Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Las compas de un grupo de apoyo a prersxs, que están en contacto con Soraya, nos envían por mail la siguiente carta:
Hola chicos como están espero que estén bien. Yo aquí en todo lo que cabe bien en menos de un mes que llevo aquí llevo 6 crisis fuertes de mi alergia. Siento cada vez más que ya no puedo más por eso también les escribo para ver si me pueden ayudar paso por junta el día 28 no se qué podría pasar pero siento que cada día estoy más mal no tengo ya fuerza para nada aquí me tratan bien se preocupan por que esté bien veo a mi familia pero esto de la alergia cada día que pasa está peor por favor ayúdenme. Díganle a XXX que me ayude por favor yo creo que yo estoy pagando los errores con creces lo único que quiero es una sola oportunidad tengo miedo de morirme en cualquier momento con tanta medicación por favor díganles a las chicas que fueron a verme a Ponent que intenten ayudarme les he escrito y no me han respondido a ustedes le voy enviando con esta carta desde que estoy aquí ya son 3 veces espero que las hayan recibido los quiero mucho y gracias por estar siempre ahí para mí. Gracias mil gracias los quiero.
 Para escribir a la compañera:
Soraya Durei Lafuente
Centro Penitenciario de León
Paraje Villahierro
24210 Mansilla de las Mulas (León)

Mujeres presas

Recibimos dos cartas de Jorge Vázquez Campillo, donde nos comunica: «Tengo idea de hacer una huelga de hambre para diciembre, junto a dos compañeros: José Luis Jiménez Navallaz y Luis Pargarai Pérez. Si a los compas les parece bien, yo quiero una huelga de hambre del 25 de diciembre al 25 de enero (2017-2018)… Creo que es un periodo de tiempo ‘razonable’.» Menciona «las muertes de mis camaradas Dopico y Vázquez Ayude y el temor de la mía, como amenazado que estoy», así como la de Xosé Tarrío. Explica que se encuentra en «un búnker totalmente aislado de todo el mundo, pasando más de 22 horas encerrado, sufriendo vejaciones y torturas, sin calefacción ni agua caliente», se queja de que le han retirado sin una medicación que tomaba hace más de 20 años, «prescrita por especialistas» por orden de un médica no especializada. Desea comunicarse con el resto de compañerxs presxs en lucha, «sobre todo porque mi correspondencia acaba siempre confiscada por los carceleros.» Así que es pone en huelga de hambre, del 25 de diciembre al 25 de enero, en solidariad con Ruyman Armas Santana y otros compañeros canarios, presos en Puerto III, en lucha contra su deportación en la península, y por que se apliquen los artículos 104.4 RP y 196 RP (adelantamiento de la libertad condicional por enfermedad grave) a su hermana Belén Vázquez Campillo, presa en la cárcel de Mansilla de las Mulas (León), como ya hizo junto a otro compañero el pasado verano.

Topas, 12-XII-2017

Estimados compas, (…).

Me acaba de llegar un comunicado que (…) me ha dado escalofrío. Soy Jorge Alfonso Vázquez Campillo, anarkista (…). Yo estoy preso en la cárcel de exterminio de Topas (…) y es una aberración y un abuso de poder que unos putos carceleros borrachos y torturadores estén abusando en Puerto III, de un camarada que conozco y quiero y respeto, que me lo estén torturando y a sus compañeros canarios. Quiero que sepa mi amigo Ruyman, que no está solo, que yo hago ayunos por todos los compas, los 1, 2, 3 y 15, y por mi hermana Belén Vazquez Campillo, presa en León, con SIDA desde hace más de 25 años y con estado crítico, y no se le aplica el 104.4 RP ni el 196 RP. Este comunicado va por vosotrxs y por ella, y que dejen de vulnerar los derechos de lxs presxs. Cuando somos uno de los países mas avanzados de Europa, la Organización Mundial contra la Tortura, sois fruto de árbol envenenado.

