Categoría: Debate sobre objetivos y medios de lucha

El sistema penal es de alguna manera la primera línea de la amenaza, pronta a convertirse en violencia, que el régimen de dominación hace pesar permanentemente sobre los oprimidos para imponerles sumisión. Y, por tanto, también en cierto modo, la primera línea de la resistencia frente a ella. Sería lógico, pues, que los autodenominados “anarquistas” —para ellos mismos al menos, los principales enemigos de dicho régimen— prestaran gran atención a los conflictos concretos que pudieran producirse en esa primera línea. La autodefensa contra el sistema penal es parte fundamental de la tradición anarquista. Por ejemplo, en las primeras décadas del siglo XX, la solidaridad con los presos, junto a las expropiaciones y la lucha abierta con la policía y con los pistoleros de la patronal, era el centro de la actividad de muchos grupos de afinidad. En el 36, como una de las primeras medidas tomadas desde abajo en la revolución que hizo frente al alzamiento militar, los anarquistas abrieron las cárceles. Sin embargo, los que ocuparon posiciones de poder en el Estado republicano, entre otras muchas opciones netamente contrarrevolucionarias, contribuyeron a volver a llenarlas o lo consintieron, incluso cuando eran los mismos anarquistas quienes iban presos. García Oliver fue ministro de justicia, máxima autoridad carcelera y, según se dice, uno de los inventores de los campos de concentración. Además de que, como muchas otras organizaciones del bando republicano, la CNT tuvo también sus “checas”, cárceles informales donde se encerraba, se interrogaba y se juzgaba sumarísimamente a los sospechosos de connivencia con el enemigo, que muchas veces eran ejecutados, y hubo participación de anarquistas en las “sacas” de presos “facciosos” para ser fusilados.

Debate sobre objetivos y medios de lucha

REFLEXIÓN SOBRE EL POCO APOYO DESDE EL ÁMBITO ANARQUISTA A LXS PRESXS EN LUCHA Y A LA LUCHA CONTRA LAS CÁRCELES

Escribo este texto a modo individual y sin ningún afán de ser políticamente correcto. A veces sobran los panfletos bien estructurados y falta comunicarse desde el sentimiento del momento de una forma más cruda. Siento rabia de que en Barcelona, una ciudad con multitud de centros sociales okupados, ateneus libertarios, grupos y colectivos de lucha social en cada barrio, volvamos a ser tan pocxs lxs que nos movilizamos cuando tenemos a un compañero secuestrado por el estado en un centro de exterminio a tan solo 30 kilómetros de nosotrxs que se está jugando la vida llevando a cabo una huelga de hambre a muerte. Una persona que lleva 40 años enjaulada y que está desfalleciendo tras 2 largos meses sin alimentarse. ¿Podéis llegar a empatizar? ¿Podéis llegar a entender lo que debe suponer estar la mitad de tu vida cautivo sin poder ver, oír o sentir mas allá de los muros de hormigón? ¿Podéis comprender el grado de desesperación en el que debe estar alguien para decidirse a dejar de comer hasta la muerte si es necesario? ¿No veis que es un grito de socorro? ¿Hay que esperar a que muera para que seamos más de 40 en una concentración? ¿Es necesario un mártir para que salgamos por un momento de la comodidad de nuestro guetto y actuemos, aunque sólo sea para acudir a una concentración? ¿Qué más tiene que ocurrir compañerxs? Hace una semana asesinaron a un preso combativo, le ahorcaron en su celda. Esto ocurre varias veces cada año. Las torturas son constantes. Hay varias webs y boletines informativos, no es cuestión de falta de información sino de falta de interés. ¿Que más tiene que ocurrir para que dediquéis un hueco en vuestras apretadas agendas para acudir a una concentración o una marcha al talego?

No escribo este texto desde un punto de vista pedagógico ni estratégico para que más gente se una, lo escribo desde la desesperación para ver si aunque solo sea por un momento se os remueve la conciencia a todxs aquellxs que os llenáis la boca de palabras y la ropa de parches y no estáis a nuestro lado cuando realmente hace falta. No es nada nuevo que los conciertos y fiestas muevan a miles de personas y en las charlas o actuando en las calles seamos unas pocas decenas. Esto dice mucho de nuestro supuesto movimiento revolucionario, que en su mayoría es todo pose y autocomplacencia. Que sea la realidad existente no quiere decir que tenga por qué aceptarla o que no sienta impotencia y rabia ante la situación actual.

