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Compartimos esta publicación del grupo anticarcelario de Tarragona-Reus La Corda. Se trata de una carta de David Rojas Fernández, preso en el aislamiento de Zuera (Zaragoza). Después de una atinada reflexión en relación al estancamiento del colectivo de Presxs en Lucha y la falta de debate, el compañero reflexiona sobre esta situación, y lanza una propuesta de acción colectiva, basada en una huelga de 5 días mensuales para que la secunde quien esté de acuerdo con las reivindicaciones que se decidan.  La pone a debate entre lxs compañerxs presxs en lucha, haciendo hincapié en la necesidad de comunicación y diálogo permanente entre ellxs. La fotografía de arriba es de una pintada de las calles de Reus.

Búnquer de Zuera, 10 de julio de 2021

Soy David Rojas, preso en el búnquer, módulo 16 de Zuera, donde me encuentro en primer grado, articulo 91.2. Quizá he estado un poco desconectado por mi cunda a Villena a causa de un juicio, y allí me dejaron más de la cuenta. Aprovecho para dar las gracias a lxs de fuera que me mantienen al día y me van mandando la info de qué pasa con los demás compañeros y en las cárceles en general. Porque si no fuera por eso, sinceramente, aquí en el agujero estás desconectado del mundo.

Creo que debemos escribirnos entre todos los que estamos en el listado, y que los que tengan diferencias entre ellos que las dejen a un lado. Una cosa son los rollos personales, y la otra el objetivo común. Necesitamos debate y sacar propuestas elaboradas. Tenemos que hablar, ver en qué punto estamos y meditar qué propuestas podemos llevar a cabo y en qué centrarnos. Proponer formas de protesta que cada uno pueda llevar a cabo, debatirlas e ir sacándolas a lxs de la calle que se curran el trabajo de hacernos llegar a todos la información. Pero si ni siquiera estamos en contacto entre nosotros, ¿como vamos a llevar a cabo cualquier forma de protesta colectiva? Cierto es que algunas personas ya no están en esta lista, porque han decidido dejarlo o porque han salido a la calle. Pero ostia, ¿y qué? los demás seguimos aquí, muchos chapados y la lucha sigue teniendo sentido, no puede depender de unos pocos. Aquí somos todos igual de importantes.

Una idea que lanzo es hacer 5 días de huelga de hambre cada mes. Pero todos los mismos 5 días. Así creo que la coordinación es más fácil y no hay que idear calendarios. Ademas pienso que, ya que no somos muchos, si lo hacemos juntos puede tener mas visibilidad. También creo que si no hay la presión de tener que añadirse a un calendario, puede haber personas de fuera el listado que participen de forma continua o puntual en estas huelgas. Por ejemplo, del 1 al 5 de cada mes. Así, ademas, coincide ya también con el ayuno del día 1.

Esta idea la pude comentar con Juan Manuel Duró Sánchez y a Mohamed El Hichou, ya que coincidí con ellos cuando pasé por Picassent en mi cunda por el juicio que tuve. Me dijeron que veían bien la propuesta y el formato de los 5 días mensuales, todos al mismo tiempo quien se quiera unir en cada ocasión, aunque quizá no esté en la lista.

Esta es mi propuesta de formato. Cuando empezar, dependería de si hay respuesta a ella, y que de tiempo a que la información llegue a todos y que desde la calle también lo vean viable para poder difundir la acción. Entiendo que esto no seria empezar dentro de un mes, porque la cosa va lenta. Pero sí lo antes posible. Creo que tenemos mucho por lo que quejarnos.

Sobre en qué temas centrarnos (aparte de los 14 puntos) quizá por mi propia situación y por que sé qué significa, me tira la idea de denunciar los primeros grados. También está el tema del COVID. Compas, ¿nos da igual que nos estén pisoteando aún más de lo que ya hacían? Joder, que estamos aquí enterrados. Estamos sin vis a vis, obligados a cuarentenas que no hay ser humano que las soporte. Ya sabéis lo que pasó en Villena, y lo que pasa en muchos sitios, que algunos ya no aguantamos más esta mierda y se nos va la olla. Es una vergüenza en qué situación nos ha dejado esto.

Me despido por el momento. Espero que mi propuesta o lo que salga de ella pueda motivaros. Quiero mandar recuerdos a mi compa Poblete, Juan Duró, Ricardo Díaz, Mohamed El Hichou, Peque… y para todos los compas del listado. También saludos al colectivo de Reus/Tarragona, mis paisanos de Valencia, colectivo de Murcia y para todxs lxs de fuera que nos tienen presentes.

Un saludo guerrillero a todxs y os deseo lo mejor.

David

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 02-VI-2021]

covid19 Presxs en lucha

Lxs compis del grupo anticarcelario de Reus-Tarragona La Corda han publicado algunas cartas del compañero David Rojas Fernández, participante en la propuesta de lucha colectiva por las 14 reivindicaciones, en las que cuenta cómo están las cosas en el aislamiento de la cárcel de Alicante II (Villena), donde ha estado varias semanas para aistir a un juicio en su contra, aunque en este momento vuelve a estar en la cárcel de Zuera (Zaragoza). Ya nos hemos ido haciendo eco en esta página de lo que viene ocurriendo desde hace tiempo en la cárcel de Villena, en su departamento de castigo especialmente y especialmente desde que se iniciaron, supuestamente para afrontar el covid 19, las restricciones y privaciones de derechos con las que la administración carcelera ha suplido la falta de asistencia médica real en las cárceles. Como cuenta el compañero, esas medidas abusivas todavía están en vigor en muchas cárceles y más en aquellas que como la de Villena están en manos de directores carceleros especialmente sádicos. También se han convertido en costumbre allí los actos de resistencia de las personas presas, de manera que hay una tensión permanente, en las galerias de aislamiento, sobre todo. Allí, como dicen lxs compis de La Corda, «la desesperación, los abusos y la incomunicación sumada a las eternas cuarentenas por el protocolo de COVID, junto con el hecho de que sigan allí los vis a vis cerrados, han llevado a los presos de aislamiento al enfrentamiento con los guardias, a las autolesiones y a la ingesta de objetos. Os animamos a protestar también por este cierre permanente de los vis a vis en la prisión de Villena y por las exageradas cuarentenas que tienen a la gente durante semanas metida en un chabolo.»

