En las unidades de detención provinciales, el Estado penetra el cuerpo de las mujeres: vulnera su dignidad, intimidad y sus más elementales derechos humanos. La policía provincial, que trabaja en las unidades de detención, obliga a las mujeres a desvestirse, agacharse y abrir sus labios vaginales. Desde antaño existen diversos pronunciamientos judiciales que prohíben expresamente esta práctica vejatoria. El sábado pasado, y contraviniendo la expresa orden que la justicia le impartió hace tiempo al Jefe de Policía de que “instruya a todos las dependencias en las que se encuentren alojadas personas detenidas que reciban visitas, que deberán instrumentarse los mecanismos que permitan resguardar la seguridad por la que debe velar la institución, pero a su vez, asegurar la vigencia de los derechos consagrados en la normativa Nacional e Internacional al respecto”.
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Inconscientemente cuando hablamos de tortura sexual, de vejaciones, de tocamientos, o de violación… pensamos en una mujer; y casi siempre nos vienen a la mente imágenes terribles de abusos y violencia física, pero la realidad nos demuestra que ni se practica sólo con mujeres ni muchas veces utiliza la violencia física para lograr sus objetivos. En un reciente estudio presentado en septiembre en Madrid sobre ‘Incomunicación y tortura‘, se describen los métodos utilizados catalogados dentro de la violencia sexual o ataques a la identidad sexual y de género, que van desde la violación consumada, ha humillaciones o burlas.
Tenemos que ser conscientes y reconocer la dinámica del poder y la cultura patriarcal de control del cuerpo de la mujer para entender el daño que la tortura sexual puede llegar a provocar en una mujer, pero no podemos olvidar que es esa misma cultura patriarcal y esa misma dinámica del poder, con las mismas técnicas de tortura sexual, se utiliza en hombres. Lo cual nos lleva a pensar más en la intencionalidad de la utilización de estas prácticas que en la receptora o el receptor de las mismas.
Publicamos la siguiente carta de Santiago Rodríguez Ángel, fechada el pasado 3 de noviembre y que nos ha llegado con bastante retraso, a pesar de que la situación de la que habla ya hace días que terminó. Lo hacemos porque en ella explica por qué llegó a adoptar una postura tan extrema. El compañero decidió dejar la huelga de hambre –la de sed la había dejado ya días antes− y descoserse la boca, así como presentar denuncia en el juzgado a través de un abogado. Queremos que lo sepa todo el mundo porque alguién ha rebotado con mucho retraso nuestra noticia del 31 de octubre pasado y está circulando por la red sin más aclaración, haciendo pensar que el compañero continúa en huelga de hambre y con la boca cosida y pidiendo envío de fax a la cárcel como si fuera así. Eso, aparte de que es faltar a la verdad, puede perjudicar a Santiago en lugar de servirle de apoyo. Pedimos disculpas por no haber informado mucho antes sobre todo esto.
Cárcel de Topas, 3-11-2014
¡Hola compañeros!
En primer lugar, daros las gracias por todo lo que hacéis por nosotros, ya que como sabéis si no fuera por vosotros estos verdugos nos dejarían morir aquí como a tantos y tantos compas les ha pasado.
Para mí es un placer el poder haberos conocido, pues se que es un gran apoyo tanto moral como en todos los sentidos, y os doy mil gracias, pues ya quedan pocas personas como vosotros, de verdad muchas gracias.
Bueno, te relato todo lo sucedido y el porqué de que me encuentre así:
El día 16 tuve una pelea en el M6 y me llevaron para el M16 de aislamiento, después me llevaron para el M3, el día 17.
Por la tarde le dije al guardia que después de la cena fuéramos a por mis cosas cuando todo el mundo estuviera chapado, y me dijo que no, que él iba por ellas. El caso es que fue, pero le dieron lo que le pareció bien al que estaba en mi celda, pues aquí te meten con lo que les parece y más en un módulo 6, que es UTE.
