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Actividad en la calle

marcha a la cárcel de navalcarnero

Actividad en la calle

Actividad en la calle

La mañana del martes 16 de diciembre nos ha sorprendido con una oleada  de registros y detenciones… ¿Nos ha sorprendido? No vamos a mentir. Volvamos a empezar. La mañana del martes 16 de diciembre NO nos ha sorprendido. La policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y agentes judiciales de la Audiencia Nacional asaltaron más de 10 domicilios y algunos locales anarquistas en Barcelona, Sabadell, Manresa y Madrid, con sus respectivos registros, detenciones, confiscación de material propagandístico e informático, además de aprovechar la ocasión para allanar y saquear también, utilizando todo el  cuerpo antidisturbios de la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra, la antigua Kasa de la Muntanya, un espacio ocupado que acaba de cumplir 25 años.

Según la prensa, evidenciando como siempre su rol de vocero policial, el objetivo de estas detenciones es desarticular “una organización criminal con finalidad terrorista y de carácter anarquista violento”. Aunque suena fácil repetir una frase hecha una vez más, lo haremos: la única organización criminal que busca aterrorizar a la gente con su carácter violento es el Estado y sus tentáculos: la prensa, el aparato jurídico, sus cuerpos represivos y sus políticos, sean del espectro que sean.

¿Por qué no nos ha sorprendido la actuación represiva? Porque la estábamos esperando. No se trata de jugar a ser oráculos ni nada de eso, sino de saber leer entre líneas, y a veces de manera literal, los acontecimientos. Como sucedió con la detención de otros compas el año pasado, desde hace largo tiempo se están orquestando oleadas como la del martes contra entornos libertarios y antiautoritarios, y si bien las diferentes redadas no fueron ta grandes, evidenciaban un horizonte con situaciones de este tipo.

Política criminal Sociedad-cárcel

En la trena lo tienen aún
a Jaime la prenda
de la buena compañía,
en chirona esta Paco Gil
que así se sonreía,
y Miguel, en Carabanchel,
en Las Ventas, las tres Marías,
para Izquierdo, Aldecoa y Giral
y Emilio y David son números los días,
y también a la sombra está
Josefa García

Los jueces como es natural
se van a La Toja
o si no a Fuenterrabía.
Su permiso irá a disfrutar
el blanco policía.
La justicia descansa al sol
pero no muere todavía,
mariscales, ministros y Dios
tostándose están
las panzas respectivas,
y también a la sombra está
Josefa García

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Si de algo estamos seguros, es de que el Gobierno español no pasa por sus mejores días. Inmerso hasta las cejas en un pantano de corrupción e incapaz de resolver, por un lado, la remodelación planteada por el soberanismo, y por el otro, los acuciantes problemas económicos que ahogan a sectores cada vez más amplios de la población súbdita, teme que su falta de credibilidad y su impotencia terminen en una crisis de Estado que ante una reacción popular que de no limitarse a votar tendría consecuencias perjudiciales.

El Estado se está endureciendo, como prueba el intento de Interior de crear un fichero de personas arbitrariamente calificadas de “sospechosas” y la sanción a una Ley de Seguridad Ciudadana que da manos libres a la policía para reprimir cualquier movimiento de protesta callejera. Frente a quienes se proponen reformarlo constitucionalmente, o incluso “democratizarlo” para salvarlo, hay un sector político que pretende acorazarlo con toda clase de medidas represivas. Tras él se esconden la mayoría de poderes fácticos con mucho que perder en la crisis. Les ha entrado pánico y por eso el Estado se dispone a dar un golpe de timón; con este objetivo está preparando el terreno. Los medios de comunicación fueron los primeros que se entregaron a la tarea, mucho antes que la policía y los jueces. Noticias fantásticas sobre misteriosos viajeros internacionales mensajeros de la anarquía hace tiempo que circulan, así como otras de mismo cariz alarmista tendentes a criminalizar el único medio opaco al Poder que existe, lo que de por sí es algo escandaloso, el de las casas okupas, los ateneos libertarios y los centros autogestionados.

Política criminal Sociedad-cárcel

Reproducimos el correo que desde el grupo de Galiza-Sur perteneciente a la recién creada Coordinadora Anticarcelaria Cárcel=Tortura nos ha llegado:

Javier Guerrero, preso desde hace 11 años se ha declarado en huelga de hambre el 12 de diciembre de 2014. Su reivindicación es clara: que no se suspenda el permiso ordinario que tiene concedido para el 30 de diciembre.

