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Hablamos, una vez más, del abandono a que someten a los presos con enfermedades incurables. Contamos con Rosa Giménez, que nos cuenta las humillaciones que está sufriendo su hijo, Francisco Chamorro, al que deniegan no sólo la excarcelación, sino incluso un tratamiento para su enfermedad (cáncer de estómago y VHC). La compañera de un preso recientemente excarcelado por los artículos 104.4 y 196 del reglamento penitenciario nos cuenta la realidad que ha vivido su compañero y cual es la situación de dejadez que se da en las enfermerías penitenciarias. Raimundo Tejada, que ha pasado más de tres décadas de encierrro (17 años en aislamiento), nos da una visión bastante clara de lo que han llegado a ser las cárceles.

Cárcel=Tortura La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Hablamos con la madre y la hermana de Francisco Céspedes, muerto en abril en la cárcel de Huelva, en oscuras circunstancias aún no aclaradas. También entrevistamos a la esposa de Daniel Picazo, que recibió una paliza y otros malos tratos en la prisión de Picassent la semana pasada. Y, finalmente, Rosa Giménez convoca una concentración ante el juzgado de vigilancia de Castellón el 22 de mayo próximo, para exigir la excarcelación de su hijo Francisco Chamorro, por enfermedad grave con padecimientos incurables. Después, comentamos un poco el desarrollo de la huelga de hambre colectiva de presxs en lucha que acaba de terminar y del apoyo que ha tenido en la calle.

Cárcel=Tortura Huelga de hambre 1 de mayo 2018 La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Comentamos la participación que se espera en la huelga de hambre colectiva de lxs presxs en lucha por sus doce reivindicaciones convocada para la primera quincena de mayo. Hablamos también sobre las actividades de apoyo que se preparan en el exterior de los muros y leemos varios comunicados tanto de gente presa como de algún grupo de apoyo de la calle. Entrevistamos a Cristina Garés, que trabaja en el OSPDH de la universidad de Barcelona, en el SIRECOVI y en un centro de documentación de la violencia institucional, sobre esta última, sistemática en el Estado español, y sobre algunas experiencias en el intento de combatirla.

Cárcel=Tortura Huelga de hambre 1 de mayo 2018 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Como contábamos, con pocos datos, el pasado 14 de marzo, José Adrián Poblete Darre, que se había autolesionado con múltiples cortes en los brazos al día siguiente de interrumpir una prolongada huelga de hambre, fue torturado por los carceleros, primero golpeado y después atado en una cama de «sujeción mecánica» durante varios días, como él mismo nos cuenta en la carta que reproducimos más abajo. Tanto él como otros muchos compañeros presos siguen en lucha en la cárcel de Albocàsser, los nombres de todos ellos y la dirección de la cárcel de Albocàsser pueden encontrarse en la lista de participantes en la propuesta de lucha colectiva, unos 19, y los de otros 24 en la noticia del día 14. Ponemos también los datos de la cárcel y demás «autoridades» para dirigirse a ellas pidiéndoles cuentas.