Aquí van algunos números de teléfono de esa cárcel, por si queréis llamar para pedir explicaciones:

965 82 34 00        965 82 36 06

Cárcel de Villena, 4 de junio de 2021

Ya estoy en Villena. De los nueve de la galería siete son paisanos y amigos míos que nos conocemos de hace años. La mierda es que aquí están chalados con eso de las cuarentenas por el puto COVID. Cada vez que sales a la calle o vienes de cunda te dejan 14 días en cuarentena.

Aprovechando que estoy en mi tierra va a venir mi familia a verme por cristal. Bueno, mi familia, dos de ellxs, porque no dejan entrar a más personas por locutorio. Llevo desde agosto del 2020 sin ver a nadie de mi familia… Al menos esta cunda habrá tenido su parte buena, que puedan venir a comunicar un día conmigo, aunque sea por cristales.

Mira, para mi haber conocido la lucha activa de “Presxs en Lucha” me ha cambiado por completo. Ahora le puedo dar forma a cosas que antes ya hacia, comprendo otra manera de ver todo esto. Me habéis cambiado como ver las cosas, y además me habéis (me has) ayudado mucho, mucho más de lo que imaginas. Todo esto me ha motivado a tirar mucho más de boli, a contar todo lo que ocurre aquí dentro, a vosotrxs pero también dirigiéndome al Defensor del Pueblo y al Juez de Vigilancia Penitenciaria o donde toque. Sé que las cosas no cambian de golpe, todo es lento y muchas cosas son pequeños avances que tardan años en materializarse, pero creo que es el camino a seguir.

Ya tuve el juicio y me fue bien. Me consideraron inimputable por enajenación mental en el momento que se produjo el delito. Así que bueno, mejor de lo que pensaba, sinceramente.

7 de junio de 2021

Hoy me ha venido otro parte con 30 días de privación de paseos y 12 días de aislamiento por un puto ordenanza de los que nos reparten la comida. Le pregunté si me habían traído las compras del demandadero que yo había realizado, y no se le ocurre nada más que decirme todo borde “y yo qué cojones sé”. Una cosa que no soporto es que me hablen como una mierda y con desprecio, ya bastante tengo de estar chapado y ahora encima en cuarentena. Así que yo le volví a responder del mismo palo, y le dije que se piensa que es mas que los demás por estar repartiendo el rancho. Me la sudan las putas sanciones la verdad. Estando aquí chapado, ya qué más me da. Llevo mas de 4 años en primer grado y desterrado de mi tierra.

Ahora mismo ya son 11 días seguidos metido las 24 horas del día en un chabolo. Cuando llegué de Zuera me metieron en cuarentena, y cuando ya la estaba terminando salí al juicio, por lo que al regresar me volvieron a meter 14 días más de cuarentena. Así que calcula tu mismx…

Me acabo de quedar muerto. ¿Te acuerdas estas navidades que me dijiste que se habían fallecido dos de sobredosis en Campos del Rio, en aislamiento? Y que igual les conocía por el tiempo que yo me tiré allí. Pues hoy me he enterado que sí, que a uno de ellos sí le conocía.

19 de junio de 2021

Ayer se lió una en la galería que te cagas. Lxs carcelerxs estaban prepotentes y aquí el ambiente está tenso, no solo porque estamos chapados, sino por la mierda de la incomunicación en que nos tienen, con las putas cuarentenas y con que aún no hay noticias de los vis a vis. Pues bien, ayer por la tarde, ante tantas provocaciones, uno se negó a entrar en la celda y vino la plantilla, y el compa para que no le metiesen mano se comió pilas y más cosas que pilló, y luego otro se lió a palos con un carcelero. Y ya después de eso, estaba todo que saltaba por los aires. Quedamos todos los de la galería en comernos cuchillas y las chapas de los mecheros. Tuvieron que llamar a 16 guardias civiles para ir sacándonos de dos en dos al hospital. Nos preguntaron cuál era el motivo por haber ingerido estos objetos. Como si no lo supieran. Estamos hartos de estar chapados, solos y encima incomunicados. Aquí hay algunos que llevamos casi un mes en cuarentena, sin salir del chabolo mas que para llamar por teléfono. Aquí en Villena llevan mas de un año sin vis a vis, sin tocar a sus familiares y parejas. Esto es inhumano, nos mata mentalmente. Tuvieron que venir hasta guardias civiles de Fontcalent para poder montar el operativo. Y aún decían que si eso lo habíamos hecho para intentar montar una fuga. ¿Pero qué fuga? Lo que pasa es que esto es un machaque y aquí todos tenemos un límite.

Y eso, comprobaron con las raquetas que sí habíamos ingerido objetos metálicos y nos sacaron al hospital. No te preocupes, estoy bien. Hacía mucho que no tragaba cuchillas, pero es que de verdad eso no se puede aguantar y aquí chapados, aparte de tirar de boli, estas son las pocas formas que tenemos de protestar.

Además un chaval rumano se chinó en el cuello y acaba de venir de enfermería. Esto es una pasada. De verdad X. Lo que aquí se vive y se siente solo se puede saber si se está aquí…

Como nos han tenido que sacar al hospital pues a la vuelta otra vez 14 días de cuarentena. Imaginate… cuando llegué de Zuera 14 días de cuarentena. Salí al juicio y a la vuelta otra cuarentena. Nos comimos cuchillas y al regresar del hospital otra cuarentena. Así que desde que estoy en Villena, he estado permanentemente en cuarentena, sin ver a ningún compa en persona, enterrado en un chabolo, sin salir al patio. Creo que cuando me vuelva a tocar el sol me voy a derretir, como los vampiros. Esto es para perder la cabeza.

