Categoría: <span>Familias Frente a la Crueldad Carcelaria</span>

¿POR QUÉ MUERE NUESTRA GENTE EN LAS CÁRCELES?

¿No será por la suma de tratos crueles, inhumanos y degradantes de todo tipo que se le hace sufrir en ellas cotidianamente?

Porque allí son habituales las torturas y malos tratos. Existe un régimen de castigo que destruye física y mentalmente a sus víctimas. Se traslada arbitrariamente a la gente, desarraigándola de su entorno social y familiar. Se obstaculizan las comunicaciones con la calle, imponiendo despóticamente su intervención y todo tipo de restricciones. El acceso a la cultura casi no existe. Se censuran las publicaciones «por motivos de seguridad». No existe libertad de expresión ni de asociación. La explotación laboral es enorme. Las mujeres presas están doblemente discriminadas, por presas y por mujeres.

La situación sanitaria es catastrófica, porque la administración penitenciaria incumple sistemáticamente su obligación legal de asegurar a las personas presas unas prestaciones médicas, sanitarias y farmaceúticas iguales a las de cualquier ciudadano. Se abandona a los enfermos sin proporcionarles la medicación y los tratamientos que podrían salvarles. Y, sin embargo, no se aplica la legislación que dispone que deben ser liberados los enfermos graves con padecimientos incurables más que cuando ya es inevitable su muerte a corto plazo. Los enfermos psiquiátricos constituyen un porcentaje muy elevado de la población reclusa, sin que se les reconozca su condición ni se les cuide, yendo a parar muchos de ellos, por el contrario, al régimen de castigo, de donde han salido muertos unos cuantos. En las cárceles no existe psiquiatría ni psicoterapia que valga. Y no es que pensemos que la actividad corriente de los «profesonales de la salud mental» sea ninguna panacea, pero siempre será mejor que el aislamiento, las porras de goma, el gas pimienta o las sujecciones mecánicas.

No es extraño que casi la mitad de los puestos de trabajo médico-sanitario permanezcan vacantes: ¿quién va a querer trabajar en condiciones tan indignas? De los que tienen estómago suficiente, muchos médicos suelen hacerse cómplices de las frecuentes torturas al hacer la vista gorda ante las lesiones resultantes. El tráfico de drogas ilegales está consentido, pero, además, se proporciona a los presos todo tipo de drogas legales adictivas sin apenas control médico, para que no molesten. Se suministra metadona sin necesidad y con tal negligencia que ha habido muchas muertes por sobredosis, administradas por los mismos servicios médicos carcelarios. La mortalidad ‒muchas veces por causas como sobredosis, suicidio o «muerte súbita»‒ es en las cárceles mucho más elevada que en la calle y abundan los fallecimentos en circunstancias extrañas y dudosas, que nunca se aclaran, ya que no se cumplen los trámites prescritos legalmente para ello ni se da a los familiares la oportunidad de exigirlos.

Las personas presas están indefensas frente a todo eso y ante multitud de decisiones de las administraciones carcelaria y judicial que les perjudican gravemente. Los Servicios de Orientación y Asistencia Jurídica Penitenciaria y la justicia gratuita son insuficientes. Los Juzgados de Vigilancia, encargados de la “tutela judicial efectiva” de los derechos de los presos, inoperantes. El poder punitivo del Estado se ejerce sin respetar ninguno de esos derechos que, en teoría, lo justifican.

Somos familiares y gente solidaria con las personas presas. Muchas hemos sufrido la muerte de nuestros hijos, hermanos o compañeros, supuestamente confiados al “cuidado” de las instituciones estatales. Estamos intentando apoyarnos mutuamente, organizarnos y coordinarnos para afrontar, denunciar y, a ser posible, detener esa situación degradante. Hacemos un llamamiento a unirse a nosotras a todas las familias, amistades y vecindario de personas presas, y a toda persona sensible y respetuosa de la dignidad humana.

¡BASTA DE ABANDONO MÉDICO EN LAS PRISIONES!

¡NI UN MALTRATO, NI UNA MUERTE MÁS!