Albocàsser, 15/3/2018

Hola, compañerx, espero que al recibo de estas líneas te encuentres bien al igual que tus seres queridos. Como sabrás, estoy aquí en la galería 10, después de dejar la huelga de hambre el 4/3/2018. Al otro día me chiné, por la puta represión que estamos sufriendo yo y mis compas, uno de Ceuta y el otro marroquí, tratados como animales, con gritos y amenazas, y yo explicándoles que no era correcto de la forma en que les estaba tratando. Mi compañero me pide un carro para tirarle tabaco al otro y vienen y me revientan el chabolo, sin motivos, me tiraron fotos, ropa, todo al suelo y luego me empezaron a cachear sin yo oponer resistencia, en la pared, con las manos separadas y los pies, cuando un carcelero que olía a alcohol me quiere tirar al suelo sin yo resistirme y, claro, entonces sí que opongo yo resistencia, forcejeando y luego la caballería, con cascos, etc. y me ataron dos días en la cama de sujeción sin darme agua y me meé siete veces y hasta me cagué. Porque nadie venía a verme y al carcelero que me pisoteó la cabeza le dije “miserable, cobarde, donde te vea te estampo la cabeza con el cristal” y así muchos insultos. Me golpearon en las costillas que, al parecer, las tengo tocadas, han pasado ya cuatro días y no puedo levantar los brazos, y me duele el estómago de las patadas que me dieron. Mis compañeros que estaban ahí empezaron a golpear la puerta para que dejaran de golpearme, ya que ya estaba reducido y esposado y estaba débil de la huelga de hambre, que la dejé el día 4 y el 5 me chiné y el 6 me ataron apretando al máximo las cintas y esposado, ni que fuera Houdini. Aquí te pongo los nombres de los compañeros que dieron la cara por mí: (…). A estos dos les pegaron y a mí me cambiaron de galería y a otro compañero, (…), solamente por denunciar los hechos lo ataron. Yo también denuncié al juzgado de guardia, aquí te pongo la instancia. Hoy me han sacado las grapas, 69 grapas me pusieron en ambos brazos.

Para vigilar a los vigilantes:

Cárcel de Albocàsser (Castellón II): Teléfono (964 15 85 00); Fax (964 15 85 36)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 4 Castellón de La Plana: Teléfono (964621442-964621444-964621443-964 62 14 41); Fax (964 62 19 32); Email (csvip04_cas@gva.es)

Directorio de la SGIP

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 21-III-2018]

Cárcel=Tortura Presxs en lucha

Recibimos hace poco una carta desde la cárcel de Teixeiro, en A Coruña, de siniestra fama por las cosas terribles que allí les suceden a las personas presas. Como el grave intento de suicidio del que hablábamos hoy mismo en otra noticia, prácticamente inducido, por abandono y trato cruel a una persona especialmente vulnerable. Ahora estamos hablando de lo que nos cuenta, en una carta fechada en febrero, Pedro Escudero Gallardo, preso de larga duración que debería ser excarcelado por estar gravemente enfermo de cáncer y, en lugar de ello, se encuentra sometido al peor régimen posible y denuncia torturas. Todo eso ya lo Conocíamos por lo publicado a finales de enero en el blog de Familias Frente a la crueldad carcelaria y por un comunicado de Esculca, Observatorio para A defensa dos dereitos e liberdades, del que publicábamos en la misma fecha una versión en castellano. Lo que transcribimos en esta ocasión es una denuncia pública de los mismos hechos que se relataban en enero redactada por el propio Pedro.

DENUNCIO POR TORTURAS A LA CÁRCEL DE TEIXEIRO

Mi nombre es Pedro Escudero Gallardo y estoy preso en régimen cerrado en este campo de exterminio de Teixeiro. Quiero denunciar públicamente lo que me hicieron el pasado día 21 de enero de 2018 los carceleros, que eran diecinueve.

