la realidad y, como he dicho antes, a la sociedad estos asuntos le importan una mierda. Ojalá hubiera jueces o subdirectores de seguridad competentes que supieran y quisieran frenar estas acciones, ojalá desaparecieran de las cárceles estos abusos violentos, pues, si fuera así, estoy completamente seguro de que nosotros, la mayor parte de los presos, al salir, lo haríamos sin ese odio que ilumina nuestros ojos.

CONFORMISMO

Esto debe de cambiar. Eso sí, lo que no entiendo es cómo nosotros estamos sufriendo estas situaciones y no nos hemos rebelado ¿O es que hemos aprendido a ser conformistas? Veo como los internos nos callamos sobre todo esto, lo pasamos en silencio, como si ya nos hubiéramos resignado. Como ya he dicho antes, todo esto debe cambiar, porque la reflexión que yo hago es: ¿para qué portarnos bien en la prisión, si el resultado va a ser el mismo? Es complicado explicar una reflexión sobre el conformismo. Quizá la mejor forma sea comparar generaciones diferentes. Desde los años ochenta hasta el día de hoy, el perfil de los presos en las cárceles españolas ha experimentado un cambio notable, acentuándose en los tiempos actuales la pasividad ante cualquier situación. Viendo a diario sin reaccionar siquiera injusticias que repercuten sobre nosotros: malos tratos, abusos de autoridad, engaños, chantajes, etc, etc. Hay que decir que siempre hay alguno que se rebela ante estos hechos. Por supuesto, aún quedan internos despiertos que les queda algo de orgullo, aunque son pocos y van quedando menos a medida que pasa el tiempo. Cuando la dirección de un centro observa en un interno este tipo de perfil, rápidamente lo traslada de prisión o toma medidas similares, más que otra cosa, para que no se agite el rebaño.

Quiero remontarme en principio a los años ochenta, pues en esta época conocí las prisiones por primera vez y es una buena forma de tomar referencias. En aquellos tiempos, nosotros los internos estábamos mucho más unidos. Ante cualquier situación agresiva por parte de los profesionales del centro, los presos reaccionábamos en grupo, sin dejar que cometieran ningún tipo de abuso con ninguno de nosotros. Son muchos los casos que puedo enumerar. Por ejemplo, cuando venía la comida en mal estado o mal elaborada; o cuando se querían llevar a alguien para aislamiento sin motivo justificado, y un largo etcétera. Cuando ocurría este tipo de situaciones, nosotros nos uníamos y nos rebelábamos ante ellas. Ellos, me refiero a los carceleros, lo llamaban motín, nosotros lo llamábamos que nos pisaban nuestros derechos. Lo cierto es que en aquella época los patios de las cárceles eran más agitados, incluso había más violencia entre nosotros, también había más droga, más pinchos… Todo este tipo de situaciones es cierto que eran más negativas, pero no nos dejábamos pisar por los carceleros ni chantajear por los equipos técnicos. A pesar de tantas diferencias que teníamos los presos, a la hora de estar unidos, lo estábamos, éramos un colectivo.

Estoy seguro de que con estos hechos, la dirección de los centros penitenciarios estudiaron la manera de separar individualmente a los internos para deshacer el colectivo y frenar este tipo de comportamientos, y no les resultó muy difícil. Primero empezaron a chantajear con la metadona, retirando las tomas a aquellos internos que enseñaban los dientes y, en algunos casos, a internos que los llevaban a aislamiento, no se la daban hasta el día siguiente. Los internos, por no pasar este tipo de abstinencia o, vulgarmente, “mono” empezaron a tener un poco más de cuidado con sus palabras y con sus hechos, pues los internos que tomábamos metadona no nos podíamos permitir el lujo de estar cuarenta y ocho horas sin la toma.

Después, llegaron los módulos terapeúticos y de respeto, que fueron un verdadero éxito para los directores de los centros penitenciarios, y una herramienta que para los equipos técnicos funciona muy bien, pues es donde han sabido, por fin, individualizar a los internos con una rotundidad asombrosa, hasta el punto en que somos chantajeados sin ni siquiera darnos cuenta. Nos prometen, si vamos a estos módulos, que vamos a tener una mejor convivencia y que se nos darán todos los beneficios penitenciarios, desde un primer permiso hasta la libertad condicional, pero para conseguir estos logros debemos de cumplir con una serie de actividades y terapias para cumplimentar nuestro tratamiento individualizado. En un principio, así fue. Es más, íbamos a estos módulos internos con problemas de drogas, ya curtidos en prisiones, con largas permanencias. Pero esto sólo sucedió durante un tiempo. Poco a poco, fueron recortando permisos a los internos y ya ingresaban a estos módulos internos de otras características y, sobre todo, internos que ingresaban en prisión por primera vez y a este tipo de internos, a los primerizos, se les puede manipular muy bien.

A día de hoy, estos módulos parecen compañías militares, con una disciplina por la que la gente se inclina a lo que quiera la dirección de los centros, pero sin obtener los beneficios penitenciarios que fueron prometidos al principio. Hasta no llevar casi toda la condena cumplida no te dejan salir de permiso. Es cierto que el perfil de internos que entran ahora en estos módulos suele ser el de internos que entran en prisión por primera vez, y los que no son nuevos, llevan un tiempo considerable con buen comportamiento. A los primerizos se les manipula muy bien, pues sólo conocen las prisiones por lo que les han contado en la calle o han oído o visto en los medios de comunicación. Y el resto de los internos que ingresan en este tipo de módulos también es muy fácil de manipular y engañar, pues a estos les prometen beneficios que nunca llegan.

Es como si todos nosotros nos pusiéramos una venda en los ojos para no ver nada, dejando que nos guíen a su propio capricho y hagan con nosotros simplemente NADA, dejando que cumplamos nuestras condenas sin ningún tipo de beneficio penitenciario y, si ofrecen a algún interno algún permiso de salida, lo hacen cuando su condena está casi cumplida, lo justo para salir, como máximo, un par de permisos. Y, mientras tanto, nos tienen dentro de los módulos de respeto, limpiando, haciendo terapias y cursos que no sirven para nada pero sí están subvencionados por el estado, que realmente es de lo que se trata, un negocio y un transcurso del tiempo. Algún interno de los módulos de respeto se da cuenta de lo que se trata o, simplemente se cansa de recibir notificaciones de los permisos denegados, y se rebela. Pues, simplemente, el equipo técnico le da de baja del módulo de respeto y lo traslada a un módulo convencional, para que no caliente a sus compañeros. Así funcionan en los módulos de respeto.

Engañados, chantajeados y traicionados por las direcciones de los centros penitenciarios que deberían ser las primeras en dar ejemplo de moralidad. Claro, luego salimos en libertad con la condena cumplida íntegramente, con unas formas de agresividad que es cuestión de tiempo que volvamos a entrar en prisión. Y a todo esto el estado lo llama reinserción. Yo, personalmente, lo llamo laberinto.

NO PERMITAMOS QUE NOS DIVIDAN PARA NO SER VENCIDOS

Con el paso de los años, he visto como los internos de los centros penitenciarios se han ido dividiendo, hasta el punto de que hoy en día una gran mayoría de la población reclusa están totalmente anulados. El detonante de esta actitud de la mayoría de los reos es sin duda la manipulación hacia nosotros de aquellos que dirigen las prisiones. Los engaños, las falsas promesas, sobre todo, nos hacen creer en unas metas que cuanto más cerca pensemos que nos encontramos de finalizar nuestras condenas más lejos estamos.

