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Recordamos a lxs presxs en lucha activa, que parecen haber desaparecido en el fárrago de la gran maniobra de manipulación de masas llamada «crisis del coronavirus»; comentamos las pocas noticias suyas que nos han llegado y algunos sucesos recientes dentro de las cárceles: plantes, muertes, agresiones de los carceleros, situaciones de abandono médico… Dialogamos con José Antonio López Cabrera, que sabe bien de lo que habla, sobre cómo enferma y destruye la máquina taleguera y sobre algunos intentos de sabotearla y curarse de sus efectos vividos por él desde hace bastante tiempo y hasta el momento actual.

covid19 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida piden que se difunda la presente noticia sobre una persona presa que empezó siendo aislada por sospechas de cornavirus, le llevaron después a régimen de castigo y, finalmente, a una Unidad Psiquiátrica Penitenciaria, incomunicándole de su familia durante varios días y haciéndole objeto de malos tratos. Su familia y sus compañerxs están muy preocupadxs por su desaparición en lo que tiene toda la pinta de un  secuestro y por la falta de informacion clara sobre lo que le pasa y sobre lo que le están haciendo.

La mañana del pasado miércoles 15 de abril, un preso de la cárcel de Lledoners, Barcelona, que llevaba casi 15 días aislado en la enfermería del centro a la espera del resultado de la prueba de Covid-19, fue llevado al DERT (aislamiento), por varios funcionarios desde donde, según la versión de los guardias, lo tuvieron que trasladar rápidamente a la UHPP, Unidad Hospitalaria Psiquiátrica Penitenciaria, en Brians I, Barcelona, porque “estaba muy nervioso y decía cosas sin sentido”.

Sabemos por fuentes próximas a él y por parte del equipo de UHPP que el resultado de la prueba fue negativo pero, al parecer, según el protocolo de prevención, se debía mantener al interno 48 horas más aislado porque presentaba síntomas. Esto, sumado al ingreso en la UHPP, significó la incomunicación total del preso hasta que ayer, viernes 17 de abril, después de más de 6 días sin que su familia pudiera recibir una llamada suya. Desde la UHPP, se justificó esta situación por el protocolo de prevención y con el tema de que, por su salud mental, debía hacérsele una valoración previa de si sería positivo para él llamar a su familia. Ayer, cuando su familia pudo hablar con él, finalmente, este les dijo que no se acordaba de nada ni sabía qué hacía allí; y que estando en el DERT de Lledoners le habían agredido.

Según la familia, el mismo miércoles en que todo esto sucedió, la mujer del interno había llamado al centro para preguntar por la situación de su marido, que llevaba 5 días sin llamarla. Desde el centro le dijeron que no podían hacer nada, que debía esperarse a que le llamara él. (Aún sabiendo que, por el protocolo de prevención y estando en enfermería, el acceso a las llamadas es más reducido). Al poco rato, le llamó una asistenta social informándole de que su marido se encontraba en el DERT, sin profundizar en lo que había sucedido, solo alegando que el interno se había puesto nervioso. Luego, la mujer llamó al centro para pedir más explicaciones y una psicóloga la tranquilizó diciéndole que pronto volvería a ser trasladado a enfermería. Al cabo de unas horas, un trabajador social le llamó diciéndole que le habían dejado a él su caso y que le informaba de que su marido había sido trasladado al hospital de Terrassa por un ataque de nervios. La mujer, preocupada, llamó al Hospital de Terrassa para preguntar por su marido y desde el hospital le dijeron que allí no estaba. Sobre las 19h de la tarde, le llamaron de Brians I y una psiquiatra le informó de que su marido había ingresado en la UHPP hacia las 12:30h de ese mismo mediodía. Le dijo que hasta dentro de 2 días no podría ponerse en contacto con él. Más tarde, la mujer habló con un funcionario de Brians I y este le informó de que, normalmente, quien ingresa allí, tiene derecho a hacer una llamada; así que tendría que esperar a que su marido le llamara.

Al día siguiente, una persona cercana a la familia se puso en contacto con la UHPP para pedir explicaciones sobre el caso y habló con un psiquiatra que reconocía al interno. Este le explicó que no se le permitía llamar a causa del protocolo de prevención y por falta de una valoración final que permitiera valorar que la llamada fuera positiva para la salud mental del preso. La compañera le preguntó si les parecía favorecedor para la salud mental tener a un preso en ese estado (bajo la alarma por coronavirus desde hacía 15 días en una enfermería solo y desde hacía prácticamente una semana sin contacto con sus seres queridos) sin dejarle hablar con su familia. Pero lo único que se pudo conseguir fue que el psiquiatra llamara a la mujer del interno la tarde del jueves para comunicarle que al día siguiente su marido podría llamarla.

A todo eso hay que sumarle que se desconoce lo que pasó desde que el preso estaba en enfermería a la espera de los resultados hasta que fue trasladado a la UHPP de Brians I. La única información que se ha dado es que el preso, que no disponía de diagnóstico psiquiátrico ni tenía problemas de drogadicción, estuvo siguiendo un tratamiento médico durante esos días en enfermería que fue variando. Le cambiaron varios medicamentos, entre ellos los que sirven para dormir y contra la depresión. Estamos hablando, entonces, de medicamentos psiquiátricos que deben ser valorados y recetados por un psiquiatra antes de ser tomados. Así que, al parecer, el preso sufrió un tratamiento con fármacos irregular que podría haber desencadenado el supuesto ataque nervioso que repetían una y otra vez tanto los funcionarios como los demás profesionales de ambos centros. Además, el preso denunció ayer, tras hablar con su mujer, haber sufrido violencia por parte de los carceleros en el DERT en Lledoners.

Ahora, están a la espera de que pasen los días necesarios para que le vuelvan a dar el alta al preso y lo trasladen junto con sus compañeros de módulo otra vez, en Lledoners. Según fuentes de la UHPP, se tarda entre unos 2 y 5 días en hacer una valoración y dar el alta. Siguiendo esa lógica, el interno debería estar de vuelta a Lledoners antes del próximo lunes 20 de abril. La familia y sus compañeros están ansiosos por saber qué pasa con él y por volver a sentirlo a su lado.

Pedimos a las Asociaciones de Defensa de los Derechos Humanos y a aquellas personas u organizaciones solidarias con lxs presxs que se pongan en contacto para tejer estrategias conjuntas para que se solucionen lo más pronto posible tanto este como otros casos de injusticia y por que se mantenga informadas a las familias y a lxs propixs presxs.

Así como animamos a todo el mundo a hacer difusión de esta noticia y de tantas otras que recibimos desde las cárceles para hacer posible la transparencia entre lo que pasa dentro y fuera de los muros.

¡Compañerxs no estáis solxs! ¡ La solidaridad traspasa los muros!

