La Familia De José Ángel Serrano Benítez, Muerto En El Aislamiento De La Cárcel De Zuera En Oscuras Circunstancias, Exige Responsabilidades Y Una Autopsia Con Garantías

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José Ángel Serrano Benítez murió el 14 de octubre pasado en el departamento de aislamiento de la macrocárcel de Zuera (Zaragoza). Lo “encontraron” los carceleros al abrir la puerta de la celda donde estaba encerrado para el primer recuento de la mañana. Estaba desnudo, en el suelo, cerca del micrófono del interfono que había en la celda y que no funcionaba. José había puesto no hacía mucho una denuncia, en la cárcel Picassent, por el hecho de que los carceleros desconectaban, para no ser molestados durante la noche, los interfonos del módulo de aislamiento, donde estaba encerrado completamente solo. En Zuera, al parecer, pasaba lo mismo. Y tampoco le hubiera servido de nada golpear la puerta y gritar, pues la dirección carcelera ha reconocido que no se hicieron en su lugar de encierro rondas de control ni recuentos en toda la noche. Su compañera y su familia están exigiendo que se le haga una autopsia completa, con las debidas garantías, para poner en claro las verdaderas causas de su muerte. José era un preso reivindicativo, supuestamente conflictivo, que había pasado los 18 años que llevaba encerrado en primer grado, régimen cerrado, muy a menudo en completo aislamiento, y estaba sometido a un tratamiento psiquiátrico irregular, sin los controles médicos pertinentes, en constante variación sin opinión facultativa competente, debido a los constantes y arbitrarios traslados que sufría, como castigo suplementario y encubierto. Su situación queda bien explicada en el siguiente texto, publicado por un familiar en redes sociales:

Buenas tardes amigos, seguidores, navegadores y familia… que alguien ha muerto es decir poco cuando ese alguien ha sido matado poco a poco por estar enfermo…

Los primeros indicios de su enfermedad se empezaron a notar hace casi 20 años, cuando el psicólogo de la cárcel de Basauri le diagnosticó por primera vez recién entrado en prisión…

Nadie tuvo en cuenta el diagnóstico y le llevaron a Puerto de Santa María, donde empezó el calvario del primer grado y régimen cerrado de 18 años seguidos; su delito, tener dignidad y no hincar la rodilla ante la presión, castigo y golpes de los carceleros, hasta el punto de empezar a contestar a los golpes con golpes, esa fue su sentencia, nadie sale vivo de la cárcel si no se rinde y acepta quien es el amo dentro de la prisión…

Muchos castigos, esos castigos de película dentro de los agujeros mas profundos de tantas prisiones que ha recorrido, hasta el punto de encadenar tres veces seguidas castigos de 42 días más 42, más 42 dentro de una minicelda sin luz natural y sin patio; tres veces en 4 años 126 días seguidos encerrado.

Teniendo en cuenta que ya tenía problemas de adaptación en prisión, estos castigos solo sirvieron para reafirmar su determinación de no ceder nunca al chantaje, resistir hasta morir como así ha pasado… sus carceleros habrán descansado, pero mi familia aún continuará hasta el final y cogeremos su antorcha para ver si podemos conseguir que los FIES y sus verdugos desaparezcan de nuestras prisiones.

Ha sido un calvario, de hambre, de huelgas, de heridas, de soledad, de amenazas cumplidas y silencios. Más pérdidas de papeles, informes y demás extrañas descoordinaciones que llevaron a la muerte a una persona que con apenas 20 años entró a la cárcel a cumplir una condena de 14 años, y 18 años después aún seguía preso y supercastigado por ser una alma indomable…

Por favor compartir en muros y grupos.

Como declaraba su compañera en la rueda de prensa convocada el pasado 18 de enero en Bilbao para dar a conocer el caso: “Tres meses después de su muerte, su cuerpo sigue sin ser enterrado. Se supone que está en el instituto anatómico forense de Zaragoza pero ni tan siquiera lo sabemos con certeza porque tampoco se facilita información al respecto. Es un mutismo descorazonador”. La autopsia y el “informe forense” realizados “de oficio” son totalmente insuficientes para averiguar las causas del fallecimiento, pues  se limitan a considerar muestras toxicológicas, abundando en el tópico oficial  de la “muerte por sobredosis”, que tiende a hacer responsables a las víctimas de las negligencias y abusos de la administración. Sin embargo, la normativa en vigor estipula que para casos de muerte súbita de un adulto se tomarán muestras de todos los órganos y se considerarán los antecedentes clínicos, cosa que no se ha hecho en el informe que se pretende oficialmente dar por bueno.

La familia denuncia la resistencia por parte del correspondiente Juzgado de Instrucción de Zaragoza a realizar una investigación mínima, actitud “que es contraria a la postura de la Corte Europea de Derechos Humanos en cuanto a la obligación de las autoridades de  investigaciones prontas y oportunas, que es precisamente la que está fallando”. Y denuncia además que se está obstaculizando el acceso de su pareja a la justicia gratuita, que necesita para intentar acceder a las periciales de parte, “pruebas que la familia no puede costear y que originan indefensión, prohibida constitucionalmente”. Por si todo eso fuera poco, en todo el tiempo transcurrido desde la muerte de José, ni a sus padres ni a su pareja se les han dejado ver el cuerpo, “lo cual evidencia la crueldad e insensibilidad de las instituciones respecto al sufrimiento ajeno”. El trato cruel, inhumano y degradante del que ha sido víctima hasta su muerte José Ángel Serrano Benítez, como en otros muchos casos de presos enfermos o sometidos a régimen especial de castigo, se hace extensivo también a su familia.

Su gente no se resigan a sufrir en silencio tantos abusos, se han empeñado en denunciarlos públicamente y piensan ir hasta el final también en el terreno jurídico. Para pagar los gastos del procedimiento y, especialmente, de las pruebas periciales, piden ayuda solidaria. Quien se anime a aportar alguna cantidad, puede ingresarla en el siguiente número de cuenta: ES66 2095 3150 2310 9280 7584.

Fuentes: 

La Cárcel Mata: José Ángel Serrano Benítez Muere Sin Asistencia En El Aislamiento De La Prisión De Zuera (Zaragoza)

Un preso de Bilbo lleva tres meses en la morgue de Zaragoza a la espera de una autopsia “completa y con garantías”

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