Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Publicamos una carta reciente de Antonio Nieto Galindo respondiendo a otra donde iban las opiniones y propuestas de otrxs compañerxs participantes en la propuesta de lucha. Con esto se empieza a anudar el diálogo sobre la experiencia común y las posiciones de cada cual de cara la huelga de hambre colectiva de mayo. Para colaborar con esta lucha, se puede empezar enviando a todas las personas que figuran e la lista que se puede encontrar siguiendo el último enlace de aquí debajo los mensajes de sus compañerxs, este, por ejemplo.

Campos de exterminio, a 3-III-2019

Salud a todxs lxs compañerxs del Tokata.

Hace unos días que recibí el comunicado de fecha 12 de febrero con matasellos de Valencia del 13 del mismo mes. El mismo lo leí al instante, en cuanto el carcelero, después del “cacheo” de la carta, me la entregó, y ahora lo tengo delante de mí, dispuesto para opinar y dar mi parecer ¿vale?

Efectivamente, personalmente siempre he estado de acuerdo en debatir las decisiones o ideas aportadas cuando uno forma parte de un colectivo. Recuerdo como si fuera ayer que, en el inicio de COPEL, solíamos reunirnos en asambleas, y todos teníamos la palabra y escogíamos el acuerdo de la mayoría de todos nosotros, pero siempre discutía con el compañero Aurelio José García “Prado”, El motivo, por querer él ser el líder del grupo que éramos en el hospital penitenciario de Carabanchel, pues jamás, en mi caso, he aceptado un “jefe” o un “líder”. Por encima de todo, todos somos iguales y cada uno aporta lo que puede. Tenemos que tener presente siempre que todos no hemos estudiado, no somos superdotados; unos saben expresarse bien, otros no; unos están sanos de mente y cuerpo, pero otros son firmes y leales en la lucha de todo corazón, aunque no les acompañe la salud tan precaria que por las décadas de cautiverio padecen, lo que es mi caso.

Desde el principio, he dicho, cuando se decide realizar una huelga de hambre para reivindicar nuestra tabla de doce puntos —que espero que para el próximo 1 de mayo sean catorce, si todxs lxs compañerxs nos ponemos de acuerdo— que yo no me declaro en huelga de hambre, porque mi salud me lo impide. Yo quiero morir de una forma que os podéis imaginar, debido al “palo” o “gremio” al que siempre me he dedicado. Y, siendo un preso honesto, leal, con principios, ética y moral, y comprometido con las luchas, hago saber que en esas convocatorias de huelga de hambre yo participo presentando escritos con nuestras reivindicaciones y, a la vez, denunciando las injusticias y atropellos que vivimos diariamente lxs presxs en todas las cárceles del estado español, escritos que envío a todos los organismos de este estado corrupto, así como a organismos internacionales. Y, en mi opinión, compañerxs, deberíamos atiborrarles de escritos con nuestras reivindicaciones, denuncias y recursos de todo tipo. Con ello les tocaríamos “la pasta”, que es lo que les hace daño. Pensad el gasto que le supondría al estado, en personal encargado de contestar a nuestras peticiones y en material.

En la actualidad, para la sociedad sobre todo para los medios de comunicación, nosotrxs lxs presxs no somos de interés. Es obvio y lo sabemos bien, desde que se están realizando huelgas de hambre, a ninguna de ellas le han dado bombo en la prensa y en los noticiarios de las cadenas de televisión. Solo les interesa el morbo, las desgracias que suceden diariamente: que si la manda de lo sanfermines, que si la de Sabadell que si dian Quer, que si otras violaciones, que si el niño Julen, caído en un pozo de más de 100 metros de profundidad, en todo momento, durante más de diez días, las 24 horas enfocando en primer plano la entrada de ese pozo de apenas 22 cm. de ancho, las caras de sus padres con el sufrimiento que solo ellos y la abuela han padecido y mantendrán el resto de sus vidas… Y, actualmente solo interesa “el procés” y todos esos políticos del PP, del PSOE, de Ciudadanos y Vox, todos ellos intercambiando todo tipo de insultos y calificativos. ¿pues que les den a todos y a todas!

Nosotrxs lxs presxs no somos de ningún interés, a nadie le importa si un juez o una jueza ha metido a un padre de familia en la cárcel siendo inocente. Como en este caso en concreto que está en el mismo módulo que yo. Por no saber hablar el castellano, ser emigrante, concretamente de Bulgaria, padre de familia, tengo que sufrir viéndole todos los días llorando, un hombre de más de 50 años de edad. Y estoy convencido, por mis más de cuarenta años de cautiverio, de que le han condenado a dos años y seis meses por putla a cara. Y después españa dice que es un “Estado de Derecho”… Vamos, que ya me lo creo yo.

Comento todo esto como aportación al debate para encontrar la mejor forma de lucha efectiva, ara que los medios de comunicación se interesen por lxs presxs. No puedo dejar de mencionar a nuestros grupos de apoyo del exterior, a los que les debemos un total respeto y agradecimiento, pues sin ellos estaríamos totalmente abandonadxs.

Me identifico con todo cuanto nos dicen los compañeros Peque, Toni Chavero, al que escribí hace tiempo por medio de una compañera de la CNT-AIT de Cieza (Murcia), el Cabrero, que nos escribe desde Albocàsser, al que le digo por medio de este mi comunicado lo siguiente: ¡Bravo! Eres auténtico y realista, verdaderamente, todo cuanto dices en tu comunicado desde el penal de Albocàsser, de fecha 28-XI-2019, es la pura realidad que sentimos lxs presxs auténticxs. Lxs que nos mantenemos fieles a nuestros principios y dignidad, como hombres, mujeres y personas. Con lo que dices, compañero, te lo aseguro, me has tocado el corazón. No sé la edad que tienes, pero yo te puedo decir que tengo los 66 años, desde el pasado noviembre de 2018, y me has sorprendido con tus grandes valores. Pide a Tokata mis datos para cartearnos. Cuídate y que sepas lo mucho que aportas a todxs nosotrxs ¡Salud y libertad! Un fuerte abrazo para todxs.

Antoine, ex miembro de COPEL

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2019

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 13-III-2019]

Cadena perpetua Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

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El lunes, 11 de marzo, en la cárcel de Zuera, Carmen Badía Lachos ha iniciado una huelga de hambre y sed reivindicando su excarcelación por enfermedad «muy grave con padecimientos incurables». Así se refiere la legislación penal y penitencaria a una situación que determinaría la clasificación en tercer grado y libertad condicional de quien la sufra. Pero la autoridad carcelera, en su Instrucción 6/2018, donde se define el «procedimiento para la suspensión de la pena» en ese caso, interpreta la ley de manera tan restrictiva que apenas deja posibilidad de que se libere a ningún enfermo grave e incurable al que no se considere «de escasa peligrosidad» o «incapacitado para delinquir», si los médicos no han pronosticado que va a morir de un momento a otro. Eso es lo que llaman «peligro patente para la vida». De este modo, la persona enferma queda en manos de los «técnicos» carceleros que, aunque podrían permitir que saliera a la calle para recibir unos cuidados dignos y un tratamiento adecuado o, si hubiera de morir, que pudiera hacerlo en condiciones decentes y rodeada de quienes le quieren, en lugar de eso, suelen preferir obligarle a agonizar abandonada en una «enfermería» carcelaria o tirada en un mugriento patio, sin diagnóstico ni tratamiento adecuados, ya que el abandono por parte de la administración carcelera de su obligación legal de cuidar y tratar a las personas presas enfermas como podrían serlo en la calle no permite otra cosa.

