Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)
Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español
Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria
COMUNICADO
La cárcel es un lugar lleno de personas que pensaban que no iban a acabar allí.
El talego no es más que una parte más de la sociedad, espejo feo en el que nadie quiere verse reflejado.
Por eso se tomó la opción de apartar las cárceles de las ciudades, para que parezca que esta parte de la sociedad no existe, en un plan tan perverso como fue el de la construcción de las macrocárceles como la de Zuera, que cumple 25 años.
Lo que hay dentro también es lo que hay fuera, con sus glorias, sus miserias y su precariedad. Las cárceles no están llenas de monstruos, sino de seres humanos, aunque el relato se pinte de otra manera.
Pero luego viene la deformidad del espejo, en el que lo que es normal fuera, es privilegio dentro de los muros.
Algo tan simple como abrir una ventana, tener acceso al aire libre o a una mínima calidad de vida se vuelve imposible. No digamos ya cuando se trata de cuidar la salud.
Aunque las denuncias son reiteradas por las condiciones de salubridad y atención médica en las prisiones, rara vez se atienden. Visitar a un especialista o una adecuada atención a la salud mental puede convertirse en una tortura para quien está padeciendo cualquier tipo de patología.
Sí, hablamos de tortura. Porque no atender, aunque sea por dejadez o falta de medios, las necesidades más básicas en lo sanitario de una persona, se convierte en un maltrato reiterado que sobrepasa la simple molestia. Más aún cuando no puedes elegir, cuando estás encerradx y dependes de unos largos plazos de reclamación que pueden chocar contra el muro de la burocracia.
Si la situación se vuelve más desesperada, sobreviene la violencia dentro de las prisiones, las autolesiones o, en los casos más extremos, el suicidio.
Las cifras hablan: la tasa de suicidio dentro de las prisiones duplica la de las personas en libertad, hasta en situación de régimen abierto. El encierro pasa una dura factura a las personas que lo padecen.
En el caso de la cárcel de Zuera, con evidentes carencias, se está llevando a cabo una reforma del centro.
Las noticias desde los medios son asépticas, pero el sufrimiento en el interior ha sido mucho.
Por lo pronto porque ha conllevado cientos de traslados, lo que supone que muchas familias pierdan el contacto con sus allegados.
Y la reforma, que a priori debería suponer una mejora en sistemas como la ventilación y climatización, se está materializando en la sustitución de las viejas ventanas por unas nuevas que ya no se abren, impidiendo la entrada de aire en las celdas y agravando la sensación de claustrofobia y ansiedad, empeorando la salud mental de las personas presas.
El encierro lo sigue siendo y las condiciones de vida, sin una atención humana adecuada (la falta de personal la denuncian los propios funcionarios) sigue siendo deficiente.
El tiempo pasa, pero las cárceles siguen siendo las mismas, por muchas reformas que se hagan, generalmente cosméticas.
Y desde fuera seguiremos gritando (contra el encierro y sus jaulas): abajo los muros de las prisiones, los CIEs, los reformatorios y los psiquiátricos.