A la hora de bajar de la celda al patio para respirar dos horas y media de aire puro, un carcelero me dijo que yo esperase el último para bajar al patio, que iban a salir primero todos mis compañeros de la primera galería-primera planta. Se fue y abrió también a los de la segunda planta. Así no tendría testigos. Al volver a la celda que yo ocupaba, abrió la puerta y me dirigí a pasar por el detector de metales, donde estaban dos carceleros más y tras pasar por el detector sin ningún problema, el carcelero llamado Bonifacio, sin venir a cuento, comenzó a decirme que yo era un puto asqueroso, un puto delincuente, un puto preso de primer grado que no merecía celebrar mi cumpleaños (pues por la mañana vio como mis compañeros me abrazaban y felicitaban por mi cumpleaños), y le respondí que el puto asqueroso lo era él, y que si yo era un puto delincuente, el era un puto carcelero. Empezó a darse golpes en el pecho diciendo que sí, que el era un puto carcelero que tenía que venir a la cárcel por un mísero sueldo que no le daba para la hipoteca, y tras mi contundente contestación, los tres carceleros callaron y me dejaron bajar las escaleras de la primera planta, pero al llegar al final de la misma, uno de ellos dijo que quería cachearme integralmente en el despacho del educador. Me quité la ropa y la puse en la mesa, y la tiró al suelo diciendo que me iba a llevar a aislamiento porque el quería. Olía a vino. Me vestí y reclamé la presencia del jefe de servicios, a lo que el carcelero se negó y salió del despacho para volver con tres porras. Entregó una a cada carcelero y me tiró un porrazo a la cabeza que paré con el antebrazo, diciéndole que no me tocase mas. De nuevo salió del despacho y a los pocos minutos volvió con el jefe de servicios y 16 carceleros más. Nada más entrar el jefe de servicios al despachó  me pegó un puñetazo en la cara y le dijo al resto de sus secuaces que me tiraran al suelo. Me tiraron en un momento y comenzó la agonía: pisotones en la cabeza, en el pecho, en las manos, y uno de ellos me sacó las zapatillas y comenzó a pegarme en las plantas de  los pies y en los tobillos. Al rato el jefe les dijo que parasen para coger aire, y, engrilletado a la espalda me arrastraron a aislamiento. Me tiraron boca abajo en un trozo de espuma y me quitaron las esposas. Se fueron y al rato vino un médico llamado José Antonio, que con la puerta de rejas cerrada dijo que solo tenía erosiones, a pesar de estar sangrando por la cabeza y por los dedos de un pie y una mano. Se fue sin curarme, sin reconocerme. Rompí el cristal de la ventana y llame a los carceleros. Cuando vinieron, delante de ellos me tragué un puñado de cristales, y cuando vino el médico y me dijo que me iba a quedar así, cogí otro puñado de cristales y me los tragué en su presencia. Tras un par de horas, fui trasladado al hospital donde me dieron ingreso, me curaron y cosieron las heridas y me hicieron radiografías y un parte de lesiones. A las 5:00 h de la madrugada me dieron el alta y me regresaron a Teixeiro.

YO ACUSO A LA DIRECCIÓN GENERAL DE II PP POR PERMITIR QUE SE NOS TORTURE A LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD.

¡¡HAN ROTO MI CUERPO PERO MI HONOR SIGUE INTACTO!!

Pedro Escudero Gallardo

Para llamar la atención a las “autoridades competentes”:

Cárcel de Teixeiro: teléfono (981779500); fax (981779585)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de A Coruña: teléfono (981185109); fax (981185201)

Directorio de la SGIP

Cárcel=Tortura Presxs en lucha

Alfonso Miguel Codón Belmonte, fue trasladado ayer desde la cárcel de Teixeiro (A Coruña) al Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, donde fue ingresado en la UCI, a causa de un nuevo intento de suicidio. Como explicábamos el pasado 1 de febrero, Miguel, que tiene 24 años y está preso desde los 18, lleva gran parte de ese tiempo sometido a régimen cerrado con «modalidad de vida en departamentos especiales», ya que, no se sabe muy bien por qué, ha sido calificado de «extremadamente peligroso» por la autoridad carcelera. La verdad es que la salud mental de Miguel es de una extrema precariedad, pues sufre ataques epilépticos, graves problemas afectivos y ha intentado suicidarse muchas veces, con autolesiones tan peligrosas como cortes en el cuello. Su estado nunca ha sido convenientemente diagnosticado ni se le proporciona cuidado terapeútico alguno, salvo una fuerte medicación psiquiátrica, prescrita y administrada sin ningún verdadero criterio médico. Tampoco se ha hecho lo necesario para impedir que se suicide, como resulta más que evidente precisamente ahora.

