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Herrira ha efectuado  una comparecencia pública masiva en un hotel de Bilbao para denunciar lo sucedido con Xabier López Peña y la política penitenciaria que se aplica contra las y los presos políticos vascos.

En su intervención, Nagore García y Beñat Zarrabeitia han enviado un mensaje muy claro: «Nunca más, que no se vuelva a repetir. No queremos más muertes, no queremos más sufrimiento. Es tiempo de soluciones, es la hora de construir la paz.» Herrira ha remarcado que la política penitenciaria es «un obstáculo evidente en esa tarea, tal y como han demostrado las muertes de López Peña y Figueroa, la no liberación de las y los presos enfermos, la doctrina 197/2006, los accidentes provocados por la dispersión o las palizas sufrida por presos en Muret, Puerto III o Sevilla».

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La tuberculosis, una enfermedad contagiosa que puede ser mortal, constituye un grave problema en los centros penitenciarios.

La tuberculosis multidrogorresistente  se está propagando a un ritmo alarmante en todo el mundo (se habla de tuberculosis multirresistente o multridrogorresistente (TB MDR) cuando la enfermedad no responde a dos o más drogas en la combinación que suele utilizarse para tratarla). Esta enfermedad está propagándose a un ritmo preocupante, sobre todo en las cárceles donde resulta especialmente virulenta.

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Según www.lavozdegalicia.es: «Tres muertes en apenas medio año. Esa es la trágica estadística de la prisión lucense de Bonxe. Los fallecimientos de los reclusos están siendo investigados por dos juezas de Lugo después de que los familiares dieran cuenta a los juzgados de que pudo haberse producido una desatención a las víctimas. Oficialmente no hay versión desde la prisión porque su responsable entiende que es preciso no interferir en el trabajo de las magistradas. Varios funcionarios, a título particular, dijeron que el colectivo desarrolla su trabajo impecablemente, cumpliendo todas las normas, y en cuanto al número de fallecimientos lo definieron como «una mala racha» y recordaron que en los últimos años no se había dado un porcentaje semejante. El familiar de una de las víctimas mortales, sin embargo, dijo tener constancia de la muerte de cinco reclusos en el plazo de unos dos años.

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Como médicos y psicólogos de estos pacientes «excepcionales» a menudo sentimos la impotencia y el desaliento de no poder hacer más por mejorar su día a día, por darles un poco más de calidad de vida

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Según noticia de http://www.afaprema.com/: Javier Gabarri Jiménez, de 42 años, falleció el día 20 de marzo en el módulo dos de la cárcel Madrid V Soto del Real. Cumplía una condena de 50 días y padecía un cáncer linfático. Según fuentes de familiares de presos, esta persona no estaba clasificada en ningún grado. Suponemos que la falta de la debida y especializada atención médica unida a la falta de celeridad de la Administración para dar un tercer grado a esta persona, o resolver humanamente su situación, han terminado con la vida de Javier. Nuestro más sincero pésame a la familia.

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En http://grupotortuga.com/ encontramos la siguiente noticia:

Ante la desidia de la Fiscalía y las autoridades del Gobierno, un hombre de 52 años falleció hoy tras 76 días sin ingerir alimentos. A los organismos de Derechos Humanos también se les pasó por alto este caso.

El interno fallecido había sido trasladado el pasado 7 de febrero del Penal de Cnel. Oviedo al Hospital de Itaugua, donde falleció hoy a las 04:00.

Dionisio Villamayor Aveiro, de 52 años, que se hallaba en huelga de hambre desde el pasado 3 de enero, murió esta madrugada a consecuencia de la falta de alimentos. De muerte súbita, de acuerdo al certificado de defunción divulgado en el Hospital Nacional de Itaugua, donde había sido trasladado el pasado 7 de febrero pasado.

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El sábado 1 de septiembre de 2012, Libardo fue encontrado muerto en su celda del módulo de «acogida» del Centro de Internamiento de Menores por Medida Judicial de Juslibol. Según consta en la autopsia, «parece» que Libardo se habría suicidado en su celda en la noche del viernes 31 de agosto.

Libardo había ingresado el 14 de agosto. Durante sus 18 días de internamiento no recibió visita alguna del psiquiatra del centro. Sin embargo, eso no impidió que le fuese prescrito un tratamiento con psicofármacos que podría haber resultado incompatible con la afección que sufría el menor.

Cárceles para niños La cárcel mata

Según www.lasprovincias.es: «El número de presos con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) que cumplen condena en cárceles españolas se ha situado en el 6,3 por ciento en 2011, disminuyendo así la prevalencia de la enfermedad en este colectivo respecto a la década de los años 90, en la que superaba el 20 %.

Así lo ha trasladado a EFE el vicepresidente de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, José Tomás Quiñonero, quien ha aventurado que la incidencia del sida, que engloba los estados avanzados de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), «será menor» en los datos de 2012, de los que no dispone por el momento.

La cárcel mata VHC

La salud no puede ser un simple servicio sujeto a debate sobre sus “formas de gestión eficiente” y mercantilización elitista. Ni mucho menos. Privatizar la sanidad, como cualquier otro derecho fundamental, es un crimen. Quizá no sea un delito porque las leyes las hacen los mismos que luego retiran derechos a discreción, bajo pretexto del célebre “vótame cada cuatro años, que yo haré con tu vida lo que me dé más lucro”. De ese modo, el número de no-personas crece en nuestra sociedad, por obra de un régimen de gobierno que establece por decreto qué cuerpo es “legal” y quién no, qué persona vivirá dignamente y quién no, o más aún, quién de nosotros y nosotras vivirá. Y quién no.

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cartel_manriqueJoaquín fue sometido a partir de Septiembre del año 2011 a un tratamiento de quimioterapia tras diagnosticarle cáncer en la base de la lengua Si bien el tratamiento fue exitoso en cuanto a la extirpación de los tejidos cancerígenos, su recuperación ha sido compleja y dolorosa, teniendo a la fecha toda la zona bucal y de la garganta muy delicada, lo que le provoca fuertes dolores que le impiden ingerir alimentos. Su situación de salud se agudiza aun mas considerando que se han asociado además problemas dentales y deficiencias inmunológicas

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