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Luis Manuel Acedo Sáenz llevaba dos años cumpliendo condena en la cárcel de Picassent. Trabajaba en talleres para mantener a su hijo y hacía deporte, intentando llevar una vida activa y positiva que le permitiera salir de la cárcel con la mayor integridad posible. Pero un mal día empezó a sentirse demasiado cansado para mantener el ritmo de vida que había decidido adoptar. Poco después, le salieron unos bultos de los que en la enfermería de la cárcel no supieron decirle qué eran ni darle ningún remedio eficaz. Enseguida empezaron los dolores en el abdomen; “me duele por dentro”, decía. Iba a la enfermería todas la semanas, pero el médico carcelero ni sabía lo que tenía ni se dignó enviarle al hospital de la calle para que le hicieran ningún tipo de prueba. Se limitó a dar palos de ciego con diversos analgésicos y antiinflamatorios, que no paliaron ni poco ni mucho ni nada los terribles dolores que estaba sufriendo Luis.

En poco tiempo, debido al dolor y al cansancio, fue bajando el ritmo en el gimnasio hasta que tuvo que dejarlo definitivamente. Pronto tuvo que dejar también el trabajo. Le dieron una baja de cuatro días y, después, sin más, lo echaron al patio definitivamente. Iba perdiendo peso, mientras el dolor se hacía cada día más fuerte y continuo. Y así pasó dos meses, tirado en el patio, bajo la mirada indiferente o despectiva de los responsables, sin diagnóstico ni tratamiento adecuados para el cáncer de páncreas con metástasis en el hígado que padecía. Seguía visitando la enfermería y pidiendo inútilmente ayuda a quienes estaban legalmente obligados a cuidarle. Mandó dos cartas a los responsables rogando por su vida, a las que ellos no hicieron ningún caso.

Cuando, bajo la presión de la madre de Luis, alarmada por el estado en que veía a su hijo, decidieron sacarle al hospital para hacerle las pruebas correspondientes, ya era demasiado tarde. Aún tuvo que aguantar algún tiempo en la situación miserable que hemos descrito, hasta que, una vez fue seguro que no tenía salvación, siguiendo la inhumana política al respecto de la SGIP, decidieron excarcelarle para que muriera fuera. Eso sucedió a mediados de agosto de 2016, después de un corto tratamiento que solamente alcanzó a paliar un poco los terribles dolores, pues ya no se podía hacer nada más. No le habían dejado ninguna otra opción que el abandono, el dolor y la muerte.

De eso va a hacer seis años, durante los cuales no ha mejorado la situación en las cárceles nI en el aspecto médico-sanitario ni en nigún otro, y la gente presa sigue muriendo, algunxs por enfermedad, ya que no excarcelan a lxs enfermxs graves y ancianos como sería legal; otrxs por supuesta sobredosis, pues el tráfico de drogas ilegales está consentido en las cárceles y se reparten sin control médico las drogas legales y la metadona como si fueran golosinas; otrxs suicidados, ya que la existencia en prisión quita las ganas de vivir de múltiples maneras, la salud mental es difícil de mantener y a quienes la pierden o entraron ya sin ella se les castiga en lugar de cuidarlos; otrxs mueren en extrañas circunstancias en medio de la impunidad de la que gozan los carceleros torturadores o en el régimen destructivo de aislamiento y privación de todo vigente. Los familiares de la gente fallecida continúan siendo maltratados por las administraciones judicial y penitenciaria que les ocultan información y dificultan enormente la investigación de las circunstancias que se debería realizar de oficio y se sustituye por rutina burocrática y oscurantismo.

Lo que aprenden en carne propia las familias de la gente presa, si no lo sabían ya, es que las cárceles no deberían existir y que, mientras sus seres queridos estén en poder del sistema punitivo, peligra su vida y su integridad, por eso la familia de Luis, con sus compañeras de la asociación de familiares y amigxs de gente presa Familias Frente A la Crueldad Carcelaria, se mantiene en lucha contra ellas y por la defensa de la gente presa y convocan por sexto año una concentración frente a la horrible macrocárcel de Picassent (Valencia).