Nos hemos acostumbrado a adaptarnos a cualquier situación, incluso sabiendo que se están cometiendo abusos de autoridad, actuamos como si no ocurriese nada, sin luchar o, mejor dicho, sin reclamar, resignados a que esta situación sea el pan de cada día. Actuamos de esta manera por miedo, pero no por miedo físico, sino por miedo a lo que pasará mañana. Si actuamos de forma contraria a esta reflexión y, sobre todo, de forma valiente, pensamos que vamos a perder algún beneficio penitenciario que, por supuesto, nunca llega. Y digo esto porque el miedo es una de las armas que usan los profesionales de los centros penitenciarios para tenernos distanciados entre nosotros, pero, sobre todo, totalmente anulados.

Aunque aún a día de hoy nos encontramos internos que no doblan la rodilla ante ninguna situación y, en vez de tener compañeros que les apoyen, compañeros que abran los ojos, que activen todos los sentidos para darse cuenta de que, si no estamos totalmente unidos, seguirán haciendo con nosotros lo que ellos quieran. Mientras muchos de nosotros no estemos con esta actitud, los que no doblan la rodilla serán aislados o trasladados de prisión en prisión, sin dejar que se acomoden en ningún centro. Y, por supuesto, a estos se les anula con mayor facilidad, por el método del aislamiento.

Hay otras herramientas para conseguir de nosotros esta finalidad. Hemos hablado del miedo, pero también existe la medicación que también funciona de forma excelente para tenernos totalmente divididos y, por supuesto, anulados. Con la toma de tanta medicación, a veces demasiada para una sola persona, anulamos nuestros deseos de mirar hacia mañana, enfocando el día en conseguir más medicación u otro tipo de droga. De esta forma no nos damos cuenta de la situación en que nos encontramos. Incluso me atrevería a decir que para el equipos técnico es mucho más fácil tratar con los internos bajo los efectos del colocón, hablando vulgarmente. Sí, bajo los efectos del colocón. Lo cierto es que es una verdadera pena hablar así, pero es la realidad.

He hablado del miedo, del aislamiento, de la violencia, de la medicación y de los módulos de respeto. Son herramientas para tenernos divididos, aunque, por supuesto, a un preso se le puede divididr y anular de muchas maneras. Debemos abrir los ojos o quitarnos esa venda y ver las cosas con claridad, pero, sobre todo, dejar de pensar solamente en nosotros mismos para fortalecer la unión, pues la unión, siempre PACÍFICA, es la mejor arma que podemos tener los presos de todo el país, pues mientras no estemos unidos seguirán haciendo con nosotros todo aquello que el equipo técnico considere oportuno, es decir, NADA.

Jorge Alfonso Vázquez Campillo, Chino

Boletín Tokata Noviembre 2022

El Boletín Tokata Vuelve A Las Andadas

La Lucha Puede Y Debe Continúar

 

Cárcel=Tortura Cadena perpetua Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro Módulos de vergüenza

PUNTUALIZACIONES AL ESCRITO DE FERNANDO ALCATRAZ EN EL «TOKATA»

Soy Daniel Pont, uno de los fundadores de la Coordinadora de Presos en Lucha junto a otros cinco compañeros de la cárcel de Carabanchel en Noviembre de 1976. Dato que no tiene mayor importancia excepto la de situarme desde sus orígenes en el compromiso y participacion en la intensa y muy sufrida experiencia de unos dos años y medio en las luchas de la COPEL.

No quiero extenderme demasiado en la dinámica de funcionamiento asambleario de la COPEL ya desde primeros del año 1977 en Carabanchel y en la labor de agitación y progresiva coordinación con el resto de compañeros presos en todas las cárceles posibles del estado español de la época.

Como punto de inflexion a destacar, en el motin del 18 de Julio de 1977 en la cárcel de Carabanchel, que iniciamos los compañeros aislados en la Rotonda de la Sexta galeria, al segundo día de férrea y corajuda resistencia en los tejados de la cárcel, los compañeros pretendieron designarme como único representante negociador, (junto a dos abogadas y dos abogados que nos apoyaban) ante los mandos del Ministerio del Interior y Justicia presentes en el interior. Enseguida propicié una asamblea para rechazar mi individualización y crear una comisión de cinco compañeros que representase a la COPELl, reafirmándonos en nuestro carácter plural y asambleario.

Desde el momento que las negociaciones fracasaron al decidir mayoritariamente los compañeros del tejado que la inclusión en la Ley de Amnistia era innegociable, esa misma noche, de madrugada, los compañeros de la COPEL de la Rotonda fuimos secuestrados en conduccion especial a la cárcel de Córdoba, en plena huelga de hambre y con fuertes autolesiones la mayoría de nosotros.

En nuestra estancia en la cárcel de Córdoba, siempre funcionamos de forma asamblearia, sin ningún dirigismo, ni vanguardia de nadie, pero eso sí: ya desde entonces tratamos de seguir una táctica eficaz para luchar por conseguir las reivindicaciones colectivas que nos unían, siguiendo la práctica de una doble estrategia: luchar por la Amnistía (luego Indulto) y administrando la tensión en las cárceles abrir espacios y posibilidades de fuga.

El Estado con su dinámica represora de intensificar el miedo para vencernos, ya en el motín de la cárcel de Ocaña del dia 29 de Noviembre de 1977, donde fuimos trasladados, tras descubrirse un túnel por un chivato…, fuga compartida con los miembros de los GRAPO encerrados con nosotros en Cordoba, ya ensayó de forma cruel los pasillos (Via crucis les decíamos nosotros) formados por carceleros y antidisturbios tras acabar el motín, sin ninguna capacidad de ataque o resistencia activa, que nos golpearon con enorme crueldad con las culatas de los fusiles, patadas, puñetazos… obligándonos a desnudarnos en pleno invierno, viendo como un gran número de compañeros chorreábamos abundante sangre: desde entonces conservo una cicatriz en mi cabeza que nunca olvidaré.

En el “Turismo penitenciario” que hice en aquel tiempo, mi siguiente destino fue Carabanchel. Enseguida planificamos la fuga correspondiente (taller de barcos: túnel con luz, música…) de la que fui uno de los responsables en su coordinación. En ese tiempo comencé a observar como progresivamente veía a presos inyectarse heroína, a la vez que resurgían de nuevo las agresiones y violencia sobre los presos mas vulnerables, en gran parte por los ya yonquis, que tanto trabajo nos había costado erradicar.

En ese tiempo participé en una asamblea abarrotada (unos cientos de personas) en Carabanchel y me tocó hablar sobre el peligro que podía suponer la heroína y los problemas individuales y colectivos que podían surgir… ¡y que surgieron! Tras infinidad de motines, autolesiones, huelgas de hambre, etc que sucedieron en muchas carceles, ya en Febrero de 1978 el estado decidio concentrarnos a unos 600 presos en una carcel especial de El Dueso (Cantabria), con los antidisturbios especiales dentro de las galerías, fiscalizando toda actividad, en unas celdas compartidas con varios compañeros, sin water (nos dieron orinales de plástico que muchos tiraban por la ventana), un régimen de disciplina y tensión perfectamente calculado.

