Beatriz Etxebarria relata en primera persona el momento de su detención, el viaje de traslado a Madrid y los cinco días de incomunicación.
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
Información en http://marchaatopas.blogspot.com/
«Quince años son los que aquí llevamos, quince años dando voz a aquellos a los que ocultaron tantos muros y tantas rejas, aquellos a los que el desinterés y la pasividad condenaron al silencio»
¿Cómo abordar el tema de la cárcel? ¿Qué podríamos decir de esta realidad?
Podríamos decir que la cárcel es un medio para reinsertar a las personas con conductas «antisociales», pero es mentira, la tasa de reincidencia es altísima porque en un sitio donde las humillaciones, las torturas, los barrotes y las pastillas están tan presentes es imposible cualquier forma de reinserción.
Según http://www.centrosdemenores.com/ que se remite a su vez a varios medios de comunicación, la Junta de Andalucía ha decidido cerrar el centro «Champagnat» (Huelva) a raíz de las denuncias de maltrato realizadas por los 8 adolescentes de entre 12 y 14 años que residían en él. La decisión de la Junta ha sido forzada por la valentía de 2 educadoras del centro que han dado más importancia a su dignidad que al sueldo que recibían de los «Hermanos Maristas», gestores de «Champagnat». Estas dos personas habrían sido quienes han trasladado las denuncias de los menores, dando una lección tanto a quienes prefieren mirar a otro lado como a quienes directamente niegan la realidad del maltrato institucional.
¿A quién dirigir nuestra comunicación subversiva, a quién hablar de la miseria de la vida cotidiana, de la explotación y de la revuelta? ¿Dónde se cruzan las luchas contra la estructura penitenciaria y contra la sociedad que la produce? Una contribución a afilar nuestras herramientas contra lo existente y mantener vivo un debate sobre las posibilidades y límites de la intervención anarquista. Traducido de la publicación anarquista italiana “El Machete”.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha rechazado que los cacheos realizados en las cárceles a familiares de presos de ETA vulneren el derecho a la intimidad y advierte de que estos controles son cada día más frecuentes y eficaces para evitar o entorpecer las intenciones de grupos y organizaciones delictivas.
Según El País, el Tribunal Constitucional ha concedido el amparo a un interno de un centro penitenciario de Asturias que se quejó de que a los reclusos en régimen cerrado se les cortaba el pelo con unos barrotes de por medio lo que, en su opinión, era un trato degradante y humillante.
Mediante la presente comunico al mismo tiempo que denuncio los hechos que a continuación expongo:
Vengo de uno de tantos búnquers de los que he estado (departamentos especiales, Art. 91.3 RP. por cierto que me he tirado bastantes años en los mencionados departamentos…). Pues bien, estoy en 2º grado de tratamiento desde el día 25 de julio de 2010, siendo mi actitud hasta el momento ejemplar, participo en diversas actividades, escuela, informática Linux, taller de periodismo, iniciativa de desarrollo de habilidades académicas… vamos que no me encuentro tirado en el patio.
La construcción de macrocárceles, o de centros-tipo como gusta llamarlas en lenguaje progresista, proviene de la obsesión en una idea desarrollada por el PSOE allá por los años 90, que pretendía la construcción de grandes establecimientos penitenciarios para hacer frente a la masificación y hacinamiento de presos.
El diez de abril del 2011 se celebra la décima edición de la Marcha contra la Macrocárcel de Zuera (Zaragoza). Este hecho, que la verdad nos produce un poco de vértigo a las personas que comenzamos este proyecto apenas cinco meses después de la inauguración del Centro (junio del 2001), nos obliga a reflexionar sobre estos diez años de lucha anticarcelaria, compartir con todos y todas nuestros recuerdos, reivindicaciones, y ¿por qué no?, preocupaciones sobre el futuro de esta iniciativa.
Comunicado de Camilo Perez Tamayo en Huelga de Hambre
Que la huelga de hambre derrumbe el castillo de naipes.
Mientras lentamente comienzan las dudas y cuestionamientos de algun@s cada vez mas ingenu@s ciudadan@s sobre la veracidad de las «pruebas», otr@s mucho más critic@s y despiert@s señalan tajantemente que el «caso bombas» se cae como un castillo de naipes.