Su situación, que viene durando años, ha sido denunciada varias veces, por esta publicación, en abril, en mayo y en julio del año pasado, y por el observatorio gallego de los derechos humanos, Esculca, que presentó una queja al respecto ante la Defensora del Pueblo y propició una interpelación en el Parlamento gallego, sin que se haya notado ningún efecto positivo real, ya que Miguel ha continuado hasta ahora sometido a condiciones de vida infrahumanas, abandonado en sus padecimientos e incluso, según denunció él mismo, siendo torturado psicológicamente y víctima de frecuentes palizas y prolongados engrilletamientos a la cama.

La asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria ha denunciado muy recientemente todo esto, haciendo un llamamiento a todas las personas sensibles y solidarias para dirigirse a las autoridades responsables exigiéndoles un trato humano para Miguel y para todas las personas presas que están pasando por algo parecido. Y la abogada Silvia Encina –cuyo compañero, José Serrano Benítez, murió en la cárcel de Zuera en octubre de 2016, por causas aún no aclaradas, mientras sufría un trato muy parecido al que está sufriendo Miguel– denunciaba en una reciente emisión de nuestro programa de radio, Tokata Y Fuga, tanto la situación de este compañero en particular como la de otras muchas personas presas con enfermedades mentales, de las que una gran parte se ven sometidas al mismo régimen de castigo que Miguel o Jose, en lugar de ser cuidadas adecuadamente. También ha empezado a difundirse la convocatoria que podéis ver en el siguiente cartel.

Para escribirle al compañero:

Alfonso Miguel Codón Belmonte

Centro Penitenciario de Teixeiro

Ctra. de Paradela, s/n

15310 Teixeiro-Curtis (A Coruña)

 

Para llamar la atención a las “autoridades competentes”:

Cárcel de Teixeiro: teléfono (981779500); fax (981779585)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de A Coruña: teléfono ( 981185109);

fax (981185201)

José Manuel Arroyo Cobo, Subdirector General de Coordinación de Sanidad Penitenciaria:

teléfono (913354845); fax (913354992); correo electrónico (sgsp@dgip.mir.es)

Directorio de la SGIP

Actividad en la calle Cárcel=Tortura La cárcel mata Salud mental

Eric Van Buren fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos y lleva ya un tiempo en prisión. Durante su vida carcelaria ha sufrido varios encierros de emergencia, situaciones de represión que afectan a toda la cárcel ante situaciones de violencia entre presos, a carceleros, protestas, drogas, armas… Se trata de una historia de privaciones, confinamientos, soledad, promiscuidad y ansiedad. Hoy ha compartido la historia de uno de ellos en la prisión de Pensilvania donde se encuentra.

El primer indicio: “¡Bloqueadlas, joder! ¡Bloqueadlas, joder! ¡Entrad en vuestras celdas!”. Sirenas, disparos y, en ocasiones, bombas hacen temblar el patio, y pueden oírse dentro de las celdas bloqueadas. Entre 20 y 30 guardias se reúnen en cada celda. Cuando ves y oyes eso, sabes que es el comienzo de un encierro de emergencia.

Mientras la puerta de la celda se cierra de golpe detrás de mí, conjeturo e intento adivinar el tiempo que pasaremos confinados. Entonces aparece; el eco de ese insidiosamente siniestro “clic”. El “clic” que provoca ese instante de pánico y sentimiento de encierro. El “clic” que te dice que ahora estás encerrado en tu celda y no hay nada que puedas hacer. Siento que me están enterrando vivo. Siento que mi celda es como una tumba. Me vuelvo hacia mi compañero de celda para preguntarle qué está pasando.

Como no lo sabe, voy hacia la ventada desde donde evalúo la situación. Los prisioneros que vuelven de sus trabajos o del patio siempre saben más que los que están en las celdas. Puesto que no podemos oírnos, hablamos entre nosotros con gestos furtivos o haciendo señales con las manos. Si nadie me presta atención, miro el número de presos que pasa cada segundo. Cuantos más pasen, menos tiempo estaremos encerrados.