El dia 10 de Febrero de 1978 fue rechazada la proposicion de Ley de Indulto en el Senado. La Amnistía ya había sido prohibida expresamente en la Constitucion.

El dia 13 de Marzo fue torturado Agustin Rueda en la cárcel de Carabanchel, junto a otros compañeros acusados de participar en la construcción de un túnel para la fuga. Finalmente Agustín murió el día 14.

El 22 de Marzo un comando de los GRAPO mata a Jesus Haddad director general de prisiones.

El dia 30 de Marzo el Gobierno nombra a su sucesor Carlos García Valdés.

Los dias 3 y 4 de Abril decide visitar la carcel de El Dueso. Los y las abogadxs que nos apoyaban nos recomendaron entrevistarnos con él, destacando su pasado antifranquista y supuestamente “progresista”.

En la asamblea que había entonces se decidió darle un voto de confianza por varias razones tácticas: recuperar la movilidad e iniciativa perdidas, ganar tiempo para coordinarnos de nuevo, facilitando la doble estrategia de lucha (y diálogo, claro) de seguir con las reivindicaciones posibles y la fuga. Seguramente desde la cárcel de Valencia se vio como una renuncia o algo peor, pero si hubiéseis estado en el Dueso y vivido la interminable represión y sufrimiento que tuvimos, unida a la impotencia por combatir la desunión que ya comenzaba con fuerza, lo mismo se valoraría de otra forma.

Continúo mi relato: cuando García Valdes llega a el Dueso, a traves del subdirector de la cárcel, estando en el comedor colectivo, me dice que vaya a entrevistarme con él: de nuevo me dirigí a los compañeros para formar una comisión, creo recordar que diez, entre los cuales estaba yo.

En el encuentro que tuvimos con él, le planteamos la necesidad urgente de relevar a directores y cargos de la Direccion general de Prisiones, conocidos por su caracrter represor y torturador; que apoyase la Ley de Cuantías que se estaba tramitando y toda una serie de mejoras en las condiciones de vida que facilitasen nuestra existencia y movilidad: inicio de la “Cogestion”, inicio de las comunicaciones “Vis a Vis”, desaparición de la censura, despenalizacion de las autolesiones y huelgas de hambre, etc.

En esos dias surge un enfentamiento muy grave en el Dueso: se enfrentan a puñaladas varios presos de los Grupos de Incontrolados en Lucha (GIL), la mayoria ya Yonquis, grupo que habian creado en Carabanchel. Continúan surgiendo abusos entre presos, motines sin ninguna reivindicacion… lo que en el Dueso calificamos de “Desmadre y caos”, que tan bien le venia a la direccion general de prisiones y al estado. Los medios de comunicación comienzan a dejar de publicar noticias en positivo de nuestra lucha…

El dia 26 de Abril, la COPEL de el Dueso, en asamblea emite un comunicado en el que se reflexiona sobre la necesidad de coordinar las acciones de lucha, de superar los enfrentamientos y de evitar el desmadre y el caos. El 8 de Mayo en una jornada de lucha con autolesiones, ingestión de objetos metálicos, etc. a la que se sumaron algunas prisiones, fui trasladado junto a otros compañeros al Hospital de Valdecilla de Santander. Allí, una vez más, intentamos la fuga y, en mi caso, casi estuve a punto de conseguirlo con la ayuda de un compañero de COPEL en libertad, siendo sorprendido “in extremis” cuando iba a deslizarme con una cuerda de alpinismo. Ese mismo día del 8 de mayo el gobierno aprobó la Ley de Cuantías por la que salieron en libertad 588 presos condenados y 270 preventivos en espera de juicio.

El 27 de Mayo conseguimos la fuga de tres compañeros en el Dueso, gracias a una maniobra de diversión de la que fui obligado protagonista.

A primeros de Junio fui trasladado junto a otros compañeros del Dueso a la antigua crácel de Alcalá de Henares para descongestionar el Dueso. El día 9 junto a cuatro compañeros más, intentamos la fuga de esta cárcel a traves de una antigua ermita colindante con la sección abierta de esa cárcel: fuimos tiroteados en pleno recinto por el guardia civil de la garita, siendo herido grave uno de los participantes.

A los dos días fuimos trasladados en régimen de aislamiento a la cárcel de Carabanchel de nuevo. Ya funcionaba la “Cogestión”. Al estar aislado los compañeros que participaban en la Cogestioón (la mayoria de la COPEL), pidieron mi participación. Me sacaron del aislamiento para participar en la reunión con la dirección de la cárcel: el director, psicólogo y el subdirector, sociólgo.

En esa reunión se trataron varios temas con los que estaba de acuerdo.Y luego surgió la propuesta de que teníamos que avisar a los presos que se tenían que ir en conducción especial. Me negué a cumplir semejante delegación represiva. Inmediatamente me devolvieron a celdas de aislamiento y no supe nunca más (ni quise…) del régimen de cogestión del que algunos de mis antiguos compañeros se beneficiaron.

A los pocos dias fui trasladado de nuevo al penal de El Puerto de Santa Maria en régimen de vida mixta (con restricción de movimientos, una hora de patio, intervención de la correspondencia y censura, intervención de comunicaciones, etc.), junto a varios compañeros de la COPEL de Barcelona y alguna otra cárcel.

En estos últimos meses que pasé en el Puerto de Santa María, para asistir al último juicio que me quedaba pendiente en la Audiencia de Madrid, por el que estaba en prisión preventiva 6 años, fui trasladado en dos ocasiones en conducción especial: en un jeep de la Guardia Civil para mí solo, escoltado por otro jeep del mismo cuerpo. Me trasladaron directamente de la cárcel de el Puerto a los calabozos de las Salesas, en la Audiencia provincial de Madrid, para evitar mi contacto con los compañeros de Carabanchel. Como en las dos veces se suspendió el juicio, de nuevo conducción especial de Madrid a Cadiz, con un bocadillo como toda comida.

Finalmente el dia 20 de Abril de 1979, el Garcia Valdes decidió trasladarme a la Central de Observacion de Carabanchel, a la vez que a Miguel Sánchez García, uno de los compañeros más activos de la Modelo de Barcelona, seguramente para intentar con nosotros alguna terapia conductista (condenada al fracaso…) que nos “reformase”.

Al día siguiente 21 de Abril de 1979 salí en libertad de la cárcel de Jaén, donde se hacía tránsito y noche, siendo seguido el jeep de la guardia civil donde iba recluido por el coche de mi abogado y gran amigo, Manuel Hernández Rodero “el Pichuelas”, junto a otrxs tres amigxs más para “rescatarme” y llevarme, alucinado, al Cabo de Gata de Almería, donde comenzaría una nueva etapa de mi vida libre , con algún que otro sobresalto.

Con este relato pretendo zanjar el “eterno” debate que tengo con Fernando Alcatraz respecto a su versión sobre el funcionamiento de la COPEL en el Dueso en los meses de febrero, marzo y abril de 1978.Y especialmente ante sus afirmaciones públicas donde insiste en calificar a la asamblea de miembros muy activos de la COPEL en el Dueso, de la que yo formaba parte, tratandonos de forma despectiva de “dirigentes” y de autoconsideranos “la vanguardia” de la lucha, falsedades sin ningún fundamento ni prueba, pese a “sus investigaciones “ particulares.