MÁS INFORMACIÓN EN TOKATA:

Sobre el caso de Luis 

Sobre Familias Frente A la Crueldad Carcelaria 

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Desde la cárcel de Villena, llegan noticias de que se ha confinado a las aproximadamente cien personas que están encerradas en el módulo 2. Según la versión de los boqueras, se debe a que dos personas han dado positivo en una prueba para detectar el coronavirus. Una de ellas fue sacada al hospital a finales de septiembre por una supuesta sobredosis de drogas. A los tres o cuatro días de estar ingresado le devuelven a la cárcel, donde no le ponen en cuarentena ni nada. Tampoco le han hecho análisis de coronavirus en el hospital. A los cuatro o cinco días, por tener algún síntoma, les hacen un análisis a él y a su compañero de celda. Los dos dan positivo. Así que deciden aislarles a ellos en la celda y a todo el módulo del resto de la cárcel, lo cual quiere decir que no pueden salir ni siquiera a comunicar por cristales. Hay otros dos presos que han quedado aislados en una celda por habérseles detectado fiebre alta. A partir de mediados de septiembre, los módulos 1, 2, 5 y 8 de la misma cárcel, con unos cuatrocientos presos encerrados en ellos, también fueron aislados ocho días, durante los que no hicieron ningún análisis ni nada parecido. Una profesora que había estado haciendo entrevistas para ver quien se apuntaba a la escuela en todos esos módulos, pasados unos quince días, dio positivo en un análisis de coronavirus. Desde entonces, se les toma la temperatura a los presos con una de esas pistolitas al efecto. Lo hace otro preso, abriendo un poco la puerta de las celdas por las mañanas. Por lo demás, no hacen ningún otro tipo de prueba, no entran médicos ni enfermeros al módulo para nada, reparten la medicación desde la garita, no te sacan a enfermería a no ser que te estés muriendo. En Villena ya no se comunica vis a vis, lo mismo que en al menos otras cincuenta cárceles de la SGIP, y tampoco en las de Cataluña. Las medidas preventivas reales son inexistentes, la sanidad penitencia es totalmente inoperante, lo único que se hace es restringir derechos y endurecer las condiciones de vida, cuando, si hay riesgo de que se propague el COVID en las cárceles, habría que excarcelar al mayor número posible de personas presas, como se ha hecho en muchos otros países, empezando por los grupos de riesgo: enfermos graves y crónicos y personas mayores de sesenta años, especialmente. Pero nada de eso. A continuación, un escrito de una compañera de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria explicando bien la situación de mediados de septiembre en la cárcel de Villena y opinando lúcidamente sobre el tema.

LA JUSTICIA, UN ESPERPENTO QUE SE SUPERA DÍA A DÍA

Si en condiciones normales, sin coronavirus de por medio, las personas que estamos en la calle vemos, día a día, recortados, vulnerados arbitrariamente nuestros derechos, con escasas o nulas posibilidades de obtener Justicia de instituciones mafiosas que merecen todo nuestro desprecio, en tiempos de “crisis sanitaria”, bajo la declaración del Estado de alarma se siguen aplicado medidas propias del Estado de excepción, con todo lo que representa de pérdida de derechos y libertades. En el submundo de las cárceles donde la arbitrariedad, la impunidad, la indefensión son los “valores” del sistema, la llegada del Coronavirus ha supuesto para lxs presxs una vuelta de tuerca más. Denegación de permisos o penalización a lxs “afortunados” que los obtenían con 15 días de aislamiento. Supresión de las visitas durante tres meses. Por contra, los carceleros, siguieron manteniendo prácticamente la misma rutina que antes del confinamiento respecto a las entradas y salidas de los centros penitenciarios. Al parecer, se consideró que desempeñaban una “actividad esencial“ y se convirtieron, como quedó demostrado, en el principal foco de infección. Abandono de los internos por parte del personal sanitario y educadores. Cierre de los talleres. Suspensión de los cursos de formación…