Llevamos tres días para flipar. La gente chinándose, matándose con los guardias, comiéndonos cuchillas y chapas de mechero.

Necesitamos que en la calle visibilizéis lo que pasa aquí dentro, si no nos quedamos a medias, o no sirve para nada. Por favor, estamos al límite. Tienen que devolvernos ya los putos vis a vis y terminar con estas cuarentenas inhumanas. Aquí el director, Feliciano, pasa de todo y le importamos una mierda. No puede ser que nos tengan en estas condiciones durante tanto tiempo. Yo estoy aquí de paso porque solo estoy de cunda, pero quiero que publiquéis todo esto, que hagáis difusión, por los compas que se quedan aquí tragando esta mierda y sin tocar a sus familias. Nadie se preocupa lo mas mínimo de lo que pasa en este agujero.

Y obviamente, por todo eso de ingerir objetos me han metido otro parte, sumado al que ya dije en la anterior carta. Bueno, dos partes mejor dicho. Te lo adjunto en esta carta, puedes publicarlo sin problema, ya sabes.

Otra vez, gracias por todo. Sois un brazo al que cogerse.

Un abrazote y cuidate mas que mucho. Me despido de papel y boli, pero jamás de pensamiento y corazón.

Propuesta de Lucha Colectiva para ser difundida y debatida dentro y fuera (renovada)

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada 2-VI-2021)

covid19 Presxs en lucha Régimen de Máxima Crueldad

La coordinación antirrepresiva gallega Abaixo os muros convoca dos acciones simultáneas, en Pontevedra y Ourense, para este sábado 20 de febrero. La situación extrema creada en las cárceles en el contexto de la alarma social y sanitaria debida al COVID, ha llevado a un grupo de familiares y amigos de los presos, con el apoyo de otros grupos defensores de los derechos humanos, a denunciar la cmedidas abusivas y exigir soluciones a la situación de violación de los derechos de los presos. A continuación el texto de la convocatoria.

NO SE REDUCE LA POBLACIÓN PENITENCIARIA, SÓLO SUS DERECHOS

Atendiendo a las recomendaciones de las más altas instituciones de salud pública, la mayoría de los estados europeos han reducido el número de presos para evitar los riesgos de la pandemia. Por el contrario, el Estado español no ha hecho más que agravar la situación de nuestra gente presa, quitándoles sus derechos uno tras otro. En los últimos meses, la población penitenciaria ha sufrido la  suspesión de los vis a vis y visitas  (incluso de abogados),  de actividades programadas,  de tutorías de la UNED,  del servicio de abogados,  de salidas a polideportivos,  de la ayuda de voluntarios, etc. El cierre de los Equipos Técnicos y las Juntas de Tratamiento ha impedido progresiones de grado y acceso a la libertad condicional, vulnerando el derecho fundamental a la libertad de algunos internos y reclusos en condiciones de salir a la calle en regímenes de semilibertad. Se supone que la prisión sirve para reinsertar a los presos, pero en esta situación comprobamos cómo prevalece el castigo sobre cualquier otro fin, lo que se ve agravado por medidas «sanitarias», como las cuarentenas sufridas en estricto aislamiento después de traslados o visitas. Esto es ilegal: si en las circunstancias actuales el estado no puede cumplir con su propia ley, que abran las puertas y dejen salir a las personas que tienen dentro. Por lo tanto, exigimos la excarcelación de las personas presas, ya que la Institución Penitenciaria no cumplen con su ley de régimen interno ni toma medidas efectivas y reales para garantizar su seguridad e integridad.

PERSONAL MÉDICO CASI INEXISTENTE

Denunciamos la actual situación sanitaria dentro de las cárceles, totalmente insuficiente en condiciones normales, pero que resulta muy preocupante en un contexto de alarma sanitaria. Esta situación es la que explica las medidas tomadas para afrontar la crisis: resulta más barato restringir los derechos de los presos que solucionar este grave abandono médico. Ante la gravedad de esta situación,  exigimos la liberación de los presos vulnerables  (los que están gravemente enfermos, los mayores de 60 años, los que padecen patologías crónicas previas), las mujeres embarazadas y los niños, así como las personas con enfermedades mentales, ante el agravamiento de su salud por vivir en un contexto de incertidumbre y mayor aislamiento social. Exigimos el derecho a la salud de los presos. Si el coronavirus entra en prisión, habrá que vaciar las cárceles.

NO HAY MEDIDAS COMPENSATORIAS

Exigimos  medidas para paliar todo el sufrimiento con el que vivimos esta situación desde hace meses, y lo que está por venir.  Denunciamos  el desprecio con el que se tratan nuestros derechos cuando se nos prohíbe ver a nuestros seres queridos a través de un cristal. Mientras los carceleros vienen a diario desde la calle, nos obligan a cambiar nuestro tiempo en la familia, ya escaso, por una videollamada de diez minutos. Queremos la devolución de los vises perdidos durante la cuarentena  (un compromiso asumido por la mayoría de las administraciones penitenciarias de las que tenemos información, que ahora se están negando sistemáticamente) y las perdidas por futuras restricciones. Queremos que se agilicen las concesiones de terceros grados, libertad para los detenidos en prisión preventiva, indultos generales o parciales para cada preso y el abono de los días que dure la situación excepcional de alarma en la liquidación de la pena (produciendo una reducción extraordinaria equivalente a la prolongación temporal de esta situación). Proponemos que se tome la temperatura y, en último caso, que se haga la prueba a nuestros familiares y amigos cuando ingresemos a la prisión, pero que en ningún caso se nos quitarán nuestras visitas y vises. Además, son los carceleros quienes en la mayoría de los casos introducen el virus.  Recalcamos que la falta de asistencia sanitaria en las cárceles no es de ahora, viene de hace mucho tiempo. Situación insostenible que vemos en las muertes que se producen en las cárceles y de las que nadie se hace responsable.

