Categoría: covid19

Desde el grupo Pronoia de Murcia, informan de la huelga de hambre que ha iniciado Juan David Garcia Concha para sumarse a las protestas que está habiendo en relación a las medidas tomadas para, supuestamente, prevenir el virus dentro de las cárceles. También adjuntan un audio con su propio testimonio en relación a su situación actual, ya que ha sido trasladado recientemente a la cárcel de Málaga II. La fotografía de arriba corresponde a una acción fugaz que se hizo en Barcelona hace unos dias. Se colgó una pancarta y se hizo algo de ruido delante de la cárcel de Wad-Ras, en apoyo a las presas que estaban en huelga de hambre para protestar por las medidas del coronavirus

El compañero Juan David García Concha ha iniciado hoy, lunes 23 de marzo, una huelga de hambre para reivindicar lo absurdo de las medidas implementadas por Instituciones Penitenciarias frente al protocolo adoptado por el riesgo del virus, visibilizar las contradicciones (todo el tema de que lxs carcelerxs no están teniendo respeto por lxs presxs y no utilizan medios preventivos de contagio) y luchar porque cese la incomunicación con las familias y con las amistades.

Además, se suma en apoyo a todas las protestas y demás huelgas de hambre que se están realizando en diferentes cárceles del estado español.

Adjuntamos un audio con su propio testimonio de lo que está viviendo tras su reciente traslado al C.P. Malaga II.

Para escribir al compañero:

Juan David García Concha

C.P. Malaga II

Carretera Archidona-Villanova del Trabuco, km. 6

29300 Archidona (Malaga)

Mas información en:

https://suportpresxslleida.noblogs.org/

https://desdedentro.noblogs.org/

https://henas.noblogs.org/

https://lacorda.noblogs.org/

https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/

https://jaensinbarrotes.noblogs.org

https://elcarropropresxs.blogspot.com

www.salhaketa-nafarroa.com

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Actividad en la calle covid19 La cárcel mata Presxs en lucha

Hablamos de la invivible situación que padecen las personas presas en las cárceles del Estado español, de algunas reacciones de rebeldía frente a ella y de las sugerencias hechas a la autoridad tanto por lxs mismxs directamente afectadxs como por una serie de asociaciones de defensa de los derechos humanos y abolicionistas, grupos anticarcelarios, de apoyo a presxs o de familiares, etc. para que aborden efectivamente la “crisis sanitaria” en lugar de hacérsela pagar a lxs presxs y a sus familiares, empeorando, si cabe, las condiciones de vida ahí dentro. Emitimos varias grabaciones: de la compañera de un preso, de uno que está dentro y de otra persona que lo ha estado muchos años, denunciando los tratos crueles, inhumanos y degradantes que no pueden evitar inferir las instituciones punitivas y menos en el momento actual, cuando pintan bastos y se impone un paroxismo de mala fe también en la calle.

covid19 La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Ochenta y ocho personas presas en el módulo II de la cárcel de Villena (Alicante) se han dirigido al juez de vigilancia penitenciaria oficialmente a cargo de esa cárcel, aunque dudamos que ejerza realmente su función legal de “tutela  judicial efectiva” de los derechos de la gente presa, y al Defensor de Nadie, a quien llamamos así, igual que hacen siempre lxs presxs en lucha, porque tampoco creemos que defienda los derechos de ninguna persona como tiene encomendado por unas leyes tan hipócritas como la orgánica penitenciaria, que, aunque lo que regula y justifica en realidad es la muerte en vida, lo hace hablando constantemente de esos derechos y garantías cuya violación rutinaria tanto contribuye a disfrazar y mantener impune. Ochenta y ocho personas, pues, han entregado sendos escritos firmados por todas ellas, donde constan con ligeras variaciones las peticiones  que hace unos días presentaran una serie de organizaciones de defensa de los derechos humanos, grupos anticarcelarios y de apoyo a presxs, asociaciones de familiares, etc. a las que se han ido sumando algunas otras, hasta 56 ahora mismo, a través de un formulario en internet. No repetiremos esas peticiones, publicadas aquí recientemente y que se pueden encontrar picando en estas palabras coloreadas, y sintetizan un conjunto de medidas que pudieran afrontar realmente la epidemia de coronavirus en las cárceles respetando la dignidad y las necesidades básicas de las personas presas un poco más que las arbitrarias disposiciones de aislamiento de la calle y privación extrema de sus “derechos”, ya sobradamente mermados, que se les está haciendo sufrir hace ya varios días. Reproducimos a continuación un texto publicado por lxs compis del Grup Anticarcerari del Camp de Tarragona La Corda, junto con un informe –que podéis encontrar siguiendo el enlace en rojo– sobre la situación creada en las cárceles por las supuestas medidas contra el coronavirus que no son más que una vuelta de tuerca más en la privación sistemática que se hace sufrir a las personas presas de todo lo que caracteriza a los seres humanos, algo muy parecido, aunque corregido y aumentado a lo que está pasando en la calle.

EL LUGAR DE LOS OLVIDADOS

La cárcel siempre ha sido el lugar de lxs olvidadxs. Un espacio donde la agresión y la tortura están a la orden del día. Lxs presxs no son solo agredidxs física y psicológicamente por carcelerxs a diario (y por la sociedad que legitima dichas agresiones), sino que la propia estructura de una cárcel y la precariedad de sus servicios hacen de este lugar un agujero. Desde el hacinamiento diario de presxs en módulos, hasta la mediocridad de sus servicios sanitarios (285 médicxs + 6 psiquiatras para 58.369 presxs en el estado español), dietas (se pasa mucha hambre y los alimentos son de mala calidad y sin contenido nutricional), higiene, reposo, intimidad… Y la lista es infinita si hablamos de falta de derechos básicos fundamentales. En cambio, la opacidad de sus muros y una sociedad cómplice hacen que tal vulnerabilidad y crisis humanitaria caigan permanentemente en el olvido.

Nada de esto es nuevo; en cambio, desde hace algunas semanas ha aparecido un ente nuevo, un “virus extremadamente contagioso” que pone en jaque a una sociedad entera; es capaz de detener parcialmente la maquinaria capitalista de varios estados. Aquí fuera nos imponen un confinamiento, una higiene y un largo etcétera de normas (en definitiva, una responsabilidad individual y colectiva) que acabarán por paliar las consecuencias. En cambio, la cárcel es carne de cañón. Se ha convertido en uno de los lugares más vulnerables frente a esta pandemia. Y es que un mismo virus (covid-19) no afecta por igual fuera que en un lugar donde la propia naturaleza y su estructura se caen a pedazos desde que se creó. No hay servicios sanitarios suficientes para cubrir las necesidades de posibles pacientes dentro de las prisiones; no hay espacios acondicionados para un aislamiento digno; no hay información ni medios de higiene para evitar posibles contagios; es impensable el confinamiento (¡aquí fuera es obligatorio!)….

No nos engañan, no es el virus quien amenaza; el virus solo pone de manifiesto, y con más fuerza, que la propia cárcel mata. La lucha no es solo hoy, la lucha es y será siempre.

covid19 La cárcel mata Presxs en lucha Sociedad-cárcel

Abajo va una traducción al castellano de un artículo de Vicent Almela publicado ayer en la página web de La Directa en el que hay una síntesis de lo sucedido últimamente en algunas de las cárceles del Estado español, sometidas todas ellas a una situación de excepción, basada en el aislamiento del exterior y el despotismo de los carceleros, que no contribuye en nada a remediar la catástrofe médico-sanitaria que reina en ellas, sino que podría agravarla notablemente, dada la insalubridad del medio carcelario, la vulnerabilidad de las personas presas ante las infecciones y el hecho de que los boqueras entran y salen libremente sin que se controle lo más mínimo la propagación que ellos mismos pueden hacer del virus supuesto causante del “estado de alarma” impuesto, dentro y fuera, por la autoridad. La información del artículo se centra, sobre todo, en las cárceles catalanas y, especialmente, en la de mujeres de Wad-ras, donde, que sepamos, todavía continúan la lucha y las medidas represivas contra quienes participan en ella. Como se relata en varios mensajes que está circulando en redes sociales:

17-III-2020

Hemos comenzado una huelga de hambre porque los funcionarios viene sin mascarillas, ni guantes. Ha venido la Subdirectora y le hemos dicho que una de nuestras compañeras ha cogido el virus, nosotras hemos estado conviviendo con ella en la misma celda. Le hemos pedido que se nos haga la prueba ya que tenemos síntomas. No se nos ha hecho caso. Con este acto de negarnos a comer al menos hemos conseguido que los funcionarios se pongan guantes y mascarillas y su trato hacia nosotras ahora es más correcto. Hay internas que están aisladas, tanto por tener síntomas del virus, como por ser ingresos. Están en aislamiento y no sabemos nada de ellas. Nos han quitado todas las comunicaciones sin facilitarnos ninguna información, ni siquiera para poder recibir dinero del exterior. Al final nos han facilitado un número de cuenta para poder hacer ingresos. Se han aplazado las juntas de tratamiento, con lo cual no podemos acceder a permisos ni progresiones de grado. El equipo y régimen dicen que todo depende de la dirección general e instituciones penitenciarias. Los juicios se aplazan sin tener en cuenta de que de ello depende nuestra libertad. Hemos expresado que nos hacen sentir como ratas, que solo somos un número para ellos, a lo que han hecho caso omiso. Pero con nuestra actitud de hoy, hemos conseguido que sepan que no tenemos miedo.

