Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Nuestro formato radiofónico Tokata y Fuga a partir de este sábado tiene media hora más de programa adelantando su emisión en media hora (15:30 horas todos los sábados). Esto nos permitira recoger con más calma todas las noticias que vamos dejando en el tintero y tratar los temas centrales y entrevistas con la profundidad merecida.

Recuerda: Tokata y Fuga en Radio Klara (104.4 FM Valencia) en directo los sábados a las 15:30 horas (con media hora más de emisión), y en Radio Almaina (107.7 FM Granada) los lunes a las 16:00 horas y los jueves a las 23:00. También siguenos en directo desde la web de Ràdio Klara o a cualquier hora y cualquier día en nuestro canal de podcast  además de acceder a emisiones anteriores.

 

Radio: Tokata Y Fuga

Ahora que la cárcel ocupa las primeras páginas de los periódicos a raíz de la derogación de la doctrina Parot, se vuelve a poner de manifiesto la ambigua relación de nuestra sociedad con el sistema penitenciario. La cárcel permanece ausente de todo debate de actualidad, salvo cuando se la invoca para reclamar más mano dura. Este desinterés mayoritario por lo que sucede tras las rejas, salpicado de ataques de populismo punitivo, efectista y vengador, no es nuevo: treinta años de desentendimiento y uso interesado de la alarma social nos contemplan. Pero hubo una época en que las prisiones acapararon la atención de la opinión pública, e incluso se plantearon alternativas al modelo penitenciario que ha acabado imponiéndose.

Tras la muerte de Franco, en sucesivos indultos y amnistías, las cancelas de las prisiones se abrieron para dejar salir a los opositores encarcelados. De esta forma se ponía fin a uno de los ejes fundamentales de la dictadura –la persecución política–, pero en absoluto significaba el final de unas leyes y prácticas caracterizadas por la severidad, la ausencia de garantías y los abusos. Además, todavía quedaban cerca de 10.000 presos por delitos comunes, que sólo fueron afectados por las medidas de gracia de forma muy tangencial, y no estaban dispuestos a ver salir a sus compañeros de reclusión sin reclamar el mismo trato. Ante la perspectiva del inicio de un nuevo régimen de libertades que la Transición anunciaba, los presos comunes –sociales, en el lenguaje de la época– consiguieron dotarse de un discurso y unas reivindicaciones propias que los presentaban como víctimas de la dictadura y, por tanto, con derecho a una oportunidad.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Vagos y maleantes

Desde Tokata hemos tenido noticia de tres nuevas muertes dentro de las prisiones estatales: Málaga, Menorca,Fontcalent.

En Alhaurín (Málaga) el pasado 26 de octubre, a la subida a celdas tras la cena, aproximadamente a las 20.00 horas, los carceleros de servicio en el módulo 4 (que aloja a presos reincidentes) encontraron ahorcado en su celda a F.J.F.S., de 20 años. Había anudado con sus propias sábanas una cuerda con la que acabó con su vida. Había permanecido en la celda durante la tarde ya que se encontraba de baja médica por una lesión en la rodilla. Se desconocen cuáles han sido los motivos que le llevaron  a tomar la drástica decisión de suicidarse.

En Fontcalent (Alicante) el 13 de octubre, después de una pelea con otro preso, Jesus –de 22 años, cumplió 23 el jueves pasado– fue ingresado en el módulo de aislamiento, ahorcándose horas después. Esa es la versión oficial. La familia niega la pelea y el suicidio.

En La cárcel de Mahón ya lo recogimos en Tokata: ¿Qué Está Pasando En La Cárcel De Mahón? Se Suicida Otro Preso Y Denuncian Maltratos

La institución penitenciaria tiene la obligación de velar por la vida de las personas presas y por el respeto de sus derechos y porque las penas privativas de libertad se ejecuten en pro del cumplimiento de la finalidad que le han atribuido, la “reinserción” (aunque bien sabemos de que esta no es su finalidad), y no que la cárcel termine en muerte. La muerte dentro de prisión es una sentencia oculta de pena de muerte y nos revela que la cárcel ha modificado poco las consecuencias de la pena corporal, porque también la cárcel lleva a la muerte. Y cuando lleva a la muerte, ésta no se puede banalizar ni pasar desapercibida como un evento más.

Con la muerte de personsas presas por suicidios en prisión la realidad se impone y se expone clara, advirtiéndonos no sólo de que no tenemos una regulación penitenciaria humana, sino que la prisión mata y que impone sentencias de muerte por vía de hecho.

La cárcel mata

Con este escrito tenemos la intención de apuntar algunas cuestiones respecto a la lucha contra la cárcel, extrayéndolas de experiencias concretas en torno a la «lucha» o, mejor dicho, a la movilización contra la macrocárcel de Zaballa en Gasteiz. Como Autodefentsa intentamos llevar a cabo durante los últimos años unas prácticas e hicimos una humilde apuesta hacia la extensión de esta «lucha» priorizando su contenido. Fue un intento de romper las dinámicas, a veces repetitivas, del entorno radical que se identifica como anticarcelario, e ir jugando con las posibilidades que vimos en nuestra ciudad. Por el camino nos encontrábamos con varias decepciones y desilusiones que suelen aparecer cuando uno se mete en un terreno minado.

Antes de nada hay que decir que en este texto usamos términos como «revolucionario», que en estos días muchas veces suenan pretenciosos, o quizás también demasiado estigmatizados o caricaturizados como «anarquista», pero por otro lado, si dejáramos de usarlos, dejaríamos también sus planteamientos. Si la revolución (aparte de ser una palabra tan cargada de misticismo por, entre otras razones, su falta de base real) no es imaginable, eso no quita la necesidad de búsqueda de perspectivas revolucionarias y su indispensable concienciación acompañadas por experiencias de conflicto. Para hacer realidad nuestras ideas, hace falta la organización y coordinación de nuestras prácticas para generar una mínima presencia… Por eso, hablar de un movimiento anticarcelario, tendría que ir unido a hablar de un movimiento revolucionario, de una organización revolucionaria. Es por eso que este texto no apunta a los especialistas del tema carcelario, sino a todos los que todavía se plantean una realidad sin cárceles.

Debate sobre objetivos y medios de lucha Macrocárceles

En noviembre hará cinco años que la prisión de Lledoners entró en funcionamento. Cinco años de una Institución opaca a la comarca donde la mayoría de la población queda sorda, ciega y muda ante ésta. El espejismo que nos mostraba la Generalitat de la mano de los medios de comunicación, ahora hace cinco años, posicionaba Lledoners como la prisión modélica de Cataluña. Un «modelo» que se fue basando en irregularidades, engaños, maltratos, tortura, abusos de poder y confabulaciones terapéuticas.

Entre el 24 y 25 de octubre de 2008 pasaron más de 11.000 personas por las jornadas de «puertas abiertas». Rápidamente aparecieron algunos de los tópicos que a día de hoy, desgraciadamente, todavía se mantienen: «Ahora las prisiones parecen hoteles», «Se vive mejor adentro de la prisión que afuera», «Las prisiones de ahora no son como las de antes, son una vanguardia», «Entran a la cárcel y encima tienen trabajo asegurado», etc. Ante estos tópicos hay que gritar y con fuerza que la situación actual dentro de Lledoners y del resto de prisiones catalanas (y estatales) es muy precaria, que hay una alta tasa de masificación de los espacios, una progresiva reducción  y calidad de la comida Y, por contra, va en aumento la tasa de enfermedades mentales y otras enfermedades físicas. Y es que según fuentes de Instituciones Penitenciarias cerca del 30% de la población reclusa sufre algún tipo de enfermedad psíquica, un 10% está infectada por el VIH y más del 50% padece algún tipo de drogadicción. La conformidad social penitenciaria está basada en la medicación forzada y el uso abusivo de psicofàrmacos por parte de la institución como mecanismo de control.

Cárcel=Tortura Macrocárceles Módulos de vergüenza

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) denuncia vulneración flagrante de de los Derechos Humanos de las personas presas por los recortes presupuestarios en medicamentos en los centros penitenciarios, donde se están estableciendo “cupos” para la dispensación de fármacos para enfermedades graves la Hepatitis C o se niega la medicación más efectiva y única alternativa posible a los enfermos coinfectados de VIH y Hepatitis C. Una Resolución Judicial acaba de ordenar a IIPP que trate a un preso sevillano tras dos años sin medicación alguna.

Este es el caso, entre otros muchos, de Manuel, interno el Centro Penitenciario de Sevilla I, que está diagnosticado de coinfección de VIH y Hepatopatía crónica (Hepatitis C), actualmente en fase cirrótica.  Hace casi dos años, en enero de 2012, su especialista de enfermedades infecciosas del Hospital Virgen del Rocío, encontrándose aún su enfermedad en las fases iniciales, le prescribió Telaprevir (única alternativa terapéutica posible), siendo la Administración Penitenciaria la competente en adquirir y administrar el medicamento.  La no realización de esta terapia, sin que exista ninguna otra terapia alternativa, supondría la progresión a cirrosis hepática o hepatocarcinoma (cáncer) en un relativo corto espacio de tiempo, según consta en los informes médicos y la resolución judicial. Instituciones  Penitenciarias sin embargo  comenzó, al igual que realiza en otros casos similares, a utilizar  diferentes excusas que van desde la necesidad de esperar a elaborar criterios más adecuados de los principios activos del medicamento, a que no existía consenso en el Sistema Nacional de Salud (cuando la comunidad científica aceptaba su indudable efectividad tal como queda acreditado en los informes), a esperar en una posible lista de espera, hasta la última excusa utilizada: que Manuel no cumplía los requisitos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) por ser un paciente coinfectado. Durante todo este tiempo, casi dos años, Manuel ha estado y sigue estando sin tratamiento alguno.

Manuel, que cuenta con la asistencia jurídica de la APDHA, solicitó la excarcelación por enfermedad grave e incurable, al correr peligro su vida, para poder ser tratado por el Servicio Andaluz de Salud, ya que al estar en libertad el SAS le suministraría el medicamento de manera inmediata. En Andalucía este medicamento, como recoge la resolución judicial, se suministra de manera normalizada a los enfermos que lo necesitan, de manera ambulatoria y sin listas de espera.

La Juez resuelve que no procede la excarcelación porque para ello la enfermedad grave e incurable debe tener una evolución desfavorable en la que incida su estancia en prisión con empeoramiento de su salud, acortando así la duración de su vida y ello no debe suceder porque el medicamento puede ser dispensado y administrado sin problemas en los centros penitenciarios (aunque IIPP no lo ha admitido nunca y de hecho no lo hace), sin perjuicio de los controles de su médico especialista del SAS y ordena a IIPP que asuma el tratamiento médico y farmacéutico de la infección crónica de la hepatitis C (genitivo 1).

La realidad es que su permanencia en prisión ha supuesto la evolución desde fases iniciales hasta alcanzar una fibrosis muy avanzada y estadio cirrótico. Evolución que fue pronosticada hace más de un año en los informes médicos y así se recoge en la resolución judicial. Es más, si se descompensara la cirrosis o desarrolla cáncer, lo que puede suceder en cualquier momento, sus posibilidades de supervivencia son mínimas tal y como se refleja igualmente en el Auto.

Tras la recomendación e indicación directa de la Defensora del Pueblo y el Defensor del Pueblo Andaluz para que traten a Manuel de inmediato,  la Administración penitenciaria, en el último momento,  consciente de que iba a ser condenada, intentó dejar sin efecto el procedimiento, ofreciendo a Manuel su traslado al centro penitenciario de Madrid y permanecer allí en una lista de espera sin fecha hasta poder ser ingresado en el Hospital Gregorio Marañón. Éste contestó que esperaría a la decisión de la Jueza, que era inminente, ya que esa opción propuesta como única posible por IIPP le condenaría con toda seguridad a desarrollar cáncer mientras esperaba o perder toda esperanza de vida, mientras que el tratamiento podía serle dispensado en la prisión de Sevilla I sin necesidad de ingreso hospitalario alguno, ya que a los andaluces que no están en prisión se les trata sin listas de espera y de manera ambulatoria, tal como recoge el Auto.

Desconocemos cuantas personas presas hay en dicha lista de espera pero sí sabemos que son cientos los presos españoles que necesitan el tratamiento y que los que van consiguiendo resoluciones judiciales que ordenan su tratamiento se les está ofertando ser tratados únicamente en el Hospital Gregorio Marañón. Desconocemos quién paga en el Gregorio Marañón estos tratamientos (sobre 30.000€ año/preso) que solamente pueden ser dispensados a  pocas personas presas a la vez, porque únicamente se les ingresa en el módulo penitenciario del Hospital, que dispone de pocas camas, y que además son de uso para todas las necesidades  de ingreso hospitalario de las personas presas. El tratamiento dura varios meses (una media de 48 semanas si no existen complicaciones) por lo que es un auténtico cuello de botella que supone, en la práctica, que el gasto en el pago de estos tratamientos sea mínimo, de hecho a  julio de 2013 solamente se había tratado a 3 presos según datos de IIPP.

IIPP está utilizando nuevamente una excusa para no tener que abonar estos fármacos de elevado coste sin importarles ni la salud ni la vida de las personas. Los recortes del Gobierno llegan a justificar decisiones tan indignas como ésta que vulneran flagrantemente los derechos humanos. En este sentido, téngase en cuenta que los gastos sanitarios y medicamentos en prisión dentro de los presupuestos de 2014 caen respecto al ejercicio anterior un 7,83%.

Por ello, nos alegramos por esta decisión judicial, que esperamos cree precedente en España. Hemos presentado recurso en el sentido que se le imponga un plazo de 15 días a IIPP para que ejecute el fallo y Manuel Jesús sea efectivamente tratado. Para el caso de que no se cumpla dicho plazo, ya que se está poniendo en riesgo su integridad física cada día que pasa sin tratamiento,  hemos solicitado su excarcelación para que la el SAS sea quien pueda darle de inmediato la medicación que le salvaría la vida.

Por otro lado, demandaremos a IIPP para que responda por el daño efectivo que su negativa a pagar el medicamento, con excusas diversas, ha causado en la salud de Manuel, llegando a desarrollar cirrosis tras casi dos años sin ser tratado.

Esperamos que IIPP la acate de manera inmediata pagando el medicamento y que sea dispensado en los centros penitenciarios sin más dilaciones a todos aquellos que lo necesiten.

Andalucía, 28 de octubre de 2013

Noticia relacionada:

El JVP De Sevilla Pone Fin A La Espera De Un Preso Y Ordena Que Sea Tratado De Hepatitis C y VIH En Prisión

Cárcel=Tortura VHC

Los presos políticos vascos que se encuentran en la cárcel de Sevilla hoy han comenzado una protesta para denunciar las condiciones de vida que tienen en esta prisión. De los trece presos políticos que se encuentran allí, once (Iker Agirre, Gurutz Agirresarobe, Koldo Aparicio, Asier Arzalluz, Juan Mari Etxebarri, Garikoitz Etxeberria, Jesus Goikoetxea, Manuel Gonzalez, Juan Lorenzo, Roberto Lebrero y Urtzi Paul) han iniciado una huelga de hambre indefinida, mientras que otros dos (Javi Agirre eta Iñaki Arakama) no han empezado la huelga de hambre por varias razones, pero también se han unido a la protesta.

En la cárcel de Sevilla hace tiempo que viven una situación de gran tensión, con duras condiciones de vida: siempre les mantienen en el módulo de aislamiento; no les dejan realizar actividades; cuando salen al patio primero pasan por un detector de metales, y después les hacen un cacheo de palpación por todo el cuerpo, incluso llegando muchas veces a rozar los testículos o el pene, creando momentos de gran tensión; el preso Arkaitz Bellon sufrió una agresión; después de los vis a vises les han solido realizar cacheos integrales (desnudandoles por completo); a los familiares también les han solido cachear antes de entrar al vis a vis o incluso para entrar al locutorio, y por consecuencia han perdido visitas; etcétera.

Cárcel=Tortura

Los dos hechos se sucedieron con cierta previsibilidad. A inicios de la semana, el Tribunal de Estrasburgo condenó al Reino de España por la aplicación a Inés del Río de la llamada “doctrina Parot”. Casi de inmediato, el Gobierno declaró, sin mayor rubor, que la sentencia era “injusta” y “equivocada” y que no debía extenderse a otros casos. Los más exaltados la consideraron un inadmisible ataque a la soberanía nacional. O directamente una traición, como se ha oído decir en la manifestación convocada en Madrid por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Ninguna de estas reacciones debería mover a sorpresa. Después de todo, el partido de Gobierno ha sido perseverante en una política antiterrorista sostenida, casi exclusivamente, en la venganza. Una política que ha degradado la vida social e institucional, no solo en Euskadi, sino en el conjunto del Estado.

Política criminal

Las cifras que hay que tener a mano para evitar intoxicarse con esa propaganda, a cuenta de la doctrina Parot, que presenta al sistema penal español como un coladero donde cualquier crimen sale muy barato.

Política criminal

Entrevistamos a César Lorenzo Rubio que nos presenta su libro «Cárceles en llamas. El movimiento de los presos sociales en la Transición» (editorial Virus) y nos trae unas más que interesantes reflexiones acerca del tema. Ya casi al final del programa, un comentario sobre la reciente sentencia del TEDH sobre la mal llamada «doctrina Parot » y alguna otra noticia de lucha dentro de la prisión.

En este enlace puedes escuchar la presentación del libro de César: [Audio] Cárceles En Llamas. El Movimiento De Presos Sociales En La Transición

Tokata y Fuga en Radio Klara (Valencia) en directo los sábados a las 16 horas y en Radio Almaina (Granada) los lunes a las 16 y los jueves a las 23 horas.

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