Muere Antonio Ferreira de Jesús

Antonio Ferreira murió este miércoles, día 6 de noviembre. Rebelde, libertario y un luchador dentro de las prisiones, Antonio tenía 73 años y llevaba 1 año y medio en libertad. Se encontraba enfermo desde  algún tiempo, aunque no se ha llegado a averiguar exactamente lo que tenía.Murió en la casa donde vivió y no en el hospital, donde no quería ir por la sensación de estar como en la cárcel.

Salud y Anarquía

Dejamos dos textos escritos por António:

Libelo de un condenado a prisión perpetua.
(1ª parte)

Cuando los Servicios Prisionales empiezan por catalogar un preso de peligroso, no lo hacen porque el Tribunal que lo ha condenado lo considere como tal. Sólo pasa esto en casos muy excepcionales, y ese no fue mi caso. Preso en esta condena desde 1994, todo lo que se refiere a un tratamiento “normal” dentro de la anormalidad funcionó bien hasta principios de 1996, año en que me vinculé como socio y corresponsal de la extinguida A.P.A.R.  A partir de ese momento las cosas empezaron a complicarse nuevamente, a medida que se publican artículos de denuncia sobre las irregularidades que pasan, especialmente en Vale de Judeus, en la prensa. Rápidamente ellos se dieron cuenta que yo era el autor de los artículos y también de la distribución en el interior de la prisión del material informativo de esa Asociación de Defensa de los Derechos de los Reclusos.

Reacciones persecutorias convertidas en castigos sin cualquier legitimidad y guerra fria, dan origen a una campaña de desacreditación de mi nombre e imagen, sin precedentes!!!.

“Activista peligroso”, “revolucionario”, “comunista”, “anarquista”, “agitador” y todo lo que de más residual existe en esas mentes perversas, como resquicios de una ideología fascista y salazarista que dominaran en el antiguo régimen. También es, a partir de esa campaña, que la Dirección General de los Servicios Prisionales por influencia y en un total complot entre Vale de Judeus, imponen como obligatoria una escolta en mis dislocaciones persistiendo actualmente esa medida. En fin, una guerra fría permanente, incluso con traslados frecuentes para otras prisiones en nombre del artículo 111 de la Reforma Prisional. Cuando hablo en R.P. me refiero al dec. 265 de 79, pero que entró en vigor el día 1 de enero de 1980. Se trata de una reforma con 227 artículos, muchos de ellos constituyen derechos de los reclusos, pero que nunca fueron cumplidos o respetados. De ese conjunto de artículos, hoy, solamente 3 son invocados en las Ordenes de Servicio: el 132, el 133 y el 111. La única finalidad que tienen es castigar y reprimir a los presos!!. Invocar cualquier otro artículo que constituya derechos para los reclusos es una aventura peligrosa dentro de este “Archipiélago de Gulag”! Aunque uno de esos artículos sea el 150 y que tenga una equivalencia al 52 de la Constitución de la República. Cualquiera que tenga la veleidad de hacerlo es automáticamente rotulado de “revolucionario” y “subversivo”, habiendo de soportar hasta su desaparición o liberación el pesado fardo estigmatizante.

Pasé cerca de 13 años por las prisiones del antiguo régimen, y nunca fui tan odiosamente etiquetado y maltratado como lo he sido desde 1996 hasta ahora. Y, créanme, me desmentiría como libertario si me quejara por una nostalgia enfermiza de un pasado tan gris. Nunca lo podría hacer después de lo que he sufrido en tal régimen. Por eso lo combatí en aquello que me fue posible, incluso llegando a arriesgar mi propia vida. Por eso también tuve problemas con la P.I.D.E. , como tantos otros.

Puedo pues afirmar que en casos puntuales los reclusos, al menos en los últimos 5 años, antes del 25 de abril de 1974, eran más bien tratados y respetados de lo que lo son hoy. No tenían algunas condiciones que tienen en este momento como la radio o televisión, pero el ambiente era relativamente sano, incluso referente a los funcionarios. Claro que hubo abusos, claro que hubo excesos, no soy yo quien los voy a minimizar, pero cuando estaban identificados se combatían sin contemplaciones. Algunos fueron mis directores y estuvieron presos conmigo, otros preceptores (el actual”educador”) estuvieron conmigo en las mismas condiciones, guardas y otros funcionarios, todos fueron mis compañeros de prisión. Y no había hoteles de 5 estrellas para los de “collarín blanco”. Y donde el régimen demostraba exigir alguna ética a estas instituciones y a los Tribunales era en la forma como condenaba a estos individuos a condenas más fuertes de que generalmente a los restantes ciudadanos.

Solamente quien no pasó por las prisiones del antiguo régimen tendrá dificultades en hacer la comparación que el rigor de la historia imponen como necesario y evidente.