A veces me pregunto qué es lo que hace que la lucha contra la cárcel esté tan marginada dentro de la lucha libertaria en la actualidad cuando está tan clara su función y su labor para el estado. Estar contra la dominación y contra el estado debería implicar estar contra la cárcel de por sí y apoyar a quienes desde dentro se rebelan contra ella. Quizá la desconexión entre la realidad de nuestro guetto y la realidad carcelaria sea el motivo, ya que la mayoría de personas que las pueblan provienen de un ámbito social diferente al nuestro en el que la gran mayoría provenimos de las clases medias y no estamos acostumbradxs a que quienes nos rodean entren al talego. La tendencia de nuestro movimiento es realizar toda clase de acciones legalistas que no impliquen la posibilidad de cárcel desechando otras formas de actuar que impliquen esa posibilidad, reduciendo cada vez más nuestro ámbito de actuación hasta el punto de que el cuestionamiento a la no violencia es prácticamente un tabú. Cuando detienen o encarcelan a compañerxs cercanxs hay mayor movilización porque sentimos esa realidad de cerca pero el discurso suele centrarse en la absolución o en que es un montaje, o en que no es delito ser anarquista, no en que las cárceles y el estado que las sustenta deben desaparecer y que apoyaremos a nuestrxs compas sin valorar si son culpables o inocentes de lo que se les acusa, que para ello ya están los jueces. Esto se nota claramente cuando a quien encarcelan no defiende su inocencia e incluso reivindica sus actos. El apoyo suele ser escaso o nulo.

Siendo esto así qué podemos esperar cuando se trata de apoyar a alguien a quien nadie conoce ya que lleva en la cárcel más tiempo que el que muchxs de nosotrxs hemos vivido. Pues lo que hay. Quizá este texto no sea para convencer a nadie de nada sino solo otro grito de desesperación desde fuera que se une a los muchos gritos de desesperación desde dentro.

Si crees que tiene algún sentido fotocopia y difunde entre lxs tuyxs.

Nota del Tokata. Hemos recicibido este texto por mail, sin firmar, pero lo publicamos por su sencillez, ampatía  y sinceridad y, sobre todo, porque no nos parece que falte a la verdad o que diga ninguna tontería, sino todo lo contrario.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha José Antúnez

La propuesta que ofrecéis de creación de una Coordinador Anticarcelaria Cárcel=Tortura para que no se pierda la red de apoyo creada en 4 años de campañas me parece buena, aunque se necesitan ver resultados CONCRETOS; sinceramente no entiendo muy bien como pueda funcionar esta propuesta. Adelante.

A vuestra pregunta de si quiero/queremos continuar con la campaña contra las torturas y los malos tratos en prisión, Cárcel=Tortura, ya contesté ampliamente en anteriores escritos, pero en vista de que volvéis a preguntarlo os contestare con otra pregunta… ¿Acaso han terminado los malos tratos en las cárceles? ¿Acaso han cerrado los módulos FIES y de Aislamiento? ¿Acaso el sistema penitenciario se ha vuelto más humano de repente? Entonces, si todo sigue igual que razones hay para dejar la campaña. Yo no veo ninguna.

Cárcel=Tortura Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro

La tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes existen en el Estado español. A pesar de que este ha firmado todos los Convenios Internacionales en materia de Derechos Humanos y de que el Código Penal castiga con dureza los delitos de tortura y contra la integridad moral cometidos por funcionarios públicos, estas situaciones no son una excepción.

La distancia entre la legalidad y la realidad es absolutamente abismal. La excepcionalidad es que, ante una denuncia de torturas o malos tratos, los distintos operadores jurídicos apliquen los mecanismos legales estatales e internacionales para que se lleven a cabo investigaciones efectivas. La excepcionalidad es que los responsables políticos y técnicos de los cuerpos policiales y de los funcionarios de prisiones lleven adelante investigaciones efectivas cuando tienen indicios de que se podría haber cometido un abuso. La excepcionalidad es que el funcionario que vulnera la ley, sea sancionado o condenado por ello. La normalidad es la impunidad. Estamos ante una de las muestras más evidentes del Derecho Penal del amigo. En este campo, lo más fácil es mirar hacia otro lado.