Cárcel=Tortura covid19 Salud mental

El aislamiento y el hermetismo al que están sometidos los presos, la falta de medidas para prevenir contagios y la falta de información de lo que está sucediendo tanto dentro como fuera hace que se viva una calma tensa en todas las prisiones. En algunas de ellas se están instalando hospitales de campaña lo cual agrava la tensión mientras crece el alarmismo. El siguiente artículo de Vicent Almela que recogemos de La Directa da cuenta de lo que esta´sucediendo en Quatre Camins

Los departamentos de Justicia y Salud de la Generalitat han decidido instalar un hospital de campaña para hacer frente a los 22 nuevos casos de internos positivos por coronavirus en el módulo 4 del centro, que ha quedado completamente confinado. Según fuentes oficiales, desde que comenzó la situación de emergencia sanitaria, 48 internos y 43 trabajadoras han dado positivo por Covid-19 en las prisiones catalanas. La Directa ha accedido a una grabación desde dentro de Quatre Camins

Gritos de desesperación y demandas de libertad, golpes contra los barrotes y quema de sábanas y otros objetos desde las ventanas de las celdas. Estas son las imágenes grabadas el pasado domingo por la noche desde dentro del centro penitenciario de Quatre Camins –ubicado en la Roca del Vallès– por parte de un interno, que a través de su familia ha hecho llegar el vídeo a La Directa. Las imágenes son un termómetro de la situación de emergencia y desesperación que se está viviendo en esta prisión desde que el Departamento de Justicia confirmara, el pasado sábado, 22 nuevos casos de Covid-19 entre los internos del módulo 4, y decidiera poner en marcha un hospital de campaña en el mismo establecimiento para atender los casos. Según fuentes oficiales del Departamento, después de diagnosticar cinco casos del mismo módulo en sólo siete días, el equipo de profesionales sanitarios hizo pruebas rápidas –PCR– a los 145 presos que lo ocupan y fue entonces cuando se diagnosticaron los nuevos 32 casos –22 internos y 10 funcionarios del módulo, todos asintomáticos, según las fuentes oficiales. El resultado del resto de pruebas para saber si hay más positivos en el centro todavía no ha llegado.

A pesar de la situación de emergencia y desesperación de las personas presas y sus familias, los departamentos de Justicia y de Salud descartan, de momento, el traslado masivo de personas presas al hospital penitenciario de Terrassa (UHPT) –que es el establecimiento sanitario destinado a las personas presas de toda Cataluña–, ni a la nueva unidad para presos con síntomas leves de Covid-19, habilitada desde el pasado jueves en la segunda planta de la enfermería de Brians 2. Por lo tanto, según informó el Departamento en un comunicado oficial, las personas privadas de libertad con prueba negativa se quedarán en el módulo 1 del mismo centro de Quatre Camins para aislarlos del foco del brote. En cambio, los internos positivos y con síntomas leves se quedarán en el mismo módulo 4, que actuará como una extensión del hospital penitenciario de Terrassa con 145 camas. En este módulo, los profesionales sanitarios atenderán a los pacientes con síntomas leves, que no requieren soporte respiratorio, y por tanto todos los internos y trabajadores de este módulo deberán ir obligatoriamente con mascarilla. Según cuentan las familias, las mascarillas se entregaron ayer, lunes, a todos los internos del establecimiento penitenciario.

Una de las demandas de más de sesenta entidades en defensa de los derechos humanos, familias y grupos de apoyo a personas presas al Departamento de Justicia –del que dependen las cárceles catalanas– y al Ministerio del Interior español, requiere que cuando una persona presa presente síntomas de Covidien-19 o haya estado en contacto con una persona con el virus, es necesario que sea tratada en un entorno médico, «preferiblemente en un centro médico externo a la prisión». Según alerta Rachele Stroppa, miembro del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH) de la Universidad de Barcelona, ​​»también será necesario que estas personas reciban un contacto humano diario y apreciable para minimizar las afectaciones psíquicas añadidas a la situación de aislamiento.»

En un escrito presentado el jueves pasado por parte la asociación de Familias de Presos en Cataluña a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ya se solicitaba que se repartieron con urgencia equipos de protección (mascarillas, guantes y gel) a todos los internos y trabajadores de los centros penitenciarios para evitar más contagios. Asimismo, también pedían la apertura de un canal público de información desde el que se informe diariamente toda la sociedad –y, por tanto, también a las personas presas– sobre las medidas que se están tomando y la evolución de la emergencia sanitaria dentro de las cárceles, qué dotación de elementos preventivos y de seguridad se está dando dentro de cada centro, el número de presos contagiados o de personas con síntomas –así como de funcionarios–, información actualizada sobre terceros grados y excarcelaciones y datos sobre las personas muertas durante este confinamiento, para así «poder contactar con los familiares y acompañarlos en su duelo». Según contaban las familias en el comunicado, «la información es un derecho y en estos momentos es más importante que nunca».

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Adjuntamos el comunicado de varios colectivos y grupos aticarcelarios reunidos en una improvisada Coordinadora Anticarcelaria De Cataluña, en el que piden unas series de medidas para prevenir el contagio del covid-19 dentro de las prisiones

Estos puntos, que presentamos aquí, creemos que de alguna manera reflejan la urgencia de vacíar inmediatamente las prisiones para minimizar los riesgos de contagio del COVID-19 en estos centros, tanto para las personas presas como para las personas de sus entornos.

No entendemos una vida digna dentro de los centros de privación de libertad (prisión, CIE, centros de menores) pero todavía menos con las medidas impuestas por el confinamiento. Dada la excepcional coyuntura, hay que analizar la situación de las personas encarceladas, y poder garantizar su derecho fundamental de acceso a la salud, un derecho que ya de por sí, antes de la crisis de la Covid-19, no se prestaba con las condiciones mínimas; por eso creemos firmemente que la única posibilidad de garantizar este derecho está fuera de estos espacios.

Esto lo decimos cuando observamos la sobrepoblación de algunos de estos centros, con unas características físicas que a buen seguro imposibilitan el mantenimiento de la distancia mínima recomendada, muchos presos y presas viven compartiendo celdas, la cantidad enorme de espacios comunitarios que propician la transmisión o la prohibición de vis a vis, de locutorios y de paquetería; teniendo en cuenta que algunos de estos derechos restringidos son tan necesarios como vitales para las personas presas. Por otro lado nos sigue sorprendiendo la restricción de las  comunicaciones por locutorios, puesto que no implica el contacto directo con personas externas, el cual sí que se da por la entrada de los carceleros y carceleras, siendo el principal vector de transporte del virus dentro de los centros.
Basándonos en varias fuentes exigimos:

  1.  Excarcelación inmediata de las personas con más de 65 años y con graves enfermedades por constituir grupo con doble riesgo.
  2.  Excarcelación inmediata con la aplicación de los artículos 104.4 y 196 RP de todas las personas con enfermedades crónicas y/o incurables. Puesto que, además de formar parte de un colectivo vulnerable, tienen que poder ser tratadas y cuidadas dignamente, situación particularmente difícil con el estado actual de las prisiones.
  3.  Excarcelación inmediata de las personas con sufrimientos psicológicos y patologías duales, e ingreso si fuera necesario en centros especializados, traspasando sus tratamientos a profesionales del ámbito de la salud psicológica y mental. Las condiciones de encarcelamiento, sumadas a las actuales faltas de comunicaciones, vis a vis, locutorios y el aumento de las medidas de aislamiento, afectan muy negativamente a su estado de salud, aumentando el riesgo de sufrir graves crisis y siente un riesgo para sus propias vidas.
  4. Excarcelación de población preventiva, de madres embarazadas y/o con hijos menores de tres años. Aunque el arresto domiciliario o la libertad provisional tengan que ser decididas por el Juez del cual dependan, exigimos a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y a todos los Jueces a quienes competa (Juzgados Penales y Juzgados de Vigilancia Penitenciaria) que revisen las situaciones en las cuales estas posibilidades tienen que articularse en la situación excepcional en que nos encontramos y que así lo comuniquen.
  5. Progresiones a tercer grado por motivos humanitarios y de dignidad personal. Después de la reforma del 2015, el Código Penal (CP) atribuye la adopción de esta medida al tribunal o juez de vigilancia penitenciaria. Al mismo tiempo, también tiene la competencia para la concesión de la libertad condicional humanitaria del artículo 91 CP, por lo cual exigimos a la Administración penitenciaria que evalúe tales casos e inste al órgano judicial a su adopción.
  6. Excarcelación de las personas clasificadas en segundo grado con condenas de poca duración, y cumplimiento del régimen abierto fuera de los establecimientos con las posibilidades que la normativa penitenciaria prevé. En lo referente a esto, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP) tiene en su mano la progresión al tercer grado a través de los artículos 86.4 y 100.2 del Reglamento Penitenciario. el 100.2.
  7. Cierre inmediato de los CIE y liberación de las personas que se encuentran dentro de ellos, y excarcelación inmediata de las personas que se encuentran en los Centros de Inserción Social.

