Categoría: Cárceles racistas

Adrián, como portavoz de CIE no, nos habla del informe “CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos” y de algunos otros detalles del sistema de cárceles racistas. Abderrahim lo hace de presos palestinos en manos de Israel y de los del Estado marroquí. Una compañera de Madrid de la convocatoria de una marcha a la cárcel de Navalcarnero para el domingo, 28 de junio y hablamos también de la huelga de hambre de Toni Chavero contra la privación de derechos por el estado de excepción y de la convocatoria por el grupo de presxs en lucha de una huelga de hambre rotativa para septiembre.

 

Cárceles racistas Radio: Tokata Y Fuga

El Estado español es responsable de la muerte violenta de Marouane en Zapadores el pasado 15 de julio de 2019. El informe “CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos” documenta las condiciones en que se produjo esta muerte y el resto de violaciones a los derechos humanos que se cometen en esta cárcel racista. Medio centenar de internos denunció trato intimidatorio, degradante o racista; se encerró a 12 víctimas de trata, 11 menores y a 2 enfermos de VIH. A continuación nos hacemos eco de la nota de prensa en la que se denunció estas situaciones y en la que se presenta el informe.

 “Existe un hecho incuestionable: el Estado español es responsable de la muerte violenta de Marouane en el CIE de Zapadores”, ha asegurado Adrián Vives, portavoz de la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros y el fin de las deportaciones CIE No, durante la presentación del informe CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos. Su afirmación se vio refrendada por el testimonio de Thimbo Samb, que sufrió en carne pròpia el encierro en una de estas cárceles racistas donde se recluye a personas que no han cometido ningún delito, en condiciones inhumanas y sometidas en muchos casos a abusos y malos tratos. Su crimen: la falta administrativa -equivalente al impago de una multa- de carecer de permiso de residencia. La muerte de Marouane Abouobaida es el hecho más grave que ha sucedido en el CIE en los últimos años, pero no el único. En este informe tratamos de visibilizar lo que se intenta ocultar, como las denuncias de violencia policial, el internamiento de víctimas de trata y de menores o los intentos de deportación de personas gravemente enfermas. No se cuenta todo lo que pasa porque la opacidad es intrínseca a los CIE, pero sí que podemos deducir que lo que ocurre en su interior y la falta de interés de las instituciones en evitarlo se debe a que quienes lo sufren son tratados como seres sin derecho a tener derechos.

Marouane tenia 23 años y llegó a España en una patera cargada de sueños, truncados trágicamente al ingresar en Zapadores. Este CIE, como el resto de instalaciones de este tipo existentes en el mundo, es escenario de múltiples y diversas vulneraciones a los derechos humanos generadoras de una permanente angustia en las personas encerradas, que no sólo se sienten terriblemente frustradas al acabar entre rejas en su intento de encontrar unas condiciones de vida dignas sino que además son objeto de todo tipo de arbitrariedades. Este estado emocional puede llevarles a situaciones extremas. El 15 de julio de 2019, Marouane murió de forma violenta en Zapadores sin que hasta el momento se hayan esclarecido las circunstancias que rodearon la versión oficial del suicidio. El jovent marroquí acababa de sufrir una brutal paliza y, estando convaleciente, lo metieron solo en una celda de aislamiento para “protegerlo de sus agresores”, según la policía. Una hora antes de quitarse la vida denunció los dolores que sufría, pero nadie hizo caso.

Diez días después de su fallecimiento, el juez de vigilancia de Zapadores ordenó a la policía la aplicación de 16 medidas referidas a la prevención de los intentos de suicidio y a los criterios para someter a aislamiento. Para Marouane ya era tarde porque ninguna de esas medidas se adoptó en su caso; tampoco tenemos constancia de que se estén aplicando actualmente. Marouane fue uno más de los sin derecho a tener derechos. La Campaña espera que las evidencias de las grabaciones de las cámaras del CIE y los testimonios de sus compañeros de internamiento sirvan para establecer judicialmente las responsabilidades sobre lo sucedido. Desde que se abrieron los CIE en España, al menos diez personas han fallecido entre sus muros o en el traslado forzoso al que las sometieron. En el CIE de València ha habido tres muertes y hay confusión sobre una posible cuarta víctima, por lo que la Campaña ha pedido al Defensor del Pueblo que lo investigue.

CIE de Zapadores: Sin derecho a tener derechos recoge las conclusiones del casi medio millar de visitas que hemos realizado a las persones internas en los dos últimos años. La mitad de quienes son encerrados en Zapadores tienen menos de 30 años, proceden del Magreb y África subsahariana. Durante el promedio de 30 días que permanecen recluidos en el CIE no sólo sufren el deterioro de sus instalaciones (constantes averías en el sistema de refrigeración, agua helada o ardiendo, goteras, malos olores y suciedad en los baños…) y las deficiencias de sus servicios (inadecuada asistencia sanitaria, comida escasa y de poca calidad, falta de información sobre su derecho a abogado de oficio y a pedir protección internacional), sino que muchos cuentan haber padecido malos tratos por parte de la policía. En 2019, la Campaña recibió denuncias de 50 internos por trato intimidatorio, degradante o racista. La mayoría no son hechas públicas porque las víctimas temen las represalias (castigos, deportación inmediata), pero en este informe se da cuenta de un par de casos denunciados ante la justicia: uno se archivó porque -según la policía- el denunciante se retractó y el otro fue deportado sin esclarecer lo sucedido.