El caso que cuando me trajeron las cosas, yo ya sabía que me faltaban y se lo dije al funcionario con gente delante, y él me respondió que es lo que había, que lo demás me las apañara yo como pudiera. Al otro día me puse en huelga de hambre y hasta los 4 días no me llamaron para pesarme, tomarme el nivel de azúcar y la tensión.
Los próximos jueves 20 y viernes 21 de noviembre en la plaza ubicada justo enfrente de la entrada lateral de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (Figueroa Alcorta y Pueyrredón) tendrá lugar por segundo año consecutivo el “CONTRACONGRESO DE NO DERECHO PENAL”. El evento, organizado por el Espacio Abolicionista Penal Locos, Tumberos y Faloperos (LTF), con la colaboración especial de los estudiantes de la materia “Abolicionismos. Teorías, prácticas y militancias” (primera “cátedra” abolicionista penal de la historia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires) resulta una propuesta transgresora y contracultural digna de nuestra mayor atención, completamente diferente (y hasta diríamos opuesta) a los congresos tradicionales, acartonados, aburridos y excesivamente académicos que suelen promocionarse desde las diferentes casas de estudio del país y del mundo.
Queremos dejar constancia de la siguiente denuncia con respecto al mal funcionamiento o deficiente funcionamiento del servicio de demandadero.
Los productos demandados no se corresponden con los solicitados por los internos, o su calidad es inferior.
También se da el caso de productos que unas veces llegan y otras no porque no procede y no porque no haya existencias.
También resaltar la imposibilidad de devolución, ya que la gestión para tarda mucho y se pasan los plazos para ello.
Pero pese a todo ello la compañía que gestiona el demandadero, “El corte inglés”, no tiene ningún inconveniente en retirar el dinero de antemano, retirando del peculio un dinero muy superior a lo demandado y que, después tarda un tiempo en devolver.
EL LIBRO
Hoy como ayer, la llamada “justicia” no es más que tiranía, opresión, represión… manejada, ejercida y administrada por un sistema de dominación que fraguó su balanza con tara, según los intereses de los beneficiarios y agentes de la explotación, contra la rebeldía de los desgraciados. Las injusticias, las torturas y otras miserias que el sistema judicial y los “poderes públicos” fomentan están mucho más allá del aquí y ahora. De ahí que los relatos de este libro se extiendan a diferentes lugares, ámbitos y tiempos. Y los acontecimientos y las circunstancias que en ellos se describen no son ajenas, sino propias: nuestros amores, nuestros iguales, nuestro pasado y presente (nuestro futuro, si no luchamos) están ahí. No hay más que percibir lo difusa que es la linde que hay entre nosotros y los humillados, los torturados, los aniquilados, atender al corazón y sentirles… a un latido de distancia.
LA EDICIÓN
Se trata de una nueva edición de Tokata, ediciones para el debate y la lucha social, la segunda en que nos implicamos. Ha salido de la imprenta en noviembre de 2014. La ilustración de la portada es de Agim Sulaj y el diseño de Darío Trigo.
El libro se vende por 9 euros, 6 para distris. Podéis pedirlo a tokataediciones@riseup.net
LA AUTORA
Adelaida Artigado nació en1966, en el barrio de la Parreta de Valencia. Hija de campesinos emigrados de la Sierra del Segura. A los 6 años la calificaron en la escuela de deficiente intelectual e indisciplinada. Como se pasaba los días castigada en los pasillos, decidió dejar el colegio para aventurarse en las calles. Sólo iba de cuando en cuando, para visitar a sus amigas.
Pasó su infancia entre Valencia y la Sierra del Segura, donde se trasladó definitivamente con su familia cuando tenía 13 años. Con 16 se casó y con 18 ya tenía a sus dos hijos. Trabaja desde los 14 como sirvienta de los servidos. Sus mejores cualidades las heredó de una pastora nacida en un corral de cabras: Constanza, su madre, la mujer más sabia que ella ha conocido. Murió sin saber leer ni escribir; tampoco le hizo falta
Ella aprendió a escribir por su cuenta con 27 años. En 2009, escribió en dos meses “Ligeras como plumas”, para su madre, por una mentira blanca sobre un viaje a París que nunca llegó a hacer. En 2011, escribió “Y me escondo entre colores”, como regalo a su amigo Angelo al que le quedaban pocos meses de vida. En colaboración con diversos artistas gráficos, quedó terminado en 15 días y Angelo murió con su libro dedicado.