A la nueva situación provocada por la Covid-19, es necesario añadir el déficit estructural de la atención sanitaria dentro de las prisiones que se arrastra desde hace años: el 41,6% de las plazas de médicos y médicas dentro de las prisiones no están cubiertas, así como la práctica ausencia de especialistas en atención psicológica. Hay que mencionar que la mayoría de la población carcelaria se encuentra gravemente afectada por enfermedades que por un lado son fruto de la pobreza y la exclusión social, y por otro, son causadas por el mismo desarrollo de la vida dentro de las prisiones (entornos de gran estrés con un consumo masivo de psicofármacos), que crea y añade sufrimientos a las ya deterioradas condiciones de salud de algunas personas.

Así pues, otra vez, exigimos al colectivo de sanitarios del ámbito penitenciario y al Colegio de médicos en general que, ante la actual situación se reconozca su incapacidad para asegurar el derecho a la salud en las prisiones, nos parecería incongruente otro tipo de posicionamiento y la ausencia de este. Les reclamamos que como mínimo apoyen y presionen a favor de las medidas de excarcelación propuestas, y que no toleren las violaciones de derechos y los maltratos. Así como a las asociaciones de psiquiatría y neuropsiquiatria, tanto de dentro de las prisiones como en general, que tienen que velar por tratamientos dignos y más humanos.

También al posicionamiento de los colegios de abogados para garantizar y presionar por el cumplimiento efectivo de las demandas de la OMS, la ONU, CPT y del Defensor del Pueblo  y por las medidas propuestas para la excarcelación de cuáantas más personas presas se pueda. Creemos que existen suficientes recursos para pronunciarse a favor de las medidas propuestas por diferentes asociaciones y organismos institucionales. Además, se tiene que tener en cuenta que la excarcelación de una parte de la población penitenciaria es una medida que muchos estados europeos y no europeos están adoptando ya, como Italia, Alemania, Francia y Reino Unido. Tenemos el ejemplo de la creación de un modelo para preventivos con intención de facilitar el trabajo, por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la OMS y el Consejo de Europa.

No queremos olvidar el pésimo papel que la Consellería de justicia de la Generalitat de Cataluña y la Secretaría de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima están realizando a través de sus iniciativas. No nos queremos extender demasiado en hacer una compilación de estas, pero nos parece irrisorio el reparto de 230 móviles para una población reclusa total de 8.391 personas repartidas en 9 centros y los 205 móviles para las 50.000, aproximadamente, personas presas del territorio Español, así como la presencia de personal penitenciario durante las conversaciones telemáticas, hecho que vulnera el derecho a la intimidad. Una de las pocas medidas que van encaminadas a vaciar las prisiones y a minimizar realmente los riesgos, por tanto, para las personas presas, familiares y personal penitenciario, ha sido poner en arresto domiciliario al 70% de las personas clasificadas en régimen de semilibertad; no podemos entender como no se llega ya al 100%, o como de las 101 personas en artículo 100.2 RP solo se han valorado positivamente 15 casos.

POR SALUD, POR SEGURIDAD, POR HUMANIDAD, SE NECESITA VACIAR LOS
CENTROS DE PRIVACIÓN DE LIBERTAD

COORDINADORA ANTICARCERÀRIA CATALUNYA

La Corda-Grup Anticarceràri del Camp de Tarragona
Grup de Suport a Presxs de Lleida
Grup Suport Amadeu Casellas
Col·lectiu Anticarceràri Rossinyol (Girona)
Antirepre Mataro
Familiars de Presxs de Catalunya
Col·lectiu Anticarceràri Fuig (Barcelona)

Fuentes:

Defensor del Pueblo: https://www.defensordelpueblo.es/noticias/mas-millar-quejas-covid-19/

Sindic de Greuges: http://www.sindic.cat/site/unitFiles/6989/S_15817_2020_consellera.pdf

APDHA: https://www.apdha.org/mas-de-20-organizaciones-solicitan-medidas-urgentes-ministerio-interior-e-instituciones-penitenciarias/

Comisario NNUU Derechos Humanos: https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/Display News.aspx?NewsID=25745&LangID=E

Comunicado SPT: https://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/OPCAT/AdviceStatePartiesCoronavirusPandemic202 0.pdf

Observatorio Europeo de Prisiones: http://www.prisonobservatory.org/upload/03042020European_prisons_during_covid19.pdf

Modelo de revisión de la situación de las personas presas preventivas: http://www.salhaketa-nafarroa.com/2020/04/revision-de-la-situacion-penitenciaria-de-personas-presas-peventivas/

covid19

Leemos un texto de Miguel Amorós, «El Estado con mascarilla», lúcida visión de conjunto de la situación, muy útil para situarse sin ilusiones ante la «crisis del coronavirus». Hablamos con Libertad Francés, de Salhaketa Nafarroa, de las críticas y reclamaciones hechas públicas por algunas asociaciones defensoras de los derechos humanos, garantistas y abolicionistas, frente a la violación de los de los presos, exacerbada por las medidas tomadas en las cárceles relacionadas con la «pandemia mundial», a base de privaciones, represión y más aislamiento, que no de verdadera prevención médico-sanitaria. Gonzalo Tejerina interviene al final, reivindicando la excarcelación de las personas presas con enfermedad mental y señalando la complicidad de los médicos. Hablamos finalmente con Vicent Almela de la prohibición que ha opuesto la autoridad carcelera catalana a su intento de entrar en Brians I a entrevistar a un preso, a pesar de la reciente sentencia del tribunal constitucional en el sentido de que tanto presos como periodistas tienen derecho a ello.

 

covid19 La cárcel mata Política criminal Radio: Tokata Y Fuga ¿Salud carcelaria?

Reproducimos el escrito dirigido a Instituciones Penitenciarias que nos hace llegar la mujer de un preso en Soto del Real en el que se recogen la falta de información y transparencia hacia los presos con el tema del virus covid-19 así como la falta de medidas reales para evitar el contagio y donde también se muestra el contraste con las medidas que se toman en la calle con el estado de excepción.

Me dirijo a ustedes, que son los responsables de salvaguardar la salud y la integridad de los internos de las prisiones españolas. Soy Marta, la mujer de un interno en el Centro Penitenciario Madrid V Soto Del Real y quería hacer un llamamiento urgente ante esta situación con respecto al Covid-19.

Desde que se ha decretado el estado de alarma, a los internos como bien saben, se les han quitado los vis a vis y desde el domingo día 15 de marzo, las comunicaciones por locutorio. Concretamente, ese día, ya nos confirmaba mi marido lo que había salido en la prensa, que se había aislado uno de los módulos, el 9 concretamente, para poder tener ese lugar para posibles cuarentenas o infectados por el Coronavirus. Esto ha supuesto que todos los que estaban allí los han repartido por los demás módulos exponiendo a todos a un posible contagio y masificación de personas. También nos confirmaba que la enfermería estaba desbordada por la gente que estaba yendo porque tenía síntomas del Coronavirus. Desde Instituciones Penitenciarias lo habéis negado y solo en esta última semana se ha dicho que había algún infectado en este centro. Era de esperar, ya que siempre tienen ustedes una  opacidad impresionante pues ahora aún más.