Pero además en algunas de estas personas concurren otros factores de vulnerabilidad que hacen que su reclusión no sólo sea injusta e inmoral sino también ilegal. La Campaña ha identificado en el CIE a 12 mujeres posibles víctimas de trata, algunas menores de edad y en algún caso encerradas al mismo tiempo y en el mismo espacio que sus proxenetas. Varias de ellas fueron liberadas y desaparecieron sin que se tenga constancia de que ninguna autoridad haya dado seguimiento a su situación. En los pasados dos años también hemos atendido a 11 menores de edad; la mayoría fueron liberados tras múltiples gestiones, pero nunca debieron ser encerrados. A a pesar de toda la normativa internacional y nacional que prohíbe tajantemente esta práctica, cada vez es más habitual el internamiento de menores sin haber hecho ningún tipo de prueba médica aunque sus rasgos denoten su minoría de edad. Además, identificamos dos enfermos de VIH cuyas vidas corrían peligro si eran deportados porque no podrían seguir el tratamiento en sus países de origen. Uno fue liberado, pero recientemente le han abierto un nuevo expediente de expulsión; el otro no fue expulsado en el último momento porque se resistió a subir al avión.

Thimbo Samb: “Las verdaderas mafias son quienes explotan nuestros recursos”

A su cuarto intento de llegar a Europa, lo consiguió, pero no recibió la acogida que esperaba: fue recluido en el CIE de Tenerife, donde sufrió las malas condiciones de habitabilidad de estos centros y la frustación de verse encerrado por el hecho de tratar de encontrar una vida mejor lejos de su país, Senegal. Pese a las dificultades técnicas, Thimbo Samb, logró explicar las circunstancias inhumanas del viaje que se ven obligadas a emprender miles de personas para huir de la miseria, de la guerra, de la persecución… Para Thimbo, las verdaderas mafias no son quienes organizan la travesía sino “quienes explotan nuestros recursos” y les fuerzan a dejar atrás a sus familias y amistades para jugarse la vida. Para conocer más detalles de su relato, se puede contactar directamente con Thimbo.

CIE NO

Cárceles racistas

Leemos un comunicado de uno de los participantes en la huelga de hambre de mayo y comentamos un poco sus vicisitudes, así como las de la de Patxi Ruiz, en su 27º día. Llamamos a una componente de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria que nos cuenta cómo han vivido ellas el estado de excepción en las cárceles y en la calle. Comentamos la muerte de George Floyd y las reacciones populares en diversas partes del mundo, en París, especialmente, desde donde una compañera nos cuenta lo que está sucediendo allí.

Actividad en la calle Cárceles racistas Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Mayo 2020 Internacional Radio: Tokata Y Fuga

El compañero Mohamed Achraf –que sufre un tipo especial de régimen de excepción normalizado destinado a los presos “yihadistas”, una especie de Guántanamo de andar por casa, con un grado muy elevado de incomunicación y privación de derechos– escribe comentando el estado de excepción que sufrimos ahora todxs por la farsa asocial del coronavirus. Se han difundido dos cartas de las que publicamos íntegra la más reciente, más unos fragmentos de la otra. El compañero manifestó hace unos meses su intención de integrarse en el colectivo de presxs en lucha, de cuyos orígenes ya participó allá por el 2015,  y en coordinación con el cual hizo su turno de diez días, del 10 al 20 de febrero, en la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas. Pero es evidente que la intervención de comunicaciones agravada que sufre tiene su eficacia, pues no parece haberle llegado noticia alguna sobre la huelga de hambre colectiva. Como podéis ver, en la carta de abril, Mohamed aún pensaba hacer al resto de compañerxs presxs una propuesta de huelga de hambre colectiva e indefinida, que habrá intentado cursar por correo de prisión a prisión y habrá sido interceptada como, probablemente, las informaciones sobre la lucha colectiva que le estaban destinadas. Su situación es dramática: después de cumplir 14 años, condenado por la audiencia nacional en un proceso que tiene toda la pinta de ser uno de los montajes típicos de ese tribunal de excepción, le mantienen en prisión preventiva, acusado, por otro evidente montaje de los boqueras, la policía y al audiencia nazional, de fomentar una “red de radicalización islamista”. ¡Pero si, durante estos quince años y medio, ha tenido intervenidas hasta las comunicaciones con su abogado! Parece que hay alguna gente que ha decidido ayudarle a contrarrestar la inhumana situación a la que está sometido. Pongámonos todxs de acuerdo para escribirle a Mohamed y sacarle un poco del cementerio para vivos donde le tienen enterrado. Su dirección en la cárcel de A Lama la podéis encontrar en el último enlace de ahí abajo, junto con las de otrxs compañerxs presxs en lucha.

Centro de exterminio de A Lama, 5 de mayo de 2020

¡El sistema fallido, excepcionalmente malo!

Estimado amigo X, un fuerte abrazo, ánimo, fuerza y resistencia hasta la victoria.

Por aquí, en este campo de concentración y de exterminio llamado cárcel de A Lama, sigo luchando y resistiendo contra los abusos, las violaciones de los derechos humanos, las violaciones de los derechos de lxs presxs, las injusticias del sistema y de sus cloacas policiales, carcelarias y judiciales que llevan toda la vida viviendo del chollo del negocio de las cárceles, de los fondos reservados y de otros fondos que salen del bolsillo del pueblo machacado a impuestos; con la falsa excusa de combatir y luchar contra “el crimen y el terrorismo”.