Mientras me siento en mi cama a pensar, mi preocupación va en aumento. Una oleada de emociones me invade amenazando con hundirme. Me siento decepcionado porque han interrumpido mi rutina diaria. Me siento enfadado porque la comunicación con mi familia y seres queridos se ha interrumpido bruscamente. Por desgracia, los encierros continuos son una forma de perder la comunicación con la gente. Me siento cabreado y abatido al mismo tiempo.

Ante ese pensamiento, de repente, todo en mi vida comienza a ser inestable. Pero no puedo concentrarme demasiado en eso porque las preocupaciones me arrastrarían; debo pensar en mi propia seguridad. Así que repaso la situación. ¿Un preso atacó a algún guardia, oficial o alguien del personal? Si así fue, habrá represalias. ¿Alguno de mis colegas se peleó con otro grupo de presos? Si así fue, las repercusiones podrían durar años. Alguno podría acabar muerto. Otras cosas se abren paso en mi mente. Como que mi compañero de celda tiene algo de contrabando (armas o drogas). De ser así, seguro que nos hacen un registro desnudos durante el encierro y si encuentran algo, nos acusarían a los dos. Agobiado por esos dos sentimientos, me tumbo en la cama y echo pestes. Pienso: “ya estamos otra vez”. Me siento frustrado. Enfadado. Desconsolado.

Cárcel=Tortura Desde dentro Internacional

Alfonso Miguel Codón Belmonte, compañero que se sumó a los ayunos en apoyo de la propuesta de lucha colectiva en enero del año pasado, nos escribe para recordarnos que sigue haciendo los ayunos de apoyo a la propuesta de lucha el 1, el 15 y el último día de cada mes y anuncia una huelga de hambre en solidaridad con la de Jorge Vázquez Campillo, continuada por otros compañeros, por la excarcelación de Belén Vázquez Campillo, en aplicación de los artículos 104.4 y 196 RP, ya que se encuentra gravemente enferma, y de todas las personas presas en situación parecida, así como contra la deportación de sus lugares de arraigo social y familiar que sufren muchas personas presas.

Art. 104.4 RP: Los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad.

Art. 196 RP. Libertad condicional de septuagenarios y enfermos terminales:

1. Se elevará al Juez de Vigilancia el expediente de libertad condicional de los penados que hubiesen cumplido setenta años o los cumplan durante la extinción de la condena. En el expediente deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código Penal, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes o, en su caso, las dos terceras partes de la condena o condenas.

2. Igual sistema se seguirá cuando, según informe médico, se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables. Cuando los servicios médicos del Centro consideren que concurren las condiciones para la concesión de la libertad condicional por esta causa, lo pondrán en conocimiento de la Junta de Tratamiento, mediante la elaboración del oportuno informe médico.

 

El mismo Miguel se encuentra en una difícil situación, muy parecida a la que relatábamos en abril, mayo y julio del año pasado, con la única diferencia de que entonces estaba en A Lama y ahora en Teixeiro y de que le han aplicado el punto 2 del artículo 100 del reglamento penitenciario que habla de un supuesto «principio de flexibilidad» en la «clasificación penitenciaria».

Art. 100.2 RP: No obstante, con el fin de hacer el sistema más flexible, el Equipo Técnico podrá proponer a la Junta de Tratamiento que, respecto de cada penado, se adopte un modelo de ejecución en el que puedan combinarse aspectos característicos de cada uno de los mencionados grados, siempre y cuando dicha medida se fundamente en un programa específico de tratamiento que de otra forma no pueda ser ejecutado. Esta medida excepcional necesitará de la ulterior aprobación del Juez de Vigilancia correspondiente, sin perjuicio de su inmediata ejecutividad.