18-III-2020

Seguimos en huelga de hambre por las siguientes reclamaciones:

1.- Que continúen trabajando profesionales del centro para no retrasar las fechas de revisiones de grados y de permisos ya que es un derecho necesario.

2.- Solicitamos videoconferencia ya que nos han denegado otro medio de comunicación, con una duración de 15 a 20 minutos con compromiso nuestro de aportar para poder gestionar las videollamadas.

3.- Desde el departamento de madres, que se tenga en cuenta sus revisiones de grado y permisos para que puedan estar con sus hijxs.

4.- Las que están a espera de juicio, que se les busquen medidas alternativas fuera de prisión para protegerlas de no ser contagiadas.

5.- Que se les ofrezca a las internas extranjeras la opción de poder regresar a sus países.

6.- Las internas de segundo grado que están con permisos aprobados que tengan la posibilidad de volver a sus domicilios con medidas telemáticas y también se les proponga a las internas que estén a la espera de sentencias o recursos.

7.- Necesitamos más alternativas para poder pasar el tiempo más livianamente por todas las limitaciones del coronavirus dentro del centro: clases por escuelas online, poder utilizar el gimnasio, más tiempo de patio y que igual que se nos facilitaron más llamadas que también se nos facilite dinero para poder hacerlas.

8.- Solicitamos indultos, medidas telemátcias y condicionales para las internas que tienen más de la mitad de la condena cumplida o que tienen patologías graves.

9.- Que se nos trate con dignidad y no como un número de expediente.

Asimismo, jsutificamos a todas las compañeras que no pueden participar en la huelga por motivos de salud. Sentimos el terror, estamos apenadas, preocupadas y tristes, porque deseamos poder pasar la epidemia con nuestros familiares, ya que no sabemos cuánto durará.

19-III-2020

Ayer día 18 de marzo por la noche las presas continuaban reivindicando sus demandas cuando llegó el jefe el módulo que, al ver la situación, llamó a los otros carceleros. Se llevaron a tres de las presas a aislamiento. A una de ellas, la sacaron a rastras por el pasillo unos dos metros y ahora continúa aislada y atada. Las otras dos fueron trasladadas anoche en conducción fantasma (un traslado no autorizado) hasta Brians, donde se encuentran en este momento. Desde allí siguen exigiendo lo mismo: tanto medidas sanitarias, ya que continúa habiendo contagios, como medidas alternativas para sus condenas, ya sean indultos, telemáticas o arrestos domiciliarios. Nos piden todo nuestro apoyo aunque sea individualmente. Sea como sea, rebelémonos contra el confinamiento, hagámosles sentir que no están solas.

 LAS MEDIDAS PARA PREVENIR EL CORONAVIRUS DESENCADENAN HUELGAS DE HAMBRE Y PROTESTAS ENTRE LA POBLACIÓN RECLUSA

El lunes pasado algunas mujeres presas del centro penitenciario barcelonés de Wad-ras decidieron empezar una huelga de hambre para denunciar la falta de medidas preventivas por parte del funcionariado del centro y pedir una serie de medidas concretas en las instituciones penitenciarias. En otras prisiones del Estado está habiendo plantes, sentadas colectivas y otras acciones de protesta espontáneas que las personas presas utilizan como estrategia para denunciar las restricciones en las comunicaciones o la falta de prevención e información que están recibiendo dentro de los centros.

Hace casi una semana comenzaba en el módulo 1 del centro penitenciario de Brians I un intento de huelga de hambre por parte de un grupo de presos, para protestar por la cancelación de las comunicaciones vis a vis y la falta de medidas preventivas para parte del funcionariado de la cárcel para no contagiar la Covidien-19 a las personas presas. Durante la acción del domingo, donde algunos presos se negaron a comer, los carceleros del módulo 1 decidieron sancionar a cuatro de ellos, haciendo uso del artículo 72 del Reglamento Penitenciario, y encerrarlos en una celda de aislamiento “por atentar contra la seguridad del establecimiento penitenciario”. Según el grupo de apoyo a Amadeu Casellas, que se encuentra preso desde hace casi dos años, en espera de juicio, en este mismo módulo de Brians y que también participó en la protesta colectiva, esos cuatro presos aún continúan en aislamiento hoy. Después de las represalias, el resto de presos desistieron y  no continuaron con la huelga por miedo a posibles represalias.

Precisamente en el centro penitenciario contiguo, en Brians 2, y concretamente en el módulo 13, hubo el primer caso de coronavirus detectado en un interno de una cárcel catalana, que, según informaba el Departamento de Justicia, cuando se enteraron, fue inmediatamente trasladado al hospital de Terrassa. El resto de reclusos del módulo –105 personas– siguen confinadas y no tienen permitida la salida del recinto para realizar ninguna clase de actividad más allá de salir de sus celdas.

En la cárcel de mujeres de Wad-ras, en el barrio de Poble Nou Barcelona, ​​el pasado fin de semana también se detectó el primer caso de coronavirus en una interna a la que le quedaban pocos días para salir en libertad. En este caso, la dirección del centro la dejó salir finalmente, pero el resto de mujeres con las que tenía trato diario aún están a la espera de pruebas más de una semana después. Otro caso positivo por coronavirus de una interna de Wad-ras que se ha hecho público esta misma mañana por parte de las instituciones penitenciarias catalanas ha sido el de Rosa Perala, cusada por el crimen de la Guardia Urbana. Este hecho ha propiciado que el departamento de justicia haya decidido confinar a partir de hoy a todas las mujeres presas en régimen ordinario del centro, ya que Peral comparte espacio con ellas desde hace tres años en situación de prisión preventiva. También se han suspendido todos los ingresos y, de ahora en adelante, todas las mujeres que ingresen en esa prisión serán derivadas a Brians I.

La situación en Wad-ras se complica aún más si se tiene en cuenta el hecho de que algunas internas decidieron plantarse y empezar una huelga de hambre el pasado lunes como protesta ante la cancelación de los vis a vis y las comunicaciones por locutorio con las familias y amistades, la falta de tests médicos a las mujeres presas que habían sido con la persona infectada y la falta de medidas preventivas por parte de los funcionarios del centro. Según el comunicado escrito por el grupo de internas en huelga de hambre, y difundido por el grupo de apoyo Solidaritat Rebel, mediante esta acción de protesta quieren visibilizar una tabla con nueve reivindicaciones concretas dirigidas a las instituciones penitenciarias. Estas reivindicaciones incluyen medidas prácticas durante este periodo de emergencia por la Covidien-19.

Algunas de estas reivindicaciones coinciden con las medidas solicitadas al Ministerio del Interior español –que bajo el estado de alarma también controla las cárceles catalanas– por más de cincuenta organizaciones en defensa de los derechos humanos, familias de personas presas y grupos de apoyo el pasado lunes. De momento, ayer miércoles el ministerio dirigido por Grande-Marlaska dictaba una orden por la que instaba a las juntas de tratamiento facilitar que las personas que se encuentran en régimen de semilibertad –en tercer grado o que ya disfrutan de la aplicación de la artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para trabajar fuera de los centros penitenciarios– puedan quedarse en sus casas sin necesidad de volver a las cárceles para dormir, mediante el uso de brazaletes telemáticos o el control telefónico. En caso de materializarse, esta medida podría afectar a unas 8.000 personas de las cerca de 60.000 que hay privadas de libertad en la actualidad.