Lo hago con pesar, cansado de debatir estas calificaciones en público y privado en varias ocasiones, sobre todo porque como decía al principio, al ser militante muy activo y comprometido con la lucha de COPEL, desde su origen, tuve una mayor perspectiva de su dinámica y estrategia y viví de pleno todo lo narrado.

Para quien lea esto, puede contrastarlo en el libro de Ceéar Lorenzo “ Cárceles en llamas: el movimiento de presos sociales en la transición”, de la editorial Virus que en sus páginas 267 a la 272 hace un relato muy detallado.

¡Salud!

Daniel Pont

Debate sobre objetivos y medios de lucha Actividad en la calle Vagos y maleantes

En el último de sus diez días de participación en la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de la gente presa publicamos dos textos de Toni Chavero, el primero respondiendo a las reflexiones de algunos grupos anticarcelarios de la calle sobre la anterior huelga de hambre rotativa, que terminó en marzo de este año, reflexiones que él mismo les había pedido. El segundo contiene, sobre todo, un llamamiento a la participación en el debate colectivo dentro del espacio de lucha, debate al que él da la mayor importancia para el fortalecimiento y expansión de la comunidad anticarcelaria resultante, unas reflexiones críticas sobre la horizontalidad dentro de ese contexto y una propuesta para que continúe a lo largo de toda la huelga rotativa el diálogo entre lxs presxs participantes sobre las reivindicaciones que cada cual «más sienta o que más de cerca le afecten». Los textos son de julio y agosto y, aunque de todas formas había que publicarlos, lo hacemos ahora a falta de otros más recientes, que seguro habrá escrito Toni, pero aún no han llegado a nuestras manos, debido sin duda a las condiciones especiales de incomunicación y aislamiento que le hacen sufrir al compañero como a otros presos en lucha. Una vez más, llamamos a todo el mundo a escribirle a Toni, lo mismo que a los otros intervenidos, para ayudarles a hacer frente a esa difícil situación.

Estremera, agosto de 2020

Un saludo a todxs, compañerxs, dentro y fuera, soy Toni Chavero. He recibido por un amigo vuestras reflexiones y quería daros las gracias por pronunciaros al menos. Y paso a contestaros, según mi opinión, a Valencia, Lleida, Murcia (Pronoia), Cantabria (HENAS), Barcelona (Fuig) y Castellón (Fuera del orden). Aprovecho para saludaros a todxs y agradeceros vuestras palabras. Espero que mi sinceridad no moleste en demasía a quienes habéis contestado, a mi entender, muy superficialmente, demasiado brevemente.

Deciros que Valencia y Lleida creo que sí han profundizado bastante más que el resto y, quizás, dentro de un diálogo horizontal, en este espacio de lucha, es lo que esperábamos dentro. Creo que, en general, la comunicación, la reflexión no ha sido quizás entendida ahí fuera o sólo algunos grupos la han interiorizado realmente y su trabajo lo pone en evidencia. Como he dicho, me refiero a Lleida y Valencia, aunque no es mi intención faltar al respeto a ninguna persona y, además, esto es sólo mi opinión.

Precisamente, respecto a una comunicación realmente horizontal, tengo una conversación bastante reflexiva con un amigo de fuera y habría mucho que sacar de ahí, pero a su tiempo. Ahora voy con vuestras reflexiones, agradeciéndolas en primer lugar.

A Lleida.- Compañerxs de Lleida, deciros que me alegra que veáis positivamente las huelgas de hambre rotativas, la coordinación que generáis con otrxs grupos y presxs, y quería valorar que no sólo os habéis quedado ahí, sino que habeis tocado más temas que bien podrían abrir debates dentro y fuera: la comunicación en todas sus variantes; la coordinación igual, dentro y fuera; la organización de calendarios y asuntos de fuera; la participación anticipada; las aportaciones, compartir las inquietudes, reflexiones, ideas; la propuesta de visibilizar, difundir en el exterior lo que pasa en los talegos; la búsqueda de simpatía y empatía; aumentar las acciones; las preguntas que lanzáis abriendo así debates; ver en qué fallamos, qué podemos corregir; la humildad con la que trasmitís y cómo analizáís la comunicación desde ambos lados del muro; qué objetivos se persiguen dentro; la presión a los colegios de médicos en la anterior huelga de hambre; el acercamiento a las familias para que se muevan más y hacerlas partícipes en las acciones y decisiones; y, en general, la honestidad con la que nos contestáis. Yo creo que la vuestra ha sido la reflexión más organizada, más meditada y más comprometida con todxs, dentro y fuera. Y os quería agradecer este trabajo que a nivel personal me parece muy positivo. Tenéis una disponibilidad inmensa y es de agradecer,. Así que, gracias.

Creo que es muy acertada la pregunta ¿qué comporta estar en una lista como esta? Lo habéis expresado con bastante certeza, aunque quizás yo lo hubiera dicho con más contundencia. Por supuesto, no somos mejores ni peores. Solo hay dos formas de vivir en la cárcel, una es el sometimiento a los esbirros de la institución penitenciaria y otra (la nuestra) es el enfrentamiento. Entendemos que lxs presxs que no quieren problemas ‒por los motivos que sea‒ y andan en el sometimiento, no es que sean peores que nosotxs, pero sí que dificultan nuestra labor libertaria, desde el momento en que muchxs de ellxs se convierten en carcelerxs, algunxs sin darse ni cuenta y otrxs con plena conciencia. En todo caso, estar en la lista requiere de ciertos esfuerzos y compromisos, y yo, en mi diálogo, estaré felicitando a quienes estén activamente en las huelgas de hambre que se realicen, o en cualquier acto individual o colectivo que efectúen.

En esta última huelga de hambre, la de mayo de 2020, hemos sido ocho o nueve personas. Bien está que sepamos con quiénes contamos para las rotativas de septiembre. Si somos esos ocho o nueve, ya está bien por el momento. Lo que no podemos hacer es obligar a nadie a hacer nada. Tendrá que salir de lxs presxs hacer lo que vean oportuno y, como ya he dicho mil veces, esta labor comunicativa dentro, de presxs a presxs, nos corresponde solo a nosotrxs lxs presxs. Solo así podrá crecer cuantitativamente el espacio de lucha (dentro).

Yo, que ando en contacto con vosotxs (Lleida), creo que hacéis una labor honesta, sincera, útil, constante y con unas aportaciones muy interesantes. No puedo, como preso, pedir más para mí de vosotrxs, yo creo que andáis, en la medida de vuestras posibilidades, que sabemos son muy pocas y que sufrís una situación bastante jodida también,con un posicionamiento y una inquietud encomiables. Bien gestionada la reflexión, muy bien expresado el texto, yo os lo agradezco.

Y, por supuesto, la próxima huelga rotativa de septiembre de 2020 vamos adelante, continuamos siendo una sola unidad, un espacio de lucha que va mejorando. Gestionemos los problemas de dentro con las dificultades que nos ocupan, p ero saabiendo por qué luchamos y cómo hacerlo. Y en este tema, como he dicho, nos toca a lxs presxs estar con otrxs presxs y hacerles saber cómo pensamos y actuamos, desde la realidad que nos oprime, intentar que comprendan que la lucha es el único acto aquí dentro para mantener intactas la dignidad y la humanidad, aunque estamos salvajes.