Ese mismo día 15, ante esta situación de un posible contagio más aún si cabe por estos movimientos internos, y por no tener ni mascarillas ni guantes ni nada allí dentro, decido llevar a mi marido este material de protección para que se lo pudieran dar en el paquete reglamentario que dejan pasar. Con las mismas me dijeron que si la Administracion lo veía necesario se lo darían ellos directamente. Pero vamos a ver, en serio creen ustedes que no es necesario que los internos se protejan los unos de los otros teniendo en cuenta que ellos no pueden guardar ni la distancia de seguridad tan siquiera entre ellos?. Que en el comedor están comiendo codo con codo y todos mezclados sin ningún tipo de control de los que tienen todos los síntomas? En serio?. Las personas encargadas de comedor TAMPOCO LLEVAN MASCARILLA Y GUANTES PARA REPARTIR LA COMIDA. POR SUPUESTO NO ME DEJARON PASAR NI LOS GUANTES NI MASCARILLAS QUE LE LLEVABA A MI MARIDO E HICE UNA RECLAMACIÓN POR ELLO.

A 31 de marzo, no se les ha facilitado NADA A NINGÚN PRESO, solamente más papel higiénico para limpiar. Que cuando mi marido llama por teléfono en las cabinas comunitarias que tienen no puede ni tan siquiera limpiar debidamente el teléfono para evitar el contagio. Que no pueden desinfectar debidamente sus celdas. NO LES DAN NADA PARA EVITAR EL CONTAGIO ENTRE ELLOS. Solo hace 3 días, después de la primera quincena del estado de alarma, han empezado a habilitar más espacios para comer y ahora sí se les obliga a ponerse las mascarillas. Entonces por qué no me dejaron meterlas aquel día y tuve que poner la reclamación?

Por otro lado, MUY IMPORTANTE, sólo hasta hace menos de una semana el trabajo en talleres (empresa Pinazo) se seguía haciendo, todos los días, sin protección y con vaivén de gente constante, sin ningún tipo de control adicional por el tema del Coronavirus. De hecho la representación de comisiones de los trabajadores de la penitenciaria ya lo denunciaron públicamente, ACAIP, si no recuerdo mal, porque no se puede tolerar estos movimientos de personal sin control. Inclusive hay algunos internos que quisieron dejar el trabajo por miedo al contagio, con lo que esto suponía para ellos en su expediente. Esto también hace que los propios internos tengan encontronazos entre ellos.

Así mismo, en la enfermería, ya se sabe que hay dos casos de Coronavirus y a los encargados (presos) de este servicio les han dicho los funcionarios que si lo divulgan tendrán represalias contra ellos. Ustedes esto lo ven normal? Desde Instituciones Penitenciarias por supuesto también lo desmintieron.

Hay gente enferma con síntomas que no están aislados ni tienen ningún tipo de seguimiento médico. El médico tardó casi 15 días en ir a verles y cuando les toman la temperatura con el puntero parece ser que todos tienen 35ºC? NO SE LES ESTÁN HACIENDO LAS PRUEBAS PARA COMPROBAR SI TIENEN EL VIRUS. Hay mucha gente que habría que hacérsela urgentemente.

Hay módulos en los que hay más gente de edad avanzada y con mala Salud, como en el que está mi marido que es el 12, el de máximo respeto de este centro. Pero tampoco tienen en cuenta esto a pesar de ser personas de alto riesgo, incuido mi marido que es diabético de tipo 1. Han llegado a este módulo personas del módulo 9 que han tenido que recolocar, sin antes tomar las precauciones adecuadas, sin saber que se pueda estar propagando el virus sin ningún tipo de control. Desde hace 4 días se ha aislado el módulo 12, el de mi marido, porque ya se sabe que hay varios contagiados, y no me refiero a dos o tres. Cinco ya están aislados en sus celdas, otros tantos entre Hospital y enfermería y aproximadamente una veintena con síntomas. Los funcionarios hicieron cambios de compañeros de celdas y el virus se ha propagado más aún si cabe entre ellos. Hablo de las celdas 233, 202, 217 y 101 del módulo 12. El virus también se sabe que se ha propagado por el módulo 11. Qué coincidencia que estos dos módulos tengan infectados, que son las personas que tenían contacto con la gente que trabajaba en talleres. Claramente se está demostrando que ha sido el foco de infección.

El estado de alarma es para todos los ciudadanos y las medidas de protección son para todos, incluidos los presos. Las medidas tenían que haberlas tomado a partir del día 15 de marzo, no el 1 de abril, ya que a lo mejor ahora no tiene solución y dentro de unos días saldrán en las noticias que están muriendo uno tras otro. Que han demostrado que no les importa la vida de estas personas. Mi marido es factor de máximo riesgo por su enfermedad y no han tenido en cuenta esto.

Y por último pero no menos importante, teniendo en cuenta que a los internos, por seguridad y salud en este estado de alarma, se les quitan todas las comuniaciones con sus seres queridos (menos la telefónica), unida a la desconfianza que se ha creado entre ellos, unida al clima de tensión y psicosis provocada por esta situación anómala, puedo asegurarles que hay ya rumores importantes de posibles motines, es decir, que hay que añadir que puede que las revueltas que se produzcan allí dentro pueden tener consecuencias gravísimas.

Si no lo saben, les puedo informar de que ayer día 5 de abril a la hora de la cena se produjo una protesta unánime de todos los internos del módulo 12, concretamente se quedaron en el patio sin cenar. Por varias razones, primero, por el desinterés que está habiendo hacia ellos, que no se les ha protegido en ningún momento. Segundo, porque aún no han activado las videollamadas para hablar con la familia, ya que saben que se han comprado teléfonos para hacerlas y aún no les han dado respuesta. Y tercero, porque han suspendido las Juntas de tratamiento que se reúne cada 3 meses. Es donde deciden ciertas cosas de cada preso, por ejemplo los permisos, hojas meritorias, etc. Y esto no puede suspenderse, ya que las reuniones entre el personal de prision puede hacerse perfectamente por teletrabajo, como se está haciendo en el 90% de los empleos ahora mismo. Esto no se puede parar!!! Los presos no pueden estar desatendidos. Ellos querían que el director de la prisión fuese a hablar con ellos y les explicase estas cuestiones. La respuesta de los funcionarios fue “el director los domingos no viene”.

Después de esta protesta, pacífica, pero firme y unánime por parte de los internos del módulo 12 (de máximo respeto) llegaron los funcionarios y les dijeron a los que estaban allí, que cuando acabase todo esto del Covid-19, iban a repartirles por los módulos más conflictivos y algunos incluso cambiarles a otra prision. Es que ahora no van a poder decir lo que piensan de una forma pacífica? Es que se les va a sancionar tomando represalias? Es intolerable este comportamiento por parte de los funcionarios. Ante esta desesperación se oye constantemente a los presos dar golpes en sus celdas a modo de protesta.

Es curioso que se diga tanto de los módulos conflictivos que parece que ellos iban a empezar revueltas en la cárcel por lo que se comentaba de la falta de droga. Que siempre que se habla de algo de prisiones parece que se drogan todos, cuando nada tiene que ver con la realidad. Pero al final las personas que mejor se comportan en la cárcel y que se han ganado estar en un módulo de respeto, son los que tienen que reivindicar la falta de atención y salvaguarda que están teniendo con ellos. Porque al final el no ver a sus seres queridos está haciendo mucha más mella que cualquier otra cosa que han comentado los medios de comunicación.

Es que no hay ninguna petición que se pueda hacer para que mi marido no esté ahí dentro mientras se pasa este estado de alarma? Aunque esté con arresto domiciliario. Es que el que esté allí es más peligroso que estar en  su casa con su familia.