¡DEFENDAMOS EL DERECHO A LA SALUD DE LAS PERSONAS PRESAS!

EXIGIMOS COMPENSACIÓN POR EL ENDURECIMIENTO AÑADIDO DE LA ESTANCIA  EN PRISIÓN

EXIGIMOS LA REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN CARCELARIA

EXIGIMOS RECUPERAR LAS VISITAS Y LAS COMUNICACIONES

ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES

Abaixo os muros – Coordinación anti-represiva / gz

Actividad en la calle covid19

Salhaketa-Araba convoca una concentración en Gasteiz, el martes próximo, 12 de enero, con intención de «visibilizar» lo que está pasando en la cárcel de Zaballa, donde han muerto seis personas presas durante 2020, la última el 25 de diciembre, aunque la dirección de la cárcel lo ha estado ocultando, al parecer, durante diez días hasta el 5 de enero, cuando lo ha hecho público, sin aportar otro dato sobre cómo ocurrió que el de que se trataba de de un hombre de 50 años. En vísperas de la trasferencia de las competencias sobre las prisiones al gobierno vasco, anunciada para marzo por los falsimedios hegemónicos, la ONG denuncia en un comunicado este oscurantismo y el hecho de que «este es el último preso de la macabra lista de muertos por falta de atención médica, negligencias, hiper medicalización y demás atrocidades dentro de la macro-cárcel de Zaballa», reclamando la «aclaración sobre las circunstancias por parte de la propia cárcel e Instituciones Penitenciarias» y señalando que hay que tener en cuenta «que la pandemia ha dificultado mucho la comunicación dentro-fuera y es más difícil hacer públicos los abusos», que es evidente «que la crisis sanitaria ha empeorado bastante la vida de las personas presas y sus derechos mínimos se han visto suspendidos sin ningún tipo de información, ni mucho menos criterios compartidos con los propios presos» y que los presos llevan ya muchos meses «totalmente aislados de lo que pasa fuera» sin apenas contacto con sus familiares y su entorno de apoyo. También se refiere el comunicado a la «terrible situación en la que se encuentran las familias que son las que están organizándose ante esta cruel incomunicación y pidiendo sus derechos básicos para tener un mínimo de contacto con lxs de dentro ya que las muertes solo afirman, una vez más, las consecuencias de esta total desconexión».

A través de las habitualmente distorsionadas noticias de la prensa servil, casi siempre basadas en fuentes del corporativismo carcelero, hemos sabido últimamente de la muerte de un hombre de 72 años en la cárcel de Soto del Real, el 19 de diciembre, de otro de 51 supuestamente suicidado en la cárcel de Alhaurín de la Torre el 30 de diciembre, de uno más que «apareció» ahorcado, en la cárcel de Ibiza, el 31, de dos que murieron por supuesta sobredosis en la cárcel de Campos del Río, el 3 de enero, de otra persona presa muerta en un hospital de Tarragona, trasladada desde la cárcel de Mas d’Enric, supuestamente enferma de COVID 19, y de otra más,  José Domínguez Pacheco, de 45 años, fallecido en la cárcel de Villabona (Asturias), la madrugada del 7 de enero, por causas aún sin determinar. Tampoco cesan la negativa de las administraciones carcelera y judicial a excarcelar a los grupos de riesgo, ancianos y enfermos graves, el abandono médico-sanitario, el suministro incontrolado de barbitúricos a los presos, el encarcelamiento de enfermos mentales, los malos tratos y torturas, legalizadas e ilegales, el régimen especial de castigo y todas esas cosas que matan a la gente presa con mayor o menor rapidez. La cárcel sigue matando en todas partes, entre el cínico oscurantismo de los responsables y su hipócrita indiferencia, compartida por la mayor parte de la sociedad, porque esa es la verdadera función de la máquina punitiva: condicionar abrumadoramente, debilitar, machacar, destruir más o menos lentamente a un sector de la población, haciéndole servir como chivo expiatorio de la servidumbre voluntario del resto.

covid19 La cárcel mata

Hemos recibido por correo electrónico el siguiente mensaje en lengua gallega que hemos traducido lo mejor que hemos podido.

¡Buenos días! Ahí va la info para unirte a la acción este jueves 31 de diciembre:

La supuesta crisis sanitaria ha servido en los últimos meses para endurecer las condiciones de vida de las personas presas, hasta el punto de ver sus derechos recortados de forma brutal, la mayor parte del tiempo sin explicaciones y con criterios totalmente arbitrarios. Esta es la situación en la que te encuentras actualmente viviendo en el centro penitenciarioa de A Lama, donde las comunicaciones vis a vis continúan suspendidas, después de tres meses, por decisión de la dirección de la prisión, responsable de estas medidas.

Al mismo tiempo que en otros centros penitenciarios, tanto en Galicia como en el resto del Estado Español, en contextos y condiciones similares o incluso más graves en términos de incidencia de coronavirus, se buscaban medidas para posibilitar las visitas y el contacto entre familiares y presos, la dirección de A Lama pretende que pase la Navidad y nos conformemos, como mucho, con una videollamada de 10 minutos, después de tres meses sin poder abrazar a nuestros seres queridos.

¡Estamos hartas! Familiares, amistades y personas solidarias, de los abusos que está sufriendo la población reclusa. Pidamos explicaciones por este desprecio por nuestros derechos. Queremos saber:

– ¿Cuál es la gravedad «excepcional» de la situación epidemiológica que obliga a que en A Lama no se realicen vises?