Sigamos entonces con su curso más duro y crudo que yo conozco…

Hay un fenómeno (conocido por todos) que es hoy transversal en casi todas las instituciones del país, sean públicas o privadas. Relativamente a  las otras instituciones le llaman corrupción; en relación a estas yo les llamo “megacorrupción”. Sin negar que siempre existió es importante decir que, desde hace 20 años hasta ahora este flagelo afectó todo y pudrió todo, incluyendo las leyes de la República. Aquí las afirmaciones de Albert Libertad a finales del siglo XIX y principios del XX  ya se consideraban clarividentes: “la ley es el derecho del más fuerte”. El poder arbitrario del director, del jefe de guardias,  de algunos “educadores” y de unos tanto graduados y guardias, son actualmente ley en las prisiones. Todo enmarcado en la conocida corrupción!

Constitución de la República, Código Penal, Código del Proceso Penal, Reforma Prisional, Ley Orgánica de los Servicios Prisionales (dec.268/82), Dec. 783/76, Convención Europea de los Derechos Humanos, todo es negado, todo está subvertido, todo se encierra en el cajón. En algunas prisiones no solo se niega la consulta de las leyes internas, como se llega a afirmar que no existen. Y, a pesar de esto es constitutivo de crimen, ellos lo hacen descaradamente. Aún no hace mucho tiempo fui testigo de una caza de brujas entre funcionarios, para saber cual de ellos habría pasado una Reforma Prisional editada en inglés a un preso americano que estuvo internado en el Hospital Prisional de Caxias.

Antonio Ferreira de Jesús

Libelo de un condenado a cadena perpetua
(2ª parte – 2008)

En este último episodio que acabo de relatar, está a años luz de tantos que conozco y tengo documentados. En prisiones preventivas, desde casi 20 años, se tiene registrado un vertiginoso retroceso a los más refinados métodos salazaristas, yo conozco atropellos a la reforma penitenciaria que llegaron y llegan al punto de meter a presos en celda disciplinar (aislamiento en solitario) sólo por que éstos han invocado esta misma reforma.

Algunos de estos presos después de cumplir castigos que llegan a veces a los 30 días, tienen un coche celular (ramona/canguro) a su espera para que sean evacuados a prisiones de condenados, estando éstos aún con prisión preventiva y a espera de juicio. Significa esto una flagrante violación de la ley, siendo que ésta confiere al prisionero preventivo un estatuto especial donde se incluye su permanencia en dichas prisiones preventivas, y la presunción de inocencia hasta la fecha de juicio. Estos preceptos legales son respetados en lo que se refiere a los presos de “cuello blanco” (ricos), y negados a los reclusos provenientes de las clases más pobres y de la exclusión social.Hay más represión y corrupción en la inmensa mayoría de las prisiones preventivas, de lo que en muchas de las prisiones centrales y penitenciarias.

La primera impresión que un preso tiene al entrar allí, es equivalente a un choque de civilizaciones; o, si quisiéramos, o el contraste entre una civilización europea con dos mil y pocos años y un regreso instantáneo al principio de la Edad Media. Es un “shock” brutal! El lenguaje de los funcionarios, los métodos usados, la vivencia interna entre los reclusos bajo coacción de los funcionarios además del espectáculo degradante de las celdas cuya capacidad y salubridad está calculada para habitarla un solo preso, la tienen que compartir cuatro y muchas sin instalaciones sanitarias y de puerta cerrada durante la noche!En estos “infiernos” dantescos, los carceleros y otros funcionarios, se imponen a los presos por el terror que les inspiran. Tanto en lo que concierne a someterlos a condiciones infla-humanas, (sabiendo que esto viola todas las leyes de la República y la Convención Europea) como en lo que se refiere a la censura que sobre los presos recae, siempre que alguno manifieste intenciones de denunciar para el exterior, todas estas complicidades asociadas a los focos de corrupción allí existentes. ¡¡¡Ay del preso que lo haga!!!

Como ya dije anteriormente, la corrupción es transversal a las instituciones portuguesas, pero en estas en particular. Las razones son obvias y fáciles de entender siempre que cuestionemos lo que pasa en el interior de las prisiones. Es que todas ellas son rodeadas por muros altos, y tienen una vida en su interior envuelta en el mayor de los secretismos. Este silencio interesa en primer lugar a los funcionarios de la institución, después a la propia Tutela. Luego, siempre que por parte de ésta, a través de su gabinete de relaciones pública tenga necesidad de dar alguna satisfacción a la opinión pública, todo será rigurosamente filtrado, en el sentido de ocultar lo más grave de lo que pasa en el interior pantanoso de cada prisión. Glorias de una democracia del tercer mundo!