Aunque desde las entidades en defensa de los derechos humanos, las familias y los grupos de apoyo a personas presas ven “positiva” esta medida, todas coinciden en que “es insuficiente”, y que al menos se debería habilitar un espacio para videoconferencias en todos los módulos –como ya se empezó a hacer esta semana en las cárceles italianas–, ofrecer llamadas de teléfono gratuitas a todos los reclusos, incluso aquellos que no disponen de recursos económicos, dotar de material preventivo a todas las personas presas y al personal penitenciario, hospitalizar a las personas contagiadas en un entorno médico adecuado y excarcelar de forma inmediata a todas las personas con enfermedades graves y con más de 70 años.

Las Protestas se extienden a las cárceles de todo el Estado español

A pesar de la falta de información sobre lo que ocurre en los centros penitenciarios estos días –en que los vis a vis y las comunicaciones por locutorio han sido canceladas de forma progresiva desde que estalló la emergencia vírica–, varios abogados, familiares y grupos de apoyo que aún mantienen contacto telefónico con las personas privadas de libertad han estado informando sobre las diferentes acciones de protesta que se están sucediendo en los diferentes centros para denunciar las restricciones en las comunicaciones o la falta de prevención e información que están recibiendo las personas presas. Según relatan desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, que mantiene contacto diario con los presos por vía telefónica, “la situación dentro está muy tensa”.

Según fuentes de los carceleros del centro penitenciario de Picassent (Valencia), el pasado martes hubo un intento de motín, cuando los presos del módulo 2 iniciaron una protesta para denunciar que no disponen de la asistencia médica adecuada dentro del centro ni del material preventivo para evitar el contagio de la Covidien-19, afirmando también que “se sienten completamente abandonados por las autoridades penitenciarias”. La protesta fue reprimida por los boqueras que aplicaron aislamiento preventivo a seis de los internos que participaron en la acción protesta. Situaciones similares se están sucediendo en otros centros penitenciarios como Quatre Camins (Barcelona), Mas de Enric (Tarragona), Fontcalent (Alicante), Sangonera (Murcia), o Zuera (Zaragoza). Según alertan desde la asociación de familias, “a muchos de los presos aún no se les ha comunicado que les han cortado todas las comunicaciones –también por locutorio–, cuando se enteren ya veremos qué pasa. Es necesario que las instituciones tomen medidas urgentes para mejorar la comunicación con las que estamos fuera, y que sepamos tanto ellos como nosotros lo que está pasando.”

Aunque todavía no hay datos oficiales sobre más casos positivos de Covidien-19 en las cárceles –aparte de los casos detectados la semana pasada en la prisión de Zaballa y Brians 2, y hoy en la prisión de mujeres de Wad-ras–, según los últimos datos publicados por un sindicato de carceleros, en las cárceles del Estado español se han contabilizado hasta el momento 164 internos y medio centenar de funcionarios aislados, a la espera de conocer si son casos positivos de contagio. En Cataluña hasta el momento hay 117 personas presas aisladas de forma preventiva, y también quedan confinados todos los presos del módulo 13 de Brians 2, y desde esta mañana todas las mujeres presas en el centro penitenciario de mujeres de Barcelona.

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El escrito que sigue nos ha llegado por mail, pero se puede encontrar en un blog antidesarrollista llamado Contra Toda Nocividad. Tiene pocas comas, pero se entiende muy bien: la verdadera enfermedad para la Tierra, para la humanidad y para la libertad es el capitalismo, y el actual “estado de alarma mundial” no es más que un episodio en la extensión, o en el enmarañamiento, de las líneas de fuerza de su desarrollo, del régimen totalitario de dominación y explotación que pretende asegurarlo. La cárcel es una “nocividad” más, un aspecto de esta “sociedad” que consiste en administrar la nocividad universal, en la gestión catastrofista de la catástrofe tecnológico-mercantil. Por eso publicamos este análisis, que podrá ser más o menos exacto, pero es casi el único que hemos encontrado, de momento, con el coraje suficiente para situar el momento actual en el contexto que le corresponde: el del sistema-mundo… o, mejor dicho, el del caos desarrollista.

La explotación de los recursos naturales del planeta está llevando a la humanidad al borde de la autodestrucción, vivimos en medio de epidemias causadas en su mayoría por la propagación continua de productos químicos (pesticidas, insecticidas, disruptores endocrinos, etc.) y nocivos para nuestra salud, al mismo tiempo vivimos rodeados de una atmósfera ceon niveles tan altos de contaminación como para desarrollar alergias y enfermedades en gran parte de la población. Esta explotación de los recursos naturales lleva consigo igualmente la devastación del territorio por parte de la tecno-industria: el Mediterráneo convertido en una alcantarilla, el sudeste asiático en un desierto químico, África en un gran vertedero, etc.

La aparición del virus conocido como Covid-19 es consecuencia de la civilización industrial, para nosotros lo importante no es si el virus ha mutado de un murciélago debido posiblemente a la industrialización de su hábitat o si es un ataque de EEUU a la economía China, para nosotros lo importante es que es la consecuencia de un sistema que mercantiliza cada proceso, objeto o ser vivo sobre la tierra, es la codicia de un sistema que persigue la aniquilación de todo lo vivo para artificializar el mundo. No podíamos pensar que nuestra forma de vida basada en el crecimiento continuo en un planeta que en realidad es finito no iba a traer estas consecuencias y otros desastres que vendrán. Cientos de productos químicos presentes en nuestra cotidianidad modifican los procesos naturales dando lugar a cientos de “catástrofes” (epidemias, cambio climático, etc.), son los mismos productos que en China producen un millón y medio de muertos al año y que no salen en las noticias, que no producen ni alarma social, ni confinamientos, ni estado de alarma. En España son 10.000 los que mueren al año por contaminación y no cunde el pánico, son parte de las víctimas necesarias para que el mundo industrial pueda seguir funcionando, lo importante es que el progreso y su codicia no se detengan.

En principio, el Covid 9 (aunque lo continúan investigando) es una gripe con síntomas similares a la gripe común y ambas afectan más a personas que sufriesen patologías anteriores y especialmente a la población de mayor edad, ambas gripes se diferencian en la rápida propagación y capacidad de contagio de la primera que es lo que ha levantado la alarma sanitaria. En el momento de escribir este texto son casi 300 las personas que han muerto a causa del Covid-19, sin embargo, la gripe común causó en España el año pasado más de 6000 muertes y en 2018 llego a las 8000. Ante esto nos preguntamos a qué es debida esta situación excepcional, de alarma social creada en gran parte por los medios de comunicación y por la opacidad de la información que transmiten aquellos que gestionan nuestras vidas.

Como forma de acabar con la pandemia el Estado ha decretado el “Estado de alarma” que conlleva las prohibiciones de movimiento, el confinamiento, el aumento del control, suspensión de reuniones y de la vida pública en general, control de los medios de transporte y quién sabe si dentro de poco de la distribución de alimentos. En este proceso vemos como el Estado deviene en ecofascista donde el gobierno se verá cada vez más obligado a actuar para administrar los recursos y el espacio cada vez más “enrarecidos”, dando lugar a que la preservación de los recursos más necesarios solamente pueda garantizarse sacrificando otra necesidad: la libertad.

A falta de un enemigo interior o exterior el Estado ha encontrado un enemigo ante el cual mostrar todo su potencial bélico y al mismo tiempo acentuar el sometimiento a la población mediante el miedo y la represión mientras se erige como la única posibilidad de salvación ante el terror producido por la epidemia. Para nosotros la solución no es un estado más autoritario es la desaparición de toda forma de autoridad. A partir de ahora posiblemente los estados de alarma, de emergencia… se sucedan como consecuencia de la devastación ecológica y social del mundo porque estamos seguros que las catástrofes seguirán ocurriendo. No exageramos cuando hablamos de potencial bélico: ya estamos viendo al ejército tomando posiciones en lugares estratégicos, la policía controlando más las calles y drones con cámaras vigilando los movimientos de la población. Las medidas del estado de alarma no persiguen únicamente acabar con la pandemia de la gripe sino que persiguen también extender otra pandemia: la de la servidumbre voluntaria de la población mediante la obediencia a las leyes ante el peligro de la pandemia, acabar con las críticas al Estado y al Capitalismo ante el miedo y los posibles riesgos. Esta servidumbre voluntaria sería imposible sin el sometimiento a nuestros aparatos tecnológicos y a la forma de vida que crean. Ante situación de pandemia o cualquier otro desastre quedamos sometidos a tecnócratas, especialistas, expertos, científicos, etc., a aquellos gestores del espacio y del tiempo que lo tienen todo planificado en sus racionales cálculos.