– ¿En qué condiciones están dispuestos a devolvernos nuestro derecho?

– ¿Quién lo valora y con qué criterio

– ¿Y por qué no se aplican otras medidas que no supongan una vulneración tan grave de los derechos de las personas presas?

Queremos mostrarles nuestra indignación, porque estamos hartas deque jueguen con la salud de las personas presas y con la nuestra. Porque la privación de contacto, el aislamiento, como se está viendo fuera, tienen impacto en la salud mental (aumento de suicidios y necesidad de medicación).

El 31 de diciembre vamos a calentarles los oídos, que les quede bien claro: ¡Por supuesto que no toleramos su desprecio!

Llamad al CP de A Lama (986758000), el 31 de diciembre, de 10 a 13:30

¡Abajo los muros! ¡Apoya y difunde!

Actividad en la calle covid19

Charla con Miguel Amorós sobre la pandemia en Tokata Y Fuga 12-XII-2020

En tus textos sobre ella, cargas el acento en el hecho de que la crisis del coronavirus ha supuesto una vuelta más de la tuerca del control social estatal en el tornillo del desarrollismo capitalista. Dices que “estamos participando como masa de maniobra en un ensayo general de defensa del orden dominante frente a una crisis global”, un proceso aparentemente desencadenado por la pandemia que podría haberlo sido por cualquier otro entre los muchos efectos nocivos de la “sociedad del crecimiento infinito”. ¿Nos podrías ampliar un poco esa perspectiva?

La pandemia existe y sabemos que su letalidad es baja, que es tratable por los medios habituales y que el ritmo de los contagios evoluciona de forma similar a otras enfermedades infecciosas respiratorias como la gripe. Por otra parte, sorprendentemente, a nadie parece alarmar el saldo de muertes en el mundo por cáncer, hambre, contaminación, diabetes, infartos, tuberculosis, paludismo, sida, hepatitis, suicidios o accidentes de tráfico. Entonces, si tanta dolencia nunca ha forzado medidas de excepción como la mascarilla, la distancia, el rastreo, el toque de queda o el confinamiento, ¿cuál es la base médica que las justifica en el caso de la Covid 19? ¿Problemas de seguridad asociados? No parece que sea el caso. El virus simplemente evidenció el mal estado de la salud pública y de la asistencia a mayores saturando hospitales y funerarias. La reacción desproporcionada por parte del gobierno obedece a una estrategia de choque que aprovecha una supuesta crisis sectorial para introducir cambios involutivos. Los regímenes que se entretienen con formalismos democráticos se saben débiles para afrontar una situación crítica con debates públicos y se decantan por la medicalización, o sea, por encararla como si fuera un grave problemas médico solucionable únicamente con medidas de emergencia que van más allá de la medicina. Para imponerla recurren al miedo. Gracias a la comunicación unilateral, ha sido factible la expansión de una psicosis de resultados horribles para la convivencia, pero excelentes para el modelo autoritario entronizado por el estado de alarma.

¿Cuáles son para tí las verdaderas causas?

Las hay de varios tipos. Primero, una combinación de ignorancia, inercia y temor gubernamental a medidas contraproducentes. Segundo, la crisis general del modo de vida capitalista, el lado oscuro de la insostenible industrialización del vivir. El hacinamiento, la hiperactividad, la hipermovilidad, la destrucción del territorio (luego de los hábitats de las especies animales), la alimentación industrial, la polución y un muy deficiente sistema de protección sanitaria, son los verdaderos responsables de la pandemia. El capitalismo ha tocado techo y se ha vuelto totalmente insalubre. Tercero, la reconversión digital de toda actividad planetaria.

¿A qué te refieres cuando hablas de choque de intereses dominantes contradictorios?

Entre las elites planetarias hay diferencias enormes sobre el modo de conjurar la crisis global, o por decirlo de forma más actual, la pandemia económica. Unas confiesan su preocupación por el cambio climático o la suerte de los refugiados y son partidarias de un gobierno mundial, de mantener la parafernalia democrática y del capitalismo verde. Las otras niegan la importancia del calentamiento global y levantan barreras contra la inmigración; están a favor de un enroque nacionalista, de un modelo chino de Estado y de un desarrollismo sin color.

Hablas de administración de la catástrofe y rearticulación de la megamáquina. De un gran avance en profundidad y extensión de la sustitución del “Estado social” por el Estado policial. De desmantelamiento de la sanidad pública, de medicalización y aún mayor crecimiento del poder de las multinacionales farmaceúticas. De dictadura sanitaria.

El poder (la megamáquina) se está reconfigurando a nivel estatal, financiero y tecnológico, y si en el terreno médico eso se manifiesta en la expansión de la industria privada de la salud y el avance de las grandes corporaciones químico-farmacéuticas, en el el terreno administrativo equivale a un desarrollo del área policial y una regresión en la política. Hoy podemos hablar de una dictadura legitimada por supuestas urgencias sanitarias cuya causa se atribuye a un temible enemigo microscópico del que solo las vacunas de las multinacionales nos pueden salvar.

Describes grandes progresos de la alienación: digitalización social, imperio indiscutido de la mentira espectacular, catastrofismo, gobierno del miedo, estadísticas manipuladas, estudios científicos interesados; desplazamiento de la soberanía a instancias cada vez más incontrolables; gestión técnica de los excedentes de población…

Los rápidos cambios producidos desde principios de año por las medidas restrictivas han alterado considerablemente las relaciones sociales y aumentado todavía más la presión sobre la población excedentaria, la gente excluida del mercado laboral, que cada vez resulta más costosa de asistir. También ha expandido en ciertos sectores conformistas una mentalidad sumisa e histérica, incapaz de razonar, propensa a la obediencia ciega y a la delación, típica de los sistemas totalitarios. La digitalización, los medios de comunicación subordinados, la ciencia sobornada y la policía omnipresente son las herramientas de esa forma extrema de alienación, debido a la cual los gobernados ceden gustosamente su soberanía nominal al Estado y a las instancias superiores que determinan sus decisiones.