Esa supuesta «flexibilidad» en la aplicación del primer grado de «tratamiento» y del régimen especial de castigo regulado en el capítulo IV del título III del reglamento penitenciario, especialmente en los artículos 91.3 y 93, donde se asigna una “modalidad de vida en departamentos especiales” a las personas presas tildadas arbitrariamente de “extremadamente peligrosas”, no parece haber mejorado gran cosa, por lo que él mismo nos cuenta, las condiciones de vida de Miguel. A las personas que sufren el 91.3 se les mantiene encerradas 21 horas al día en la celda –arbitrariamente reducidas casi siempre las horas de paseo–, privadas de cualquier actividad social, cultural, educativa o terapeútica, aunque el reglamento, hipócritamente, diga lo contrario, y de cualquier relación con sus compañeros, de manera que no ven en todo el día más que a los carceleros, que les abruman con protocolos de control exhaustivo, actitudes hostiles, coacciones y tratos degradantes.

No sabemos qué «programa específico de tratamiento» se le está aplicando a él, pero Miguel denuncia palizas frecuentes y que suelen atarle a la cama durante días, además de que lo tienen encerrado en unas condiciones aún peores que las que sufriría en un departamento de aislamiento, aunque en enfermería, en una celda acristalada donde no tiene la menor intimidad y, por lo demás, igualmente aislado de sus semejantes, sin actividad social, cultural, educativa o terapeútica alguna ni relación humana de ninguna clase. Es evidente que Miguel, por su condición psíquica inestable, sumamente agravada por el propio aislamiento, por los ataques epilépticos que sufre y los impulsos suicidas que ha demostrado, autolesionándose varias veces con gran peligro de su vida, no puede ser mantenido en esa situación de tensión permanente y de privación sensorial y relacional. Podéis leer una carta suya donde nos da detalles.

Teixeiro, 21 de enero de 2018

¡¡¡Hola, compas!!! Espero que a la llegada de estas letras estéis bien.

Antes de nada decir que, si me estáis enviando correo, esta es la única carta que he recibido en varios meses.

Yo me encontraba en artículo 100.2 RP y por intentarme suicidar tres veces seguidas cortándome el cuello con salida al hospital me han encerrado en una celda acristalada e insonorizada, sin libros, revistas, prendas de vestir. Este bolígrafo me lo han pasado por la ventana, si no, no podría escribiros, sin cuaderno para escribir, que también me han prestado la hoja…

¿Por qué me he querido quitar la vida? Porque me están torturando psicológicamente a no poder más y cada dos por tres me engrilletan, me pegan una paliza entre seis o entre diez carceleros y me atan en la cama dos días; así se las gastan en Teixeiro conmigo.

Hago ayunos los días 1, 15, 30 o 31 de todos los meses, con sus puntos reivindicativos.

Ya no me quedan ánimos ni fuerzas. Llevo cuatro años en primer grado, puteado de un sitio a otro, y creo que ya he tocado fondo. Me gustaría que lo hicieseis público…

Respecto a Jorge Alfonso Vázquez Campillo, hacerte saber que a día de mañana comienzo una huelga de hambre de 15 días en solidaridad con su hermana.

Un fuerte abrazo, compas. Espero noticias en breve.

Miguel Codón Belmonte

Miguel no debería estar preso y mucho menos en aislamiento. Necesita que le escribamos para aliviar su abandono. Tampoco estaría de más exigir a la autoridad responsable que respete su dignidad y sus derechos.

 Para escribir al compañero:

Alfonso Miguel Codón Belmonte

Centro Penitenciario de Teixeiro

Ctra. de Paradela, s/n

15310 Teixeiro-Curtis (A Coruña)

 

 Para llamar la atención a las «autoridades competentes»:

Cárcel de Teixeiro: teléfono (981 77 95 00); fax (981 77 95 85)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de A Coruña: teléfono ( 981 18 51 09);  fax (981 18 52 01

Directorio de la SGIP

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

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¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 31-I-2018]

Cárcel=Tortura La cárcel mata Presxs en lucha

Pedro Escudero Gallardo cumple condena en el módulo de aislamiento del CP de Teixeiro, está clasificado en primer grado de tratamiento, régimen de vida “segunda fase”. Según su testimonio, el pasado 21 de enero, funcionarios de la cárcel le insultaron, amenazaron y posteriormente le golpearon con brutalidad. Los maltratos no fueron precedidos de incidente alguno, lo que parece sugerir que se trató de un acto basado exclusivamente en la crueldad de los autores.