Cárcel=Tortura Debate sobre objetivos y medios de lucha

Este es el comunidado que publicó la red de presos en lucha el pasado 18 de Septiembre. En el que se hace un balance y se aclaran algunas posturas y cuestiones que surgieron durante la huelga de hambre que tuvo lugar desde el 23 de Junio al 1 de Junio del pasado verano. El original se puede encontrar aquí.

El siguiente texto aspira a constituir una base sobre la problematica en relación a la huelga de hambre que se realizó contra el plan de ley de las carceles de máxima seguridad y contribuir a nuestra autocrítica de forma pública y colectiva (es decir desde “dentro” y “fuera”).

Desde el 23 de Junio hasta el 1 de Julio casi 4500 presos de diferentes cárceles llevaron a cabo una huelga de hambre con la principal revindicación de que se retirara el plan de ley para la instauración de cárceles de máxima seguridad. Esta huelga fue el punto culminante de una serie de movilizaciones en las cárceles griegas en relación a este tema en concreto.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Desde dentro Internacional

Coger el autobús 109 en Plaza Espanya sin saber muy bien dónde uno se tiene que parar. Preguntar al conductor por el CIE y que conteste que no sabe muy bien dónde está. Bajarte en medio de un polígono industrial inhóspito y caminar hasta la reja del CIE sin perderte si tienes suerte. Tocar el timbre, esperar a que te abran. Se mueve la reja, entras y un policía te indica que te has de sentar en un cubículo junto con otras personas para poder visitar. Pides turno y esperas. Y sientes la misma sensación de injusticia que uno tiene al ir a visitar a una prisión. Se generan miradas cómplices. Y, mientras esperas tu turno, comienzas a conversar con familiares y amigos de las personas que están dentro, con ganas de saber cómo se vive dentro del CIE. Te presentas como miembro de una organización de defensa de los derechos humanos y, tras las primeras reticencias, comienzan a explicarte en los momentos en que no hay agentes en la sala. Trayectorias cargadas de racismo e injusticia que desembocaron en el CIE. Y palabras que evocan la desesperación que supone la amenaza de una deportación forzosa. También gestos y discursos que muestran la enorme resistencia puesta en marcha.

Actividad en la calle Cárceles racistas Debate sobre objetivos y medios de lucha

Traducción al castellano del texto en catalán de un folleto de presentación de la Asociación de apoyo a personas presas Clivella repartido en la X Mostra del llibre anarquista de Barcelona

Si tocan a uno, nos tocan a todos“. Es una de las consignas más recurrentes entre los movimientos en lucha cuando éstos reciben los efectos de la represión. Una represión que, en estos ámbitos, afortunadamente llega pocas veces a su último estadio, la prisión. Así, nos encontramos a menudo con que las campañas que tienen por objetivo la absolución o la libertad de personas militantes represaliadas, se centran en solucionar el caso en cuestión, omitiendo cualquier cuestionamiento al sistema penal. Es decir, no se incide en el uso y la finalidad de la prisión, en las dinámicas de la estructura carcelaria, obviando así una reflexión sobre el importante papel que la prisión juega dentro del sistema capitalista y democrático actual. Este hecho puede ser debido a la carencia de conocimiento de la realidad carcelaria o, quizás, a la no consideración de la prisión como un problema social de interés común al que dar una respuesta colectiva. En cualquier caso, es evidente que la realidad carcelaria queda lejos de la cotidianidad de la mayoría de movimientos en lucha, puesto que la práctica totalidad de población reclusa lo está como consecuencia de situaciones de pobreza, marginalidad y desigualdad social.

