Categoría: <span>La cárcel mata</span>

Antonio Ferreira murió este miércoles, día 6 de noviembre. Rebelde, libertario y un luchador dentro de las prisiones, Antonio tenía 73 años y llevaba 1 año y medio en libertad. Se encontraba enfermo desde  algún tiempo, aunque no se ha llegado a averiguar exactamente lo que tenía.Murió en la casa donde vivió y no en el hospital, donde no quería ir por la sensación de estar como en la cárcel.

Salud y Anarquía

Dejamos dos textos escritos por António:

La cárcel mata

Dos internos del centro penitenciario de Albolote han fallecido en las dos últimas semanas por causas que aún se desconocen, aunque todo apunta a que fue por una sobredosis de medicamentos.

La primera muerte se produjo el pasado 1 de noviembre en el módulo de ingreso y la segunda se ha registrado esta misma semana en el módulo cuatro. Los cuerpos sin vida de estas dos personas fueron descubiertos durante uno de los recuentos de internos que se hacen periódicamente en la prisión.

Ambos fallecidos presentaban síntomas de sobredosis y las mismas fuentes consideran que los internos pudieron acumular de manera ilegal alguna medicación que se les estuviera suministrando a causa de una patología o secuela psicológica.

La cárcel mata


Entrevistamos a cuatro personas de Nais contra a impunidade: Fran del Buey, Pastora, madre de Xosé Tarrío, Carmen, madre de Diego Viña, y Lola, madre de Noelia Cotelo, sobre los orígenes, trayectoria y luchas de su organización y los recientes ataques contra ellas por parte del Estado. Además, encontrarás noticias y relatos contra la prisión.

Te dejamos el enlace de la web de Nais Contra A Impunidade para más información.

Tokata y Fuga en Radio Klara (104.4 FM Valencia) en directo los sábados a las 15:30 horas, y en Radio Almaina (107.7 FM Granada) los lunes a las 16:00 horas y los jueves a las 23:00.

También puedes seguirnos en directo desde la web de Ràdio Klara o a cualquier hora y cualquier día en nuestro canal de podcast  además de acceder a emisiones anteriores.

La cárcel mata Nais contra a impunidade Radio: Tokata Y Fuga

Desde Tokata hemos tenido noticia de tres nuevas muertes dentro de las prisiones estatales: Málaga, Menorca,Fontcalent.

En Alhaurín (Málaga) el pasado 26 de octubre, a la subida a celdas tras la cena, aproximadamente a las 20.00 horas, los carceleros de servicio en el módulo 4 (que aloja a presos reincidentes) encontraron ahorcado en su celda a F.J.F.S., de 20 años. Había anudado con sus propias sábanas una cuerda con la que acabó con su vida. Había permanecido en la celda durante la tarde ya que se encontraba de baja médica por una lesión en la rodilla. Se desconocen cuáles han sido los motivos que le llevaron  a tomar la drástica decisión de suicidarse.

En Fontcalent (Alicante) el 13 de octubre, después de una pelea con otro preso, Jesus –de 22 años, cumplió 23 el jueves pasado– fue ingresado en el módulo de aislamiento, ahorcándose horas después. Esa es la versión oficial. La familia niega la pelea y el suicidio.

En La cárcel de Mahón ya lo recogimos en Tokata: ¿Qué Está Pasando En La Cárcel De Mahón? Se Suicida Otro Preso Y Denuncian Maltratos

La institución penitenciaria tiene la obligación de velar por la vida de las personas presas y por el respeto de sus derechos y porque las penas privativas de libertad se ejecuten en pro del cumplimiento de la finalidad que le han atribuido, la “reinserción” (aunque bien sabemos de que esta no es su finalidad), y no que la cárcel termine en muerte. La muerte dentro de prisión es una sentencia oculta de pena de muerte y nos revela que la cárcel ha modificado poco las consecuencias de la pena corporal, porque también la cárcel lleva a la muerte. Y cuando lleva a la muerte, ésta no se puede banalizar ni pasar desapercibida como un evento más.

Con la muerte de personsas presas por suicidios en prisión la realidad se impone y se expone clara, advirtiéndonos no sólo de que no tenemos una regulación penitenciaria humana, sino que la prisión mata y que impone sentencias de muerte por vía de hecho.

La cárcel mata

Un joven  que cumplía condena en el Centro Penitenciario de Menorca, en Mahón, falleció el pasado fin de semana por causas que todavía se están investigando, aunque fuentes cercanas a los internos aseguran que el preso, quien responde a las iniciales O.E.H, se suicidó en la prisión.