¡Increíble! Vivimos en un mundo que funciona al revés: los malxs se han disfrazado de buenos ¡y se hacen pasar por buenos! Esxs malxs y auténticxs terroristas y criminales del estado de cloacas y de las cloacas del estado. Esxs mediocres, fuerzas del mal absoluto e infinito nos persiguen a lxs buenxs, a lxs inocentes, y crean montajes falsos contra nosotrxs utilizando todos los métodos maquiavélicos y mafiosos contra nosotrxs; participando en orgías ideológicas, donde practican sadismo ideológico contra nosotrxs.

Utilizan la policía política y nos juzgan en juicios políticos en Tribunales de Inquisición. Nos condenan sin ninguna prueba, y a sabiendas de que somos inocentes (sabiendo perfectamente que las causas y sumarios contra nosotrxs son auténticos montajes, chapuzas de muy mala calidad, ¡ni siquiera son de buena calidad!).

Nos encarcelan y nos someten a todo tipo de torturas físicas y psicológicas, como el AISLAMIENTO TOTAL y el CONTROL TOTAL sobre nuestras vidas, restricciones máximas y de todo tipo, condiciones infrahumanas, celdas muy frías y húmedas, falta de calefacción en invierno y falta de ventilación en verano, comida mazo fría que ni es nutritiva ni equilibrada, espacio muy pequeño, patios muy pequeños ¡sin baños ni lavabos!

Nos prohíben tener y usar ropa de abrigo, como las sudaderas y prendas con capucha, gorros, gorras, guantes, bufandas, bragas, pañuelos ¡con todo el frío y la humedad que hace aquí!. Nos prohíben tener y usar CDs. Nos prohíben acceder al gimnasio y no nos dan ningún tipo de actividades programadas (ni culturales, ni educativas, ni deportivas, ni laborales, ni educacionales). Nos encierran 20 horas en celda y tenemos 4 horas de patio (que tampoco se cumplen porque todos los días nos quitan entre 20 y 30 minutos.

Nos tienen totalmente abandonados, marginados y discriminados. Nadie viene a vernos ni a interesarse por nuestra situación (ni psicólogos, ni educadores, ni pedagogos, ni ningún profesional).

Estos módulos de aislamiento (como todos los módulos de aislamiento de este estado criminal y dictatorial) están peor que las cárceles de la dictadura, ¡y mucho peor que Guantánamo!

Esta es la realidad, y para comprobarla y contrastarla, les desafío a que abran las cárceles y módulos de aislamiento a los Medios de Comunicación, a la prensa, a los periodistas y a las asociaciones de derechos humanos. Que les autoricen a entrar, comprobar la situación, y entrevistar libremente a lxs presxs.

El jefe de las cloacas del estado, el ministro del interior, sigue denegando a la prensa y a los periodistas el acceso a las cárceles. ¿Por qué? Porque tiene mucho que ocultar y esconder a la opinión pública, si no, ¿por qué no dejan entrar a la prensa?

En pleno siglo XXI, un estado que se declara de “derecho, democráta y civilizado”, ¿cómo puede explicar su negativa sistemática a abrir las puertas de las cárceles a la prensa y a los periodistas, a las asociaciones de defensa de los derechos humanos y de los derechos de lxs presxs? ¿qué explicación tiene?

Ninguna. Porque temen que se destape su verdadera cara y la verdad y realidad de las cárceles españolas, que son de las más opacas del mundo. Porque incluso en muchos países del mundo, donde las condiciones de las cárceles son infrahumanas (como en Sudamérica, Asia, África, países del Este de Europa y Rusia) abrieron las cárceles a la prensa y a los periodistas. Enseñaron la dramática situación de lxs presxs y la realidad miserable de las cárceles sin ocultar nada; incluso Estados Unidos abrió sus cárceles a la prensa, y muchos países europeos también.

El único país que se niega a abrir las cárceles a la prensa es el estado español. Porque tiene mucho que ocultar y esconder. Las cárceles apestan de tanta corrupción, torturas, malos tratos, violaciones de todos los derechos humanos básicos y de todos los derechos de lxs presxs, y de tantas injusticias que hay en ellas.

Amigo mío, como bien sabes, el sistema es un fracaso y un desastre. Siempre ha sido dirigido (y sigue siendo dirigido) por mediocres, incompetentes, inútiles, ineficientes, mentirosos, corruptos; por las cloacas en todas sus variedades.

Este estado de cloacas nunca ha gestionado bien el país (independientemente de quien gobierne), y mucho menos una crisis. Si la gestión de la crisis del coronavirus en la calle es nefasta, ¡pues imagínate aquí en las cárceles! La gestión de las cloacas carcelarias dirigida por su jefe, el ministro del interior y los directivos, es muy nefasta.

Cortaron todas las comunicaciones de vis a vis y por cristales. ¡Se justifican y se escudan en razones de seguridad y protección de la salud de lxs presxs! ¿Desde cuándo se han preocupado por la salud y la vida de lxs presxs? Nunca, y a los hechos me remito.

La prueba de ello son lxs miles de presxs que han enfermado y muerto en las cárceles españolas, y lxs miles que están enfermxs o muy enfermxs. Sufren abandono, desasistencia médica, y muchxs de ellxs están en fase terminal y se niegan a soltarles.

Cada año mueren más de 200 presxs en las cárceles españolas, una cifra escandalosa. Cada año se enferman o se agravan las enfermedades de miles de presxs. Con estos datos, en un país decente estarían presxs todxs lxs responsables de estos atropellos y crímenes.