De vuelta a la “normalidad” nos encontramos en la cárcel Alicante II en Villena con un Protocolo de Seguridad para las visitas: llevar puesta la mascarilla cubriendo la nariz y la boca, (en esta medida y en lo concerniente al mantenimiento de la distancia de seguridad en los diferentes controles, la mayoría de los carceleros permiten cierto relajo); rellenar con tus datos y firmar un escrito en el que, si no recuerdo mal, das tu palabra de no estar infectada por la COVID 19, de no padecer ningún síntoma de la enfermedad, si dudas porque no tiene ninguna garantía de que así sea, el/la funcionario/a de turno te indica amablemente que la única forma de realizar la visita es entregar el escrito cumplimentado, no importa que no tenga ninguna credibilidad, lo importante es que la burocracia siga su curso. Después pasar, además, los controles habituales, puedes disfrutar de un encuentro por cristales de 45 minutos.

Otra medida preventiva, en esta ocasión para evitar los contagios entre las visitas, ha sido quitar los asientos en recepción y en la sala donde nos concentran a medida que huellamos y superamos el escáner, sustituyéndolos por unas marcas blancas en el suelo que dividen y organizan el espacio indicando las posiciones que debemos ocupar para guardar la distancia de seguridad. Durante el tiempo de espera (recomiendan estar una hora antes de la que se tiene establecida para la visita) tenemos tres opciones: primera, sentarnos en el suelo; segunda, permanecer de pie, (llevar muletas, ser mayor, tener problemas de salud, estar cansadx etc. no es relevante); y tercera, entrar en la cafetería, consumir y disfrutar de una silla de plástico y de un aroma a grasa de cocina rancia. La desinfección de unas cuantas sillas de plástico parece ser que el presupuesto carcelario no se lo puede permitir.

En el caso que nos ocupa el contacto con la persona infectada fue de unas 20 personas por módulo, según indica El Periódico de Villena se produjo el día uno de septiembre, el miércoles 16, cuando acordaron el confinamiento preventivo, ya habían transcurrido 15 días desde que se produjera el contacto, 15 días en los que los presos contactados se movieron libremente por el módulo sin que se haya detectado hasta el momento ningún caso de contagio. Qué sentido tiene mantener el confinamiento 15 días más, por qué privarles de las visitas de sus seres queridos, de los permisos… por qué seguir con la represión barata.

Cuando se declaró el confinamiento, el director de la cárcel de Villena se dirigió a los internos y les aseguró que no iban a perderse los vis a vis, que cuando pasase la crisis se recuperarían. Se abrieron las cárceles, se reiniciaron las visitas pero al solicitar que los vis a vis perdidos se pudiesen acumular dos en un mismo día la respuesta fue «no está permitido». Pedimos el acercamiento de los presxs a su entorno y medidas que no graven más la precaria economía de familiares y amigos. Estamos a favor de la abolición de las cárceles, pero mientras esto llega consideramos que hoy más que nunca es necesario que Instituciones Penitenciarias ponga en marcha medidas no punitivas para afrontar la crisis sanitaria que vivimos; la excarcelación de las personas de riesgo: enfermos graves, ancianos, presos preventivos, para que puedan recibir tratamiento médico y los cuidados de las personas de las personas de su entorno.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Hablamos con la compañera de un hombre que ha sido torturado recientemente en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), una de las cárceles donde más denuncias de tortura se han registrado, y no es la primera vez que es agredido en esa misma cárcel, hace más de 15 días y aún no le ha visto el médico forense. Conversamos con una compañero de Madrid sobre la resistencia de los puestos políticos de la plaza de Tirso de Molina a ser barridos de allí. Comentamos también las medidas de «confinamiento selectivo» contra 35 barrios de Madrid, los más pobres ¡qué casualidad! Y algo se habla de la resistencia frente a eso en Vallecas, la represión consiguiente, etc. Informamos también sobre el tercer turno de diez días de la huelga de hambre rotativa contra todo lo que mata a lxs presxs y otros temas relacionados.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Leemos un comunicado de uno de los participantes en la huelga de hambre de mayo y comentamos un poco sus vicisitudes, así como las de la de Patxi Ruiz, en su 27º día. Llamamos a una componente de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria que nos cuenta cómo han vivido ellas el estado de excepción en las cárceles y en la calle. Comentamos la muerte de George Floyd y las reacciones populares en diversas partes del mundo, en París, especialmente, desde donde una compañera nos cuenta lo que está sucediendo allí.