Carmen, con 62 años, lleva 14 presa, padece tres cánceres diferentes, además de las secuelas de varias operaciones quirúrgicas y tratamientos de quimioterapia, y ha llegado a estar 9 meses sin ningún tipo de analítica o supervisión especializada. Ahora la tienen encerrada en el módulo de enfermería, completamente sola, aislada, ya que allí no hay ninguna otra mujer, sin ninguna actividad cultural, lúdica o educativa, desplazándose en una silla de ruedas sin ningún tipo de ayuda que compense su inhabilitación para atender sus necesidades más básicas. Como todas las personas muy gravemente enfermas e incurables a las que la autoridad carcelera se niega a excarcelar, está sufriendo un tratamiento cruel, inhumano y degradante, sistemático y continuo.

Los colectivos CAMPA (Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón), «Lxs del Norte», de Palencia, y Grup de Suport a Presxs de Lleida, han empezado a informar sobre la huelga de hambre de Carmen, que no ha dejado de luchar por ella misma y solidariamente con otrxs compañerxs, y han publicado el cartel que podéis ver arriba y descargar, con mucho mayor tamaño, en un enlace que va abajo del todo, junto a un comunicado de apoyo a Carmen, que también podéis descargar. Como dicen lxs compis de Lleida en el correo en el que nos los han enviado:

Agradeceremos un montón si los grupos y personas que queráis os motivaís a ser parte activa de esta campaña. En unos dias saldrá un nuevo cartel con mas info. Por ahora pedimos dos cosas:

1. Hacer llegar a medios de comunicación que conozcáis y a otros grupos, este texto y el cartel. Para que se difundan lo máximo posible. Además de colgarlo en vuestras páginas y redes sociales.

2. Imprimir carteles. El cartel en principio está en buena calidad para poder imprimirlo. Seria muy guai si podéis imprimirlo en papel y llevarlo a locales y bares afines, así como encartelar durante los proximos dias las calles de vuestras ciudades.

Asimismo están difundiendo la siguiente carta de Carmen:

Hola compañeros/as:

Soy Carmen Badía. Hace tiempo que no os escribía, como tampoco me llegan vuestras cartas (algunas certificadas), no entiendo lo que ocurre con el correo, aunque era de esperar.

Estoy esperando al Notario y tampoco viene. Estoy esperando resolución a mi petición de permiso y tampoco me la dan. Estoy harta,hartísima de todo y todos.

Este será mi último comunicado. No pienso luchar más, total ¿paraqué? Nada cambia ni cambiará. Los inocentes vamos a la cárcel y los culpables viven de puta madre con el apoyo de quienes deberían impartir justicia. JUSTICIA que en este país de pandereta no existe. Juzgan y condenan a los inocentes y caso resuelto. Si esto lo están leyendo personas de alma noble y buenos sentimientos a ellos me dirijo: no os fieis de las noticias ni de lo que os digan. Sed vosotras/os mismos y creed lo que veáis y, aún, así, hacedlo con cautela. No es oro todo lo que reluce, ni verdad todo lo que que se ve.

Un año en Zuera y todo igual. Sola en el módulo de enfermería, encerrada las 24 horas, día y noche. Me encuentro mal, hay días pésimos, ya no sé de qué quejarme, pues es todo el cuerpo, me duele todo sin excepción. Pero sobre todo el riñón izquierdo, es continuo el dolor, los pinchazos y el malestar me impiden dormir del dolor que parezco y ni los calmantes más fuertes consiguen hacer efecto. Sé que están fallando los riñones desde la quimioterapia no funcionan, y si a eso le añado el corazón que palpita aceleradamente y la medicación que no surte efecto. Además, el riñón izquierdo está trasplantado por error del Hospital de Tarrasa, donde llevan a los presos de Brians 1 en Cataluña, eso da fe del trato que se nos da a los presos y presas que necesitamos atención médica.

Escucho hoy la información de las pruebas que se hacen a los presos en un centro penitenciario de Andalucía (en los penales de Huelva y Córdoba). En el periódico se explica como en ambas cárceles prueban la estimulación con electrodos para calmar a presos como parte de un experimento. Ello demuestra lo poco que les importamos, nos tratan como cobayas humanas, de eso les servimos a Instituciones Penitenciarias: para hacer pruebas con nosotros. Sin comentarios, la noticia lo dice todo y habla por sí misma.

Se me olvidan las cosas más básicas, cada día noto la pérdida de memoria y eso me preocupa muchísimo. Si teniendo plenas capacidades lo pasas mal, con pérdida de memoria no quiero ni imaginármelo.

Por todo ello ahora que aún puedo, os doy las gracias a todas/os los que habéis estado a mi lado estos largos años de injusticia y, sobre todo, desde que me detectaron este maléfico cáncer que hace que no levante cabeza, no os podéis ni imaginar lo que es tener esta enfermedad estando privada de libertad, sin los cuidados más básicos y con las carencias, no tan solo alimentarias, sino las más necesarias: las afectivas.

De nuevo gracias a todas/os y os deseo de todo corazón mucha suerte, y que la tengáis para que a estos que se supone que deben defender a los débiles, no se les crucen los cables y, por odio, venganza o rencor, vayan a por vosotras/os.

Miles de besos, un fuerte abrazo solidario y todos mis mejores deseos para que no os veáis NUNCA, perseguidas/os por la justicia.

Con todo mi cariño, vuestra madre, hija, compañera, amiga. Un millón de gracias por todo y no os rindáis NUNCA.

Carmen Badía

P.D. Pensad en Nelson Mandela, yo lo hago a veces, 30 años encarcelado, 30 años, toda una vida. Yo llevo 14 años, 14 años defendiendo mi inocencia y aquí estoy esperando. Esperando. Mandela, al menos, estuvo por sus convicciones y por defender los derechos de Sudáfrica, pero yo ¿qué hago aquí? Decídmelo vosotros porque yo no encuentro respuesta.

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La cárcel mata Presxs en lucha

Lxs compis del Grup de Suport a Prexs de Lleida cuentan cómo fue la charla que organizaron en su ciudad el pasado día 6 de marzo. En fin, estamos de acuerdo con ellxs en que todxs lxs presxs son políticxs, incluso lxs políticxs presxs. Aunqe sean estatistas y punitivistas al cien por cien ¿no? Sí, porque queremos un mundo sin cárceles. La cárcel es un hecho político, un mecanismo social de opresión, dominación y explotación. La política punitiva y punitivista tiene motivos netamente políticos, de modo que quienes la sufren es siembre por motivos políticos. La lucha de autodefensa frente al sistema penal y la cárcel es una lucha social y política. Lo que nos puede dar la fuerza necesaria para llevarla adelante es la solidaridad entre quienes sufrimos su violencia y su amenaza, no la división de las personas presas en clases o grupos más o menos «respetables», más o menos privilegiados. Esta es la «crónica» de la charla por sus organizadorxs.

