Categoría: VHC

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A LAS COSAS POR SU NOMBRE

El recién elegido presidente del gobierno aseguró en el debate sobre el estado de la nación del 25 de febrero del año pasado, que todos los pacientes afectados de hepatitis C que lo necesitaran serían tratados, añadiendo que España es el primer país de Europa que le da una solución global a este asunto.

Por lo visto, los presos de este país con VHC no lo necesitan, a pesar de que más de 13.000, de una población carcelaria de 65.000, están enfermos de VHC.

Esto supone el 21,5% frente al 3% de la población no reclusa. A esta, tras la firma del ”Plan Estratégico Nacional para la Hepatitis C,” se le dispensa la medicación sin problemas ni trabas administrativas. Todos los que han recibido el tratamiento coinciden en que los resultados son espectaculares, curándose en pocos meses de manera definitiva.

¿Y los presos? Que sepamos reciben el tratamiento 364 reclusos, muchos de los cuales habrán solicitado una y otra vez los informes médicos, habrán exigido una y otra vez analíticas específicas del virus y al médico de prisión una y otra vez que les mande al especialista.

No les falta razón a los presos cuando afirman que las cárceles son centros de exterminio y que sufren una doble condena: la de prisión y la de exclusión.

Instituciones Penitenciarias miente e incumple sus propias leyes. Por ejemplo el artículo 208 del Reglamento Penitenciario conforme al cual: ”Todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población.” si esto fuera cierto no se les obligaría a trasladarse a Madrid para recibir el tratamiento, pues este es de uso ambulatorio, no hospitalario, y todos y cada uno de ellos tienen derecho a recibirlo en la prisión donde actualmente cumplen condena, si ese es su deseo.

Desconocemos el interés de Instituciones Penitenciarias y en el último término del Ministerio del Interior para proceder de forma tan injusta y arbitraria y exigimos:

–Atención sanitaria digna que incluya el conocimiento y acceso de los presos a sus historiales médicos.

–Pruebas médicas específicas para tratar el VHC, con carga viral, genotipo, fibroscán…

–Tratamientos médicos recomendados por escrito por los especialistas de su lugar de residencia.

–Todos los presos enfermos detectados han de ser tratados y los más graves irse a casa.

Mas información:

Cárcel De Dueñas (Palencia): Presos En Lucha Por Un Tratamiento Sin Discriminación De La Hepatitis C En Las Cárceles

Guía Para Luchar Por Los Nuevos Tratamientos Contra La Hepatitis C Dentro De Las Cárceles [Actualizada]

La lucha por un tratamiento sin discriminación para las personas presas enfermas de VHC en Tokata

Actividad en la calle VHC

El protocolo suscrito el pasado mes de abril entre el Servizo Galego de Saúde (Sergas) e Instituciones Penitenciarias, dependiente del Gobierno central, para tratar “sin dilación” con los nuevos fármacos a los presos con hepatitis C en las cárceles gallegas queda en papel mojado. El convenio, fruto de una iniciativa presentada por AGE y aprobada en enero por unanimidad en el Parlamento gallego, pretendía poner fin a la obligación impuesta a los presos por Instituciones Penitenciarias de acudir al hospital Gregorio Marañón de Madrid si querían recibir el tratamiento, una restricción censurada por los tribunales que, según los colectivos de afectados, lleva a los enfermos a renunciar a los medicamentos, con el consiguiente riesgo para sus vidas. Pese al acuerdo entre Administraciones, el hospital madrileño se mantiene como centro de referencia para estos pacientes, según ha confirmado  la Consellería de Sanidade.

La plataforma de afectados de hepatitis C asegura que desde que se firmó el convenio apenas están recibiendo el tratamiento ambulatorio media docena de los cerca de 164 reclusos a los que les fueron recetados los costosos fármacos. “Esto no es lo que se aprobó”, sostiene el colectivo. El documento de colaboración apenas compromete a la coordinación del Sergas con el Ministerio del Interior, del que depende Instituciones Penitenciarias, que sigue manteniendo la decisión sobre si se receta o no la medicación ambulatoria. “Se trata de un procedimiento asistencial para el caso de los pacientes de los centros penitenciarios de Galicia que no se puedan desplazar al hospital Gregorio Marañón, que es donde Instituciones Penitenciarias tiene el centro de referencia”, explican fuentes oficiales de Sanidade, que precisan que “la decisión última” es de ese organismo.

VHC

La prisión como entorno de riesgo para la salud

El VIH, la hepatitis C (HCV) y la tuberculosis (TB) representan un problema importante de salud pública y una vulneración de derechos humanos con un impacto especialmente grave en prisión. Por ejemplo, la prevalencia global de VIH es 50 veces superior entre la población penitenciaria que en la población general y una de cada cuatro personas privadas de libertad en todo el mundo está viviendo con hepatitis C, mientras que en la sociedad europea (no reclusa) encontramos a una de cada 50. Asimismo, la tuberculosis es una de las principales causas de muerte en las prisiones de muchos países, con porcentajes 81 veces superiores en prisión que fuera de ella.

La prisión es un ambiente de alto riesgo para la transmisión de las enfermedades infecciosas por un gran número de razones. Éstas incluyen:

  • el sobreencarcelamiento de grupos en situaciones de vulnerabilidad y exclusión que son los que con mayor probabilidad sufren una salud precaria;
  • la criminalización de las personas que consumen drogas;
  • los comportamientos de riesgo en prisión, como el consumo de drogas por vía parenteral mediante prácticas de riesgo;
  • las condiciones penitenciarias por debajo de los estándares y la sobreocupación de las cárceles;
  • la atención médica insuficiente e inadecuada;
  • y la ausencia de servicios de reducción de daños.

La relevancia de los programas de reducción de daños

Existe un amplio consenso internacional respecto a que la forma más efectiva de prevenir la transmisión de VIH y hepatitis C en las cárceles es a través de los servicios de reducción de daños, como los programas de intercambio de jeringuillas o las terapias de substitución con opiáceos.

Cárcel=Tortura La cárcel mata VHC

¿Por ké hacen tantos guiños las estatuas?

Mariano Eskudero Amador, Manuel Centeno Fuentes, José Ignacio Rodríguez Escalona, Rogeiro Rodríguez Korreia, Mohammed Abbas Y Juankar Santana Martín; siete ciudadanas PRES.A.S. en el kampo de exterminio de la Moraleja –Palencia– y todas ellas afektadas de Hepatitis C, han tomado la firme determinación de rebelarse kontra el sistématico abandono sanitario, que se sufre en este pozo de extranjería y kastigo enkubierto.

Para ello, se han puesto en kontakto kon la Plataforma de afektadas por VHC de Palencia y kon el objetivo komún de exigir que se trate a las enfermas de HC en esta komunidad autónoma de Kastilla y León y sea Instituciones Penitenciarias kien se enkargue de los kostes de los tratamientos denominado de última generación y evitar así mismo ke kuando se les recete susoditxo por el especialista del hospital Carrión se les obligue a ser trasladadas a MADR.I.P.

De momento la ke suskribe ha recibido la visita de un representante del Defensor del Pueblo para rekavar información fehaciente sobre la aktual situación que se les dispensa en este kampo de concentración en el que se les mantiene sekuestradas por parte de su responsables direktos poniendo en su konocimiento el abandono sanitario y abuso de poder ke komo enfermas inkurables sufrimos.

Hoy –2016/05/26– todas ellas han sido llamadas una a una por el veterinario ke pasa konsulta médika en el módulo 4 y nos ha komunikado lo siguiente: “NO HACE FALTA KE KONTINUÉIS POR ESTE KAMINO PUES YA SE IBA A EMPEZAR A PROPORCIONAR AKÍ LOS MEDIKAMENTOS SIN SER TRASLADADAS A MADR.I.P.”.

Komo kiera ke nosotras ya tenemos una amplísima experiencia en estas lides, hemos tomado la decisión de no konfíar en estas vacías promesas y kontinuaremos visualizando el sistemátiko abuso de poder y dejadez sanitario al k se nos tiene abokadas en los kampos de extermino de la geografía ibérika y ke, lamentable y tristemente, ha konducido a la muerte de ya demasiados ciudadanas enfermas PRES.A.S.

De momento nuestra reivindikación se ciñe en hacer una visualización de las penosas e inhumanas condiciones de abandono sanitario al ke nos someten esta panda de korruptos ke, según su konstitución o prostitución española tienen la obligación de proteger y velar por la vida de las ciudadanas privadas de libertad.

¡¡¡SALUD I ANARKÍA!!!

Juankar Santana Martín

DNI: 44703037F

PROSTATA: Os informo además ke la respuesta represiva-autoritaria por parte de esta diktatorial Direkción D/Javier y su subordinada Subdirector de In-seguridad D/Ángel no se ha hetxo esperar, imponiendo a Juankar Santana Martín, una restrikción encubierta de sus komunikaciones por lokutorios con la kompañera enkargada de ditxa Plataforma kon el propósito indiskutible de retrasar lo máximo possible la visualización de estas prácticas exterminativas de las ciudadanas PRES.A.S.

¡¡¡¡LA SANIDAD PÚBLICA ES UN BIEN-DERECHO DE TODAS!!!!

11 tratatamientos para 4400 reclusos en las cárceles de Castilla-León

Desde dentro La cárcel mata VHC

El tantas veces citado cuento El dinosaurio de Augusto Monterroso –”Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”– nos sirve hoy para recordar que la hepatitis C sigue siendo un grave problema en las cárceles españolas y que es urgente que todas las personas que sufren esta dolencia puedan acceder a los medicamentos de acción directa que los pueden curar y a los que ahora mismo, en muchos casos, no están teniendo acceso.

El pasado 6 de octubre, la APDHA denunciaba que la partida recogida en los Presupuestos Generales del Estado para la sanidad penitenciaria solo permitiría que un 5% de las personas afectadas por la hepatitis C accedieran a los nuevos tratamientos. No sólo lo denunciamos aquí. El 2 de junio de 2015 hicimos una ampliación a la queja sobre salud penitenciaria que teníamos ya abierta, desde diciembre de 2014, en el Defensor del Pueblo Español, denunciando las dificultades que tenían las personas presas para acceder a los nuevos medicamentos de acción directa para la Hepatitis C.

VHC

Picassent

El Martes, 3 de mayo, las compas del tokata volvimos a acercarnos a las puertas del talego para seguir la campaña por un tratamiento sin discriminación para las personas presas enfermas de VHC, repartiendo guías informativas del proceso que tienen que seguir las personas presas para pedir los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, mucho más eficaces que los anteriores y  que la sanidad pública está proporcionando en la calle no sin que las personas afectadas se hayan movilizado para exigírselo .

Llegamos sobre las 10 de la mañana a la prisión de Picassent (Valencia) y estuvimos unas 3 horas repartiendo la guía a toda persona que entraba a hacer visitas así como a algunx presx que se encontraba haciendo faena por los alrededores. No tardamos mucho en captar la atención de la institución, por lo que se nos acercó un coche con dos guardias. Procedieron a identificarnos y a preguntar acerca de lo que hacíamos. Obviamente no podían tirarnos de allí ya que estábamos dando una información sobre un asunto de evidente interés público, contra lo cual poco podían hacer en ese momento,  pues la situación no se prestaba fácilmente a la criminalización, así que seguimos repartiendo hasta que nos quedamos sin guías. Para la próxima, ya sabemos que hay que llevar más. Por parte de la gente tuvimos un buen recibimiento, pudimos compartir palabras con algún familiar o amigx que entraba a visitar a su gente presa. La impunidad y el maltrato en prisión es bien conocido por todxs.

Animamos a cualquier persona o colectivo a hacer lo mismo y acercarse a los muros de la prisión de su ciudad. Que ningnx presx se quede sin opción a un tratamiento igual al que se está recibiendo en la calle.

¡BASTA DE EXCUSAS! ¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

Ver o descargar la guía para luchar por los nuevos tratamientos contra la hepatitis C dentro de las cárceles

Actividad en la calle VHC

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El cumplimiento del Plan Nacional de hepatitis C circula a dos velocidades. Si bien la mayoría de las administraciones autonómicas presumen del esfuerzo realizado desde que se puso en marcha, el Ministerio del Interior, responsable de su aplicación en las Instituciones Penitenciarias (II.PP.), no puede decir lo mismo. De las 56.000 personas que conforman la población reclusa en España, un 19 por ciento (según las estimaciones carcelarias) padecen hepatitis C y, de ellas, el 23 por ciento se encuentra en estadíos graves de la enfermedad, haciendo un total de 2.576 internos en fases 3 y 4. Desde que se puso en marcha el Plan, en abril de 2015, han sido tratados con los antivirales de última generación 622 presos, un 24 por ciento del total. “Muchos han sido suministrados por las comunidades autónomas y buena parte de ellos por Instituciones Penitenciarias”, señala Enrique Acín, técnico de la Subdirección General de Sanidad Penitenciaria de Madrid y de la sección de Evolución de la epidemiología y estrategias de reducción de daños en II.PP.

VHC

Diez meses lleva esperando el preso A.L.G.G., enfermo de hepatitis C en fase 4, a que el Sergas (el servicio de salud gallego) le proporcione tratamiento para su enfermedad. El hombre se encuentra recluido en el penitenciario de Pereiro de Aguiar y le restan 10 años de condena.

El tratamiento le fue solicitado en junio de 2015 por parte del especialista del CHUOU, Sanidad se lo niega obligándolo la que sea trasladado a una cárcel de Madrid para serle suministrado. Ahora, la Audiencia de Ourense obliga  a la Xunta a proporcionar el tratamiento y señala en la sentencia que “no existe razón o excusa alguna que justifique que este paciente, por tratarse de un interno del centro penitenciario, y por este único motivo, no se le dispense igual tratamiento y asistencia médica que al resto de la población”, como recoge el diario Faro de Vigo.

La decisión del tribunal, que podría ser recurrida ante el Supremo, se basa en el propio Reglamento de Instituciones Penitenciarias que obliga a garantizar “sin excepciones” a la población reclusa “una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población”. En este sentido, “tendrán igualmente derecho a la prestación farmacéutica y a las prestaciones complementarias básicas que se deriven de esa atención”.

VHC

Sin título

Actualmente, alrededor del 22% de las personas presas en las cárceles del Estado español (unas 14000) padecen VHC, y de este porcentaje un 40,5% (unas 6300) están infectadas también por el VIH. Ante lo cual, en todo momento, la postura de la institución penitenciaria ha sido pasarles la patata caliente del pago de los medicamentos a las comunidades autónomas, desobedeciendo incluso varias sentencias judiciales que obligaban a hacerse cargo a la autoridad carcelera. Por ahorrar dinero, se ha estado negando el derecho a tratamiento a las personas presas enfermas. Ante esta situación, hemos decidido acercarnos a la cárcel que nos queda más cerca, el C.P. de Picassent, para informar a las familias y amistades de la gente presa sobre este aspecto del abandono médico-sanitario en prisión, repartiendo guías sobre los pasos a seguir para exigir el tratamiento, de manera que puedan entrar dentro de la cárcel y ser de utilidad para las personas presas. Desde hace casi medio año, venimos acercándonos a las puertas de Picassent con cierta periodicidad (actualmente, unas tres veces al mes). Desde Tokata os animamos, tanto a los grupos anticarcelarios como a las individualidades conscientes, a realizar acciones de difusión de esta situación del abandono sanitario y del camino que pueden seguir las personas presas para recibir el tratamiento del VHC.

¡TRATAMIENTO SIN DISCRIMINACIÓN!

¡ABAJO LOS MUROS!

Más información sobre la lucha por un tratamiento sin discriminación contra el VHC dentro de las cárceles

 

Actividad en la calle VHC

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Nos cuenta la gente del Grupo Pro Presxs de Madrid:

Este domingo nos hemos acercado a la prisión de Estremera para visibilizar la dejadez a la que están sometidas las personas presas enfermas, en este, y en el resto de los centros de exterminio repartidos por el estado, llamados eufemísticamente, cárceles. Durante tres horas hemos estado panfleteando la guía informativa que se curraron lxs compañerxs del Tokata, de Valencia, y que hemos maquetado, para hacérsela llegar a las personas presas, a las familias y a lxs amigxs y grupos de apoyo a presxs, con el fín de facilitar que lxs presxs puedan acceder a los mismos tratamientos que se están dando en la calle.

A modo de recordatorio, y antes de comenzar la campaña, pudimos observar que la estrategia de las plataformas de afectados estaría fundamentalmente encaminada a presionar al gobierno central y demás administraciones para que reconozcan en la práctica el derecho a la salud de todas las personas afectadas. Sus medios serían la actividad legal, jurídica y administrativa, la apelación directa a las instituciones, partidos políticos, sindicatos y asociaciones y la “visibilización” del problema ante la “opinión pública”, a través de su denuncia, debate y difusión en los “medios de comunicación” y de las movilizaciones dentro del marco legal vigente. Su objetivo final, que se integren sus demandas en la legislación y en los planes ejecutivos del Estado. Eso se ve claramente cuando piden a los partidos que se comprometan a asumir en sus programas electorales una serie de puntos en relación directa con sus reivindicaciones o cuando presentan, como podría hacerlo la “oposición” parlamentaria, un plan estratégico alternativo que podría servir de base a una negociación con el Gobierno. Se plantean pues un programa de “movilización social” estrictamente “democrática”, a desarrollar dentro de una composición de lugar eminentemente ciudadanista.

Actividad en la calle VHC