Por favor, explíquenme lo expuesto y evidentemente espero que no se pongan a tomar represalias con la gente interna por decir o divulgar lo que realmente está ocurriendo allí. Por cierto, la juez de vigilancia penitenciaria correspondiente a este centro tiene una falta de motivación impresionante y sus respuestas son siempre las mismas a pesar de ser quejas de diversa índole.

Yo tengo muchísimo miedo por mi marido, ya en su momento, hace unos meses casi pierde la vida por una mala gestión del servicio médico de prision, por lo que mi confianza en ellos es prácticamente nula.

ASI QUE DESDE AQUÍ, COMO LA MUJER DE UN INTERNO QUE ADEMÁS ES FACTOR DE MÁXIMO RIESGO, QUIERO TRANSMITIR ESTA PÉSIMA SITUACIÓN  QUE ESTÁN  VIVIENDO. Y QUE NO SE PUEDE CONSENTIR QUE NO SE SALVAGUARDE LA SALUD E INTEGRIDAD DE LOS PRESOS POR PARTE DE LA ADMINISTRACIÓN.

TENGO MUCHÍSIMO MIEDO DE QUE A MI MARIDO LE PUEDA PASAR ALGO MUY GRAVE, MORIRSE, NADA MÁS Y NADA MENOS, POR NO HABER TOMADO LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA EVITARLO POR PARTE DE INSTITUCIONES PENITENCIARIAS Y POR ENDE LA ADMINISTRACIÓN.

Parece que se les ha olvidado QUE ANTE TODO SON PERSONAS. Y A ESTE PASO VAN A MORIR COMO CHINCHES. TODA SU FAMILIA ESTÁ MUY PREOCUPADA POR SU SITUACIÓN DE SALUD Y SU INTEGRIDAD FÍSICA.

¿PARA CUÁNDO LAS VIDEOLLAMADAS?

QUE NO SE TOMEN REPRESALIAS POR LO QUE  ESTÁ PASANDO AHÍ DENTRO Y POR PROTESTAR POR NO ESTAR DEBIDAMENTE ATENDIDOS.

Muchísimas gracias y espero que me contesten

Un saludo

covid19 ¿Salud carcelaria?

Ahí va un texto de Miguel Amorós sobre el actual estado de excepción, con una lúcida síntesis del momento, una visión de conjunto, muy útil para situarse sin ilusiones ante la prepotencia mal disfrazada de insultante paternalismo con la que el Estado se presenta como nuestro salvador, mientras intenta administrar y explotar al máximo las consecuencias nocivas de la dictadura desarrollista del Capital que es su verdadera razón de ser. El compañero se permite gritar que el rey está desnudo, señalando el núcleo totalitario de lo que llaman «democracia» y desmintiendo el hipócrita y amenazador catastrofismo con el que los servidores del régimen de dominación pretenden convertir en sumisión absoluta los sentimientos de impotencia causados por la desnudez en que ha quedado también la abyecta dependencia que parece vincularnos irremediablemente al vampirismo capitalista. Su intención declarada es intensificar el control social y el aislamiento por medio de la digitalización social, de la manipulación del Big Data y de la extensión del idiotismo tecnodependiente. Nos queda la desobediencia, la acción directa, el apoyo mutuo, el diálogo abierto y la creatividad colectiva para intentar desmasificarnos, sustituir la falsa comunidad con que nos hipnotiza el Espectáculo por otra más auténtica, que no puede surgir más que del desplazamiento de la alienación estatal y mercantil por el planteamiento de todos los problemas sociales a través de la libre asociación de las personas afectadas. Para escapar de la sociedad-cárcel tenemos que atrevernos a ser libres, es decir, a buscar por nosotros mismos la satisfacción de nuestras necesidades y deseos recurriendo lo menos posible a nuestros interesados y violentos protectores.

El Estado con mascarilla

La actual crisis ha significado unas cuantas vueltas de tuerca en el control social por parte del Estado. Lo principal en esa materia ya estaba bastante bien implantado porque las condiciones económicas y sociales que hoy imperan así lo exigían; la crisis no ha hecho más que acelerar el proceso. Estamos participando a la fuerza como masa de maniobra en un ensayo general de defensa del orden dominante frente a una amenaza global. El coronavirus 19 ha sido el motivo para el rearme de la dominación, pero igual hubiera servido una catástrofe nuclear, un impasse climático, un movimiento migratorio imparable, una revuelta persistente o una burbuja financiera difícil de manejar. No obstante la causa no es lo de menos, y la más verídica es la tendencia mundial a la concentración de capitales, aquello a lo que los dirigentes llaman indistintamente mundialización o progreso. Dicha tendencia halla su correlato en la tendencia a la concentración de poder, así pues, al refuerzo de los aparatos de contención, desinformación y represión estatales. Si el capital es la sustancia de tal huevo, el Estado es la cáscara. Una crisis que ponga en peligro la economía globalizada, una crisis sistémica como dicen ahora, provoca una reacción defensiva casi automática y pone en marcha mecanismos disciplinarios y punitivos de antemano ya preparados. El capital pasa a segundo plano y entonces es cuando el Estado aparece en toda su plenitud. Las leyes eternas del mercado pueden tomarse unas vacaciones sin que su vigencia quede alterada.

El Estado pretende mostrarse como la tabla salvadora a la que la población debe de agarrarse cuando el mercado se pone a dormir en la madriguera bancaria y bursátil. Mientras se trabaja en el retorno al orden de antes, o sea, como dicen los informáticos, mientras se intenta crear un punto de restauración del sistema, el Estado interpreta el papel de protagonista protector, aunque en la realidad este se asemeje más al de bufón macarra. A pesar de todo, y por más que lo diga, el Estado no interviene en defensa de la población, ni siquiera de las instituciones políticas, sino en defensa de la economía capitalista, y por lo tanto, en defensa del trabajo dependiente y del consumo inducido que caracterizan el modo de vida determinado por aquella. De alguna forma, se protege de una posible crisis social fruto de otra sanitaria, es decir, se defiende de la población. La seguridad que realmente cuenta para él no es la de las personas, sino la del sistema económico, esa a la que suelen referirse como seguridad “nacional”. En consecuencia, la vuelta a la normalidad no será otra cosa que la vuelta al capitalismo: a los bloques colmena y a las segundas residencias, al ruido del tráfico, a la comida industrial, al trasporte privado, al turismo de masas, al panem et circenses… Las formas extremas de control como el confinamiento y la distancia interindividual terminarán, pero el control continuará. Nada es transitorio: un Estado no se desarma por propia voluntad, ni prescinde gustosamente de las prerrogativas que la crisis le ha otorgado. Simplemente, “hibernará” las menos populares, tal como ha hecho siempre. Tengamos en cuenta que la población no ha sido movilizada, sino inmovilizada, por lo que es lógico pensar que el Estado del capital, más en guerra contra ella que contra el coronavirus, trata de curarse en salud imponiéndole condiciones cada vez más antinaturales de supervivencia.