El pasado miércoles realizamos la charla «Lucha y Cárcel», en Lleida. Es una de las charlas que nos ha dejado mejor sabor de boca de las que hemos hecho en los últimos tiempos. Mucha gente, a pesar de que el tiempo no acompañaba y coincidía con otras actividades. Llegamos a ser más de 25 personas en la sala. Personas de edades y movimientos diversos, algunas con más aproximación a la lucha anticarcelaria y algunas que por primera vez asistían a un tipo de actividad con este discurso. Buena parte de las asistentes eran personas que actualmente forman parte de algun CDR de Lleida. Por eso vimos este hecho como una oportunidad para hacer una reflexión sobre el binomio preso político-preso común. También comentar porqué para nosotrxs no hay presos políticos, o en todo caso pueden serlo todos/as, o porqué desde el grupo vemos como presos políticos a los presos en lucha. A partir de esto pudimos hablar también de las 12 reivindicaciones, las huelgas de hambre colectivas y actualizar la situación de varias personas con las que tenemos contacto. Tratando, obviamente, la realidad penitenciaria: desatención sanitaria, explotación laboral, criminalización de la pobreza, la doble discriminación de las mujeres, medicalización, la cárcel como negocio…

Fue una charla que se alargó más de dos horas, y varias personas participaron de la misma expresando dudas o reflexiones. Se dieron situaciones y momentos muy emotivos y significativos para nosotrxs.

Gracias a todas las que vinisteis.

Actividad en la calle

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Actividad en la calle Publicaciones

Hablamos de la campaña en favor de Antuan, preso enfermo de cáncer que sufre cadena perpetua encubierta. Como pensamos que la lucha tiene que ser colectiva, exigimos al mismo tiempo la libertad de cualquier persona presa que esté en uno de los dos casos. Leemos una carta de Toni Chavero sobre el asunto. Igualmente, leemos una carta de Carmen Badía, otra presa enferma de cáncer que también debe ser excarcelada. Y una carta de Antuan hablando de la propuseta de lucha colectiva, en la que participa. Entrevistamos al hermano de Enrique Del Valle, otro condenado a cadena perpetua efectiva por cuya libertad es necesario luchar. Finalmente, hablamos con la madre de un preso que ha sido castigada sin comunicar durante tres meses por unas palabras con una carcelera.

Cadena perpetua La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Publicamos un comunicado y un par de fragmentos de cartas de Toni Chavero que ya leímos en la radio, junto con otro comunicado encontrado en la página de facebook Presxs en lucha. Tenemos unos cuantos más pendientes de publicación. El compañero anuncia que está apoyando la campaña por la libertad de Antuan, porque le parece que es «por derecho», y propone a lxs demás presxs en lucha que la apoyen también. Explica asimismo cómo piensa proceder durante la huelga de hambre convocada para mayo y, de aquí a entonces, en los ayunos que seguirá haciendo los días 1 y 15 de cada mes. Comenta las propuestas de nuevas reivindicaciones y de qué manera piensa que hay que resaltar o desarrollar algunas de las que ya figuran en la lista.

Albocàsser, 10 de febrero

(…) Recibí hace poco noticias de Antoine (el Francés) a través de una colega suya de CNT-AIT, que también forma parte de la campaña de Pro Presxs del Levante por la liberación de «Antoine» (en francés), Antuan, Antonio. Yo, por mi parte, he decidido ayudar solidariamente a este compañero, por derecho. He enviado al Defensor de Nadie y al «departamento de comunicación con los ciudadanos de la Presidencia del Gobierno», haciéndolo extensible a Cruz Roja y al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, algunos escritos por su situación. En cuanto a la huelga de hambre de mayo, en hojas aparte, reivindicaré por él.

En el fondo, no estoy seguro de que sirva de algo positivo para él, pero quedarme de brazos cruzados sería peor para mí, así que quizá lo hago por mí en vez de por él, no estoy seguro ya ni de lo que hago. Solo sé que creo que debo hacerlo. (…).

12 de febrero

Salud, compañerxs, me dirijo a todxs vosotrxs, dentro y fuera, con el fin de expresar cómo realizaré la huelga de hambre del 1 de mayo de 2019. Los días 1, 5, 10 y 15 envío la tabla reivindicativa tal como quede después del debate de las propuestas que se hagan. Ya conocéis las mías: añadir un punto 13 exigiendo la supresión de la vieja cadena perpetua encubierta y de la nueva, llamada eufemísticamente, «prisión permanente revisable», y restaurar la «redención de penas por el trabajo» del artículo 100 del viejo código penal del 73; así como un punto 14 contra la indefensión jurídica que sufrimos lxs presxs. Y los diez puntos sobre salud y sanidad en los talegos del decálogo d el APDHA, que envío ya de forma constante, hasta que cambien las situaciones en este sentido.

En hoja aparte y en solidaridad con nuestro compañero Antonio Nieto Galindo, reivindico su liberación y denuncio su situación, tras 47 años preso, con cáncer de próstata, 66 años de edad y dos cadenas perpetuas pendientes en Francia. A este compañero he decidido, desde febrero de 2019, apoyarle solidariamente con escritos a todas las instituciones, gubernamentales y no gubernamentales, apoyando la campaña de Pro Presxs del Levante y de otros grupos de apoyo a presxs. Sé que no lo hemos hablado y que quizá habrá personas que no estarán de acuerdo en que se reivindique por un preso en particular –en este caso, por Antuan y en anteriores por algunxs otrxs enfermxs de cáncer– y comprendo que puede ser una forma de excluir  a los demás, no es esa mi pretensión, pero lo veo. Lo de Antuan es para mí algo que me subleva bastante. Habrá quien piense que soy «maleable» o «manejable». Me da igual lo que piense todo el mundo, hago lo que creo y lucho por lo que creo. Como creo que es por derecho, lo he iniciado de forma individual, y aquí pido apoyo al resto de compañerxs dentro por la liberación de Antuan.

Creo que ya sabéis que ha habido un mogollón de muertes en lo que va de 2019 y finales de 2018. Hay que denunciarlo en voz alta, para contrarrestar las falacias de la huelga de carceleros y decir la verdad de lo que está pasando en las cárceles del estado policial español.

Mis escritos van dirigidos al consejo de ministros, al congreso de los diputados, al defensor de nadie, a la SGIP, a la Cruz Roja y al Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo. Esto lo comunico por la huelga de hambre del 1 al 15 de mayo 2019. Aunque en las reivindicaciones quincenales hago lo mismo el 1 y el 15 de cada mes, destacando la dispersión, la salud y sanidad en los talegos, la solidaridad con los grupos de apoyo a presxs y la criminalización de la humanidad entre ellxs y nosotrxs, en mi opinión un crimen contra la humanidad, las constantes intervenciones de comunicaciones, el régimen especial de castigo que sufrimos la mayoría por defender nuestrxs «derechos y libertades», según sus leyes, y, en definitiva, el tráfico con los sentimientos de nuestrxs seres queridxs como tortura continuada, con el fin de hacernos desistir de nuestros objetivos comunes.

Os deseo fueras, ánimo y constancia, por la abolición de las cárceles y de todo poder impuesto a base de su violencia «legalizada».

13 de febrero

(…) Yo, de manera individual, por el momento, he reivindicado aparte, en escritos a instituciones no gubernamentales o gubernamentales, por Carmen Badía y Francisco Chamorro, por el cáncer que padecen, también por la situación de Ruyman Armas Santana, ya en su tierra. Ahora estoy apoyando la campaña por «el Francés», Antonio Nieto Galindo, con cáncer de próstata, 66 años de edad, 47 de ellos preso, y con dos cadenas perpetuas pendientes en Francia. Está preso en Campos del Río (Murcia). No está de más que se pida la aplicación del 104.4 y 196 RP, dada su situación de salud, y también le afecta el punto 13, contra la cadena perpetua encubierta que sufre y la redención de penas por trabajos. Yo lo estoy haciendo, porque considero que es por derecho. estamos de acuerdo en no centrar nuestras fuerzas en unx solx presx, eso lo veo, pero hay excepciones, para romper las reglas, en casos extremos. Y, por tanto, creo que merece un fuerte empujón. Como digo, es mi opinión personal y la decisión es de cada quien. Yo sí decido apoyarle.

Me despido enviando saludos de Antonio Nieto Galindo a lxs que lucháis, lo cual me dijo en su última carta, ahí lo lleváis, con 66 años, luchando.

Os mando un fuerte abrazo, ánimo y fuerzas. Que no cese la lucha, que salga a la luz la muerte, la tortura, la injusticia, ¡Aúpa vosotrxs! Salud.

26 de Febrero

¡Salud, compañerxs!

En la próxima huelga de hambre del 1 de Mayo, aparte de de las reivindicaciones del grupo de presxs en lucha, estoy de acuerdo en añadir el artículo 100, lo de la redención de patio y contra las cadenas perpetuas (encubiertas y revisables) y en añadir también el decálogo de sanidad de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, como venimos hablando desde hace ya tiempo. También propongo poner énfasis en la cantidad de presxs muertxs que van desde que comenzó el año.

El pasado jueves 7 de Febrero, a través de una compañera, recibí carta de Antoine el «Francés», Antonio Nieto Galindo. Ante la vulneración de los derechos humanos y fundamentales que sufre nuestro compañero, el viernes 8, envié una carta reivindicativa al gabinete de la presidencia del gobierno (departamento de comunicación con los ciudadanos), reivindicando su liberación, tanto por padecer cáncer de próstata cómo por llevar mas de cuarenta años preso y tener pendientes -encima- dos cadenas perpetuas en Francia. Tiene ya sesenta y seis años y es un enfermo terminal, por eso decido de manera individual (en principio) emprender campaña de apoyo a Antoine. He decidido poner de relieve la situación en la que vive Antoine Nieto Galindo, apoyando así la campaña que ha emprendido el comité pro presos de Levante en favor de nuestro compañero. El lunes 11 de marzo, envié una carta a la compañera y a Antoine, explicándoles lo que he decidido iniciar, de manera individual, porque lo creo necesario y que los que deseen apoyar esta causa quedan invitadxs a protestar (al menos) por Antoine. Ya sé que no es lo habitual centrar las fuerzas en un solo preso (por eso lo inicio de forma individual) pero me subleva la situación que vivencia nuestro compañero. Y porque antes de nacer yo, él y muchos, ya estaban combatiendo en las cárceles, en regímenes de aislamiento y trabajos forzados muy duros. Sin las «comodidades» que existen hoy día en los talegos, como tener tele, ducha y miles de cosas que ellxs lucharon y ganaron por nosotrxs, de los que también disfrutan violadores, pederastas, políticos, banqueros, fuerzas de seguridad del estado, narcotraficantes corruptxs todxs, chivatos y colaboradores de las fuerzas de seguridad del estado y de instituciones penitenciarias, sin tener ningún tipo de conciencia, ni valores, ni principios, ni humanidad, ni conocimientos de estas luchas.

Pongo el grito en el silencio del régimen especial de castigo en el que muchxs vivimos por mantener una pequeña llama encendida, por no estar de acuerdo con sus leyes, con la finalidad de sus cárceles, con el engaño constante a una sociedad que piensa que en la cárcel vivimos como putxs reyes, tan malamente informada por los medios de comunicación-manipulación de las masas, como siempre ha sido y sigue siendo, la tónica habitual. Hace días, supe que habían muerto mogollón de presxs en las cárceles del estado español en lo que va de 2019. Nunca lo he sabido por los noticiarios, lo sé por compañerxs y amigxs. Si esto no es motivo suficiente para sublevarnos, no sé que mas tendrá que ocurrir para que se tome conciencia del medio en el que vivimos, si no nos preocupamos por el/la presa que tenemos al lado, si no nos preocupamos en aprender a defendernos en base a las teóricas leyes que nos otorgan algún «derecho», si no somos capaces de compartir lo que hacemos, lxs presxs que luchamos, con lxs presxs que desconocen nuestra lucha. Me pregunto como hostias podemos crecer como seres humanos y como grupo de lucha. Esto no es responsabilidad más que de lxs presxs (porque somos lxs que estamos con lxs presxs veinticuatro horas al día).

No culpemos a las personas de ahí fuera, ellxs no tienen ninguna responsabilidad más que la que decidan tomar (y no son pocas). Así que, nada de culpabilizarles ni hacerles responsables de nada. Tu y yo, como presxs, somos lxs responsables de que continúe el declive individualista o de que seamos uno. Nadie más que nosotrxs se debe a la problemática que sufrimos, por falta de interés, de comunicación, o dedicarnos a criticarnos unxs a otrxs en vez de unir fuerzas contra los que nos mantienen en estas circunstancias. Cada cual es libre de hacer lo que le parezca, aquí nadie está por encima de nadie, pero tampoco por debajo. Así que con vuestra libertad, decidir como queréis estar, vegetando en la «comodidad» o luchando con la incomodidad represiva.

Antuan el Francés, os manda un saludo y un abrazo, Yo os saludo también, aprecio a lxs que lucháis, alejándome del resto.

¡Salud!

Toni

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

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Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2019

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 23-II-2019]

Cadena perpetua Huelga de Hambre Mayo de 2019 La cárcel mata Presxs en lucha

¡Carmen debe ser liberada! Y no sólo por humanidad y justicia, lo dicen las mismas leyes en defensa de las cuales, supuestamente, ha sido condenada a muchos años de cárcel. Quien haya leído lo que hemos ido publicando desde principios del año pasado –nosotrxs y otros grupos anticarcelarios cuyas publicaciones podéis ver en los enlaces que ponemos al final– ya sabrá que tiene cáncer y que está dispuesta a luchar por ella misma y por el resto de las personas presas. Pues, además de participar, solidariamente, en las luchas colectivas por las doce reivindicaciones, entre las que se encuentra la excarcelación de todas las personas que están en una situación parecida a la suya, ha estado haciendo huelgas de hambre denunciando su situación personal y para sostener diversas demandas, como su traslado –conseguido– o su excarcelación por enfermedad grave e incurable. Esto no se ha logrado y es necesario, urgente, seguir moviéndonos para conseguirlo. Como podéis ver en la última carta suya que hemos recibido, después de algún tiempo sin noticias suyas –pues se queja de que no le llegan las cartas ni salen las suyas–, la compañera sigue sin recibir una atención médica adecuada y no se encuentra nada bien, ni físicamente ni de ánimos. Es necesario seguir apoyándole, a ella y a todas las personas presas que sufren la cruel, inhumana y degradante política que desde hace tanto tiempo aplican en el territorio dominado por el Estado español tanto los gobiernos llamados de derechas como los que se dicen de izquierdas, interpretando la ley restrictivamente, con peores o mejores palabras, en el sentido de no liberar a las personas presas grave e incurablemente enfermas hasta que no sea seguro que van a morir en breve plazo. ¡Pero si la administración carcelera española es incapaz de proporcionar a lxs presxs enfermxs un tratamiento, ni siquiera un diagnóstico, mínimamente suficiente! ¡Carmen Badía Lachos debe ser excarcelada! Sin olvidar a Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Antonio Nieto Galindo, Pedro Escudero Gallardo, Manuel Arango Riego, María José Baños Andújar, Manuel Pérez Martínez, Ibón Iparraguirre, Kepa Arronategi, Gorka Fraile, Txus Martin, Joseba Borde, por mencionar algunos nombres de personas presas gravemente enfermas. Hay que hacer una lista que las incluya a todas e iniciar una lucha colectiva por su liberación. Pero, de momento, acordémonos de Carmen. Aquí está su brevísima carta, que ha llegado, una vez más, con mucho retraso.

Cárcel de Zuera, 22 de febrero de 2019

Hola compañera:

Recibo tu carta, contesto para que sepas que la he recibido, el 20 de febrero, está echada a correos (sellada) en Valencia, el 15 de febrero.

Estoy mal, no me encuentro bien. Me sacaron al Hospital Miguel Servet, oncología, el 14 de febrero, después de nueve meses. Llevo seis meses sin analíticas. El médico oncólogo se extrañó de que no hubiera analíticas. Pidió que me las hicieran aquí, en el centro, pero… no se molestan.

Ya escribiré otro día.

Gracias por todo.

Carmen

Noticias de Carmen en páginas de otros grupos:

Grup de Suport a Presxs de Lleida

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón

Para escribir a la compañera:

Carmen Badía Lachos

Centro Penitenciario de Zuera

Autovía A-23, km 328

50800 Zuera (Zaragoza)

 

 

Huelga de Hambre Mayo de 2019 La cárcel mata Presxs en lucha

Emitimos gran parte de una reciente charla, organizada en Valencia por el Grup de Suport a Persones Preses, de una componente de Marea Turquesa, plataforma de autodefensa de familiares frente a los robos de niñxs por las administraciones estatales y la inhumanidad de lo que ellas llaman «protección de la infancia» y es, más bien, todo lo contrario. Leemos una entrevista a Toni Chavero sobre la experiencia de lxs presxs en lucha. Entrevistamos brevemente a unx de lxs repobladorxs de Fraguas sobre ese proyecto y la represión que ha sufrido.

Actividad en la calle Cárceles para niños Huelga de Hambre Mayo de 2019 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Aquí tenéis un  largo pero interesantísimo artículo, firmado por Osabideak, asociación vasca de profesionales de la medicina y juristas en defensa del derecho a la salud de las personas privadas de libertad, que hemos encontrado en la página web de Osalde, otra asociación vasca defensora de la salud. En él se ofrece una perspectiva analítica y mucha información sobre la catástrofe médico-sanitaria que se sufre en las cárceles del Estado español y sobre los tratos crueles, inhumanos y degradantes que, en esta aŕea, como en tantas otras, se infieren a las personas presas. Se hace especial hincapié en la situación de las persona encarceladas a pesar de sufrir enfermedades graves e incurables y de que la ley prescribe su excarcelación. La gente de Osabideak empezó una campaña por la derogación de la circular de SGIP donde se definía la política restrictiva de la aplicación de esa legislación ,consistente en no excarcelar a nadie cuya muerte no estuviera asegurada a muy corto plazo. Y, ahora que el actual gobierno, ha dictado una nueva circular que no cambia en nada la situación sino solamente el lenguaje que la sustenta, impregnado de cínica hipocresía en la forma y con un  contenido muy similar, que las personas enfermas presas no deben salir hasta que su muerte en breve plazo no sea segura.

Los/las profesionales de la salud conocemos lo que supone enfermar gravemente de una enfermedad incurable.

Se trata de una experiencia personal y vital de gran impacto y sufrimiento (propio y de nuestro entorno), que nos obliga a vivir con diversos síntomas físicos y psicológicos que van agravándose con el tiempo como dolor, deterioro de funciones corporales e intelectuales, que producen diversas discapacidades y limitaciones, y el miedo-angustia a un fallecimiento precipitado. Sin olvidar que algunas enfermedades, además, mantienen aún un alto grado de estigma social. En estas situaciones de tan alta vulnerabilidad, si no existen las necesarias ayudas o apoyo sanitario y social para mantener mínimos de calidad de vida, así como la protección a la privacidad, la persona puede sentir fácilmente que se degrada su dignidad humana. La ley de autonomía del paciente, la ley de protección de datos, de confidencialidad médica, el código deontológico y las leyes de muerte digna y eutanasia van precisamente encaminadas a proteger la dignidad humana en estas vivencias.

En algunos casos, a esta situación vital de tan alta vulnerabilidad y sufrimiento se le añade la privación de libertad en los centros penitenciarios, que deniega la posibilidad de poder estar acompañado/a por los seres queridos, manteniéndoles en un entorno hostil donde, según todos los organismos de derechos humanos, se quiebran más derechos que el derecho a la libertad. Además, en el Estado Español la sanidad penitenciaria depende directamente del Ministerio de Interior y no del Sistema Nacional de Salud (excepto en la Comunidad Autónoma Vasca, Cataluña y próximamente se realizará la transferencia también a la sanidad pública de Navarra) y todo ello en contra de lo que recomiendan la ONU, la OMS y el Consejo de Europa como medida fundamental para propiciar la asistencia sanitaria en equidad y evitar la desasistencia y la discriminación. Y esta situación, nada menos que 15 años después de que se aprobara la ley 16/2003 de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. Una sanidad penitenciaria que, según la propia Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria y la Organización Médica Colegial de España, desasiste, discrimina y vulnera la deontología médica al priorizar intereses regimentales. Una sanidad donde el 30% de las plazas del personal sanitario están vacantes y donde la reducción presupuestaria de los conciertos de asistencia sanitaria entre las CCAA e IIPP en los últimos 8 años ha sido de un 73%.

Desgraciadamente el problema no acaba tampoco aquí, porque los/las médicos/as forenses –que son los/las responsables de peritar y realizar informes de las personas enfermas recluidas para valorar las medidas alternativas al encarcelamiento– son dependientes en este caso de la Administración de Justicia. El ejemplo más documentado e ilustrativo del desprestigio profesional en materia de Derechos Humanos que conlleva esta falta de independencia médica de estos médicos forenses se encuentra en el hecho de que sean ya más de 4000 personas, a las que, mediante el protocolo de Estambul, se les ha verificado que sufrieron torturas durante la detención gubernativa incomunicada. La revista Forensic Science International publicó dos artículos evidenciando la mala calidad de los informes forenses de las personas detenidas en España y la ineficacia en la prevención y denuncia de las torturas. En 2016 en la Convención del Consejo Internacional para la Rehabilitación de las víctimas de la Tortura también quedó en evidencia la labor de los médicos forenses, en concreto de la Audiencia Nacional. La revista The Lancet también publicó un artículo evidenciando la práctica de torturas en España, y las reiteradas condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la ineficaz investigación completan todo este desprestigio en materia de derechos humanos. Estamos empezando a documentar también la mala calidad de algunos informes forenses que permiten y facilitan la permanencia en prisión de personas muy enfermas.

Finalmente, a esta falta de independencia y descrédito de la profesión médica forense, se le añade que no existen protocolos consensuados con estándares y criterios sanitarios indubitados, para que se adopten medidas flexibles y alternativas a la privación de libertad. Esta ausencia de protocolos y guías, sobrecarga en exceso el peso de estas decisiones a la formación-conocimiento e implicación del/de la médico/a penitenciario/a y del/ de la forense, que en este caso además no son administrativamente independientes. En toda praxis médica existen guías, protocolos y documentos de consenso, que son básicamente un conjunto de recomendaciones y directrices basados en evidencia científica y redactados por grupos de expertos/as cualificados que orientan la labor individual que realizamos los/las médicos/as, nos ofrecen un marco de actuación para que los apliquemos según nuestros conocimientos médicos con la flexibilidad que exige la individualidad y la variabilidad biológica de cada caso.  Este marco nos protege de decisiones no fundamentadas científicamente y reduce la excesiva variabilidad y la arbitrariedad.

Pese a que la ley contempla la flexibilización de medidas privativas de libertad  e incluso la excarcelación en estos 3 supuestos:

  1. Personas mayores de 70 años
  2. Personas con enfermedades graves e incurables
  3. Personas con peligro patente para la vida

Con todos los ingredientes descritos anteriormente y con un Estado que no entiende la enfermedad mental, que no evita la exclusión social, que discrimina a personas migrantes, que no invierte lo suficiente en educación, que no toma decisiones valientes y eficaces en temas como la gestión y la regulación de las drogas,  el resultado no podía ser más que el panorama desolador que tenemos. En las cárceles de España fallecen aproximadamente 3 personas a la semana. Y no, no son muertes súbitas o inesperadas de personas aparentemente sanas o sin graves afecciones. La mayoría fallecen por enfermedades, así como por sobredosis y suicidios (la tasa de suicidios se multiplica por 5 en las cárceles). En ningún centro de ingresos de nuestro Sistema de Sanidad serían aceptables tales cifras. Se trata mayoritariamente de muertes previsibles, de personas enfermas graves, sin curación, con peligro patente para la vida, no atendidas debidamente, excluidas socialmente falleciendo olvidadas, con una sanidad penitenciaria y pericial dependiente de administraciones no sanitarias.

En este contexto de una medicina penitenciaria debilitada, no formada ni comprometida con los derechos humanos, no independiente ni incluida en un sistema de salud público consolidado y donde los criterios para suavizar las consecuencias de la prisión no gravitan sobre ejes sólidos consensuados sanitarios, técnicos, objetivos, rigurosos, de igualdad y de dignidad humana, seguirá la desasistencia y seguirán  falleciendo y suicidándose las personas  olvidadas e invisibilizadas.

Esta debilidad del sistema sanitario también queda al descubierto cuando en el caso de las personas no olvidadas, de personas visibles o expuestas (las de actualidad mediática) se aprecia que estos criterios sanitarios son demasiado sensibles y vulnerables a vaivenes políticos e ideológicos del momento. Así lo percibe la población cuando es testigo de las excarcelaciones de personas enfermas de alguna manera vinculadas a los gobiernos como políticos o miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La arbitrariedad es el ingrediente principal para que la desconfianza y el descrédito del sistema jurídico y de la sanidad penitenciaria y pericial crezcan. Desde otro ángulo, pero igual de revelador y explícito es observar como, dependiendo del viento político del momento, cuando un gobierno anuncia la aplicación de medidas de acercamiento o la flexibilización de medidas privativas de libertad a enfermos/as recluidos/as que están recogidas en la propia legislación española y recomendadas en el ámbito internacional  (Reglas Mandela de la ONU, Informe Bergeron del Parlamento Europeo o jurisprudencia asentada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos) afloran vehementemente las presiones políticas y mediáticas,  polemizando las medidas con criterios no sanitarios. O del mismo modo, cuando se vuelve a tornar el viento político y los Gobiernos modifican lo establecido en el código penal vía instrucción, quebrantando el principio de jerarquía normativa y contraviniendo lo recomendado por todos los Organismos de DDHH. Desde una óptica sanitaria, jurídica y de Derechos Humanos resulta bochornoso contemplar cómo según el interés político del momento se aplican o restringen medidas humanitarias, sanitarias y de derechos humanos. A la vez  resulta preocupante observar como existe una intención de normalizar y acostumbrarnos a estas prácticas.

Mientras las personas excluidas y olvidadas siguen falleciendo invisibilizadas, resulta llamativo observar como las personas conocidas, de actualidad o con las que se polemiza con cuestiones no sanitarias,  ponen de manifiesto de forma muy explícita la pugna entre derechos humanos y disputas políticas. A menudo son instrumentos  para construir argumentos y justificaciones para refrendar recortes en derechos y emprender sendas  regresivas en materia sanitaria y de dignidad humana.

Creemos oportuno profundizar y desgranar 2 elementos con relevancia deontológica, legal y sanitaria,  y alto precio en derechos sanitarios que por cercanía temporal y geográfica hemos contemplado y que no deben transitar inadvertidas:

1. La confidencialidad médica:

Hemos querido iniciar este artículo describiendo la situación vital de padecer una enfermedad grave e incurable, para exponer la situación de vulnerabilidad que supone. En este escenario los/las sanitarios/as somos los/las confidentes necesarios/as y, por tanto, estamos obligados a guardar el secreto profesional. El ámbito asistencial necesita ese espacio protegido de confidencialidad y seguridad para garantizar una correcta asistencia y preservar la dignidad de la persona enferma.

El tratamiento mediático que se viene realizando de las personas de actualidad mediática enfermas y encarceladas está quebrantando este derecho a nuestro entender de dos maneras:

  • Por una parte, la sanidad penitenciaria, la administración penitenciaria o la administración de justicia incurren en una ilegalidad grave cuando violan el secreto médico y filtran las enfermedades, diagnósticos o valoraciones médicas de las personas enfermas recluidas a los que se les contempla aplicar medidas flexibles o traslados de centros penitenciarios. Al padecimiento de una enfermedad grave y a la privación de libertad se le suman la sobreexposición pública  y la violación del derecho a la intimidad y al secreto médico. Muchos medios de comunicación los han filtrado y esto puede producir graves consecuencias, ya que las personas recluidas pueden dejar de consultar síntomas y afecciones con el fin de evitar la exposición mediática, privándoles de su pleno derecho a la asistencia sanitaria. La filtración y publicación de datos médicos interfiere además en el proceso de asimilación de la información de enfermedades que padecen las personas enfermas. Hacernos conscientes de que padecemos una enfermedad grave e incurable es una experiencia impactante que genera mucho miedo y sufrimiento, a menudo nuestra mente nos protege de tal shock y no podemos asimilar toda la información de golpe. En realidad informar o comunicar enfermedades, riesgos, y pronósticos es un proceso de acompañamiento informativo, en la que vamos informando a medida que la persona afectada nos va solicitando  (durante la evolución de la enfermedad) aquella información que es capaz de ir asimilando. El pronóstico se basa en estadísticas (en porcentajes medios) pero existen muchos factores de variabilidad individual y  la mayoría de las personas necesitamos afrontar los tratamientos y vivir este periodo con esperanza de poder mejorar, superar las complicaciones y sanarnos lo máximo posible, la publicación en prensa de características tiempos de vida, pronóstico y demás atenta contra este derecho. Esta práctica de filtraciones ha permitido avanzar en esta vulneración al punto de observar con perplejidad que una asociación (no sanitaria) ha solicitado públicamente a la administración penitenciaria el acceso detallado de los diagnósticos y enfermedades que padecen determinados reclusos a los que se ha filtrado en prensa que se plantea aplicarles medidas legales correspondientes o acercamientos a cárceles más cercanas a sus domicilios. Y en esta misma dirección se avanza cuando recientemente también determinados partidos políticos han solicitado a un Gobierno de una comunidad que se compartan datos sanitarios con la policía para facilitar la expulsión de personas migrantes. Urge que la sociedad sanitaria y jurídica recuerde que el derecho a la confidencialidad médica  nos asiste independientemente de nuestra condición jurídica, nos ampara el derecho de que sólo sean conocedores de nuestras enfermedades y pronósticos aquellos que nosotros autorizamos, para poder facilitarnos la vivencia del proceso vital e íntimo que nos ha tocado vivir y garantizar el acceso a la óptima atención sin temor a que se difundan datos en nuestro perjuicio.
  • En este contexto de una medicina penitenciaria debilitada y dependiente, se produce otra vulneración de la confidencialidad quizás de una forma más indirecta, pero a nuestro parecer igual de preocupante, cuando algunas personas privadas de libertad gravemente enfermas se han visto obligadas a renunciar a su derecho a la intimidad y confidencialidad para poder denunciar la vulneración de otros de sus derechos (sanitarios y penitenciarios). Esto es algo que en una sociedad sana no debe producirse. Cuando ha de realizarse, la forma de no atentar contra la dignidad de la persona enferma al hacer públicos datos médicos confidenciales es la de realizarlo siempre con su consentimiento, focalizando en la defensa de derechos humanos, como dato indicativo o exponente de la vulneración sanitaria que se denuncia, y con rigor y respeto. Abriendo así el debate sobre la Sanidad Penitenciaria, con el objetivo de construir una sanidad penitenciaria garantista que favorezca finalizar con la revelación pública de datos médicos como denuncia.

2. La temporalidad, terminalidad y los criterios temporales estrictos de esperanza de vida:

Si fallecen tantas personas por enfermedades, sobredosis y suicidios es porque de alguna manera, en el ámbito sanitario y jurídico penitenciario y en una parte de la sociedad palpita todavía con fuerza el derecho penal más punitivo del siglo XVIII y la idea, que prevalece el castigo de la pena de cárcel frente al derecho a la salud y a la vida con dignidad; así como la escasa comprensión de las consecuencias de la enfermedad mental y la exclusión social y la débil voluntad rehabilitadora. La ley no exige que un enfermo sea “terminal” para contemplar la excarcelación u otras medidas de flexibilización, pero en este sentido todavía persisten arraigados con fuerza los conceptos de temporalidad y terminalidad, y se hizo muy explícita la intencionalidad punitiva para que determinadas personas con enfermedades muy graves e incurables recluidas salgan únicamente de prisión para fallecer en libertad en el periodo más breve posible; cuando hace unos 5 años se originó una viva polémica por la excarcelación de un enfermo muy grave incurable y con claro y evidente peligro patente para la vida, concretamente un enfermo con cáncer metastásico. Se polemizó con elementos no sanitarios y una asociación no sanitaria  llegó a calificar dicha excarcelación como una “traición del Gobierno”, posteriormente consideraron que dos años y medio fue demasiado tiempo para que falleciera en libertad. Esta polémica la avivaron medios de comunicación, persiguiendo, dando a conocer y juzgando la vida que esta persona llevó durante los meses anteriores al fallecimiento. Se interfirió hostilmente en el derecho a afrontar la muerte con dignidad y en la intimidad de un enfermo con cáncer metastásico y se  alimentó un sustrato de fondo profundamente antidemocrático: que los criterios sanitarios y de dignidad humana no son los mismos para todas las personas. El caso que mencionamos abarcó tanto espacio en medios de comunicación que se convirtió en anómalo lo que debería ser normal y se naturalizó lo que es aberrante, hasta el punto de ver publicados una especie de escrutinio de los meses que han vivido en libertad determinados enfermos excarcelados por enfermedades graves e incurables alegando que algunos superaron la media de esperanza de vida que se les estimó.

Las personas que asistimos a seres humanos con enfermedades graves, avanzadas, incurables y evolutivas sabemos que, aparte de aliviar los síntomas, lo que otorga la dignidad a este periodo de vida es precisamente el poder realizar las actividades vitales que la enfermedad te permite. Pensar que una enfermedad no es grave, avanzada e incurable porque la persona que la sufre puede andar, pasear o comer es no tener conocimiento absoluto de la enfermedad ni de los fallecimientos. Es precisamente lo que pretende proteger la ley de muerte digna: mejorar los cuidados y la atención en una situación de enfermedad grave avanzada y evolutiva, y dar capacidad de decidir el límite personal de la dignidad y el sufrimiento en nuestro proceso vital final.

Y es cuatro años más tarde, en mitad de un proceso de excarcelación de otro enfermo grave, avanzado, incurable y evolutivo –concretamente un paciente con SIDA avanzado– cuando se materializa la interpretación de enfermedad muy grave e incurable como enfermedad terminal y agónico, y se aprueba la Instrucción 3/2017 de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que, sin ninguna habilitación legal para ello, interpreta peligro patente para la vida como peligro inminente o periodo muy corto de vida (dos meses concretamente, según el Ministro de Interior de entonces), otorgando a los médicos penitenciarios la función de una especie de policía sanitaria. Función médicamente imposible de realizar y deontológicamente muy cuestionable. Peligro patente significa un riesgo de fallecimiento aumentado por enfermedades (por ejemplo enfermedades cardíacas o de los vasos sanguíneos que aumentan las probabilidades de infartos y hemorragias, trastornos mentales graves con elevado riesgo de suicidio, enfermedades que afectan a las defensas ante infecciones graves que pueden ser mortales…) y es un concepto independiente de la temporalidad estricta.

Y finalmente ha tenido que enfermar gravemente un alto cargo político del partido que defendía la salida de los enfermos únicamente para fallecer en un periodo muy corto de vida, han salido los miembros de su partido defendiendo que se le apliquen a él las medidas humanitarias que negaban a los demás para que se dé el contexto absurdo e incoherente que anule esta instrucción. Su partido lo ha convertido en rehén de su propia política. Hemos sido testigos nuevamente de un bochornoso tratamiento mediático, filtrándose informes médicos a la prensa y asistiendo a una especie de “juicio popular” catapultando toda la discordancia y el despropósito al debate público y social.

Y de nuevo los criterios sanitarios como una veleta al viento político y social vuelven a cambiar y se anuncia un cambio en la instrucción penitenciaria que se limita a una mera operación política de maquillaje. Derogan la Instrucción vigente pero introducen una nueva, la Instrucción 6/2018 que se limita a suprimir conceptos explícitos grotescos como “periodo muy corto de vida”, pero vuelve a identificar “peligro patente” con el concepto de “enfermedad terminal” manteniendo la temporalidad como principal criterio.

Es importante entender que, a día de hoy, no existen en medicina herramientas pronósticas fiables que predigan fehacientemente el pronóstico temporal de los/las pacientes con enfermedades graves e incurables ni de los que tienen peligro patente para la vida (y debemos añadir que vistas las orientaciones de nuestra sociedad, donde el dinero, las ideas y las prácticas políticas están demasiado a menudo por encima de los derechos humanos, nos debemos alegrar por ello). La terminalidad o el final de vida o la enfermedad avanzada e incurable son términos MÉDICOS que se asientan sobre el cuidado. Por lo tanto, no son términos temporales, jurídicos ni penitenciarios. De hecho, a día de hoy en medicina la palabra terminal está cada vez más en desuso y se utiliza paciente con enfermedad grave avanzada y evolutiva.

Además de que la ley no exige que una enfermedad sea terminal para la excarcelación y que  no existen herramientas efectivas para medir los horizontes de vida con tanta exactitud; al introducir la temporalidad se excluyen muchísimas enfermedades graves incurables y con peligro patente para la vida, empezando por todas las enfermedades mentales graves, enfermedades que ocasionan mucho sufrimiento al paciente.

Queremos recalcar especialmente el papel y la responsabilidad de muchos medios de comunicación por el trato mediático que han impulsado, bajo el amparo de una falsa transparencia han filtrado detalles de las enfermedades, han puesto el foco en aspectos no sanitarios y al polemizar introduciendo elementos no sanitarios ni de derecho en estos relatos, han normalizado el condicionamiento de los derechos humanos a criterios políticos, ideológicos y de otras índoles. Se han realizado comparaciones “entre enfermos recluidos” que a juicio de unos y otros deberían aplicársele o no medidas de flexibilización, sin ningún argumento sanitario contrastado, riguroso, sin contar con expertos en sanidad penitenciaria ni pericial para ahondar y aportar información veraz y criterios para una salida a este debate y polémica que actualmente parece que está tocando techo. Todo este tratamiento mediático tiene consecuencias lamentables, empaña el respeto al rigor profesional sanitario, a los cuidados médicos y a los derechos humanos, socialmente lleva a la frivolización de enfermedades graves y a reflejar valores sociales impropios de una sociedad avanzada.  La transparencia nada tiene que ver con una sobreexposición pública ni con la transgresión de la intimidad, que además, desvían el foco y no son buenos instrumentos  para denunciar y combatir la arbitrariedad  cuando ésta se produce (si es lo que se pretende denunciar). Resulta paradójico que en plena época de la ley de protección de datos existan estos tratamientos mediáticos y sociales. Parece que la actual sociedad, estimulada con cierta manera poco deontológica de desempeñar el periodismo y que sustenta una gran parte de su entretenimiento en el conocimiento, la verbalización y el juicio de cuestiones privadas de vidas ajenas,  se ha extendido más allá, llegando a empañar el respeto a cuestiones sanitarias y de derechos humanos.

Sería impensable imaginar a los/las profesionales en el ámbito sanitario de nuestra salud pública decidir y polemizar sobre la idoneidad de medidas o tratamientos sanitarios y humanitarios en base a su condición jurídica, de los tipos y naturaleza del delito, en base a criterios o juicios morales,  éticos o de cualquier otra índole, ni escucharles comentar públicamente, con nombre y apellidos, enfermedades y características de pacientes.

De todo este atolladero solo saldremos entendiendo que la salud penitenciaria y pericial son parte fundamental de la salud pública, que no puede estar separada de ella ni ser dependiente de otras administraciones. La medicina penitenciaria y la medicina legal y forense tienen que formar parte de la Sanidad Pública.

Hemos leído con mucho interés cómo la Sociedad Española de Hematología ha realizado una labor sanitaria y pericial ejerciendo de contrapeso de administraciones sanitarias no independientes para defender derechos sanitarios en el caso concreto del ex ministro enfermo y encarcelado. Para que las sociedades médicas científicas y la comunidad sanitaria no quedemos empañadas en este maremágnum de arbitrariedad, sobreexposición, juicios no sanitarios, discriminaciones, falta de independencia y descrédito profesional, nos toca demostrar que los criterios aplicables por enfermedad los defendemos por igual a todos las personas enfermas recluidas, nos toca vencer la arbitrariedad en el ámbito de la salud y la dignidad humana, nos toca comprometernos con la  independencia profesional y de calidad hasta que la sanidad penitenciaria y pericial formen parte de nuestro sistema público de salud. Porque la independencia profesional y la formación en derechos humanos es la que otorga credibilidad, rigor, respeto y confianza a la población; es más difícil manipularla por los vientos ideológicos-políticos del momento; ya que gravita en su propio eje sanitario técnico objetivo y de igualdad. Es la única receta contra la desigualdad, la discriminación, la arbitrariedad o el descrédito profesional. Es la que nos convierte a los/las médicos/as en garantes de derechos humanos y no en avalistas, cómplices o colaboradores de sus vulneraciones.

El Comité para la Prevención de la Tortura y los tratos o penas inhumanos o degradantes del Consejo de Europa  en su informe del 2011, considera que una inadecuada asistencia sanitaria en centros penitenciarios puede conducir rápidamente a situaciones que se consideran tratos inhumanos y degradantes. En este mes de febrero que escribimos esta reflexión, el Ararteko realiza una campaña a favor de la dignidad en la enfermedad; se trata precisamente de eso, de la dignidad humana en una situación de gran vulnerabilidad como es una enfermedad grave. Quienes conocemos, convivimos y asistimos a seres humanos con enfermedades graves, avanzadas, incurables, con discapacidades, con el riesgo y el miedo a un fallecimiento precipitado, tenemos la certeza de que la reclusión en un centro penitenciario y la negación del acompañamiento libre de restricciones de sus allegados/as y de actividades que agregan dignidad humana a estos procesos vitales, así como los propios fallecimientos previsibles en prisión, han de adquirir la categoría de trato inhumano y degradante.

No existen en medicina herramientas pronósticas fehacientes para determinar el pronóstico temporal, pero sí existen herramientas para elaborar protocolos, baremos y documentos de consenso para clasificar enfermedades avanzadas graves e incurables . Criterios que sean acordes con las declaraciones de DDHH, la ONU, la OMS, Consejo de Europa, reglas penitenciarias europeas etc. Estamos convencidos/as además, que en este camino nos encontraremos con quienes trabajan para construir un sistema penal, más garantista, de mayor eficacia rehabilitadora y preventiva que la actual.

Desde Osabideak nos hemos encomendado el empeño de aunar a profesionales sanitarios/as y juristas para apelar a nuestras sociedades científicas, legales y organismos de derechos humanos en esta tarea, estamos inmersos/as en la tarea de protocolizar y elaborar consensos, y queremos hacer un llamamiento a las sociedades médicas, jurídicas y de derechos humanos para que nos acompañen a impulsar este camino y a los profesionales médicos y juristas a ponerse en contacto con nuestra asociación para elaborar la red que necesitamos tejer para impulsar, difundir y aportar estos cambios.

OSABIDEAK

La cárcel mata

Los compis del Grup de Suport a Prexs de Lleida anuncian en su blog la celebreción de esta interesante charla-debate alrededor de las preguntas: ¿Que ideología sustenta el sistema penitenciario? ¿Qué hace un grupo de apoyo a presxs? ¿Todxs lxs presxs son políticxs?

El próximo miércoles 6 de marzo a las 19’30h, llevaremos a cabo una charla–debate en La Baula, organizada por CDR Noguerola–Diputació. Entre otras cosas, se hablará de cuál es la función de los grupos anticarcelarios, qué sustenta el sistema penal y penitenciario y reflexionaremos en torno a la división creada de preso político/preso común. También se comentará la situación de distintas personas presas con las que tenemos contacto, así como la tabla reivindicativa de 12 puntos por la cual presos/as en lucha de todo el Estado han llevado ha cabo ya varias huelgas de hambre coordinadas, a pesar del silencio de los medios de comunicación.

Se quiere crear un espacio de debate y reflexión en torno a qué es la prisión, y porqué pensamos que la lucha contra ella es una pieza clave dentro de la lucha contra el autoritarismo y la dominación.

Actividad en la calle