Madrid no es ciudad para los «sin papeles». Y es que la capital no es esa ciudad idílica y acogedora que muchos extranjeros esperan encontrar. Además de la Puerta del Sol, la Plaza Mayor o la Plaza de Toros de Las Ventas, Madrid también tiene un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), su propia versión de Guantánamo en el barrio de Aluche. Muchos inmigrantes que vienen a España con el anhelo de encontrar una vida mejor ven su sueño truncado al toparse con un muro infranqueable: la falta de unos papeles que les privan de los derechos de los que gozan el resto de los ciudadanos. Los más desafortunados son «cazados» en redadas raciales en plena calle. ¿El delito? Simplemente no tener un permiso de residencia o trabajo. Por ello, muchos indocumentados acaban encerrados en una «cárcel de inmigrantes» como la de Aluche. Estas instalaciones, donde pueden pasar hasta 60 días, no son más que el último eslabón de la cadena del racismo institucional.
Durante los años 2011 y 2012 los informes de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura han visibilizado un aumento importante en el número de denuncias cuyo origen se enmarca en protestas sociales. De las 851 personas agredidas durante 2012, en las 288 situaciones recogidas en el informe anual, 102 fueron movilizaciones sociales (okupación, ecologistas, sindicales, vecinales….) en las que se vieron afectadas 591 personas, lo que supone un 69% del total de personas agredidas que presenta dicho informe.
Ante estos datos la CPDT promueve estas jornadas con el objetivo de visibilizar cuales son los mecanismos de criminalización y represión que pudiera haber detrás del ejercicio del derecho a la protesta social . Estas agresiones denunciadas obliga a los defensores de Derechos Fundamentales a enfrentar el riesgo de hacer visible lo invisible.


