Según Gara, más de sesenta mil personas respondieron al llamamiento «Egin dezagun urratsa»(«Demos un paso adelante») acudiendo a la manifestación que se celebró en Bilbao en defensa de los derechos de los presos políticos vascos el pasado sábado 8 de enero, con exigencias como la puesta en libertad de los presos y presas que han cumplido su condena, de los que han completado tres cuartas partes de la misma, de los que están encarcelados preventivamente o de los que sufren enfermedades graves, el fin de la política de aislamiento y que los presos regresen a Euskal Herria, con plenitud de derechos.
Categoría: <span>Sin categoría</span>
Escucha, yo vengo a cantar por aquellos que cayeron;
no digo nombres, ni señas; solo digo compañeros…
Y canto a los otros, a los que están vivos, y ponen
la mira sobre el enemigo…
Daniel Viglietti…
En Chile un centenar de presos son quemados vivos; encerrados en “sus” celdas… en nombre de “la seguridad”… Seguridad que está por encima de toda lógica, racional y humana…
Bajo el lema ‘Todos somos presos’ se fundó hace 30 años la asociación de apoyo a las personas presas y sus familiares, Salhaketa. En todos estos años al igual que otros movimientos locales, nacionales e internacionales hemos venido trabajando en defensa del respeto a los derechos fundamentales a la vida, a un trata digno, a la intimidad, a la salud, a la educación o al trabajo que formalmente asisten a quienes son objeto de detención, aplicación de medidas de seguridad y reclusión. Derechos que no pueden suspenderse y mucho menos instrumentalizarse con fines represivos y/o mercantiles.
Un interno del centro penitenciario de Botafuegos de unos 40 años de edad apareció muerto el pasado 28 de diciembre en su celda a causa, según apuntan todos los indicios, de una sobredosis.
[…] están machacándome la salud, pero yo les resisto.
Para que te hagas una ligera idea del trato médico que recibo, me basta con decirte, que incluso me han suprimido la dieta hepática.
No se me realiza la resonancia magnética propuesta por traumatología.
No se me realiza la radiografía propuesta por el del “DIGESTIVO” .
No se me administra ningún tipo de suplemento nutricional.
Se me está ocultando los resultados analíticos.
Y así, absolutamente todo. ¡Ah!, quiero que sepas, que han desaparecido los 10 últimos años de mi expediente médico.
Según la familia de Francisco Miguel:
Miguel se puso en huelga de hambre el 2 Diciembre pidiendo su libertad cansado de tanta lucha, el dia 29 dejó la huelga, tras hablar con la subdirectora médica del centro penitenciario de Huelva, y con algunos funcionarios que le escucharon y le hicieron ver que dado su estado y que tendría que ser transladado a Granada para un juicio no lo podía aguantar, y le convencieron para que comiese, desde aquí damos las gracias a estas personas por ayudarle a que dejase la huelga de hambre, y confiamos que le harán las cuentas como se deben hacer, lo que conllevaría su libertad inmediata, en ello tenemos todas nuestras esperanzas
Cada vez se habla más de los “antisistema”. Los medios de comunicación, los lenguajes políticos dominantes y ahora ya la mayoría social hablan constantemente de ellos –“los antisistema”– para referirse a individuos o colectivos cuya peligrosidad se da por supuesta y ante los que se exigen acciones persecutorias y punitivas urgentes. Pero lo escandaloso es que nadie se está tomando la molestia de clarificar en qué consiste ser “antisistema” y ni siquiera contra qué sistema se está.
A la sociedad vasca, demos un paso adelante [convocatoria]
Somos habitantes, amigos y amigas de Euskal Herria. Un pueblo que se ha ido puliendo durante siglos mediante la dignidad, el compromiso, la solidaridad y, por desgracia, también el sufrimiento. Un pueblo que ansía conocer un nueva etapa que abra las puertas a un futuro mejor. Sin embargo, a día de hoy, nos duele el corazón al comprobar como las presas y los presos políticos vascos sufren una conculcación de derechos constante.
La pasada Nochevieja, alrededor de las doce, unas cuarenta personas presas se amotinaron en la Ford Open Prison, cerca de Arundel (Sussex Occidental) a unos 95 kilómetros al sur de Londres. Al pretender los carceleros que se sometieran a un control de alcoholemia, se negaron y empezaron a romper ventanas y muebles, activaron las alarmas internas y provocaron incendios que destruyeron seis bloques de celdas, el gimnasio y otras instalaciones.
Una interna del centro penitenciario de Teixeiro denunció a los servicios médicos de la cárcel después de sufrir una sobredosis de metadona. Dice que, por error, le suministraron la dosis de una compañera, siete veces mayor que la que ella necesita.