El centro penitenciario de A Lama le impuso una sanción, que fue recurrida, por una supuesta falta de tenencia de objeto prohibido, en relación a un walkman que le habían prestado, y desobediencia a los funcionarios. Automáticamente, suspenden el permiso ordinario que tiene concedido para estas navidades (proceder bastante común en la administración de las cárceles).

Javi lleva 10 navidades sin estar con su familia y, a pesar de haber disfrutado de varios permisos sin incidencias quieren volver a dejarlo sin ver a sus seres queridos. Es otro claro ejemplo de cómo la institución penitenciaria no busca la rehabilitación e inserción progresiva del preso sino el puro castigo saltándose así el deber constitucional que tienen de orientar la ejecución de la pena hacia a la rehabilitación de las personas presas.

Cárcel=Tortura Desde dentro

El Ministerio del Interior ha creado una base de datos en la que pretende incluir, sin ningún tipo de control judicial ni supervisión ajena, a todas las personas que considere sospechosas de algún delito o relacionadas con alguna investigación. No hará falta que tengan antecedentes penales o que estén imputadas judicialmente, porque las instrucciones de funcionamiento de ese fichero -firmadas el pasado 25 de noviembre por el ministro Jorge Fernández Díaz- dejan al criterio de los funcionarios decidir qué personas se pueden incluir en ese archivo automatizado por considerarlas relacionadas con algo ilegal, aunque sea una simple «infracción».

Interior se ha visto forzado a hacer público el nacimiento de este fichero porque la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal obliga a todas las administraciones a anunciar la creación de cualquier archivo a través del BOE. Interior lo publicó en el boletín el pasado 5 de diciembre, pero la polémica base de datos pasó totalmente desapercibida, difuminada entre otros 21 archivos de nueva creación, la mayoría meramente administrativos y sin aparentes aristas que fueron publicados en la misma orden.

Política criminal

Parecía inconcebible que se atrevieran a seguir adelante con él. Por su irracionalidad, por su carácter abiertamente antigarantista, por el alud de críticas que había recibido de organizaciones de derechos humanos de todo tipo. Sin embargo, el Partido Popular ha decidido apretar el acelerador e imponer en el Congreso de los Diputados su proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana. Lo ha hecho para lanzar a la oposición política y social un rugido  de dureza. Para emular a Fraga y anunciar que la calle es suya y que no permitirá que nadie se la dispute. Hace unos años, el gesto podría haber resultado eficaz. Ahora no. Con la corrupción carcomiendo sus estructuras, con el aumento de la precarización social la decisión del Gobierno aparece como un signo de debilidad que, tarde o temprano, puede acabar volviéndose en su contra.

Ciertamente, este empeño represivo no es nuevo. En los últimos años, cada medida privatizadora, cada despojo de los bienes públicos, comunes, ha venido acompañado de alguna iniciativa dirigida a criminalizar la protesta. Esta estrategia tiene su lógica: avasallar los derechos sociales y laborales básicos exige mantener a raya las libertades civiles, políticas y sindicales que permiten reclamarlos. La propuesta de endurecimiento del Código Penal impulsada por Ruiz Gallardón fue una primera señal en esta dirección. Y la Ley de Seguridad Ciudadana se convirtió muy pronto en su complemento más idóneo.

Política criminal

Hablamos del éxito de la huelga de hambre de Nikos Romanós; del niño leonés que ha sido encerrado en un centro de menores al ser encarcelados su padre y su madre; de la presentación de la CACT (Coordinadora Anticarcelaria Cárcel=Tortura); del chaval que ha muerto quemado en una cárcel para niños de Argentina, y de las mujeres presas en lucha en ese país. Reanudamos la historia de las luchas anticarcelarias (de la COPEL a los FIES) en el territorio dominado por el Estado español; hoy tocan la cárcel de castigo de Herrera de la Mancha, las torturas que se practicaron en ella y la querella con la que se intentó hacerles frente en 1979, canto de cisne del movimiento de apoyo a los presos en lucha en aquellos años.

De La COPEL A Los FIES: Materiales Para Una Historia De Las Luchas Contra Las Cárceles En El Estado Español

Radio: Tokata Y Fuga