Desde que formaban parte del Estado orgánico franquista los carceleros españoles han sabido adaptarse a la evolución del régimen de dominación y explotación resultado de la Transacción «democrática» sin cambiar su naturaleza de siempre, la de profesionales (mercenarios) de la violencia y de la producción, gestión y explotación más o menos tecnificada de la miseria humana. Ya hace algunos años que aprendieron que en la sociedad del espectáculo integrado cualquier realidad humana directamente percibida y vivida tiene que competir en desventaja con los manejos de quienes saben arrimarse, actuando como agentes suyos (mejor o peor pagados según su habilidad para venderse) al entramado de poder absoluto que construye totalitariamente su verdad amañada adorando desde la más repugnante abyección el ídolo de la realidad alternativa capitalista. En eso coinciden en gustos, servidumbres, creencias e intereses con los autodenomidados (como en el 1984 de George Orwell el Ministerio de la Verdad o el de la Paz) «medios de comunicación», cuando son todo lo contrario: unos mecanismos encargados de imponer en todas las vidas la mentira absolutista imperante del humanismo de la mercancia y la protección de las personas por el Estado asesino. Reproducimos el relato de nuestras compañeras de Familias frente a la crueldad carcelaria en el que las frases coloreadas remiten a la absurda e inhumana versión elaborada conjuntamente por el sindicalismo carcelero y los medios de formación de masas onubenses: la «droga de los papelitos» inunda las cárceles aumentando la inseguridad de los heroicos carceleros, lo que hace aún más urgente el aumento de sus salarios y plantillas, su reconocimento como agentes de la autoridad con licencia para entregarse impunemente a la violencia sobre los presos y contarlo como quieran con la seguridad de que se aceptará su relato como la única verdad (como, por otra parte ya hacen hoy en día jueces, periodistas y políticos), y el derecho a ser indemnizados por la administración estatal cuando no puedan hacerlo los acusados de agredirles en sus burdas contradenuncias habituales (que con esto no dejarán de aumentar, por cierto). A los representantes «sindicales» de los carceleros y a sus serviles voceros les parece lógico también que les dejen usar libremente contra los presos instrumentos de tortura y muerte como las pistolas Táser.
MUERE UN PRESO EN LA CÁRCEL DE HUELVA, EL 30 DE MARZO, Y SINDICATOS DE CARCELEROS EN COLABORACIÓN CON ALGUNOS MEDIOS DE INCOMUNICACIÓN DIFUNDEN UN BULO SOBRE LAS CAUSAS DE SU MUERTE
El 31 de marzo, martes, a la una de la madrugada, Ana recibió una llamada telefónica, de la cárcel de Huelva, según decían. También le dijeron, sin otro preámbulo, que su marido, Jesús Sanabria García, había muerto por una sobredosis de drogas («intoxicado por papelitos») y que su cadáver estaba en el tanatorio de Huelva. Ella es de Sevilla y se desplazó allí ese mismo día, para organizar el traslado a su ciudad del cuerpo de su esposo, del que no pudo disponer hasta las tres de la tarde. No le entregaron sus efectos personales y, al reclamarlos a la cárcel le dijeron que los retenían por orden judicial.
Por familiares de algunos compañeros de su marido, supo que su compañero de celda y amigo había avisado por el interfono de la celda antes de las ocho de la tarde del lunes, 30 de marzo, a los funcionarios de servicio de que al enseguida fallecido le pasaba algo muy grave. Pero no le hicieron ningún caso. Desesperado, se puso a golpear la puerta de la celda y lo estuvo haciendo, junto con otros compañeros del módulo que se le unieron al enterarse de lo que pasaba, durante más de media hora, hasta que acudieron, por fin, los carceleros. Pero ya demasiado tarde, cuando Jesús había fallecido. El compañero de celda recriminó a los guardias su tardanza y su indiferencia ante una situación de peligro de muerte de una persona que quizá se podía haber evitado actuando con más humanidad y diligencia. Fue llevado a aislamiento, donde permanece «por orden del director».
Más tarde, pudo hablar también Ana con el forense del juzgado, que había realizado ya la autopsia. Le dijo que su marido no había muerto por sobredosis de ninguna droga, sino por un parada cardiaca o muerte súbita, a las veinte horas y cuarenta minutos del día 30 de marzo, sin ningún indicio, a la espera del resultado del análisis toxicológico de las vísceras, de que ninguna sustancia pudiera ser la causa de la muerte.
Sin embargo, el mismo día 31 de marzo, varios sedicentes «medios de comunicación» de Huelva publicaron el relato de lo ocurrido comunicado al parecer por un sindicato de carceleros. «CSIF alerta de la entrada de ‘papelitos’ con sustancias tóxicas casi imposibles de detectar tras la muerte de un interno en la prisión onubense», decía, por ejemplo, El Correo de Andalucía. Y continuaba: «Tanto los funcionarios de prisiones que estaban operativos como el jefe de servicio y el mando de incidencias activaron el protocolo oportuno y se afanaron en reanimar al preso, pero los facultativos no pudieron hacer nada por su vida porque la dosis fue mortal, ha informado el sindicato en un comunicado.»
