Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Hace poco ha estado en Valencia, dando una charla sobre la cárcel como gestión de la pobreza, Ignacio González Sánchez, que trabaja como profesor de criminología en la universidad de Girona. No es la primera vez que colabora en jornadas de reflexión organizadas por colectivos abolicionistas, antipunitivistas o anticarcelarios y, por ejemplo, en el mes de noviembre participó en las Jornades Obertes ¿Parlem de la presó? en Barcelona, y en Iruñea, en las III Jornadas  antipunitivistas. El vídeo de su aportación a estas últimas es el que encabeza esta noticia. Como su propuesta de reflexión crítica sobre la cárcel nos parece lúcida, clara y útil para los mismos fines que nosotrxs perseguimos, imitamos a nuestras compañeras de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria y vamos a hacernos eco de una serie de artículos sobre la cárcel y el sistema punitivo publicados en The Social Science Post, una página web que pretende «acercar al  conocimiento general» trabajos universitarios. Estos son de hace unos cuantos años, pero, para nosotrxs, todavía actuales. Nos importan bastante poco la originalidad o «las exclusivas» y mucho más que este buen material esté al alcance de lxs enemigxs del poder punitivo.

¿Cuándo fue la última vez que te paraste a pensar en «la cárcel»?

Sin cárcel que atemorizase a los delincuentes y evitase los robos y los asesinatos, la sociedad no podría mantenerse. No obstante, la cárcel como pena apenas cuenta con 300 años. ¿Cómo mantenían un cierto grado de orden las sociedades anteriores? ¿Evita la cárcel que haya robos y asesinatos hoy en día? ¿Por qué nos parece una respuesta tan natural y válida encerrar a alguien que incumple la ley? ¿Por qué los castigos corporales nos generan aversión y a nuestros antepasados no? ¿Eran menos humanos que nosotros? ¿Por qué no consideramos el encierro como un castigo corporal? ¿Es casualidad que la cárcel surgiese paralelamente a las grandes ciudades y a la pobreza? ¿Es la cárcel una institución capitalista?

Descubrir que la cárcel tiene un origen histórico, y que no ha estado ahí “desde siempre”, es en sí mismo un acto político. No hablo ni siquiera de dejar de entender la cárcel como una consecuencia automática de la aplicación del Derecho y verla como una institución política (Foucault, 1975) –algo, por lo demás, fundamental si se quiere entender mínimamente esta institución-, sino simplemente de desnaturalizar el que la respuesta a la delincuencia (¿a todas las formas de delincuencia?) sea encerrar a alguien.

¿Qué sentido tiene encerrar a alguien? O mejor, ¿qué sentidos tiene encerrar a alguien? La cárcel tiene que dar el suficiente miedo como para que quien se plantee delinquir termine por no hacerlo. Para ello ha de tener unas condiciones malas. No obstante, le pedimos constitucionalmente a la cárcel que rehabilite a los delincuentes. ¿Todos los delincuentes necesitan rehabilitarse, resocializarse? ¿Cómo queremos que la cárcel rehabilite si a la vez nos molesta que tengan un televisor –herramienta básica para mantenerse informado-? ¿Cómo podemos convivir con ideas tan contradictorias como reprocharle a la cárcel que sea poco exitosa rehabilitando y a la vez deseamos que muchos delincuentes “se pudran” en la cárcel? No a todos los delincuentes, porque hay de muchos tipos, pero entonces ¿por qué usamos para todos el mismo remedio, la cárcel? ¿Alguien se resocializa pudriéndose? ¿Es justo que le pida a una persona que se reinserte en una sociedad alejándolo de ésta y dejándolo en barbecho junto con otros delincuentes durante años? Ahondar en las contradicciones y en las demandas opuestas a las que tiene que hacer frente la cárcel es un primer paso para comprender sus dinámicas internas.

