Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Hablamos de las detenciones, encarcelamientos y registros de la «operación Pandora». Nos hacemos eco de la huelga de hambre de Javier Guerrero Carvajal en la cárcel de A Lama ante la suspensión arbitraria de un permiso de salida. Comentamos las convocatorias recientes de actividad anticarcelaria, manifestaciones solidarias y antirrepresivas e intentos de coordinación. Reflexionamos sobre una serie de medidas de endurecimiento del control y la represión: como la ley Mordaza; la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal; los ficheros de «sospechosos» creados recientemente por Interior; el SISPE, que pone a disposición de todas las agencias represivas datos personales de presos y ex presos; la recopilación incontrolada en un registro de datos de familiares y amigos de personas presas; el RISCANVI, protocolo catalán de «prevención de la violencia futura de los presos», que utiliza esas informaciones para dificultar el acercamiento de los presos a la calle. Continuando con la historia de las luchas anticarcelarias, emitimos también una grabación sobre el uso de la prisión de Herrera de la Mancha para intentar quebrar a los colectivos de presos políticos y la resistencia de éstos.

Radio: Tokata Y Fuga

Los mercados proponen e imponen. El estado dispone y se arma contra sus súbditos. Los súbditos claman con nostalgia por una vaga noción de ciudadanía. La regla de oro de la tasa de ganancia y su inseparable reverso –la explotación− engendran una variedad amorfa de monstruos tecnocráticos que, llegado el momento, no dudan en proponer muy racionales soluciones. A día de hoy, la pregunta es si el Leviatán neoliberal seguirá siendo capaz de aplicar soluciones cada vez más severas para asegurar una regla de oro cada vez menos factible. La cuestión es qué nivel máximo de desequilibrio entre crímenes estatal-corporativos –desde arriba− y criminalización selectiva –hacia abajo− puede alcanzarse en un statu quo de paz social, entendido este como el escenario de injusticia sostenible que aún no activa los recursos más extremos del estado de excepción. Durante décadas, el lazo español entre mercado, estado y castigo ha sido presidido por una masiva burbuja criminal inflada por la creciente tensión entre las políticas desde el delito impune y las políticas contra el delito –peor aún: mediante la hipercriminalización de las llamadas infraclases.

Las tendencias penales del neoliberalismo español evidencian una aguda esquizofrenia punitiva. La última reforma del Código Penal, que se discute en estos días, busca establecer las condiciones para una contracción del subsistema penitenciario en el contexto general de un refuerzo del sistema penal. Muchas de las reformas recientes están siendo aplicadas en un marco regulatorio administrativo –la expulsión de extranjeros pobres como sustitutivo de la cárcel es un ejemplo. Mientras se proyectan algunas medidas de “austeridad punitiva” –como una extensión de la libertad condicional que incluye más controles fuera de la cárcel y más posibilidades de reingreso−, la misma reforma da una vuelta de tuerca hacia el excepcionalismo mediante medidas como la “prisión permanente revisable”.

Por Daniel Jiménez

Política criminal

Recuerdo perfectamente el sentimiento que me embriagaba cuando comencé a cuestionar la autoridad, recuerdo las muchas contradicciones e interrogantes. En este descubrimiento de ideas encontré a muchas que hacían de las ideas prácticas  ateriales en sus bibliotecas, publicaciones, ateneos, etcétera… en su vida cotidiana… vivir aquí y ahora las ideas. No pasó mucho tiempo para que quisiera hacer lo mismo.

Recuerdo la angustia que sentí al enterarme de que había compañeras encarceladas por llevar a la práctica las ideas de libertad; hermanas de ideas en todos los rincones del mundo en las fauces de la bestia panóptica. Ese sentimiento angustioso no cambió nunca, pero lo acompaña el gesto solidario.

Somos muchas las anarquistas que nos encontramos al otro lado del gran muro, esta lista el martes 16 de diciembre se hizo más extensa.

Los tentáculos del Poder se dejaron caer en espacios anarquistas, ateneos libertarios, casas okupadas y domicilios de varios ácratas de Catalunya y Madrid. La cacería capturó a once compañeras, de éstas, siete han quedado en prisión, acusadas de pertenencia a banda armada de carácter terrorista. No es ninguna coincidencia que las detenidas sean parte de mi entorno cercano, es más, más de la mitad me visitan  frecuentemente en la cárcel. El mazo judicial-policial ha castigado la solidaridad.

Desde dentro

Más de 100 prisioneros palestinos llevan más de una semana en huelga de hambre como parte de una protesta que llama a poner fin a la política de confinamiento solitario del régimen de Israel.

Cerca de 35 prisioneros se han negado a alimentarse desde el pasado 8 de diciembre, mientras que otros 70 comenzaron su huelga, el pasado 10 de diciembre, en señal de protesta por la indiferencia del régimen de Tel Aviv sobre sus legítimas demandas.

Los presos en huelga han estado años en confinamiento solitario, retenidos en condiciones inhumanas en las cárceles israelíes en distintas partes de los territorios ocupados, entre ellas Eshil, Negev, Meguido, Asqalan, Ramla y Ramon.