Igualmente las consecuencias de esta epidemia, o de cualquier otro desastre industrial, serán económicamente devastadoras, ya estamos viendo la situación crítica de miles de personas que se verán abocadas al paro o la precarización de sus trabajos, como siempre el empeoramiento de las condiciones de vida la sufrirán las capas más desfavorecidas de la sociedad que ya llevan años soportando las duras embestidas de la “crisis capitalista” y sus recortes. Por lo contrario, seguramente reportara grandes beneficios a las clases altas, como por ejemplo, a los propietarios de las grandes farmacéuticas.

Ante la epidemia, la confinación industrial en la que vivimos se agiganta, nos encierran en nuestras jaulas de ladrillo y hormigón de donde solo podremos escapar virtualmente de la agobiante realidad través de nuestros aparatos tecnológicos. Los mismos aparatos que nos someten y perpetúan la alienación ante la forma de vida industrial. Aquellos aparatos que nos deshumanizan y modelan nuestras percepciones, nuestro cerebro, nuestros sentimientos, etc. que rediseñan la forma de vernos a nosotros mismos y al mundo. Enganchados al mundo virtual nos mantenemos alejados de la realidad de un mundo hostil, de una epidemia o de una catástrofe nuclear. Desde aquellos que gestionan nuestras vidas no reclaman responsabilidad intentándonos hacer partícipes de las catástrofes del capitalismo industrial, curioso porque una de las características de la posmodernidad es la falta de responsabilidad en los actos de cada uno ya que participamos en la máquina “ajenos” a sus efectos. Para nosotros los únicos responsables son la organización técnica de la vida y quienes la gestionan.

Contra Toda Nocividad, marzo de 2020

covid19 Sociedad-cárcel

Como han difundido bastantes medios alternativos y órganos de expresión de los grupos firmantes, durante la mañana del 16 de marzo, por iniciativa de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), se cursaron oficialmente sendos escritos dirigidos al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias solicitando “una serie de medidas urgentes para velar por los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad”. Se adhirieron casi cuarenta (63 ahora mismo) entidades de defensa de los derechos humanos y grupos anticarcelarios, expresando su preocupación por “los efectos que puede tener el coronavirus en la salud y en los derechos de las personas presas”, advirtiendo que, según la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, un “servicio médico inadecuado dentro de prisión puede llegar a constituir un trato inhumano o degradante” y señalando que “pueden darse situaciones en las que la correcta administración de la justicia penal requiera la adopción de medidas humanitarias tales como la excarcelación o la detención domiciliaria”. En ese sentido, apuntan que “nuestro ordenamiento jurídico, por ejemplo, cuenta con medidas alternativas a la privación de libertad dentro de prisión para aquellas personas enfermas o mayores”. Según dice, por ejemplo, Vicent Alamela en un artículo publicado en la página de La Directa:

En el documento dirigido a las instituciones penitenciarias se hace referencia a la deficiente situación sanitaria que se vive en los centros penitenciarios del Estado –donde actualmente el 41,66% de las plazas médicas están sin cubrir– (…).

Para hacer frente a las deficiencias del sistema sanitario dentro de los centros, las organizaciones solicitan que se apliquen a partir de hoy mismo una docena de medidas específicas. Entre estas recomendaciones, se incluye que se refuercen inmediatamente las plantillas del personal sanitario dentro de las prisiones, que el aislamiento de las personas con Covidien-19 se produzca en unas instalaciones médicas y no en una celda, que se excarcele a las personas con enfermedades graves o con más de 70 años como ya marcan los artículos 104.4 y 196 del Reglamento Penitenciario, la gratuidad de las llamadas por teléfono adicionales y el aumento de las comunicaciones orales a través de locutorio.

Esta última recomendación en relación con las comunicaciones a través del locutorio –y con un cristal de por medio–, se mostró innecesaria al quedar suspendidas este domingo 15 de marzo las comunicaciones  en todas las cárceles del estado por orden del ministro Grande-Marlaska. Ante esto, desde las entidades de defensa de los derechos humanos que firman el escrito, muestran “oposición” y solicitan que se instale ‘con carácter de urgencia’ un sistema de videollamadas en todas las prisiones para que las personas presas puedan seguir efectuando las comunicaciones ordinarias. ?’No tiene sentido en este momento no implementar, también en las cárceles, las tecnologías de comunicación con las que cuenta el resto de la ciudadanía’. Desde las organizaciones señalan que se trata de adoptar medidas urgentes que, por un lado, eviten la propagación del coronavirus dentro de las cárceles y, por otro, garanticen los derechos fundamentales de los privados de libertad.

Y nos parece muy ajustado y rico en sentido común y empatía el balance provisional de la situación que hacen en su blog lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida:

A raíz de la llegada del “coronavirus” nos encontramos hoy, 18 de Marzo de 2020, en situación de “estado de alarma”. Una situación en la que el gobierno nos dice que por el bien común tenemos que encerrarnos en nuestras casas y salir sólo en caso de primera necesidad; para comprar comida, pasear las mascotas, atender a personas que lo necesiten, e ir a trabajar. Entonces nos preguntamos: ¿por qué no dejan que las familias vayan a ver a las personas presas si al final necesitan del apoyo de estas para soportar la rutina de ser encarceladas? ¿No es esto una necesidad básica para las personas presas? ¿No podría el gobierno mirar un poco más por ellas e intentar hacer protocolos de no expansión del virus que respetaran sus derechos?

Pues por lo visto no. Desde el día 10 de Marzo no han parado de restringir los derechos de las personas privadas de libertad y de sus familiares. Les han cortado primero los vis a vis, restringido salidas de permisos hasta llegar al punto de no dejar hacer ni visitas a través del cristal con la escusa de que los visitantes pueden entrar el virus. Mientras tanto, lxs carcelerxs no toman medidas suficientes de prevención aún siendo los que tienen contacto directo entre fuera y dentro.

Podemos entender que cuando hay una epidemia tengamos que adoptar medidas para evitar la expansión. Pero ¿qué medidas? Para quien? Viviendo en un sistema capitalista vemos que las medidas tomadas son individualistas y autoritarias, sin pensar realmente en colectivo, aunque nos vendan que todo lo que se hace es por el bien común.

También tenemos que sopesar el hecho de lo selectivamente que se efectúan las pruebas de detección del virus; no todxs, entre ellxs lxs presxs, parecemos ser lo suficientemente importantes como para gozar de tal privilegio. En relación a esto, un ejemplo claro es el de la presidenta de la comunidad de Madrid, a la que le hicieron la prueba dos veces a pesar de encontrarse bien y no pertenecer a ningún grupo de riesgo.

Las personas presas son, como siempre, olvidadas, no tenidas en cuenta. Si a nosotras, que estamos a fuera, nos afecta, imaginémonos a las presas que están entre muros opacos, a través de los cuales no es fácil que entre y salga la información.

LO QUE SE SOLICITA:

1.- En relación a las medidas a adoptar referidas a la asistencia médica:

a) Reforzar de inmediato las plantilla de personal sanitario dentro de prisión, especialmente en aquellos centros penitenciarios donde no existe actualmente asistencia por ausencia de personal.

b) En caso de que se diera algún positivo, procurar que el aislamiento se haga en una instalación médica, no en celda como una sanción.

c) Medidas especiales de control para los funcionarios y trabajadores. Hasta ahora son quienes han dado positivo y quienes pueden ser fuente de contagio al estar en contacto físico con las personas privadas de libertad.

2.- En relación a la adopción de medidas de excarcelación por motivos humanitarios:

a) Excarcelación inmediata de internos enfermos graves y de más de 70 años por constituir un grupo con doble riesgo.

b) Excarcelación de población preventiva estableciendo otro tipo de controles si fueran necesarios. Aunque el arresto domiciliario o la libertad provisional tendrá que ser decidido por el Juez del que dependan, se insta a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias a que revise las situaciones en las que estas posibilidades deben articularse en la situación excepcional en la que nos encontramos y lo comuniquen a los Jueces.

c) Respecto a la la progresión al tercer grado por motivos humanitarios y de dignidad personal, tras la reforma del 2015, el Código Penal (CP) atribuye la adopción de dicha medida al tribunal o juez de vigilancia penitenciaria. Del mismo tiempo, también tiene la competencia para la concesión de la libertad condicional humanitaria del artículo 91 CP, por lo que solicitamos a la Administración penitenciaria que evalúe tales casos e inste al órgano judicial a su adopción.

d) Excarcelación de personas con condenas de poca duración y cumplimiento del régimen abierto fuera de los establecimientos con las posibilidades que la normativa penitenciaria prevé (control telemático o de otro tipo). A este respecto la SGIP tiene en su mano la progresión al tercer grado a través de los artículos 86.4 y 100.2 del Reglamento Penitenciario.

e) Excarcelación de quienes se encuentran en los Centros de Inserción Social.