Actividad en la calle Cárceles racistas Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Mayo 2020 Internacional Radio: Tokata Y Fuga

En el siguiente artículo, publicado hoy en catalán por Vicent Almela en la página web de La Directa, relata el compañero, según informaciones recogidas de familiares de presos en la misma puerta de la cárcel de Brians I, otras trasmitidas por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas, otras por el colectivo anticarcelario Pronoia, de Murcia, y otras de diversa procedencia, lo que está sucediendo, en primer lugar, en Brians I, pero también en otras cárceles del Estado español –como en Fontcalent, donde algunos presos han prendido una hoguera en el patio– en respuesta a las medidas de privación impuestas a lxs presxs con la excusa de la «epidemia» de coronavirus. Aunque no lo refleja el artículo, al parecer, ha habido también un motín en la cárcel de Tahíche (Lanzarote); la versión del falsimedio por el que nos hemos enterado, procedente de un sindicato corporativista de los boqueras, es sencillamente impresentable. Por un post en una red social hemos sabido también que en el módulo 3 de la cárcel de Sangonera (Murcia I) se había convocado para la tarde de ayer una sentada, en protesta por las restricciones impuestas por motivos tergiversados y el real abandono médico.

CIEN INTERNOS DE BRIANS I INICIAN UNA HUELGA DE HAMBRE COMO RESPUESTA A LAS RESTRICCIONES POR LA CRISIS DEL CORONAVIRUS 

Tras la detección de un caso positivo en Brians 2, actualmente todas las personas internas en el módulo 13 del centro penitenciario catalán se encuentran confinadas y, según testimonios de las familias que hoy han ido a com, basándose enunicarse con los internos, habría más personas con síntomas a los módulos 4 y 8 del mismo centro penitenciario. La huelga comenzó el pasado viernes en el módulo 1 del centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia.

Nervios y mucha incertidumbre es lo que se ha vivido esta mañana durante las comunicaciones en los centros penitenciarios catalanes de Brians 1 y 2, en el municipio de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Muchas familias y amistades de personas presas que tenían autorizados vis a vis, familiares o íntimos durante el fin de semana se enteraban en la puerta –y por parte de los funcionarios– que estas comunicaciones habían quedado completamente prohibidas desde el pasado viernes bajo órdenes del Departamento de Justicia –siguiendo las medidas aplicadas por el Ministerio del Interior español para prevenir la expansión del coronavirus en las cárceles– y que, por tanto. sólo podrían comunicar con ellas a través de locutorio con vidrio por medio.

Antes de entrar, entre las familias también se comentaban las últimas noticias hechas públicas ayer por el departamento de prensa de la Generalitat, donde se informaba sobre el primer caso positivo del virus en una prisión catalana, concretamente en Brians 2, y otros ocho casos de personas presas y de un trabajador con posibles síntomas en el mismo centro. Una vez detectado por parte de los servicios médicos, este interno del módulo 13 fue trasladado inmediatamente al hospital penitenciario de Terrassa, y desde ese momento los 105 internos del módulo quedaron completamente confinados. Es decir, actualmente pueden salir de su celda, pero no pueden realizar cualquier otra actividad fuera del módulo, al menos durante las próximas dos semanas. Respecto a las sospechas de nuevos casos de infección en los módulos 4 y 8, por el momento han quedado en observación, a la espera de un diagnóstico.