«Esta nueva droga supone riesgo de incidentes graves entre internos o contra funcionarios. La falta de control deriva en conflictos y agresiones en prisiones«, apuntaban desde la central sindical, según la noticia de El Correo de Andalucía del 31 de marzo. La cual reclamaba, por ello «mayor dotación de medios materiales en prisiones para la incautación de esta nueva droga, así como la inclusión de pistolas Táser que evitarían en gran medida incidentes con funcionarios lesionados.»
Y de forma parecida, aunque con algunas pequeñas contradicciones, cubrían el mismo día la «noticia» otros medios digitales como Huelva Hoy, Huelva Ya o, ya el miércoles, 1 de abril, 1 MINUTO. También la COPE, citando esta vez como fuente a un delegado sindical de ACAIP, se extiende sobre los peligros de la «droga del papelillo», afirmando, entre otras cosas, que «La muerte de un interno en la prisión de Huelva por sobredosis ha confirmado el peor de los escenarios que funcionarios y sindicatos venían advirtiendo desde hace más de un año. La irrupción de una nueva forma de tráfico de drogas, basada en papel impregnado de sustancias estupefacientes, ha alcanzado un punto crítico y se ha cobrado su primera víctima mortal en el centro penitenciario.»
Los representantes sindicales de los mismos «funcionarios» de prisiones que, según testigos presenciales, tardaron más de media hora en acudir (¡demasiado tarde!) a la desesperada llamada de los compañeros del fallecido para que le salvaran la vida, se apresuraron a intentar utilizar su muerte, achacándola sin ninguna prueba a la «droga de los papelitos» y aprovechando para reforzar sus reivindicaciones de más pasta, mayor reconocimiento social, presunción de veracidad, impunidad absoluta y licencia para utilizar a su gusto instrumentos de tortura como las pìstolas Táser.
La esposa de Jesús nos pide que la ayudemos a desmentirles y a denunciar todo lo que en esta situación, tanto como en otras parecidas, muy comunes en la prisión de Huelva igual que en otras muchas de las del Estado español, hace pensar que quienes están indefensas ante el abandono, la violencia y la opacidad y falsificación de la información son las personas presas.
La campaña Salud y Libertad, apoyada por el colectivo CAMPA (Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón) presentó el miércoles, 8 de abril, ante cantidad de medios llamados de comunicación un informe sobre la situación sanitaria en los centros penitenciarios aragoneses donde se realiza un análisis sociológico y jurídico de la (des) asistencia sanitaria en las cárceles del Estado español, con especial atención a las de Aragón. Habla de la falta de médicos (80 % de las plazas sin cubrir) y de personal sanitario, de la ausencia de atención especializada a patologías graves, tanto físicas como mentales, de la gran incidencia de suicidios y de enfermedades infecciosas, de los diagnósticos tardíos y de la opacidad de la información. Denuncia que en septiembre de 2024 en Aragón estaban vacantes ocho de las nueve plazas de personal médico en la prisión de Zuera, cinco de siete en Daroca y en Teruel una de dos. proporciona una lista de deficiencias asistenciales:
Como puede leerse en el cartel, de todo eso y de más trataran las jornadas «Salud y Prisión en Aragón», que, como primer acto de los que acompañarán este año la XIII marcha a la cárcel de Zuera (convocada para el 19 de abril), tendrá lugar en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza entre las 17 y las 20 horas del sábado, 11 de abril. Habrá otros actos complementarios de la marcha los días 17 y 18 de abril, de los que informaremos en otra noticia.