3.- En relación a las comunicaciones y derecho a la información de las familias y de las personas privadas de libertad:

a) El incremento de las comunicaciones orales ordinarias a través de locutorios.

b) La gratuidad de llamadas telefónicas extra.

c) Información a las familias de la situación sanitaria de sus familiares internos de manera lo más rápida y clara posible.

Escrito dirigido al Ministerio del Interior

Escrito dirigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias

Colectivos adheridos:

  1. Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia
  2. Associació Memòria Contra la Tortura
  3. Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía
  4. Movimiento Antirrepresivo de Madrid
  5. Solidarios de la sanidad
  6. Coordinadora de Barrios
  7. Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans
  8. Obra Social Madrid Tetuán
  9. Irídia – Centro por la Defensa de los Derechos Humanos
  10. Asociación Apoyo
  11. Colectivo Cassandra
  12. Salhaketa Nafarroa
  13. Oteando – Observatorio para la defensa de las libertades
  14. Red Jurídica
  15. CAMPA
  16. ALAZ
  17. Movimiento Feminista de Murcia
  18. Asamblea contra el CIE de Aluche
  19. OMV Obra Mercedaria Valencia
  20. Colectivo Pronoia
  21. Colectivo Anticarcelario La Corda
  22. Grup de suport a presxs de Lleida
  23. CNT-AIT Granada
  24. Juventudes Libertarias de Jaén
  25. CGT Región de Murcia
  26. Osabideak
  27. Salhaketa Araba
  28. Comisión de Asesoramento Xurídico Penitenciario de Ourense (CAXPOU)
  29. Ilustre Colexio da Avogacía de Ourense
  30. Comisión Legal Sol
  31. Colectivo Anticarcelario Todo Puede Caer
  32. Stop Represión Granada
  33. CNT-AIT Tarragona
  34. EsCULcA – Observatorio dereitos e liberdades
  35. Rights International Spain (RIS)
  36. Anticapitalistas Aragón
  37. Derechos Civiles 15M Zaragoza
  38. Comisión Penal ALA
  39. Marcha contra la macrocárcel de Zuera
  40. Oficina de Dereitos Sociais – Coia
  41. Sare Herritararra – Red ciudadana Sare
  42. Etxerat
  43. Grupo Juristas por los Derechos Humanos en Andalucía, 17 de marzo
  44. CGT Estatal
  45. FUIG – Grup de Suport a Persones Preses
  46. Altsasu Gurasoak
  47. Familias Frente A la Crueldad Carcelaria
  48. Fundación Gaztelan
  49.  IACTA Cooperativa d’advocades
  50. Puyalón de Cuchas
  51. Colectivo de Prostitutas de Sevilla
  52.  Salhaketa Bizkaia
  53. CGT Aragón – La Rioja
  54. Colectivo anticarcelario Fuera del Orden
  55. Grup de Suport Amadeu
  56. HENAS
  57. Centro Social Autogestionado Librería La Libre
  58. Distribuidora Anarquista Polaris
  59. SOS Racismo Nafarroa
  60. Pastoral Penitenciaria de Navarra
  61. Madres contra la Represión
  62. Ateneo Libertario Xosé Tarrío
  63. Familias de presxs en Catalunya

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covid19 La cárcel mata Sociedad-cárcel

Después de emitir unos fragmentos de la presentación en Valencia, el sábado pasado, del libro “La radicalización del racismo”, por asistir a la cual dejamos de hacer el programa esa semana, conversamos con Gonzalo Tejerina Y Vicent Almela sobre el estado de excepción declarado por la pandemia ficticia del coronavirus, en cuanto afecta a las persona presas, especialmente.

Actividad en la calle Cárceles racistas covid19 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

El grupo anticarcelario de Tarragona, La Corda, publica este escrito sobre las medidas progresivas de aislamiento en las cárceles que forman parte del “Estado de alarma” decretado en la grotesca maniobra de manipulación de masas denominada “crisis del coronavirus” con que nos está sorprendiendo el régimen totalitario de dominación y explotación imperante. Nos hablan de varios centros penitenciarios y ciudades en donde, tanto los presos como las familias, ya han tenido consecuencias, y no muy favorables.

Hoy, día 15 de Marzo de 2020, hemos visitado la prisión de Mas d’Enric a las 11.00h.

A modo descriptivo, el panorama era el siguiente: muy pocos familiares y amigxs esperaban para comunicar. Normalmente la afluencia de gente es bastante mayor en este turno de comunicaciones. Ventanillas cerradas, funcionarixs con guantes las abren mínimamente para recoger dni y dinero para el peculio. Recomiendan a lxs familiares no venir a comunicar a causa de la situación del coronavirus. Ingresar más dinero del habitual al peculio con el objetivo de no volver la próxima semana es solo un ejemplo de las sugerencias de lxs señorxs funcionarixs de la prisión de Mas d’Enric. En general, lxs visitantes asienten y hacen caso de estas indicaciones. El sentir nuestro es que la gran mayoría no vendrá a comunicar en las próximas semanas.

Según la normativa de Mas d’Enric a día de hoy, los vis a vis están suspendidos, así como visitas de abogadxs, etc. Los locutorios sí quedan habilitados en el horario habitual así como la entrada de paquetes. En cambio, nos dicen que en cualquier momento puede cambiar la dinámica, que estemos atentxs. Según ellxs, todo dependerá de las indicaciones del gobierno central.

La entrada a comunicar de una familia de 4 personas queda inhabilitada. En la misma ventanilla donde se entrega el dni una hora antes de la comunicación, la funcionaria considera que unx de ellxs no puede pasar porque está tosiendo e insta con autoridad al resto de la familia a quedarse fuera con él por ser menor de edad (en lugar de proponerles alternativas que favorezcan el bienestar del preso a quien venían a visitar). La familia al final no entra, se queda fuera.

Dos funcionarias, vestidas de uniforme y con guantes, se pasean a sus anchas por el pasillo de familiares y amigxs. Lo recorren de un extremo al otro, pasan entre nosotrxs a poca distancia, atraviesan la puerta que queda al final del pasillo y entran al otro lado de las ventanillas, es decir, al del resto de funcionarixs. El que está “aislado”, el mismo donde se reciben paquetes, donde te atienden por la ventanilla mínimamente abierta. “El supuesto virus ya podría estar dentro si cualquiera de las dos funcionarias lo portara  de casa o lo hubiera trincado en el momento de pasearse entre lxs familiares”. Pasados 15 minutos, ellas dos vuelven a salir, vuelven a recorrer nuestro pasillo (ahora en sentido contrario). Nos acompañan hasta la puerta de entrada a los módulos para comunicar. Aprovechamos entonces para preguntarles “¿vosotras estáis en contacto directo con presxs?”. “Sí”, nos contestan. Nos quedamos extrañadxs, enfadados, alarmadxs. No tiene ningún sentido aplicar las medidas de aislamiento que se están llevando a cabo (anulación de vis a vis, visitas de abogadxs…). Aprovechamos la oportunidad para seguir hablando con ellas y expresarles nuestra absoluta inconformidad. Una de ellas comparte el sentir y nos incita a quejarnos al Director de la prisión Francisco Romero Beitia, quien, por cierto, les prohíbe a lxs funcionarixs (lxs mismxs que recorren los pasillos de un lado a otro) utilizar mascarillas para que no cunda el pánico.

La información que nos llega desde dentro de Mas d’Enric, información de una compañera presa, es que el resto de compañerxs están alarmadxs y expectantes. Que han suspendido las clases y los talleres y que han aislado a lxs presxs por módulos, es decir, que en este momento solo tienen contacto entre sí lxs compas dentro de cada módulo. El sentimiento general es de poca o ninguna información sobre las medidas que se van a ir tomando.

A la entrada de la comunicación… No hay jabón en el aseo habilitado. Al salir de la comunicación… No hay agua ni jabón en el aseo habilitado.