En cuanto a las propuestas que yo sé de dentro, son de reivindicar el fin de la dispersión, del régimen especial de castigo, del FIES y de los aislamientos, la excarcelación de lxs presxs con enfermedades mentales, de lxs enfermxs crónicos y de lxs ancianxs, en grave situación de riesgo por el coronavirus ‒o sea, que lxs excarcelen ya‒, y el esclarecimiento y delimitación de responsabilidades por lxs presxs exterminadxs en las cárceles del Estado terrorista español. Estas son las que yo sé a día de hoy; lo mismo hay más. ¡Ojalá! Porque eso significaría que la peña de dentro se anima a pronunciarse. Con esto os dejo por contestado el texto, aunque hay más temas que hablaremos más detenidamente. Salud, compañerxs de Lleida.

A Murcia (Pronoia).- Salud, compañerxs de Murcia, mi agradecimiento a vuestra aportación, va por delante, gracias, Disculpad si parezco más distante con vosotrxs. En realidad, no es así, es por la intervención

Veo que valoráis positivamente las huelgas de hambre como medida de presión y que en la huelga de hambre colectiva se haya notado quién está ahí y quién no, lo cual es positivo. Por otro lado, surge en vuestra aportación un debate interesante: ¿Hasta qué punto se consigue presionar a las instituciones con las huelgas de hambre, si somos tan pocxs dentro quienes las realizamos? Desde mi punto de vista y como ser improductivo para la sociedad capitalista, creo que la presión es mínima y que quizá sea contradictorio usar la «legalidad democrática», cuando no creemos en ella. Además, de todas formas, las instituciones se han vacunado contra lxs de dentro; llevamos años recibiendo los mismos «borradores tipo» de todas ellas, si queréis verlos en gran cantidad, a lo largo de estos últimos años, les he pasado copia de muchos de ellos a lxs compis de Valencia. Esto es lo que sucede dentro: borradores tipo, se pasan la pelota y un mogollón de falacias y gilipolleces.

¿Si lxs presxs «cumplen» realmente las huelgas de hambre y demás? Para ello están los resguardos de las instancias de los talegos y de las instituciones, así es cómo podemos saber quién actúa y quién no hace una mierda. Así que la «sinceridad» reside en los papeles y no en lo que digamos dentro. Es triste y jodido andar así, pero el tiempo ha demostrado, por desgracia que así surge la «sinceridad».

Sí, la presión alrededor de las huelgas de hambre se potencia cuando desde fuera se difunde cuanto más mejor y con todos los medios de comunicación anarquistas posibles. A mí los «medios de comunicación» de una sociedad de clases no me interesan. Solo creo en los horizontales, en los que están a nuestra altura, en los suburbios.

Eso con respecto a lo que decís, lo cual valoro, aunque me hubiera gustado más reflexión, más profundidad en tantísimos asuntos, pero, claro, hemos enfocado este diálogo vinculándolo a las huelgas de hambre rotativas, y ha sido un error mío proponerlo así, ya que luego se ha limitado a lo mínimo. A pesar de todo, este encuentro entre grupos que nos llega dentro bien podría ser el principio de un ejercicio comunicativo y reflexivo más constante. A mí desde luego me interesa lo que pensáis fuera, porque dentro y fuera somos unx. Y, si conseguimos al menos esto, podría ser el primer paso para que en el futuro tengamos más posibilidades de comunicación. ¿Qué os parece a vosotrxs ahí fuera? Salud, compañerxs de Murcia, un abrazaco.

A HENAS (Cantabria).- ¿Qué tal por ahí arriba? Un saludo y mi agradecimiento a vuestra valoración sobre las huelgas de hambre rotativas. Sabemos las dificultades que pasáis los grupos y el hecho de ser poquitxs os hace grandes, cuando lucháis con tantas adversidades, así que yo agradecido por la labor, no por su tamaño, sino por el interés que se pone en ella.

Es cierto que las huelgas de hambre rotativas, por su extensión temporal, tienen ese factor de continuidad reivindicativa y facilitan más acciones dentro y fuera, siempre que se planifiquen con tiempo y con ánimo.

Me he fijado en que decís que «no todas las personas presas van a estar coordinadas y/o no les apetece participar con determinada gente». En estas cuestiones, que parecen ser fisuras dentro de un todo o sea, dentro de un espacio de lucha horizontal, deberíamos ser más explícitos con lo que esté sucediendo. A mí eso me da entender que no somos todxs unx, aunque quizá no os he sabido interpretar correctamente, en todo caso, aprecio la sensibilidad que pretendéis.

Sí, salir a la calle, nos ayuda a salir del «gueto», ya sea anarquista o anticarcelario. El contacto, el diálogo, la solidaridad y la perseverancia quizá sean una parte importante de esta lucha. Sin esto y algo más, no estaríamos aquí desde que en 2015 se empezó a gestionar la organización de un espacio de lucha horizontal.

Sobre la peña en El Dueso no tengo datos yo, pero seguro que a estas alturas, cuando os llegue esto, ya sabréis algo. Recibid un abrazo libertario. Salud y libertad. Mucho ánimo.

A Fuig (Barcelona).- Un saludo, compañerxs de Fuig, ¿cómo vais? Agradeceros la participación en este debate, aunque, como ya he dicho, nos hemos limitado a las huelgas de hambre rotativas, aunque lo cierto es que son muchas las cuestiones que nos ocupan. Ya he dicho que por mi parte ha sido un error hacer el llamamiento a pronunciarnos solo sobre las huelgas de hambre rotativas. Pero bien podría ser una forma de tener más contacto horizontal, dentro del espacio de lucha, y, sobre todo, por lxs presxs, que estamos aisladxs, intervenidos y sometidos sistemáticamente a régimen especial de castigo. Podría ser un punto de partida comunicativo entre grupos y presxs. Abrir un debate así, si la peña participa, sería cojonudo.

Vosotrxs mismos habláis de las dificultades de coordinación fuera, de la falta de continuidad de algunos grupos, de la espontaneidad de otros y de los «formales y públicos», aunque no tengo muy claro lo que queréis decir con esto último, quizá que estos no están en la horizontal, sino en otro nivel, por encima. Lo cual rompería la horizontalidad del espacio de lucha y este sería otro debate a largo plazo. Habláis de otros problemas: «territoriales; intervención de comunicaciones; falta de financiación; falta de apoyo jurídico…

Es cierto que dentro nos encontramos con problemas personales por cuestiones políticas. Está claro que la ideología original que generó el espacio de lucha es libertaria y anarquista, por lo que no cabe aquí nadie con ideologías nazis y un largo etcétera que paso de expresar. Y que muchas cartas a lxs intervenidxs no nos llegan, de ahí que sea aconsejable, y es factible además, que periódicamente nos expresemos sobre los problemas y sus soluciones por esta vía. Sería interesante. ¿Qué opináis?