No obstante, se repite mucho que el problema es que las penas no son suficientemente duras y que delinquir sale gratis. Sin volver a la contradicción de pedirle a la cárcel que sea tan mala como para que nadie quiera ir allí, pero tan buena como para ofrecerle oportunidades a los presos que la propia sociedad no les ha dado, se puede acudir a los datos: España tiene ya uno de los Códigos penales más duros de Europa, y las penas son el doble de las previstas de media para el resto de los países europeos. Es decir, comparativamente, en España se castiga una barbaridad, a pesar de hacerlo de una forma tan civilizada como la cárcel. Estamos en el podio de los países que más castigan de la antigua UE-15. ¿Por qué no sabemos esto, si precisamente la finalidad de las leyes duras es que su conocimiento prevenga el delito? ¿Tiene que ver con un intento desesperado de frenar el incremento de la inseguridad? Podría ser, pero coincide que la delincuencia en España es particularmente baja, especialmente en lo relativo a delitos violentos (de los tres países europeos más seguros en materia criminal). No sólo es baja, sino que la tasa de delincuencia lleva estabilizada en ligero descenso desde 1989, mientras que el número de presos y de policía ha seguido aumentando. ¿Por qué, si no hay más delincuencia, se amplía el uso de sistema penal? Si no hay más delitos pero hay más presos, ¿a quiénes se está encerrando? ¿Por qué se sigue oyendo a políticos que piden el “cumplimiento íntegro de las penas” cuando éste ya se aprobó en 1995? ¿Saberlo no ayudaría a reducir la delincuencia? ¿La delincuencia depende de los cálculos que hagan los delincuentes con el Código penal en mano? Por cierto, ¿quiénes son “los delincuentes”? ¿Alguna vez has delinquido? ¿Te consideras un delincuente?

Lo fundamental, más que estos datos que más adelante se explicarán debida y matizadamente (ver González Sánchez, 2011), es el hecho de nuestra ignorancia al respecto. En verdad, ni siquiera sabemos que lo ignoramos, porque la cárcel y la penalidad nos dan respuestas a preguntas que no llegamos a plantearnos explícitamente, precisamente porque ya tenemos unas respuestas “válidas”, preconcebidas. Esta fuerza cultural que tiene la cárcel para proveer una guía de actuación simple y cuasi automática ante un fenómeno tan complejo como es el de la delincuencia, es tan importante como el hecho de que la mayoría de las personas penalizadas pertenecen a las clases bajas, por lo que algunos autores plantean que no es una respuesta cuasi automática a la delincuencia, sino a la pobreza y el conflicto social inherente a una sociedad desigualitaria. Su faceta material, represiva (de conductas, de cuerpos), y su faceta comunicativa productiva (de categorías sociales, de reducir las ansiedades) se entrelazan y refuerzan constantemente.

En la serie de textos que seguirán a este, me centraré en la “penalidad”, entendida como el conjunto de leyes, procedimientos, discursos, instituciones y prácticas asociadas al castigo como institución social (Garland, 1990). Cómo y cuánto castigamos, o nos castigan. El primer paso es descubrir que, en general, no pensamos sobre la cárcel y el sistema penal, sino que pensamos con él, a través de él. Si la cárcel sirve para reducir la delincuencia y la delincuencia está aumentando, habrá que aumentar los años de cárcel, se piensa lógica y evidentemente (o, mejor, se sabe sin pensar, debido precisamente a que es “evidente”). Raramente nos cuestionamos si la cárcel sirve para reducir la delincuencia, si las penas ya son suficientemente elevadas, o siquiera si la delincuencia está aumentando o no. O cómo mide la policía la delincuencia. Le encargamos al Estado la custodia de ciudadanos y ni siquiera sabemos cuáles son las condiciones del encarcelamiento, ni cuánta gente hay, ni si salen de allí y en qué condiciones. La cárcel promete una solución sencilla a un problema complejo, y tal vez con eso le sea suficiente. Aquí se promete plantear cuestiones sencillas a una institución aparentemente sencilla, pero muy compleja.

¿Cuándo ha sido la primera vez que te has parado a pensar en “la cárcel”?

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Bibliografía:

Foucault, Michel. [1975]. Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Madrid: Siglo XXI, 1979.

Garland, David. [1990]. Castigo y sociedad moderna: un estudio de teoría social. México: Siglo XXI, 1999.

González Sánchez, Ignacio. (2011). “Aumento de presos y Código Penal: una explicación insuficiente”. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología 13: artículo 4.

Sociedad-cárcel

Hablamos de la reciente jornada de reflexión celebrada en Valencia, sobre la caja de resistencia antirrepresiva donde se coordina gente de diferentes ciudades griegas; de la situación actual de lxs perseguidxs y presxs por los «sucesos de Altsasu»; de algunxs compañerxs presxs en lucha y de las ideas que están poniendo en práctica; y de la siguiente jornada de reflexión, que va a tener lugar este mismo sábado, sobre la cárcel como gestión de la pobreza, organizada por el Grup de Suport a Persones Preses de València.