Las mismas fuentes han apuntado que el fallecido sufría amenazas y han indicado que algunos de los internos de la cárcel menorquina han iniciado una huelga de hambre porque «temen por su vida». Cabe recordar que cuatro presos mantuvieron durante una semana una huelga de hambre similar el pasado mes de enero para protestar por los malos tratos físicos y psicológicos que denunciaban recibir por parte de algunos funcionarios.

Cárcel=Tortura La cárcel mata

Al margen de las flagrantes carencias en medios materiales con las que la Fiscalía convive a diario y la falta de soluciones, el Ministerio Público de Alicante recala en su memoria anual en un episodio que tiene como protagonista a un preso con Sida que cumplía condena en el centro penitenciario de Foncalent.

Un supuesto «llamativo» que la Fiscalía no ha pasado por alto y que recoge en un documento que es la radiografía de 2012 y que demuestra, un año más, que las cosas cambian muy poco o nada.

El interno, que además padece cirrosis, solicitó tratamiento médico para su enfermedad y se encontró con una pugna administrativa: la que mantuvo durante meses el Gobierno autonómico con el central. El tratamiento ascendía a 30.000 euros y nadie quería hacerse cargo de esa suma. Mientras tanto, el reo estuvo sin medicación y muy enfermo.

Cárcel=Tortura La cárcel mata Mujeres presas Salud mental

En los últimos 4 meses en la prisión de Ponent (Lleida) han muerto 4 personas. Todas las muertes han sido en situaciones extrañas y las versiones de los carceleros no cuadran. Los mossos d’esquadra dicen que investigarán; pero estas investigaciones consisten en dar la máxima veracidad a la versión de los presuntos asesinos, los carceleros.

No hemos de olvidar que una acusación de homicidio es difícil de asumir y menos por una institución del estado que despliega todas las herramientas corporativistas y legales a su alcance para encubrir la brutalidad que haya habido entre las jaulas. Pues la prisión es una gran empresa en la que todos sus tentáculos están creados para ejercer su poder impunemente. Del mismo modo que existe complicidad entre médicos, educadores y psicólogos con los carceleros, también existe la complicidad entre policías y carceleros. Por no hablar del juez de vigilancia penitenciaria, que a pesar de las reiteradas denuncias por tortura nunca ha pisado la prisión de Ponent. En raras ocasiones un médico externo ha podido visitar aquellas presas que han recibido palizas, en la gran mayoría de casos los médicos de la prisión han aplazado indefinidamente una visita o simplemente han falseado los informes. Recordamos también la situación de aquellos presos enfermos que se les va la vida intentando conseguir su historial médico, la única prueba que demuestra la tortura que supone la desatención  médica. Y a todas aquellos presos terminales que las han dejado en libertad días antes de que murieran, tras tratarlas durante años en condiciones pésimas. Muertes libres; para que no consten dentro de la lista de muertes dentro de la prisión. El último ejemplo más próximo, ha sido el de Joaquin Manrique, preso en lucha que desde  octubre del año pasado no recibía ni la atención ni la medicación necesaria, hecho por el cual el mismo preso se puso en huelga de hambre y se abrió denuncias por vía judicial, finalmente salió en mayo de este año y murió el 4 de septiembre.

La cárcel mata

La cárcel mata

El doctor Federico Pulido, de la Unidad de VIH del Hospital 12 de Octubre de Madrid, ha denunciado que la situación de los enfermos con VIH en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) es «sangrante» y que no se les facilita la medicación necesaria para combatir esta enfermedad.

Pulido ha remarcado que los extranjeros que están internados en los CIE y los reclusos internados en las cárceles españolas enfermos con VIH están «claramente peor que el resto» de pacientes afectados por esta afección en España.

Cárceles racistas La cárcel mata

Recientemente, a mi compañera sentimental, Isabel Aparicio, la tuvieron que llevar a la enfermería de la prisión (Zuera) en la que se encuentra actualmente para suministrarle, en dos días consecutivos, varias sesiones de un broncodilatador combinado con oxígeno, debido a que el aire que absorvía era tan escaso que sentía una sensación real de asfixia y le privaba de las fuerzas suficientes para realiar de manera normal, hasta las tareas más cotidianas.

Esta situación, que se ha ido agravando paulatinamente, viene produciéndose desde hace mucho tiempo.

Cárcel=Tortura La cárcel mata Mujeres presas