Si aumentamos un poco más la perspectiva, fuera de Mas d’Enric están sucediendo cosas que nos conviene saber urgentemente. En Murcia II, prisión Campos del Río, lxs compas que han querido comunicar hoy, domingo, han sido recibidxs por un agente de seguridad de la prisión (ni funcionario, ni otro tipo de persona con idea ni responsabilidad en las decisiones; un segurata, vaya) y les ha denegado el paso. Se ha confirmado que a partir de hoy, a las 12.00h, quedan suspendidas también todas y cada una de las comunicaciones por vidrio. La información ha sido breve, concisa e injustificada. No había nadie allí dispuestx a dar explicaciones. Tampoco está permitido pasar paquetes hasta nueva orden.

Otro caso es el de Zuera (Zaragoza). El aislamiento exponencial continúa. En esta prisión no está permitida la realización de llamadas telefónicas. Causa injustificada.

En Brians I y II: el 13 de Marzo, viernes, se comunica telefónicamente con compas en esta prisión. Se decide unilateralmente y sin explicaciones que no habrá más vis a vis. Se cambiarán por comunicaciones por vidrio de 1h y media. Al mismo tiempo, no se toman medidas de seguridad por parte de funcionarixs ni carcelerxs. Entran y salen cada día. Las represalias son nada más contra familiares, amigxs y parejas. Además, se les ha facilitado a lxs compañerxs presxs un documento informativo para evitar contagios del coronavirus pero no les han dado ni jabón, ni alcohol desinfectante, ni guantes, ni mascarillas…

Por todo esto y por lo que vendrá, se ha decidido que en Brians comienza una huelga de hambre denunciando el aislamiento, la falta de información y la incoherencia.

En Brians II: el 14 de Marzo, ayer sábado, aparece el primer caso positivo de coronavirus en un interno en una prisión catalana. Ha sido trasladado al hospital penitenciario de Terrassa. Lxs 105 internxs de su módulo han quedado confinadxs. Esto significa que pueden salir de su celda pero no del módulo.

En Brians I y II: hoy, 15 de Marzo, compas presxs siguen sin guantes ni mascarillas. Mucho miedo generalizado. En Brians I ya son 100 lxs compas en huelga de hambre.

Desde Correos, lxs trabajadorxs están dispuestxs a plantarse si no reciben material de protección durante sus jornadas laborales.

Esto supone que la vía de comunicación con presxs mediante carta quedaría también dañada.

Es importante tener en cuenta la iniciativa de APDHA (Asociación pro derechos humanos de Andalucía). Presentarán un escrito a la SGIP (Secretaría general de instituciones penitenciarias) pidiendo, entre otras cosas, la excarcelación de personas presas mayores de 70 años y/o enfermas, la gratuidad de llamadas telefónicas o el incremento de comunicaciones orales. Se presentará el lunes 16 de Marzo y se pide la adhesión a la petición de colectivos de apoyo.

Desde La Corda queremos hacer un llamamiento a los grupos de apoyo e individualidades a mantenernos informadxs de cada nuevo caso de represión. También a no parar de buscar maneras para evitar lo que se nos está viniendo encima. Y, por último, a seguir encontrando maneras de mantenernos en contacto con el mayor número de compañerxs presxs en cualquiera de las cárceles de este estado u otro. Informarles de lo que está pasando en otras prisiones y que nos informen de qué está pasando dentro.

Estemos atentxs a los blogs, páginas, y todo tipo de redes sociales que apoyan el movimiento anticarcelario. Intentemos mantener una red amplia de información entre nosotrxs.

Ante esta crisis del coronavirus, redes de apoyo, solidaridad, autoorganiza- ción y respuesta al confinamiento, el olvido y el aislamiento.

¡Abajo los muros de las prisiones!

covid19 Sociedad-cárcel

En el siguiente artículo, publicado hoy en catalán por Vicent Almela en la página web de La Directa, relata el compañero, según informaciones recogidas de familiares de presos en la misma puerta de la cárcel de Brians I, otras trasmitidas por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas, otras por el colectivo anticarcelario Pronoia, de Murcia, y otras de diversa procedencia, lo que está sucediendo, en primer lugar, en Brians I, pero también en otras cárceles del Estado español –como en Fontcalent, donde algunos presos han prendido una hoguera en el patio– en respuesta a las medidas de privación impuestas a lxs presxs con la excusa de la “epidemia” de coronavirus. Aunque no lo refleja el artículo, al parecer, ha habido también un motín en la cárcel de Tahíche (Lanzarote); la versión del falsimedio por el que nos hemos enterado, procedente de un sindicato corporativista de los boqueras, es sencillamente impresentable. Por un post en una red social hemos sabido también que en el módulo 3 de la cárcel de Sangonera (Murcia I) se había convocado para la tarde de ayer una sentada, en protesta por las restricciones impuestas por motivos tergiversados y el real abandono médico.

CIEN INTERNOS DE BRIANS I INICIAN UNA HUELGA DE HAMBRE COMO RESPUESTA A LAS RESTRICCIONES POR LA CRISIS DEL CORONAVIRUS 

Tras la detección de un caso positivo en Brians 2, actualmente todas las personas internas en el módulo 13 del centro penitenciario catalán se encuentran confinadas y, según testimonios de las familias que hoy han ido a com, basándose enunicarse con los internos, habría más personas con síntomas a los módulos 4 y 8 del mismo centro penitenciario. La huelga comenzó el pasado viernes en el módulo 1 del centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia.

Nervios y mucha incertidumbre es lo que se ha vivido esta mañana durante las comunicaciones en los centros penitenciarios catalanes de Brians 1 y 2, en el municipio de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Muchas familias y amistades de personas presas que tenían autorizados vis a vis, familiares o íntimos durante el fin de semana se enteraban en la puerta –y por parte de los funcionarios– que estas comunicaciones habían quedado completamente prohibidas desde el pasado viernes bajo órdenes del Departamento de Justicia –siguiendo las medidas aplicadas por el Ministerio del Interior español para prevenir la expansión del coronavirus en las cárceles– y que, por tanto. sólo podrían comunicar con ellas a través de locutorio con vidrio por medio.

Antes de entrar, entre las familias también se comentaban las últimas noticias hechas públicas ayer por el departamento de prensa de la Generalitat, donde se informaba sobre el primer caso positivo del virus en una prisión catalana, concretamente en Brians 2, y otros ocho casos de personas presas y de un trabajador con posibles síntomas en el mismo centro. Una vez detectado por parte de los servicios médicos, este interno del módulo 13 fue trasladado inmediatamente al hospital penitenciario de Terrassa, y desde ese momento los 105 internos del módulo quedaron completamente confinados. Es decir, actualmente pueden salir de su celda, pero no pueden realizar cualquier otra actividad fuera del módulo, al menos durante las próximas dos semanas. Respecto a las sospechas de nuevos casos de infección en los módulos 4 y 8, por el momento han quedado en observación, a la espera de un diagnóstico.

Según el testimonio de familias que han entrado esta mañana a comunicar en este centro, “los presos están muy asustados y no tienen mucha información sobre lo que está pasando, además nos han dicho que muchos funcionarios no llevan mascarilla ni guantes, y que ellos tampoco están recibiendo ningún tipo de medida protectora para no contagiarse el virus dentro de los módulos “. “Esto es una ratonera, y con un espacio tan reducido, si lo coge una persona del módulo, se contagiarán todas las demás”, aseguran desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, que añaden que “hay que ser conscientes de que hay mucha gente con situaciones de salud muy complicadas, y por lo tanto es un riesgo muy grande mantenerlos allí. “

De momento, a pesar de las recomendaciones por parte de los funcionarios de suspender también las comunicaciones con cristales, hoy domingo han continuado las visitas –a través de los locutorios– durante todo el día, y se han ampliado a 50 minutos para intentar compensar la cancelaciónción de los vis a vis. También continúan activas, de momento, las comunicaciones previstas para los 105 presos del módulo 13, que ahora mismo quedan confinados sin poder desarrollar ninguna actividad fuera de este recinto y donde algunos de ellos ya presentan los primeros síntomas de poder estar contagiados.

Durante las comunicaciones de la mañana, también ha habido algunas tensiones entre familias y funcionarios, muchas veces por la falta de información o por discusiones derivadas de las insuficientes medidas de prevención para no contagiar el virus por parte de los funcionarios. Según advierten desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña “es muy importante que todo el mundo esté bien informado de lo que ocurre dentro y fuera, tanto los presos como las familias, y sobre todo que las instituciones y los funcionarios tomen todas las medidas preventivas posibles para evitar que el virus se propague dentro. Las cárceles son espacios muy sensibles, y es necesario que todo el mundo se ponga las pilas “. En la misma línea, tanto desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, como desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Univesidad de Barcelona (OSPDH) y el centro para la defensa de los derechos humanos Iridia, se considera “imprescindible” , en un momento de tanta falta de información y nervios, “la apertura de un canal abierto de transmisión de información a tiempo real sobre cómo evoluciona la situación en las cárceles” por parte del Departamento de Justicia de la Generalitat, ” para que todo el mundo, ya sean familiares, amigos, entidades de defensa de los derechos humanos o los grupos de apoyo, estén bien informados de lo que ocurre dentro de las prisiones en todo momento.”

A través del testimonio de otras visitas que han ido a comunicar esta mañana en Brians 1, la Directa se ha podido enterar de que desde el pasado viernes un grupo de personas presas puso en marcha una huelga de hambre como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia, que suspendió desde eses día todos los vis a vis familiares e íntimos, así como todos los permisos concedidos a las personas presas para poder salir de prisión, al menos durante un periodo de 15 días. Hoy en día, ya son 100 –de un total de 180– los presos del módulo 1 que han decidido sumarse a la huelga de hambre .

En un comunicado publicado por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas –que se encuentra preso desde hace casi dos años, en espera de juicio, en este mismo módulo de Brians 1 y también participa en la protesta colectiva–, denuncian que “nos aplican estas medidas restrictivas con la excusa del virus, mientras los funcionarios se pasean por el recinto sin medidas de protección”, y también afirman que “de momento son únicamente ellos los que tienen contacto con el exterior de forma continua y hasta ahora han sido los responsables de introducir el virus en todos los casos detectados”. Los presos que han iniciado la acción de protesta también denuncian amenazas por parte de los funcionarios “de cortar completamente las comunicaciones” en caso de protestar o no querer acatar estas nuevas medidas restrictivas: “Continúan asustando a los familiares para que no vengan a comunicar, aunque ahora sólo podemos hacerlo través de cristal, mientras los funcionarios no utilizan ninguna clase de medida preventiva y tienen contacto con el exterior a diario”.

Según explican desde el grupo de apoyo al preso, hoy domingo durante el almuerzo, mientras los presos estaban en el comedor y recogían los cubiertos sin la bandeja de la comida como señal de protesta, un grupo de funcionarios les ha comenzado a recriminar su actitud. A raíz de ello, algunos de ellos les han explicado que estaban en huelga de hambre y cuáles eran los motivos de la protesta. Ante esto, la reacción de los funcionarios ha sido pedirles los documentos de identidad, llevar a tres de ellos a los departamentos de aislamiento y amenazar al resto. Ante la represión y las amenazas disciplinarias de los trabajadores del centro, algunos presos han decidido desistir de la huelga de hambre.

En la prisión de Wad Ras, en Barcelona, ​​también se ha conocido un primer caso de coronavirus, el de una mujer a la que le quedaban pocos días para salir en libertad. En este caso, la dirección del centro le ha dejado salir finalmente, pero el resto de mujeres con las que tenía trato diario aún están a la espera de pruebas. Ayer también se produjeron instantes de tensión durante las comunicaciones en este centro ubicado en el barrio de Poble Nou de Barcelona, ​​cuando en la puerta de entrada se juntaron un grupo de personas reclamando la libertad para las presas.

Las protestas se extienden a otros centros penitenciarios del Estado

También hoy por la mañana, en la prisión de Fontcalent (Alicante), varios internos protestaron prendiendo una hoguera en el patio con el objetivo de protestar por la falta de información y medidas de protección ante el coronavirus dentro de los centros, según informó el sindicato CSIF en un comunicado. La central sindical, que reclama al Ministerio del Interior que garantice material de protección y dotación de personal médico en todas las prisiones españolas, asegura que el incidente ha sido controlado por los funcionarios sin que haya habido heridos. Desde el grupo de apoyo a personas presas Colectivo Pronoia, también denuncian en un comunicado que hoy por la tarde les han impedido entrar a comunicar a la prisión de Campos del Río (Murcia) a través de los locutorios, según los funcionarios, siguiendo órdenes del Ministerio del Interior. A estas alturas, no hay ninguna comunicación oficial desde las Instituciones Penitenciarias españolas sobre la prohibición de las comunicaciones vía locutorio a través de cristales, sin embargo, parece que en cada prisión se está operando de una forma diferente según los criterios del funcionariado del centro.

El último contagio de coronavirus en las cárceles del Estado español se ha localizado en Melilla. Se trata de un jefe de servicios. En este mismo centro han enviado a su domicilio a otros doce trabajadores, que actualmente están en cuarentena. Hasta el momento, se han contabilizado 164 internos y medio centenar de funcionarios aislados, a la espera de conocer una cifra oficial de positivos.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha

Vicent Almela publicaba ayer en La Directa el artículo cuya traducción al castellano ponemos a continuación. Aunque no hace referencia a la evidente manipulación que supone todo el sistema de alarma pergeñado alrededor de la propagación del virus, sí que tiene en cuenta que las personas presas, además de ser más vulnerables a esta última, dada la insalubridad de la cárcel en sí misma y la situación catastrófica de la sanidad carcelaria, lo serán asimismo en mucho mayor medida que la gente de la calle al estado de excepción creado, a la suspensión de derechos y garantías y a las maniobras totalitarias consiguientes. Y ofrece también, desde una perspectiva de decidido apoyo a la gente presa, una buena síntesis de una gran cantidad de informaciones relevantes.

EL PROTOCOLO DE PREVENCIÓN DEL CORONAVIRUS INDIGNA A LOS COLECTIVOS DE FAMILIARES Y DE DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS PRESAS

Diversas organizaciones en defensa de los derechos humanos han presentado una queja al Defensor del Pueblo ante las medidas de prevención del foco infeccioso dentro de los centros penitenciarios que el Ministerio del interior y la Generalitat catalana están implementando desde el pasado martes, ya que entienden que vulneran los derechos fundamentales de lxs internxs y proponen una serie de recomendaciones dirigidas a las instituciones penitenciarias para que se respeten estos derechos durante el período de emergencia.

Después de más de dos meses de propagación, resulta evidente afirmar que el virus SARS-CoV-2 (más conocido como Covidien-19, o coronavirus) no afecta de la misma manera a todas las personas, especialmente dependiendo de su edad y su estado de salud en el momento del contagio. Pero, a menudo, no tenemos en cuenta otro factor importante, que es el régimen de libertad en el que se encuentran estas. Especialmente grave es la situación que viven las personas privadas de libertad en los centros penitenciarios del Estado español, donde actualmente el 41,66% de las plazas médicas están sin cubrir, y donde el hacinamiento de los internos en los módulos hace que las enfermedades y las infecciones se propagan mucho más rápido. Con una población penitenciaria de 58.369 personas –estos datos de finales 2019 no incluyen los centros penitenciarios catalanes– hoy en las cárceles del Estado español sólo hay en activo 285 médicos y 6 psiquiatras para atender a toda la población reclusa, un personal que según un comunicado publicado por la cooperativa madrileña de abogados Red Jurídica, supone “un ratio totalmente insuficiente” para atender las necesidades de las personas presas en el día a día, y aún más en el estado de emergencia en el que nos encontramos con la expansión exponencial del virus. En esta línea, los recursos presupuestarios destinados por parte del gobierno a la sanidad penitenciaria también han bajado exponencialmente desde 2016, reduciéndose hasta un 17% en los últimos tres años, según datos proporcionados por el mismo ministerio en respuesta a una pregunta parlamentaria efectuada por el diputado de Bildu Jon Iñarritu el pasado mes de diciembre.

De momento, desde el Ministerio del Interior español se están siguiendo punto por punto las medidas penitenciarias de prevención aplicadas hace una semana por el gobierno italiano, en cuyo territorio desde principios de marzo se han suspendido totalmente las visitas de amigos y familiares a todas las cárceles del país, hasta el próximo 22 de marzo, y también se han cancelado los permisos de salida de los internos para realizar actividades fuera de los centros penitenciarios, de momento, hasta dentro de dos semanas. Según un comunicado publicado el pasado 3 de marzo por el Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura italiano, estas medidas suponían “unas restricciones injustificadas a los derechos de las personas privadas de libertad”. Los recortes de derechos y libertades aplicadas a las personas presas por el gobierno de Conte provocaron motines en una cincuentena de prisiones italianas, especialmente visibles en la cárcel de San Vittore de Milán, donde una decena de presos se subieron al tejado con una pancarta pidiendo indulto, o en los centros penitenciarios de Palermo, Bari o Módena. En total, trece personas han perdido la vida durante las protestas en las cárceles, según las autoridades italianas, a causa de una “intoxicación por el consumo de sustancias” –en los próximos días se abrirán investigaciones para aclarar los motivos. En la prisión de Foggia, 370 internos lograron fugarse, de los cuales más de la mitad continúan libres hoy por hoy, y más de 1500 internos fueron trasladados  en represalia por participar en los motines. Las personas presas y sus familiares denuncian que el virus se ha extendido entre la población reclusa, y que no se están realizando análisis ni aplicando los protocolos para controlar la enfermedad dentro de las cárceles, que precisamente se caracterizan en ese país es por la sobrepoblación (las cárceles estatales tienen capacidad para 50.950 persones, y actualmente hay en ellas 61.230 persones privadas de libertad).

Ayer el Ministerio de Interior del gobierno español aumentaba aún más las medidas de prevención, y decidía aislar por completo los 69 centros penitenciarios que dependen del Estado –excepto los de Cataluña que son competencia de la Generalitat catalana–, una medida que afecta a las cerca de 60.000 personas presas y a 23.000 funcionarixs. Esta decisión se tomaba, según el gobierno, tras detectarse dos casos de infección positivos del virus: el de una trabajadora del jardín de infancia de la prisión de Aranjuez (Madrid), que ha provocado que cinco presas estén en observación en una celda de aislamiento desde hace más de una semana, y el de una persona presa en el centro penitenciario de Zaballa (Álava), que tuvo contacto con un agente de la Ertzaina infectado durante un proceso de custodia, y que actualmente también se encuentra en aislamiento.

Así pues, desde ayer jueves, en las cárceles españolas se han prohibido todas las comunicaciones familiares e íntimas (mediante vis a vis), se ha limitado el acceso a los centros de dinamizadorxs de talleres, voluntarixs de ONG u observadorxs de derechos humanos, se ha reducido la actividad educativa y las salidas incluidas en los tratamientos de reinserción de las personas presas y se han limitado al mínimo indispensable –sólo bajo criterios médicos– los traslados entre centros. Se espera que estas medidas tengan una duración de catorce días y, como compensación, durante este periodo el departamento de interior ha asegurado que las personas presas podrán disfrutar de más llamadas telefónicas –15 a la semana, en lugar de 10–, una medida que desde los grupos de apoyo a personas presas, las familias y las entidades de defensa de los derechos humanos se considera “totalmente insuficiente”.

Ante estas restricciones que afectan a las libertades básicas de las personas presas, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), con el apoyo de una docena de organizaciones en defensa de los derechos humanos, la salud y la abogacía, decidió presentar el pasado miércoles una queja ante el Defensor del Pueblo, denunciando que las medidas penitenciarias impuestas desde el gobierno español “son muy similares” a las aplicadas en Italia, y pidiendo una implicación institucional firme “para que se respeten los derechos fundamentales de las personas que se encuentran privadas de libertad y sus familias” durante este proceso de emergencia sanitaria en todo el Estado.

Entidades en defensa de los derechos humanos, en alerta por la situación en las cárceles catalanas

Aunque de manera menos drástica que las Instituciones Penitenciarias españolas, el departamento de justicia de la Generalitat de Cataluña anunció el pasado martes que por el momento suprimía el traslado de personas presas desde los centros penitenciarios que están bajo su jurisdicción y cancelaba las actividades grupales –tanto dentro como fuera de la cárcel–, para minimizar el impacto de la propagación del virus entre la población reclusa, entre la cual por el momento no hay ningún caso de coronavirus registrado. Hoy viernes mismo, y siguiendo el procedimiento aplicado por las instituciones penitenciarias españolas, se acaban de prohibir también los vis a vis familiares e íntimos en todas las cárceles catalanas, y de ahora en adelante sólo se permitirán las comunicaciones de veinte minutos con cristal de por medio, que normalmente se realizan en los centros penitenciarios durante el fin de semana.

Desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH) de la Universidad de Barcelona, ​​el pasado miércoles se publicó un comunicado dirigido al Síndic de Greuges, al mecanismo catalán para la Prevención de la Tortura y a la dirección de salud penitenciaría del Instituto Catalán de Salud (ICS), en el que se se hacían una serie de recomendaciones a tener en cuenta a la hora de aplicar medidas preventivas de la propagación del Covidien-19 en las cárceles, tratando siempre de respetar los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad y de evitar situaciones como las vividas en Italia derivadas de la desesperación y la falta de información por parte de las personas presas, sus familias y personas cercanas. Estas recomendaciones dirigidas a las instituciones penitenciarias catalanas incluyen, entre otras, intentar evitar que se suspendan las comunicaciones –tanto las ordinarias como los vis a vis– de forma drástica, ampliar el tiempo de las llamadas a veinte minutos a todxs lxs internxs –incluso si las tienen restringidas por sanción–, permitir las comunicaciones por videoconferencia, conceder beneficios penitenciarios a las personas presas que estén cumpliendo el final de la condena o que padezcan patologías que serían mejor tratadas en centros de salud no penitenciarios, o evitar la suspensión total de los permisos penitenciarios para poder salir de prisión (valorando cada caso individualmente).

Según explica Rachele Stroppa, investigadora del OSPDH, “no puede ser que la solución para prevenir el virus sea meter a una persona en una celda de aislamiento de un centro penitenciario durante quince días”, ya que esto supondría una “vulneración flagrante de derechos”. Según Stroppa, esta persona, “debería tratarse en un entorno médico como cualquier otra persona”. Concretamente, el artículo 208.1 del Reglamento Penitenciario estipula que a las personas presas se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población “. La investigadora del Observatorio también considera importante que “las instituciones penitenciarias y los trabajadores de los centros hagan un esfuerzo para informar bien a las personas presas y a las familias de la situación en cada momento”, ya que la falta de información fue uno de los principales motivos por los que se produjeron las protestas en Italia. “Las cárceles no son espacios preparados para tener a personas que puedan contagiar a otros, si fuera nos piden que mantengamos un metro y medio de distancia en nuestras comunicaciones, ¿como se podrán respetar estas distancias dentro de las cárceles?”, Se pregunta.

Desde la asociación Familias de Presos en Cataluña también han mostrado su preocupación respecto a los recortes de derechos de las personas presas. Gracia Amo, miembro de la asociación, asegura que no dejarán de ir a las cárceles a comunicarse con las personas presas este fin de semana: “tenemos miedo, pero no podemos dejar a los presos solos ante esta situación –explica–. Si fuera ya estamos alarmadas, imagínate dentro, donde todo se intensifica y no tienen apenas información sobre lo que está pasando fuera”. Según Amo, las instituciones penitenciarias podrían “al menos alargar las comunicaciones de veinte a cincuenta minutos –como los vis a vis– y aumentar el tiempo de las llamadas a todos los presos”, así como “fijarse en las políticas aplicadas en otros países como Irán, donde han salido de permiso más de 70.000 presos como medida  de prevención del contagio del coronavirus en las cárceles”.

La campaña estatal por el cierre de los CIE también solicita medidas urgentes

En paralelo, en un comunicado publicado hoy por parte de las entidades que forman parte de la Campaña por el Cierre de los CIE y el fin de las deportaciones, se pide a las instituciones españolas “el cierre inmediato de los centros de internamiento de personas migrantes, la puesta en libertad de todas las personas retenidas y la parada de las deportaciones”, con motivo de la emergencia vivida debido a la expansión del virus SARS-CoV-2. Según explica el documento muchos países han adoptado restricciones de acceso a personas provenientes de España –que ahora mismo es el quinto país con más casos– y que, por tanto, el hecho de querer llevar a cabo deportaciones en estos momentos supondría “una gran irresponsabilidad política debido al probado efecto multiplicador de los desplazamientos internacionales y a la propagación de la pandemia “, y también” por el peligro que generaría en países donde todavía no ha habido casos de contagio, o en los que no cuentan con los medios sanitarios suficientes como para hacerle frente “

covid19 La cárcel mata Sociedad-cárcel