¿Esos cambios en el régimen mundial de dominación y explotación son, entonces, irreversibles? ¿Se ha acabado lo que se solía llamar “democracia”? ¿Se está produciendo un salto cualitativo en la mundialización del mercado y su imbricación con el sistema tecnológico? ¿Qué es lo que tú ves venir?

El poder ya no puede dar marcha atrás. Todas las mudanzas venideras apuntarán en la misma dirección, la de la barbarie. Lo que dicen «democracia» y no lo es, en la medida en que responda al salto cualitativamente autoritario de la globalización, será visiblemente lo que ya era en esencia, una dictadura suavemente golpista y tecnológicamente bien equipada.

Conspiranoia y negacionismo, colaboracionismo izquierdista, sumisión servil y dependencia declaradas de la población, profundización en el ciclo trabajo-consumo, entrega a los dictados de los dirigentes, obediencia incondicional. ¿Galerías de un mismo laberinto?

La información vertical, la mentira generalizada, la demagogia dirigente y sus frutos emponzoñados las fake news, la negación friki y la obsesión complotista, son en efecto, junto con la servidumbre voluntaria, el control disciplinario y el consumismo acentuados, las características principales del panorama actual.

Perspectivas reales de resistencia y autodefensa.

La profunda desconfianza de las masas ante las improvisadas vacunas, el incumplimiento relajado de las medidas impuestas, la indignación del personal sanitario, la disidencia entre investigadores y la instalación de urbanitas en los pueblos, son síntomas de que la sumisión a los imperativos de la supervivencia metropolitana no es general y ni mucho menos automática. La credibilidad de quienes nos gobiernan no está en su mejor momento y su capacidad de maniobra es más bien limitada. Falta, eso sí, una alternativa civil activa que lleve a plantear la transformación radical del modo de vida, o sea, la salida del capitalismo. Ha de quedar claro que es necesario para la sociedad autogobernarse. La desobediencia, que ya es abundante, la protesta, que no escasea, la autonomía y el gusto por la verdad, casi ausentes, son únicamente los primeros pasos de una revuelta posible que reinvente la salud, los cuidados, la enseñanza, los transportes, el urbanismo, la vida cotidiana, la administración, la política…

El Estado Con Mascarilla

La Nueva Anormalidad. Un Suave Golpe De Estado

covid19 Sociedad-cárcel

Sin dejar de atender a la actualidad de la huelga rotativa por la salud y la vida de las personas presas, dedicamos la mayor parte del programa a conversar con Miguel Amorós sobre el suave golpe de Estado que ha instaurado la actual dictadura sanitaria del Capital; la rearticulación de la Megamáquina explotadora de la que este estado de excepción no es más que un episodio; los progresos de la alienación social que se ponen de manifiesto, y, en fin, el momento presente de desarrollo de la Sociedad-cárcel donde todos estamos presos, y las posibilidades de fuga.

covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Nuestro compañero José Ángel Martins Mendoza, Peque, fue trasladado el otro día, desde la cárcel de Albolote donde se encontraba a la de Morón de la Frontera (Sevilla II) en una conducción «especial» que podemos llamar de despiste, porque fue trasladado a Granada desde la Cárcel de Villena unos diez o doce días antes y de allí a Sevilla, sin previo aviso. Eso se lo hacen a una persona que ha estado siendo trasladada de cárcel desde hace varios años, al menos una vez cada seis meses y hasta con mayor frecuencia, por supuestos motivos de «seguridad», desarraigándole de su familia, de sus compañerxs y amigxs de la calle, también de los de dentro, intentando, al parecer reducirle a una soledad y desvinculación humana cada vez mayor. Y, por si todo eso fuera poco, al llegar a Morón, le encierran en una celda con lo puesto y se niegan a entregarle sus pertenencias personales, que han viajado con él en el mismo canguro, dicéndole que quedan «en cuarentena» su televisor, sus libros, su ropa, sus fotos, sus papeles personales… no se sabe por cuanto tiempo. Pero si él mismo ya está aislado de todo el mundo, completamente solo en una celda, en un departamento de aislamiento y saliendo completamente solo al patio… ¿Cuáles son los criterios médicos o de cualquier otra índole que justifican tal medida? ¿Y no se tiene en cuenta su efecto deshumanizante, el ensañamiento que supone en una situación en la que el compañero ya se encuentra privado de casi todo? Evidentemente, se trata de una arbitrariedad ideada por alguna autoridad carcelera especialmente sádica, con alma de verdugo. ¿Y quién protegerá de semejante abuso al compañero, encerrado como está en un departamento de máxima crueldad, en manos de carceleros sin escrúpulos sobre cuyo comportamiento no se ejerce ningún control. A continuación, teléfonos, fax y direcciones de correos para dirigirse a las autoridades responsables protestando por el abuso contra nuestro compañero. Al final del todo, la dirección a la que se le puede escribir a él, para darle ánimos y que vean que no está solo.

Cárcel de Sevilla II

Teléfonos: 955 855 941; 955 85 51 00; 955 85 51 07

E-mail: sgpma.moron@dgip.mir.es

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias

Teléfono: 91 335 47 00

Fax: 913 354 052

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 11 de Sevilla

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E-mail: AtPublico.JVigilancia.11.Sevilla.JUS@juntadeandalucia.e

Para escribir al compañero:

José Ángel Martins Mendoza

Centro Penitenciario Sevilla II

SE-451

41530 Morón de la Frontera (Sevilla)

Cárcel=Tortura covid19

Compartimos esta publicación del Grup de Suport a Presxs de Lleida donde comentan las dificilísimas condiciones de las trabas constantes que imponen a familiares y amigxs para comunicar con lxs presxs en la cárcel de Daroca (Zaragoza) desde que salió la pamema del coronavirus. Creemos que los centros de exterminio utilizan el COVID para aislar, aún más si cabe, a lxs compas recluidos por el Estado y el Sistema Carcelario. La fotografía que acompaña esta publicación corresponde al corte de tráfico que se ha realizado en Zona Franca para visibilizar un espacio de opacidad, de violencia sistemática, institucional, patriarcal y racista, como es el CIE de Barcelona.