Sobre las 17.00 horas del dia 21 de enero se procedió a la apertura de las celdas para que los presos salieran de las celdas al tiempo de estancia en común. La celda de Pedro Escudero Gallardo quedó con la puerta exterior abierta y la interior , llamada cangrejo cerrada . El funcionario (de pelo canoso, estatura baja y con gafas) se acercó a la celda  y  le dijo «tú te quedas el último» mientras el resto de los presos de la galería salían de las celdas y de la galería .

Al cabo de unos cinco minutos, cuando ya no quedaba ningún preso en la galería, vuelve el funcionario y se abre la puerta interior y le dice que salga, dirigiéndose el preso hacia el arco detector de metales donde se encontraban dos funcionarios más. La intención del preso era acceder a la sala de televisión. En ese momento, un funcionario  detiene al preso y le increpa diciéndole que un «preso asqueroso» no debería celebrar su cumpleaños (dado que  nació el día 21 de enero y había sido felicitado por otros presos desde sus celdas). El preso le contesta en idénticos términos señalando que peor es ser funcionario de prisiones e intentando proseguir su camino hacia la sala de televisión para evitar altercados. Sin embargo, cuando intenta acceder a la sala de televisión, la cancela está cerrada y el primero de los funcionarios (descrito como bajo y canoso) le ordena un cacheo con desnudo integral en la sala del educador sin motivo reglamentario que lo ampare. Entra en la sala, y aun sabiendo de la irreglamentaria actuación del funcionario, obedece y deposita su ropa sobre la mesa, momento en que sin examinarla el funcionario la tira al suelo y le ordena dirigirse a la celda aislamiento provisional. En ese momento, Pedro señala que el funcionario no tiene competencia para acordar esa medida y que tiene que ser el jefe de servicio quien la adopte, por lo que no  va a acompañar al funcionario a la celda citada para cumplir el medio coercitivo de aislamiento provisional a no ser que se persone  en el módulo el jefe de servicios. Poco después, llega el jefe de servicios acompañado de un elevado número de funcionarios armados con porras y en el momento en que el preso le va a explicar lo que sucede el jefe de servicios le golpea en la cara y después, entre los funcionarios, proceden a derribarlo en el suelo mientras lo golpean con porras, especialmente en los pies y en la cabeza y le pisan reiteradamente las manos.

Cárcel=Tortura

Ahí va parte de una carta del mismo compañero –tampoco diremos su nombre esta vez– que denunciaba malos tratos en la cárcel de Albocàsser en noviembre pasado. Tiene fecha del 30 de diciembre, pero matasellos del 16 de enero. Nos cuenta, entre otras cosas, que los malos tratos y abusos de poder han continuado en esa cárcel y que se le está alterando arbitrariamente la medicación psiquiátrica que tiene prescrita. Ponemos una foto «navideña» de la puerta de esa cárcel; estaréis de acuerdo en que, sabiendo lo que pasa allí dentro, resulta más bien macabra.

Os doy las gracias por querer ayudarnos a todos los compañeros que estamos presos y pasándolo mal. Podéis contar conmigo, pues yo he puesto otra denuncia, puesto que el día 28-II-2017 el funcionario que yo denuncié, Don Roberto, me vio y, como yo saludé a mi ex compañero de celda, él dio el toque por teléfono al módulo 3 donde me encuentro ahora y me mandan subir a mi celda. Cuando estoy arriba, me hacen el cacheo delante de las cámaras, pero después de tirarme todas mis pertenencias y revolviéndolas sólo por venganza pedida por su compañero. Dicho día me mandan que entre en mi celda y, una vez dentro, sin haber motivos, uno me da un tortazo y, cuando me confío, me da otra bofetada y me dice que eso sería más a menudo, cosa que yo he denunciado en el juzgado de guardia para pedir protección judicial. Le pedí al juez que se pusiera denuncia contra Don Roberto, ya que él fue quien les mandó a ellos a que me hicieran eso, son venganzas pobres.

Me han quitado la medicación que tengo prescrita por un facultativo de la calle, de psiquiatría de Albacete, le mando los documentos al juez y le mando  todos mis papeles de la medicación. Como he pedido una audiencia con el juez y le he mandado algunas instancias, porque los funcionarios abusan de su poder y nos vulneran nuestros derechos con un trato vejatorio y yo no estoy dispuesto a pasar por eso, ellos son mis enemigos, porque, como bien decimos, abusan de su poder y falsifican los papeles. Aquí les mando un informe médico y verán como está falsificado, se nota que está repasado, si se fijan bien, se darán cuenta. Y yo no puedo dormir, estoy con metadona y, cuando empiezo a parar y bajar la dosis, me empiezan a quitar medicación. Yo llevo en esta prisión como 17 meses y he estado tomando siempre mi medicación correctamente. Cuando regreso de conducción, como en Picassent no tienen Alprazolan 2 mg., me fue sustituido por Valium 20 mg., pero para ese día, y llego aquí y me ve la médica y me dice que si allí no los había, aquí tampoco. Le contesto diciéndole que yo llevo tomando esa medicación en este centro penitenciario más de 15 meses. Yo tomo Gabapentina 800, Lormetazepan 2 mg., Triptyzol 50 mg., y me han dejado sin Alprazolan, cuando yo no puedo estar sin esa medicación, pues no me da apetito, no me puedo relacionar con las personas, estoy todo el día con unos nervios que no me dejan ni parar un rato. Les pido que me pongan mi medicación y se niegan, aun teniendo papeles que acreditan que yo tomo esa medicación muchos años, pero no se dignan ni a leer esos papeles, yo le he mandado al juez los papeles  de mi informe médico y, como que tengo unos papeles que aportan que llevo muchos años con esa medicación.

Aquí hacen y deshacen como les sale en gana, no hacen su trabajo como es de hacer, lo que hacen es torturar psicológica y físicamente a todos los internos, los cuales se callan, pero yo no estoy dispuesto a quedarme de brazos cruzados, porque no hay asistencia sanitaria, lo hacen todo incompetentemente, sólo vienen a llevarse el sueldo a su casa y a joder a los presos. Yo llevo ya unos dos o tres brotes psicóticos, pero todo les da igual, y yo sé que, si esto sigue así, todo acabará mal, me matarán, pero yo me llevo a quien haga falta conmigo, no me dan otra opción. Sólo saben contestar que denunciemos, pero si el juez está dado de la mano con ellos… Pero, bueno, compañeros, yo sigo luchando por mis cosas, y tengo trastorno bipolar tipo A, trastorno de la personalidad psicogénico y dificultad de control de impulsos. No me apuntan siquiera al psiquiatra (…). Les pido por favor que, no teniendo recursos económicos, me faciliten sellos para poder estar en contacto con ustedes y con mi familia, ya que no tengo ni para llamar y no me avergüenzo de decir que para poder fumarme un cigarrillo debo coger colillas, pero, en fin, así es esta puta vida en estos establecimientos penitenciarios. Yo les doy las gracias por ayudarme y darme ánimos para seguir adelante, por lo cual me despido con un fuerte saludo. Les deseo unas felices fiestas y un próspero año 2018. Que lo pasen bien. Un saludo.

Cárcel=Tortura