Reproducimos el texto de un correo que hemos recibido, donde se explica muy claramente cuál es la situación actual del compañero Gabriel Pombo Da Silva, preso en la cárcel de Dueñas cuando legalmente debería estar ya en la calle, así como las artimañas de las administraciones carcelaria y judicial para justificar su negativa a excarcelarlo, lo que están haciendo sus defensores para contrarrestarlas y la necesidad de apoyar precisamente ahora al compañero poniendo en evidencia la mala fe del Estado español y su intención de mantener a Gabriel preso incluso contra sus propias leyes. Se trata de hacer lo que podamos para atraer la atención sobre el abuso que se quiere cometer contra el compañero y presionar para que lo suelten lo antes posible.
Hola compas, voy a intentar resumiros lo más claramente posible la semana tanto caótica como muy tensa que tuvo que pasar Gabriel. Como sabéis, hace unos meses se denunció a las autoridades alemanas el hecho de que en España se le hacía cumplir la condena de 30 años impuesta por la audiencia de Girona, mientras él había sido extraditado de Alemania a raíz de una euroorden emitida por el tribunal de Albacete para la condena de 3 años y 7 meses que tenía pendiente allí. Cuando la extradición él se acogió al principio de especialidad que estipula que las autoridades alemanes autorizan la extradición solo por el motivo mencionado en la euroorden.
Al recibir la denuncia por parte del abogado alemán con los datos confirmando que le estaban haciendo cumplir otra condena en España, la Fiscalía de Colonia se dirigió al tribunal de Albacete para recordarle que por el principio de especialidad que rige los acuerdos europeos la extradición se había concedido para su condena y que por lo tanto es esta condena la que tendría que estar cumpliendo ahora mismo. En paralelo los abogados españoles hicieron los debidos trámites hacia la audiencia de Albacete. Hace dos semanas esta misma audiencia reconoció los fundamentos legales de estos recursos y confirmó que Gabriel estaba cumpliendo su condena por lo cual tendría lógicamente que ser excarcelado al final de dicha pena, o sea el 2 de septiembre. Pero al mismo tiempo que se le notificaba a Gabriel esta decisión, se avisaba a la audiencia de Girona de la situación, la cual se dirigió en seguida al fiscal para preguntar cómo se podía ”legalizar” la situación de Gabriel para que cumpla la condena larga de 30 años.


