Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

La sexta reivindicación de la tabla de 14 puntos que están defendiendo lxs presxs en lucha desde hace cuatro años dice así: «Respecto a lxs enfermxs mentales, exigimos que se les trate adecuadamente en lugares apropiados para ello y no en las cárceles, y mucho menos en régimen cerrado o en aislamiento. Nosotrxs, como presxs en lucha, nos comprometemos a velar por todxs ellxs. No permitiremos que se les torture ni que se haga negocio con ellxs.» Una reivindicación olvidada al principio por las organizaciones que demandan desde la «sociedad civil» excarcelación de presos enfermos y ancianos, preventivos, gente que está a punto de cumplir su condena, etc. Vicent Almela ha publicado en la web de La Directa el siguiente artículo, que traducimos al castellano, sobre la situación de las personas con enfermedad mental que están en la cárcel, con participación de algunos «expertos», de gente solidaria que desde el principio está intentando señalar ese olvido, como Gonzalo Tejerina, y, sobre todo, de una persona directamente afectada, el compañero José Antonio López Cabrera, y de la hermana de otro compañero que está sufriendo ahora mismo el problema.

EL TRASTORNO MENTAL, UN MURO MÁS DENTRO DE LA CÁRCEL

Alrededor del 40% de la población penitenciaria padece algún tipo de trastorno mental, la mayoría derivados de haber vivido situaciones traumáticas durante la infancia, o en la misma prisión, o del uso abusivo o la adicción a sustancias, según expertas en el campo de la psiquiatría. Familiares, médicos, psiquiatras y los mismos presos solicitan ser tratados en entornos terapéuticos fuera de las cárceles, y que se acabe con la «sobremedicación».

El pasado viernes 17 de abril un preso de 27 años con antecedentes psiquiátricos empezaba a crear disturbios en el patio del módulo 14 del centro penitenciario de Brians 2, en Sant Esteve de Sesrovires. Según fuentes penitenciarias, el joven estaba muy nervioso, rompió parte del mobiliario y agredió a otros internos. Varios funcionarios del centro lo redujeron por la fuerza «con mucha violencia», según han explicado a la Directa algunos presos que presenciaron la escena, y lo trasladaron al área de salud mental del centro penitenciario. Allí, por orden del médico de guardia, fue inmovilizado en una sala de contención mecánica –una práctica denunciada por el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT), multitud de entidades en defensa por los derechos humanos y el propio Consejo de Europa–, sufrió un paro cardíaco y murió. Hacía dos días que esta persona había salido de la Unidad de Psiquiatría de Brians 1 y, previamente, ya había entrado en prisión y había sido considerado «inimputable» por un juez debido a sus problemas de salud mental. Ahora, otro magistrado ha abierto diligencias para investigar las causas de la muerte, y desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH) de la Universidad de Barcelona han presentado una denuncia ante el Síndic de Greuges para que investigue  lo que pasó realmente.

Desde que se declaró la situación de emergencia por el Covid-19 el pasado 14 de marzo, en las cárceles catalanas han muerto siete personas, tres de ellas por suicidio. Según fuentes del Departamento de Justicia, se estima que actualmente la mitad de los presos tienen problemas de salud mental y un 25% presenta una patología dual (convergencia entre una adicción y un trastorno). Según afirman fuentes de este mismo departamento, el 33% de la población penitenciaria de Cataluña presenta problemas de drogodependencias en la cárcel.

Para tratar a las personas presas con trastornos mentales, en 2018, la Generalitat aumentó un 60% el presupuesto y se instauraron equipos de salud mental permanente, con psiquiatra, psicólogo clínico, enfermeros especializados y terapeutas ocupacionales, en todas las cárceles catalanas. Desde 2003, en el centro penitenciario de Brians I existe la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica (UHPP) de Cataluña, a donde se traslada a todos los internos con trastornos mentales agudos. Esta unidad cuenta con una capacidad para 62 pacientes, para atender una población penitenciaria que ronda las 8.000 personas. Actualmente, hay 37 personas ingresadas con trastornos mentales graves.

En las cárceles españolas, según reconocía el año pasado el Ministerio del Interior español, en respuesta a una pregunta parlamentaria efectuada por el senador de EH Bildu Jon Iñarritu, «no existen salas específicas para albergar a las personas con enfermedades mentales». Por lo tanto, estas personas o bien están ingresadas en los módulos ordinarios o en las unidades de enfermería de los centros. Según fuentes ministeriales, sólo el 4,2% de la población reclusa presenta algún tipo de Trastorno Mental Grave (TMG), unos datos que son cuestionados por expertos en el campo de la psiquiatría y la medicina, por familiares y por las mismas personas presas.

Pau Pérez Sales, psiquiatra del hospital La Paz (Madrid), técnico del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) y director de la red SIRA, Considera que el dato que da el Ministerio del Interior «no refleja en absoluto la realidad en las cárceles», ya que, según explica, se estima que alrededor del 40% de la población penitenciaria padece algún tipo de trastorno. «Es cierto que desde 2011 existe el Programa de Atención Integral a Enfermos Mentales (PAIEM), pero, como no está supervisado, cada cárcel lo aplica de una manera diferente, dependiendo de la dirección, y sólo se incluye en él a personas con algún tipo de trastorno psicótico». Actualmente, Instituciones Penitenciarias sólo cuenta con seis psiquiatras para atender a una población penitenciaria de alrededor de  58.000 personas, una ratio que Pérez considera «completamente insuficiente», y que provoca que algunas cárceles tengan que contratar psiquiatras privados para que visiten a los internos: «este psiquiatra va una vez al mes y sólo le puede dedicar diez minutos a cada paciente, así que lo único que hace es recetar psicofármacos para que los presos estén calmados, aturdidos, y que haya los mínimos problemas de orden posibles en el centro.»

Según Pérez, es importante definir qué consideramos como trastorno mental grave: «si sólo consideramos como trastornos mentales agudos la esquizofrenia y el trastorno bipolar, las cifras serían muy bajas, entre un 6 y un 7% en las cárceles, pero la realidad nos dice que hay muchos otros tipos de trastornos que pueden conducir a una persona a la autolesión o el suicidio». El psiquiatra explica que, cuando esto ocurre, los profesionales de la salud mental en las prisiones lo atribuyen a trastornos de personalidad, y normalmente estos internos son sancionados y castigados mediante el aislamiento, la contención mecánica o la prohibición de tener permisos o comunicaciones, «en lugar de ser escuchados y tratados de una forma respetuosa y adecuada al momento que están pasando.»

