Al margen de las flagrantes carencias en medios materiales con las que la Fiscalía convive a diario y la falta de soluciones, el Ministerio Público de Alicante recala en su memoria anual en un episodio que tiene como protagonista a un preso con Sida que cumplía condena en el centro penitenciario de Foncalent.
Un supuesto «llamativo» que la Fiscalía no ha pasado por alto y que recoge en un documento que es la radiografía de 2012 y que demuestra, un año más, que las cosas cambian muy poco o nada.
El interno, que además padece cirrosis, solicitó tratamiento médico para su enfermedad y se encontró con una pugna administrativa: la que mantuvo durante meses el Gobierno autonómico con el central. El tratamiento ascendía a 30.000 euros y nadie quería hacerse cargo de esa suma. Mientras tanto, el reo estuvo sin medicación y muy enfermo.
