Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Artículos

Presxs en lucha

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covid19

Adrián, como portavoz de CIE no, nos habla del informe “CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos” y de algunos otros detalles del sistema de cárceles racistas. Abderrahim lo hace de presos palestinos en manos de Israel y de los del Estado marroquí. Una compañera de Madrid de la convocatoria de una marcha a la cárcel de Navalcarnero para el domingo, 28 de junio y hablamos también de la huelga de hambre de Toni Chavero contra la privación de derechos por el estado de excepción y de la convocatoria por el grupo de presxs en lucha de una huelga de hambre rotativa para septiembre.

 

Cárceles racistas Radio: Tokata Y Fuga

Ex-miembro de los Proletari Armati per il Comunismo a finales de la década de 1970, Cesare Battisti está recluido con cadena perpetua en la prisión de Oristano desde el 14 de enero de 2019. El 15 de mayo de 2020 entregó el siguiente texto en torno a la pandemia de COVID-19 al sitio web italiano Carmilla, que cierra con algunas reflexiones sobre los motines en prisiones alrededor de Italia por el virus.
El capital se reproduce sobre sus propias obscenidades. En 2005, el científico Anthony Fauci advirtió al gobierno de los Estados Unidos que pronto tendríamos la primera pandemia de infección pulmonar debido a los ataques al ecosistema, y que le seguirían otras infecciones. Desde 2005, el orden mundial establecido sobre el crecimiento económico a toda costa ha hecho todo lo posible por hacer realidad el desastre ampliamente anunciado.
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Si en la oscuridad del COVID-19 difundimos teorías de conspiraciones y estragos planeados, ciertamente no ayudaríamos al mundo a entender lo que nos está sucediendo. Sin embargo, hay que reconocer que los que pudieron y no hicieron nada para evitar el pandemónium han tomado una posición sospechosa.
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Nunca antes los señores de la guerra declarada al planeta Tierra habían logrado llevar el deseo de seguridad de los ciudadanos a tal punto que los hicieran aceptar el encarcelamiento masivo preventivo. El lockdown, como se suele decir: una expresión que en los Estados Unidos significa nada menos que la segregación. Donde la acción de la policía y el ejército en las calles es esencial para disuadir a los habituales “incontrolables”. Y aquí nos quedamos todos en casa, incluso moralizando a los que se atreven a expresar cualquier duda sobre la eficacia y, eventualmente, el verdadero propósito de tales maniobras.
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Mientras tanto, mientras la industria de las multas florece en nuestro país, en algunos países “olvidados por Dios” es incluso legítimo disparar a los incautos que se aventuran a salir a la luz.
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Desde el advenimiento del COVID-19, seguir cualquier programa, en cualquier momento, en la televisión, leer un periódico de la “gran prensa” nacional e internacional es como entrar en la pesadilla de un futuro que ni siquiera el buen George Orwell se había atrevido a temer: ni una sola palabra, ni una sola imagen que no esté destinada a fomentar el pánico colectivo. Es de suponer que las voces disidentes, o al menos las críticas que existen, son debidamente ignoradas por los productores de la opinión pública. Sin embargo, esto no pudo evitar que algunas mentes libres expresaran su diferente punto de vista sobre lo que realmente está sucediendo aquí y en otros lugares.
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Sin restarle importancia al carácter dramático del virus, las palabras de Giorgio Agamben son un soplo de aire fresco: “La limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos que ahora intervienen para satisfacerlo”. A la luz de esto, ¿cómo podemos dejar de ver que el COVID-19 ha sido utilizado como un caso de prueba para un eventual estado de emergencia en caso de rebelión social a escala mundial? No queremos decir que el virus fue creado específicamente para estos propósitos –daríamos un amplio margen a los conspiracionistas pero con burlas de los que hablan de ello–, sino que esto ha sido montado artística y profesionalmente por los señores de la guerra (no es coincidencia que alrededor del COVID-19 la terminología de la guerra haya florecido), poniendo todos los recursos de quienes disponen del poder para domar una rebelión masiva: esto está ante los ojos de todos.
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Y como si las armas convencionales no fueran suficientes, las tecnologías más aterradoras para el control social están siendo puestas en juego. Se decía en el siglo pasado, entre los amantes de la literatura de género: un día todos tendremos un transistor –fue hace mucho tiempo– instalado en el cuerpo desde el nacimiento, así que sabrán en todo momento lo que decimos y dónde estamos. Delirios de juventud, tiempos en los que uno se encontraba en las plazas discutiendo sobre arte y revolución. Usos interrumpidos por el asalto masivo del Estado al pensamiento libre y revolucionario en el siglo pasado. Con el consiguiente declive político y cultural de las masas que continúa hasta hoy.
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Por fin el sueño del poder capitalista, ya no de reunión sino de separación, se ha convertido en un hecho. Rastrear contactos (o contact tracing, como le gusta decir a la gente que si no habla inglés tiene la impresión de no decir nada) no es nada nuevo. Nuestros teléfonos portátiles son seguidos paso a paso por los satélites y, en ocasiones, incluso nuestras conversaciones no escapan a la “gran oreja”. Evidentemente, esto no fue suficiente para mantenernos a raya con la debida puntualidad y precisión. De hecho, la tecnología militar de punta tiene medios mucho más sofisticados, que se utilizan ordinariamente en operaciones de espionaje, especialmente por los departamentos del antiterrorismo. Sólo la resistencia de unas pocas instituciones internacionales garantistas ha evitado hasta ahora que toda la sociedad sea blanco indiscriminado de la tecnología del ultraespionaje.
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El COVID-19 ha puesto fin a este escrúpulo ético. Hoy en día se exige enérgicamente que debemos saber a dónde va cada uno de nosotros y con quién nos encontramos. Y eso es lo que ha pensado el año pasado la Universidad Rice, por encargo de la Fundación Gates. Con la invención de los puntos cuánticos a base de cobre que, inyectados en el cuerpo junto con la vacuna anti-COVID-19, serían como un código de barras legible con un dispositivo especial (Manlio Dinucci, L’arte della guerra). Dime con quién vas y te diré quién eres.
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Se sigue diciendo “nada será igual que antes”, y hay que creerlo. Por desgracia, me temo que no será en el sentido que los más optimistas quieren, es decir, una especie de redención de la locura capitalista. En cambio, nos acercamos a los días en que la palabra comunidad será primero prohibida, y luego gradualmente vaciada de sentido cívico. En la era de los cuerpos separados, la reunión es una subversión. El virus se ha perfeccionado, el único antídoto es la separación, la obediencia. Lo que estamos presenciando ya no es una guerra contra las ideologías, sino el asalto decisivo del capital contra el ser humano como comunión de cuerpo y espíritu.
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Es el 25 de abril, en la prisión de Oristano, el aniversario de la liberación del nazi-fascismo. Así nos lo dijeron y lo creímos. Tanto es así que cada año el pueblo se lanzó a la calle, no sólo para no olvidar la Liberación, sino para hacerla realidad, un día, al menos para nuestros hijos. Ahora la plaza se ha ido, el pueblo está segregado. El capital de los estragos ha ocupado la escena, relegando un sueño de libertad a una mera infección viral.
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Paradójicamente, un territorio donde la comunidad está destinada a persistir hasta la última matrícula es la prisión. Los medios para sobrevivir aquí no existen, ni siquiera son posibles. En Oristano las máscaras y los guantes están prohibidos por orden de la dirección: se utilizan para ocultar las caras y las huellas dactilares. Los oficiales se mantienen en estado de alerta permanente. Las prisiones son bombas a punto de explotar. Los barrotes, en lugar de separar, unen los sentimientos de revuelta. Los reclusos no van a morir a manos de las leyes que celebran la venganza. Entonces se unen, gritan más fuerte que el virus, quieren comunicarse con la gente, decir que una solución es posible. Hablemos de ello.

covid19 Internacional Sociedad-cárcel

Toni Chavero empezó el 21 de junio, a título individual, una huelga de hambre, protestando por el endurecimiento de las condiciones de vida carcelaria impuesto con el estado de excepción y la farsa de la “pandemia” y, especialmente, por la privación de comunicaciones vis a vis que todavía perdura y reiterando las reivindicaciones de la huelga colectiva de mayo y las catorce de lxs presxs en lucha. José Adrián Poblete había iniciado otra huelga de hambre el 1 de junio, en  la cárcel de Murcia II, también individualmente y por motivos muy parecidos y aguantó hasta el 17 de junio. Una compañera que fue a comunicar con Toni, nos trasmite su propuesta de iniciar él la huelga de hambre rotativa propuesta para septiembre  por él y Peque, haciendo hincapié en algunas reivindicaciones. Ponemos primero la carta con  las reflexiones de Toni sobre las más recientes experiencias de lucha y, más abajo, el mensaje en que la compañera nos cuenta lo que le dijo Toni en una comunicación reciente. El dibujo es de Toni.

Centro de Exterminio de Estremera, 6 de junio de 2020

Salud y libertad a todxs lxs que estáis ahí, luchando, dentro y fuera de las jaulas. A lxs que lucháis, gracias, compañerxs.