Cortar las comunicaciones como excusa para prevenir el contagio en las cárceles. Esto es totalmente falso, ya que los que nos pueden contagiar son lxs carcelerxs y el personal carcelario porque tienen contacto directo con nosotrxs, y esxs siguen saliendo y entrando sin ningún control sanitario, ni test, ni nada. Es más, hay carcelerxs que se niegan a llevar mascarilla. El día 12 de abril, a un compañero de aquí del módulo de aislamiento Samir El Anouki, le dieron una tremenda paliza por reprocharle a un carcelero ¡no llevar mascarilla!

¿Qué sentido tiene cortar las comunicaciones por locutorios si allí no existe contacto físico? ¿Qué sentido tiene cortar los vis a vis si existe menos riesgo de contagio de los familiares y amigxs hacia lxs presxs que con lxs carcelerxs y el personal carcelario? Cortar las comunicaciones tiene sólo un sentido y un único objetivo que es perjudicar, hacer daño y agravar la situación (por sí misma grave y dramática) de lxs presxs, y en consecuencia de sus familiares y amigxs. ¡Aquí no se activó el protocolo sanitario del coronavirus hasta mediados de abril!

Empecé a mandar instancias a la directora de la cárcel de A Lama el 09 de marzo de 2020, quejándome de la falta de activación del protocolo sanitario. Pidiendo que se nos facilite material sanitario (como mascarillas, guantes, geles desinfectantes, material de limpieza e higiene) a lxs presxs, a las ordenanzas presxs, y a lxs carcelerxs. Además de aumentar a dos veces el servicio de lavandería (entre otras medidas), pero ni caso.

Volví a dirigir otras quejas el 12 y 19 de marzo y el 7 de abril. Lo único que hicieron a mediados de abril fue dar mascarillas a lxs carcelerxs y a las ordenanzas. ¡Lo único que nos dieron fue una pastilla de jabón pequeña la última semana de abril!

Reclamé también que pusieran baños y lavabos en los patios del módulo de aislamiento, ¡porque no los hay!. Llevo más de un año pidiendo que se habiliten los patios con baños y lavabos, pero ni caso. ¡Imagínate estar en el patio cuatro horas sin poder ir al baño ni poder lavarte las manos! Lxs presxs se ven obligadxs a orinar en las esquinas del patio. Tampoco hay timbre en los patios. ¡Esa es la señal y prueba de la preocupación de las cloacas carcelarias por la salud de lxs presxs!

Como bien se dice, “las fuerzas de seguridad”, están violando los derechos fundamentales de los ciudadanos (más que nunca) con controles arbitrarios, discriminatorios y racistas. Con multas abusivas por supuestas infracciones inventadas. Con arrestos injustificados. Con palizas como la del otro día a un chaval de origen africano en la puerta de su casa (los policías municipales de Girona se ensañaron con él. Y otros abusos.

Se aprovechan del estado de alarma, que en realidad es un estado de excepción que suelen usar las dictaduras para machacar al pueblo y para violar con total impunidad todos sus derechos.

Es indignante y asquerosa la manía de aplaudir a los que deben “cumplir con su trabajo”. ¿Por qué se aplaude a policías, militares y personal sanitario si están cumpliendo con su deber, ni más ni menos? A los que deberían aplaudir es a todxs lxs trabajadorxs esenciales en todos los sectores. A esxs que facilitan la vida a los demás, y a lxs voluntarixs. Yo no aplaudo a nadie nunca. Mejor es el reconocimiento con hechos a las personas que respetamos y queremos. Los aplausos son un invento de esos sistemas vacíos.

No domino el gallego porque no nos enseñan. Y es lamentable que lo hable muy poca gente.

Y publica mis cartas. Bueno X, cuídate mucho, un fuerte abrazo.

¡Resistir es vencer!

A Lama, 21 de abril de 2020

(…) Sin cometer ningún delito me tienen preso ilegalmente en régimen de aislamiento, desde hace 15 años y medio. El tribunal del orden público, el tribunal de la inquisición (la audiencia nacional) me condenó ilegalmente, injustamente y abusivamente, sin ninguna prueba, a 14 años, que cumplí hace un año y medio. Desde entonces me tienen secuestrado en prisión preventiva acusándome de lo mismo en otro montaje de las cloacas policiales y carcelarias. Ese es el segundo montaje que han montado contra mí, por plantar les cara, resistir a sus abusos y por luchar contra sus violaciones de derechos humanos y de derechos de lxs presxs. Llevo sufriendo todo tipo de torturas y malos tratos y abusos 15 años y medio. A pesar de todo eso sigo resistiendo y luchando con muchos ánimos y mucha dignidad. (…)

(…) Ese sistema de cloacas que presume de democracia y de derecho, ha demostrado y demuestra día tras día su verdadera cara y su verdadero carácter de mentalidad podrida, perversa, sádica y criminal. Ese sistema dictatorial desprecia a los ciudadanos al pueblo y sobre todo a las que no piensan como él, no opinan como él y no actúan como  él. A ese sistema lo único que le importa son sus intereses egoístas, partidistas, tribales y personales, sacrifica al pueblo en los altares de sus falsos dioses, la élite, la oligarquía, el dinero el partido el materialismo, el capitalismo, el colonialismo, el fascismo, el imperialismo y otros. El sistema esta dispuesto hacer cualquier cosa, incluso sacrificar a todo el pueblo, para quedarse en el poder y satisfacer sus privilegios y sus caprichos perversos y macabros. Llevan todo el tiempo sacrificando a la gente y ahora más todavía. Por culpa de este sistema criminal se propagó la pandemia y por su culpa murieron y siguen muriendo miles de personas. Han sacrificado y sacrifican a los que están en primera linea, como los sanitarios, trabajadores de residencia y otros, no dudarían en sacrificarnos a todos y a quien se les ponga por delante. Su gestión frente a la pandemia es nefasta y desastrosa. Mienten más que hablan, cuantas más comparecencias y ruedas de prensa mas confusión, desconcierto y desinformación generaran entre lxs ciudadanxs. Utilizan las mismas artimañas, engaños , falsedades y estrategias de siempre. (…)