Que sepáis que yo no sé si saldré de aquí, porque si me pegan pego, sumiso su puta madre. Tener por seguro que estaré siempre ahí a vuestro lado, no dejéis de luchar, que por algún sitio podremos salir, si no se puede por la puerta, por los muros lo intentaré, y si en ese momento me llegaran a matar, sigo diciendo que sería bonito morir por luchar y por la LIBERTAD. Tranquilxs compañerxs, yo el día 25 de diciembre empezaré una huelga de hambre de un mes, por todos los compañeros caídos y por vosotrxs también, ya he mandado un comunicado a Tokata, a Salaketa y a Madrid y sin olvidar a mis compañeros de Austria. Yo sigo denunciando a todos los Juzgados, (…) y demás instancias oficiales. Así como sus correspondientes denuncias, y querellas criminales, por las prevaricaciones de los jueces en el ejercicio de sus cargos o funciones, por dejar que pase todo esto. Nos vulneran, no dejemos de denunciarles, amigxs. Como la reinserción, no debemos dejar que se nos torture y se nos vulneren nuestros derechos humanos, (…). Así como no a todo aquello relacionado con el tratamiento que vulneran, art. 25 CE. No dejemos que abusen más de nosotrxs, no pueden estos verdugos de mierda, de lo cual estoy seguro que va  a ser una desgracia porque no aguanto más, recuerdo a Jacques Mesrine, y el próximo enemigo publico nº 1 voy a ser yo, porque ya no quiero nada, no voy a dejar de luchar, amigos canarios y todxs lxs demás a sus tierras.

Comunicarlo, mandármelo pronto. Seguid luchando. Un saludo.

Chino

Presxs en lucha

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Nos volvemos a encontrar otro año más el 31 de Diciembre alrededor de diferentes centros de encierro para solidarizarnos con todas las personas que sufren el encarcelamiento de sus cuerpos.

La cárcel es la forma más explícita que el poder tiene para reprimirnos: supone un ataque frontal contra la integridad y la autonomía de las personas. El estado utiliza los centros de encierro para castigar a las personas que no siguen las pautas y normas impuestas, disfrazando ese castigo con palabras como reinserción o reeducación. Se encierra a las personas por el simple hecho de ser pobres, rebeldes o por enfrentarse a este sistema de miseria.

El poder utiliza otros centros de encierro más allá de las cárceles propiamente dichas. Hoy queremos llamar también por su nombre a las cárceles para migrantes y a las cárceles para menores.

Todas las prisiones son una parte esencial de la sociedad en la que vivimos; la sociedad actual y la cárcel se necesitan mutuamente para existir. Afuera encontramos también, aunque con distinta forma, sus mecanismos de control, cámaras, carceleros y chantajes de diversos tipos. Así pues, la destrucción de la cárcel no pasa solamente por la destrucción de sus muros físicos sino también por la destrucción de unos roles y relaciones sociales que la legitiman y alimentan, convirtiéndonos en presos y presas a todas.

De esta misma manera, el entramado carcelario está formado también por personas, empresas y asociaciones de distinto tipo. Éste no se limita a dentro de los muros y ese hecho abre un amplio abanico de posibilidades de lucha, perfectamente visibles en ciudades construidas cómo cárceles, como Barcelona.

Nuestro mensaje es claro: queremos la destrucción de todos los tipos de cárceles. Hoy hemos querido visibilizar tres tipos de centros de encierro: para menores, para mujeres y para migrantes y así demostrar que si nosotras estamos aquí, ellas no están solas.

Fuente: Indymedia Barcelona

Actividad en la calle

Solidaritat Rebel

El día 21 de diciembre hacemos un llamado a dejar fluir la imaginación y a expresar la solidaridad en sus múltiples formas. Mostraremos una vez más que nuestrxs compañerxs presxs no están solxs, que continúan presentes y así lo demostraremos en las calles.

Quieren elevar muros aún más altos no solo de hormigón y de acero, sino de soledad y aislamiento. Son estos muros que queremos derrumbar con amor, cariño y rabia por nuestra compañera Lisa. Por todo esto y para mostrar nuestra solidaridad con ella y con todxs nuestrxs compañerxs presxs, convocamos:

CONCENTRACION EN LA EMBAJADA ALEMANA
EL DIA 21 DE DICIEMBRE A LAS 8.30H
Dirección: Torre Mapfre, Calle de la Marina 16 (Barcelona)

El hecho de haber recibido una condena no significa que la persona presa esté “sólo” a merced de las instituciones penitenciarias. El aparato policial y judicial del Estado siguen investigando, observando, analizando y decidiendo sobre el destino de la condenada. Especialmente cuando la presa no se ha arrodillado pidiendo clemencia durante el juicio o no se ha auto-humillado en algún gesto de lo que el enemigo ve como “reconciliación”, son incontables las maneras en que la justicia sabe demostrar que las cuentas siguen abiertas. La negativa a colaborar con los órganos policiales se considera como prueba de culpabilidad y puede servir para mantener la investigación abierta hasta tiempo indefinido. El silencio y la dignidad frente a los verdugos y sus acusaciones se consideran encubrimiento del delito y pueden generar nuevos expedientes.