Internacional Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

En Valencia se está moviendo desde noviembre un nuevo colectivo anticarcelario, el Grup de Suport a Persones Preses de València. Aunque quizá no sea tan nuevo, ya que muchxs de sus integrantes han participado durante varios años en el grupo Tokata que, como tal, ha dejado de existir. Se propusieron organizar una serie de charlas anticarcelarias, al menos una al mes, en diferentes centros sociales de la ciudad, la primera fue el 30 de noviembre en el centre d’autoapenentatge El Punt, por Familias Frente a la Crueldad Carcelaria (se puede escuchar aquí), la segunda en La Mandrágora, sobre racismo y represión, y los días 17 y 18 de diciembre ha habido otras dos en el CSOA L’Horta, una sobre la lucha anticarcelaria en Grecia y la otra sobre la cárcel como gestión de la pobreza. Todavía hay programadas otras dos, sobre cárceles de niños el 1 de marzo y sobre feminismo antipunitvista el 30.

Actividad en la calle

Aunque sea con un poco de retraso, publicamos una traducción de esta crónica de la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro, celebrada el pasado 12 de enero. Se trata de dar cuenta también de lo que se cuece en Galicia en la olla de los sentimientos, ideas y actos libertarios y anticarcelarios, sobre todo en momentos en que la amenaza de penas de cárcel, de tres años en uno de los casos, y de fuertes multas que pesa sobre algunas personas por lo sucedido en 2013 durante la XIII marcha a la cárcel de Teixeiro. La represión suele ser fuerte en Galicia y es seguro que nuestra gente de allí necesita ya mismo nuestra solidaridad. El texto que ponemos aquí abajo fue publicado en la página web A Irmanade Da Costa y en el nº 10 del periódico anarquista Nordês, que podéis ver o descargar picado en la imágen de su portada que ponemnos abajo del todo.

Crónica de la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro

Ha pasado casi un año desde la última marcha a la cárcel de Teixeiro; otro año lleno de diversas torturas a personas presas a manos de los carceleros (dispersión aislamiento, palizas, desatención médica, conteniones físicas, régimen FIES, medicación forzada, chantajes, humillaciones a familiares, criminalización de la solidaridad con las personas presas…). Motivos por los que se han vuelto a organizar marchas a diferentes cárceles del Estado, realizándose la de Teixeiro el sábado 12 de enero.

La marcha transcurrió sin problemas, quedando grupos de coches en diferentes ciudades para reunirse a las 11:00 en la misma gasolinera que en años anteriores (la N-634 km 663). Sorprendentemente, este año no hubo control de la guardia civil con sus correspondientes cacheos e identificaciones, pero sí que se llegaron hasta la gasolinera, por lo algunas compañeras tuvieron que quedarse vigilando los vehículos para evitar que aparecieran reventadas las ruedas como otros años.

Alrededor de las 11:30 se inició la marcha de algo más de un centenar de personas, más que en los últimos años, desplegando dos pancartas y cortando uno de los carriles de la carretera, con el fin de llegar durante el tiempo de patio de las presas. Tanto durante el trayecto como durante la concentración frente a los módulos se escucharon consignas clásicas como «abajo los muros de las prisiones», «no son trabajadores que son torturadores», «no estamos todas, faltan las presas”, “ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión”, “la dispersión también es tortura”, » hasta aquí llega el olor de las torturas en Teixeiro», entre otras, amplificadas por un megáfono y apoyadas por el sonido de varios panderos. Durante el tiempo que estuvimos frente a los módulos también se escucharon algunos cohetes en la distancia, como en años anteriores.

Después de la marcha, la mayoría de la gente se dirigió a Santiago a para acudir a las 18:00 a la concentración en apoyo de las presas. Esta concentración se había convocado en la Plaza del Toural, pero debido a la fuerte presencia de la policía y para evitar la encerrona e identificación sufridas en otras ocasiones, se decidió comenzar en la plaza de Mazarelos. Desde allí, alrededor de 60 personas marcharon haciaa la palza del Pan y recorrieron varias calles gritando consignas similares a las de la mañana, hasta llegar a la Plaza del Toural, ahora sin presencia policial, donde se informó sobre la última huelga de hambre de presxs en lucha desde el 10 a 25 de diciembre leyendo todas sus reivindicaciones. También se informó sobre la situación del preso Pedro Escudero, quien sufrió varias palizas y torturas a manos de los presos. La manifestación transcurrió sin incidentes y sin que apareciera policía alguna y se distribuyó con total libertad total varias octavillas informando sobre la lucha anticarcelaria. veces a las personas que informaban sobre la lucha anticuaria.

Finalmente, la gente se reunió en el CSOA Aturuxo das Marías para cenar y disfrutar de una timba poética donde se leyron algunos poemas escritos por personas presas.

 

Actividad en la calle

Hablamos con la madre y la ex compañera de Darío, que salió cadáver del centro de exterminio de Teixeiro el último diciembre, igual que otras dos personas de allí mismo, otra de A Lama y unas cuantas más de otras cárceles, como las de Aranjuez, Picassent, Las Palmas, El Dueso… Darío fue entregado muerto y ni siquiera eso, pues sus allegados apenas pudieron ver y tocar su cuerpo antes de que lo enterraran precipitadamente, sin avisar a su madre ni ofrecerle la posibilidad de preguntar de ningún modo qué le había pasado a su hijo ni ofrecer la más mínima garantía, ni las exigidas legalemente, de que la versión pficial de «sobredosis» haya sido realmente la causa de la muerte. Hablamos con unxs compñerxs de allí de cómo viven ellxs el ambiente anticarcelario en Galicia, de la XIX marcha a Teixeiro, que ha sido hoy, y de otros episodios, unos de resistencia y otros de represión. Nos cuentan que todavía hay gente amenazada con cárcel por anteriores marchas y por otras situaciones recientes de lucha social.

 

Actividad en la calle La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Mohamed Achraf cumplió la totalidad de la pena a la que había sido condenado en octubre del 2018, pero se le mantiene encerrado en las  más duras condiciones en base a un montaje del estado por el que se le acusa de supuestas captaciones yihadistas a través de sus cartas enviadas entre prisiones. Desde el inicio de su condena tiene las comunicaciones intervenidas. Si en esas cartas hubiera existido ese peligro de captación, ¿por qué cada director de prisión les dio curso y salida? Tal como pide, se reproduce este escrito donde denuncia esta herramienta de control y sumisión dentro de las prisiones.

No somos ni radicales ni terrosistas. Ellos sí, radicales, terroristas e inquisidores. La inquisición contra el Islam.

Como te he comentado en varias ocasiones sobre las injusticias, los abusos y violaciones de los derechos humanos y la inquisición que sufrimos los presos musulmanes en general y los presos políticos islamistas en particular en las cárceles españolas por parte de las autoridades –Ministerio del Interior, la SGIP,los responsables de las cárceles, algunos carceleros, servicios secretos, fuerzas de seguridad y los tribunales de inquisición– con la excusa de luchar contra el «terrorismo y la radicalización» y sus «pactos antiyihadistas» y «stop radicalismos». En realidad se traduce a la lucha contra el islam y los musulmanes y pactos anti-islam y antimusulmán y stop islam.

Estos neo cruzados de diferentes signos políticos e ideológicos han declarado la guerra contra el islam y contra los musulmanes para exterminarlos y por eso llevan sus planes macabros y criminales bajo el lema todo vale y el fin justifica los medios.

En las cárceles españolas los musulmanes sufrimos la inquisición total, persecución y hostigamiento por el hecho de serlo. Persiguen a todo musulmán practicante y los incluyen en el fichero F.I.E.S. 5 como sospechosos de radicalismo y terrorismo y a muchos de ellos les han dado palizas por rezar. Se les prohíbe practicar su religión y hablar su idioma y tener libros de religión en su idioma u otras lenguas.

Y como te he comentado en varias ocasiones, llevo años denunciando estos hechos que llevo sufriendo igual que el resto de mis compañeros y hace poco hice una huelga de hambre como protesta y denuncia de esta situación. El programa falso antiradicalismo pretende criminalizar a los presos comunes musulmanes que practican su culto a ratos y se les consideran radicales. Pero en realidad son drogadictos, personas desectructuradas, victimas del sistema. No existe radicalismo entre los presos. El radicalismo es el de la inquisición, es del sistema criminal que busca destruir y aniquilar a todo aquel que le planta cara, que no piensa como él y que lucha contra él, denunciándolo y desenmascarándolo.

El falso programa busca colgar medallas, galones y méritos engañándose a sí mismo y engañando a la sociedad porque las personas que mete en dicho programa ni son radicales ni nada y los que se apuntan es por salir de una situación penitenciaria peor (aislamiento, FIES, represalias…) a otra menos mala. Igual que los islamistas condenados por terrorismo que han firmado una conformidad, que no lo hacen porque sean culpables sino para evitar una condena mayor, porque de todas maneras les condenaran porque son musulmanes practicantes y saben que son inocentes.

Estas son las cloacas del estado, inventan, manipulan y falsifican las pruebas para condenar a personas inocentes como yo y como el caso del Dreyfus del siglo XXI, Jamal Zougam, condenado injustamente por el 11M, y como el 100% de los casos de islamistas acusados de terrorismo. Ver el documental del director de cine francés Cyrill Martin: El Nuevo Caso Dreyfus, que demuestra con pruebas y objetivamente que las cloacas del estado están detrás del terrorismo y que son ellos los terroristas y demuestran como hacen montajes acusando a musulmanes inocentes, como en mi caso y el caso de Zougam. Nosotros no somos ni radicales ni terroristas y a los hechos me remito (historial de cualquiera de nosotros). Nuestro único delito es ser musulmanes practicantes y, en mi caso, plantar cara al sistema, luchar contra él, denunciar sus violaciones y abusos, desenmascararlo y resistir a sus castigos, represalias e injusticias y defendiendo a los presos y presas víctimas de dichos abusos y violaciones.

Estimado amigo R. Estas circunstancias te las explique en anteriores cartas, sobre todo las que te envíe desde Zuera en 2014 y la de Murcia en marzo de 2018. Ahí he detallado la cuestión.

Por último quiero subrayar que el falso programa ha fracasado y fracasara porque al meter en él a falsos radicales (porque no hay otros) está curando heridas falsas inexistentes, esta sanando enfermedades falsas e inexistentes. Y para saberlo basta con analizarlo con el perfil e historial de los supuestos radicales. Pero antes hay que preguntarse ¿qué es el radicalismo? ¿qué es el terrorismo? «Es a este precio que podemos aclarar la acción institucional y asegurar que no va a agravar los fenómenos que está combatiendo, por ejemplo fabricando inútilmente categorías de sospechosos«. Le Monde Diplomatique, septiembre de 2018 artículo publicado por Laurent Bonelli y Fabien Carrié.

Mohamed Achraf. Diciembre de 2018 en el aislamiento de la prisión de Córdoba

Cárcel=Tortura Desde dentro

En Galicia también se ha movido la solidaridad con la huelga de hambre de presxs en lucha de diciembre pasado. Allí crearon y difundieron el cartel con las doce reivindicaciones que se ha estado utilizando durante la huelga, se han hecho pintadas y colgado pancartas, como en otros lugares, y el 22 de diciembre hubo una concentración solidaria en A Coruña, pra preparar la cual se hizo el día anterior una presentación del documental «COPEL. una historia de rebeldía y dignidad» y una charla-debate sobre las luchas anticarcelarias desde entonces hasta hoy. El próximo sábado, 12 de enero a las 11 de la mañana empezará la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro. Por la tarde, a las 18:00 horas, hay convocada una concentración en Compostela. No hay que olvidar que todavía hay varias personas que sufren la amenaza de penas de cárcel de entre uno y tres años y de fuertes multas por la marcha de 2013.  A continuación, la convocatoria traducida al castellano.

Convocamos para el próximo sábado 12 de Enero la tradicional marcha a la prisión de Teixeiro. Tendrá lugar  a las 11:00 h desde la gasolinera de la N-634, km 663, próxima a la cárcel de Teixeiro.

Después de la marcha, en Compostela, continuará la jornada con una concentración a las 18:00 en la plaza del Toural y seguirá en el CSOA Aturuxo das marías con actividades, cenador y foliada a partir de las nueve y media.

Como ya es habitual, las fechas próximas al final del año vienen acompañadas con marchas a los cárceles en todo el mundo, apoyando las luchas de lxs presxs y gritando contra las prisiones. Hace pocos días culminó la tercera huelga de hambre que varias presas llevaron a cabo en las cárceles del estado español reclamando el fin de las torturas, la erradicación de los FIES y el fin de la dispersión, entre otras reivindicaciones.

La cárcel de Teixeiro es el escenario habitual de muchas denuncias por torturas y malos tratos. Ejemplo de esto la noticia publicada hace unas semanas en la que el juzgado de Betanzos investigaba una paliza que varios carceleros dieron a un preso en Teixeiro.

Actividad en la calle Huelga de hambre diciembre 2018

La derogación de la instrucción 3/2017 que regulaba la excarcelación por enfermedad grave es un lavado de cara pues en la que viene a sustituirla se sigue afirmando que personas enfermas en prisión únicamente deben salir de la cárcel para fallecer en un tiempo breve. A continuación ponemos la nota de prensa de Osabideak (asociación vasca de profesionales de la medicina y juristas que defiende el derecho a la salud de las personas privadas de libertad) al respecto

La legislación española prevé la excarcelación de personas gravemente enfermas con padecimientos incurables y de las que conllevan un peligro patente para la vida. Ninguno de estos tres conceptos (gravedad, incurabilidad y peligro patente) son conceptos de temporalidad. La ejecución de la pena privativa de libertad se flexibiliza en estos casos para proteger la dignidad de las personas, cumpliendo el mandato de prohibición de trato inhumano y degradante en estas situaciones de penosidad añadida. Por lo que la Jurisprudencia y Doctrina no exigen criterios de temporalidad o terminalidad, consignándolas como situaciones excepcionales, donde el sentido de la pena pierde su finalidad.

La instrucción 3/2017 pretendía limitar la suspensión de la condena de personas enfermas en la última etapa de sus vidas a periodos «muy cortos de vida”, quebrantando la jerarquía normativa, vulnerando el principio de reserva de Ley Orgánica y sin habilitación legal. Interpretó «peligro patente» equiparándolo a «peligro inminente para la vida» y estableció un criterio de temporalidad de «muy corto plazo» (dos meses según el entonces ministro del Interior, Sr. Zoido).

La nueva instrucción 06/2018 suprime conceptos explícitos grotescos como «periodo muy corto de vida», sin embargo, identifica erróneamente «peligro patente” con el concepto de «enfermedad terminal». Esto implica, por ejemplo, que muchas enfermedades graves, incurables y con peligro patente (incluidas todas las enfermedades mentales graves) queden excluidas. Subrayan que incorpora novedosos criterios o protocolos como el índice de Karnofsky y un formulario que deben rellenar los médicos. Ninguna de estas incorporaciones son en absoluto nuevas. Ya existían en protocolos anteriores y en los formularios que disponen desde hace años los médicos penitenciarios y a la vista está la nula eficacia que han tenido. Además de contraria a Derecho, sigue siendo un instrumento de trato inhumano y degradante.

Esta es la tercera instrucción, carente de habilitación legal: 4/2015, 3/2017 y 6/2018. Todas ellas falsamente motivadas por las reformas del Código Penal y operadas por las Leyes 7/2003 (ley de cumplimiento íntegro de las penas) y 1/2015 (prisión permanente revisable). Estas reformas, a pesar de su espíritu punitivo, lejos de mencionar siquiera conceptos tales como la «terminalidad», en ningún caso modificaron los supuestos excepcionales de suspensión de condena por razones humanitarias en casos de enfermedad grave, incurable o peligro patente para la vida. Las tres instrucciones son instrumentos creados «ad hoc», fuera del debido marco legal, para limitar e incluso impedir el acceso a la suspensión de la pena privativa de libertad de las personas con enfermedades y en especial situación de vulnerabilidad.

Se trata de un cambio en la forma, nada en el fondo; de maquillar la crueldad del concepto punitivo. Ambas instrucciones comparten que las personas enfermas en prisión únicamente deben salir de las cárceles para fallecer en un determinado periodo de tiempo breve.

Nuestra asociación inició una campaña de adhesiones entre profesionales -médicos y juristas-, así como de asociaciones en defensa de la salud y los derechos humanos, para solicitar su derogación; informamos a la ONU, a Amnistía Internacional y a la CPT (Comité europeo para la prevención de la tortura) sobre esta instrucción y también notificamos al Ararteko, a Instituciones Penitenciarias y al Defensor del Pueblo.

Consideramos positivo que el Gobierno se haya visto en la obligación de realizar esta modificación, aunque no suponga ningún cambio de criterio de fondo. Nos indica que nos toca seguir, hasta que los criterios para aplicar medidas alternativas al encarcelamiento de las personas gravemente enfermas graviten únicamente sobre el eje sanitario, humanitario y de igualdad.

Osabideak

Más información:

Derogación De La Instrucción 3/2017, Por Un Final De Vida Digno 

Tokata Y Fuga 8-XII-2018. En Defensa De La Salud De Las Personas Presas: Osabideak Y Presxs En Lucha

La cárcel mata

Actividad en la calle

Actividad en la calle Huelga de hambre diciembre 2018