El enemigo público designado por el sistema es el individuo desobediente, el indisciplinado que hace caso omiso de las órdenes unilaterales de arriba y rechaza el confinamiento, se niega a permanecer en los hospitales y no guarda las distancias. El que no comulga con la versión oficial y no se cree sus cifras. Evidentemente, nadie señalará a los responsables de dejar a los sanitarios y cuidadores sin equipos de protección y a los hospitales sin camas ni unidades de cuidados intensivos suficientes, a los mandamases culpables de la falta de tests de diagnóstico y respiradores, o a los jerarcas administrativos que se despreocuparon de los ancianos de las residencias. Tampoco apuntará el dedo informativo a expertos desinformadores, a empresarios que especulan con los cierres, a los fondos buitre, a los que se beneficiaron con el desmantelamiento de la sanidad pública, a quienes comercian con la salud o a las multinacionales farmacéuticas… La atención estará siempre dirigida, o mejor teledirigida, a cualquier otro lado, a la interpretación optimista de las estadísticas, al disimulo de las contradicciones, a los mensajes paternalistas gubernamentales, a la incitación sonriente a la docilidad de las figuras mediáticas, al comentario chistoso de las banalidades que circulan por las redes sociales, al papel higiénico, etc. El objetivo es que la crisis sanitaria se compense con un grado mayor de domesticación. Que no se cuestione un ápice la labor de los dirigentes. Que se soporte el mal y que se ignore a los causantes.

La pandemia no tiene nada de natural; es un fenómeno típico de la forma insalubre de vida impuesta por el turbocapitalismo. No es el primero, ni será el último. Las víctimas son menos del virus que de la privatización de la sanidad, la desregulación laboral, el despilfarro de recursos, la polución creciente, la urbanización desbocada, la hipermovilidad, el hacinamiento concentracionario metropolitano y la alimentación industrial, particularmente la que deriva de las macrogranjas, lugares donde los virus encuentran su inmejorable hogar reproductor. Condiciones todas ellas idóneas para las pandemias. La vida que deriva de un modelo industrializador donde los mercados mandan es aislada de por sí, pulverizada, estabulada, tecnodependiente y propensa a la neurosis, cualidades todas que favorecen la resignación, la sumisión y el ciudadanismo “responsable”. Si bien estamos gobernados por inútiles, ineptos e incapaces, el árbol de la estupidez gobernante no ha de impedirnos ver el bosque de la servidumbre ciudadana, la masa impotente dispuesta a someterse incondicionalmente y encerrarse en pos de la seguridad aparente que le promete la autoridad estatal. Esta, en cambio, no suele premiar la fidelidad, sino guardarse de los infieles. Y, para ella, en potencia, infieles lo somos todos.

En cierto modo, la pandemia es una consecuencia del empuje del capitalismo de estado chino en el mercado mundial. La aportación oriental a la política consiste sobre todo en la capacidad de reforzar la autoridad estatal hasta límites insospechados mediante el control absoluto de las personas por la vía de la digitalización total. A esa clase de virtud burocrático-policial podría añadirse la habilidad de la burocracia china en poner la misma pandemia al servicio de la economía. El régimen chino es todo un ejemplo de capitalismo tutelado, autoritario y ultradesarrollista al que se llega tras la militarización de la sociedad. En China la dominación tendrá su futura edad de oro. Siempre hay pusilánimes retardados que lamentarán el retroceso de la “democracia” que el modelo chino conlleva, como si lo que ellos denominan así fuera otra cosa que la forma política de un periodo obsoleto, el que correspondía a la partitocracia consentida en la que ellos participaban gustosamente hasta ayer. Pues bien, si el parlamentarismo empieza a ser impopular y maloliente para los dirigidos en su mayoría, y por consiguiente, resulta cada vez menos eficaz como herramienta de domesticación política, en gran parte es debido a la preponderancia que ha adquirido en los nuevos tiempos el control policial y la censura sobre el malabarismo de los partidos. Los gobiernos tienden a utilizar los estados de alarma como herramienta habitual de gobierno, pues las medidas que implican son las únicas que funcionan correctamente para la dominación en los momentos críticos. Ocultan la debilidad real del Estado, la vitalidad que contiene la sociedad civil y el hecho de que al sistema no le sostiene su fuerza, sino la atomización de sus súbditos descontentos. En una fase política donde el miedo, el chantaje emocional y los big data son fundamentales para gobernar, los partidos políticos son mucho menos útiles que los técnicos, los comunicadores, los jueces o la policía.

Lo que más debe de preocuparnos ahora es que la pandemia no solo culmine algunos procesos que vienen de antiguo, como por ejemplo, el de la producción industrial estandardizada de alimentos, el de la medicalización social y el de la regimentación de la vida cotidiana, sino que avance considerablemente en el proceso de la digitalización social. Si la comida basura como dieta mundial, el uso generalizado de remedios farmacológicos y la coerción institucional constituyen los ingredientes básicos del pastel de la cotidianidad posmoderna, la vigilancia digital (la coordinación técnica de las videocámaras, el reconocimiento facial y el rastreo de los teléfonos móviles) viene a ser la guinda. De aquellos polvos, estos lodos. Cuando pase la crisis casi todo será como antes, pero la sensación de fragilidad y desasosiego permanecerá más de lo que la clase dominante desearía. Ese malestar de la conciencia restará credibilidad a los partes de victoria de los ministros y portavoces, pero está por ver si por sí solo puede echarlos de la silla en la que se han aposentado. En caso contrario, o sea, si conservaran su poltrona, el porvenir del género humano seguiría en manos de impostores, pues una sociedad capaz de hacerse cargo de su propio destino no podrá formarse nunca dentro del capitalismo y en el marco de un Estado. La vida de la gente no empezará a caminar por senderos de justicia, autonomía y libertad sin desprenderse del fetichismo de la mercancía, apostatar de la religión estatista y vaciar sus grandes superficies y sus iglesias.

Miguel Amorós

Confinado en su casa muy a su pesar, el 7 de abril de 2020

covid19 Sociedad-cárcel

En el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida han publicado un texto que nos parece interesante compartir. En él reflexionan sobre qué piensan y como se sienten en relación a la gestión del Coronavirus en las cárceles y como está afectando a lxs compañerxs de dentro. Valoran varios aspectos como qué clase de medidas han sido las adoptadas para, supuestamente, frenar el virus, así como las incongruencias de estas mismas medidas represivas. También hablan –entre otras cosas– de la realidad de esas «llamadas gratuitas» y «videoconferencias» que desde Instituciones Penitenciarias de Catalunya dicen que se están aplicando. La fotografía de arriba nos la hacen llegar desde Barcelona.

30 de marzo de 2020

Después de haber pasado ya unas semanas desde que se están aplicando los protocolos de «prevención y protección» ante el COVID-19 en las cárceles, sentimos la necesidad de expresarnos. Expresarnos en base a nuestro sentimiento, a nuestra rabia, preocupación, impotencia e indignación por como se gestiona la situación, por como han aislado y recluido aún mas a lxs compas de dentro, por las noticias de abusos, maltratos, palizas que nos llegan con dificultad, por como se abusa mas que nunca del poder y la impunidad, y por como parece que se consideran como «positivas» ciertas medidas que se han empezado a adoptar por parte de Instituciones Penitenciarias que, a nuestro parecer, son solo un lavado de cara.

Parece ser cierto que, al menos en algunas comunidades, se están adoptando incipientes medidas para calmar los ánimos de lxs presxs y contrarrestar los efectos de las restricciones para prevenir el coronavirus en la cárcel. Cabe recordar que las medidas adoptadas han estado basadas en mas aislamiento, soledad y castigo. No dar permisos de salida, no permitir las comunicaciones por locutorio ni los vis a vis, suspensión de actividades, etc. Nos resignamos a pensar que esta era la única solución. Estamos seguras que tiene que haber formas de poder seguir teniendo contacto con lxs presxs, al menos a través de un cristal. Esto implicaría más lentitud, más trabajo, cambiar estructuras, normas y funcionamientos. Invertir en mas medidas de higiene y desinfección. Pero creemos que sí hubiera sido posible, si de verdad la población reclusa importara mínimamente a las autoridades y a la sociedad. Con el pretexto de intervenir en relación a la expansión del COVID-19 se han vulnerado, aún más, los derechos de estas personas de un modo brutal.

Todo es un sinsentido que nos genera rabia. Se les dan papeles absurdos e instrucciones de lavarse las manos cuando no se les proporciona gel desinfectante o apenas champú. Recordamos la precariedad de los lotes de higiene, y que ellxs tienen que comprar en el economato –quien puede– papel de váter, jabón y otros materiales básicos para la salud. Insultantemente se les prohíbe tener contacto con su entorno, cuando lxs carcelerxs entran y salen todos los días siguiendo controles y protocolos mínimos, van a sus casas y vuelven a la cárcel, siendo ellxs el mayor foco de contagio . Cuando ha habido posibles casos de contagio se ha metido a lxs presxs en celdas de castigo, para «aislarlxs». Se les prohíben las visitas del exterior cuando la misma estructura carcelaria es una maquinaria de muerte que imposibilita cualquier tipo de medida de seguridad ante el virus. Por ejemplo, ¿como van a guardar la distancia de seguridad cuando comen juntxs, cuando muchas veces se ven obligados a compartir celdas de 2 x 3 metros?

Como siempre, cuando intentas contactar con las cárceles, cuesta la vida que te respondan al teléfono, y cuando lo hacen suelen ser incapaces de solucionarte las dudas. En la mayoría de casos te dicen que no pueden darte la información que pides, que no saben qué medidas se están adoptando, qué protocolos se siguen. O bien en cada sitio se aplican normas diferentes, o bien quien te coge el teléfono te dice lo primero que le pasa por la cabeza. Ni siquiera hemos podido aclarar realmente si funciona el correo, si lxs presxs pueden mandar cartas y si les llegan cartas del exterior. ¿Como puede ser que ni siquiera sepan o puedan decirte esta información? Algunas veces te dicen que sí funciona, pero esto no concuerda con el hecho de llevar semanas sin recibir cartas de una persona ni con la información que nos dan sus familiares.

Como decíamos, después de varias semanas, parece que se empiezan a adoptar algunas medidas por parte del Gobierno. Medidas que nos siguen pareciendo tardías e insuficientes. Y no olvidemos que si se están llevando a cabo, o pensando en llevarlas a cabo es, en buena parte, gracias a la presión que muchas personas privadas de libertad están haciendo en decenas de cárceles de Cataluña y el Estado. Motines en algunos módulos, confrontación con carceleros, huelgas de patio, plantes coordinados, quema de objetos… Ellxs son quienes principalmente han conseguido estos logros, lxs que han conseguido presionar para que les den «algo», afrontando una vez mas la represión y el castigo por revelarse. No es por la buena voluntad de las Instituciones ni porque estas se preocupen por lxs presxs y sus derechos, ya que sus derechos se vulneran sistemáticamente ya en un escenario «normal», y se han seguido vulnerando de forma atroz ante la aparición del COVID-19.

Se dijo que se iban a dar mas llamadas telefónicas a lxs presxs. Estas llamadas se pagan, como siempre, a precios desorbitados. Es decir, las empresas telefónicas van a seguir sacando provecho de la desesperación de lxs de dentro. Y de la desesperación de las familias, que tienen más necesidad que nunca de meter dinero a lxs suyos. Sacándolo de donde sea, para que estos puedan llamar, ya que ahora ni siquiera pueden verles, y porque están preocupadas por lo que pasa dentro. Ahora dicen que, al menos en Cataluña, se van a dar llamadas «gratis» a lxs presxs sin recursos. «Gracias, ¡que buena voluntad!» ¿Por qué no dan 20 llamadas gratis para todxs? ¿Por qué se siguen cobrando las llamadas cuando ahora mismo es el único contacto con el exterior? Porqué la cárcel sigue siendo un negocio, incluso en “estado de alarma”. ¿Y quién se considera un preso sin recursos? Por lo que sabemos solo se consideran personas sin recursos aquellxs presxs que no cobren ninguna clase de peculio. Es decir, que no tengan ninguna clase de ingreso. Eso significa que todxs lxs que cobren 30, 40 euros al mes, que eso no te llega mas que para 4 cafés, algo del economato y un par de llamadas, ya no pueden tener acceso a estas llamadas gratuitas, porque se considera que «ya tienen recursos», o dicho de otra forma «que no son lo suficientemente pobres». Por lo que sabemos, no es que se estén dando llamadas, sino que se dan 3 o 5 euros semanales, dependiendo en que prisión estés, para poder llamar. Esto llega para hacer una llamada y media a la semana, (una llamada son 8 minutos). Para todas esas personas, es decir, la mayoría, tanto las que la familia les da 40 euros al mes como para los que tienen que agradecer a la Institución que les regalen 3 euros de mierda, no les sirve de nada que hayan aumentado el numero de llamadas que se pueden hacer a la semana. Pasando de 10 a 15, o de 10 a 20. Porque ellxs van a poder seguir haciendo solamente unas pocas, prácticamente las mismas que hacían antes de esta situación de doble encierro.

También se dice que se van a poder «cambiar» los vis a vis por videoconferencias. Como si pudiera haber comparación alguna entre una mirada a los ojos, y no a través de una pantalla. Es evidente que es mejor que nada, pero es poca cosa. ¿Y qué pasa con las comunicaciones por cristal? Hay muchísimos presxs que no hacen vis a vis. ¿Qué pasa con ellxs? ¿Las comunicaciones por cristal también se van a poder cambiar por videoconferencias? ¿Y que pasa si la persona de fuera no dispone de Internet, de recursos o de tecnología para poder realizar estas videoconferencias?

La Generalitat de Catalunya ha mandado empezar el 24 de Marzo, en Quatre Camins, la aplicación de videoconferencias de 1 hora y en salas con ordenadores. Decían que lo antes posible lo aplicarían a las otras prisiones. ¿Que sabemos de esto? Pues según familiares de personas presas de Quatre Camins, no es verdad. Lo que se está haciendo son 10 minutos de videollamadas por Whatssap en salas pequeñas a través de móviles. También se está aplicando en Mas d’Enric y a partir del jueves 2 de abril empezará en Brians. En Wad-Ras y Lledoners aún no se han aplicado y en Ponent dicen que lo están gestionando. Es muy complicado conseguir información.

Se aplican innumerables medidas de restricción en relación al contacto con el exterior, con el pretexto de prevenir el Coronavirus, pero allí siguen hacinados, en condiciones de falta de higiene, muchas veces sin agua caliente, con una desatención sanitaria permanente, compartiendo celdas diminutas y numerosos espacios comunes. Usando una misma cabina de teléfono para decenas de personas, cosa que genera colas, angustia y tensión. Pero lxs carcelerxs entran y salen, van a distintos espacios de la cárcel, a veces sin medidas de protección. Y lxs presxs sin siquiera la posibilidad de lavarse frecuentemente las manos, de usar mascarilla o conservar distancias de seguridad. Se sigue teniendo encerradas a personas mayores, personas con problemas respiratorios, con enfermedades crónicas, pudriéndose en una enfermería o en una celda de castigo.

Esto se ve en las diferentes vivencias de personas presas y sus familiares. Por ejemplo: Hace no mucho, en la cárcel de Lledoners, en el módulo 8, mientras estaban comiendo, el Jefe de Servicio paseaba como pedro por su casa, fumándose un cigarro y sin llevar mascarilla. Otro ejemplo: En la prisión de Ponent, se les ha preguntado si hacía falta mascarillas para las presas ya que se podría hablar con las redes que se han creado de elaboración de mascarillas, aquí en Lleida. Pero lo que nos respondieron fue que no hacía falta. Que ya tenían suficiente material y que las personas presas no pueden llevar mascarilla. Niegan la elaboración y la entrada de mascarillas para las reclusas. Esto lo vemos reflejado en la noticia que salió el 25 de Marzo en el diario el Segre, podemos leer el titular “Aíslan a un preso acusado de instar a otros a plantarse en plena crisis.” y el subtitulo es: “Familiares afirman que se le ha acusado por utilizar mascarilla”.

