Categoría: La lucha contra el FIES

Aquí van cuatro testimonios, enviados por lxs compañerxs de HENAS (Hermanas Entalegadas No Andáis Solas), sobre la vida, o mejor dicho, la muerte en vida en el departamento de primer grado o régimen cerrado de la cárcel de Murcia II: mala comida; carencias higiénicas; ninguna actividad cultural, educativa, ocupacional… de ninguna clase; cacheos continuos de cuerpo y de celda, en ausencia del interesado, con frecuente rotura de pertenencias; abandono médico; recortes en las horas de patio; traslados frecuentes lejos de la familia; constantes amenazas y provocaciones; acoso, chantage y exigencias arbitrarias; malos tratos

Yo, Jorge López Vizcaíno, nacido en Valencia el 14-12-1987, con 32 años de edad y NIS 2008026161, denuncio públicamente el trato vejatorio e inhumano que se nos da en Murcia II.

Me encuentro en el departamento de aislamiento, en la tercera galería, en primer grado (91.2). Tengo las dos manos rotas desde hace tres meses y no recibo atención médica. Nos obligan a tomar la medicación a la hora que ellos consideran para tenernos anestesiados y atontados. Sufro ataques cardiovasculares y por mucho que toque al timbre siempre me dicen que no hay médico, que como somos FIES tenemos menos derechos que los presos comunes.

Llevo años pidiendo ayuda psicológica y esperando una operación en la garganta, pero nunca llega, nadie viene a vernos, nos tratan como basura.

Cada dos por tres me trasladan de prisión, tengo una hija de 14 años y un hijo de 7 con los que estoy perdiendo el vínculo al alejarme de mi tierra, Valencia. En definitiva, no permiten que me reinserte en la sociedad.

Nos traen el rancho en plásticos (tupperwares), que ya han sido usados por otros presos, la comida es basura.

Me registran todos los días cuerpo y ropa, así como la celda sin estar yo presente, rompiéndome zapatillas, sudaderas, pantalones…

Llevo muchos años en prisión y cada vez es peor. Veo morir a compañeros en sus celdas simplemente porque se niegan a poner un médico las 24 horas del día. Cuando un compa amanece muerto o ahorcado, el mundo ni se entera, lo tapan todo y la realidad siempre supera la ficción, os lo digo, esto parece un campo de concentración. Aquí estamos, olvidados, desprotegidos, mientras la tele se dedica a mostrar módulos de segundo grado. ¿Pero qué pasa en aislamiento? ¿Por qué nadie se atreve a enseñar estas galerías para conocer la cruda realidad? Abuso de poder, 21 horas al día en la celda, sin material deportivo, sin actividades…

Sé que aquí o mueres o te matan o si logro salir en libertad no me habré reinsertado y estaré peor que cuando entré.

Hola a todxs compas, soy David García Concha con NIS 2011010960, les escribo como los demás para que conozcan como es la vida en este departamento de aislamiento de Murcia, pues el cúmulo de injusticias vividas empieza a ser insoportable. Soportamos un ambiente super hostil, con constantes amenazas y provocaciones a mis compañeros y a mí, con chantajes para que no escriban y no se expresen con libertad, coaccionándoles con no darles el segundo grado o con mandarles de conducción, más lejos todavía de nuestros familiares.

Yo puedo decirles de primera mano que desde el 19 de enero de 2019, que tuve mi último vis a vis con la familia, me ingresaron dinero por ventanilla y hasta día de hoy no sé nada de nada. Tampoco me han dado el paquete con material deportivo que me metió una amiga, me lo retienen sin darme un resguardo para que los familiares lo puedan reclamar

No tenemos asistencia médica en condiciones, llevo 38 días operado de los ligamentos cruzados y el menisco y están pasando de mí. Me quitaron las muletas, obligándome a apoyar la pierna, cuando la recomendación de los cirujanos fue que lo hiciera poco a poco, revisión a los cuarenta días y luego fisioterapeuta, pues nada de nada.

Luego están los abusos de autoridad. Me han registrado la celda en dos ocasiones sin estar yo presente, tal y como dicen sus leyes. Ese mismo día me sacan al teléfono antes de los cacheos y había un interno que había pedido incompatibilidad conmigo después de insultarme mientras yo hablaba con mi madre. Cuando termino, los carceleros se equivocan de puerta y me abren para que pase al patio y me encuentro con él. Le doy dos golpes que le quedan sin dos piezas dentales por lo que me han abierto un sumario, todo por un error de seguridad de ellos.

No tenemos ningún tipo de actividad ni equipo técnico que nos atienda como seres humanos, en un despacho en vez de a través de los barrotes como si fuéramos animales

¿Qué quieren? ¿Qué esperan?  ¿Qué pretenden? ¿Cómo terminará esto?

Lo que quieren es callarnos y anularnos para que no nos expresemos libremente.

Esperan que nos dobleguemos ante este sistema carcelario y seamos conformistas.

Pretenden buscarnos un sumario, inventándose lesiones para denunciarnos y cogerse la baja como es habitual entre ellos.

Esto terminará con todos los compañeros de conducción, separándonos aún más de nuestras familias, probablemente con 91.3 y todos dispersados por no callarnos, con más años de cárcel o algún sumario, todo premeditado porque cuando hay unión entre los compañeros se inventan bandas o un supuesto motín, no soportan que nos apoyemos, quieren plena sumisión para doblegarnos como personas y pisotearnos.