Aunque quizá no tengo al respecto el entendimiento y la comprensión suficientes, creo que la Coordinadora Anticarcelaria de Cataluña podría ayudar. Creo que tanto dentro como fuera tenemos que ser unx, aunque esto sea fácil decirlo y difícil hacerlo.

Decís que con la huelga de hambre rotativa os surge la duda de que, al no ser indefinida, pierda como herramienta de presión su fuerza. Lógicamente, la respuesta es que sí, como medida de presión es más débil que una huelga a muerte. Pero, si en mayo hemos sido nueve como mucho en huelga de hambre, ¿qué presión podemos hacer? Si las huelgas de hambre parecen un eco del pasado, pues pocxs estamos en disposición de realizarlas, ¿aumentaría la presión si la huelga fuera indefinida? Para asuntos particulares no te digo, pero con un planteamiento tan amplio, ambicioso y a largo plazo como el de las catorce reivindicaciones, de lo que se trata es de ampliar la participación tanto dentro como fuera y de estar emitiendo el mensaje de la propuesta durante todo el tiempo que se pueda, para que se vaya formando y fortaleciendo una comunidad de lucha anticarcelaria, y no de acumular cadáveres sobre ella. Quienes hablan de huelgas de hambre indefinidas no deberían hacerlo a no ser que estén ellos mismos dispuestos a participar o a apoyar con un grado de compromiso equivalente.

En cuanto a si la huelga de hambre ha sido una «medida de fuerza», una vez más, no, para nada, solo es que nos hemos vuelto a dar de hostias con la realidad y la realidad indica que de diecinueve «figurantes», solo nueve estuvimos en huelga y aún estamos esperando saber por qué. Ya que otro de los problemas es que esos figurantes no se pronuncian. La realidad a veces es así de ruda. Pero no, aquí no se ha medido a nadie, se ha impuesto el miedo, es lo que pasa a consecuencia del coronavirus. Los presos de segundo grado que se han puesto en huelga de hambre o han hecho algo, han sido aislados del resto, aplicándoles el artículo 75.1 RP, para generar más miedo. Cabe preguntarse, si hubiese habido más coraje y todxs lxs presxs se hubiesen puesto en huelga de hambre, ¿dónde les habrían metido? La SGIP sabe dividir muy bien, eso es lo que ha pasado. Venga, compañerxs de Fuig, un abrazo libertario de este preso.

A Valencia (grup de suport a persones preses).- Ya sabéis que através de A teneís más conocimiento de mí, últimamente estoy en un debate con él sobre la horizontalidad real del espacio de lucha y ortos tems varios. Y todo esto es extensible a lo que aportáis en vuestras reflexiones, las cuales agradezco en grado sumo.

No creo que ningún grupo de fuera haya tenido nada que ver en cuanto a la participación en la huelga de hambre de mayo. La información nos llegó a todos, menos a Moha, en A Lama, eso que quede claro de entrada. La disposición dentro es la que ha fallado, no vosotrxs. Hablemos claro, no os culpabilicéis vosotrxs de nuestra falta de iniciativa, ya se lo he dicho a los otros grupos y no voy a reiterarme más: ha sido el artículo 75.1, y poco más que decir.

Creo que todo lo demás que os pueda decir es una reiteración de lo dicho a los otros grupos. Llevo horas ante el papel y es que es todo lo mismo. Lo primero, agradeceros los puntos de vista, la participación en el debate. Como he dicho a los otros grupos, todo esto podría ser un punto de partida para debatir lxs de fuera y así poder participar nosotrxs sobre la base de vuestras aportaciones, preguntas y todo tipo de dilemas. Y viceversa, es decir, que nos podríamos encontrar de vez en cuando así, si os parece bien a todxs y, sobre todo, si desde dentro nos ponemos las pilas y cogemos el boli más a menudo. Yo tengo esperanzas de que será así, de manera que lo dejo como una propuesta a debate.

Y qué deciros, compañerxs, si llevo tras hojas con lo mismo, ya sabéis que estamos en contacto a través de la isla de A, que desde el minuto uno estuvisteis ahí y continuáis ya casi cinco años parece que fue ayer, y ahora, miradnos, somos un puñaíto dentro y ahí fuera sois un mazo. Dentro, tienen que entrar los estatutos y la tabla actual de catorce puntos, para que rule por los talegos y podamos crecer. Ahora apenas somos una llamita, pero lo mismo pronto somos un gran incendio, es lo que pasa con el fuego. Será cuestión de perseverancia, comunicación y todo eso que vosotrxs sabéis ya de sobra. Y, sobre todo, si crecemos cuantitativamente, será gracias a grandes dosis de concienciar a lxs presxs de que el único camino es luchar. «Si luchas,puedes ganar o perder. Si no luchas, estás perdidx. Venga, un abrazaco. ¡Aúpa, Valencia!

Colectivo Fuera del Orden (Castellón).- Salud, Y y compañerxs de Fuera del Orden, un enérgico abrazo y muchas fuerzas. Me ha parecido interesante lo que me explicáis sobre las huelgas en EE.UU. 2016-2018. Leí un libro sobre las cárceles de allí y la explotación que en ellas se practica. El Estado y el ejército tienen ahí una mano de obra que deja por los suelos a lxs esclavxs negrxs del algodón, las galeras y todo lo que compuso la historia capitalista de EE.UU. Esto continúa así a día de hoy, yo he hablado con presxs que han estado por allí y o te sometías al esclavismo o te tiraban a los peores pozos que por allí tienen, así es allí la cosa. (…)

Gracias por los ánimos a Peque y a mí. En verdad, hay más personas, lo que pasa es que, no sé, tendrán alergia al boli. Yo llevo más de tres horas escribiendo y estoy acabando ya, aunque lo mío es crónico. Pero, vamos, es que tenía que contestar a los grupos que se pronunciaron sobre las huelgas de hambre rotativas. En septiembre iniciamos una ‒ya sabéis todo esto, claro‒ y nada, aunque seamos pocxs dentro, no vamos a dejar de dar la brasa.

Os mando un grito de libertad y muchas fuerzas, compañerxs. Agradecido por contactarme, Y. Un abrazo fuerte y Anarquía. Salud.

Estremera, julio de 2020

Salud, compañerxs que lucháis dentro y fuera de las jaulas del Estado terrorista español, soy Toni Chavero. Quería hablaros a todxs, tanto dentro como fuera, de la importancia del diálogo, de la participación horizontal en el mismo dentro de este espacio de lucha.

En primer lugar, creo que todxs somos conscientes de que el Estado democrático es una falacia. La democracia es un disfraz con el que se vistió el franquismo en la Transición. Si la democracia es igualdad, ¿dónde está la igualdad y, por tanto, dónde la democracia?