«En las cárceles hay personas que se han criado en entornos muy complicados y con mucha violencia, y muchas veces estas personas presentan una gran fragilidad emocional, lo que hace que cualquier cambio en sus vidas les desborde emocionalmente y no sepan cómo gestionarlo», explica el médico. Además, con el estado de alarma generado por el Covid-19 se han suprimido desde hace dos meses los vis a vis y las comunicaciones por locutorio entre las personas presas y sus familias. «Los efectos pueden ser muy graves, ya que harán que aumente aún la irritabilidad, el malestar y la inestabilidad emocional de las personas presas. Esto provocará conflictos y, por tanto, más sanciones y castigos hacia ellas». Pérez concluye que el estado de la salud mental en las prisiones dependerá mucho de los recursos que se inviertan y la voluntad política para mejorarlo, que “de momento,  es nula, lo que hace que estas personas estén completamente abandonadas.»

Veinte pastillas al día

Para José Antonio López Cabrera, «hay una dejadez total y mucha mala praxis». Habla desde la experiencia, en primera persona, después de haber pasado 30 años privado de libertad en diferentes cárceles catalanas. Ingresó por primera vez con diecisiete años en la Modelo, en 1984, por atracar bancos, y, en ese momento, sufría problemas de adicción a algunas sustancias. «Ya venía con muchos traumas de la infancia, y ahora, después de pagar 30 años, te puedes imaginar cuántos trastornos más he acumulado dentro de la prisión», relata. Según López Cabrera, cuando se cerraron los «manicomios», en 1986, las cárceles se llenaron de personas con enfermedades mentales. «Las personas con trastornos mentales deberían ser tratadas en un centro terapéutico, no en una prisión, y menos aún ser sometidos al castigo y a la violencia por parte de los funcionarios», razona.

«Yo, por ejemplo, nunca había sido diagnosticado antes de entrar, pero en la Modelo me empezaron a medicar desde el primer día, así que me he hecho adicto a la medicación en la cárcel, porque antes no tomaba», explica el preso. En su opinión, «lo que quieren es anularte como persona. En teoría, tienes que tomar la medicación que te corresponde ante el funcionario, pero muchos presos la esconden en la boca o en la mano y luego hacen mercadeo o la venden en el módulo. Como han guardado las pastillas en la boca, a menudo, así se transmiten también muchas enfermedades. Yo, ha habido días en que me he llegado a tomar más de veinte pastillas, iba completamente zombi y no me enteraba de nada», explica.

De los 30 años que ha pasado preso, la mitad ha estado en departamentos de aislamiento, sin contacto con otros internos y sólo con dos horas de patio al día, un estado que «te destruye» y «te va dejando secuelas mentales», que pueden acabar en brotes psicóticos u otros trastornos. «Yo me he mutilado partes del cuerpo y me he autolesionado para conseguir que me sacaran de aislamiento y poder hablar con alguien. Llegas hasta puntos que no te puedes ni imaginar», relata el ex preso. «En las cárceles todo es miseria, y tampoco tienes ninguna clase de relación afectiva. Cuando me dieron el primer abrazo, al salir, me puse a temblar… Cuando una persona está mal psicológicamente, necesita afecto y en la cárcel eso no existe. Porque si muestras debilidad, se te comen.»

La ficha médica de López Cabrera, que hace llegar a la Directa con la voluntad de que se publique, muestra el historial de medicamentos que tenía recetados durante su paso por prisión. Además de los derivados de opiáceos, que normalmente se prescriben a personas con problemas de adicciones a este tipo de sustancias, también se le dispensaban tratamientos con antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos. Según explica Tere Borrás, experta en adicciones, psiquiatra y educadora social, «los tratamientos con benzodiazepinas, a largo plazo, pueden generar dependencia de la medicación», y considera que «estas personas que presentan cuadros similares, en la cárcel deberían recibir, además de la atención sanitaria y psicofarmacológica adecuada, mucha más atención psicosocial». Borrás considera que a pesar de que en las cárceles catalanas últimamente se están invirtiendo más recursos, pero siguen siendo insuficientes: «normalmente aquí también se acaban haciendo intervenciones muy simplificadoras de un problema muy complejo que, en muchos casos, no acaban teniendo ningún tipo de capacidad de rehabilitación para las personas presas.»

Ahora, después de cinco años en la calle, López Cabrera explica que sigue enganchado al Tranxilium y al Tramadol: «la mezcla de estos dos medicamentos hace que pueda hablar ahora contigo, si no, estaría con una depresión de caballo. A veces, he intentado dejarlo, pero no puedo… Yo ahora estoy fuera, pero en realidad sigo preso: pegado a la televisión todo el día, casi siempre deprimido, sin ganas de nada, tomando medicación a diario para poderme levantar de la cama… que me digan a mí, quién paga 30 años de condena en cualquier prisión y sale bien mentalmente».

Se exigen medidas urgentes

El hermano de Bienve Peña, que forma parte de la asociación Familias de Presos en Cataluña, entró en la Modelo hace siete años, condenado por un atraco de un supermercado por problemas con las drogas. Pocos meses después de su ingreso, sufría una sobredosis dentro de la cárcel, entraba en parada cardíaca y en estado de coma. Desde ese momento, está diagnosticado con amnesia anterógrada, y no recuerda, a corto plazo, nada de lo que le pasa: «Le dices cualquier cosa y al momento ya lo ha olvidado». Actualmente, el hermano de Bienve, del cual ella es la tutora legal, tiene una incapacidad total para trabajar reconocida por la administración, lo que le supone una pensión. «Tenemos el informe de neurología del hospital penitenciario de Terrassa que indica esta afectación mental, y sin embargo la responsable de medicina de Brians sigue pensando que él tiene que estar en un módulo ordinario». Peña explica que su hermano se siente muy inseguro cada vez que hay cambios en su vida, por lo tanto, que el cambien de módulo frecuentemente no ayuda. «Tiene que apuntarse en la mano el número de celda, porque no recuerda dónde tiene que volver después de la comunicación y, cuando ha venido a casa de permiso, no sabe ni cuál es su habitación».