Yo, José Fernández Heredia, con NIS 2013013462 y nacido en Valencia, escribo esta queja para que conozcáis lo que nos están haciendo en 1º grado.

En primer lugar, tengo una hermana que estaba en prisión, en el C.P de Picassent, con un cáncer muy avanzado por lo que le han aplicado el artículo para que fallezca en casa. Yo estoy pidiendo un permiso extraordinario, estoy luchando para poder verla antes de que muera,  pero ni el educador ni la trabajadora social me han hecho caso hasta la fecha.

En segundo lugar, estoy separado y tengo dos hijos, por lo que pido los vis a vis los fines de semana para que mis hijos no falten al colegio por venir a verme, el caso es que no me lo aceptan, me piden un contrato de trabajo pero nadie en mi casa tiene contrato, mi madre que es la que viene a verme tiene ya 63 años y no trabaja.

No tenemos asistencia médica, nos apuntamos pero no hacen ni caso. Yo, por ejemplo, he echado más de seis instancias al dentista. Hace poco me he tenido que quitar un diente y tengo más que se me mueven y que me tendré que sacar con riesgo de coger una infección por no quitármelos el dentista.

Cuando pagamos un parte en aislamiento debería venir el médico a vernos  por si necesitamos ayuda. Aquí no viene nadie. Tampoco aparecen ni la psicóloga ni el psiquiatra y eso que casi todos los días echo instancia para poder hablar con ellos. Necesito hablar con ellos, no estoy bien, tengo muchos problemas familiares, el tema de mi hermana y de mis hijos me está machacando psicológicamente.

Luego los funcionarios no paran de chantajearme; que si quiero el segundo grado camine yo solo, pero si lo único que hago es entrenar con los compañeros… la verdad, no sé qué pretenden hacer conmigo.

Cachean los chabolos constantemente para ver si nos rebotamos pero no queremos entrar en su juego. También nos quitan tiempo de patio, 20 o 30 minutos de las 4 horas a las que tenemos derecho.

Nos tratan como a perros, dándonos de comer en cacharros de plástico, esto no es higiénico porque no los cambian y al final acaban en mal estado.

Hay compañeros con problemas de salud graves. Uno tiene las dos manos rotas y en una de ellas un pólipo muy avanzado desde hace tres años, tendrían que operárselo pero no le han hecho ni placas. Además echa sangre por la boca, está pasándolo muy mal. Otro tiene mal el fémur de entrenar, no pude salir al patio porque casi no puede ni andar.

Y tenemos a otro compañero que no le dejan en paz, registran su celda una y otra vez, hoy mismo han estado a punto de pegarle sin ninguna razón. Estamos todos en 91.2 pero parece que nos quieren meter en 91.3. Estamos intentando no entrar al trapo pero nos están haciendo la vida imposible y esto es inaguantable.

Muchas gracias por apoyarnos y mostrar a la gente cómo nos tratan en primer grado. Un saludo cordial para todos.

Que yo, David Rojas Fernández, nacido en Valencia y con NIS 9815293246, vengo a denunciar los abusos, intimidaciones, amenazas y malos tratos, pues me han puesto las manos encima, que sufrimos en esta prisión.

Me han cacheado por sorpresa la celda nº 25 de la 3º galería del módulo 19 de aislamiento, la reventaron y al no encontrar nada, al día siguiente me viene un parte acusándome de que con dos pilas y un cable quería fabricarme una petaca casera. Según la guardia del 11-2, se trataba de dos pilas de reloj que confundieron con dos botones de la T.V, cuando les enseñé el botón me quitaron el parte. Los registros se han repetido el 14 y 15 de este mes acompañados de intimidaciones. Ayer, día de San Valentín, solicité permiso para llamar por teléfono por la tarde, cosa que aprovecharon para volver a destrozarme el chabolo. De vuelta a la celda me crucé con un compañero que evitó que me pegaran. Mientras él llamaba por teléfono, vinieron a coaccionarme e intimidarme y hoy les he pedido el número de placa. Como respuesta, han vuelto a reventarme el chabolo, me han puesto contra la pared y me han dicho que conmigo van a ir a rajatabla y que me aplicaban el artículo 72, por la cara. Me han rodeado, me han faltado al respeto poniéndome las manos en el pecho, en los hombros. Me están buscando para reventarme a palos, siempre es la misma guardia. He sido condenado a cumplir una condena de privación de libertad, no para que me maltraten y abusen de mi persona cada vez que les dé la gana.

Por otra parte, la atención sanitaria es pésima, por no decir que no la recibimos. Llegué quitándome la metadona pero desde que entré aquí el 3-12-2019, solo me han quitado 5 mgs, cuando ya podría estar limpio. Esto no me pasa a mí solo, dar metadona es lo más “normal”, quitarse de la metadona de golpe es difícil, podrían ajustar la medicación para pasar este trance sin sufrir el síndrome de abstinencia…

Tengo un varicocele en el testículo izquierdo para operar hace tiempo pero con tanto cambio no hay manera. Cada vez que llego a una prisión nueva tengo que volver a empezar de nuevo con todas las pruebas y salidas al hospital. En este ni me han sacado al especialista ni me dicen nada al respecto. Además tengo un cristal clavado en la mano izquierda, lo mismo, ni caso.