Después de una intensa campaña de solidaridad, de la que podéis informaros en los enlaces que insertamos abajo, se logró la clasificación en tercer grado de María José Baños Andújar, presa política gravemente enferma, pero aún queda que le pongan en libertad condicional. Su compañero, Marcos Martín Ponce estuvo 16 días en huelga de hambre exigiendo que la llevaran al hospital, le dejaran verla y la pusieran en libertad, como corresponde legalmente a su estado de salud, para recibir en la calle los cuidados que la Sanidad carcelera no puede ni quiere prestarle. Los presos políticos Víctoria Gómez, Israel Torralba, Nacho Varela, Israel Clemente, Juan García, Pablo Hasel, Daniel Pastor, Patxi Ruiz, Fernando García Jodra, Andoni Goikoetxea, Julen Atxurra, Aitor Cotano, Garikoitz Etxebarria, Jesús Mari Etxebarria, Orkjatz Gallastegi, Jon Kepa Preciado y Mikel San Sebastián ayunaron un día a la semana por la excarcelación de María José y continuarán haciéndolo mientras no salga en libertad condicional. Nuestro compañero José Ángel Martins Mendoza, Peque, preso social anarquista con larga trayectoria de lucha, encerrado en la cárcel de Villena (Alicante), se ha sumado también a los ayunos, como explica en el siguiente comunicado que nos ha llegado con muchísimo retraso:
Salud, compañerxs:
Soy José Ángel Martins Mendoza y, aunque quizá muchos lleváis mucho tiempo sin saber de mí, yo he seguido estando, si no en esta cárcel, en otras del estado español.
Ahora mismo y desde hace tres años, fui trasladado desde la cárcel de Murcia II a esta de Villena donde, después de las últimas luchas por nosotrxs realizada, del 2016 al 2022, solicitando nuestra tabla reivindicativa, donde en los puntos 4 y 5 se exigía que los médicos no perteneciesen a IIPP y la aplicación del artículo 104.4 y 196 del RP.
Existe el refrán de que no hay más ciego que el que no quiere ver. Pues sí, compañerxs, los fascistas, esbirros del estado, tienen secuestrada queriendo venganza a una compañera del GRAPO, la cual lleva 27 años encerrada y sufre una grave enfermedad en estado terminal desde hace años, pero muy avanzada en los últimos meses a causa de la inasistencia médica en prisiones. Ya no existen médicos, ahora es todo mediante vídeo-llamadas, y las encargadas de auscultarte y decidir son aprendices de ATS que por sí mismas no pueden ni darte un paracetamol, la fórmula mágica para todos los dolores.
Por otro lado, en nuestras luchas ya quedó demostrado, tanto en las últimas como en la anterior, C=T, que en nuestras filas parece que solo unos pocos, muy pocos, nos tomamos las cosas en serio. En estos momentos, sigo mi camino en solitario, intentando luchar por una fraternidad, solidaridad y apoyo mutuo, sumándome a los ayunos semanales, pudiendo llegar a huelga de hambre según continúen los movimientos hacia María José Baños Andújar, solicitando su inmediata excarcelación.
Ya que tengo la libertad de hacerlo, quiero mandarle al kamarada Marcos Martín Ponce toda mi fraternidad y fuerza que necesita en momentos duros: Kamarada, lo que siempre dijimos, “no buscan justicia, solo quieren venganza”, aunque ahora seamos “los normales”. Mucho ánimo, kamarada.
Peque
Más información:
https://www.presos.org.es/index.php/category/ma-jose-banos-andujar/
Para apoyar su convocatoria de una manifestación frente a la cárcel de mujeres de Wad-Ras (Barcelona), para el próximo sábado, 14 de marzo, reproducimos una entrevista que le hicimos a Ana Graciela Zúñiga García en octubre de 2018, cuando habían pasado solo unos meses desde la muerte de su hija, Claudia Ximena Rodríguez Zúñiga, en ese horrible lugar, en muy sospechosas circunstancias, aún no aclaradas, a pesar de los evidentes indicios de que fue un asesinato de los carceleros. Hoy es el octavo aniversario y Ana Zúñiga no ha abandonado todavía su esfuerzo apasionado por obtener justicia. Sigue luchando, después de ocho años, durante los cuales ha acudido a todas las instancias judiciales posibles, No solo no ha conseguido lo que buscaba, sino que ha sido estafada por abogados desaprensivos y cargada con las costas judiciales del procedimiento administrativo, lo cual, junto con los gastos de representación jurídica, la ha dejado en la ruina.. Pero, al mismo tiempo, ha logrado graduarse en derecho y no piensa siquiera en rendirse. Como ha venido haciendo a lo largo de todos esos años, ha convocado esta manifestación frente al lugar donde asesinaron a su hija, para recordarlo, señalando a quienes lo hicieron. Necesita y merece todo el apoyo que podamos prestarle las personas con conciencia y corazón y quienes comprendemos la crueldad e injusticia del sistema punitivo estatal.
En este episodio de Tokata y Fuga, ofrecemos el audio de la presentación del libro “Un poder carcelario” que el pasado 12 de febrero hizo en una librería del barrio valenciano de Benimaclet nuestro compañero José Navarro Pardo, ayudado por Vicent Almela, periodista crítico con quien hemos colaborado también muy a menudo durante los últimos años. En el audio, igual que en el libro, se planta cara a los sindicatos corporativistas de carceleros, verdaderos adelantados de la oleada fascistizante que parece a punto de ahogarnos, herederos de las ideas y prácticas de la dictadura franquista: la tortura impune y el abuso y la violencia contra los más vulnerables, modernizada, gracias al apoyo prácticamente unánime de todos los poderes mediáticos, políticos y sociales dominantes, en una serie de falaces técnicas de prestidigitación que presentan a los torturadores (los carceleros) como víctimas y a los torturados (las personas presas y sus familiares) como seres violentos y depravados que merecen todo lo peor. Se trata de desenmascarar a los mentirosos boqueras analizando su engañoso discurso y su verdadera trayectoria práctica, de violento punitivismo y abyecto oportunismo materialista, hasta llegar al momento actual en que reclaman ser reconocidos, aplaudidos y premiados como profesionales de la tortura por la miserable sociedad española.
El jueves, 12 de febrero, a las 19h, en la librería La Repartidora del barrio de Benimaclet (Valencia), nuestro compañero José Navarro Pardo presenta su libro «Un poder carcelario«, primer resultado de su formación académica como criminólogo crítico, en el que planta cara a los sindicatos de carceleros, que, con la complicidad de la mayor parte de los medios de (in)comunicación y de los políticos y jueces, presentan con abyecto cinismo a un cuerpo plagado de torturadores y corruptos que ha optado hace tiempo por reivindicar el reconocimiento social de sus miembros como profesionales de la violencia, el aplauso social y mediático y la recompensa económica por ejercerla contra los presos, como víctimas de las agresiones de estos. Traza una perspectiva crítica sobre el pasado reciente de esos sindicatos corporativistas, especialmente en Cataluña, donde acaban de ser reconocidos como agentes de la autoridad, una de sus principales reivindicaciones, y en el resto del Estado, donde se terminará haciendo lo mismo más temprano que tarde, ya que no hay ninguna voz autorizada que desmienta el falaz victimismo de los boqueras. Y eso es lo que se hace en este libro, componiendo un relato, bien documentado y contextualizado en la evolución general del sistema penitenciario español, de la verdadera trayectoria de las organizaciones carceleras, las cuales, por mucho que les laven la cara, han caminado siempre los pasos del fascismo y del más atrabiliario, cruel e inhumano punitivismo. En el libro se analiza el engañoso discurso que han logrado imponer los carceleros acallando la voz de los presxs y familiares y se evocan, para desenmascararlo, factores históricos y episodios concretos de resistencia y oposición frente a las torturas y vulneraciones de derechos. En la presentación participará, junto al autor, el compañero Vicent Almela, de La Directa, investigador radicalmente crítico del campo punitivo.
Invitación del autor:
Llibreria La Repartidora, C/. del Reverend Rafael Tramoyeres, 8, Benimaclet, València
📅 Jueves 12 de febrero
🕢19hEl próximo 12 de febrero estaré en La Repartidora presentando mi libro «Un Poder Carcelario» con mi compa Vicent Almela, periodista de La Directa.
La intención es hablar un poco de las prisiones, sus funcionarios y los derechos de la gente presa ✊
Venirse al debate y a pasar un buen ratito. Os espero 🥰
Reseña de la editorial Virus: https://viruseditorial.net/libreria/un-poder-carcelario/