Partiendo de la base horizontal, de ideología anarquista, entramos en esto que llamamos nosotrxs «debate». Para que el debate sea horizontal realmente, lxs que estáis fuera deberíais plantearos alejaros del asistencialismo, desprendiéndoos de las ideas de «clase media», que no son más que otro virus de la enfermedad capitalista. Porque ese asistencialismo, esa superioridad del que tiene, «por mérito propio» una carrera o una posición mejor en la sociedad, agrava la inconsistencia de nuestro sentir, llevándonos a un pensamiento meramente «político», enfocado a la integración en una sociedad que rechazamos, por la vía ficticia, engañosa porque es irrealizable, de la compensación de las discriminaciones, cuando el antagonismo entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos no se puede superar dentro del capitalismo y tampoco participando en la farsa «democrática» que le sirve de careta. Para representar esa farsa está la «sociedad civil» y su relación siempre diplomática con el Estado y con el Capital, consistente en atacar los síntomas respetándolos a ellos, que son la verdadera enfermedad. O nos organizamos desde abajo, desde el campo de los oprimidos, para defendernos de la opresión por medio de la autoorganización y el apoyo mutuo u ofrecemos un servicio más o menos barato en el mercado de la falsa solidaridad. Entre quienes ocupan una u otra de esas dos posiciones es imposible la horizontalidad. Y, por ejemplo, cuando la mayoría os definís como «grupos de apoyo», no existe horizontalidad, la cual queda excluida en esa expresión, como espero que resulte evidente después de lo dicho.

No quiero ofender a nadie, aunque quizás esto quede solo en mi «deseo» y sea inevitable la ofensa, porque eso de ofenderse o no está en cada quien. Tampoco voy a profundizar más en el tema. Esto sería, sin más, una invitación a una reflexión más profunda, para todxs, pero para los de fuera mayormente, así que lo dejo ahí, como una mera intención de plantearnos desde dónde podemos trabajar y cómo nos queremos definir. La cuestión sería lograr una verdadera horizontalidad en el diálogo a través de una invitación a profundizar en lo que hacemos, cómo y por qué lo hacemos. Y queda abierta a todxs ahí fuera.

En cuanto a lxs presxs dentro, poniéndome yo el primero, que he errado en muchas ocasiones y posiblemente me he equivocado más veces por mi condición de ser humano irrecuperable para esta sociedad de mierda. El diálogo dentro, remitiéndonos a tres o cuatro años atrás, hasta el día de hoy, ha sido cosa de unos pocos, que hemos sido los que nos hemos preocupado por su existencia en el espacio de lucha, cuando el hecho de pronunciarse es una cosa de todxs lxs presxs ya que somos quienes tenemos que exponer qué queremos hacer y cómo y qué nos mueve a los actos.

Yo quisiera invitaros a todxs a entrar en debate, en propuestas, a responder a las propuestas del resto y a romper el silencio, sin miedo a equivocarnos. Nos tenemos que equivocar para crecer, eso es lógico y sumirnos en el silencio no tiene sentido.

Por otro lado, lxs que sí que que nos pronunciamos y generamos debate hemos entrado en un bucle. Proponemos, respondemos, argumentamos, discutimos, sacamos conclusiones y actuamos según lo que se decide, pero en la mayoría de los casos, el mío también, nos hemos quedado en lo superficial, en una comunicación muy pobre, sin extendernos en lo que pretendemos. Y hemos de preguntarnos por qué pasa esto. Es una invitación a quien quiera reflexionar sobre este asunto.

Lo mismo tenemos que pronunciarnos con más claridad, extendiéndonos en las cuestiones a debatir. Quizás el diálogo «estratégico» carece de calidad suficiente y el contenido de nuestro discurso no ha logrado llamar a lxs otrxs presxs al debate. Y hay temas, como esta última huelga de hambre del primero de mayo que no se han tocado apenas. Esa oportunidad ya pasó y debemos aprender de los errores. Habrá que tomar decisiones al respecto, porque el debate, la reflexión colectiva a través del diálogo, es algo fundamental, sin él estamos acabadxs. Así que insisto y pido que todxs participemos del mismo, dentro y fuera, implicándonos en generar reflexiones, participando, pronunciándonos. Formar parte del diálogo es formar parte del espacio de lucha.

Tampoco me voy a extender demasiado en esto, para que vosotrxs, compañerxs y amigxs, podáis aportar lo que penséis del asunto, para ver entre todxs, horizontalmente qué es lo que sucede. ¿Qué opiniones tenéis vosotrxs? ¿Que conclusiones estáis sacando de la experiencia que estamos compartiendo? Que esto es cosa de todxs, compañerxs, que todxs somxs unx. Ahí lo dejo, a ver si os animáis a decir algo sin temor a equivocaros. Nos vamos equivocar, eso es seguro, pero de ahí que podamos crecer como comunidad de lucha.

Otro tema para mí importante es que en esta huelga de hambre rotativa estemos con ánimo de participar hasta donde cada quién pueda y, en cuanto a las propuestas reivindicactivas, yo creo que sería interesante no cerrarnos en las pocas propuestas que han salido a debate, sino abrir un abanico reivindicativo más amplio. Podemos reivindicar muchos más aspectos. Si estáis de acuerdo, pronunciaros y, si no, también. Igual que se puede organizar el calendario fuera, ya que hacerlo dentro sería demasiado complicado por las intervenciones, la dispersión y demás factores de atomización, también se puede hacer un reparto de quién reivindica qué cuando le toque su turno en la huelga rotativa, o mejor que cada unx aproveche su turno para resaltar las reivindicaciones que más sienta o que más de cerca le afecten.

Es una propuesta que dejo abierta a debate, yo ya me pronuncié y lo seguiré haciendo. Esta propuesta puede resultar un tanto complicada, nadie dijo que fuera fácil. Lo importante es evolucionar y tenemos una gran oportunidad a partir de septiembre. En nosotrxs está aprovecharla. Ánimo y muchas fuerzas. Un saludo a todxs con mis mejores deseos de salud y libertad. Por una sociedad sin jaulas. Anarquía.

Toni

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 02-09-2020]

Debate sobre objetivos y medios de lucha Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

A partir de un artículo publicado en Ekintza Zuzena, tomamos algunos rasgos de la lucha contra el FIES como referencia para enfocar la situación actual en las cárceles del Estado español, los motivos que sigue habiendo para luchar y las posibilidades de hacerlo y, sobre todo, la propuesta de lucha colectiva que desde el verano vienen articulando un grupo de compañeros presos. Hablamos también de la XVII marcha a la cárcel de Teixerio, convocada para el 14 de enero; de la situacióm de Mumia Abu-Jamal, en lucha por un tratamiento adecuado de la hepatitis C que padece. y del llamamiento a la solidaridad con las compañeras presas en Alemania acusadas de expropiar bancos.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Radio: Tokata Y Fuga

Gabriel Pombo Da Silva ha pasado por una cadena perpetua encubierta al enlazar una condena detrás de otra. La tecnificación y la modernización en el control de los presos han hecho inviable la resistencia colectiva a la prisión que años atrás era posible. La modernización de estos sistemas de control –aislamientos, FIES, dispersión…– ha puesto dificultades a la formación de una comunidad de lucha dentro de la cárcel.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha

Hablamos con un compañero del Grupo Pro Presxs De Madrid del debate sobre represión que se ha abierto recientemente en Madrid, así como de las últimas propuestas de lucha colectiva que se están discutiendo en las cárceles entre algunos compañeros presos que ya han empezado a llevarla a la práctica. Damos noticias de la huelga de hambre y sed emprendida por Xavi Corporales en Estremera reivindicando un tratamiento médico digno; de la huelga de hambre iniciada en la cárcel de A Lama por Ruyman Armas Santana contra los abusos de los carceleros; de Nahuel, que ha tomado la misma postura en la cárcel de Morón, en protesta porque se le tiene en prisión preventiva y en condiciones especialmente duras por motivos políticos; de los ayunos solidarios y reivindicativos relacionados con la nombrada propuesta de lucha colectiva en las cárceles, especialmente del último realizado por Toni Chavero, en Soto del Real, ayer y anteayer y del anunciado por José Ángel Martins en Topas para los tres primeros días del mes próximo. Leemos comunicados de todos estos compañeros. Comentamos también la situación de la compañera detenida en Barcelona el pasado 13 de abril y presa en Soto del Real en espera de extradición, y las convocatorias hechas en Barcelona para hoy mismo en solidaridad con ella. Etc.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Hacemos tertulia con varias personas que colaboran en las distintas facetas del pulpo Tokata. Comentamos el último informe (2015) sobre torturas y muertes bajo custodia de la CPDT. Hablamos de las últimas actividades del grupo del boletín Tokata alrededor de los últimos acontecimientos represivos en el territorio del Estado español y de diferentes intentos de hacerles frente colectivamente. Hablamos con una de las organizadoras de una jornada antirrepresiva feminista que se celebra mañana en Valencia. Informamos, entre otras cosas de los últimos ayunos reivindicativos y solidarios dentro de las cárceles. Nos hacemos eco de una propuesta de debate sobre represión contra el anarquismo que se está realizando hoy mismo en Madrid. Hacemos rueda entre todas la personas participantes para opinar sobre todo ello.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Radio: Tokata Y Fuga

Vigilancia, registros, declaraciones, detenciones, fianzas, cárcel, medidas cautelares, incomunicación, parálisis, miedo, desconfianza… Durante este último año el anarquismo se ha visto particularmente afectado por la represión. Han sido muchos golpes los que ha recibido, demasiadas operaciones orquestadas contra él que no solo han pretendido desacreditar y poner en “tela de juicio” la credibilidad y la justificación de nuestras ideas y nuestras prácticas como una opción o salida a la situación de inestabilidad, explotación y miseria que se atraviesa tanto política como económicamente en la sociedad. También han querido minar nuestra motivación, nuestro ahínco, nuestras relaciones, afectar a nuestros proyectos, a nuestros espacios, y, en definitiva, resquebrajar las pequeñas “parcelas de libertad” que con mucho tiempo y esfuerzo hemos construido y, por tanto, arrebatado al régimen de dominio del Estado y el Capital. Y no nos estamos refiriendo al recurrido ‘guetto’. Nos referimos a todas aquellas asambleas, espacios, proyectos, colectivos, individuos, etc, a todos estos elementos que con mucha voluntad articulan nuestra lucha política y que con su mejor intención buscan darle vida a nuestras ideas y prácticas, algunas veces cosechando derrotas pero otras también éxitos.

Y ahí radica la importancia de plantarle cara a la represión, de ser conscientes de dónde proviene y en qué consiste, de cómo nos afecta en todas las esferas de nuestra vida personal y política, de cuáles son sus posibles consecuencias… Plantar cara a la represión es resistir el envite, hacerlo porque queremos mantenernos vivxs como “movimiento político” para seguir construyendo libertad a la par que destruímos relaciones de dominio, hacerlo porque no solo queremos a nuestrxs compañerxs libres, sino que nos queremos libres, a todxs, hacerlo porque tenemos la convicción de que los proyectos y las herramientas de las que disponemos y las que dispondremos contribuyen y contribuirán a la revolución social, por la libertad.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha Sociedad-cárcel

“Los presxs anarquistas no están solxs” o “si tocan a una, nos tocan a todas” fueron consignas que una vez más quedaron plasmadas en la práctica, en el quehacer cotidiano anárquico, antes, durante y después del juicio que se realizó contra nosotros. Los gritos de desprecio a la autoridad que traspasaron los controles judiciales y los muros de los juzgados provocaron la visible rabia contenida en los rostros de jueces y fiscales, y la sonrisa de los nuestros. La presencia en la sala de caras solidarias conocidas y desconocidas durante los tres días nos llenó de orgullo y alegría, haciendo que acusaciones y peticiones fiscales perdieran por completo su pretensión amedrentadora. No podrán pararnos. Las acciones transgresoras solidarias y negadoras de lo existente que se multiplicaron por diversos territorios es una muestra más que estamos en todas partes, que no entendemos de fronteras y que la solidaridad es inseparable de nuestra práctica. Compañerxs que apostaron y apuestan por el enfrentamiento, aventurándose, intentando hacer de sus vidas el reflejo de sus deseos, impulsos y pasiones de acabar con el poder en todas sus formas y en todas partes, que no se conforman con discursos vacíos y autocomplacientes, que insisten y se exponen en gestos de solidaridad activa, para ellxs todo mi respeto y cariño. Su osadía y coraje me reafirma enormemente. Es en ese intento de hacer lo que se dice y se piensa, de transformar en hechos los discursos e ideas, donde comenzamos a adueñarnos de nuestras vidas, donde dejamos de ser espectadores pasando a ser actores que pretenden tomar las riendas de su existencia definiendo de manera autónoma prioridades, ritmos, tiempos y proyectos. Al tomar la iniciativa nos posicionamos en ofensiva no esperando a que surjan acontecimientos ni convocatorias de movimientos que nada tienen que ver con nosotros que determinen nuestra lucha. Tenemos una rica historia, fuertes ideas y mucha imaginación para reinventarnos constantemente. Al asumir la vida desde esta perspectiva se está asumiendo también la cárcel en la medida que es inseparable con la postura confrontacional. La prisión está en nuestra cotidianeidad, no solo para quienes estamos dentro de ella, sino para todxs lxs que apuestan por el conflicto permanente contra el poder. Está en nuestras conversaciones, en nuestros pensamientos y proyectos, está presente en cada paso que damos en el camino por la liberación total. Por lo que desdramatizar el tema de la prisión se hace imprescindible.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro

La exponencial aceleración de los acontecimientos en la era de la hipervelocidad hace que no nos dé tiempo a pensar lo vertiginosamente que cambian las cosas en un único sentido: homogeneización, generalización del control y del malestar social, aislamiento del individuo en su cárcel interior y, sobre todo, merma de la capacidad de resistencia para así conseguir convertirnos sin que lo apreciemos en sujetos enfermos, sujetados, pasivos, fatigados, estresados, en un estado anímico permanente de ansiedad difusa cuya única salida es recurrir a la droga televisiva, a la evasión puntual y desenfrenada, a los psicofármacos y a no pensar en nuestra condena aceptada. Esto es lo que ocurre en nuestra sociedad carcelaria. Ni que decir tiene que la trituradora policial, penal y carcelaria se ha encargado de un modo especialmente intensivo de hacer lo mismo con las personas que sanciona y en muchos casos encarcela.

Aún en nuestras sociedades, ni siquiera se ha hecho un debate sobre qué modelo de prevención y lucha contra el delito necesitamos para garantizar la seguridad que no es otra cosa que el efectivo ejercicio de los derechos y libertades tan solo formalmente reconocidos y, mucho menos qué respuesta dar a la comisión de delitos que atenten contra nuestra seguridad. Hoy, la única seguridad que se busca garantizar es la de los estados y la de quienes los gobiernan, no la de las personas.

Debate sobre objetivos y medios de lucha