Llevo casi tres meses echando instancias para que me vea el psiquiatra. Como he sido politoxicómano dicen que tengo diagnosticado trastorno de la personalidad con rasgos disociales, falta de empatía, agresividad, trastorno del control de los impulsos, baja tolerancia a la frustración, síntomas ansio-depresivos, conductas psicóticas, trastorno por ansiedad generalizada… Por si esto fuera poco, nos hacen tomar la medicación a la hora de la cena, a las 19 horas, así que a las 20 horas estamos todos dormidos y a las 2 o 3 de la madrugada despiertos como buhos

El equipo técnico no aparece por el módulo 19 de aislamiento y así, ¿quién va a decidir cuándo recupera uno su segundo grado? De esta manera nunca. Cuando tenemos que pagar aislamiento en celda, el médico debería venir a vernos todos los días, nunca aparece. Las consultas nos las pasan a través de la cancela del chabolo, en presencia de los funcionarios, sin privacidad, disponiendo aislamiento de una sala para consultas médicas.

Hace mes y medio un tipo le prendió fuego a la celda y nos dejaron unos 15 minutos inhalando humo y ahogándonos, pero claro, estas cosas nunca salen en las noticias, se quedan entre los muros. Como la situación por la que está pasando un paisano nuestro, que tiene las dos manos destrozadas y en una de ellas un pólipo del tamaño de una bola de pin-pon y todos los días suelta sangre por la boca, está para que le operen de urgencia pero ni siquiera le sacan al hospital.

La comida es una basura, nos la sirven en plásticos que han usado antes otros internos; esto es antihigiénico y puede provocar enfermedades. Tendrían que darnos un lácteo, o bien por la mañana o bien por la noche, lo que nos dan son naranjas, a todas horas.

Por último, hay salas habilitadas pero están todas cerradas. Por ejemplo, la semana pasada no paró de llover y hacía frío, así que tuvimos que resguardarnos bajo una marquesina y las salas ahí, muertas de risa. En el patio no hay sillas ni mesas, si quieres almorzar te lo tienes que preparar en el suelo, ¿qué somos? ¿personas o animales?

Esto no puede seguir así, os pedimos la máxima difusión, que saquéis a la luz todas estas injusticias y padecimientos. Gracias por dedicarnos vuestro tiempo. Sin más me despido con un cordial saludo

 

La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Hemos recibido un correo electrónico con el contenido que ponemos a continuación, un recuerdo, o mejor, un recordatorio de aquella situación realmente memorable de la que se pueden sacar, sin duda, muchas ideas útiles para el presente y el futuro de la lucha anticarcelaria.

Salud. Un grupo de anarquistas que participamos activamente, tanto dentro como sobre todo desde el exterior de las prisiones, en la lucha contra el fichero FIES y las condiciones de lxs presxs en Régimen Cerrado, con motivo de que se cumplen 20 años de aquellas primeras movilizaciones hemos redactado un breve artículo con el objeto de traer a la memoria aquellos hechos e invitar a la reflexión. Esperamos que sea de vuestro interés y que de serlo participéis activamente en su difusión. Os enviamos tanto la versión en castellano como la versión en euskara. ¡Un abrazo rebelde y solidario!

 20 AÑOS DE LA LUCHA CONTRA EL FIES

En marzo de 2020 se cumplen 20 años de la primera movilización colectiva y coordinada de los presos sometidos al régimen FIES, cuyo eco, disperso y debilitado, perdura hoy día en forma de periódicas huelgas de hambre.

Este ciclo de lucha enlaza directamente con el segundo ciclo de luchas carcelarias tras la muerte del dictador, la de los años 1990-1991, con la creación de la APRE-r (Asociación de Presos en Régimen Especial-reconstituida), los motines, protestas e intentos de fuga; ya que fue para aislar y castigar a los protagonistas de estos hechos principalmente (y a lxs presxs políticxs vascxs y antifascistas) para lo que en principio el gobierno del PSOE creó en 1991 el régimen FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento), y porque fueron algunos de estos primeros presos FIES los que con su labor de denuncia (Patxi Zamoro, que una vez excarcelado, desde Salhaketa, impulsó la campaña “Todxs somos FIES”, los libros de Xoxe Tarrio o Juanjo Garfia) o su implicación directa (Gabriel Pombo Da Silva, Laudelino Iglesias, Juan Redondo, Paco Ortíz…) los que impulsaron las nuevas movilizaciones .

Las principales novedades de este ciclo de luchas fueron dos: por un lado una clara apuesta por métodos no violentos y legales de lucha dentro de prisión (huelgas de patio y actividades –conocidas como txapeos- y huelgas de hambre), y por otro lado su coordinación con una multitud de grupos, colectivos e individualidades anarquistas, la asociación de apoyo a lxs presxs políticxs antifascistas AFAPP (Asociación de Familiares y Amigxs de lxs Presxs Políticxs), asi como con las asociaciones asistencialistas como Salhaketa, la Coordinadora contra la Marginación de Cornellá, APDHA o PreSOS-Galiza, integradas en la CESPP (Coordinadora Estatal de Solidaridad con las Personas Presas).

Un factor central de esta movilización fue la presencia de una nueva corriente anarquista, heredera del ilegalismo y el anarquismo individualista, inspirada por autores (principalmente Alfredo M. Bonanno) y activistas italianos (por la detención en Córdoba en diciembre de 1996 de varios anarquistas italianos durante un atraco o los contactos a raíz del “Montaje Marinni” del año 1996 o la lucha contra el TAV en ambos estados): el insurrecionalismo.