Los indignados también reclaman la puesta en libertad de sus compañeros enfermos, al tiempo que consideran su movilización un acto solitario con Nahar al-Saadi, quien lleva en huelga de hambre desde el pasado 20 de noviembre.

El director del Centro Ahrar de Derechos Humanos y Estudios de los Presos, Foad al-Jafash, ha hecho hincapié en que las demandas de los manifestantes son justas y legítimas.

A finales del pasado mes de agosto, el Ministerio palestino para Asuntos de Prisioneros, informó que al menos 7000 palestinos se encuentran en las prisiones del régimen israelí y viven en situaciones críticas.

La mayoría de los prisioneros palestinos están en régimen de ‘detención administrativa’, modalidad que usa el régimen de Tel Aviv para mantener personas en cárceles, sin haber pasado por un proceso judicial previo.

Fuente

Cárcel=Tortura Internacional

Actividad en la calle

marcha a la cárcel de navalcarnero

Actividad en la calle

Actividad en la calle

La mañana del martes 16 de diciembre nos ha sorprendido con una oleada  de registros y detenciones… ¿Nos ha sorprendido? No vamos a mentir. Volvamos a empezar. La mañana del martes 16 de diciembre NO nos ha sorprendido. La policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y agentes judiciales de la Audiencia Nacional asaltaron más de 10 domicilios y algunos locales anarquistas en Barcelona, Sabadell, Manresa y Madrid, con sus respectivos registros, detenciones, confiscación de material propagandístico e informático, además de aprovechar la ocasión para allanar y saquear también, utilizando todo el  cuerpo antidisturbios de la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra, la antigua Kasa de la Muntanya, un espacio ocupado que acaba de cumplir 25 años.

Según la prensa, evidenciando como siempre su rol de vocero policial, el objetivo de estas detenciones es desarticular “una organización criminal con finalidad terrorista y de carácter anarquista violento”. Aunque suena fácil repetir una frase hecha una vez más, lo haremos: la única organización criminal que busca aterrorizar a la gente con su carácter violento es el Estado y sus tentáculos: la prensa, el aparato jurídico, sus cuerpos represivos y sus políticos, sean del espectro que sean.

¿Por qué no nos ha sorprendido la actuación represiva? Porque la estábamos esperando. No se trata de jugar a ser oráculos ni nada de eso, sino de saber leer entre líneas, y a veces de manera literal, los acontecimientos. Como sucedió con la detención de otros compas el año pasado, desde hace largo tiempo se están orquestando oleadas como la del martes contra entornos libertarios y antiautoritarios, y si bien las diferentes redadas no fueron ta grandes, evidenciaban un horizonte con situaciones de este tipo.

Política criminal Sociedad-cárcel

En la trena lo tienen aún
a Jaime la prenda
de la buena compañía,
en chirona esta Paco Gil
que así se sonreía,
y Miguel, en Carabanchel,
en Las Ventas, las tres Marías,
para Izquierdo, Aldecoa y Giral
y Emilio y David son números los días,
y también a la sombra está
Josefa García

Los jueces como es natural
se van a La Toja
o si no a Fuenterrabía.
Su permiso irá a disfrutar
el blanco policía.
La justicia descansa al sol
pero no muere todavía,
mariscales, ministros y Dios
tostándose están
las panzas respectivas,
y también a la sombra está
Josefa García

Sin categoría

Si de algo estamos seguros, es de que el Gobierno español no pasa por sus mejores días. Inmerso hasta las cejas en un pantano de corrupción e incapaz de resolver, por un lado, la remodelación planteada por el soberanismo, y por el otro, los acuciantes problemas económicos que ahogan a sectores cada vez más amplios de la población súbdita, teme que su falta de credibilidad y su impotencia terminen en una crisis de Estado que ante una reacción popular que de no limitarse a votar tendría consecuencias perjudiciales.

El Estado se está endureciendo, como prueba el intento de Interior de crear un fichero de personas arbitrariamente calificadas de “sospechosas” y la sanción a una Ley de Seguridad Ciudadana que da manos libres a la policía para reprimir cualquier movimiento de protesta callejera. Frente a quienes se proponen reformarlo constitucionalmente, o incluso “democratizarlo” para salvarlo, hay un sector político que pretende acorazarlo con toda clase de medidas represivas. Tras él se esconden la mayoría de poderes fácticos con mucho que perder en la crisis. Les ha entrado pánico y por eso el Estado se dispone a dar un golpe de timón; con este objetivo está preparando el terreno. Los medios de comunicación fueron los primeros que se entregaron a la tarea, mucho antes que la policía y los jueces. Noticias fantásticas sobre misteriosos viajeros internacionales mensajeros de la anarquía hace tiempo que circulan, así como otras de mismo cariz alarmista tendentes a criminalizar el único medio opaco al Poder que existe, lo que de por sí es algo escandaloso, el de las casas okupas, los ateneos libertarios y los centros autogestionados.

Política criminal Sociedad-cárcel