Hace unas semanas una nueva pena, esta vez de seis meses, incrementó su lista de condenas. Si nada ni nadie lo impide, estará en prisión hasta 2021. A pesar de llevar 35 años entre rejas y de que le quedan diez más, asegura que no dejará de luchar por su libertad.
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
El día 18 de febrero de 2011 tuve la oportunidad de leer vuestro artículo… la verdad es que quedé alucinado.
En primer lugar mal lo lleváis si las fuentes de información de vuestro artículo son el sindicato de carceleros ACAIP (¿acaso no conocéis la ideología fascista que profesa este sindicato? Deberíais conocerla, más que nada para ser un poco coherentes) y la versión «oficial» de Instituciones Carcelarias pues de la amalgama de estas dos fuentes «informativas» elaboráis un producto noticioso donde el contraste y, lo que es peor, la verdad sobre los hechos ocurridos el día 15 de enero de 2011 en el módulo 4 de la cárcel de Valdemoro, brillan por su ausencia.
El diario portugués Público divulgó este video en el que se ve como agentes del Grupo de Intervenção de Segurança Prisional (GISP), una especie de carceleros antidisturbios, agreden violentamente a un preso de la cárcel de Paços de Ferreira (Portugal).
Ponemos el eje central del programa en señalar qué empresas están sacando beneficio económico de las prisiones. La primera entrevista es a un compañero que ha escrito varios artículos de investigación sobre las prisiones y que nos desvela cómo son los trabajos que realizan los presos en los centros penitenciarios, en qué condiciones, qué empresas los ofrecen, etc. También hablamos con el colectivo antirrepresivo Autodefentsa (Gasteiz) sobre el lucro que obtienen las empresas implicadas en la construcción de las macrocárceles del estado y cómo son.
El 16 de febrero, el tribunal de aplicación de penas de París consideró admisible la demanda de Jean-Marc Rouillan otorgándole a partir del próximo 7 de marzo un acondicionamiento de pena (régimen de semilibertad), primera etapa para la libertad condicional.
Era de esperar el ensañamiento nunca desmentido de la fiscalía, que apeló enseguida contra esta decisión, como hizo cuando se tomó por primera vez en 2007, o en todos los procedimientos similares que afectaron a cada uno de los militantes de Action Directe, Nathalie Ménigon –hoy en libertad condicional– y Georges Cipriani, actualmente en semilibertad.
Un preso de 32 años que se hallaba recluido en la cárcel de Topas (Salamanca) ha aparecido muerto en la celda que ocupaba sin que hasta el momento se conozcan las causas del fallecimiento, aunque las primeras investigaciones apuntan a una probable sobredosis de medicamentos.
Según Europa Press, Miguel Francisco Montes Neiro, considerado el preso común más antiguo de España al estar enlazando condenas desde hace 35 años, se encuentra estos días a la espera de que el Tribunal Supremo decida la admisión o no a trámite de su recurso sobre la contabilidad de sus más de treinta años de prisión con el fin de poder salir de la cárcel antes de la última fecha prevista por los tribunales ordinarios, que se cumple en 2021.
1.- LIBERTAD INMEDIATA
2.- TÉRMINO DEL MONTAJE JURÍDICO POLICIAL
3.- FIN A LA LEY ANTITERRORISTA HEREDADA DE LA DICTADURA Y PERFECCIONADA POR LA DEMOCRACIA
4.- FIN A LOS PLAZOS INVESTIGATIVOS Y REALIZACIÓN INMEDIATA DE UN JUICIO JUSTO.
¡¡¡NO MÁS MONTAJES MEDIÁTICOS, JURÍDICOS Y POLICIALES!!!
¡¡¡LIBERTAD A TODXS LXS PRESXS POLÍTICXS CHILENXS Y MAPUCHE!!!
Amnistía Internacional ha informado este lunes que 43 presos y un visitante han muerto en la prisión de Al Qatta al Gadeed, al norte de El Cairo al recibir disparos de varios centinelas de las torres de vigilancia. Esta organización ha recibido de los presos los nombres de los 43 prisioneros asesinados por vigilantes. Además, otros 81 reclusos han resultado heridos desde el pasado 28 de enero, en que estalló un motín cuando las personas presas en Al Qatta al Gadeed oyeron que los presos de otras cárceles de Egipto se habían fugado o habían sido puestos en libertad y exigieron a las autoridades de la prisión que los dejaran libres también a ellos, a lo que aquéllas se negaron. Los guardias de la prisión respondieron lanzando gas lacrimógeno y disparando a matar.
A las 7.45 de la mañana, como cada día, tocaba levantarse en las celdas de Puerto III. Sin embargo, en una de ellas uno de sus reclusos no se movía. No atendía a las llamadas de su compañero ni tampoco a los requerimientos del funcionario que fue alertado al instante ante la posibilidad de que hubiera ocurrido algo. Los peores augurios se confirmaron. El recluso, de solo 28 años, había fallecido.