Para muchxs el que lxs presxs políticxs vascxs y su entorno no se uniesen a las movilizaciones (cuando había cerca de 500 presxs políticxs vascxs , la mayoría de ellxs incluidxs en el fichero FIES) resultó incomprensible y decepcionante.

Esta movilización se gestó a finales del año 1999 a partir de la propuesta de varios presos aislados en la cárcel madrileña de Soto del Real y se articuló en torno a una tabla reivindicativa común cuyas demandas centrales eran: fin del régimen FIES, fin de la dispersión de todxs lxs presxs y la excarcelación inmediata de todas las personas con enfermedades graves y/o incurables.

En el exterior de las prisiones la división y el enfrentamiento entre lxs anarquistas cercanxs al insurreccionalismo y las asociaciones integradas en la CESPP (salvo excepciones como el caso de Gipuzkoa) fue patente desde el principio, ya que además de las profundas diferencias ideológicas y/o metodológicas, la propuesta de buscar una excarcelación individualizada que el profesor, jurista y activista Julian Ríos, con el respaldo de la CESPP, ofreció a muchos presos FIES en vísperas de la primera movilización colectiva, fue interpretada como una maniobra de desmovilización. Las pugnas ideológicas entre los sectores cercanos a la CNT-AIT y la Cruz Negra Anarquista (CNA) y los anarquistas más radicalizadxs (muchxs de ellxs habían participado en los primeros grupos de CNA en los años 1997-98) contribuyó aún más a esta fragmentación.

La continuada campaña de criminalización tanto de los propios presos FIES como de los grupos anarquistas (el famoso “Triangulo anarquista España-Grecia-Italia” o los presuntos lazos con ETA) por parte de “El Mundo”, “ABC”, “La Vanguardia”, “Interviu” o “Antena 3”, así como las acciones violentas (especialmente el envio de paquetes bomba a juzgados, periodistas e instituciones) en solidaridad con la lucha de lxs presxs fueron aumentado esta brecha. Y el colofón lo constituyó la detención de varios anarquistas madrileños y la criminalización de los presos FIES más activos en noviembre del año 2000.

A raíz de la primera movilización colectiva de los presos FIES (un ayuno y txapeo de 4 días en marzo del 2000) las Instituciones Penitenciarias y los grupos más reaccionarios de carceleros (respaldados por el sindicato ACAIP) desataron una cruenta represión contra los presos más activos: traslados continuados, intervención de las comunicaciones, sanciones administrativas, regresiones de grado, palizas, malos tratos, etc. Y en la calle lxs anarquistas más activxs fueron objeto de seguimientos, intervención de teléfonos y apartados postales, enjuiciamientos, circulación de desinformaciones, etc, que culminaron con el citado montaje de noviembre de 2000.

Para el fragmentado movimiento libertario y anarquista, o al menos para parte de él, esta lucha supuso recuperar una serie de debates inconclusos desde la llamada Transición: el ilegalismo y la violencia revolucionaria (atracos, bombas, sabotajes…), el encierro punitivo, preventivo y/o terapéutico (cárceles, centros de menores y psiquiátricos, presxs políticos vs sociales, qué hacer con violadores y pederastas, etc); la necesidad de estructuras y/o respuestas antirrepresivas y el apoyo a presxs/fugadxs/represaliadxs; la solidaridad y el sectarismo entre organizaciones y grupos; las nuevas formas organizativas informales; masculinización de las luchas…

Anarquistas implicadxs en la lucha contra el FIES

BIBLIOGRAFIA:

Xoxe Tarrio, “Huye hombre huye. Diario de un preso FIES”, Virus, 1997.

Patxi Zamoro, “A ambos lados del muro”, Txalaparta, 2005.

Juanjo Garfia, “Adios prisión” Txalaparta, 1996.

Claudio Lavazza, “Autobiografia de un irreductible”, Ediciones Autónomas, 2010.

Javier Avila Navas, “Un resquicio para levantarse. Una historia subjetiva de la APRE”, Tokata, 2013.

FILMOGRAFIA:

“Horas de luz”, dirigida por Manolo Matji en 2004.

Nota: FIES (Fichero de Internos de Especial Segumiento), es un sistema de vigilancia y control de presxs instaurado por un gobierno del PSOE el 6 de marzo de 1991. Este sistema se basa en recopilar la mayor cantidad posible de información acerca de cada presx (información procesal, judicial, penitenciaria, médica, personal, etc) y gestionar todo lo relativo a lxs presxs directamente desde el Centro Directivo de Instituciones Penitenciarias (antigua DGIP). A lxs presxs incluidos en el fichero se les intervienen, limitan y controlan todas las comunicaciones (con otrxs presxs, familiares, amigxs, incluso abogadxs), se les impide compartir celda, se les realizan habitualmente registros y traslados, se les imponen condiciones más estrictas para lograr permisos y/o la libertad condicional (en vez del habitual cumplimiento de los 2/3 de la condena, haber cumplido 3/4), y normalmente se les suele mantener en aislamiento (clasificadxs en “régimen cerrado” o “primer grado”). Hay 5 categorias dentro del FIES:

– FIES 1 (“Control Directo”): pres@xs que han participado en motines, intentos de fuga o altercados con funcionarixs y/o autoridades.

