Reflexionando sobre el pasado Dia Internacional de los Derechos Humanos, me gustaría insistir en su vulneración en un ámbito donde por sí ya estan conculcados todos los derechos en aras a la seguridad. Recordemos uno solo, el primero de todos, para darnos cuenta en unos pocos segundos de su inexistencia. “Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos sin discriminación alguna.” Esta contundente declaración de Naciones Unidas ha sido uno de los fundamentos del desarrollo de la convivencia de la humanidad. Pero durante décadas su contenido se ha manipulado tantas veces como los derechos que promulga han sido vulnerados y, sin embargo sique siendo para la humanidad un referente indiscutible. Pero siendo un referente, los estados firmantes de la Declaración de los Derechos Humanos hoy siguen sin conceder dichos derechos a una gran parte de la sociedad. A los inmigrantes, a las minorías, a los trabajadores y trabajadoras, a las mujeres, a las personas sin recursos… Siempre a los más débiles que son los sectores a los que más se debe proteger.