Luchar contra lo más oscuro que ocurre hoy en las prisiones portuguesas, es más que afirmar la nuestra ciudadanía –es defender y preservar la nuestra dignidad. Alguien ha dicho y muy bien: “La dignidad de una persona puede ser atacada, pisoteada, cruelmente puesta en ridículo; pero no puede serle arrebatada, a menos que ella renuncie”. Sé cuanto significan para mí estas palabras, y cuanto significaron para algunos compañeros míos que tristemente ya se quedaron por el camino. Pero mientras que el hombre mantenga la capacidad de soñar en una perspectiva de imperativos de conciencia, el Mundo salta y avanza!Sé que no es fácil en esta coyuntura, luchar contra directores corruptos e incompetentes, y no es del mismo modo fácil luchar contra administradores (que manejan los dineros de estas instituciones) que se encuentran la mayor parte de ellos a un nivel superlativo de la famosa corrupción. Y es absolutamente lógico, que no sea fácil luchar contra jefes de carceleros, graduados de servicio y carceleros corruptos, analfabetos funcionales, una gran parte de ellos, y embrutecidos por el alcohol y por la vida rutinaria que llevan. Es efectivamente un cuadro negro y degradante, pero contra el cual tenemos que aprender a resistir, sobre todo, principalmente, en situaciones muy concretas, en que la personalidad y dignidad del ser humano son cuestionadas por sistemas mega-autoritarios. No interesa el nombre que estos sistemas tienen –pero lo que ellos pueden esconder, y de una forma casi increíble (a veces de proporciones astronómicas) esconden en su seno.

Para darnos cuenta bien de lo que acabo de decir, tenemos que mirar para lo que está ocurriendo más allá de los muros de las prisiones en este país real. Sólo del 2002 hasta ahora, la corrupción ha aumentado un cien por ciento. Mientras tanto 220 procesos con ésta acusación son archivados sin ni siquiera haber ido a juicio; lo que significa que tenemos que considerar esta plaga totalmente institucionalizada. Aún muy recientemente un reputado profesor universitario, situado en la derecha política, afirmó en un artículo suyo en la prensa escrita que setenta por ciento de la clase política portuguesa es corrupta y de la misma manera un cincuenta por ciento de las policías son corruptas. Si fuese yo a decirlo, sería sospechoso, y probablemente incomodado fuertemente, y, como ya sucedió algunas veces, amenazado de muerte!Nadie ha tenido el coraje de desmentir a este catedrático articulista. Digo articulista porque esta figura en cuestión, escribe periódicamente en varios periódicos.¿Cómo entonces calificar este estremecedor contraste entre un país que se dice europeo desde 1986 y el país real que tenemos?¡Tercer Mundo, nada más! ¿Me piden pruebas? Ah… pero son tantas, tantas, tantas, que llenarían varios libros, y bien voluminosos. Para terminar este artículo, adelantamos sólo tres o cuatro. En un país de 10 millones de ciudadanos, más de 2 millones están en el umbral de la pobreza; el salario mínimo no llega a 400 euros; el salario medio, ¼ del de la Europa Central; los impuestos, los más elevados de toda esta comunidad; la justicia es un pantano; las prisiones superpobladas con pobres y exclusión social (roba-gallinas).Setenta por ciento de los reclusos de este país son traficantes consumidores, a pesar de que se encuentra en vigor desde hace varios años una ley que no los puede condenar. Dice la misma, que en estas circunstancias, los individuos tendrán que ser llevados a centros de desintoxicación y no para la prisión. De entre millares de casos similares que conozco, por ahora aquí os dejo un solo ejemplo que confirma bien lo que afirmo: un recluso actualmente preso, tóxicodependiente hace treinta años, es encontrado con medio gramo de heroína, sufre una condena relativamente indeterminada de 4 a 12 años. El mismo juez que le aplica esta sentencia condena después a dos individuos a los que les fueron aprehendidos dos toneladas del mismo tipo de droga –sentencia: 4 años a uno y 6 meses a otro!

¿Después de hacernos la lectura correcta, lógica y clarividente a este ejemplo que al mismo tiempo constituye un atentado a la inteligencia humana, qué más explicaciones serán necesarias para concluir que, o el relator sufre de alguna morbidez en el campo de la análisis o sufre de una eventual ceguera crónica en relación a aquello que ve en el día a día de su vivencia penitenciaria, o entonces –y esta es la verdad irrefutable- este país llegó al fondo y está al borde de un abismo?!Es en realidad un espectáculo inenarrable, asistir y vivir dentro de las prisiones transformadas en campos de concentración, donde incluso los presos que trabajan, no ganan más de 2,5 euros. Las mismas transformadas en cementerios donde los reclusos mueren como tordos (en poco más de un año, en este E.P. de Pinheiro da Cruz ya murieron nueve!).

António Ferreira de Jesús.

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