– FIES 2 (Antiguamente denominado “Narcotraficantes” , y hoy en día “Delincuencia Organizada”): incluye a presxs vinculad@xs a grupos organizados relacionados con el narcotráfico.

– FIES 3 (“Bandas armadas”): personas vinculadas a bandas armadas o grupos terroristas.

– FIES 4 (“Funcionarios de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de las Instituciones Penitenciarias”): para garantizar su seguridad en prisión.

– FIES 5 (“Caracteristicas Especiales”): incluye a delincuentes cuyas actuaciones han generado “alarma social”, especialmente si son extranjeros, a colaboradorxs de la justicia o la policia, a miembrxs de bandas callejeras como “Latin kings”, skinheads, antifascistas o ultras del futbol, y anteriormente incluía a los insumisos al servicio militar.

Más información sobre la lucha contra el FIES en Tokata

La lucha contra el FIES

Entrevistamos a José Antonio López Cabrera, que nos habla del motín de Quatre Camins de mayo de 2002; de la terrible represión que trajo como represalia a los presos participantes; de las condenas penales que les han caído a dieciseis personas, dieciseis años después; de las similitudes de aquella situación con las luchas actuales, y de cómo las cosas no han dejado de empeorar aún más desde entonces tanto en las cárceles catalanas como en las del resto del Estado español.

Relato y lúcido análisis de lo sucedido

Noticia tergiversada del juicio en un falsimedio

La lucha contra el FIES Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Hacemos un balance provisional de lo sucedido antas, durante y después de la huelga de hambre colectiva que hicieron lxs presxs en lucha durante la primera quincena de mayo. Rosa Giménez nos da las últimas noticias sobre la situación de su hijo Francisco, preso enfermo de cáncer por cuya excarcelación está luchando. Hablamos finalmente del Guántanamo español, o sea, del régimen de excepción que se aplica a las personas presas acusadas de “yihadismo”, en el que se vulneran impunemente sus derechos humanos.

Huelga de hambre 1 de mayo 2018 La cárcel mata La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Reproducimos, ya que así nos lo pide, la carta de Mohamed  Achraff, preso en la cárcel de Campos del Río (Murcia), carta en la que denuncia la situación de exterminio a la que se encuentra sometido. Lleva en aislamiento toda su condena (17 años), en régimen FIES y bajo el protocolo de prevención contra la radicalización en prisiones. Mohamed lleva denunciando su situación durante toda la condena así como la de otros compañeros, solidarizandose con ellos de manera activa ante los juzgados e instituciones penitenciarias. Participó en la campaña de denuncia contra las torturas y malos tratos en prisión (Cárcel=Tortura) a pesar de que no se le reconoció por estar catalogado como preso yihadista por la SGIP. Ha estado más de 40 días en huelga de hambre entre marzo y abril por los abusos, provocaciones y maltrato a que le someten constantemente. Con las comunicaciones intervenidas (esta carta tiene fecha de 15 de marzo y la recogemos el 1 de junio) y a pesar de tener ganadas varias sentencias en la Audiencia Nacional para mantener comunicación telefónica con compañeros, desde la dirección de los centros penitenciarios por donde ha pasado no acataban dichas sentencias negando su derecho reconocido.

Actualmente se está endureciendo dicha circular con una propuesta no de ley que ha sido debatida en el congreso. El contenido del debate se encuentra en este enlace. Dicho protocolo es un proyecto de exterminio donde se somete a los presos a los abusos constantes de carceleros, aislamiento extremo, incomunicación  y control total donde toda potestad sobre sus vidas pasa por la dirección de las prisiones. Esta política de exterminio ha llevado a la muerte a Samira Yerou en la cárcel de Brieva. Desde su detención en Turquía recibió palizas por parte de la policía española y en todos los centro por donde pasó por los carceleros. Toda esta situación la tiene denunciada Mohamed en los juzgados. Se le negó la posibilidad de ver a su hijo,  sometida a acoso, vejaciones, trato inhumano, privación de su derecho a la libre religión (y  estudios), privación de poder comunicarse con su familia y amigos, aplicación del FIES 5. Dejamos enlace de la noticia de su muerte de un artículo vergonzoso que aparece en la prensa del régimen.

Carta de Mohamed Achraf del 15-03-2018 desde el C.P. de Murcia 2:

(…) Te escribo desde la cárcel de Murcia 2, donde llevo desde el 06-03-2018 aguantando las torturas y malos tratos del director y subdirector de seguridad, sus coacciones y amenazas, odio y discriminación contra mí y contra mis compañeros presos políticos islamistas que nos encontramos en el módulo de aislamiento. Nos tienen separados en varias galerías, se niegan a reagruparnos en la misma galería y se niegan a sacarnos juntos al patio. Los responsables de ésta cárcel alegan excusas falsas como el adoctrinamiento (?!!) ¿Cómo nos vamos a adoctrinar entre nosotros si estamos condenados por lo mismo, pensamos lo mismo, actuamos de la misma manera, tenemos las mismas ideas, los mismos pensamientos, la misma religión, la misma fe, las mismas afinidades y la misma ideología? Utilizan esas excusas falsas para violar nuestros derechos. El día 08-03-2018 me informó el jefe de módulo de que hay una orden del director y subdirector de seguridad de no sacarme al patio con ningún musulmán ni árabe. En acto de discriminación y odio por motivos políticos e ideológicos.