Según el testimonio de familias que han entrado esta mañana a comunicar en este centro, «los presos están muy asustados y no tienen mucha información sobre lo que está pasando, además nos han dicho que muchos funcionarios no llevan mascarilla ni guantes, y que ellos tampoco están recibiendo ningún tipo de medida protectora para no contagiarse el virus dentro de los módulos «. «Esto es una ratonera, y con un espacio tan reducido, si lo coge una persona del módulo, se contagiarán todas las demás», aseguran desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, que añaden que «hay que ser conscientes de que hay mucha gente con situaciones de salud muy complicadas, y por lo tanto es un riesgo muy grande mantenerlos allí. «

De momento, a pesar de las recomendaciones por parte de los funcionarios de suspender también las comunicaciones con cristales, hoy domingo han continuado las visitas –a través de los locutorios– durante todo el día, y se han ampliado a 50 minutos para intentar compensar la cancelaciónción de los vis a vis. También continúan activas, de momento, las comunicaciones previstas para los 105 presos del módulo 13, que ahora mismo quedan confinados sin poder desarrollar ninguna actividad fuera de este recinto y donde algunos de ellos ya presentan los primeros síntomas de poder estar contagiados.

Durante las comunicaciones de la mañana, también ha habido algunas tensiones entre familias y funcionarios, muchas veces por la falta de información o por discusiones derivadas de las insuficientes medidas de prevención para no contagiar el virus por parte de los funcionarios. Según advierten desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña «es muy importante que todo el mundo esté bien informado de lo que ocurre dentro y fuera, tanto los presos como las familias, y sobre todo que las instituciones y los funcionarios tomen todas las medidas preventivas posibles para evitar que el virus se propague dentro. Las cárceles son espacios muy sensibles, y es necesario que todo el mundo se ponga las pilas «. En la misma línea, tanto desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, como desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Univesidad de Barcelona (OSPDH) y el centro para la defensa de los derechos humanos Iridia, se considera «imprescindible» , en un momento de tanta falta de información y nervios, «la apertura de un canal abierto de transmisión de información a tiempo real sobre cómo evoluciona la situación en las cárceles» por parte del Departamento de Justicia de la Generalitat, » para que todo el mundo, ya sean familiares, amigos, entidades de defensa de los derechos humanos o los grupos de apoyo, estén bien informados de lo que ocurre dentro de las prisiones en todo momento.»

A través del testimonio de otras visitas que han ido a comunicar esta mañana en Brians 1, la Directa se ha podido enterar de que desde el pasado viernes un grupo de personas presas puso en marcha una huelga de hambre como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia, que suspendió desde eses día todos los vis a vis familiares e íntimos, así como todos los permisos concedidos a las personas presas para poder salir de prisión, al menos durante un periodo de 15 días. Hoy en día, ya son 100 –de un total de 180– los presos del módulo 1 que han decidido sumarse a la huelga de hambre .

En un comunicado publicado por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas –que se encuentra preso desde hace casi dos años, en espera de juicio, en este mismo módulo de Brians 1 y también participa en la protesta colectiva–, denuncian que «nos aplican estas medidas restrictivas con la excusa del virus, mientras los funcionarios se pasean por el recinto sin medidas de protección», y también afirman que «de momento son únicamente ellos los que tienen contacto con el exterior de forma continua y hasta ahora han sido los responsables de introducir el virus en todos los casos detectados». Los presos que han iniciado la acción de protesta también denuncian amenazas por parte de los funcionarios «de cortar completamente las comunicaciones» en caso de protestar o no querer acatar estas nuevas medidas restrictivas: «Continúan asustando a los familiares para que no vengan a comunicar, aunque ahora sólo podemos hacerlo través de cristal, mientras los funcionarios no utilizan ninguna clase de medida preventiva y tienen contacto con el exterior a diario».

Según explican desde el grupo de apoyo al preso, hoy domingo durante el almuerzo, mientras los presos estaban en el comedor y recogían los cubiertos sin la bandeja de la comida como señal de protesta, un grupo de funcionarios les ha comenzado a recriminar su actitud. A raíz de ello, algunos de ellos les han explicado que estaban en huelga de hambre y cuáles eran los motivos de la protesta. Ante esto, la reacción de los funcionarios ha sido pedirles los documentos de identidad, llevar a tres de ellos a los departamentos de aislamiento y amenazar al resto. Ante la represión y las amenazas disciplinarias de los trabajadores del centro, algunos presos han decidido desistir de la huelga de hambre.

En la prisión de Wad Ras, en Barcelona, ​​también se ha conocido un primer caso de coronavirus, el de una mujer a la que le quedaban pocos días para salir en libertad. En este caso, la dirección del centro le ha dejado salir finalmente, pero el resto de mujeres con las que tenía trato diario aún están a la espera de pruebas. Ayer también se produjeron instantes de tensión durante las comunicaciones en este centro ubicado en el barrio de Poble Nou de Barcelona, ​​cuando en la puerta de entrada se juntaron un grupo de personas reclamando la libertad para las presas.

Las protestas se extienden a otros centros penitenciarios del Estado

También hoy por la mañana, en la prisión de Fontcalent (Alicante), varios internos protestaron prendiendo una hoguera en el patio con el objetivo de protestar por la falta de información y medidas de protección ante el coronavirus dentro de los centros, según informó el sindicato CSIF en un comunicado. La central sindical, que reclama al Ministerio del Interior que garantice material de protección y dotación de personal médico en todas las prisiones españolas, asegura que el incidente ha sido controlado por los funcionarios sin que haya habido heridos. Desde el grupo de apoyo a personas presas Colectivo Pronoia, también denuncian en un comunicado que hoy por la tarde les han impedido entrar a comunicar a la prisión de Campos del Río (Murcia) a través de los locutorios, según los funcionarios, siguiendo órdenes del Ministerio del Interior. A estas alturas, no hay ninguna comunicación oficial desde las Instituciones Penitenciarias españolas sobre la prohibición de las comunicaciones vía locutorio a través de cristales, sin embargo, parece que en cada prisión se está operando de una forma diferente según los criterios del funcionariado del centro.

El último contagio de coronavirus en las cárceles del Estado español se ha localizado en Melilla. Se trata de un jefe de servicios. En este mismo centro han enviado a su domicilio a otros doce trabajadores, que actualmente están en cuarentena. Hasta el momento, se han contabilizado 164 internos y medio centenar de funcionarios aislados, a la espera de conocer una cifra oficial de positivos.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha

Emitimos una entrevista a Ernesto, de la plataforma Presos Tenerife, que habla como un libro abierto de lo que sucede en la cárcel de allí, lo mismo que en el resto de las españolas, por cierto. Entrevistamos a Mamen, madre de dos personas que han pasado muchos años en la cárcel, que nos habla de traslados arbitrarios, malos tratos, abandono y humillación. Hablamos de la situación de Antuan Nieto galindo, a punto de ser entregado al Estado francés para que cumpla cadena perpetua, enfermo de cáncer y después de pagar casi 50 años en cárceles españolas.

Cadena perpetua Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020

El Grup de Suport a Persones Preses de València ha sacado una pegatina, un cartel y un fanzine para apoyar la denuncia por torturas a personas presas presentada por la asociación Familias Frente A la Crueldad Carcelaria contra carceleros de la prisión de Castellón II. También el grupo Fuera Del Orden, de Alcalá de Xivert (Castellón), ha elaborado un fanzine con el mismo propósito. Todo ello podéis encontrarlo aquí.

Fanzine del Grup de Suport a Persones Preses de València

Fanzine de Fuera Del Orden

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Hablamos con una componente de Familias Frente A La Crueldad Carcelaria y con el abogado que representa a esa asociación en este caso de la denuncia que están impulsando sobre las torturas sufridas por un buen número de personas presas en al Cárcel de Albocàsser en agosto y septiembre. Nos hacemos eco de una convocatoria de apoyo a la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas, que se ha hecho pública ya en ciudades como Lleida, Tarragona, Barcelona, Murcia, Santander o Madrid, pero se espera también en algunas otras, se trata de concentrarse ante los colegios de médicos de cada ciudad para pedirles que asuman su responsabilidad en la catástrofe de la sanidad penitenciaria. Hablamos con una persona del SIRECOVI sobre la violencia policial en calles y comisarías de Barcelona en la represión de las movilizaciones de protesta por las condenas contra los políticos independistas catalanes.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020 Indefensión jurídica Radio: Tokata Y Fuga