Autor: <span>boletintokata</span>

Actividad en la calle

Las compañeras de Familias frente a la crueldad carcelaria nos han enviado estos carteles con la siguiente explicación:

Continuamos la ronda de presentaciones. Nuestra campaña de petición de solidaridad económica está bastante avanzada y, gracias a las aportaciones de personas y grupos, hemos sobrepasado bastante el mínimo que nos habíamos marcado. Aún quedan 27 días en los que esperamos que la corriente de apoyo no se interrumpa. Habrá que seguir difundiendo entonces nuestro llamamiento, ahora con más tranquilidad. De manera que podemos pensar prioritariamente en comunicarnos con personas y grupos, compartir nuestras experiencias y cultivar vínculos de cara a la lucha futura.

Estaremos, pues el próximo viernes en Centro Social Recuperado del barrio rebelde de Gamonal, en Burgos, donde saben muy bien, por experiencia lo que es una lucha social. Estamos muy agradecidas por la invitación a hablar de nuestras cosas en un ambiente tan afín.

¡Seguimos adelante! ¡No os olvidéis de nosotras!

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

EL CEMENTERIO CARCELARIO VASCO

Comenzó mayo, y otra vez nos despertamos contando jóvenes muertos por motivos no naturales. Esta vez en la cárcel de Basauri. Fue encarcelado hacía una semana a sabiendas de que su enfermedad mental tenía alto riesgo de suicidio. Que sepamos ya son seis las personas fallecidas en las “nuevas cárceles vascas” la mayoría jóvenes con patología dual (drogodependencia y enfermedad mental) y muertos en circunstancias no aclaradas.

La respuesta del Gobierno Vasco, después de casi tres años de competencia penitenciaria ha sido vender a la opinión pública su flamante e inexistente “Nuevo modelo penitenciario vasco”. La respuesta de la Consejería de Justicia fue ya en 2023 que estas muertes están ”dentro de los parámetros con los que trabaja el personal penitenciario sanitario”. Continua con una política publicitaria anunciando programas asistenciales que concede a ONGs de su órbita para blanquear el negro destino de una población encarcelada abandonada.

En ningún caso la respuesta ha sido la de potenciar medidas de suspensión condicional de la condena, o de sustitución de la misma por el ingreso en programas extracarcelarios para jóvenes toxicómanos y/o con enfermedad mental. O la de crear con urgencia centros socio-sanitarios de ejecución penal para jóvenes con patologías duales. O la de desplegar servicios de prevención y tratamiento de la agudización de la enfermedad mental que provoca el encierro. El ejecutivo vasco, con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos que conforman su Parlamento, lo que está haciendo es reproducir el mismo modelo estatal fundamentado en la justicia vengativa, en el encierro y en el castigo, por que en el fondo es en lo único que creen y les renta. Lo demás son cortinas de humo para intoxicarnos.

¿Si hubiera muerto un funcionario en el ejercicio de sus funciones, también hubieran dicho que entra “dentro de los parámetros con los que trabaja en personal penitenciario”? ¿Dónde están los sindicatos y asociaciones de prisiones cuando se producen las muertes de personas presas?

César Manzanos Bilbao, de Salhaketa Araba, en Naiz, 7-V-2024

Abolicionismo La cárcel mata

Actividad en la calle

MÁS DE SEIS AÑOS SIN ESCLARECERSE LA MUERTE DE UN JOVEN DE VEINTIOCHO AÑOS EN LA CÁRCEL DE ALBOCÀSSER

La familia de Manuel Fernández Giménez se mantiene como acusación particular gracias al apoyo de la asociación Familias Frente en la Crueldad Carcelaria, que denuncia que hubo una negligencia médica por parte de las responsables sanitarias del centro y que el relato descrito en los informes médicos del juzgado sobre las causas que provocaron la muerte del joven resulta incongruente

Según la versión oficial del centro penitenciario de Albocàsser (Castellón II), el cuerpo sin vida de Manuel Fernández Giménez, de veintiocho años, fue hallado en la celda de aislamiento donde cumplía una sanción disciplinaria la mañana del 22 de octubre de 2017. Sin ningún tipo de acompañamiento psicológico ni preparación para comunicar algo tan grave, la familia recibió la noticia por vía telefónica. Un trabajador del centro se ponía en contacto con Antonia Giménez, madre de Manuel, ese mismo día, para comunicarle que su hijo había muerto en prisión, pero que aún no se conocían las causas. Muestra de ello es que en el primer informe emitido por el médico forense del juzgado pocos días después del fallecimiento, constaría como «muerte súbita a estudio».

Días después de encontrar el cuerpo sin vida del joven, la funeraria que trabaja con instituciones penitenciarias envió el cadáver de Fernández desde Castellón hasta Murcia –de donde era natural y donde vivía su familia– con instrucciones de que no se mostrara todo el cuerpo, tan sólo la cabeza. “Ningún documento explicativo ni certificado de defunción, y sólo la orden verbal de que se enterrara de inmediato”, relata su madre, que a la vez detalla como la familia se opuso y se empeñaron en examinar el cuerpo de su hijo que, según explica, presentaba numerosos signos de violencia y rigidez. Nariz rota; hematomas y dos puntos en la barbilla –sospechan que de una pistola Taser–; marcas de ligaduras en muñecas, brazos y tobillos; uñas rotas; el pecho lleno de heridas; cardenales por todo el cuerpo y marcas en el cuello.

“Mi hijo estaba sano como una manzana y era más guapo que uno sol. ¿Cómo podía ser que muriera con veintiocho años de ‘muerte súbita’ estando en aislamiento, sin contacto con nadie más que los funcionarios, y con estas marcas de violencia?”, se preguntaba su madre. Según explica Antonia, su hijo se había quejado más de una vez de las palizas recibidas por los funcionarios del centro, y ya había alertado a su familia de sufrir gitanofobia por parte de algunos carceleros. Al ver esas marcas, la familia pidió una segunda autopsia, que fue denegada por el juez y, finalmente, el cuerpo de Manuel fue enterrado.

Hasta un año después del entierro del cuerpo no se emitió el informe oficial del médico forense del juzgado, donde no constaban las lesiones descritas por su familia cuando vieron el cuerpo de forma presencial. Por el contrario, el documento sí reconocía una equivocación de la auxiliar de enfermería y la médica de prisión, responsables de haberle suministrado al joven una dosis equivocada de metadona: 85 mg en lugar de los 20 mg que tenía recetados. Al darse cuenta de su error, la auxiliar habría avisado a la médica de la cárcel rápidamente, pero aseguran que ésta tardó dos horas en enviar a Manuel a enfermería para administrarle una dosis de antagonista (naloxona) por vía intramuscular.

Inmediatamente después, le habrían devuelto a su celda sin ningún tipo de control o seguimiento médico, en lugar de administrarle una dosis de antagonista cada hora y media o dos horas durante 24 horas, como hubiera sido el procedimiento médico habitual por este tipo de casos, o haberlo trasladado a un centro hospitalario como ordena el protocolo correspondiente a este tipo de situaciones. El cuerpo sin vida de Manuel lo encontraron, según el mismo informe, en el primer recuento del día siguiente.

Autodefensa ante la violencia institucional

Con estos antecedentes y las evidencias de una posible negligencia por parte de las responsables médicas del centro, y gracias al apoyo y acompañamiento de la asociación Familias Frente en la Crueldad Carcelaria (FFACC), los familiares de Manuel pudieron llevar a cabo una denuncia por la vía penal contra la médica y el auxiliar de enfermería del centro penitenciario de Albocàsser. Tras la inhibición por parte de la Fiscalía, que finalmente no presentó acusación por basarse únicamente en los informes médicos emitidos por el juzgado y atribuir la muerte a posibles patologías médicas previas del joven. El único factor que mantiene viva la causa penal es la acusación particular de la familia con el apoyo de la asociación FFACC que, casi siete años después de la muerte sigue esperando a que se celebre el juicio y se esclarecen los hechos.

“Nosotros no creemos en su versión desde el principio. El informe forense ignora todos los signos de violencia que vimos en su cuerpo cuando llegó aquí, e incluso si fuera una muerte por sobredosis de metadona como alegan en sus propios informes, quién fue responsable de suministrarle las dosis incorrectas? Y si se equivocaron y tenía una sobredosis, ¿por qué no le trasladaron a un hospital inmeditadamente y le realizaron un seguimiento y un control médico? ¿Por qué le dejaron que muriera solo en una celda?”, se pregunta Antonia. “Mi hijo estaba sano como una rosa, no tenía ninguna patología previa ni ningún problema de salud antes de entrar. Aquí hay demasiadas cosas que no cuadran”, asegura. «Nosotros queremos justicia y llegaremos hasta el final, y sobre todo queremos que se aclaren las causas y los responsables de la muerte de mi hijo», concluye.

Los gastos jurídicos derivados de un procedimiento penal tan largo como este, que permita esclarecer las causas de la muerte de una persona en un centro penitenciario mediante una denuncia particular, son muy elevados. Hacerles frente de forma colectiva es precisamente uno de los objetivos de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria, que desde 2017 acompaña a diferentes familias en la denuncia de casos de violencia institucional en diferentes prisiones del Estado. Aparte del caso de Manuel, desde la asociación se acompañan otros casos vinculados a penas de larga duración de personas con graves problemas vinculados a la salud mental y al sufrimiento psíquico, abandono médico y efectos del aislamiento, el castigo y las largas condenas, con los impactos que esto tiene sobre las personas presas, pero también sobre sus entornos y sus familias.

Para poder hacer frente a estos gastos derivados del acompañamiento jurídico y asistir a los familiares de las personas presas que sufren este tipo de violencias del sistema penitenciario, desde la asociación se ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo con el objetivo de recoger fondos y continuar con esta estrategia y labor de autodefensa ante la violencia y crueldad carcelaria. “Para poder seguir acompañando a este tipo de casos y hacer frente a los gastos jurídicos ahora necesitamos apoyo económico. Confiamos en la solidaridad de las personas que comprendan nuestra lucha, nuestras necesidades y carencias, y en la de los grupos y asociaciones que conocen la crueldad de las prisiones y las violencias del sistema punitivo, y están dispuestas a hacerle frente de forma colectiva y autogestionaria”.

Traducción del catalán de un artículo de Vicent Almela, en La Directa, 30 de abril de 2024

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Junto a la convocatoria las compañeras de Familias Frente A La Crueldad Carcelaria nos hace llegar el siguiente llamamiento:

Aún quedan 33 días de la segunda ronda de nuestra campaña de goteo y el total de aportaciones parece haberse estancado en poco más 8000 euros. Con eso ya hemos salido del paso al menos para este año y les estamos muy agradecidas a las personas y grupos que han querido colaborar con nosotras. De todas formas, ya que ha ido tan bien hasta ahora, vemos la posibilidad de poder continuar con nuestra actividad algún tiempo más y para eso necesitamos aproximarnos un poco más a la cantidad óptima de nuestra campaña. Para eso necesitamos vuestra ayuda, personas y grupos afines. ¡No nos olvidéis todavía! ¡Continuad difundiendo nuestra llamada y haciendo aportaciones. recordad que se puede obtener la devolución por hacienda de gran parte lo donado declarándolo el año que viene.

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Actividad en la calle

La compañera Toñi Sáenz Seco, socia fundadora de Familias frente a la crueldad carcelaria, pide apoyo para nuestra campaña de crowdfunding y nos cuenta lo ocurrido a su hijo Luis en 2016 en la cárcel de Picassent (Valencia), donde, sufriendo un cáncer de páncreas, fue abandonado al terrible dolor, tirado en el patio, sin diagnóstico ni tratamiento alguno, expulsado de los talleres penitenciarios sin baja ni seguridad social de ningún tipo y excarcelado, finalmente, cuando ya era demasiado tarde para cualquier tratamiento, para que muriera en la calle. Todo ello impunemente, pues los tribunales han considerado que el comportamiento criminal de los responsables es una conducta normal.

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Más información sobre el caso de Luis Acedo

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Así lo comunican en su blog las compañeras de FFACC:

Hace sólo dos días, el 29 de abril, terminó la primera ronda de nuestro llamamiento a la solidaridad económica. Gracias a 78 donantes y, especialmente, a algunos grupos, de todo el territorio dominado por el Estado español, que nos han apoyado, acogiéndonos ea sus locales y jornadas, hemos conseguido un poco más de 8000 euros, unos 2000 más del mínimo necesario para poder seguir adelante.

Con eso respiramos más tranquilas, pues tenemos asegurada la economía para el presente y el futuro inmediato de nuestra actividad. Todo lo que venga a partir de ahora servirá para ampliar nuestra perspectiva de futuro.

Así que hay que seguir difundiendo nuestra llamada, además de que nos parece positivo explicar y compartir nuestras ideas y experiencia práctica. Por eso, vamos a continuar la ronda de presentaciones que hemos venido haciendo allí donde nos han querido escuchar. La próxima va a ser en A Coruña, el próximo domingo, 5 de marzo, dentro del I Encontro do Libro Anarquista.

Aún quedan 38 días para vuestras aportaciones que serían muy bienvenidas. A ver si crece un poco, cuanto más mejor, la cifra de 78, bonita, pero más y más cuanto más vaya creciendo. ¡Contamos con vosotrxs!

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

COMUNICADO MARCHA A TOPAS 2024

La marcha a Topas continúa un año más. Aunque el viento no sea favorable seguiremos remando; con esta van veinticinco ediciones.

Las dos primeras fueron por dos insumisos zamoranos que se encontraban presos y posteriormente ya no se paró.

Como cada año, la Marcha a Topas quiere dar visibilidad a las luchas anticarcelarias y señalar aquello de lo que no se quiere hablar: las miles de personas que el sistema decide enterrar en vidadetrás de muros de hierro y hormigón, llámense cárceles, Centros de Menores o Centros de Detención de Inmigrantes.

La represión y las cárceles no son la solución a las injusticias sociales sino parte del problema. A las cárceles van los pobres, la cárcel no protege ni reinserta, solo margina y destruye. Una sociedad que necesita las cárceles es una sociedad injusta.

Únete, en esta edición a la Marcha a la Cárcel de Topas el día 19 de mayo y a las jornadas anticarcelarias que se celebrarán durante la semana. Además, con motivo de la veinticinco edición, este año habrá una exposición sobre el recorrido de esta actividad desde los años noventa.

También en este año, se recordará a Virginia que fue atropellada en la segunda edición de la marcha y que murió a las puertas del centro de exterminio de Topas.

Por la libertad, contra la represión y el encierro ¡Abajo los muros de las prisiones!

https://marchatopas.noblogs.org/

Actividad en la calle