El pasado día 24 de agosto pedimos comunicación con dos compañerxs presxs en la cárcel de Daroca (Zaragoza). Desde hace un tiempo –desde que empezó la historia del COVID– en este centro dicen que son lxs presxs lxs que tienen que pedir comunicación, a pesar de que a través de la página web de Instituciones Penitenciarias se puede pedir cita sin problemas. Como estxs dxs compañerxs van mal de dinero, no pueden llamar con regularidad por lo que con este moderno sistema comunicar con alguien se convierte en una odisea de llamadas a trabajadores sociales para que les pasen el encargo del día que se pretende ir a comunicar, y después más llamadas para confirmar la cita en cuestión.

Pues bien, después de estas llamadas y esperas, se pidió cita para el domingo 30 de agosto. Como ya somos desconfiadxs de esta gente y más de este sistema que no proporciona a la persona de fuera ninguna clase de resguardo de la cita en cuestión, llamamos para asegurarnos que la cita estaba confirmada y no hacer el viaje en vano. Pues la sorpresa fue que al llamar (tres días antes) nos dijeron que habían suspendido las comunicaciones de la gente que venía de comunidades consideradas de riesgo por la mierda del COVID: Catalunya, Madrid, Valencia y Aragón. Al preguntar hasta cuando iba a durar esta restricción, nos dijeron que no lo sabían, que hasta que el director considerara (o sea, hasta que le diera la gana). Insistimos para saber en qué criterio se basaba esto, para decidir qué comunidad es de riesgo o no y donde se pone la línea para considerar qué comunidades se vetan y cuáles no. «Se prohíbe la entrada a las personas que vienen de comunidades donde hay restricción de movimiento». Le decimos que en Catalunya no hay restricción de movimiento alguna, y que ahora mismo no estamos en estado de alarma y que hay libre circulación de movimiento. Nos dicen entonces que «esto es lo que hay». También preguntamos si esto era una orden de Instituciones Penitenciarias o una medida del propio centro. Nos dicen que es una medida interna del centro de Daroca. Al día siguiente, volvemos a llamar para preguntar y pedir más explicaciones. Al preguntar de dónde viene esta orden, le dicen que no lo saben y que espere un minuto, para decirle entonces que es una orden que viene de Madrid, que Instituciones Penitenciarias lo ha enviado al centro. Al decirle que si no llegamos a llamar no nos enteramos de esto, y que esto no sale publicado en ninguna parte, nos dice que lxs presxs ya están avisadxs y que son ellxs lxs que nos tienen que llamar por teléfono para comunicarnos esta medida de reciente aplicación.

Ese mismo día por la tarde, unx de lxs compañerxs de dentro consigue llamarnos para avisarnos de que no vayamos a comunicar. Le decimos que ya lo sabemos porque hemos estado entretenidxs con llamadas al centro. Nos dice que sí les han entregado una circular, pero que no lleva ningún sello de Instituciones Penitenciarias, sino que únicamente va firmada por el director y con el sello del CP Daroca.

Al día siguiente, un/a compañerx que trabaja en un medio de comunicación, llama a Daroca para preguntar, diciendo que varias familias y personas que vienen de Catalunya le están comentando que no se les deja comunicar con sus amigxs y familiares en esta prisión. La persona que atiende al teléfono le repite varias veces que no hay ninguna restricción para comunicar. Que lo que se han cortado son los vis a vis, pero no las comunicaciones por locutorio, y que hoy (sábado) se ha comunicado con normalidad. Que él no tiene constancia de nada de esto, pero que en todo caso llame el lunes para informarse mejor.

También hay un compañero ex preso que hace un tiempo está en libertad y no le dejan entrar a la cárcel para comunicar – según la normativa una persona que sale de la cárcel puede volver a entrar a la prisión a comunicar con alguien seis meses después de su puesta en libertad –y el compa ya hace más de seis meses que salió. Así que carece totalmente de lógica y no entendemos el porqué de esta medida que se han sacado de la manga en la cárcel de Daroca, es más, el compañero ya ha entrado a otras prisiones a comunicar con otras personas y no se le ha puesto ningún tipo de problema (cárcel de Albocàsser en Castellon y cárcel  de Albolote en Granada, por ejemplo).