Peña también se queja de que «algunos funcionarios se ríen de él y dicen que hace comedia, y otros presos aprovechan de que no recuerda las cosas para coaccionarle y pedirle dinero que, según ellos, les debía». También comenta que es la trabajadora social la que debe gestionar y pedir los vis a vis y los permisos, «porque él no recuerda nada». Con la situación de emergencia por el coronavirus dentro de los centros penitenciarios «está más nervioso, porque ve a la gente con mascarilla en el módulo y no entiende nada. Llama muy preocupado por nosotros, le explicamos y, al momento, vuelve a preguntar lo mismo». Aparte, según explica Peña, su hermano es una persona en una situación muy vulnerable ante el virus, ya que desde que sufrió la parada respiratoria tiene afectados los pulmones y el hígado: «en la cárcel está empeorando cada vez más, tanto mentalmente como físicamente. Una persona como él debería ser tratada en un centro especializado, que con toda seguridad no es el módulo ordinario de una cárcel.»

Con todo, hace seis meses que Bienve Peña no puede ver a su hermano porque le sancionaron sin vis a vis y comunicaciones por motivos disciplinarios. A pesar de haber cumplido prácticamente el total de la pena –siete de ocho años– aún no disfruta del tercer grado. «¿Crees que es normal que una persona en su estado pague los ochos año íntegros por robar un supermercado?» Se pregunta. «Yo me siento impotente, hace muchos años que lucho, he hablado con mucha gente, pero no he conseguido nada. Lo único que sé seguro es que mi hermano entró en prisión como una persona dependiente de las drogas, y ahora saldrá como una persona completamente dependiente de otra persona.»

Precisamente, una de las catorce reivindicaciones del grupo de presos en lucha activa dentro de las cárceles del estado es pedir la excarcelación de las personas presas con enfermedades mentales, o al menos que no se les apliquen sanciones ni castigos como el aislamiento o el régimen cerrado. Por otra parte, desde colectivos como Oteando o Solidarios de la Sanidad, se está intentando seguir una triple estrategia para visibilizar la situación de las personas con problemas de salud mental en los centros penitenciarios. Según explica Gonzalo Tejerina, médico y miembro de estos dos colectivos: «Por un lado, hemos enviado un escrito al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para que se tenga en cuenta a los enfermos mentales en las excarcelaciones que se están reclamando para reducir el impacto del coronavirus en los centros penitenciarios». Por otra, «estamos presionando para que, desde el campo de la psiquiatría española, se pronuncien respecto a las cárceles, ya que siempre son los espacios más olvidados desde esta disciplina». Y, por último, «nos queremos reunir con el Consejo General de la Abogacía Española para abordar la necesidad de tratar el tema de salud mental en las prisiones como un derecho sanitario, y no de seguridad, como hasta ahora, que depende del Ministerio del interior». Según Tejerina, «queda mucho camino por recorrer si queremos atender estas realidades de una forma mínimamente respetuosa, y está claro que las cárceles no son el espacio adecuado para hacerlo».

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Noticias Sobre La Huelga De Hambre Rotativa De 2019-2020

Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 29-IV-2020]

Huelga de Hambre Mayo 2020 Salud mental

Hablamos de la actual huelga de hambre colectiva de presxs en lucha por la excarcelación de personas presas gravemente enfermas y ancianas, por el resto de las 14 reivindicaciones, en protesta por la privación de derechos durante el actual estado de excepción y frente a la represión que está ejerciendo la administración carcelera contra quienes se rebelan. Hacemos hincapié en lo que, en ese sentido, está sucediendo en el aislamiento de la cárcel de Villena y leemos unos cuantos comunicados de los compañeros que están participando en la huelga. Emitimos unos fragmentos de un programa de Radio Ela, La Contratertulia, donde la compañera de Gabriel Pombo Da Silva, Elissa, explica su situación, encerrado por el Estado portugués y pendiente de ser extraditado a cárceles españolas.

Huelga de Hambre Mayo 2020 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

A pesar de que los carceleros intentaron intimidar y provocar a los participantes, el sábado, 9 de mayo se realizó una vez más, en el módulo 8 de la cárcel de Campos del Río (Murcia II), la concentración silenciosa que se ha venido repitiendo diariamente desde el 5 de mayo, para protestar por las medidas de privación de derechos, aislamiento e incomunicación, que no de verdadera prevención, impuestas, supuestamente, por la pandemia. Al parecer, el jefe de seguridad ordenó al jefe de módulo que quitase el cartel de la convocatoria del tablón de anuncios y, después, los carceleros quisieron sugestionar a la gente que salía al patio para sumarse a la concentración, apuntando sus nombres en un cuaderno, pero tuvieron que desistir ante la alta participación, que alcanzó el número de 72 personas presas.

Por la tarde, una boquerona cacheó a Patxi Ruiz Romero, uno de los presos participantes, requisándole un cartel que portaba. El mismo compañero fue amenazado después por el jefe de módulo y, más tarde, por el jefe de seguridad, el jefe de servicio y el director de la cárcel, que le acusaron de ser «el cabecilla» de la protesta. Ante semejante acoso, el compañero ha tenido que solicitar protección al juzgado de guardia y al juzgado de vigilancia penitenciaria, se ha autolesionado, chinándose en el brazo, y ha decido comenzar una huelga de hambre y de sed.

No sería mala idea llamar por teléfono y enviar fax a la cárcel preguntando por la situación. Los números de teléfono de la cárcel son: 968 65 78 01 y 968 65 79 80 y los de fax: 968 65 79 59 y 968 65 79 56. Tampoco estaría mal escribir al compañero amenazado para darle apoyo y que vean que no está solo.

Estas son sus señas:

Patxi Ruiz Romero

C.P. Murcia II

Paraje los Charcos

30191 Campos del Río (Murcia)

Más información: Colectivo Pronoia; Amnistía Ta Askatasuna; Desde dentro

covid19 Presxs en lucha

Hemos recibido un correo electrónico con la nota que publicamos a continuación sobre la situación de Amadeu Casellas, que lleva ya casi dos años en prisión preventiva y la fiscalía quiere prorrogársela. Le han sacado dos veces al juzgado para asistir a las vistas donde se consideraba el asunto y, al volver a la cárcel, le han separado del resto de los presos, poniéndole en cuarentena y vulnerando descaradamente sus derechos. Para protestar por ello, ha decidido ponerse en huelga de hambre. Desde que calló preso, sus amigos han constituido un grupo de apoyo, han creado una página web para difundir su caso y están recaudando fondos para ayudarle a luchar por su libertad. Finalmente, el grupo de apoyo ha informado el mismo día 11 del fin de la huelga al lograrse las demandas que la motivaban. Insertamos el comunicado al final. Siguiendo el enlace de abajo del todo se puede encontrar más información.