También estamos un poco hartas de que las Instituciones Catalanas divulguen el discurso de que el estado español es el malo y así fortalecer la idea de que sus cárceles son mejores, que cuidan a lxs presxs y que piensan en ellxs. Sí podemos ver que hay pequeñas cosas diferentes, y podríamos decir positivas, que tienen las cárceles catalanas, pero esto no quiere decir que las catalanas se salven de el trato denigrante que siguen teniendo muchísimas personas en su día a día , y aún más, de la falsedad que tienen las instituciones catalanas, con su cara bondadosas, ya que vemos que en cuanto a lo que dicen hacen menos. Siempre pretenden quedar de “progres y avanzados” pero luego vemos que la mitad de lo que dicen no es real, o lo aplican de una forma cutre y deficitaria, como se puede ver en el tema de las videoconferencias que hemos explicado antes.

La situación y por tanto la información va cambiando día tras día, por eso estar atentas a lo que está pasando es muy importante para que las personas dentro no estén solas y aisladas en esta situación vulnerable y de doble castigo.

No nos olvidamos de nuestrxs compañerxs presxs. Mucha fuerza para todxs, y todo nuestro apoyo ante las formas de lucha que se están llevando a cabo dentro. Aquí estamos ahora, y aquí estaremos cuando esto pase.

Muerte a la cárcel y viva la libertad.

Más información en:

https://suportpresxslleida.noblogs.org/

https://desdedentro.noblogs.org/

https://henas.noblogs.org/

https://lacorda.noblogs.org/

https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/

https://jaensinbarrotes.noblogs.org/

https://elcarropropresxs.blogspot.com/

http://www.salhaketa-nafarroa.com/

Actividad en la calle covid19 Sociedad-cárcel

Hablamos del actual estado de excepción tal como se vive dentro de las cárceles, como un endurecimiento de las condiciones de privación, aislamiento, crueldad, inhumanidad y degradación, bajo el cual el hipócrita paternalismo de las medidas preventivas frente al epidemia resulta, con una sanidad penitenciaria en situación catástrofica desde mucho antes, todavía más insultante que en la calle. Leemos la propuesta de un compañero preso en lucha para continuar, haciendo frente al momento actual de la máquina social punitiva, el intento de movilización colectiva cuyo último episodio ha sido la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de lxs presxs enfermxs. Informamos sobre la rebeldía necesaria que está cundiendo en cárceles del Estado español y del resto del mundo (Colombia, por ejemplo) y de la encarnizada represión que ha causado ya decenas de muertes, así como de otras muertes, como la de Félix Moreno Berloz, ahorcado el 20 de marzo en la cárcel de Sevilla I.

Cárcel=Tortura covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Compartimos este escrito de Francisco Aroca Lisón, «Piyayo», publicado en el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida. El compañero, que salió en libertad el pasado 10 de marzo desde la cárcel de Albolote (Granada), reflexiona un poco sobre la situación que está viviendo, ahora en la calle, con todas las medidas de control por el Covid-19. También se dirige a lxs compañerxs de dentro, a lxs que tiene más presentes que nunca, a raíz de esta situación. La fotografia de arriba es de una pancarta colgada hace unos días en Barcelona.

Lleida, 26/03/2020

Confinamiento en libertad. Un dia más preso en la ciudad.

Bueno compañerxs,

Como ya os comenté en el comunicado de despedida, y si la memoria no me falla, dije que desde fuera de los muros os dedicaria unas palabras. Recordaros que estoy aquí y que aquí seguiré, dando guerra por esta nuestra lucha tan digna, y con mucha mas fuerza.

Ni olvido ni perdono. Y tampoco olvido a lxs que he dejado aquí dentro. Es inevitable acordarme, en 16 días que llevo fuera, de todxs vosotrxs. A veces pienso que debería estar aquí dentro en estos momentos, por todo lo del puto coronavirus (todo lo que lleva corona es malo y perverso). Ahora ya estoy un poco más con los pies en el suelo, aunque aún estoy acabando de aterrizar, con mi pareja y los compas del grupo de apoyo de Lleida. Voy haciendo lo poco que de momento se puede hacer, ya que han aplicado el Reglamento Penitenciario en la calle. Toda esta histeria que estoy viviendo, que ya no puedes salir a la calle acompañado, ni con amigos, ni con tu pareja; hay que ir separados como mínimo a un metro de distancia entre las personas. Normas y normas. La sociedad se han convertido en policias. Les han metido este miedo dentro del coco, y te echan la bronca por ir juntos, o por toser, diciéndote que cumplas las normas que el gobierno a impuesto, o te llaman directamente a los maderos. Una locura compañerxs. Pero aún así seguiré dando voz, a todo lo que sigue pasando en los centros de exterminio, desde mi pequeño rincón de Lleida.

Solo os pido que aguantéis, que ahora estoy viviendo en primera persona todo el esfuerzo y preocupación de los grupos de apoyo, por todxs nosotrxs. Los he visto enfadarse, llorar de impotencia, por la situación que se está viviendo dentro en estos momentos. No os podéis hacer una idea del grado de su preocupación sobre nosotrxs, el desgaste físico y psicológico. Respeto y admiración siempre hacia ellxs compañerxs. Tenemos suerte de tener estas generaciones de jóvenes la mayoría, en todo el Estado, por la solidaridad y energía que tienen.

A lxs que ya me conocéis personalmente, de muchos años, como a ti mi querido camarada y hermano Llopis, decirte que te quiero y se te espera. Toda mi fuerza y mi apoyo incondicional a Jaime Trapote, Vazquez Campillo, Toni Chavero, Peke, mi Carmen Badia… que no os olvido, que estaré hasta el final. Pedro Doblado, que en unos meses estás fuera, que estaremos en contacto, ya sabes que sí. Y Pirla, que se te espera y pronto, un abrazo libertario, «tu sí». Que no pararé, hasta que todxs, sobre todo lxs enfermos, vayan siendo puestxs en libertad. Aunque me tenga que atar con cadenas en el mismísimo cuello del puto rey fascista «felipe el guapo».  Solo deciros a todxs que me siento muy orgulloso de seguir compartiendo este hermoso apoyo mutuo, antes desde dentro, y ahora desde fuera. Siempre hay y habrá una parte de mi allí dentro, pero puedo decirles a estos asesinos, cobardes, que les he ganado la mayor victoria, salir vivo y poder seguir señalándoles con el dedo a los verdaderos verdugos sin escrúpulos.

Os añoro compañerxs. Ya os dije que esto era un hasta luego, y con todo el dolor de mi alma libertaria no quiero pensar los abusos que se estarán cometiendo, de todo tipo, con muchos de vosotrxs, aprovechando toda esta mierda del virus. El Estado policial que se ha creado fuera, y la carta blanca que le han dado a lxs carcelerxs para que actúen incluso como policías. Compañerxs, lo dicho. Lo que necesitéis de vuestro fiel amigo Piyayo de Murcia, no dudéis en hacérmelo saber. Todo lo que esté en mis manos, ahí estaré. Un fuerte y solidario abrazo de este camarada que no os olvida.

Siempre anarquia, siempre revolución. Es la única solución.

No mires para atrás ni para tomar impulso.

Hasta pronto compañerxs. Abajo todos los putos muros de las prisiones.

Piyayo.

Más información en:

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Actividad en la calle covid19 Sociedad-cárcel