Nos prohíben estar juntos en la misma galería y salir juntos al patio, y en consecuencia nos prohíben hablar nuestro idioma y practicar nuestra religión y cultura. Me obligan a salir al patio con no musulmanes o quedarme en la celda. Lo mismo hacen con mis compañeros.

En su política criminal e inquisidora los responsables de ésta cárcel y de todas las cárceles siguiendo el guión de sus amos de la SGIP, y del ministerio del interior, llevan una campaña de persecución, acoso y hostigamiento contra los presos musulmanes y los presos políticos islamistas. Es una inquisición declarada. Persiguen, acosan, coaccionan, presionan y amenazan a cualquier preso musulmán sea político o no. Les prohíben rezar en el patio, y practicar su religión. Aquí en el módulo de aislamiento los responsables de ésta cárcel han encargado al carcelero de la oficina de seguridad de hacer el trabajo sucio, cuando llega un preso político islamista lo coacciona y amenaza para no rezar en el patio y no practicar su religión como hizo con varios compañeros. Le denunciaré por esos hechos gravísimos.

Por todas esas violaciones de nuestros derechos humanos fundamentales y penitenciarios he iniciado una huelga de patio el 09-03-2018 y una huelga de hambre el 12-03-2018, hasta que cesen las torturas, malos tratos, coacciones, amenazas, discriminación y odio político e ideológico contra nosotros, y hasta que nos reagrupen en la misma galería y hasta que nos saquen juntos al patio.

Todos los presos políticos los reagrupan en las mismas galerías y en los mismos módulos y les sacan juntos al patio; vascos, gallegos, catalanes etc., menos nosotros. Hay algunas cárceles que tienen reagrupados a los presos políticos islamistas en las misma galería, y en el mismo módulo y les sacan juntos al patio como en Puerto 1, Albolote, A Lama, Teixeiro, Palencia, Villabona, León, Valdemoro y Meco. Aquí se niegan a notificarme la orden contra nosotros y se niegan a darme los motivos detallados y objetivos. Echan la pelota unos a otros: los responsables de esta cárcel echan la culpa a los responsables de la SGIP, y esos les echan la culpa a ellos y los carceleros echan la culpa a los dos.

He solicitado que me autoricen vuestros teléfonos, pero se niegan desobedeciendo los autos que tengo ganados, los denunciaré por eso. Que se publique y que sepa la opinión pública lo que hacen con nosotros y conmigo especialmente. Y que protesten contra la injusticia. (…)

Desde dentro La lucha contra el FIES Presxs "políticxs"

Nos escribe Ben Jaddus Habane que se puso en huelga de hambre y sed a finales de mayo para defenderse de una acusación falsa de “yihadismo” por la que le habían incluido en FIES 5 y se le denegaba la progresión de grado de tratamiento manteniéndole en régimen cerrado. Aunque, al parecer, el expediente disciplinario fue archivado, le siguen teniendo en FIES 5 y en primer grado, por lo que ha reanudado la huelga de hambre, por los motivos y en las condiciones que nos relata a continuación.

Cárcel del Puerto III, 2-VII-2017

Hola, vengo con toda mi humildad a pedirles ayuda , ya que los verdugos vulneran todos mis derechos.  le escribo por los siguientes motivos, me puse en huelga de hambre y de sed y viendo que los verdugos, tanto médicos como funcionarios, viendo que no hacían nada me tuve que quitar de la huelga de sed, pero sigo en huelga de hambre. No se qué tiempo más voy a durar, por eso cuando me saquen al hospital, espero que me ayudéis. Otra de las cosas es que me meten en FIES 5 sin  motivo alguno , ya que la mentira se descubrió, se me sobreseyó el parte, pero el FIES 5 sigo con él, no me ponen el motivo de por que sigo en FIES, han hecho una mentira para meterme el FIES y por ello sigo en huelga de hambre y seguiré. Y que sepáis que siempre buscan motivos falsos para meterme siempre chapado y sigo chapado, me desnudan, me echan mantas mojadas y esposado y, claro, con gomazos, con porras de goma, y las mantas mojadas son para que no se noten los moratones, os mando parte médico. Y el FIES, claro, como saben que soy palestino  y no tengo a nadie y llevan toda mi condena torturándome y he hecho escritos a los jueces  y ni fu ni fa, que pasan de todo, claro, como soy palestino, pues todos los jueces pasan de todo. Toda la condena que llevo pagando, la mayoría me lo han metido ellos. ¿Para qué? Pues para coger bajas, y ya, de tantas palizas que me han dado tengo una lesión en el hombro ya de por vida y ya no puedo más. Todo lo que escribo unas veces llega, otras no. En Puerto I me han abierto las cejas y como si nada. En Valladolid igual, palizón y primer grado y conducción y así llevo toda mi vida penitenciaria y ya no me queda otra que morir luchando, me han dejado mentalmente fatal de las torturas, físicamente fatal, porque las piernas las tengo destrozadas de los gomazos y el hombro y ni siquiera el médico me ve y tengo muchas pruebas como las que le mando y muchas más, y lo único que hacen es pegarme y el juez me condena. Al juez de Valladolid, de guardia, le eché un escrito para formular una denuncia y un año y cuatro meses y ni fu ni fa, pasando de todo y es por lo cual les pido ayuda y socorro, porque se que me van a dejar morir de hambre y por eso les escribo. Es, por si muero, que mi muerte no sea en balde, que se sepa que aquí torturan a la gente.  Atentamente, un cordial saludo.

Ben Jaddus Habane

Lo que sigue viene escrito en la parte de atrás del auto del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria Nº 10 de Andalucía en el que, de manera para nosotros confusa, se menciona el sobreseimiento del expediente por el que se incluyó a Ben Jaddus en FIES 5.

Se me archiva el auto por el cual me meten en FIES 5, el parte se me ha archivado, pero no comprendo, ya que no lo pone, el motivo por el que sigo en FIES 5, ya que el motivo es supuestamente este parte. Por eso sigo en huelga de hambre y os agradezco que os hayáis preocupado por mí y que sepáis. Vuestra carta me ha llegado el día 29-VI- 20176, me supongo que me la habrán tenido retenida (…). Preguntáis que si tengo abogado, pues no lo tengo , yo no necesito abogado, solo necesito que publiquéis mi caso y el motivo de la huelga de hambre, ya que todo lo que ponen sobre mi en sus papeles es mentira y solo hacen que acribillarme. Os mando algunos de ellos para que veáis cómo voy y que sigo en huelga de hambre. Me había quitado porque era ramadán y cuando ha terminado ramadán me he puesto otra vez y sigo luchando y no voy a parar hasta que me pongan la verdad por delante y que no vulneren mas los derechos de los presos , porque yo me voy en libertad en siete meses, pero ¿qué pasa con el resto de los presos? Van a seguir vulnerando los derechos de los presos que se quedan aquí, da igual de qué raza son y de qué religión son, cuando vulneran los derechos de todos los presos en general. Yo empecé el 17-III-1997 y termino el día 14-I-2018, a pulso y toda la condena chapado en primer grado, nada más que porque no estoy de acuerdo con ellos, ni con sus leyes. Antisistema total. Solo porque les benefician a ellos y perjudican a los demás, humillan, torturan, se ríen y llevo viendo eso y cada vez va peor, solo benefician a violadores, asesinos de familia, a los pederastas. Trabajan en economatos, cocina y en los mejores destinos y a los presos comunes nos hacen la vida imposible y a mi me han buscado cuatro sumarios que el último es el que estoy pagando ahora, si no, ya estaría en la calle hace tiempo, o sea, años.

Bueno, con un cordial saludo por hacer que nuestras voces sean escuchadas, aunque somos pocos, pero yo soy uno de ellos. Gracias por vuestra labor y que siga la lucha por la verdad.

Ben

La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Veintiuna horas sin ver ningún rostro ajeno. A veces incluso, si no hay espejo, ni siquiera el propio. Veintiuna horas sin estímulos, en silencio, sin conversación, sólo con tus propios pensamientos. Veintiuna horas sin actividad física. Veintiuna horas sin poder fijar la vista en el horizonte.

El régimen de aislamiento en la prisión impone un régimen de vida a las personas presas basado en el encierro en soledad durante la mayor parte del día, entre dieciocho y veintiuna horas. Hay personas que están días, otros meses, y otros incluso años, a pesar de que las normas internacionales para el tratamiento de las personas reclusas, conocidas como las “Reglas Nelson Mandela”, establecen que el tiempo máximo de reclusión en aislamiento tiene que ser de quince días.

Este sistema de vida se impone como tratamiento permanente, medida regimental a los preventivos, sanción puntual o medio coercitivo. A lo largo del 2016 pasaron por el régimen de aislamiento en las prisiones catalanas un total de 2.156 personas: 1.487 por haber sido sancionadas y 669 por haber sido clasificadas en primer grado del tratamiento penitenciario.

Si partimos de la premisa constitucional que la prisión, en principio, tiene que actuar como agente de reinserción de las personas presas y, por lo tanto, a una vida en comunidad, ¿qué sentido tiene el aislamiento? Se mantiene afirmando que estos tratamientos funcionan, mientras las personas presas se autolesionan o, incluso, llegan a suicidarse. Ante estos resultados, ¿por qué se sigue aplicando como tratamiento penitenciario?

El Relator Especial de las Naciones Unidas para cuestiones de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes ha recomendado en numerosas ocasiones a todos los países prohibir la reclusión en aislamiento de las personas presas, excepto en circunstancias excepcionales y, en estos casos, por el menor tiempo posible. Entendemos que la reclusión en aislamiento de más de 15 días tiene que ser prohibida dado que numerosos estudios han mostrado que puede causar un daño mental crónico. El aislamiento prolongado genera situaciones que pueden llegar a ser consideradas como tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Además de la vulneración de derechos humanos que supone, es injustificada, por anacrónica e ineficaz.

¿Una sociedad democrática del siglo XXI se puede permitir seguir perpetuando una institución como el aislamiento? A pesar de que la competencia legislativa es del Estado Español, Cataluña en el marco de la ejecución penal puede dejar de aplicar el régimen de aislamiento.

Las entidades y las persones firmantes exigimos que:

– Que el Parlamento de Cataluña se pronuncie sobre la necesidad de suprimir el régimen de aislamiento del sistema penitenciario catalán, para no ser compatible con la dignidad humana ni con el principio de reinserción social.

– Que con el objetivo de dar pasos firmes hacia este objetivo, inste en el Gobierno catalán a respetar la legalidad internacional y, en consecuencia, a aplicar únicamente el aislamiento de forma absolutamente excepcional y exclusivamente como sanción, con una duración inferior a quince días, dejando de aplicarse en cualquier de los otros supuestos previstos en la normativa vigente.

21hores.cat

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La lucha contra el FIES Política criminal

Juicio los días 21, 22, 23, 24, 27,28 de febrero y el 3 de marzo del 2017 en la Ciutat de la Justicia, contra los presos que en el 2002 iniciaron una huelga de brazos caídos que la institución de servicios penitenciarios, y sus organizaciones sindicales de carceleros, transformaron en motín.

“Las prisiones, donde el equilibrio del poder es tan desigual, tienden a ser lugares brutales y abusivos a menos que se haga un gran esfuerzo para controlar los impulsos básicos de los guardias. No es que uno ponga manzanas podridas en un buen barril. Ponemos manzanas buenas en un barril podrido. El barril corrompe todo lo que toca.
Philip G. Zimbardo – Universidad Stanford

La memoria olvidada

Cuando la lucha colectiva anticarcelaria que se inició a finales de 1999, conocida como lucha contra del FIES, se encontraba en sus últimos estertores, nos dejó una olvidada muestra más de organización en el interior de las prisiones, con la convocatoria de una huelga indefinida de brazos caídos en la cárcel de Quatre Camins de Barcelona.

Dicha huelga la iniciaron más de 150 presos del módulo I, casi su totalidad, en la prisión de Quatre Camins, un martes 28 de Mayo del 2002, creando un comité de huelga con 12 puntos de reivindicación. La propuesta consistía en una lucha de resistencia pasiva, en la que los presos se negaban a realizar trabajos de cualquier tipo, señalando que en caso de no atender a las demandas, la protesta iría en aumento, abriendo la posibilidad de negarse a entrar en las celdas o dar comienzo a una huelga de hambre.

Desde 1993 no se conseguía una participación tan masiva en una prisión, y la importancia de dicha propuesta, se vio reflejada en que también la secundaron presos con permisos de salida.

Los sucesos tuvieron una rápida y fugaz repercusión en los grandes medios de prensa que, como es habitual, no recogieron los verdaderos motivos de la huelga, sino la versión oficial de portavoces de sindicatos de carceleros e institución penitenciaria. Sobre la voz de los presos y sus reivindicaciones, absoluto silencio, transformando una protesta colectiva de desobediencia, en un motín, con lo que posteriormente se justificaría el asalto de la prisión por parte de los mossos d’esquadra y carceleros llegados de otras prisiones, y las consiguientes torturas, malos tratos, humillaciones y traslados que se producen en este tipo de situaciones y que suelen justificar con “la fuerza necesaria”.

Los grandes titulares de todos los medios de prensa masivos difundieron que las personas presas se negaban a hacer las tareas básicas de la prisión si no les pagaban, como las de limpiar sus celdas, el patio, ir a los talleres, etc…, pero la verdad era completamente diferente.

Desde hacía meses y en un breve periodo de tiempo, algunas de las personas presas venían alertando y denunciando públicamente a través de grupos de apoyo, la situación de recurrentes muertes de personas presas, por lo que consideraban continuadas negligencias de desatención médica. Si alguna persona presa decía algo al respecto, era llevada a aislamiento.

En el módulo, los presos comentaban la necesidad de hacer alguna cosa al respecto, pues era algo que les afectaba a todos y cualquiera podía ser el siguiente.

La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Cárcel=Tortura La lucha contra el FIES

El 6 de marzo de 1991, a través de una Circular de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP), se oficializaba en España lo que después se ha conocido como ‘el régimen FIES’, apelado también “la cárcel dentro de la cárcel”.

La realidad era algo más compleja: ya desde el año 1979, año en que se aprobó la Ley Orgánica General Penitenciaria –primera Ley orgánica de aquella naciente democracia–, se reconocía en España la posibilidad de aplicar a los internos, en cumplimiento o preventivos, un régimen que se denominaba “cerrado”, en contraposición al “abierto” que se aplicaba a los presos en tercer grado, pero también al “ordinario”, que se preveía para la generalidad de los reclusos, preventivos o clasificados en segundo grado.

El régimen “cerrado” estaba previsto en la citada Ley General Penitenciaria para los internos de especial peligrosidad, y también para aquellos que, sin ser peligrosos, resultaran “inadaptados a los regímenes abierto y ordinario”, como si la adaptación a la vida en prisión fuera un fin en sí mismo, y no un medio para la reinserción social y, en definitiva, para la adaptación a la vida en libertad.

En cuanto al contenido de ese régimen cerrado, la ley y el reglamento que la desarrollaba no contenían más que las líneas generales, de modo que la concreción de las condiciones en que se desarrollaba la vida de estos internos se dejó al albur de la propia DGIP, quien a través de instrucciones, circulares, protocolos y ordenes de Servicio fue llenando el vacío normativo al respecto.

Para muestra, un botón: el 2 de agosto de 1991 se dictará una circular reguladora de las condiciones de vida de los internos en régimen cerrado, que establece que pasarán 22 horas solos en su celda, sin efectos personales, con tan sólo la ropa que lleven puesta y una muda, no pudiendo acostarse más que en las horas de descanso, y debiendo situarse al fondo de la celda cuando aparezca el funcionario. Se les permitirá salir al patio dos horas, en las que tan sólo podrán coincidir con otro interno. Del mismo modo, se prevén registros diarios de las celdas, así como cacheos en todas las entradas y salidas de la celda.

La lucha contra el FIES Política criminal