covid19

Desde la cárcel de Villena, llegan noticias de que se ha confinado a las aproximadamente cien personas que están encerradas en el módulo 2. Según la versión de los boqueras, se debe a que dos personas han dado positivo en una prueba para detectar el coronavirus. Una de ellas fue sacada al hospital a finales de septiembre por una supuesta sobredosis de drogas. A los tres o cuatro días de estar ingresado le devuelven a la cárcel, donde no le ponen en cuarentena ni nada. Tampoco le han hecho análisis de coronavirus en el hospital. A los cuatro o cinco días, por tener algún síntoma, les hacen un análisis a él y a su compañero de celda. Los dos dan positivo. Así que deciden aislarles a ellos en la celda y a todo el módulo del resto de la cárcel, lo cual quiere decir que no pueden salir ni siquiera a comunicar por cristales. Hay otros dos presos que han quedado aislados en una celda por habérseles detectado fiebre alta. A partir de mediados de septiembre, los módulos 1, 2, 5 y 8 de la misma cárcel, con unos cuatrocientos presos encerrados en ellos, también fueron aislados ocho días, durante los que no hicieron ningún análisis ni nada parecido. Una profesora que había estado haciendo entrevistas para ver quien se apuntaba a la escuela en todos esos módulos, pasados unos quince días, dio positivo en un análisis de coronavirus. Desde entonces, se les toma la temperatura a los presos con una de esas pistolitas al efecto. Lo hace otro preso, abriendo un poco la puerta de las celdas por las mañanas. Por lo demás, no hacen ningún otro tipo de prueba, no entran médicos ni enfermeros al módulo para nada, reparten la medicación desde la garita, no te sacan a enfermería a no ser que te estés muriendo. En Villena ya no se comunica vis a vis, lo mismo que en al menos otras cincuenta cárceles de la SGIP, y tampoco en las de Cataluña. Las medidas preventivas reales son inexistentes, la sanidad penitencia es totalmente inoperante, lo único que se hace es restringir derechos y endurecer las condiciones de vida, cuando, si hay riesgo de que se propague el COVID en las cárceles, habría que excarcelar al mayor número posible de personas presas, como se ha hecho en muchos otros países, empezando por los grupos de riesgo: enfermos graves y crónicos y personas mayores de sesenta años, especialmente. Pero nada de eso. A continuación, un escrito de una compañera de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria explicando bien la situación de mediados de septiembre en la cárcel de Villena y opinando lúcidamente sobre el tema.

LA JUSTICIA, UN ESPERPENTO QUE SE SUPERA DÍA A DÍA

Si en condiciones normales, sin coronavirus de por medio, las personas que estamos en la calle vemos, día a día, recortados, vulnerados arbitrariamente nuestros derechos, con escasas o nulas posibilidades de obtener Justicia de instituciones mafiosas que merecen todo nuestro desprecio, en tiempos de “crisis sanitaria”, bajo la declaración del Estado de alarma se siguen aplicado medidas propias del Estado de excepción, con todo lo que representa de pérdida de derechos y libertades. En el submundo de las cárceles donde la arbitrariedad, la impunidad, la indefensión son los “valores” del sistema, la llegada del Coronavirus ha supuesto para lxs presxs una vuelta de tuerca más. Denegación de permisos o penalización a lxs “afortunados” que los obtenían con 15 días de aislamiento. Supresión de las visitas durante tres meses. Por contra, los carceleros, siguieron manteniendo prácticamente la misma rutina que antes del confinamiento respecto a las entradas y salidas de los centros penitenciarios. Al parecer, se consideró que desempeñaban una “actividad esencial“ y se convirtieron, como quedó demostrado, en el principal foco de infección. Abandono de los internos por parte del personal sanitario y educadores. Cierre de los talleres. Suspensión de los cursos de formación…

De vuelta a la “normalidad” nos encontramos en la cárcel Alicante II en Villena con un Protocolo de Seguridad para las visitas: llevar puesta la mascarilla cubriendo la nariz y la boca, (en esta medida y en lo concerniente al mantenimiento de la distancia de seguridad en los diferentes controles, la mayoría de los carceleros permiten cierto relajo); rellenar con tus datos y firmar un escrito en el que, si no recuerdo mal, das tu palabra de no estar infectada por la COVID 19, de no padecer ningún síntoma de la enfermedad, si dudas porque no tiene ninguna garantía de que así sea, el/la funcionario/a de turno te indica amablemente que la única forma de realizar la visita es entregar el escrito cumplimentado, no importa que no tenga ninguna credibilidad, lo importante es que la burocracia siga su curso. Después pasar, además, los controles habituales, puedes disfrutar de un encuentro por cristales de 45 minutos.

Otra medida preventiva, en esta ocasión para evitar los contagios entre las visitas, ha sido quitar los asientos en recepción y en la sala donde nos concentran a medida que huellamos y superamos el escáner, sustituyéndolos por unas marcas blancas en el suelo que dividen y organizan el espacio indicando las posiciones que debemos ocupar para guardar la distancia de seguridad. Durante el tiempo de espera (recomiendan estar una hora antes de la que se tiene establecida para la visita) tenemos tres opciones: primera, sentarnos en el suelo; segunda, permanecer de pie, (llevar muletas, ser mayor, tener problemas de salud, estar cansadx etc. no es relevante); y tercera, entrar en la cafetería, consumir y disfrutar de una silla de plástico y de un aroma a grasa de cocina rancia. La desinfección de unas cuantas sillas de plástico parece ser que el presupuesto carcelario no se lo puede permitir.

En el caso que nos ocupa el contacto con la persona infectada fue de unas 20 personas por módulo, según indica El Periódico de Villena se produjo el día uno de septiembre, el miércoles 16, cuando acordaron el confinamiento preventivo, ya habían transcurrido 15 días desde que se produjera el contacto, 15 días en los que los presos contactados se movieron libremente por el módulo sin que se haya detectado hasta el momento ningún caso de contagio. Qué sentido tiene mantener el confinamiento 15 días más, por qué privarles de las visitas de sus seres queridos, de los permisos… por qué seguir con la represión barata.

Cuando se declaró el confinamiento, el director de la cárcel de Villena se dirigió a los internos y les aseguró que no iban a perderse los vis a vis, que cuando pasase la crisis se recuperarían. Se abrieron las cárceles, se reiniciaron las visitas pero al solicitar que los vis a vis perdidos se pudiesen acumular dos en un mismo día la respuesta fue «no está permitido». Pedimos el acercamiento de los presxs a su entorno y medidas que no graven más la precaria economía de familiares y amigos. Estamos a favor de la abolición de las cárceles, pero mientras esto llega consideramos que hoy más que nunca es necesario que Instituciones Penitenciarias ponga en marcha medidas no punitivas para afrontar la crisis sanitaria que vivimos; la excarcelación de las personas de riesgo: enfermos graves, ancianos, presos preventivos, para que puedan recibir tratamiento médico y los cuidados de las personas de las personas de su entorno.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata