Balada De Las Prisiones [Un Poema De Agustín García Calvo]

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En la trena lo tienen aún
a Jaime la prenda
de la buena compañía,
en chirona esta Paco Gil
que así se sonreía,
y Miguel, en Carabanchel,
en Las Ventas, las tres Marías,
para Izquierdo, Aldecoa y Giral
y Emilio y David son números los días,
y también a la sombra está
Josefa García

Los jueces como es natural
se van a La Toja
o si no a Fuenterrabía.
Su permiso irá a disfrutar
el blanco policía.
La justicia descansa al sol
pero no muere todavía,
mariscales, ministros y Dios
tostándose están
las panzas respectivas,
y también a la sombra está
Josefa García

La señora que va de bazar,
jarrones, visillos,
sábanas, mantelería.
La empleada el sábado al fin
el tren de cercanías,
todo el mundo a vivir su vida
y en el apartamento dos mil,
con hielo y con gin
el disco se vacía,
y también a la sombra está
Josefa García

No está ni por fu, ni por fa,
ni culpa, ni causa,
ni pasión, ni ideología,
sino por guerra, la paz,
y porque la noche, día,
por la misma razón que aún
cruje el arco y gime la lira,
el peón que quedó sin jornal,
aquella que ya
más flores no le envía,
y por eso a la sombra está
Josefa García

Porque llaman amor a la ley
y ley a la fuerza
y verdad a la mentira,
y por eso el sol sabe a hiel
y el pan a cobardía,
y los libros a muerto y
a sin sal la sabiduría,
y los versos de hombre y mujer
a cal y el amor
a reja y celosía,
desde que ella a la sombra está
Josefa García

En el patio central del penal
hay una morera
que florece al mediodía,
de palabra al vuelo que va
por esas galerías:
“libertad no sabeis lo que es,
pero sí, penitenciaría.”
El que quiera romper la prisión
que encuentre la luz
negando cielo arriba,
que en el cielo, Dios
y a la sombra está
Josefa García.

Agustín García Calvo, verano del 68

 

Aquí se puede escuchar, cantada por Chicho Sánchez Ferlosio:

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