(…) Ahora mismo, hoy día, la lucha antisistema y anticarcelaria es mas necesaria que nunca por el deterioro y retroceso de los derechos, y el empeoramiento de nuestra situación tanto las presas como las “ciudadanas libres”. Propuse hace unas semanas a los compañeros presos en lucha en la cárcel una huelga de hambre indefinida y colectiva todos a la misma vez, estoy esperando la respuesta, por mi parte estoy dispuesto a participar con mucho ánimo. Quiero subrayar, que la  solidaridad entre y con nosotras es mas necesaria que nunca, y también la difusión de nuestras cartas y denuncias. Las mías que se difundan con mi nombre, apellidos y datos.

Como diría el poeta activista palestino Mahmoud Darwish en una de sus poesías “América es la peste y la peste es América” y yo digo “el sistema es la peste y la peste es el sistema, el virus es el sistema.”

Mohamed Achraf

Más información en Tokata sobre Mohamed Achraf

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Noticias Sobre La Huelga De Hambre Rotativa De 2019-2020

Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 29-IV-2020]

Cárceles racistas covid19 Huelga de Hambre Mayo 2020

Después de emitir unos fragmentos de la presentación en Valencia, el sábado pasado, del libro “La radicalización del racismo”, por asistir a la cual dejamos de hacer el programa esa semana, conversamos con Gonzalo Tejerina Y Vicent Almela sobre el estado de excepción declarado por la pandemia ficticia del coronavirus, en cuanto afecta a las persona presas, especialmente.

Actividad en la calle Cárceles racistas covid19 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Actividad en la calle Cárceles racistas Sociedad-cárcel

Con la participación de Gonzalo Tejerina, hablamos de las actividades de apoyo a la huelga de hambre rotativa de lxs presxs en lucha que ha habido o está a punto de haber en 11 o 12 diferentes ciudades; de la catástrofe médico-sanitaria en la cárceles del Estado español y del genocidio por abandono que se está ejecutando en ellas, incluidas la reciente muerte, por aplicación de un “protocolo de contención” por sujección mecánica, de Iliass Tahiri, en una cárcel de niños y el archivo de la denuncia por la juez competente (?). Hablamos de la situación de Gabriel Pombo Da Silva, detenido en Portugal, en espera de extradición a manos del Estado español y necesitado de apoyo económico para su defensa jurídica. Convocamos a la próxima presentación en Valencia, por sus autoras, del libro “La radicalización del racismo”, el próximo sábado, 7 de marzo. Leemos la carta de un preso en lucha sobre abandono médico y otros abusos en la cárcel de Murcia II.

Actividad en la calle Cárceles racistas La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Traducimos del catalán  la siguiente entrevista, publicada por Vicent Almela y Guille Larios en el nº 494 de La Directa. Hablan largo y tendido con Ainhoa Nadia Douhaibi, una de las autoras, junto a Salma Amazian, del libro, recientemente editado por el proyecto autogestionario Cambalache, de Oviedo, “La radicalización del racismo. Islamofobia de estado y prevención antiterrorista”, una investigación valiente y radical sobre las raíces históricas, culturales y sociales del racismo antimoro y cómo se reproduce y utiliza desde el Estado en ámbitos como la escuela, la cárcel, los falsimedios o las políticas policiales de “prevención antiterrorista” para construir un enemigo ficticio que justifique maniobras criminalizadoras y mermas de libertad al servicio del régimen totalitario de dominación y explotación imperante y de los intereses de sus beneficiarios. El libro, que describe detalladamente, entre otras situaciones, la del compañero Mohamed Achraf, preso a causa de tales maniobras, que terminó ayer sus diez días de participación en la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de lxs presxs enfermxs, se puede pedir a la editorial y descargarlo en pdf siguiendo el enlace del título. Las imágenes de arriba, que son las de su portada, contraportada y solapas informativas, se pueden ampliar picando sobre ellas para ver mejor su contenido.

“LO QUE SE CONSIDERA O NO TERRORISMO ES UNA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA”

Según Ainhoa ​​Nadia Douhaibi, educadora social y centrada en la investigación sobre racismo institucional y de estado, las políticas preventivas contra el radicalismo que se están aplicando hoy en Cataluña y en en el Estado español están construidas a partir de coordenadas raciales, culturales y religiosas, y no existe un “problema de radicalización” en los términos en que se está formulando. Junto con Salma Amazian, que forma parte del espacio de reflexión y militancia descolonial 1492, acaban de publicar el libro “La radicalización del racismo. Islamofobia de Estado y Prevención antiterrorista” (Cambalache, 2019), donde hacen un repaso sobre cómo se ha construido históricamente el racismo antimoro y como han evolucionado las políticas antiterroristas que afectan a las comunidades musulmanas según los intereses económicos y estratégicos de Occidente.

¿Qué estigma se esconde hoy en día en la palabra moro?

Pues depende de quién y en qué contexto la utiliza. Entre nosotros, por ejemplo, a menudo hablamos de moros y moras y no conlleva ningún estigma ni tiene una connotación negativa. Sin embargo, sabemos que esta palabra lleva implícita una gran carga histórica, política, económica, religiosa y cultural que se ha ido forjando desde antes de la expulsión definitiva de las comunidades árabes de los territorios que hoy controla el Estado español. En la época moderna, los agravios que se ocultan tras la palabra moro van en torno a una construcción bárbara sobre el otro, sobre todo en términos de género masculino. Es una construcción asociada a una cuestión machista, a formas de vida no contemporáneas, generalmente violentas… Hoy, a través de la islamofobia de estado y el racismo institucional, se presenta como una idea asociada al terrorismo y a la de potencial terrorista.

¿En esta construcción del estigma, qué relación histórica existente entre España y Marruecos?

En el Estado español, la palabra moro tiene una connotación muy particular por la relación histórica con el Magreb, pero también por lo que pasó en estos territorios antes de que fueran llamados España. La constitución del siglo XIX fue posible por la negación, la muerte y la invisibilización del moro. España es España porque ha conseguido eliminar el rastro y la huella del moro de su identidad y de su construcción nacional y de estado.

¿Por qué algunos moros están bien considerados socialmente y otros no?

Yo diría que en general no hay una buena imagen de los moros. Pero es cierto que últimamente hay una especie de campaña en torno del moro bueno y el moro malo, que yo creo que tiene que ver con qué grado de moderación tiene su expresión religiosa; qué importancia y qué espacio le otorga a la religión en el espacio público, institucional, administrativo… Si reivindica que la religión va con él a todas partes y vive en relación con esto, es más rechazado que el moro moderado, el integrado, el que acepta que debe modificar su práctica religiosa u ocultarse para encajar bien socialmente. Y esto se hace en beneficio del supremacismo occidental, blanco y laico.

¿Cuándo y cómo se empieza a relacionar el moro con el terrorismo yihadista?

Desde la era colonial moderna hasta hoy ha habido muchos conflictos sociales y bélicos, como la guerra de Bosnia o el conflicto Palestina-Israel, que han apuntalado esta construcción del musulmán como el enemigo del estado y como objetivo a vencer y eliminar. Aunque la cuestión del terrorismo tiene un antes y un después con el 11-S, estos relatos de conflicto bélico estatal han construido o reforzado una idea ya existente del moro musulmán como peligro. Pero como un peligro para los intereses del estado nación capitalista; un orden social, económico, cultural y de género blanco, determinado por la idea de la razón y la ciencia como forma de entender la vida, de unos únicos valores legítimos que determinan el orden ético.

¿A qué intereses responde la construcción de este relato?

En su día esto cumplió unos intereses muy concretos, que eran los intereses de la empresa colonial del momento, con la expansión en el Atlántico, que vendría a construir al otro como explotable. No habría sido posible el desarrollo capitalista e industrial ni nada de lo que hoy en día tenemos si no hubiera habido un sujeto al que podíamos racializar y, por tanto, explotar. Y que nos era igual que muriera en el trabajo, porque detrás teníamos a otro que le podía sustituir. El objetivo de esto era la acumulación de la riqueza y la perpetuación del sistema de clases, y es la base por la que hoy tenemos gas, petróleo y un determinado nivel de vida en las sociedades occidentales. Es también gracias a este relato como los estados pueden justificar su presencia y extracción de recursos en lo que ellos llaman Oriente Medio. No se puede entender que los estados defiendan que existen unos peligros asociados al yihadismo salafista mientras mantienen conversaciones con el máximo mandatario de Arabia Saudí, que es el principal propagador de la ideología wahabí en todos los territorios del planeta. Esta es la ideología que, según ellos, sería la base de los procesos de radicalización.

¿Qué papel tienen los medios de comunicación como maquinaria de alimentación de este relato?

Las instancias políticas y del poder siempre han utilizado los medios de comunicación como un mecanismo que les permite construir una agenda política y priorizar riesgos y importancias según sus intereses. Los medios incluyen, por tanto, dentro del aparato del estado. Asimismo, la misma población que no cuestiona o colabora con el aparato también está contribuyendo, legitimando y creyéndose la amenaza del terrorista y entendiendo la seguridad como una cuestión prioritaria en la vida de las personas. Y, por tanto, no terminan cuestionando o colindante de manera contundente determinadas políticas que a ellos no les afectan de forma directa, pero en el resto sí. La sensación de miedo o de pérdida de poder es tan grande que acaban permitiéndolo y legitimándolo.

Según apuntáis en el libro, “no hay un problema de inmigración ni de ‘terrorismo yihadista’, o ‘crisis de refugiadas’, al menos en los términos en que este debate se está planteando”. ¿Qué queréis decir con esto?

Que la construcción de los problemas sociales se basa en construcciones políticas que responden a los intereses de las facciones de poder que deciden cuál es un problema prioritario y qué no. La agenda política del estado no aborda de la misma manera el problema de la vivienda, que ha causado más muertes, desamparo, precariedad y malestar social que este tipo de terrorismo que ellos llaman yihadismo. Pero el despliegue presupuestario, los efectivos, el relato del poder sobre el problema… Todas estas acciones terminan construyendo una narrativa que la gente de la calle se acaba creyendo. Lo que es considerado terrorismo y lo que no es una construcción política que responde a unos intereses concretos.

¿Qué estrategias han construido los estados para defenderse de este supuesto terrorismo yihadista?

La cuestión principal es que la política antiterrorista global es de carácter preventivo. Esto quiere decir que no viene a juzgar hechos, sino que viene a prevenir que pasen. Por lo tanto, se genera una fase precriminal, donde esta política preventiva debe decidir dónde cree que se generará este problema o donde cree que hay potenciales terroristas. Y esta decisión, en España, se toma a partir de coordenadas raciales, culturales y religiosas en relación con la población árabe-musulmana, paquistaní o del sudeste asiático. Y esto es sumamente peligroso. Lo que sucede es que a la hora de juzgar, como no hay actos delictivos cometidos, esta gente va a juicio sin pruebas, sólo con indicios. A menudo estos indicios son insuficientes o poco concluyentes para poder condenar, y entonces lo que hace el Estado es utilizar el marco legal de la ley de extranjería, que permite la expulsión sumaria con base en razones de “seguridad nacional”. Así, esta aplicación permite que no sea necesario pasar por todas las garantías procesales ordinarias. Por tanto, la ley de extranjería es una punta de lanza para terminar de cumplir lo que el Código Penal no termina o no puede hacer.

En escuelas, centros escolares y comisarías de Cataluña se están empezando a aplicar protocolos de prevención de la radicalización. ¿Cómo funcionan?

Desde que empecé la investigación he tenido mucho interés en saber cuáles eran estos indicadores concretos y por qué son importantes, porque nos dicen lo que la policía y el Estado consideran como señales de alerta en un proceso de radicalización. Pero soy reacia a compartirlos, ya que pueden generar miedos entre las comunidades musulmanas. Básicamente estos indicadores son expresiones de la práctica religiosa, que si no eres musulmán no significa nada, pero si eres musulmán significa un elemento de sospecha. Y aunque podamos estar sensibilizadas, hay personas que cuando se les detallan estos indicadores no paran de verlos en todas partes, porque se les activa la maquinaria psicosocial. Se trata de una criminalización de la práctica religiosa, lo que convierte a todo un sector poblacional en potenciales terroristas hasta que se demuestre lo contrario.

¿Estos protocolos en sí mismos pueden ser agentes de radicalización dentro de las comunidades musulmanas?

Las técnicas y los métodos policiales para detectar la radicalización implican el uso de testigos protegidos que buscan incitar o provocar algún tipo de radicalización oculta. En este tipo de procesos, yo creo que sí se puede dar este supuesto. En Estados Unidos, en el Reino Unido o en el Estado español es un método ampliamente utilizado por los cuerpos policiales. Con el imán de Ripoll quizá pasó algo similar. Cuando salieron las informaciones de que era colaborador del CNI y que había pasado por la cárcel, no puedes evitar preguntarte si se le había aplicado algún protocolo de radicalización, si era una persona idónea para colaborar con la policía y ser introducida en una comunidad para ver si los jóvenes se estaban radicalizando. Creo que no podemos dejar de sospecharlo.

¿Qué peligros conlleva la aplicación de estos protocolos dentro de las comunidades musulmanas?

No puedo hablar por ellas porque no vivo dentro de ellas. Pero en algunas conversaciones que he tenido me cuentan que, cuando hay conciencia sobre la persecución que sufre tu forma de vida y expresión, las personas comienzan a modificar su expresión religiosa externa; a tener miedo de qué conversaciones podrán establecer, de cuáles son las posturas que pueden defender públicamente; qué pueden decir públicamente sobre el conflicto palestino-israelí, sobre la memoria histórica española sobre Al-Andalus. Se provoca que las conversaciones políticas emancipadoras sean coartadas y criminalizadas. Por otra parte, cuando recae sobre ti la sospecha de terrorismo por parte del Estado, te conviertes en paria dentro de tu propia comunidad. Las comunidades de tradición musulmana en una sociedad profundamente racista son un lugar de seguridad para muchas personas. Por tanto, lo que también se está generando son rupturas de lazos sociales que protegen y generan ideas de pertenencia.

En el libro comentáis que la fuerte relación entre la izquierda y el laicismo puede provocar la justificación de discursos islamófobos dentro de estos sectores sociales.

Esta idea de la sociedad avanzada y democrática viene dada por un giro secular. Occidente y el norte global se entienden a sí mismos como una sociedad más democrática porque ha sido capaz de secularizarse, de distinguir religión y estado. Partiendo de esta idea, en en el Estado español, esta relación entre estado y religión en su historia más cercana viene dada por el nacionalcatolicismo franquista. Por lo tanto, hay muchas resistencias a hablar sobre el lugar que debería ocupar la religión musulmana en instituciones públicas o administraciones. Es muy difícil separar estas dos cosas a la hora de tener esta conversación. Constantemente se reproduce esta narrativa sobre “lo que nos costó sacar la iglesia de la escuela, de la universidad y del aparato administrativo del Estado” para argumentar que el Islam tampoco debería tener un lugar. La relación entre el Estado español y la iglesia sigue muy viva y no se dedican tantos esfuerzos a combatir eso como se dedican a combatir al Islam. Cuando decimos que estas narrativas ocultan un velo islamófobo es porque pensamos que en realidad se utilizan para no dejar salir una postura abiertamente islamófoba que en realidad piensa: “Yo no quiero eso cerca de mí”. Y como no es políticamente correcto, utiliza el relato del laicismo para justificarse.

Reflexionáis sobre cómo situarse para hacer una investigación transformadora y crítica sin ser informadoras desde dentro y estar al servicio de la empresa colonial. ¿Qué queréis decir con eso?

Hay una diferencia muy grande entre investigar al estado y su política antiterrorista o estudiar las comunidades musulmanas, sus relaciones, como les afecta, cómo se relacionan las mezquitas y las diferentes corrientes dentro del Islam… Son dos cosas muy diferentes porque son objetos de estudio diferentes. Las grandes investigaciones académicas actuales tienen mucho dinero detrás y obedecen a unos intereses concretos. Nosotros las criticamos porque la producción científica que valida postulados de radicalización, nefasta incluso metodológicamente, es en la que se amparan los estados. Por lo tanto, cualquier persona que colabore con este tipo de producción científica debe saber que colabora con la legitimación del despliegue de políticas públicas del estado. Las instancias de poder no son idiotas, y utilizan población árabe o musulmana que participa en estos estudios para poder decir que han hecho investigación participativa. En nuestro caso hay personas que se han expuesto enormemente para que pudiéramos llevar a cabo nuestra investigación, como es el caso de Mohamed Achraf, con quien hemos mantenido conversaciones vía carta y comunicaciones desde dentro de la prisión. A raíz de estas conversaciones, la institución penitenciaria ha decidido cortarle todas las comunicaciones con el exterior como castigo. Hay gente que pone la vida para que estas conversaciones salgan a la luz.

¿Cuál es vuestra posición respecto a la prevención? ¿Creís que se debería tomar alguna medida que pueda prevenir un atentado como el de las Ramblas?

Esta es una pregunta trampa, porque las coordenadas que me planteas ya incluyen suposiciones que validan la radicalización, la política preventiva antiterrorista, que validan que es un mal menor a asumir porque el mal mayor a evitar es el daño a la integridad y la vida de las personas. Desde aquí no me interesa contestarte, porque estaría validando la reproducción y el desarrollo del racismo en todas sus formas. Lo que creo es que hay que tener estas conversaciones críticas y empezar a plantear modelos de sociedad radicalmente diferentes. Romper el pacto económico racial, pensar la política transformadora desde otro lugar. Las políticas actuales, incluso las críticas o alternativas, no salen de estos paradigmas de prevención sobre los radicalismos y terminan siendo funcionales al orden establecido. No salen de los postulados de prevención clásica, no salen de las teorías de radicalización, no cuestionan, no cambian, asumen las coordenadas y quieren plantear cambios dentro de estas mismas coordenadas. Y eso no es posible.

¿Aparte de iniciar un debate y empezar a cuestionar este relato, veis alguna experiencia de referencia articulada desde las comunidades musulmanas?

En el libro decimos que planteamos muchas preguntas y no tenemos respuestas. Vemos una necesidad urgente de cambiar las coordenadas del relato sobre el terrorismo y su relación con las comunidades musulmanas. Las posibilidades de emancipación de muchas personas atravesadas por la construcción social de la raza y de las opresiones ligadas a ella pasan por cambiar radicalmente los esquemas mentales que tenemos en relación con raza, género, economía, clase… No sé si estamos preparadas como sociedad, a mí al menos no me lo parece. Como propuesta concreta, en relación con las políticas antiterroristas, lo primero que hay que hacer es eliminar y hacer desaparecer los protocolos. Y no nos sirven los protocolos reformistas planteados desde ciertos sectores. No sirven los programas de interculturalidad dentro de la idea de prevención de los extremismos violentos. Es un arma de doble filo muy peligrosa. O se cambia todo el marco o estaremos simplemente sofisticando lo que ya hay, haciéndolo más oculto e invisible, y por tanto más permeable y peligroso.

 

Cárceles racistas Sociedad-cárcel

Empezamos con la necesidad y urgencia de actuar para evitar que Antonio Nieto Galindo, preso en lucha, antiguo miembro de la COPEL, condenado a una cadena perpetua nada encubierta y enfermo de cáncer, sea extraditado a Francia para seguir preso hasta la muerte. Con Adrián, de la Campaña por le cierre de los CIEs de Valencia, hablamos de los últimos acontecimientos en la cárcel racista de Zapadores, donde se ha impedido la deportación de un chaval, y de la coordinación, comunicación y solidaridad en esta lucha. Por último, alentamos al debate de la huelga de hambre rotativa con la lectura de varias cartas de press en lucha.

Cárceles racistas Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020 Radio: Tokata Y Fuga Vagos y maleantes

Hablamos con Adrián, uno de los portavoces de la campaña por el cierre de los CIE de Valencia, de lo sucedido el día 15 de julio a Maruan Abudaiba en la cárcel racista de la calle Zapadores, de los esfuerzos para que se investigue su muerte, de los obstáculos con los que se topan esos esfuerzos. Comentamos también, entre otras cosas, los tratos crueles inhumanos y degradantes, rutinarios tanto en Zapadores como en cualquier otra cárcel racista y fomentados cínicamente por las políticas de control de las migraciones vigentes, así como lo que se intenta para articular la autodefensa solidaria frente a ellos. Damos alguna noticia de la propuesta de algunxs presxs en lucha de iniciar en septiembre una huelga de hambre rotativa reivindicando la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas. y sobre la arbitraria intervención de comunicaciones que sufren ya hace años algunos de los compañeros participantes en las luchas colectivas.

Cárceles racistas La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga