Categoría: La lucha contra el FIES

Entrevistamos a José Antonio López Cabrera, que nos habla del motín de Quatre Camins de mayo de 2002; de la terrible represión que trajo como represalia a los presos participantes; de las condenas penales que les han caído a dieciseis personas, dieciseis años después; de las similitudes de aquella situación con las luchas actuales, y de cómo las cosas no han dejado de empeorar aún más desde entonces tanto en las cárceles catalanas como en las del resto del Estado español.

Relato y lúcido análisis de lo sucedido

Noticia tergiversada del juicio en un falsimedio

La lucha contra el FIES Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Hacemos un balance provisional de lo sucedido antas, durante y después de la huelga de hambre colectiva que hicieron lxs presxs en lucha durante la primera quincena de mayo. Rosa Giménez nos da las últimas noticias sobre la situación de su hijo Francisco, preso enfermo de cáncer por cuya excarcelación está luchando. Hablamos finalmente del Guántanamo español, o sea, del régimen de excepción que se aplica a las personas presas acusadas de “yihadismo”, en el que se vulneran impunemente sus derechos humanos.

Huelga de hambre 1 de mayo 2018 La cárcel mata La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Reproducimos, ya que así nos lo pide, la carta de Mohamed  Achraff, preso en la cárcel de Campos del Río (Murcia), carta en la que denuncia la situación de exterminio a la que se encuentra sometido. Lleva en aislamiento toda su condena (17 años), en régimen FIES y bajo el protocolo de prevención contra la radicalización en prisiones. Mohamed lleva denunciando su situación durante toda la condena así como la de otros compañeros, solidarizandose con ellos de manera activa ante los juzgados e instituciones penitenciarias. Participó en la campaña de denuncia contra las torturas y malos tratos en prisión (Cárcel=Tortura) a pesar de que no se le reconoció por estar catalogado como preso yihadista por la SGIP. Ha estado más de 40 días en huelga de hambre entre marzo y abril por los abusos, provocaciones y maltrato a que le someten constantemente. Con las comunicaciones intervenidas (esta carta tiene fecha de 15 de marzo y la recogemos el 1 de junio) y a pesar de tener ganadas varias sentencias en la Audiencia Nacional para mantener comunicación telefónica con compañeros, desde la dirección de los centros penitenciarios por donde ha pasado no acataban dichas sentencias negando su derecho reconocido.

Actualmente se está endureciendo dicha circular con una propuesta no de ley que ha sido debatida en el congreso. El contenido del debate se encuentra en este enlace. Dicho protocolo es un proyecto de exterminio donde se somete a los presos a los abusos constantes de carceleros, aislamiento extremo, incomunicación  y control total donde toda potestad sobre sus vidas pasa por la dirección de las prisiones. Esta política de exterminio ha llevado a la muerte a Samira Yerou en la cárcel de Brieva. Desde su detención en Turquía recibió palizas por parte de la policía española y en todos los centro por donde pasó por los carceleros. Toda esta situación la tiene denunciada Mohamed en los juzgados. Se le negó la posibilidad de ver a su hijo,  sometida a acoso, vejaciones, trato inhumano, privación de su derecho a la libre religión (y  estudios), privación de poder comunicarse con su familia y amigos, aplicación del FIES 5. Dejamos enlace de la noticia de su muerte de un artículo vergonzoso que aparece en la prensa del régimen.

Carta de Mohamed Achraf del 15-03-2018 desde el C.P. de Murcia 2:

(…) Te escribo desde la cárcel de Murcia 2, donde llevo desde el 06-03-2018 aguantando las torturas y malos tratos del director y subdirector de seguridad, sus coacciones y amenazas, odio y discriminación contra mí y contra mis compañeros presos políticos islamistas que nos encontramos en el módulo de aislamiento. Nos tienen separados en varias galerías, se niegan a reagruparnos en la misma galería y se niegan a sacarnos juntos al patio. Los responsables de ésta cárcel alegan excusas falsas como el adoctrinamiento (?!!) ¿Cómo nos vamos a adoctrinar entre nosotros si estamos condenados por lo mismo, pensamos lo mismo, actuamos de la misma manera, tenemos las mismas ideas, los mismos pensamientos, la misma religión, la misma fe, las mismas afinidades y la misma ideología? Utilizan esas excusas falsas para violar nuestros derechos. El día 08-03-2018 me informó el jefe de módulo de que hay una orden del director y subdirector de seguridad de no sacarme al patio con ningún musulmán ni árabe. En acto de discriminación y odio por motivos políticos e ideológicos.

Nos prohíben estar juntos en la misma galería y salir juntos al patio, y en consecuencia nos prohíben hablar nuestro idioma y practicar nuestra religión y cultura. Me obligan a salir al patio con no musulmanes o quedarme en la celda. Lo mismo hacen con mis compañeros.

En su política criminal e inquisidora los responsables de ésta cárcel y de todas las cárceles siguiendo el guión de sus amos de la SGIP, y del ministerio del interior, llevan una campaña de persecución, acoso y hostigamiento contra los presos musulmanes y los presos políticos islamistas. Es una inquisición declarada. Persiguen, acosan, coaccionan, presionan y amenazan a cualquier preso musulmán sea político o no. Les prohíben rezar en el patio, y practicar su religión. Aquí en el módulo de aislamiento los responsables de ésta cárcel han encargado al carcelero de la oficina de seguridad de hacer el trabajo sucio, cuando llega un preso político islamista lo coacciona y amenaza para no rezar en el patio y no practicar su religión como hizo con varios compañeros. Le denunciaré por esos hechos gravísimos.

Por todas esas violaciones de nuestros derechos humanos fundamentales y penitenciarios he iniciado una huelga de patio el 09-03-2018 y una huelga de hambre el 12-03-2018, hasta que cesen las torturas, malos tratos, coacciones, amenazas, discriminación y odio político e ideológico contra nosotros, y hasta que nos reagrupen en la misma galería y hasta que nos saquen juntos al patio.

Todos los presos políticos los reagrupan en las mismas galerías y en los mismos módulos y les sacan juntos al patio; vascos, gallegos, catalanes etc., menos nosotros. Hay algunas cárceles que tienen reagrupados a los presos políticos islamistas en las misma galería, y en el mismo módulo y les sacan juntos al patio como en Puerto 1, Albolote, A Lama, Teixeiro, Palencia, Villabona, León, Valdemoro y Meco. Aquí se niegan a notificarme la orden contra nosotros y se niegan a darme los motivos detallados y objetivos. Echan la pelota unos a otros: los responsables de esta cárcel echan la culpa a los responsables de la SGIP, y esos les echan la culpa a ellos y los carceleros echan la culpa a los dos.

He solicitado que me autoricen vuestros teléfonos, pero se niegan desobedeciendo los autos que tengo ganados, los denunciaré por eso. Que se publique y que sepa la opinión pública lo que hacen con nosotros y conmigo especialmente. Y que protesten contra la injusticia. (…)

Desde dentro La lucha contra el FIES Presos políticos

Nos escribe Ben Jaddus Habane que se puso en huelga de hambre y sed a finales de mayo para defenderse de una acusación falsa de “yihadismo” por la que le habían incluido en FIES 5 y se le denegaba la progresión de grado de tratamiento manteniéndole en régimen cerrado. Aunque, al parecer, el expediente disciplinario fue archivado, le siguen teniendo en FIES 5 y en primer grado, por lo que ha reanudado la huelga de hambre, por los motivos y en las condiciones que nos relata a continuación.

Cárcel del Puerto III, 2-VII-2017

Hola, vengo con toda mi humildad a pedirles ayuda , ya que los verdugos vulneran todos mis derechos.  le escribo por los siguientes motivos, me puse en huelga de hambre y de sed y viendo que los verdugos, tanto médicos como funcionarios, viendo que no hacían nada me tuve que quitar de la huelga de sed, pero sigo en huelga de hambre. No se qué tiempo más voy a durar, por eso cuando me saquen al hospital, espero que me ayudéis. Otra de las cosas es que me meten en FIES 5 sin  motivo alguno , ya que la mentira se descubrió, se me sobreseyó el parte, pero el FIES 5 sigo con él, no me ponen el motivo de por que sigo en FIES, han hecho una mentira para meterme el FIES y por ello sigo en huelga de hambre y seguiré. Y que sepáis que siempre buscan motivos falsos para meterme siempre chapado y sigo chapado, me desnudan, me echan mantas mojadas y esposado y, claro, con gomazos, con porras de goma, y las mantas mojadas son para que no se noten los moratones, os mando parte médico. Y el FIES, claro, como saben que soy palestino  y no tengo a nadie y llevan toda mi condena torturándome y he hecho escritos a los jueces  y ni fu ni fa, que pasan de todo, claro, como soy palestino, pues todos los jueces pasan de todo. Toda la condena que llevo pagando, la mayoría me lo han metido ellos. ¿Para qué? Pues para coger bajas, y ya, de tantas palizas que me han dado tengo una lesión en el hombro ya de por vida y ya no puedo más. Todo lo que escribo unas veces llega, otras no. En Puerto I me han abierto las cejas y como si nada. En Valladolid igual, palizón y primer grado y conducción y así llevo toda mi vida penitenciaria y ya no me queda otra que morir luchando, me han dejado mentalmente fatal de las torturas, físicamente fatal, porque las piernas las tengo destrozadas de los gomazos y el hombro y ni siquiera el médico me ve y tengo muchas pruebas como las que le mando y muchas más, y lo único que hacen es pegarme y el juez me condena. Al juez de Valladolid, de guardia, le eché un escrito para formular una denuncia y un año y cuatro meses y ni fu ni fa, pasando de todo y es por lo cual les pido ayuda y socorro, porque se que me van a dejar morir de hambre y por eso les escribo. Es, por si muero, que mi muerte no sea en balde, que se sepa que aquí torturan a la gente.  Atentamente, un cordial saludo.

Ben Jaddus Habane

Lo que sigue viene escrito en la parte de atrás del auto del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria Nº 10 de Andalucía en el que, de manera para nosotros confusa, se menciona el sobreseimiento del expediente por el que se incluyó a Ben Jaddus en FIES 5.

Se me archiva el auto por el cual me meten en FIES 5, el parte se me ha archivado, pero no comprendo, ya que no lo pone, el motivo por el que sigo en FIES 5, ya que el motivo es supuestamente este parte. Por eso sigo en huelga de hambre y os agradezco que os hayáis preocupado por mí y que sepáis. Vuestra carta me ha llegado el día 29-VI- 20176, me supongo que me la habrán tenido retenida (…). Preguntáis que si tengo abogado, pues no lo tengo , yo no necesito abogado, solo necesito que publiquéis mi caso y el motivo de la huelga de hambre, ya que todo lo que ponen sobre mi en sus papeles es mentira y solo hacen que acribillarme. Os mando algunos de ellos para que veáis cómo voy y que sigo en huelga de hambre. Me había quitado porque era ramadán y cuando ha terminado ramadán me he puesto otra vez y sigo luchando y no voy a parar hasta que me pongan la verdad por delante y que no vulneren mas los derechos de los presos , porque yo me voy en libertad en siete meses, pero ¿qué pasa con el resto de los presos? Van a seguir vulnerando los derechos de los presos que se quedan aquí, da igual de qué raza son y de qué religión son, cuando vulneran los derechos de todos los presos en general. Yo empecé el 17-III-1997 y termino el día 14-I-2018, a pulso y toda la condena chapado en primer grado, nada más que porque no estoy de acuerdo con ellos, ni con sus leyes. Antisistema total. Solo porque les benefician a ellos y perjudican a los demás, humillan, torturan, se ríen y llevo viendo eso y cada vez va peor, solo benefician a violadores, asesinos de familia, a los pederastas. Trabajan en economatos, cocina y en los mejores destinos y a los presos comunes nos hacen la vida imposible y a mi me han buscado cuatro sumarios que el último es el que estoy pagando ahora, si no, ya estaría en la calle hace tiempo, o sea, años.

Bueno, con un cordial saludo por hacer que nuestras voces sean escuchadas, aunque somos pocos, pero yo soy uno de ellos. Gracias por vuestra labor y que siga la lucha por la verdad.

Ben

La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Veintiuna horas sin ver ningún rostro ajeno. A veces incluso, si no hay espejo, ni siquiera el propio. Veintiuna horas sin estímulos, en silencio, sin conversación, sólo con tus propios pensamientos. Veintiuna horas sin actividad física. Veintiuna horas sin poder fijar la vista en el horizonte.

El régimen de aislamiento en la prisión impone un régimen de vida a las personas presas basado en el encierro en soledad durante la mayor parte del día, entre dieciocho y veintiuna horas. Hay personas que están días, otros meses, y otros incluso años, a pesar de que las normas internacionales para el tratamiento de las personas reclusas, conocidas como las “Reglas Nelson Mandela”, establecen que el tiempo máximo de reclusión en aislamiento tiene que ser de quince días.

Este sistema de vida se impone como tratamiento permanente, medida regimental a los preventivos, sanción puntual o medio coercitivo. A lo largo del 2016 pasaron por el régimen de aislamiento en las prisiones catalanas un total de 2.156 personas: 1.487 por haber sido sancionadas y 669 por haber sido clasificadas en primer grado del tratamiento penitenciario.

Si partimos de la premisa constitucional que la prisión, en principio, tiene que actuar como agente de reinserción de las personas presas y, por lo tanto, a una vida en comunidad, ¿qué sentido tiene el aislamiento? Se mantiene afirmando que estos tratamientos funcionan, mientras las personas presas se autolesionan o, incluso, llegan a suicidarse. Ante estos resultados, ¿por qué se sigue aplicando como tratamiento penitenciario?

El Relator Especial de las Naciones Unidas para cuestiones de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes ha recomendado en numerosas ocasiones a todos los países prohibir la reclusión en aislamiento de las personas presas, excepto en circunstancias excepcionales y, en estos casos, por el menor tiempo posible. Entendemos que la reclusión en aislamiento de más de 15 días tiene que ser prohibida dado que numerosos estudios han mostrado que puede causar un daño mental crónico. El aislamiento prolongado genera situaciones que pueden llegar a ser consideradas como tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Además de la vulneración de derechos humanos que supone, es injustificada, por anacrónica e ineficaz.

¿Una sociedad democrática del siglo XXI se puede permitir seguir perpetuando una institución como el aislamiento? A pesar de que la competencia legislativa es del Estado Español, Cataluña en el marco de la ejecución penal puede dejar de aplicar el régimen de aislamiento.

Las entidades y las persones firmantes exigimos que:

– Que el Parlamento de Cataluña se pronuncie sobre la necesidad de suprimir el régimen de aislamiento del sistema penitenciario catalán, para no ser compatible con la dignidad humana ni con el principio de reinserción social.

– Que con el objetivo de dar pasos firmes hacia este objetivo, inste en el Gobierno catalán a respetar la legalidad internacional y, en consecuencia, a aplicar únicamente el aislamiento de forma absolutamente excepcional y exclusivamente como sanción, con una duración inferior a quince días, dejando de aplicarse en cualquier de los otros supuestos previstos en la normativa vigente.

21hores.cat

Adherirse al manifiesto

La lucha contra el FIES Política criminal

Juicio los días 21, 22, 23, 24, 27,28 de febrero y el 3 de marzo del 2017 en la Ciutat de la Justicia, contra los presos que en el 2002 iniciaron una huelga de brazos caídos que la institución de servicios penitenciarios, y sus organizaciones sindicales de carceleros, transformaron en motín.

“Las prisiones, donde el equilibrio del poder es tan desigual, tienden a ser lugares brutales y abusivos a menos que se haga un gran esfuerzo para controlar los impulsos básicos de los guardias. No es que uno ponga manzanas podridas en un buen barril. Ponemos manzanas buenas en un barril podrido. El barril corrompe todo lo que toca.
Philip G. Zimbardo – Universidad Stanford

La memoria olvidada

Cuando la lucha colectiva anticarcelaria que se inició a finales de 1999, conocida como lucha contra del FIES, se encontraba en sus últimos estertores, nos dejó una olvidada muestra más de organización en el interior de las prisiones, con la convocatoria de una huelga indefinida de brazos caídos en la cárcel de Quatre Camins de Barcelona.

Dicha huelga la iniciaron más de 150 presos del módulo I, casi su totalidad, en la prisión de Quatre Camins, un martes 28 de Mayo del 2002, creando un comité de huelga con 12 puntos de reivindicación. La propuesta consistía en una lucha de resistencia pasiva, en la que los presos se negaban a realizar trabajos de cualquier tipo, señalando que en caso de no atender a las demandas, la protesta iría en aumento, abriendo la posibilidad de negarse a entrar en las celdas o dar comienzo a una huelga de hambre.

Desde 1993 no se conseguía una participación tan masiva en una prisión, y la importancia de dicha propuesta, se vio reflejada en que también la secundaron presos con permisos de salida.

Los sucesos tuvieron una rápida y fugaz repercusión en los grandes medios de prensa que, como es habitual, no recogieron los verdaderos motivos de la huelga, sino la versión oficial de portavoces de sindicatos de carceleros e institución penitenciaria. Sobre la voz de los presos y sus reivindicaciones, absoluto silencio, transformando una protesta colectiva de desobediencia, en un motín, con lo que posteriormente se justificaría el asalto de la prisión por parte de los mossos d’esquadra y carceleros llegados de otras prisiones, y las consiguientes torturas, malos tratos, humillaciones y traslados que se producen en este tipo de situaciones y que suelen justificar con “la fuerza necesaria”.

Los grandes titulares de todos los medios de prensa masivos difundieron que las personas presas se negaban a hacer las tareas básicas de la prisión si no les pagaban, como las de limpiar sus celdas, el patio, ir a los talleres, etc…, pero la verdad era completamente diferente.

Desde hacía meses y en un breve periodo de tiempo, algunas de las personas presas venían alertando y denunciando públicamente a través de grupos de apoyo, la situación de recurrentes muertes de personas presas, por lo que consideraban continuadas negligencias de desatención médica. Si alguna persona presa decía algo al respecto, era llevada a aislamiento.

En el módulo, los presos comentaban la necesidad de hacer alguna cosa al respecto, pues era algo que les afectaba a todos y cualquiera podía ser el siguiente.

La lucha contra el FIES Presxs en lucha

Cárcel=Tortura La lucha contra el FIES

El 6 de marzo de 1991, a través de una Circular de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP), se oficializaba en España lo que después se ha conocido como ‘el régimen FIES’, apelado también “la cárcel dentro de la cárcel”.

La realidad era algo más compleja: ya desde el año 1979, año en que se aprobó la Ley Orgánica General Penitenciaria –primera Ley orgánica de aquella naciente democracia–, se reconocía en España la posibilidad de aplicar a los internos, en cumplimiento o preventivos, un régimen que se denominaba “cerrado”, en contraposición al “abierto” que se aplicaba a los presos en tercer grado, pero también al “ordinario”, que se preveía para la generalidad de los reclusos, preventivos o clasificados en segundo grado.

El régimen “cerrado” estaba previsto en la citada Ley General Penitenciaria para los internos de especial peligrosidad, y también para aquellos que, sin ser peligrosos, resultaran “inadaptados a los regímenes abierto y ordinario”, como si la adaptación a la vida en prisión fuera un fin en sí mismo, y no un medio para la reinserción social y, en definitiva, para la adaptación a la vida en libertad.

En cuanto al contenido de ese régimen cerrado, la ley y el reglamento que la desarrollaba no contenían más que las líneas generales, de modo que la concreción de las condiciones en que se desarrollaba la vida de estos internos se dejó al albur de la propia DGIP, quien a través de instrucciones, circulares, protocolos y ordenes de Servicio fue llenando el vacío normativo al respecto.

Para muestra, un botón: el 2 de agosto de 1991 se dictará una circular reguladora de las condiciones de vida de los internos en régimen cerrado, que establece que pasarán 22 horas solos en su celda, sin efectos personales, con tan sólo la ropa que lleven puesta y una muda, no pudiendo acostarse más que en las horas de descanso, y debiendo situarse al fondo de la celda cuando aparezca el funcionario. Se les permitirá salir al patio dos horas, en las que tan sólo podrán coincidir con otro interno. Del mismo modo, se prevén registros diarios de las celdas, así como cacheos en todas las entradas y salidas de la celda.

La lucha contra el FIES Política criminal

El presente estudio elaborado por las organizaciones sociales, académicas y profesionales que constituyen la Coordinadora catalana para la prevención de la Tortura (CPDT), examina las previsiones legales (internacionales y nacionales, por ese orden), las resoluciones jurisprudenciales (de iguales ámbitos), así como las afectaciones a los derechos humanos y las consecuencias psico-sociales, de los denominados Departamentos Especiales de Régimen Cerrado (DERT, en adelante), existentes en los centros de privación de libertad en Catalunya en el último quinquenio.

Para acceder al documento completo entra en este enlace: Informe sobre el aislamiento penitenciario

RESUMEN del INFORME

1. Normativa y Jurisprudencia Internacional en materia de aislamiento

  • Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos de 2015 (también conocidas como Reglas Mandela):

  • La regla nº 38 hace mención a la necesidad que la administración del establecimiento penitenciario vele por atenuar los posibles efectos perjudiciales que el aislamiento tenga sobre las personas.

  • La Regla 43 hace referencia explícita a la prohibición del aislamiento indefinido o prolongado, el encierro en una celda oscura o permanentemente iluminada o la prohibición del contacto del interno con la familia.

  • La regla 44 define el aislamiento como el encierro de una persona sin contacto humano durante un mínimo de 22 horas diarias. Refiriendo también que debe considerarse como el encierro prolongado áquel que se extiende a un período superior a 15 días consecutivos.

  • Las Reglas Penitenciarias Europeas, adoptadas por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 11 de Enero de 2006, establecen en la regla 60.5 que el aislamiento solo se puede imponer en casos excepcionales y por un período definido y tan corto como sea possible. Además, en la regla 102.2 se recuerda que la privación de libertad ya supone en sí misma un castigo para el recluso y que, por tanto, el régimen penitenciario no ha de agravar el padecimiento producido por el encarcelamiento.

Cárcel=Tortura Documentos La cárcel mata La lucha contra el FIES Política criminal

La imposición de unas medidas excepcionales de control a unos internos determinados para su inocuización supuso la culminación de un camino regresivo que traicionó el espirítu reinsertador que inspiró la legislación penitenciaria en sus orígenes. Los Ficheros de Internos de Especial Seguimiento (FIES) fueron creados en los 90 por medio de normativa interna penitenciaria con la intención declarada de recopilar de manera pormenorizada datos específicos sobre internos que, por su conducta, tipología delictiva u otras “características especiales”, representaran un riesgo elevado para la seguridad de los centros penitenciarios. Sin embargo, la mera inclusión en dichos ficheros supone la aplicación de medidas de control exhaustivas y restrictivas de derechos, como el propio Tribunal Supremo reconoció en 2009, obligando a la administración penitenciaria a modificar la regulación sobre los FIES. En 2011, se reformó el Reglamento Penitenciario para avalar la existencia de estas medidas de seguridad más intensas. Lo que había empezado siendo una excepción acabó convirtiéndose en norma, el círculo se había cerrado.

Que el Reglamento Penitenciario haya tenido que ser modificado para incluir mayores medidas de control “frente a las amenazas y los riesgos” de determinados grupos de internos es la constatación de que el modelo de cárcel que se pretendió construir con la Ley Orgánica General Penitenciaria de 1979 ha sido abandonado y, en su lugar, la cárcel se consolida como un lugar de almacenamiento y neutralización del “enemigo”. En efecto, la lucha de la sociedad civil organizada –presos incluidos– durante los años previos a la Transición consiguió que la Constitución recogiera, entre los derechos con mayor nivel de protección, el famoso artículo 25.2, que, lleno de confianza y buenismo, glosa que las penas “estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social”. Esta pretensión –quizás ingenua, pero bienintencionada– de que las prisiones pudieran ser instituciones donde las personas condenadas mejoraran sus carencias y salieran mejor de lo que entraron ha sido deconstruida y vaciada de contenido a lo largo de la vigencia de esta ajada Constitución. Como ha sucedido con otros muchos derechos con reconocimiento constitucional, las herramientas usadas para vaciar de contenido el derecho a la reinserción han sido, en mi opinión, tres.

La lucha contra el FIES