Estos días ya comuniqué mi opinión al respecto de la falta de participación en la huelga de hambre del 1 de mayo y aún estamos esperando ‒al menos yo‒ saber con quién se puede contar aquí dentro, en el caso de que se inicien las huelgas de hambre rotativas.

Mi posición sobre la huelga de hambre del 1 de mayo ‒cuando en las calles y en las cárceles corren tiempos convulsos, represores y dictatoriales‒, es que no hemos sabido aprovechar el momento. Que hasta el momento siete u ocho presxs estén tirando adelante me parece positivo, pero que sólo sean esxs habiendo 19 en listas, me parece un fracaso. Cada cual sabrá qué motivaciones ha tenido para no participar activamente. Yo reconozco que igual es un defecto esta costumbre mía de hacer las críticas en voz alta. Lo mismo es que hablo claro y esto sienta mal. Mi realidad actual es quedarme con esos siete u ocho que han estado ahí, y el resto, para mí han abierto un gran paréntesis que habrá que aclarar, para saber quién está de verdade en listas para luchar y quién para “figurar”. Y esto, para mí, ha de despejarse antes de iniciar ninguna acción conjunta. Así lo pienso y así lo digo.

Aquí nos dicen que no habrá vis a vis “hasta nueva orden”. Y yo, que me cago en sus órdenes, inicio el día 21 de junio de 2020 una huelga de hambre individual. Los motivos, no solo son los vis a vis, ahí entran mis compañeros represaliados en Villena y Murcia, principalemnte, aunque lo haré extensible a tdxs lxs presxs represaliadxs en las cárceles del Estado terrorista español; la nula asistencia médico-sanitaria; todas las vulneraciones de los derechos humanos y fundamentales que nos han cometido; y todo lo que se reivindicó el 1 de mayo de 2020, o sea, presxs enfermxs y ancianxs a la calle, y todo lo que sabemos todxs de sobra, aunque haya sido cosa de solo siete u ocho. Para ello, me serviré en gran parte de los escritos de mi compañero Peke a la perráncana del Marlaska y al defensor de sus muertos. ¡Gracias, Ángel! Y gracias también a los compañeros que no miraron a otro lado en mayo, sino que lucharon con fuerza, así como a todos los grupos, asociaciones y personas que nos han apoyado ahí fuera.

De otros problemas que se están luchando y ganando aquí, dentro de este pozo de mierda, me reservo los datos, porque son problemas de menos calado y tampoco creo que importen mucho. Hay problemas más graves que merecen atención y no voy a a mezclar al grupo en estos menores, porque estoy muy mosqueado y quiero saber con quién hostias estoy luchando aquí dentro. Una vez que sepa quiénes están ahí de corazón, activxs, metiendo presión, haciendo las cosas que se acordaron entre 2015 y 2016, en los estatutos y la tabla reivindicativa de la propuesta de lucha, entonces, sabré a qué atenerme, en quién apoyarme y a quién ayudar. Mientras tanto, sigo mi instinto y poco más.

Pido a los grupos y asociaciones que tengan posibilidad que metan los estatutos dentro, a quienes estén en las listas, para que sepan y para que recuerden por qué luchamos y cómo luchamos y, si podéis, meted más copias, para que podamos pasárselas a otrxs presxs y que rule el boca-oreja entre nosotrxs, porque esa la única forma de que podamos crecer y no solo aparentar, que aquí las farsas no tienen cabida. Lxs que estamos en una lista, tenemos unas obligaciones morales, no estamos ahí para sacar pecho ni hostias, sino porque queremos cambiar las cosas que no nos gustan, que nos oprimen, que nos asesinan. Y quien no esté disponible a estas mínimas acciones tendrá que replantearse y prguntarse ¿qué coño hago yo aquí?

Las represalias son el pan diario y asumimos lo que viene conposicionamiento, con actitud, con rebeldía, porque esto es una jodida guerra, no un juego ni un pasatiempo, para eso está el parchís y el vegetar con las musas de la química, y el tirarse kiadas de lo que uno hizo o se inventó que hizo. Aquí, las cosas claras y poco más. Quien piense que yo, Toni Chavero, soy un cabrón que dice las cosas como le vienen, a quien le molesten las verdades, que se mire a sí mismo y piense en qué parte de la lista se encuentra, en la activa o en la figurante. Y, si digo todo esto sin florituras ni cuidados ni caricias líricas, es que hablo de algo por lo que yo he luchado desde el minuto uno, junto a otrxs pocxs, dentro y fuera, y me jode mucho la situación que vivenciamos, sin ser capaces de unirnos todxs dentro, con todo lo que nos están haciendo estos hierofantes de mierda, y con todo el apoyo que tenemos ahí fuera, que están demostrando más valía y más corage que aquí dentro.

Y desaprovechamos todo el conjunto, después de años de lograr lo que tenemos con tantísimo esfuerzo, constancia y sufrimiento. En fin, no siento pena, siento impotencia y rabia. Y lucho por que nos mantengamos unidxs todxs, estoy disponible a luchar con lxs que sí, el resto me supone una incñognita que habrá que despejar, y poco más.

Salud y libertad a lxs que estáis ahí, dentro y fuera. Todo mi agradecimiento, mi amor y mi rabia para lxs que estáis dispuestxs a tirar adelante. Muerte al Estado terrorista español. Fuego a las cárceles. Y mi recuerdo y amor fraternal a lxs presxs caídxs en lucha, que son mi motivación para tirar del carro. Salud y anarquía.

Toni

¡¡Salud compañerxs!!

Desde el centro de exterminio de Estremera hablamos con Toni y además de recibir con motivación la propuesta de Peque de la huelga rotativa se propone él para empezarla en septiembre con el mismo formato del año pasado. El compañero ha propuesto hacer hincapié en 3 puntos en concreto de la tabla reivindicativa:

1-Abolición de los FIES, del régimen especial de castigo y de los departamentos de aislamiento.
2-Que las personas con dolencias psíquicas graves no estén en las cárceles y mucho menos en régimen cerrado o aislamiento.
3-Esclarecimiento y delimitación de responsabilidades por lxs compañerxs asesinadxs por la cárcel desde que empezó lo que llaman “democracia”

Más la nueva reivindicación que ha llenado las cárceles en estos meses de estado de excepción (o de sitio o como queramos llamar a este despropósito) en contra del aislamiento brutal y la incertidumbre la que se han visto sometidxs en estos meses y que aún perdura.

También nos comentó lo que ya ha dicho en varias ocasiones de la importancia de la participación y de que todo el mundo que esté en la lista y en la propuesta se implique de la manera en la que vea que llega su capacidad (es decir, si no se puede hacer huelga pues freir a escritos a todas las instituciones por ejemplo).

¡Un fuerte abrazo fraternal!

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada

Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 29-IV-2020]

Huelga de Hambre Rotativa 2020

Hemos recibido el siguiente texto, que habla de la explotación laboral de las personas presas en los talleres de la cárcel de Soto del Real (Madrid V), la cual no se ha interrumpido más que unos pocos días durante el “estado de alarma”, mientras las comunicaciones con las familias y amistades, las salidas al exterior de cualquier tipo y la entrada de gente de la calle para realizar actividades educativas, culturales y ocupacionales estaba prohibida –y esta es la hora en que todavía no se permiten las comunicaciones vis a vis–, “por el peligro de contagio”. En el textos e hacen muchas preguntas saturadas de sentido común –y crítico– y se pone en evidencia la hipocresía de la autoridad carcelera que ha hecho sufrir a las personas presas un estado de excepción agravado, con la excusa de la “pandemia”, a base de arbitrarias medidas de endureciendo de las condiciones de vida carcelarias adoptadas como por juego –un juego sádico, por supuesto–, siempre que no pusieran en peligro el lucro parasitario que el negocio del castigo asegura, sin que ni por casualidad ninguna de esas medidas haya tenido nada que ver con la verdadera prevención médico-sanitaria.

Hola, como familiar de un interno en un Centro Penitenciario me gustaría comentarles una cuestión relevante con respecto a la reanudación de la actividad de los talleres en las prisiones.

Concretamente en la prisión de Soto Del Real los internos trabajan con los Talleres electromecánicos Pinazo que se encargan de hacer los paneles eléctricos, entre otras cosas, a empresas españolas de gran envergadura por lo que he podido averiguar en su página web. Estos talleres dan trabajo a entre 200 y 300 presos por lo que tengo entendido. Por supuesto, ni que decir tiene que la mano de obra de un interno es infinitamente más barata que la de un trabajador normal, por tanto los beneficios de toda esta producción son elevados, esto ya lo saben ustedes de sobra.

Dicho esto vengo a exponer que a pesar del estado de alarma (decretado desde el 15 de marzo) no cerraron la actividad con estos talleres hasta principios de abril y se han reanudado hace un par de semanas, todavía en estado de alarma y en fase 1 en la Comunidad de Madrid. Si desde Instituciones Penitenciarias ya advirtieron de la peligrosidad de que los internos interactuaran con el exterior y evitar a toda costa que no haya ningún tipo de contacto con el exterior, no logro entender como se reanudan de nuevo estos talleres antes de tiempo y no esperar a una fase posterior e inclusive a la tan deseada ¨nueva normalidad¨.

Y digo que me cuesta entenderlo porque las comunicaciones por locutorio siguen estando limitadas a dos personas por cabina. Que el peculio sólo se puede hacer por transferencia y pedir las citas por teléfono, en vez de poder hacer ambas gestiones por ventanilla de forma presencial y con las medidas de seguridad impuestas por sanidad. Además el servicio de entrega y salida de paquetes necesita seis días de cuarentena, así como que los internos que salgan al exterior ya sea por una urgencia hospitalaria, acudir a un juzgado o salir de permiso, entre otras opciones, tienen que estar 15 días mínimo en los módulos habilitados para cuarentena en los centros penitenciarios. En estos módulos habilitados exclusivamente para pasar la cuarentena están todos mezclados habiendo algunos que dan positivo con otros que dan negativo compartiendo turnos de salida al patio o para llamar por teléfono, por poner algún ejemplo. Además en algunos Centros se les ha limitado inclusive el tiempo de llamadas diarias.

Pero a pesar de todo y ya no estar en estado de alarma, las restricciones tanto para internos como familiares continúan, pero los trabajos en talleres se han reanudado ya y con mucha prisa, parece ser. Esto implica que haya contacto entre internos y gente del exterior diaria y constantemente, pero sin ningún tipo de cuarentena posterior. Esto se permite, pero aún no se han reanudado los vis a vis porque suponen un riesgo alto de contagio, pero entonces ¿los trabajos en talleres que están en continuo contacto con personal exterior?.¿Que ha sido de salvaguardar la salud del preso, es que solamente se restringen sus necesidades vitales como el poder disfrutar de su familia como mucho dos veces al mes?. ¿Saben ustedes realmente como les está afectando a nivel psicológico el doble confinamiento que están viviendo y que muchos de ellos sólo hayan tenido una videollamada para poder ver a su familia en general y concretamente a sus hijxs?. Que muchos han estado confinados, encerrados 23 horas seguidas en una celda, ¿pero a ustedes esto realmente les parece normal, les parece humano?. Como bien saben una celda tiene un espacio muy limitado, les han castigado a cumplir un primer grado o una sanción de aislamiento durante más de dos meses seguidos en muchos casos.

Creo que es el momento de pensar seriamente que deberían de reforzar el servicio de psicólogos o las áreas sociales que correspondan. ¿O es que simplemente van a dejar que se desquicien y echarles la culpa cuando sus formas de comportamiento no sean las más adecuadas y se les sancionen no teniendo en cuenta en ningún caso la situación límite en la que se encuentran?. Tienen ustedes que reconocer que bastante bien se han portado y comportado ¿no creen?. Desde un principio se echaban las manos a la cabeza al pensar que iba a haber motines tan importantes como se han dado en otros países del mundo, pero no ha sido así ¿verdad?. Estaban muy preocupados porque ahora que los familiares supuestamente no podían meter ningún tipo de estupefaciente iban a estar más nerviosos, pero no ha sido así, entre otras cosas porque se ha comprobado, según han apuntado algunos medios de comunicación, que algunos trabajadores de Centros Penitenciarios son la fuente de estos ¨trapicheos¨, pero desde los estamentos gubernamentales siempre se les echa la culpa a los familiares, una pena.

Permítanme que les diga que queda claro que el interés económico prima sobre el deber de proteger la salud de los internos, ¿por qué el contacto directo con la familia no, pero el contacto en ámbito laboral como el reanudar la actividad de talleres sí? ¿Por qué tanta prisa por reanudar estos talleres? Porque seguramente no es para que los internos tengan su trabajo precisamente, claramente es porque genera mucha riqueza, dinero en beneficio de quién, de las grandes multinacionales que se nutran de la producción de esta mano de obra barata de estos talleres eléctricos.

Y es que se ha demostrado que esta actividad laboral ha sido el mayor foco de contagio de Covid-19 concretamente en el Centro Penitenciario Madrid V Soto del Real, afectando a un porcentaje muy elevado de sus trabajadores y por consiguiente propagando el virus a sus compañeros de módulo. Concretamente a los módulos de respeto, en los cuales hay mayor porcentaje de internos con más alto riesgo de mortalidad ante el Coronavirus por patologías previas y edad avanzada. Contagios que se podían haber frenado con protecciones adecuadas, mascarillas y distancia de seguridad, entre otras medidas. De hecho en las comunicaciones por locutorio los internos no llevan mascarillas, no se protegen unos de otros, a estas alturas, aún no se les ha dotado debidamente del material necesario, es vergonzoso.

Me pregunto dónde están las excarcelaciones de los internos con factor de riesgo frente a este virus tan peligroso y desmasificar así las prisiones como medida de protección. Eso que se prometió para poder proteger a muchos de ellos y que estuvieran en casa con sus familias con la pulsera telemática correspondiente. ¿Riesgo de fuga de personas enfermas en estado de alarma? ¿De verdad? Los presos, sin duda, los grandes olvidados. Ahora ustedes se quieren colgar medallas porque creen que lo han hecho muy bien, pero saben de sobra que se han ocultado los índices de contagios y mortalidad en esta pandemia, pero sobre todo han tenido suerte, no lo duden, porque las medidas, las pocas adoptadas, han llegado tarde, muy tarde y gracias al sentido común en muchos casos de los propios internos cuidando unos de otros se han podido evitar males mayores. Pero cuidado, que ya han anunciado de un posible rebrote y esta vez espero que ya no les pille desprevenidos y que no tengan la excusa de no saber como actuar en esta situación, porque creo que ya han tenido un ensayo de cuatro meses nada más y nada menos para saber exactamente las medidas que hay que adoptar a tiempo o poner en práctica las que no han querido acatar.

Cuatro meses de calvario han pasado los internos, un tiempo que se puede prolongar, se puede volver para atrás concretamente en los Centros Penitenciarios por culpa de la reanudación de la actividad de estos talleres, pero claro, se sigue restringiendo el contacto directo con los seres queridos porque lo que prima no es precisamente el estado de salud tanto físico y mental de los internos. Seguramente ante una situación de posible retroceso por rebrote se echará la culpa al simple hecho de que se hayan reanudado las comunicaciones por locutorio, donde no hay ningún tipo de contacto directo con familiares ni ningún tipo de masificación y con las medidas de protección adecuadas en cada Centro Penitenciario. Unas comunicaciones que los internos necesitan como el comer en estos momentos tan delicados para no volverse locos a la espera desesperada del ansiado vis a vis que parece no llegar nunca.

Un saludo. Muchas gracias.

covid19 Explotación en prisión

Hablamos con Jose y con Lisandro sobre la pérdida de derechos que ha supuesto en las cárceles el estado de excepción y la intención manifiesta de los esbirros de la dominación de que sea para siempre. Hablamos de le huelga de hambre de José Adrián Poblete frente a ello, iniciada el 1 de junio y de la que empieza Toni Chavero el 21, leyendo algunos comunicados suyos y de otros presos en lucha. En cuanto a la calle, nos hacemos eco de convocatorias anticarcelarias para la semana próxima, en Valladolid, Palencia y Madrid.

 

covid19 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Días antes de que el gobierno decretara el confinamiento de toda la población por el corona virus, el máximo, responsable del ministerio del interior (de profesión juez y con el castigo por bandera), sabedor del drama que a nivel sanitario se vive en las prisiones, decidió matar moscas a cañonazos. En lugar de seguir las recomendaciones de su colega de sanidad y dotar a lxs carcelerxs de mascarillas, guantes y gel, optó por prohibir todas las visitas, todos los permisos, todas las salidas, añadiendo una pena extra a la condena de las personas presas cuyo único aliciente es ver a sus familiares y amigxs. De nada ha servido que instituciones internacionales, asociaciones de apoyo a presxs y más recientemente partidos políticos hayan pedido a “El Grande” la excarcelación de aquellxs presxs que, bien por edad, por padecer enfermedades graves o por razones de justicia y hasta de sentido común aconsejan aplicar esta medida. Solo se han beneficiado presxs que estaban en tercer grado, unos 5000 según información de IIPP. No resulta extraño el enfado de la población reclusa que ha exigido medidas sanitarias, realización de test, aumento de personal médico y un trato humano. Lo que han recibido, más allá de la carta de “El Grande” pidiéndoles paciencia y buen comportamiento, es silencio e indiferencia, como siempre. Escuchar del sindicato de carcelerxs, tú abandono me puede matar, que los altercados que han protagonizado lxs presxs se deben a la falta de drogas que meten los familiares en las visitas es simplemente repugnante. A estas alturas debieran saber que al gobierno en pleno le importa una mierda lo que sucede en las carceles y lo que les pase tanto a ellxs como a lxs presxs, y como muestra un botón: 270 carcelerxs contagiadxs, 396 en cuarentena, 4 muertxs. En cuanto a presxs se refiere ha habido 78 contagiadxs, 350 en cuarentena y 2 muertxs. Estos son los datos que el ministro dio a las preguntas que le formuló un diputado de EH Bildu. Seguramente no sean reales, como sucede fuera las cifras estarán maquilladas para no causar alarma social. Las cárceles son un polvorín. Cuando prenda la llama el incendio será inevitable y no hallarán otros culpables que las víctimas de este horror.

Actividad en la calle

Solidaridad con Ixs presxs

Días antes de que el gobierno decretara el confinamiento de toda lo población por el coronavirus, el máximo responsable del ministerio del interior (de profesión juez y con el castigo por bandera), sabedor del drama que a nivel sanitario se vive en las prisiones, decidió matar moscas a cañonazos. En lugar de seguir las recomendaciones de su colega de sanidad y dotar a Ixs carcelerxs de mascarillas, guantes y gel, optó por prohibir todas las visitas, todos los permisos, todas las salidas, añadiendo una pena extra a la condena de las personas presas cuyo único aliciente es ver a sus familiares y amigxs. De nada ha servido que instituciones internacionales, asociaciones de apoyo a presxs y más recientemente partidos políticos hayan pedido la excarcelación de aquellxs presxs que, bien por edad, por padecer enfermedades graves o por razones de justicia y hasta de sentido común aconsejan aplicar esta medida. Solo se han beneficiado presxs que estaban en tercer grado, unos 5000 según información de IIPP. No resulta extraño el enfado de la población reclusa que ha exigido medidas sanitarias, realización de test, aumento de personal médico y un trato humano. Lo que han recibido es silencio e indiferencia, como siempre. El resultado, 78 contagiadxs, 350 en cuarentena y 2 muertxs. En cuanto a los carcelerxs, 270 contagiadxs, 396 en cuarentena, 4 muertxs. las cárceles además de ser un gran negocio, son el mecanismo más cruel del que se sirve este sistema capitalista para infundir miedo y castigar aquello que rompa su lógica.

Para denunciar la situación de abandono que están sufriendo estos días los presos y las presas y porque no creemos que las cárceles resuelvan ninguno de los problemas que este mundo nos plantea, os invitamos a asistir a lo concentración que tendrá lugar el próximo sábado 27 de Junio a los 12.00 en la puerta del Centro Penitenciario de Villanubla. A las 11.30 quedaremos en el aparcamiento de la Feria de Muestras de Valladolid para quien no tenga coche y para ir todas juntas.

 Asamblea de Autodefensa Feminista Marabunta

Actividad en la calle

Actividad en la calle

El Estado español es responsable de la muerte violenta de Marouane en Zapadores el pasado 15 de julio de 2019. El informe “CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos” documenta las condiciones en que se produjo esta muerte y el resto de violaciones a los derechos humanos que se cometen en esta cárcel racista. Medio centenar de internos denunció trato intimidatorio, degradante o racista; se encerró a 12 víctimas de trata, 11 menores y a 2 enfermos de VIH. A continuación nos hacemos eco de la nota de prensa en la que se denunció estas situaciones y en la que se presenta el informe.

 “Existe un hecho incuestionable: el Estado español es responsable de la muerte violenta de Marouane en el CIE de Zapadores”, ha asegurado Adrián Vives, portavoz de la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros y el fin de las deportaciones CIE No, durante la presentación del informe CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos. Su afirmación se vio refrendada por el testimonio de Thimbo Samb, que sufrió en carne pròpia el encierro en una de estas cárceles racistas donde se recluye a personas que no han cometido ningún delito, en condiciones inhumanas y sometidas en muchos casos a abusos y malos tratos. Su crimen: la falta administrativa -equivalente al impago de una multa- de carecer de permiso de residencia. La muerte de Marouane Abouobaida es el hecho más grave que ha sucedido en el CIE en los últimos años, pero no el único. En este informe tratamos de visibilizar lo que se intenta ocultar, como las denuncias de violencia policial, el internamiento de víctimas de trata y de menores o los intentos de deportación de personas gravemente enfermas. No se cuenta todo lo que pasa porque la opacidad es intrínseca a los CIE, pero sí que podemos deducir que lo que ocurre en su interior y la falta de interés de las instituciones en evitarlo se debe a que quienes lo sufren son tratados como seres sin derecho a tener derechos.

Marouane tenia 23 años y llegó a España en una patera cargada de sueños, truncados trágicamente al ingresar en Zapadores. Este CIE, como el resto de instalaciones de este tipo existentes en el mundo, es escenario de múltiples y diversas vulneraciones a los derechos humanos generadoras de una permanente angustia en las personas encerradas, que no sólo se sienten terriblemente frustradas al acabar entre rejas en su intento de encontrar unas condiciones de vida dignas sino que además son objeto de todo tipo de arbitrariedades. Este estado emocional puede llevarles a situaciones extremas. El 15 de julio de 2019, Marouane murió de forma violenta en Zapadores sin que hasta el momento se hayan esclarecido las circunstancias que rodearon la versión oficial del suicidio. El jovent marroquí acababa de sufrir una brutal paliza y, estando convaleciente, lo metieron solo en una celda de aislamiento para “protegerlo de sus agresores”, según la policía. Una hora antes de quitarse la vida denunció los dolores que sufría, pero nadie hizo caso.

Diez días después de su fallecimiento, el juez de vigilancia de Zapadores ordenó a la policía la aplicación de 16 medidas referidas a la prevención de los intentos de suicidio y a los criterios para someter a aislamiento. Para Marouane ya era tarde porque ninguna de esas medidas se adoptó en su caso; tampoco tenemos constancia de que se estén aplicando actualmente. Marouane fue uno más de los sin derecho a tener derechos. La Campaña espera que las evidencias de las grabaciones de las cámaras del CIE y los testimonios de sus compañeros de internamiento sirvan para establecer judicialmente las responsabilidades sobre lo sucedido. Desde que se abrieron los CIE en España, al menos diez personas han fallecido entre sus muros o en el traslado forzoso al que las sometieron. En el CIE de València ha habido tres muertes y hay confusión sobre una posible cuarta víctima, por lo que la Campaña ha pedido al Defensor del Pueblo que lo investigue.

CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos recoge las conclusiones del casi medio millar de visitas que hemos realizado a las persones internas en los dos últimos años. La mitad de quienes son encerrados en Zapadores tienen menos de 30 años, proceden del Magreb y África subsahariana. Durante el promedio de 30 días que permanecen recluidos en el CIE no sólo sufren el deterioro de sus instalaciones (constantes averías en el sistema de refrigeración, agua helada o ardiendo, goteras, malos olores y suciedad en los baños…) y las deficiencias de sus servicios (inadecuada asistencia sanitaria, comida escasa y de poca calidad, falta de información sobre su derecho a abogado de oficio y a pedir protección internacional), sino que muchos cuentan haber padecido malos tratos por parte de la policía. En 2019, la Campaña recibió denuncias de 50 internos por trato intimidatorio, degradante o racista. La mayoría no son hechas públicas porque las víctimas temen las represalias (castigos, deportación inmediata), pero en este informe se da cuenta de un par de casos denunciados ante la justicia: uno se archivó porque -según la policía- el denunciante se retractó y el otro fue deportado sin esclarecer lo sucedido.

Pero además en algunas de estas personas concurren otros factores de vulnerabilidad que hacen que su reclusión no sólo sea injusta e inmoral sino también ilegal. La Campaña ha identificado en el CIE a 12 mujeres posibles víctimas de trata, algunas menores de edad y en algún caso encerradas al mismo tiempo y en el mismo espacio que sus proxenetas. Varias de ellas fueron liberadas y desaparecieron sin que se tenga constancia de que ninguna autoridad haya dado seguimiento a su situación. En los pasados dos años también hemos atendido a 11 menores de edad; la mayoría fueron liberados tras múltiples gestiones, pero nunca debieron ser encerrados. A a pesar de toda la normativa internacional y nacional que prohíbe tajantemente esta práctica, cada vez es más habitual el internamiento de menores sin haber hecho ningún tipo de prueba médica aunque sus rasgos denoten su minoría de edad. Además, identificamos dos enfermos de VIH cuyas vidas corrían peligro si eran deportados porque no podrían seguir el tratamiento en sus países de origen. Uno fue liberado, pero recientemente le han abierto un nuevo expediente de expulsión; el otro no fue expulsado en el último momento porque se resistió a subir al avión.

Thimbo Samb: “Las verdaderas mafias son quienes explotan nuestros recursos”

A su cuarto intento de llegar a Europa, lo consiguió, pero no recibió la acogida que esperaba: fue recluido en el CIE de Tenerife, donde sufrió las malas condiciones de habitabilidad de estos centros y la frustación de verse encerrado por el hecho de tratar de encontrar una vida mejor lejos de su país, Senegal. Pese a las dificultades técnicas, Thimbo Samb, logró explicar las circunstancias inhumanas del viaje que se ven obligadas a emprender miles de personas para huir de la miseria, de la guerra, de la persecución… Para Thimbo, las verdaderas mafias no son quienes organizan la travesía sino “quienes explotan nuestros recursos” y les fuerzan a dejar atrás a sus familias y amistades para jugarse la vida. Para conocer más detalles de su relato, se puede contactar directamente con Thimbo.

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