PRÓLOGO
Mirar desde abajo, con seriedad, y juzgar, señalar, describir la violencia, la coacción, el despotismo, el sometimiento. Mirar desde abajo, pero de frente, con los ojos abiertos y sabiendo muy bien lo que es justo, lo que es humano, y lo que no lo es. Apuntando, en esta ocasión, a las cárceles, a los sistemas penales, a la crueldad institucionalizada, a la vez material y simbólica, formalizada, de los regímenes de dominación que imperan sobre nosotros.
¿Hay algo más antiguo, más recurrente y rutinario que ese poder de intimidación? Es necesario un esfuerzo de dignidad para no dejar pasar el abuso como algo “natural”, que siempre ha estado ahí y siempre estará, aceptando como buenas razones las amañadas justificaciones de sus beneficiarios. Un esfuerzo crítico, negativo, corrosivo, frente a las ruedas de molino con que nos quieren hacer comulgar. Un esfuerzo de lucidez para invocar una y otra vez la presencia de la verdad.
Esto es lo que hace Adela, observar cara a cara la injusticia desde el punto de vista de quienes la padecen. Desenmascarar la hipocresía de quienes legitiman el castigo por el efecto que produce en sus víctimas. Valorar las virtudes que se esconden tras esa cara fea de la gente de abajo que presentan los falsificadores, como si la sangre fuera simple suciedad y la deformidad de los rostros, causada por los golpes, el espejo del alma de los golpeados y no de la falta de ella de los golpeadores. Convocar el espíritu de lucha de los pobres, la complicidad, la comprensión, el respeto, la solidaridad, la lealtad, la amistad, el amor que les da la fuerza, para resistir, para luchar, para crear, para reirse del poder y de sus esbirros, para sacudirse de una vez por todas, algún día, el yugo de la opresión.
Estos ochenta y pico relatos cortos, proverbiales, poéticos, perpetúan el latir de ese corazón, evocan la existencia de ese genio popular, con sencillez, sobriedad, incluso laconismo. Al fin y al cabo, lo que señalan es evidente, quienes lo sufrimos lo sabemos. Se trata de recordarlo, de acallar el ruido permanente, ensordecedor, que nos nubla la conciencia, distrayendo nuestra atención de las luces y sombras de la verdad. Son como el canto de un pájaro que anuncia la mañana.
Fernando Alcatraz
Entrevistamos a un componente del grupo de apoyo, sobre las fuertes peticiones fiscales contra tres personas de Lleida por solidarizarse con los presos en lucha. Hablamos de otros casos de criminalización de quienes denuncian torturas y otras vulnertaciones de derechos o apoyan a quienes lo hacen. Así mismo, hablamos de las jornadas anticarcelarias que organiza en Barcelona la asociación de apoyo a personas presas Clivella. Y continuamos con la «historia de las luchas anticarcelarias», empezando a hablar de la COPEL esta vez.
Según www.naiz.eus, el Colectivo de Presos Políticos Vascos ha decidido abrir «una segunda vía para reclamar el acercamiento a las prisiones vascas». Los presos vascos, «de forma individualizada, presentarán escritos de queja ante el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional española, José Luis de Castro, en los que denunciarán la vulneración de derechos humanos y penitenciarios que supone la dispersión». Una vía hasta ahora nunca explorada por el colectivo.
En la primera fase de su primer intento de este tipo emprendido hasta ahora, serán unos cincuenta los presos que presenten los escritos ante la Audiencia Nacional, aunque posteriormente podrían sumarse más miembros del colectivo.