Las pocas veces que la situación carcelaria se trata en los movimientos en lucha, se suele hacer para reivindicar un estatus político de la persona encarcelada o para poner de relieve ciertas medidas de todavía más excepcionalidad como la dispersión, los regímenes especiales y de aislamiento o la propia Doctrina Parot. Estas últimas, presentándolas como especificidades dirigidas únicamente a presos políticos y obviando que afectan y se aplican también al resto de población reclusa. La diferenciación de estatus entre las personas privadas de libertad refleja la carencia de identificación del sistema punitivo como la herramienta de control que usa el Estado para perpetuar las desigualdades sociales y mantener los privilegios de las clases dominantes. Con esta afirmación no negamos, en ningún caso, que los motivos del encarcelamiento sean políticos en el sentido de ejercer represión hacia una cierta lucha o movimiento ideológico.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha

Partiendo de la descripción y caracterización general del poder en la sociedad occidental contemporánea realizada por M. Foucault, tratamos de responder algunas preguntas relativas a la resistencia y alternativa a la dominación, siguiendo la experiencia y la reflexión de X. Tarrío, un preso común, que, a nuestro modo de ver, muestra el papel que la moral y el derecho pueden —y deben— jugar en las prácticas y procesos de apropiación y apoderamiento y de oposición y contestación a la dominación.

[Dada la extensión del texto lo dejamos en PDF]: Pensamientos de un preso

Debate sobre objetivos y medios de lucha

En primer lugar decir que estoy de acuerdo con el comunicado de COLAPSO (Colectivo Anarquista de Presos Sociales Organizados). Es un punto de vista coherente y con preguntas que traté de contestar en la carta de respuesta que envié a uno de los firmantes del comunicado, escrito este oportuno, visto que en el comunicado se hace referencia a mi apellido y se me piden propuestas… Aquí va mi escrito un poco retocado del original referente a mi opinión sobre el tener que tomar las riendas de la lucha, la verdad es que estoy hasta los mismísimos… Empecé con las luchas del FIES, luego con las condenas de larga duración, y ahora estoy con las luchas contra los malos tratos y las torturas… Participo en ellas, desde el principio y me solidarizo, pero eso de tomar las riendas como hice en el pasado ¡¡Se Acabó!!

Siempre estaré dispuesto a dar consejos y a proponer métodos de trabajos y estrategias que tomar como lo que hemos conseguido con los Apoyos Jurídicos en muchas cárceles donde hay voluntad y participación en las luchas. Apoyo Jurídico que ha tenido sus fallos, que no siempre funciona y cuando lo hace a veces es tarde (como me decía un compañero)… pero… ¿quién no tiene fallos en la vida?

Debate sobre objetivos y medios de lucha

En los últimos meses del 2008, varios centenares de presos italianos condenados a cadena perpetua (ergastolo) lanzan por segundo año consecutivo, a través de una asociación creada para ello llamada Liberarsi, en dudosa colaboración con organizaciones políticas y asistencialistas, una convocatoria de huelga de hambre contra el ergastolo italiano. Esta vez plantean un ayuno rotativo de una semana en cada departamento italiano e intentan hacer extensiva la convocatoria a toda Europa en todos y cada uno de cuyos estados está en vigor, explícita o encubiertamente, como en el caso español, una forma u otra de cadena perpetua. En el territorio del Estado español, algunos compañeros presos en coordinación con algún grupo de apoyo deciden hacerse eco de la convocatoria. No se trata solamente de solidarizarse con los italianos, razonan, ya que aquí existe también la cadena perpetua, aunque en la ley no se diga su nombre, agravada por el endurecimiento punitivo que ha alcanzado el grado más alto a partir de las reformas del 2003. Desde el primer ayuno contra el régimen FIES de marzo del 2000, esta es la primera movilización colectiva de presos que logra una participación y seguimiento significativos, tanto en las prisiones como en la calle. Participan en ella alrededor de 50 compañeros presos de primer y segundo grado en al menos 15 prisiones. La mayoría lo hacen ayunando los días 1, 2 y 3 de diciembre y también el 16 de marzo. Dos o tres prolongan el ayuno algunos días más, algunos añaden la huelga de patio a la de hambre, otros, por no estar de acuerdo con los ayunos al considerarlos inefectivos o debido a su estado de salud, hacen sólo huelga de patio. En la calle se celebran charlas, reuniones, jornadas  y otros actos informativos: reparto de panfletos y boletines, pegadas de carteles y pegatinas, pintadas pequeñas y grandes, colgamientos de pancartas, programas en radios libres, etc., y también concentraciones y manifestaciones ante consulados, juzgados, prisiones… y algún corte de tráfico, en ciudades como Barcelona, Valencia, Castellón, Alcoy, Córdoba, Málaga, Granada, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, A Coruña, Vigo, Santiago, Salamanca, Toledo, Madrid, Valladolid, Palencia, etc.

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