En el mes de Junio se cumplen los dos años de prisión provisional de Amadeu Casellas. Por ello los días 5 y 6 de Mayo se llevaron a cabo dos vistas contra nuestro compañero, para determinar si se le prorrogaba la prisión o se le dejaba en libertad provisional hasta la fecha del juicio. Durante las vistas, los testigos de la acusación entraron en diversas contradicciones, y la fiscalía, que antes del juicio ya ha condenado a Amadeu, solicitó mantener la prisión provisional, alegando riesgo de fuga y de reincidencia en el delito. Dada la complejidad del caso, suponemos que en el plazo de un mes tendremos una resolución del juez.

Para realizar estas vistas, Amadeu fue trasladado desde la prisión a los juzgados y, al regresar a la cárcel, después de casi dos años de encierro, no le han devuelto al módulo con el resto de sus compañeros, sino que le han aplicado el aislamiento de las medidas de cuarentena, como si se tratara de un nuevo ingreso. No le han dado ningún tipo de información, le han privado de las duchas y de la salida al patio, lo tienen confinado, aislado del resto de presos en la zona de ingresos, con las llamadas restringidas y se han producido situaciones tensas con los carceleros, cuando ha reclamado sus derechos.

Por todos estos motivos, desde el jueves, 7 de mayo, Amadeu ha iniciado una huelga de hambre hasta que esos elementales derechos le sean restituidos.

Instituciones penitenciarias aplica cuarentena a toda persona presa que entra y sale de la prisión por razones judiciales, pero debe hacerlo dotando a las personas de los medios para evitar el contagio, y no dejarles los derechos suspendidos, aisladas del resto de presos y sometidas a cuarentena, cuando quienes entran y salen diariamente sin cuarentenas y siendo potenciales transmisores de contagio, son los carceleros.

Responsabilizamos a las instituciones penitenciarias de provocar situaciones como la denunciada y de poner en riego la vida de Amadeu y de las personas presas, dejando sus limitados derechos en suspenso y normalizando el abuso de poder de sus funcionarios.

Petición conseguida, y por tanto, fin de la huelga de hambre

Hoy, 11 de mayo del 2020, nuestro compañero Amadeu Casellas pone fin a la huelga de hambre que inició el dia 7. Ha conseguido que a él, y a todo el grupo que está en la misma zona de cuarentena, les devolvieran las 20 llamadas semanales que sustituyen las comunicaciones y vis a vis desde el estado de excepción impuesto desde el Covid.

Amadeu comenzó la huelga de hambre al entrar en uno de los módulos de cuarentena, tras acudir al juicio el pasado dia 5. Nadie le informó de cuál es el protocolo que se aplica, por lo que no fue informado de duración de la misma, derecho a llamadas, duchas, patio… Durante los 5 días que estuvo en cuarentena, y en huelga de hambre, ni siquiera le dejaron ducharse, tenía una hora de patio y solo podía hacer 1 llamada al día y en presencia de los carceleros. El día 8 le trasladaron a otro de los módulos de cuarentena, y aunque les dieran el doble de tiempo de patio (2 míseras horas) seguían restringiendo las llamadas a una al día. Después de 5 días de huelga de hambre, ha conseguido que a partir de mañana se anule dicha restricción.

Desde aquí enviamos un saludo a todxs lxs familiares de las personas presas que se han atrevido a romper este silencio impuesto y a denunciar los abusos carcelarios, y toda nuestra complicidad a las personas presas que desde dentro, están denunciando y resistiendo esta nueva escalada en la privación de los escasos derechos que con su lucha mantienen.

Para más información: https://www.llibertatamadeu.org/

covid19 Presxs en lucha

Prácticamente desde que empezó el “estado de alarma”, los presos encerrados en el departamento de primer grado de la cárcel de Villena se han estado autolesionando, cortándose con hojas de afeitar ‒uno, por ejemplo, se ha chinado todo el cuerpo, los brazos y la cara‒; tragándose las cuchillas y otros objetos, como pilas, mecheros y piezas metálicas; prendiendo fuego a los colchones, y reventando las celdas, destrozando los cristales y todo lo que se puede romper. Muchos han recibido fuertes palizas y han sido sometidos a “sujección mecánica” y al menos a dos de ellos se los han llevado en conducción especial. Al parecer, la tensión ha ido creciendo a causa de la privación de comunicaciones y de que casi nadie tiene dinero para llamar por teléfono a sus familiares. Había unos doce compañeros dispuestos a participar en la huelga de hambre colectiva que se inició el 1 de mayo, pero han sido dispersados, unos a otras prisiones y otros en diferentes módulos de la de Villena, fuertemente controlados y presionados. El compañero Peque, también se ha autolesionado, ha sido sacado al hospital por haberse tragado objetos y amenazado por los funcionarios. Él y un compañero rumano llamado Cristian, que se ha enfrentado varias veces a los carceleros, los cuales le han abierto la cabeza, le han dado un brutal paliza, quince contra uno, y lo han atado durante horas a la cama, han sido aislados los dos solos en una galería, privados de todos sus objetos personales. Nos han llegado el mismo día varias cartas, la mayoría con mucho retraso, donde Peque nos informa sobre la participación en la huelga de hambre colectiva y nos relata lo que está pasando en el aislamiento de Villena. Reproducimos la más reciente. Y al final ponemos también un fragmento de una carta de Alfonso Martí Aracil, donde habla de su participación en la huelga de hambre. Los dos compañeros han enviado las instancias donde comunican su postura a la autoridad carcelera.

Aislamiento de la cárcel de Villena, 30 de abril de 2020

¡Salud, compañerxs! Soy Peque y os doy las últimas noticias desde este búnker de Villena donde me encuentro secuestrado en artículo 91.3 RP, primera fase del régimen más restrictivo para presxs catalogadxs de peligrosidad extrema y aplicado el régimen FIES con la intervención de toda clase de comunicaciones.

Los medios de desinformación no hacen mención de los incidentes que están sucediendo en las cárceles y aislamientos (cárceles dentro de las cárceles) y a los reclusos que se quejan un poco cogen a cinco o seis poniéndoles de cabecillas, les aíslan y les aplican el primer grado de tratamiento. En este aislamiento, en el último mes, han sido quemadas varias celdas, cuatro internos han roto los cristales y los marcos de las ventanas. Los mismos cuatro compañeros se han tragado mecheros, pilas, muelles y otros objetos a causa del confinamiento y de no tener dinero para llamar a sus seres queridos. Nosotros, otro compañero en lucha y yo, ya hemos echado las instancias y empezamos mañana, 1 de mayo, yo una huelga de hambre hasta el 14 de mayo y el compañero los días 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13 y 15, o sea, ocho días sin comer. Hemos mandado los escritos al defensor de nadie y al ministro del interior Grande-Marlaska comunicándole lo que está sucediendo en las cárceles, pues a los intervenidos nos han subido de 8 a 13 las llamadas telefónicas, puro paripé, pues ¿quién puede hacer 13 o 15 llamadas semanales, costando dos euros y medio la llamada? Serían 40 euros semanales o 160 mensuales. Tenemos, los que podemos, lo justo para el té y el tabaco, y muchos ni eso, como para disponer de ese dinero mensual para llamadas. Los dos primeros meses nos dieron una tarjeta telefónica de 10 euros, justo para realizar cuatro llamadas al mes, pero, en cuanto llegaron unos teléfonos de mierda, únicamente nos permiten hacer una vídeollamada semanal ‒grabada, si estás intervenido‒ de 10 minutos, ni siquiera de 40 minutos, que es lo que correspondería a una comunicación semanal corriente por cristales.

Han prohibido los traslados, pero a los dos compañeros que intentaron escaparse de Fontcalent, hace una semana, los trajeron en una conducción especial, ya en primer grado de tratamiento. En esta jodida cárcel, solo existen, para primer grado, dos galerías de diez celdas, ocho para segunda fase y dos para primera, más la tercera galería, para “área de progresión”, donde nadie se queja por nada, y la cuarta galería, con seis celdas, una de sujeción mecánica y otras cinco para presos que la acaban de liar y están esperando que comiencen las conducciones para echarlos de esta cárcel. Casi ningún interno tenía televisor, o sea, que la manera de callarlos a todos ha sido darles a cada cual uno nuevo, con su caja. El 1 de mayo, íbamos a empezar la huelga de hambre colectiva de 15 días, con la participación de unos doce compañeros, pero alguno dio información y se los llevaron a todos a otros módulos o de conducción. Varios presos han cogido mis escritos como modelo para los suyos y llevan 15 días mandándolos al defensor de nadie y al ministro del interior.

Mientras, en los módulos de segundo grado, según me comentan, los funcionarios siguen con el negocio de traerles droga, para que no pasen mono los chavales, a precios abusivos, y a muchos presos eso es lo único que les importa, la puta droga, les da igual ver a sus seres queridos que no. Siento hasta vergüenza ajena de tener que contar la realidad de lo que llaman prisiones y pronto “centros de reinserción”. Otros, por no alienarnos ni seguir a la manada, pasamos años y años encerrados 21 horas diarias en una celda, perdiendo la salud y en una guerra continua por no dejarnos quitar la dignidad, pues, como le he dicho hoy al director: “ya nos habéis quitado, y lo seguís haciendo día tras día, la vida, solo nos queda nuestra dignidad”. El día que acaben de matarnos, ese día, por fin, seremos libres.

Quiero recordar a una persona, a una compañera de Madrid, que acaba de realizar un acto, ella sabe cuál, por el que le estoy sumamente agradecido, lo mismo que por haberme escrito a Picassent y decirte, compañera, que te he escrito a Madrid, pero me devolvieron la carta… ya sabes los motivos. Salud y agradecido, compañera. También quiero agradecer a todos los grupos de apoyo que con vuestras cartas y movimientos visibilizando nuestros actos hacéis que nos sintamos un poco vivos. Sin todxs vosotrxs, nuestras luchas casi no tendrían luz ni sentido. Hacéis que desde la soledad y la oscuridad podamos ver un poco de luz al final del túnel. Quizá penséis que podríais hacer más, pero eso también lo pienso yo por nuestra parte: “podríamos hacer más”. Sin embargo, sería injusto pedirles a compañerxs que hagan lo mismo que yo haría, pues cada cual tiene sus límites y no todxs tenemos las mismas condenas.

Sin más, compañerxs, me despido por hoy con un beso fraternal y un gran abrazo libertario de este vuestro compañero y, para algunxs, amigo, hermano, familia.

«Solo los que tienen libertad saben los que es perderla. Ahora, con el covid-19, viviréis algunxs en cárceles de oro, pero podéis haceros una idea de lo que es la cárcel con mayúsculas.»

Salud, ánimo y fuerza, anarquía y rebeldía.

José Ángel Martins Mendoza, miembro de COLAPSO

Villena, 20 de abril de 2020

(…) Yo voy a participar en el ayuno, el mío va a ser un poco más flojo por dolores de estómago por otras huelgas de hambre, como ya sabes, en Puerto III y en Villena.

Las reivindicaciones son por todo lo que está pasando aquí, estamos sin poder ver a la familia y amigos y, ya sabes, por todas las torturas y malos tratos.

Aquí en mi galeria ya han reventado un chabolo y rotas las ventanas y demás cosas y al chaval lo ataron en la cama y le pincharon. También han quemado un chabolo en la galería del Peke y varias personas se han tragado pilas, etc., para salir al hospital.

Mi ayuno va a ser los días 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13 y 15 y a ver si con todos los que las hacemos podemos presionar y ganar que nos dejen volver a comunicar y lo mismo sobre la tabla reivindicativa. (…)

Alfonso Martí Aracil 

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Noticias Sobre La Huelga De Hambre Rotativa De 2019-2020

Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 29-IV-2020]

Cárcel=Tortura covid19 Huelga de Hambre Mayo 2020

Sacamos esta noticia del blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida. Juan Carlos Fabián Izquierdo les ha hecho llegar una carta hablando, entre otros temas, sobre lo que pasó en la cárcel de Zuera, en mayo de 2019, donde supuestamente se suicidó un chaval llamado Brian. Recordamos que la familia nunca ha creído la explicación oficial y lucha para que se investigue el caso. Juan Carlos también hace referencia a dos compañeros suyos que se encuentran en unas condiciones deplorables y en total abandono médico.

Cárcel de Albocàsser, 29 de febrero de 2020

Hola X. En primer lugar darte las gracias por haberme escrito y por ayudarnos contra la represión penitenciaria. Decirte que ayer recibí tu carta la cual me alegra mucho saber que estás en un grupo de ayuda a los presos.

Decirte que gracias por ver nuestra denuncia que os mandó Z, la que le hicimos llegar por la muerte del chico Brian que lo mataron los funcionarios de una paliza. Lo que contamos en la carta que os mandó Z, pues yo no estaba en la galería donde lo mataron pero lo que si estoy seguro es que N sí que estaba y cuando vino a nuestra galería, ya que eso fue en la galería A y nosotras tres estábamos en la galería C. Cuando vino el juez al levantamiento del cadáver, N y M empezaron a chillar y a decirle a la juez que lo habían matado los verdugos funcionarios. Que era imposible que se ahorcara de la manera y forma que decían los funcionarios. Gracias a la denuncia que Z puso por las redes sociales, como bien dices, la familia denunció y fueron varios funcionarios a declarar, no se más. Luego lo que sí que estuve escuchando fue la paliza que le dieron a N ya que después de que viniera el juez, lo trajeron a nuestra galería el mismo día sobre las 12:00. Nos contó lo ocurrido y a las 16:00 más o menos, lo sacaron de la celda y le dieron una paliza. La cuál la escuchamos toda la galería y estuvimos golpeando las puertas y chillándoles que dejaran de pegarle. Se lo llevaron a enfermería para que no denunciase ni pudiera hablar de lo ocurrido (…). Sí, estuvieron la familia y estuvimos escuchando las manifestaciones fuera del centro y le doy las gracias a todas.

Tengo un compañero que lleva 19 años preso, con cáncer de colon, operado y con el VIH. Lo tienen aquí tirado en el patio y con 2 sanciones disciplinarias por negarse a ir al hospital con la furgoneta de traslados de prisiones, en lugar de llevarle con la ambulancia, como debería ser. Él está conforme de ir a los juzgados o al hospital, pero con ambulancia. Como esta, muchas más. (…). Tengo otro compañero, al que tiraron del destino de cocina porque se le dislocó el hombro y como saben que lo tienen que operar no le dieron la baja para no pagarle y lo tiraron del Módulo de destino. (…) Cogen también en un punto muerto donde no hay cámaras, (…) cogen a los chavales y los guantean por la cara. Luego el médico viene cada 2 semanas a ver a una planta y solo ve a 15 personas.

¡Ah! Tengo una queja por los vis a vis. Porque a todos los familiares les hacen cacheos integrales, tanto niños como personas mayores. No les dejan sacar algo de comida a los familiares en el vis y los horarios de vis hacen que mis niños pierdan escuela.

El módulo son dos plantas y eso, el médico viene cada 15 días a ver a cada planta y solo a 15 personas, cuando en el módulo estamos unas 80 o 90 personas. Tengo amigos que han trabajado en cocina y han visto cómo traen comida casi podrida. Luego los trabajos de limpieza del módulo y pinturas no son remunerados, solo les dan unos pocos puntos. Cuando tendrían que cobrar por ello, no les ayudan en nada solo el cura les mete 6 euros al mes o cada 2 meses (…).

Nos tienen como en un campo casi de concentración. (…) Me escribes por favor X y me mandas el número de teléfono y a poder ser, venir a vernos sobre todo a mis compañeros, el del brazo dislocado y el que tiene cáncer. (…).

Nosotras estamos hasta al final, que todo el país sepa que lo que pasa entre estos módulos sobre todo lo de mi compañero que está con cáncer (…). Todos quieren que seamos como borregos y el que no, como nosotras aquí, nos tienen tirados en un patio y cacheándonos las celdas cada dos por tres, solo por joder. Y toda la corrupción que tienen desde el director hasta la funcionaria. (…). Gracias!

Espero que por favor nos ayudéis. Gracias a vuestro apoyo a las presas. Hasta pronto X.

Juan Carlos Fabián Izquierdo

Para escribir al compañero:

Juan Carlos Fabián Izquierdo

Centro Penitenciario Castellón II

Ctra. CV-129 Km 15. Partida els Mascarells s/n

12140 Albocàsser (Castellón)

Cárcel=Tortura La cárcel mata

Hablamos de la huelga de hambre iniciada el 1 de mayo por un pequeño grupo de presxs en lucha reivindicando la excarcelación de personas presas enfermas y ancianas y contra el estado de excepción impuesto con la excusa del coronavirus y la tendencia a convertirlo en norma, sobre todo en las cárceles. En ese sentido, hablamos con un compañero abogado que nos explica las implicaciones del «plan de choque» propuesto por el consejo general del poder judicial par hacer frente a los efectos de la paralización del aparato judicial durante el «estado de alarma» y el recorte permanente de derechos y garantías que supone, especialmente para las personas presas.

covid19 Huelga de Hambre Mayo 2020 Indefensión jurídica Radio: Tokata Y Fuga

Ayer 5 de Mayo, entre las 9:15 y 9:30, Unas 70 personas presas en el módulo 8 de la cárcel de Murcia II hicieron una primera concentración silenciosa, que piensan repetir cada día, con lemas escritos en cartones y papeles, protestando por las medidas de privación de derechos, aislamiento e incomunicación, pero no de verdadera prevención, que se les han impuesto con la excusa de la pandemia, y expresando las siguientes reivindicaciones:

– Libertad para los enfermos graves y sin cura.

– Libertad para los presos que les queda poco tiempo de condena.

– Que se hagan tests del covid-19 a presos y funcionarios.

– Que se proporciones a los presos guantes, gel y mascarillas.

– Que, se les dé la opción, en caso de muerte de un familiar, de ir al tanatorio o cementerio a darle un adiós digno.

– Que se permitan las comunicaciones de todo tipo, ya que los presos no entienden que se les impida ver a sus familias pero se les obligue a estar todo el día en contacto con los funcionarios.

Por otra parte, en diferentes blogs de grupos anticarcelarios se han publicado recientemente las siguientes noticias procedentes de esa misma cárcel de Murcia II.

Amenazas y abusos a Jorge López Vizcaíno

El compañero Jorge López Vizcaíno nos informa de las presión que está sufriendo dentro de la cárcel y de la colaboración por parte de los carceleros para que su vida en aislamiento sea insoportable.

Después de coacciones y amenazas de los carceleros en momentos de debilidad Jorge cometió un intento de suicidio que se intenta ridiculizar en el parte que adjuntamos. Tras los hechos, el compa estuvo medio dia sin recibir ningún tipo de atención médica. Tenemos que recordar que, a demás, Jorge se encuentra pendiente de una operación de garganta y de los huesos de la muñeca.

El compa es consciente de que se equivocó con este intento de suicidio y que lo abordaron en una situación muy vulnerable. Animamos a que se le manden unas fuerzas muy necesarias en estos momentos.

Jorge tiene graves problemas de salud que están siendo complentamente desatendidos. La ausencia total de profesionales sanitarixs provoca una atención sanitaria muy precaria, que repercute en la salud de lxs presxs. Por un lado, Jorge tiene problemas en las articulaciones de las manos, de manera que no puede realizar ejercicio o escribir con normalidad. Tiene un pólipo desde hace dos años en la garganta que le hace escupir sangre y pendiente de operación desde hace tiempo. Nos transmite el mal trato que ha recibido por parte de lxs pocxs médicxs que lo han atendido. Además de la nula atención psiquiátrica que recibe en aislamiento, necesitándola cada pocos meses.

La situación del compa es una más que hace que la actual propuesta de lucha colectiva desde dentro, así como la información que se está moviendo fuera en relación con la sanidad precaria dentro de la cárcel cobren el máximo sentido. No pararemos hasta que desaparezcan estas crueldades, y con ellas la propia cárcel.

Fuente: Colectivo Pronoia

Despropósitos en tiempo de virus

Nos escribe XXX desde una celda de aislamiento, en Murcia II, con mucho ánimo, a pesar de las recientes palizas, los partes dsiciplinarios y causas adicionales que le han impuesto como represalia por denunciar torturas y defender su dignidad. Sus palabras nos trasladan el despotismo de los carceleros y nos hablan de un nuevo asesinato institucional. Su compañero Vargas recibió una dosis letal de fármacos, nos lo explica en los siguientes términos:

Cárcel de Murcia II, 18 de abril de 2020

(…) la semana pasada mi compa el Vargas murió de sobredosis de medicación, y los guardias y médicos en el pasillo riéndose sin ningún tipo de compasión (…).

(…) sobre el coronavirus, no nos han proporcionado ni mascarillas ni guantes y encima los carceleros pasan de todo, entran y salen de la cárcel todos los días y muchos de ellos van sin mascarilla poniéndonos a todos en un grandísimo riesgo de infectarnos y tampoco nos han dado ningún tipo de información sobre las distancias entre nosotros, ni si hay que lavarse las manos, no tocarse la cara ni tocarnos entre nosotros… si sé las medidas que tengo que tomar para no infectarme es por las noticias que veo en la TV, a parte nos han autorizado tan solo una videollamada mensual de 10 minutos de duración y tan solo con un familiar –cuando yo sé que en otras prisiones se han autorizado varias videollamadas mensuales– y aquí en aislamiento estamos que echamos chispas y a punto de explotar (…)

Sin perder su sentido del humor el compañero se despide recordando la cobardía de los carceleros pues cuando, estando en Picassente, el subdirector médico le dijo «subnormal» y él se defendió, vinieron 17 funcionarios a pegarle con sus porras, cascos, escudos y chalecos, y parecería que no están suficientemente protegidos, ya que David les escucha quejarse y pedir más protecciones y más material represivo contínuamente.

Fuente: Ananké, col·lectiu de suport a preses

 

Cárcel=Tortura covid19 Presxs en lucha

L
Como muestras de solidaridad con lxs prexs en lucha, publicamos el vídeo de arriba, recibido por mail, y la traducción de un artículo de Vicent Almela sobre la huelga de hambre colectiva por la excarcelación de las personas presas ancianas y gravemente enfermas. aparecido ayer en la página web de La Directa.

Una decena de personas presas inicia una huelga de hambre para exigir la excarcelación de la población mayor y con enfermedades graves

El pasado viernes empezó la protesta a diferentes centros penitenciarios del Estado español, que se extenderá durante los próximos quince días. La acción pretende visibilizar el endurecimiento de las condiciones de vida en las cárceles a raíz de la emergencia del Covid-19, la desatención sanitaria y la tabla reivindicativa de catorce puntos, que desde hace cuatro años defiende el colectivo de presos en lucha.

Desde que comenzó el estado de alarma por el coronavirus el pasado 13 de marzo, han muerto dieciocho personas en las cárceles del Estado, más otras seis en las prisiones catalanas. aunque, según fuentes oficiales, dos de ellas por Covid-19 –una mujer de 78 años y un hombre de 61 con una enfermedad grave previa–, las principales causas de muerte en prisión siguen siendo la sobredosis y el suicidio. El recorte de comunicaciones con los familiares, vis a vis y por locutorios, no ha hecho más que tensar la situación que se vive en los centros de reclusión las últimas semanas, con varios intentos de motín en algunos módulos y las consecuentes represalias para las personas internas que han intentado iniciar cualquier clase de protesta o crítica a los centros: aislamiento o traslado de prisión, según denuncia la misma población reclusa, las familias y organizaciones de defensa de los derechos humanos.

A pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de buscar alternativas a la privación de libertad a sus Estados miembros durante el estado de emergencia, la única medida que de momento ha aplicado el Ministerio del Interior español ha sido facilitar que 2.100 presos –de una población penitenciaria de 58.000–, que ya estaban en régimen de semilibertad antes del estado de alarma, pudieran cumplir las condenas en casa. Por el momento, aparte de las dos muertes por coronavirus, ya son más de 500 las personas presas en cuarentena en las cárceles del Estado, aisladas y sin salir a hacer actividad fuera del módulo, por presentar síntomas o haber estado en contacto con alguien contagiado. Para intentar visibilizar la desatención sanitaria en las cárceles –que tan sólo cuentan con 240 médicos y seis psiquiatras– y pedir que se excarcerle inmediatamente a las personas presas con edad avanzada y con enfermedades graves, el pasado viernes 1 de mayo, una decena de internos comenzó una huelga de hambre quincenal en diferentes penales del Estado. Los participantes en la acción de protesta son las mismas personas presas en lucha activa, que desde hace cuatro años están realizando diferentes acciones de protesta dentro de los muros para visibilizar una tabla reivindicativa con catorce puntos que, según ellos, atentan contra la dignidad y los derechos fundamentales de las personas. Aunque la última acción de protesta, una huelga de hambre rotativa que se extendió durante cerca de seis meses y en el que participaron –en turnos de diez días de ayuno– diecinueve internos en diferentes penales, terminó a mediados de marzo, uno de los participantes enviaba por carta hace unas semanas una nueva propuesta de acción para este primero de mayo.

Según Toni Chavero –privado de libertad en el departamento de aislamiento de la prisión de Estremera y uno de los impulsores de la propuesta de lucha–, esta vez la acción de huelga de hambre tiene como objetivo visibilizar la vulneración de los artículos 208 del Reglamento penitenciario (RP) y 4, 36 y 39 de la Ley Orgánica General Penitenciaria (LOGP), que hacen referencia a los derechos sanitarios de las personas presas: «a ser tratados como cualquier otro ciudadano en libertad, en lugar de estar aisladas a una celda o un módulo que no cuenta con los recursos sanitarios o de dignidad mínimos «, así como visibilizar y denunciar que  todos los presos que están mostrando desacuerdo por la desatención sanitaria que estamos sufriendo en las cárceles «estamos siendo castigados, reprimidos y aislados .»

José Ángel Martins Mendoza, privado de libertad en el módulo de aislamiento de la prisión de Villena, también se sumaba a la propuesta de huelga de hambre y añadía una reflexión: «¿Es necesario que después de pagar veinte o treinta años, las personas presas hayamos de morirnos por una mala praxis y su falta de escrúpulos? Con la huelga de hambre queremos exigir que sueltan a nuestros compañeros enfermos o con patologías previas, así como exigir que se cumplan los catorce puntos nuestra tabla reivindicativa».

Actualmente, hay una veintena de presos repartidos por todo el Estado que se declaran en lucha activa y participan en la propuesta, muchos clasificados en primer grado y desde departamentos de aislamiento. El retraso del correo postal –que está tardando entre dos y tres semanas en llegar dentro de los centros– está dificultando la coordinación entre las personas presas y los grupos de apoyo para el desarrollo de la protesta. Algunas de las personas de la lista no se han podido pronunciar sobre su participación y, por tanto, ahora mismo resulta difícil saber cuántas personas están haciendo huelga exactamente, aparte de los ocho internos que han confirmado por carta su participación.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Noticias Sobre La Huelga De Hambre Rotativa De 2019-2020

Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 29-IV-2020]

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo 2020

Compartimos esta publicación de lxs compañerxs del Grup de Suport a Presxs de Lleida. Se trata de una carta de alguien preso en la cárcel de Topas, en Salamanca. Esta persona expone la absurdez de las medidas para controlar el supuesto virus dentro de las cárceles, mientras por otro lado se cometen –desde siempre– toda clase de actuaciones que atentan contra la salud de las personas presas. Comenta también cómo se siente a nivel personal en relación a la lucha colectiva por los 14 puntos de la tabla reivindicativa, y denuncia la nula atención que está recibiendo en relación a un problema que afecta a su visión. La pancarta de la fotografía de arriba se colgó hace unas semanas en Barcelona.

Cárcel de Topas. 18/03/2020

Hola X. Parece que cada día me cuesta mas escribir y que tengo menos cosas que decir. Sé que no es cuestión sino de ponerse de nuevo, para que poco a poco vayan fluyendo tanto las ideas como la motivación. Pero joder, cuesta bastante. Yo estoy bien, mas o menos como siempre, esto es «no-mal». Podría ser peor, siempre podría ser peor. Te entiendo cuando dices eso de que hay días  en que no se cumple ninguna de las expectativas que tienes. Aunque creo que yo hace mucho que dejé de esperar algo.

Ahora nos encontramos que ya han pasado unos días de la puesta en marcha del Decreto Real, con todas sus medidas que aumentan nuestro aislamiento.  Pretenden «remediarlo» aumentando en 4 el numero de llamadas telefónicas que podemos hacer a la semana. Ayer permitieron a la gente quedarse en la celda, de forma voluntaria, durante el tiempo de patio. También ayer mandé instancias al director, solicitando que no cerrasen el patio a las 13h y a las 19h con el fin de mitigar las aglomeraciones, puesto que de nada sirve dejar que la gente se quede en celdas si luego nos obligan a estar amontonados a la hora de la comida y la cena. Y la media hora que sigue a estas, en las que tenemos que estar en lo que llaman «sala de día» esperando a la subida a celdas.

Con la comida y la cena siguen cometiendo las mismas negligencias de costumbre: preparan un montón de bandejas –todas las que caben en el mostrador del office– antes de que nos dejen entrar al comedor, en vez de ir repartiendo según vamos entrando, con lo cual exponen las bandejas y comida de forma gratuita a la multitud que entra. Además, es el cabo de limpieza, sin guantes ni protección alguna, quien las ordena.

Por supuesto y hasta hoy, esto de desinfectar espacios comunes es algo ausente. Solo la semana pasada, un día, desinfectaron la entrada a módulo: es que venia el director y su camarilla a informar que no se suspendían los vis a vis (al día siguiente dijeron en la televisión que sí).

Digo esto como uno de los mil ejemplos de incongruencias y arbitrariedades en relación a la supuesta prevención del covid-19. Ahora van a ser mas evidentes las carencias y negligencias tan corrientes y comunes en la cárcel. Como siempre, se acabarán pasando la pelota unos a otros. Que ya lo ha dicho el presidente, «heroísmo es también lavarse las manos». Y en esto los políticos son expertos.

El otro día cayó en mis manos un panfleto con la movida esa de los 14 puntos que me has comentado alguna vez. Confieso que quizás yo esté demasiado quemado. Puede ser que haya cambiado la mentalidad y forma de concebir la vida de la gente, y eso lógicamente, se refleja en el tipo de presxs que te encuentras en los patios, con esa suma de individualismo que vuelve a la gente estúpida mientras se creen ser el centro del universo. O, entre otras cosas, porque el sistema este de módulos de sumisión, que llaman «de respeto», ha pervertido todo el sistema de relaciones y de comprensión de la cárcel. Quizás también porque haya conocido a algunos de los que andan debatiendo/promoviendo todo esto desde la cárcel (y desde la cárcel los conocí). No sé, me parece interesante este tipo de cosas, pero tengo mil motivos para no meterme en ellas, o quizá me falta sentir el empujón para meterme. Como te reconozco, estoy bastante quemado. No obstante y precisamente por esto, me dices y me das caña si hace falta.

Si quieres hablamos un poco de las cuestiones médicas que me preguntabas. En mi caso, en el transcurso de estos años, me han hecho todas las «triquiñuelas» que se te puedan ocurrir. Traslados, retrasos en las salidas al hospital e incluso «pérdida» de los informes médicos. Hace ya años me diagnosticaron un problema en los ojos. Cuando me sacaron al hospital, la oftalmóloga se asustó del estado de mi vista. Me quiso dar una medicación para esto que obviamente los carceleros/policía interceptaron. Justo al volver a la cárcel, me dijeron que me cundaban, así que el posible tratamiento y seguimiento que hubiera podido empezar allí, quedó en nada. Cuando llegué a la siguiente cárcel, los informes de esta oftalmóloga se habían perdido, así como la medicación que ella había recetado. Y nadie se hace responsable. Por supuesto los jueces están en total connivencia con ellxs. Esto es solo por ponerte un ejemplo. Otro día si quieres te cuento más, no quiero aburrirte con todos los líos y enredos propios de estas casas.

Espero que estés bien, lo mejor posible, que la vida no te sea demasiado adversa y que esté llena de aventuras, sorpresas y maravillas.

Salud y libertad. ¡Cuídate mucho!

 

covid19 Desde dentro