Muy señor mío:
Le escribo esta carta de manera desesperada ya que he puesto unas quejas sobre unos funcionarios de la prisión Madrid 7, y han abierto la carta, leído su contenido y a partir de ahí están tomando represalias en mi contra, parece que yo no tengo derecho a denunciar las injusticias, vejaciones, malas formas y el no trabajo que hacen en este centro, todos los funcionarios que vienen excepto algunos cuando me acerco a la cabina o me ven dicen que soy el que escribe de los funcionarios. Lo que intentan es intimidar y que no destape la mierda que hay en esta prisión. Pido el adelantamiento de mi revisión de grado y no me lo dan, pero sí ponen partes falsos inventados por las represalias. Llevo sin ver a mi madre que está muy enferma desde marzo, pido vinculación familiar a Madrid capital y me mandan a Estremera donde no puedo comunicar, me deniegan mis comunicaciones y vulneran los derechos de los presos como y cuando les da la gana. Le escribo al defensor del pueblo y no hace nada, el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria menos, ya que va a su favor, instituciones penitenciarias no se si se entera o no ya que abren las cartas, pienso que hasta puede que tenga las llamadas pinchadas, porque se escucha gente hablando y ruidos raros. Lo único que quiero es que me saquen de esta tortura, cada vez que vienen ciertos funcionarios y me manden a Santander, El Dueso o Zaballa en Vitoria. Aquí no existe la libertad de expresión, esta prisión es un pozo donde regalan los partes sin abrir la boca, donde vulneran los derechos de los internos y no les voy a dar el gusto de salir en primer grado o que me pongan la mano encima que es lo que quieren y les gusta hacer. En menos de dos meses ha habido cuatro muertes y nadie sabe el motivo. Quiero que me dejen en paz, que me saquen al Dueso o Vitoria para ver a mi madre y que me venga la libertad cuanto antes.
¡NO A LAS TORTURAS!
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
Salud, compañeros, soy José Ángel Martins Mendoza, miembro de COLAPSO, actualmente en el centro de exterminio de Topas, y hoy voy a comunicar las últimas tácticas que ha empezado a realizar el enemigo. Desde primeros de octubre, por orden del centro, se me vuelve a prorrogar la intervención de comunicaciones (llamadas, cartas, etc.). A otros compas les han hecho la misma jugada. a mí particularmente se me aplica esta «medida» por ser, además de «jefe de banda organizada», «promotor y organizador» de las huelgas de hambre, ayunos, chapes, huelgas de silencio que estamos realizando un puñado de compañeros dentro de estos centros de exterminio para llamar la atención sobre los abusos y tratos crueles, inhumanos y degradantes que estamos sufriendo, exigir que terminen y pedir solidaridad a quienes en la calle compartan nuestro deseo de abolir el Estado y sus cárceles.
El motivo perfecto para volver a regresarme a primer grado de tratamiento. Y, para que tenga más éxito su trampa, alega el juzgado lo de mi «trayectoria criminal y penal», solicitando más datos para tomar más medidas cautelares. Como les he dicho en recurso ante la audiencia, aquí cualquier forma de reivindicación es admisible en principio mientras no se emplee la violencia. Y yo, como bien sabemos, simplemente realizo los tres días de ayuno mensuales, exigiendo lo que considero justo y para mantener viva mi dignidad. Algunos compas me parece que desean comenzar un debate horizontal sobre los días de ayuno. Yo personalmente creo que cada cual debemos hacerlo como nos parezca mejor. Por lo cual, yo seguiré haciendo mis ayunos los días 1, 2 y 3 de cada mes, pues lo considero correcto.
Me considero afortunado al saber que aún existen compas con ideas e ideales propios y que, aún sabiendo las consecuencias, siguen caminando y luchando. Y la tabla que se da contiene la smismas exigencias que las anteriores. Si más, me despido por hoy deseándoos todo lo mejor. Recibid un fuerte abrazo fraterno de vuestro compañero.
Ánimo, salud, fuerza, anarquía y rebeldía.
Peque
Más noticias en Tokata sobre presxs en lucha
Leemos varios comunicados y cartas de compañeros presos que sobre la propuesta de lucha colectiva. Y unas revelxiones de Mónica y Francisco sobre la política de dispersión en las cárceles españolas. Entrevistamos a un compañero de Garraxi Irratia que nos informa del caso de los jóvenes de Altsasua acusados de terrorismo por una reyerta con dos guardias civiles, contándonos el contexto histórico de este tipo de conflictos en el pueblo, donde los abusos de poder por parte de la guardia civil son habituales. Un caso mas de provocación e invención del fantasma del terrorismo.

El próximo martes 29 tendremos en el ateneo del Cabanyal la oportunidad de escuchar al compañero Gabriel Pombo, en libertad desde hace pocos días. Hablaremos sobre métodos de resistencia en la cárcel, de cómo se ha modernizado dentro el control, y debatiremos sobre maneras de lucha coordinada dentro-fuera.
Habrá una picaeta y bebida para pagar los gastos de viaje.
¡Os esperamos!
GRUPO TOKATA
En estos casi tres años que llevamos de encierro por diferentes prisiones del Estado español un aspecto es el que nos llama particularmente la atención por su importancia determinante en la vida carcelaria; nos referimos a la dispersión.
La dispersión corresponde a una política de Instituciones Penitenciarias implantadas por el gobierno socialista a mediados de los ‘80 que consiste en trasladar a determinadxs presxs a cárceles distantes por muchos kilómetros de su lugar de residencia. En muchos casos estos traslados son incesantes viéndose el/la presx obligadx a pasar por diversas prisiones en un corto periodo de tiempo impidiéndole asentarse y establecer relaciones duraderas con lxs demás. El propósito de esta política fue frenar los motines y protestas al interior de la prisión que se venían sucediendo aquellos años apartando de manera drástica a lxs presxs consideradxs refractarixs al sistema penitenciario. Por otro lado, se les aplicó la dispersión a la totalidad de presxs políticxs como una medida excepcional para agravar el castigo y traspasárselo también a su familia que debe hacer cientos de kilómetros para poder ver a su familiar o amigx presx. Por lo tanto, desde sus inicios la política de dispersión afectó tanto a presxs políticxs como a presxs sociales, y lo sigue haciendo, al contrario de lo que muchxs piensan y expresan en cuanto a que ésta únicamente le es aplicada a “ lxs políticxs”. La diferencia radica, como dijimos, en que para estxs últimxs constituye una medida de excepción que afecta a todxs solo por el motivo que lxs llevó a prisión, mientras que lxs presxs sociales se les aplica por conductas determinadas al interior de la prisión que son vistas como perturbadoras al “orden penitenciario”. Es importante señalar que la diferencia entre presxs políticxs y sociales no la utilizamos nosotros, sin embargo es de esta manera y haciendo esa categorización como está estructurada y funciona la medida en cuestión.
La dispersión sigue tan vigente como en sus inicios. Sin duda ha cumplido con unos de sus propósito referidos a pacificar las cárceles del Estado español donde las reivindicaciones y protestas son casi inexistentes, y donde cada vez más existe una estrecha colaboración entre presx y carcelerx. Podemos ver hasta qué punto la cárcel es un reflejo de la sociedad. La dispersión ha afectado de tal manera la vida carcelaria que el fantasma del traslado de cárcel (conducción) ronda permanentemente la cabeza de cada presx. Es una amenaza constante que implícitamente regula y controla la conducta de las personas aquí dentro en la medida que cualquier comportamiento que interrumpa el “orden” y manifieste alguna intención reivindicativa es castigado con la conducción. Así, toda iniciativa rupturista queda anulada por esta herramienta de control, el/la presx trasladadx debe comenzar a gestar nuevas relaciones y complicidades que de ser advertidas por los carceleros nuevamente será objeto de conducción. Hoy día hay presxs que por disposición de Instituciones Penitenciarias no permanecen más de un año en cada cárcel, principalmente por su historial de conflictividad.
Leemos varios comunicados de compañeros que están participando desde dentro en la propuesta de lucha colectiva vigente; hablamos con una compañera de Madrid sobre una jornada de reflexión anticarcelaria que ha habido allí esta mañana y de muchos aspectos de este terreno de la lucha social; comentamos los recientes actos de resistencia de los presos en la cárcel racista de Murcia y los intentos de recuperarlos y tergiversarlos por parte de partidos políticos y organizaciones ciudadanistas.
Cárcel de Dueñas, 26-10-16
¿Lecciones morales?
¿Por qué hacen guiños las estatuas?
Hoy, como en tantas otras ocasiones a lo largo de estos dos años que me mantienen secuestrada en este campo de exterminio y concentración palentino, he sido llamada al departamento de comunicaciones para ser representada por una abogada de oficio con respeto a la restricción de comunicaciones que me imponen los señores dictadores que gobiernan magnánimamente este pozo de extranjería y castigo con la connivencia cómplice del JVP nº4 de Palencia, cuyo titular vuelve a ser la señora María Teresa Román de la Cuesta Gáldiz, restricción que en esta ocasión afecta a la responsable de la Plataforma de Afectadas por VHC de esta ciudad.
Los motivos aducidos por esta panda de sinvergüenzas y corroborados por una jueza que, al menos teóricamente, tendría que defender nuestros derechos e intereses fundamentales (sólo en teoría, pues la práctica realidad forma parte de otra realidad paralela) se sustenta en estos términos: «El interno Juankar Santana Marń pertenece activamente a grupos anarquistas españoles que atentan contra la seguridad de este campo de exterminio ya que susodicho individuo se presume pueda sacar información al exterior…». Obviamente, son palabras de mi cosecha pero no desencaminadas a las que mantienen la santísima inquisición carcelaria. Al leer esto de nada me anonado ya que no es la primera vez que la inquisición carcelaria, un Juzgado Penal o el de Vigilancia carcelaria osan utilizar el atentatario, satanizador, condenativo del noble ideal que defiendo para in-justificar su ulterior acoso restrictivo de mis derechos fundamentales, que dicho sea de paso, siempre han brillado por su ausencia.
Como bien recordaréis, ya en la anterior campaña cárcel=tortura que desarrollamos encontrándome en el campo de exterminio de Ponent, mis torturadores hicieron gala de esta socorrida teoría conspirativa fascista para condenarme. Todas las personas que tuvisteis la valentía individual de asistir a aquellos juicios circenses bien pudisteis oír de boca de la dictadora Subdirectora de Inseguridad, Rafaela, como bien clarito apuntó: «Este individuo pertenece a grupos Antisistema que buscan crear un clima desestabilizador en las prisiones».
Al parecer, según deduzco, la estrategia acosadora represiva palentina para negarme las comunicaciones con el mundo exterior apunta en el mismo idéntico-calcado camino. El haber luchado con todo mi podrido e inhumano corazón y apoyándome en los escasos recursos que poseía para que a las personas privadas de libertad física de toda la geografía castellano-leonesa e ibérica recibiésemos y se nos administraran los nuevos fármacos contra la Hepatitis C, para estas humanísimas personas, entraña un atentado terrorista anarquista. Porque parece ser que, en pleno siglo XXI, no comulgar con sus ideas y los intereses que este sistema abyecto defiende a ultranza es ser un terrorista en toda regla. Querer comunicarte con una ciudadanía libre es ser terrorista; lucha desaforadamente por los derechos de los presxs es ser terrorista anarquista… saquen ustedes sus propias conclusiones.
En cambio, sospechosa y cínicamente no es terrorismo el juicio trampa que tendrá lugar el próximo 2 de noviembre que se llevará a cabo contras nuestras amadas madres contra la impunidad por querer conocer las verdaderas causas en las que apareció fallecido nuestro compa Diego en dependencias de la guardia civil de Arteixo, Galiza; no es fascismo el querer privatizar la sanidad pública en este sangrante país de sinvergüenzas corruptos; no es terrorismo el desalojar a las personas desfavorecidas de sus hogares y dejarles con sus hijxs en la pinta calle; no es terrorismo el criminalizar la solidaridad e ideas; no es terrorismo voraz capitalista el proteger a los corruptos que saquean a su pueblo en nombre de la democracia; no es terrorismo que le hayan expropiado los bancos todo el capital a nuestras abuelita que lleva toda su vida ahorrando y sacrificándose; no es terrorismo fascista el negar hasta la mismísima saciedad la memoria histórica y consentir que nuestras abuelas continúen sepultadas en cunetas o fosas comunes; no es terrorismo realizar un montaje policial de estado enmarcando una pelea en unos actos terroristas, refiriéndome clarísimamente a los acontecimientos acaecidos recientemente en Altsasua-Nafarroa…
He aquí, siervos y miembros de esta prostituida sociedad capitalista, las sobradísimas razones y motivos por los cuáles jamás de los jamases podré aborregarme y alienarme con vuestras rancias e hipócritas ideas. He aquí que no me sorprende en absoluto que intentéis, por enésima vez, injustificar mi presupuesta peligrosidad en pos de restringir el único derecho actual existente de querer comunicar con mis compas o hace uso de mi libertad de expresión.
Como presxs en lucha, como anarquista, como delincuente diplomada, como libertario o como todo aquello que deseéis clasificarme, rotunda-contundentemente de rodillas y niegue-reniegue de esta realidad que todas padecemos.
Aunque por defender mis utópicas y maravillosas ideas (utópicas de momento, no lo olvidéis nunca) y ejercer mi libertad de expresión, pretendáis algún día en erigirme en el nuevo Aníbal Lecter ácrata de la geografía ibérica y queráis agilizar vuestra sucia maquinaria represiva de estado y confirmar postergando mi secuestro físico y mi ajado cuerpo sienta la aflicción de vuestros métodos reinsertadores, mi respuesta continuará siendo la misma:
Es y será un tremendísimo placer pertenecer a grupos anarquistas y antisistema en general; soy una extensión de ellxs y viceversa.
Lecciones morales e ideológicas no nos daréis, pues son, indiscutiblemente, falacias capitalistas.
Permitidme acabar este comunicado recordando una frase se Eugene Debs:
«Allá donde haya clase inferior,
yo perteneceré a ella;
allá donde exista un elemento criminal,
yo formaré parte de él;
mientras haya un alma en la cárcel,
yo no seré libre!»
Juankar Santana Martín
El Acebuche, 19-X-2016
Salud compxs:
Es sabido por todxs los que me conocen, que fui un miembro de C.O.P.E.L., y tome parte activa en su creación y sus primeras luchas: huelgas de hambre, autolesiones, subidas colectivas a los tejados del hospital penitenciario de Carabanchel etc, etc. Cuando salí en libertad el 22 de mayo del año 1977, formé parte del brazo armado de C.O.P.E.L.
Volví a ingresar el 14/02/1979 en Murcia, hasta la fecha, claro, ¿por qué tantos años preso?, como los de tantos compañeros que aún siguen (seguimos vivos), quebrantamientos de condenas con nuevos delitos.
Nuestra tabla reivindicativa de lo más justa que pudimos hacer, se consiguió la ley orgánica general penitenciaria, con un reglamento taleguero nuevo, y… el tan deseado código penal… menudo palo que con su entrada en vigor el 25 de mayo 1995 nos llevamos todos los que tanto luchamos por conseguirlo, y nada menos que este venía de los socialista. Lo peor que se nos pudo hacer, ha sido anular el art. 100, o sea, que el beneficio de la redención (ordinaria y extraordinaria) quedó anulado. Es la peor pérdida que hemos tenido, por esto solamente las prisiones están masificadas, la población se ha incrementado desde entonces un 300 %. Y por supuesto, en lo que toca a la ley general penitenciaria y su reglamento, incumple todos aquellos artículos que nos puedan beneficiar.
Actualmente, bueno, desde que se conocen los permisos de salidas, los grados, la libertad condicional, el grandísimo poder de los llamados equipos técnicos y juntas de tratamiento, y el último invento: los llamados modulos M.E.R. (Módulos de Educación y Respeto), con ello han formentado la traición, la colaboración, el chivatismo y el arrastrarse. Con ello quiero decir, que ante todo esto, uno se encuentra más que solo.
Leo atentamente todos los comunicados que recibo, y muy a pesar de mi precaria salud, cáncer de próstata y otro posible en el cuello, quiero aportar mi lucha y conocimientos, aunque estoy a la espera de ser extraditado en el mes de enero a Francia para volver a ser juzgado por condena perpetua que se me impuso en el año 1981 en rebeldía por delitos cometidos en septiembre del año 1978.
Las siglas sobre A.S.P.R.E.LA. O las llamemos de otra forma no me importa.
Estoy totalmente de acuerdo en los «puntos abiertos» sobre todo en su punto 2, 3 y en el 4, acertado en llamarnos M.D.R.P. o por el estilo. Bravo por su punto 6, es con el que más me identifico, debemos de tener un apoyo incondicional de medios de información prensa y TV, sin ellos estamos con el culo al aire.
Dentro de los puntos de la tabla reivindicativa, incluir la vuelta del beneficio de la redención ordinaria y extraordinaria en el código penal.
Quitarles el poder que tienen los miembros de los equipos técnicos y de la junta de tratamiento, y que se controle por órganos superiores a los jueces de vigilancia que en lugar de velar por los derechos de los condenados, protegen los intereses de las cárceles.
Hincapié y lucha para que se apliquen las limitaciones de condenas que marca el art. 76, y no nos tengan con cadenas perpetua encubiertas.
Quiero mandar un abrazo libertario y fraternal, al compañero que ha plasmado en este comunicado sus ideales muy realistas sobre todos-as los-as compañeros-as que seguimos en las carceles del Estado, se llame español o de cualquier lugar del mundo.
Fuera barrotes y muros.
6-XI-2016
Hola compañeros-as:
Por supuesto que podéis publicar mis opiniones con mi nombre. Así como deciros que igualmente le debéis de poner una nota de agradecimiento de mi parte a Julián Carlos Ríos Martín por sus libros editados que tanto nos ayudan a mormullar toda clase de escritos en la defensa de nuestros derechos carcelarios, sobre todo para formular escritos de denuncias, me refiero al «manual de ejecución penitenciaria» –defenderse de la carcel– pues estos libros se pueden conseguir gratis en esta dirección: Cáritas española, c/ Embajadores, 162, 28045 Madrid.
Antonio Carlos Nieto Galindo
El 22 de septiembre de 2004 murió el joven Diego Viña Castro en el cuartel de la Guardia Civil de Arteixo (A Coruña), estando bajo custodia como detenido, según la versión oficial suicidándose ahorcado con sus propios pantalones, que luego desaparecerían del proceso penal, tras haberle sido negada la medicación contra la depresión y, para colmo, con las cámaras de vigilancia que había en el cuartel apagadas.
El 12 de octubre de 2010, en una celebración de la Guardia Civil en la parroquia de Arteixo, con motivo del día de la Virgen del Pilar, una serie de personas convocadas por la Comisión de Denuncia de Galiza se manifestaron frente a la citada parroquia, para mostrar su descontento por la marcha del proceso de investigación de aquellos sucesos, entonces todavía abierto, coreando lemas como “Aquí se tortura, como en la dictadura” y “La guardia civil tortura y asesina”, entre otros.
El 14 de enero de 2011 se archivó definitivamente la investigación penal seguida contra determinados guardias civiles por la muerte y la detención de Diego.
Finalmente, el 2 de noviembre de 2016 se celebró el juicio contra quince de las personas que se manifestaron siete años atrás en aquella parroquia de Arteixo, habiéndose conocido ahora la sentencia, que condena a los acusados por la comisión de un delito de injurias graves a la Guardia Civil a pagar una multa de 720 € cada uno.
Estas cuatro fechas, y los acontecimientos asociados a ellas que he expuesto por orden cronológico, simbolizan perfectamente varios de los elementos que caracterizan el sistema político institucional que surgió de la transición y domina actualmente en nuestro país.
Hablamos con un compañero sobre el que pesa amenaza penal por insumisión electoral. Comentamos con dos de las personas condenadas la reciente sentencia contra lxs 15 de Arteixo y lo sucedido alrededor del juicio. Un compañero del Grupo Pro Presxs de Madrid nos da noticias de las últimas movilizaciones anticarcelarias y antirepresivas en esta ciudad. Daniel nos presenta el proyecto documental «COPEL: una historia de rebeldía y dignidad.