Además, el hecho de ser socializada como mujer y no reproducir los roles asignados, en este caso por ejemplo, tener una actitud rebelde o una posición no sumisa ante la institución, genera múltiples condenas que van más allá de una condena a nivel jurídico, ya que también intervienen las condenas morales o sociales, que vienen dadas por la estructura patriarcal y que marcan a la persona las circunstancias del encierro.

El hecho de seguir desde el encierro expresando las propias convicciones e ideas políticas y no negar quién es, lo consideran una falta de arrepentimiento y un argumento de que la pena de cárcel no es suficiente.

Y cuando el arsenal jurídico se agota en una condena “razonable”, es decir, suficientemente larga para complacer la acusación, pero la ética de la persona presa sigue intacta, la justicia no vacila en atacar los lazos familiares, sentimentales y de amistad con el mundo exterior.

Además del hormigón, los barrotes, las luces artificiales y cámaras de vigilancia que más allá de truncar la vida la asfixian, se añaden montañas de papel que hay que cruzar para obtener el simple contacto humano con la gente cercana. Solicitudes, permisos, autorizaciones, prórrogas, que ponen a prueba la voluntad de no sentirse vencida.

El pasado 7 de junio, Lisa, nuestra compañera anarquista, fue condenada por el tribunal de Aachen (Alemania) a 7 años y medio de prisión por atracar un banco. Actualmente, estamos a la espera de conocer el resultado del escrito presentado por los abogados que, en caso de aceptarse, supondría la revisión de la sentencia y que el juicio se celebrara de nuevo. Por lo tanto, la compañera se encuentra todavía en régimen preventivo en la prisión de Köln. A principios de noviembre su madre murió, debido a una enfermedad que ha durado varios meses. En este tiempo, tanto la fiscalía como el juez le han negado la posibilidad de ir a visitarla al hospital, alegando “riesgo de fuga” y también el permiso para acudir a su entierro.

Más allá de la argumentación jurídica del enemigo, sus mecanismos funcionan de manera insidiosa. Como en tantos otros casos, donde la sed de venganza de la justicia no se ve calmada con una simple, por larga que sea, condena de prisión, el enemigo sigue atento a cada supuesta debilidad de la presa para someterla. Está claro que se trata de una medida puramente vengativa como respuesta a la postura firme y no colaboracionista de la compañera. Un castigo adicional pensado para agravar la ya dura condena de encierro, un intento más de doblegarla, esta vez apuntando hacia su vida privada y ámbito personal. Una lógica, nada nueva, de chantaje judicial con el objetivo de socavar su coherencia y sus convicciones políticas.

Quieren elevar muros aún más altos, no sólo de hormigón y de acero, sino de soledad e aislamiento. Son estos muros que queremos derrumbar, con amor, cariño, rabia y solidaridad por nuestra compañera Lisa.

Con odio al enemigo. No olvidamos. No perdonamos.

Algunas compañeras anarquistas

Actividad en la calle Mujeres presas

Empezamos a realizar nuestro plan de emitir mensualmete al menos un Tokata Y Fuga internacional, hablando de las cárceles en Colombia. El compañero Fefa empieza con una especie de introducción a Colombia, con aspectos históricos, sociales, políticos, medioambientales… que sirvan para contextualizar lo que viene después. Entonces, entrevista al compañero Sebastián, que ha estado preso en las cárceles colombianas y nos habla ampliamente de la situación en ellas.

Internacional Radio: Tokata Y Fuga

Aunque haya muchos otros tipos de condicionamiento social y político, el Estado es fundamentalmente violencia, coacción, amenaza sobre la población que pulula dentro de sus fronteras para obligarla a adaptarse a unas condiciones determinadas de dominación y explotación. El sistema penal es la compleja tecnología social en la que se organiza esa violencia, esa coacción y esa amenaza. Su función principal es regularizar las conductas, vigilar y neutralizar a la gente refractaria, tipifican-do y reprimiendo las desviaciones, identificando y aislando a la porción de la población que incurre en ellas, sometiéndola a unos mecanismos de control y castigo que la debiliten, por desgaste y por miedo, y la hagan previsible. O, por lo menos, tenerla controlada como anomalía, en una situación que se pueda administrar y explotar. Puesto que el mundo capitalista no puede ni quiere ofrecer verdaderos incentivos positivos para ese proceso de “reinserción”, y que siempre habrá un gran número de individuos con claros motivos para buscarse la vida por su cuenta o ir contracorriente, la integración en la vida social de los supuestos desviados consistirá necesariamente en un debilita-miento subjetivo, que les ponga, permanentemente a ser posible, en posiciones de humillación y dependencia, haciéndoles representar ante los sumisos el pecado castigado, la inviabilidad de la rebeldía, de la libre autodeterminación. La cárcel, el castigo por excelencia para quienes son atrapados desobedeciendo las leyes penales, además de un negocio, es un arma, un antagonismo, tecnología coercitiva, violencia organizada para dominar y, si no, destruir a una clase de gente, la de quienes no ofrecen al sistema social la suficiente “seguridad cognitiva”, como dicen los teóricos del “derecho penal del enemigo”.

Ofrecer una visión de conjunto de lo que está pasando ahora mismo en las cárceles del Estado español sería una tarea amplia y compleja. Y tampoco nos interesa a nosotros hacerlo desde un punto de vista supuestamente objetivo, “científico” (antropológico, sociológico, jurídico…), o desde una óptica autodenominada moral, humanitaria, describiendo la catástrofe y lamentándonos por ella, como hace la sociedad del espectáculo con todos los desastres que ella misma provoca.  Y menos aún ninguna perspectiva integracionista, asistencialista o garantista, basada en los “derechos y libertades fundamentales” proclamadas por el régimen político imperante, ni siquiera una perspectiva abolicionista. Porque nos resulta repugnante la hipocresía democrático-humanista que todas ellas comparten y que tanto contribuye a justificar la dictadura del Capital. Un Estado capitalista sin poder punitivo nos parece aún más utópico que la misma anarquía, y nada deseable, ya que lo único que podría hacer posible un capitalismo sin coacción penal sería la extensión e intensificación hasta el absoluto de la servidumbre voluntaria, el logro de un objetivo soñado y ya casi totalmente logrado por la dominación: que todo el mundo obedezca pensando que es libre y que hace lo que ha decidido que le conviene, que sus deseos y las maneras de alcanzarlos no desborden en ningún momento los cauces estatales y mercantiles.

Para nosotros, no se trata de discutir con los agentes de la dominación sobre cómo debe ser ejercida, sino de acabar con ella, o al menos de minarla, de ir haciendo una labor de zapa, de sabotaje. La nuestra es una perspectiva anarquista, que ve el sistema penal como un momento fundamental del régimen de dominación y explotación al que vivimos sometidos, debilitando el cual se debilita también éste, y viceversa. Además de que nos parece imposible enfrentarse a ese régimen soslayando sus mecanismos de control y represión. Estamos hablando de una máquina social, que hace de los individuos humanos piezas suyas, o más bien, hace uso de nuestros órganos, de nuestras células, de nuestras neuronas, se vale de nuestros miedos, de nuestros odios, de nuestros deseos… para funcionar. Y esos espacios subjetivos están directamente a nuestro alcance, es responsabilidad nuestra lo que haya en ellos. El sistema punitivo es un mecanismo de dominación y queremos que nuestra perspectiva sea la de la resistencia contra él, pero no una resistencia testimonial, ideológica, sino una resistencia efectiva, real. La que haya, por débil que sea, pero real. Ese es el punto de vista que nos interesa, el único que nos parece digno adoptar. La cárcel es una lucha, es lucha de la máquina de guerra punitiva contra la gente que tiene atrapada, y la gente se defiende, porque está viva. Así que en la cárcel hay siempre lucha, un conflicto permanente. Pero nosotros, cuando hablamos de “lucha anticarcelaria”, queremos hablar de una lucha social anticarcelaria, una lucha solidaria de los oprimidos contra la opresión.

La lucha contra el FIES como marco de referencia

Para enfocar la situación presente dentro de las coordenadas generales esbozadas, hemos escogido como referencia la lucha contra el FIES. Sobre todo, porque las fuerzas sociales capaces de afrontar problemas como el que estamos intentando plantear no surgen por generación espontanea y desaparecen sin dejar rastro, en un  instante, sino que vienen de lejos. Como el Estado y el Capital, que medran dominándolas y explotándolas, y sin abolir los cuales no se puede neutralizar el aspecto punitivo de su poder. El desarrollo del régimen totalitario de dominación y explotación imperante ha abarcado toda una época y aún está en pleno auge. Para considerar seriamente las condiciones de existencia de una colectividad consciente –equiparable al “proletariado revolucionario” o al “movimiento anarquista”–, capaz de hacerle frente, si queremos identificarnos con ella para darle continuidad en el tiempo y en nuestras vidas, necesitamos una perspectiva histórica que permita reflexionar sobre su origen, vicisitudes y manifestaciones, sus momentos de evolución y regresión, sus derrotas y sus victorias, sus aciertos y sus errores, para potenciar los unos y minimizar los otros.

Presxs en lucha Publicaciones

Actividad en la calle

Copiamos y pegamos del blog de la Coordinadora Antirrepresión de Murcia, toda la información que va en el recuadro, sobre el desarrollo de la rueda de prensa convocada en Murcia el pasado 13 de diciembre por la familia de Manuel Fernández Giménez, para informar y denunciar su muerte en la cárcel de Albocàsser el 22 de octubre. Apoyaron a la familia, además además de la citada coordinadora, cuya aportación a la organización de la convocatoria fue decisiva, las asociaciones Familias Frente a la Crueldad CarcelariaConvivir Sin Racismo y Gitanas Feministas por la Diversidad. Abajo del todo, el audio completo de la rueda de prensa.

La familia y el abogado reiteran que denuncian la falta de información que hasta el momento tienen que soportar, el obscurantismo con el que las instituciones están llevando a cabo este asunto.

Denuncian todo el proceso de principio a fin: la brusquedad con la que reciben la noticia por parte de una persona que ni siquiera se identificó, el envío del cadáver de Manuel por una funeraria con la instrucción de que no se destapara todo el cuerpo; no acompañar ningún documento explicativo y la indicación verbal de que se enterrara.

Se opusieron a estas indicaciones y vieron con estupor que el cuerpo presentaba numerosos signos de violencia y rigidez del cuerpo como si hubiera muerto atado a una silla. Llamaron a la policía para que fueran testigos de lo que estaba sucediendo pero esta se inhibió.

Apreciaron la nariz rota, magulladuras en la frente y dos puntos en la barbilla ¿quizá de un taser?

Contactaron con abogados y exigieron documentación, pero solo les llegó un informe del forense que constataba el suceso como “muerte súbita”  y como descripción externa “cicatrices” y cuatro “fotos negras”. Solicitaron una segunda autopsia que han denegado y se ha enterrado a Manuel perdiéndose así las pruebas.

El abogado informa de que este no es un caso aislado, se presentan muchos y afirma que sorprende la actitud del Ministerio Fiscal, no solamente pasiva en sus “investigaciones”, sino de oposición a las iniciativas de las defensas de las víctima

Según cifras del ministerio del interior de 2016, se han producido 203 casos de muertes en prisión y de ellos 19 han llegado a la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la tortura. De 2001 a 2016, han tenido lugar 3738 muertes bajo custodia y 590 se han reportado a dicha Coordinadora. Parece que son cifras suficientemente altas para que se tomen medidas y que no queden archivadas y los responsables impunes.

Las personas en presidio relatan que son víctimas de humillaciones, malos tratos, que son sedados con barbitúricos para que no molesten e incluso que se los proporcionan “generosamente”, dándose casos de suicidio por sobredosis de los mismos. No denuncian formalmente mientras sufren estas violaciones de DDHH por miedo a represalias.

La representantes de AGFD, denuncian, además, que los gitanos y gitanas en presidio son doblemente víctimas, por la gitanofobia implantada en nuestra sociedad.

Las familias actualmente se están organizando en asociaciones como “Familias ante la crueldad carcelaria” para denunciar y detener esta oleada de muertes sin esclarecer. Es el caso de la familia de Manuel que exige justicia, que se conozcan las circunstancias de su muerte y se delimiten las responsabilidades.

Puedes visualizar parte del acto pinchando en este VÍDEO
Ha salido en las noticias de Onda Regional,  en el informativo de TVE Murcia (del minuto 5:30 al 6:27) y en algún programa de la TV7 como Código 112Murcia Conecta.

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata