Categoría: <span>Presxs en lucha</span>

A continuación, una traducción al castellano de un artículo de Vicent Almela sobre la catástrofe médico-sanitaria en las  cárceles del Estado español, publicado en la página web de La Directa.

La legislación vigente en en el Estado español ordena al poder ejecutivo transferir las competencias sanitarias de los centros penitenciarios –actualmente dependientes del Ministerio del Interior– a las comunidades autónomas, para así ofrecer un servicio de calidad e igualitario a todas las personas. A día de hoy, sólo Cataluña y el País Vasco han integrado las competencias dentro de la red de salud autonómica

El artículo 208.1 del Reglamento Penitenciario, aprobado en 1996, regula que «a todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población». Desde 1986, la administración penitenciaria es la encargada de la atención primaria dentro de las cárceles –con un equipo médico fijo y un periódico–, y el Sistema Nacional de Salud (SNS) se encarga de la atención especializada de los internos, según los convenios fijados con cada comunidad autónoma. Uno de los problemas del modelo es que la atención primaria queda en manos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP), que depende del Ministerio del Interior español y, por tanto, los servicios sanitarios se ven limitados a criterios que dependen de convenios presupuestarios, de la seguridad del centro o del orden regimental, en lugar de basarse en criterios médicos. Esto se traduce en que muchas veces un médico debe obedecer un superior jerárquico que no es sanitario, o que una plaza no se cubra de inmediato, como ha ocurrido recientemente en la prisión de Dueñas (Palencia), donde se han quedado sin médico de noche durante varias semanas con una población reclusa de casi 1.000 personas.

En 2003, en un clima de movilizaciones sociales para lograr un sistema de salud universal igualitario para todos, el Congreso español aprobaba la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, que obligaba al gobierno, entre otras medidas, a transferir los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias a las comunidades autónomas en un plazo de dieciocho meses. Pasados quince años de la aprobación de la ley, y después de varias mociones presentadas por diferentes fuerzas políticas para su aplicación efectiva, sólo Cataluña y el País Vasco han transferido las competencias a su sistema de salud autonómico.

Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA, por sus siglas en castellano) hace más de veinte años que se denuncia la constante vulneración de los derechos sanitarios que sufren las personas presas –que también están reconocidos en los artículos 14 y 43 de la Constitución española– y que el servicio médico dentro de las cárceles del Estado español, que afecta actualmente a más de 50.000 personas, debería estar regulado por la misma administración sanitaria que presta este servicio a la ciudadanía que se encuentra en libertad. Según Francisco Miguel Fernández, miembro del área de prisiones de la APDHA, «no puede ser que las competencias sanitarias de ninguna persona dependan del Ministerio de Interior, que prioriza la vigilancia y la seguridad del Estado a la atención sanitaria de las personas «, y explica que está demostrado que, cuando se hace la transferencia de las competencias médicas al Sistema de Salud de las comunidades autónomas, estas condiciones mejoran considerablemente. Daniel Zulaika Aristegui (encargado de la integración de la sanidad penitenciaria en el sistema público sanitario vasco) explicaba este proceso de transición en unas jornadas organizadas por el Defensor del Pueblo Andaluz, celebradas en el año 2016 en Sevilla: «la integración se realizó en menos de un año, funciona bien y se adapta a los objetivos. Estar dentro del sistema comunitario permite la participación de los profesionales en las mismas condiciones laborales y ser conscientes de todos los cambios y avances que se producen en sanidad. Es evidente que es un cambio beneficioso para toda la sociedad y especialmente para la salud de las personas «.

El doctor Antonio López Burgos, miembro de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, explicaba en las mismas jornadas que, cuando las competencias sanitarias dentro de los centros penitenciarias dependen de la SGIP, existe una ruptura total en el seguimiento médico al entrar y salir de prisión por la falta de comunicación entre las dos instituciones: «Si el paciente ha recibido tratamiento fuera del centro penitenciario, cuando entre, el médico de la prisión desconocerá totalmente su tratamiento e historial médico, y lo mismo ocurre cuando es al revés. Tampoco se comparte la información entre los centros penitenciarios: «Esto deriva en que enfermedades e infecciones graves –como el VIH, la Hepatitis C o el cáncer– no se traten a tiempo y en que algunos presos acaben muriendo, o que un paciente pueda recibir diagnósticos y tratamientos diferentes dependiendo de dónde se encuentre. De hecho, la imposición de dispensar productos farmacológicos distintos de los del exterior –una práctica muy común en los centros penitenciarios–ha sido constantemente denunciada por diferentes organizaciones médicas y declarada ilegal por el Tribunal Supremo español. En opinión de López, «la voluntad política es la única que puede cambiar esta situación, que no explota porque todo lo que pasa en las cárceles está encerrado entre cuatro muros».

El pasado mes de julio, la APDHA presentaba una nueva campaña para pedir la transferencia de las competencias sanitarias a las comunidades autónomas ‒y esta vez incluía también un decálogo denunciando las principales vulneraciones que sufren las personas presas en términos de salud– con el objetivo de sensibilizar a las organizaciones que luchan por la defensa de la salud universal y otros colectivos que reclaman el respeto de los derechos humanos dentro de las cárceles. Fernández espera que esta iniciativa suponga «un punto inicial de debate y encuentro para que el tema de la sanidad en las prisiones no sea una isla dentro del movimiento para conseguir una sanidad universal, y también se incluya como demanda en la lucha por el respeto a derechos humanos dentro de las cárceles «. Aparte de medidas como poner fin a las sujeciones mecánicas o ofrecer formaciones especializadas al personal médico, el decálogo también incluye «el registro de forma precisa de todas las lesiones que se observan por parte del personal sanitario», una de las demandas hechas desde del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos. En 2016, en las cárceles de España, 259 personas denunciaron torturas, según el informe de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura.

Las personas con trastornos mentales y enfermedades terminales, las más perjudicadas

Fruto de la falta de coordinación entre el Sistema Nacional de Salud y las Instituciones Penitenciarias, muchas personas diagnosticadas con trastornos mentales graves –que según datos de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria representarían alrededor del 8% de la población reclusa– llegan a las cárceles sin ningún tipo de notificación para los equipos médicos, que tampoco pueden acceder a su expediente. «Este es un hecho muy grave porque muchas veces les encierran en primer grado o sufren castigos penitenciarios, como la anulación de visitas o sujeciones mecánicas, sin tener en cuenta su diagnóstico o estado mental», explica Fernández, «y este es otro ejemplo de la vulneración de derechos que sufren los presos «. Según una sentencia del Tribunal Constitucional, publicada el pasado mes de agosto, las personas absueltas por problemas de salud mental deben cumplir la medida de seguridad en un centro psiquiátrico y no en centros penitenciarios ordinarios. A raíz de esta sentencia, desde el APHDA exige a los juzgados que requieran a la administración penitenciaria cumplir la ley para que ninguna persona con un problema de salud mental esté privada de libertad en un centro penitenciario, «que tiene un fin sancionador y no terapéutico «.

Otra vulneración de derechos es la que padecen las personas con enfermedades terminales, como es el caso de Carmen Badía –actualmente en prisión de Zuera– o Francisco Chamorro –interno en la cárcel de Castellón II– que, a pesar de estar diagnosticadas de un estado avanzado de cáncer y recibir quimioterapia, continúan encerradas dentro de los centros penitenciarios sin «el derecho a la libertad condicional», como obligan el artículo 91 del Código Penal y el 196 del Reglamento Penitenciario para este tipo de situaciones o, en su defecto, pasar al tercer grado de régimen penitenciario, como marca el artículo 104.4 del RP «por razones humanitarias y dignidad personal». Rosa Giménez, madre de Chamorro, que está luchando por la excarcelación de su hijo, se pregunta: «¿No sería más humano excarcelar las personas enfermas que puedan recibir en la calle los mismos cuidados que cualquier otro ciudadano, como exige la ley, que la deficiente sanidad penitenciaria no puede ni quiere prestar un servicio digno? «, y concluye:» no sería más humano que pudieran morir rodeados de su familia?».

Sobre la propuesta de la APDHA frente a la catástrofe de la sanidad penitenciaria

Informe «Sanidad en prisión. La salud robada entre cuatro muros»

Tokata Y Fuga 21-VII-2018 ¿Tienen o no tienen derecho a la salud y a la vida las personas presas?

Actividad en la calle Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata

Entrevistamos a José Antonio López Cabrera, que nos habla del motín de Quatre Camins de mayo de 2002; de la terrible represión que trajo como represalia a los presos participantes; de las condenas penales que les han caído a dieciseis personas, dieciseis años después; de las similitudes de aquella situación con las luchas actuales, y de cómo las cosas no han dejado de empeorar aún más desde entonces tanto en las cárceles catalanas como en las del resto del Estado español.

Relato y lúcido análisis de lo sucedido

Noticia tergiversada del juicio en un falsimedio

La lucha contra el FIES Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Ponemos a continuación la noticia que dan lxs compañerxs del Grupo Anticarcelario del Camp de Tarrgona La Corda de una carta que ha recibido contando cómo están las cosas en la cárcel de Castellón II, en Albocàsser.

Queremos dar a conocer la situación que nos explica Francisco Aroca Lirón desde la cárcel de Albócasser. A parte de distintas situaciones de maltratos recibidos a su persona, el compañero quiere poner de manifiesto la situación actual en la que se encuentran él y otras personas presas de este centro. Tanto él como las personas a las que se refiere estan en lucha por las 12 reivindicaciones y haciendo ayunos el 1 y el 15 de cada mes.

En primer lugar relatan los problemas que sufren en relación a las comunicaciones. Cartas que llegan con mucho retraso, o incluso cartas que no llegan. Algunas veces los carceleros no les entregan cartas que han llegado, alegando que la ortografía es «demasiado pequeña», o que hay una letra en el nombre que no se entiende bien y puede ser confusa. Sobre las comunicaciones por telefono, la autorizacion o no de una persona se hace muchas veces por arbitrariedad. Exigiendo contratos originales de telefono solo en algunas ocasiones, mientras que en otras sirve una simple fotocopia del mismo.

El compañero pone de manifiesto, una vez más, la desatención sanitaria y la complicidad de los médicos con la institucion penitenciaria. Nos explica que para cosas leves o cualquier pequeño dolor te dan todo tipo de drogas sin problema, enriqueciendo así a farmaceuticas y empresas con las que tienen contratos. Los médicos recetan y fomentan que los presos tomen cualquier medicamento o supuesto medicamento sin saber muchas veces que efectos puede tener ni como puede afectar a la persona segun sus caracteristicas, problemáticas e historial médico. En cambio, nos cuenta, que cuando tienes problemas más graves, la desatención y el pasotismo es brutal, teniendo que esperar dias o semanas para ser visto superficialmente por un médico. Y para sacarte al hospital tienes que estar muriendote o agonizando.

También nos cuenta como el dia 9 de julio, después de la cena, unos carceleros le dieron una paliza a un chaval sudamericano, y que él mismo les enseñó después las marcas que tenía por todo el cuerpo, sobretodo por las piernas.

Ante todas estas situaciones de abusos y abandono, Francisco y otros compañeros siguen en lucha por las 12 reivindicaciones, y tiran del boli para denunciar a todos los sitios possibles la situación de impunidad que regna detrás los muros. Delante del archivamiento y la no investigación de las denuncias por maltratos que pusieron a ditintos organismos como el Defensor del Pueblo, los compañeros siguen mandando escritos a grupos de apoyo de la calle, así como a otros organismos estatales y hasta europeos.

Francisco Aroca reflexiona acerca de la dispersión de las personas presas y del alejamiento de sus familias y sus ciudades de arraigo. Comenta que ahora que se habla del acercamiento de los llamados «presos políticos catalanes» y que se vuelve a poner sobre la mesa el acercamiento de los presos vascos, habría que reflexionar sobre el trato y la lejania que reciben los llamados presos comunes. ¿Qué pasa con nosotros, los presos comunes? Se pregunta el compañero. Llevamos años a grandes distancias de nuestras famílias y amigos, alejados de nuestros puntos de apoyo. Se nos aplica el alejamiento como castigo o venganza de manera sistematica. Ocasionando que nos sintamos aún más solos, más abandonados. Que nuestros seres queridos tengan que arriesgar su vida en la carretera para vernos 40 minutos a través de un cristal. Eso los que aún tienen medios económicos para cubrir estos trayectos.

Todo el apoyo a los compas presos. Todo el apoyo a los/las que luchan.

La Corda, agosto 2018

Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha

Transcribimos a continuación dos cartas de Toni Chavero donde nos relata su reciente «intento de suicidio», como el mismo llama a lo que sucedió en la cárcel de Villena el 19 del mes pasado y contábamos en una publicación reciente. Reflexiona en profundidad sobre ello, pide disculpas por unos actos que considera incoherentes con sus principios y con su forma de entender la lucha, acerca de lo cual se había expresado claramente en otras ocasiones. Nos da cuenta de las represalias sufridas –traslado a Albocàsser; destino a régimen especial de castigo, artículo 91.3; privación de sus cosas personales…– y pide que nadie se preocupe, pues se encuentra recuperado física y anímicamente y dispuesto a «vivir luchando», tanto en lo que se refiere a su esfuerzo personal como a su participación en la lucha colectiva. Sin olvidar que tiene la correspondencia intervenida, sería bueno escribir al compañero, para darle ánimos y que pueda ir recuperando las direcciones de la gente con la que suele escribirse, ya que los carceleros se las tiraron a la basura junto con el resto de sus cosas. La dirección de la cárcel de Albocàsser podéis encontrarla en la lista de presxs en lucha a la que conduce el último de los enlaces que ponemos al final del todo.

Villena, madrugada del 26-VII-2018

Os escribo a vosotrxs, que lucháis por una sociedad sin jaulas, dentro y fuera de ellas, con humildad, honestidad y fuerzas. ¡Salud a todxs!

No he querido en un principio comunicaros los hechos, que van contra mi propia filosofía de vida y de lucha, porque, para empezar, no estaba reivindicando más que mi propia muerte, sin involucrar a nadie, ni grupos ni individualidades, yo, solo.

Pero entiendo la falsedad de no contarlo, de ocultarlo, de no ser al final honesto y sincero con todxs vosotrxs. En primer lugar, como preso en confrontación contra el sistema penal y estatal. Y, en segundo lugar, como compañero de todxs vosotrxs, fuera y dentro de sus jaulas.

La tarde del 19-VII-2018, tras preparar unas cartas de despedida, que me iba a tragar y al final dejé entre mis cosas, bien protegidas, y anunciar el día 15 a las instancias de siempre (Consejo de Ministrxs, Defensor de Nadie y Congreso de lxs Lumis) que me están incitando al suicidio, desde Puerto I y desde aquí, tras siete meses sin mis pertenencias, les advertí que me iba a incendiar, porque estoy hasta los cojones de todo y me siento un lastre para mi familia sanguínea y compañerxs y amigxs. Y lo sigo pensando: soy un lastre.

Así que el 19 de julio, teniéndolo todo planeado, con todas mis pertenencias protegidas del fuego, puse en la puerta de la celda (para impedir el paso y asegurar mi objetivo, desaparecer) el colchón, dos mantas, dos sábanas, ropa vieja y rota, que até al cangrejo, y, debajo de todo, una cama de bolas de papeleo jurídico, autos y toda esa bazofia. Encendí un cigarro, metí el mechero entre los papeles y lo prendí todo. Me quedé de pie, mirando lo rápido que empezó a quemarse todo, echando un humo negro y denso. Me metí bajo los hierros de la cama, asustado del ruido del fuego intenso. Cuando no pude respirar más, por instinto supongo, abrí la ventana para coger aire, pero este hecho avivó más el fuego y solo tragué humo. Caí sobre los hierros de la cama, imagino que las rozaduras que tengo serán de eso, y no supe más.

No sé cómo se las apañaron para entrar y sacarme de ahí. No les fue tarea fácil, porque la puerta estaba al rojo vivo. Según me dijeron, entró alguien con botellas de oxígeno y todo el equipo y me sacó a rastras. Aparecí en la enfermería. Eso es todo. Lo demás no importa.

He ido contra mis principios de no violencia, aunque no reivindiqué más que la tabla, el 15 de julio, y las pertenencias de Puerto I, advirtiéndoles de que me iba a matar de la manera que he contado. Como siempre, hicieron caso omiso y yo realicé este acto imprudente e inoportuno.

Pienso que os he fallado a todxs, ya que he sido y soy un defensor constante de la no violencia. Este caso era distinto, pero fue violencia. Imagino que ahora aquellas personas a quienes recriminé por este tipo de actos tienen carta blanca para decirme de todo, o decirlo por ahí, en vez de a mí directamente. Como he sabido que están haciendo contracampaña contra mí, lo cual me suda la polla, porque sé bien que soy un guerrero y he luchado por mantener viva esta semilla que plantamos en 2015 mi Xavi y yo. De la COPEL a la APRE, posicionado. Deciros que estoy avergonzado es quedarme corto. Quien tenga algo que decirme, aquí me tiene. Dímelo a mí, no seas cobarde.

A pesar de que nada se quemó, los carceleros de guardia ese día tiraron todas mis pertenencias, todo, sin excepciones. Motivo por el cual me encuentro denunciando y en huelga de hambre individual, a pesar de que Mohamed El Hichou y Antonio Fabra dicen que se solidarizan conmigo y el domingo inician también huelga de hambre, cosa que no he podido evitar, ya que cada cual toma sus decisiones y, como yo he sido y soy un hermano con ellos, en respuesta, se solidarizan conmigo por la vulneración de derechos humanos y fundamentales. He denunciado y reclamado mis pertenencias, ya sea que las compren, las paguen, lo que sea, me da igual. He hecho una relación de la ropa, de los libros, de las gafas, de todo. Tengo unas chanclas, un pantalón corto y camiseta que me han dado los compañeros de la cuarta galería.

Pero a lo que voy es a pediros sinceras disculpas por no haber tenido autocontrol, aunque sí que lo hubo, en cierto modo, pues todo fue meditado profundamente. El fin de la reflexión es que soy un lastre, para mi familia: años de cárcel en cárcel, esto no puede ser. Mo me excuso, pero el cúmulo de todo me llevó a ese extremo.

Quien me quiera comprender que me comprenda. Quien me quiera criticar, que lo haga a mi persona, quien tenga “pena” de mí, que ni se moleste en escribirme. Quien piense que quiero arrastrar a alguien más esta huelga de hambre, se confunde; esto es personal mío. Así que rechazo de plano todo tipo de solidaridad. Nada de unirse a mi problema personal. Esto es solo mío, no corresponde a ninguna lucha en comuna. Si no os gusta el tono, leed otras cosas. Soy José Antonio Chavero Mejías, 9730081285, preso en lucha que no se mete en la vida de nadie. Esto no es parte de la lucha comunitaria, no está a diálogo ni es asunto de nadie más que mío, ni cabe acuerdo o apoyo de ningún tipo. Creo que lo he dejado claro, así que respetadme como os he respetado yo.

En lo comunitario, el 1 de octubre y luego en diciembre, sabremos todxs lxs que tenemos arrojos para luchar, ahí sí que nos solidarizamos con la tabla reivindicativa y la lucha. En esto otro no se espera la participación de nadie, es una simple comunicación que hago por haberos fallado y haberme fallado a mí mismo.

Salud y ánimo. Por una sociedad sin jaulas.

Albocàsser, noche del 4-VIII-2018

Nunca pensé que en mi mente se instalaría el deseo de la muerte. Es cierto que en la vida he tenido problemas suficientes como para pensar “hasta aquí he llegado”. Pero siempre he desechado la idea inmediatamente.

Podría poner las excusas que quiera, pero ninguna es válida para acabar con la vida, mi vida. Me he sentido un lastre para mi familia y, en parte, sigo pensando que lo soy, que todxs nosotrxs, dentro, somos una carga para lxs compañerxs de ahí fuera. Pero eso es solo mi pensamiento, mi opinión, en un mal momento, en un tiempo de mucho sufrimiento. Constante sufrimiento.

Todo el tiempo de traslados, de problemas, de verme despojado de mis pertenencias, de mi familia dando vueltas durante veinte años dando vueltas tras las rejas de las cárceles. Como mis compañerxs en la calle, de uno a otro talego. Como un dibujo animado al que persiguen sus cosas sin alcanzarle nunca. Como un número en esta sociedad de odios y envidias, de “personas” insensibles y de “gente” ciega, guiada por las pantallas de sus aparatos digitales, conducida a través del plasma por una serie de prostitutos del crimen organizado, del Estado policial y del Capital.

Por no conocer a mis sobrinas. Por no tener una vida con planes de futuro y, si los tengo, no sé si lograré alcanzarlos. Por estar inducido al suicidio por Instituciones Penitenciarias, con una serie de castigos constantes, de los cuales el verdadero motivo es un bolígrafo, un folio y mis palabras, mis reivindicaciones, mis pensamientos libertarios y mi constante propagación entre lxs presxs de esta lucha, de los porqués de la misma y de la necesidad de llevarla a la práctica. Todo lo cual seguiré haciendo.

De modo que la Institución Penitenciaria me ha ido encajando, colocando, donde no pueda propagar la llama y, a pesar de ello, me las he ingeniado para que lxs presxs de las cárceles por donde paso sepan lo que estamos haciendo. Cuando lxs pocxs que entienden el mensaje se suman a esta confrontación anticarcelaria y llegan las huelgas de hambre, las reivindicaciones, las quejas y las denuncias, el hecho de enseñar a la peña presa a realizar escritos, estén o no en la lucha, me echan a otro rincón.

Esta vez, tras el intento de suicidio y destrozo de la celda en la que me encontraba, la 33 de la cuarta galería de Villena, y tras trabar la puerta y poner todo tipo de combustible para impedirles la entrada a su celda, le metí fuego y al rato ya estaba sin conocimiento. No sé cómo consiguieron sacarme de allí, es que no lo llego a entender, ya que pude ver cómo quedó la celda, toda ella, entera, negra como un tizón. Me enteré por un preso de la celda contigua que, al ir a recoger mis pertenencias un ordenanza y decirle al carcelero que las cosas estaban bien, el carcelero le gritó: “tíralo todo, todo”, en un acto típico de los prostitutos del crimen organizado. Al final, decidí ponerme en huelga de hambre individualmente y sin comunicar nada, porque este asunto era personal, no era un problema que yo considere de la comunidad de lucha.

A pesar de todo, esos aislamientos son pequeños, de treinta y cinco “plazas” en cuatro galerías; primera, segunda y tercera de diez presos, y la cuarta de diez presos, en la que yo me encontraba. Mohamed El Hichou, uno de nuestros compañeros en lucha se sumó a la huelga de hambre y creo que también Antonio Fabra, según él me dijo. Quizá todo eso detonó que me mandaran en primer grado, primera fase, a Castellón II, Albocàsser. Al pasar por Picassent, me pusieron en la misma galería que el compañero Adrián, lo cual me supuso un alivio, un respiro, aunque momentáneo, porque por la mañana salía para Castellón II. Pudimos comunicarnos (…), me mandó ropa y una radio pequeña, lo cual agradezco en grado sumo. Gracias, compañero.

Y aquí estoy, preso con otro chaval musulmán. Siempre me ponen solo con musulmanes, lo cual ya dudo de si no será una treta de Instituciones Penitenciarias, para que los sociópatas estos puedan, en un momento dado, acusarme de “radicalizarme” o algo por el estilo, lo cual no me extrañaría. Aunque ya saben que yo ni Dios ni amo, ni patria, ni bandera. Mi bandera es un trapo negro por mis compañerxs asesinadxs en las cárceles del Estado criminal español.

La conclusión final de mi intento de morir es la de vivir luchando, ya que no concibo otra forma de vida en las cárceles, reivindicar, denunciar y sacar la basura carcelaria. Coordinación, comunicación, propuestas, ideas que vengan de fuera y de dentro, diálogo y decisiones conjuntas.

En cuanto a las acciones, pienso que no sirven de nada las huelgas de hambre individuales, ni hacernos daño cortándonos, ahorcándonos, quemándonos, etc. Es cierto que he cometido hace poco dos actos que no concibo para luchar: ponerme en huelga individualmente y pretender quemarme o morir axfisiado. De estos hechos os pido disculpas, dentro y fuera y, si es necesario, me comeré las charlas que del corazón salgan. Lo que no voy a permitir es que me machaquen; si alguien tiene algo que decir sobre este asunto, que me lo diga a mí. Si de esto se pretende hacer teatro, estoy lo suficientemente concienciado para caminar solo, sin nadie dentro ni fuera. No variará mi rumbo, porque yo lucho por lxs que están bajo la tierra y algunxs de lxs que quedan vivxs de COPEL y APRE (r), mis guías y mis maestrxs.

Me despido de todxs vosotrxs, quienes sí lucháis honestamente contra las jaulas, desde dentro y desde fuera de las mismas. Que no se preocupe nadie, que me encuentro bien, tanto física como mentalmente, y que lo siento, siento haber dejado que se instalara en mí o en mi inconsciente tanta mierda como para actuar así, sin pensar más que en mí, egoístamente. No creo que sea el camino ni de coña, pero en ocasiones pasa que te tienes que equivocar para aprender, y yo he aprendido que voy a vivir, que el castigo, la presión, el estar sin pertenencias tiene solución, lo que no tiene solución es la muerte.

Una cosa más, con toda la peña que me escribo, he perdido no, han tirado a la basura todo, las direcciones, los contratos de teléfono, todo, así que, si queréis escribir, yo iré recabando lxs remitentes y contestando cuando pueda. Tened en cuenta que solo tengo dos cartas de salida por semana. Pero contesto siempre, eso sí es una máxima. Cuidaros. Aquí lucharé a diario. Salud.

Toni Chavero Mejías

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Octubre

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 22-VIII-2018]

Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha

Hablamos otra vez con Laura Delgado, continuando con el tema de la semana pasada: la indefensión jurídica en la que se encuentran las personas presas en las cárceles del Estado español. Intentamos responder a la pregunta «¿De qué tienen que defenderse?» repasando las doce reivindicaciones de la propuesta de posicionamiento colectivo que están defendiendo hace dos años algunxs presxs en lucha. Damos también algunas noticias sobre ellxs.

Indefensión jurídica Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

El domingo pasado, fueron dos compañeras a la cárcel de Villena, a visitar a Toni Chavero. A través de los sucios cristales del locutorio del módulo de aislamiento, con los boqueras escuchando la conversación, ya que tiene todas las comunicaciones intervenidas (cartas, teléfono, locutorio), le vieron muy nervioso e indignado. Les contó que llevaba varios días en huelga de hambre. La empezó después de haber quemado el colchón mientras estaba encerrado en su celda. Lo hizo con ánimo suicida, agobiado por el acoso al que le estaban sometiendo los carceleros en el departamento de aislamiento de esa cárcel. Perdió la conciencia por haber inhalado los gases tóxicos que desprendía el colchón al arder y fue sacado in extremis de la celda. Cuando despertó, estaba encerrado en otra celda y no tenía consigo ninguna de sus pertenencias: ropa, libros, fotografías, papeles personales… Preguntó por ellas y no le dijeron nada. Las reclamó y tampoco obtuvo respuesta satisfactoria. Habían pasado varios días y no se las habían devuelto ni dado noticia de lo sucedido con ellas. Otro preso le contó que se las habían tirado a la basura por orden de un determinado carcelero. A Toni ya le habían dejado sin muchas de sus cosas cuando le trasladaron desde Puerto I, en enero pasado. La mayor parte de su ropa y libros y un televisor que tenía se quedaron en Cádiz y, siete meses después, aún no ha conseguido que se las entreguen. Esto de despojar a las personas presas que luchan por mantener su integridad, durante los traslados o con cualquier otra excusa, es práctica habitual. Así les dejan desnudos, sin sus libros, escritos y cosas personales, así debilitan su subjetividad, así les cosifican. Las cosas de Peque, por ejemplo, todavía están en Albocàsser, cuando él fue trasladado a Puerto III, hace más de dos meses. Con excusas burocráticas, se han negado a entregárselas a su abogado y amigos que comunicaban con él, cuando han ido a recogerlas. En Puerto I todavía tienen cosas suyas, que se quedaron allí hace años cuando fue trasladado una de tantas veces. Ayer, fueron a  la cárcel de Villena unos compañeros, uno de ellos abogado, a llevarle ropa a Toni y ver si quería poner alguna denuncia. Les dijeron que no podían verle, porque ya estaba en el canguro que había de trasladarle hacía la cárcel de Albocàsser, la peor cárcel del Estado español, su nuevo destino. Toni necesita ahora mismo un apoyo especial y que los carceleros vean que no está solo, justo ahora, cuando están haciendo tanta fuerza para quebrarle. La dirección podéis encontrarla en el último enlace de los que ponemos abajo, que conduce a la lista de prexs en lucha. Los compañeros Mohamed El Hichou El Yaziji y Antonio Fabra Belmonte están también ahora mismo en huelga de hambre en la cárcel de Vilena apoyando a Toni Chavero.

Por qué reivindicamos

A lxs presxs en acción antirrepresiva.

Lógicamente, no todxs lxs presxs luchamos por una misma razón. Ahí reside, sin embargo, la riqueza del ser humanx. Cada quien tendrá razones personales y muy suyas, como podrían ser las muertes, asesinatos de compañerxs, amigxs, familiares… Otrxs lo harán por pura rebeldía sin más que porque sienten rabia contra la cárcel. Otrxs lo harán porque comprenden que es necesario que exista una llama encendida en defensa de nuestros “derechos”, reconocidos en sus “leyes”, pero vulnerados sistemáticamente en su práctica real, y en contra de sus procedimientos violentos.

Al final, aunque cada cual tenga diferentes motivaciones, todas ellas lícitas y respetables, de alguna manera estamos unidos por varios nexos que nos conducen a una lucha común. Uno es que no estamos de acuerdo ni con los procedimientos punitivos ni con el sistema carcelario y comprendemos su inutilidad en la sociedad del libre pensamiento, no en la del Capital y el Estado policial, ni en lo que llaman “Sociedad” o “Democracia”.

Y, por otro lado, algunxs presxs nos hemos comprometido con una tabla reivindicativa y unos actos, meramente simbólicos, para defenderla, con o sin ayunos, los primeros de mes, algunxs, y otrxs también a mediados. En fin, esta para mí es la razón que nos tiene hoy aquí. Dicha tabla no viene del ahora, ni mucho menos, sino que mucho antes que nosotrxs hubo grupos y asociaciones de presxs que reivindicaban prácticamente las mismas cosas. Tenemos el ejemplo de la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha), en los 76-78; lxs presxs que se atrevieron a denunciar las torturas en Herrera de la Mancha, en el 79; lxs que denunciaron el hacinamiento y la miseria en las cárceles, en los 81-83; los que intentaban la fuga por las bravas, tomando rehenes, del 83 al 89, y, si no lo conseguían obligaban a difundir una tabla reivindicativa denunciando los tratos crueles, inhumanos y degradantes que se daban entonces, lo mismo que ahora, en las cárceles; la APRE (Asociación de Presos en Régimen especial), del 89 al 91; la lucha contra el FIES, del 99 al 2002; y otros intentos más recientes, como la campaña contra la cadena perpetua, en el 2009, o la que se hizo contra la tortura en las cárceles entre 2011 y 2013. En algunos de estos intentos se empelaron siglas, en otros no, algunos tuvieron una cierta continuidad, coherencia y solidez, otros duraron poco o tuvieron poca sustancia o simplemente se desmontaron antes casi de empezar. Y ahora estamos nostrxs, “lxs presxs en lucha activa”.

En la actualidad y, aunque algunxs, por falta de experiencia, queríamos luchar como se luchaba antaño, no era posible, simplemente, no se pueden comparar las cárceles y medidas de seguridad de los 70, 80 e incluso 90, a las de hoy. Por tanto, no podríamos traer el ayer a hoy, es del todo imposible. Pero queríamos luchar, cada quien por sus motivos, como he dicho, pero luchar. He detenerme aquí y hacer un “inciso”. La palabra “luchar” puede llamar a engaño, luchar no solo es pelear a cuchillo, puñetazos o lo que sea, luchar es mantener un posicionamiento en tus creencias y reivindicar los días que se ha acordado, haciendo llegar nuestras reivindicaciones a quien corresponda, como grupo de personas contra el sistema penal, sin hacer más uso de la violencia que en uso de tu legítima defensa de tu vida, de tu integridad física y moral y de tu dignidad. Esta lucha del hoy, del ahora, no tiene nada que ver con las que hubo antaño. Hoy en día, secuestras a un carcelero y son lxs propios presxs quienes le defienden, cosa que antes era impensable, sinónimo de morir o de salir por patas a refugiarse. Por tanto, si las cárceles han cambiado tanto, las luchas han debido de adaptarse al hoy, es así de simple.

Si al final todxs luchamos reivindicando lo mismo, yo me pregunto qué impedimentos tenemos para hacerlo unidxs. Ya sabemos por qué luchamos: simple, por que se cumplan las leyes a corto y medio plazo, a largo plazo, por la abolición de las cárceles. ¿Estamos de acuerdo en esto? Si la respuesta es sí, qué problema hay, por ejemplo, en la organización de una huelga de hambre simbólica, como la que hemos tenido estos días atrás. Si tdxs somos presxs y todxs estamos de acuerdo en los doce puntos reivindicativos, muchxs abiertxs a meter algún punto más ¿por qué no? ¿Pero por qué no tenemos la capacidad de articularnos como unx solo? De nada sirven rencores, creerse por encima de nadie, todxs somos iguales, sencillez, humanidad.

Me llama la atención este hecho, porque, simplemente, no lo comprendo. Me gustaría que lxs compañerxs en lucha activa abramos un debate en torno a esta imposibilidad de unión. ¿Qué creéis que está sucediendo? Podemos poner las cartas encima de la mesa y llegar a visualizar el problema de la unión. Si hay piques, si hay individualismo si hay… yo qué sé, ¿habrá que hablar como personas? Creo que somos más que capaces de unirnos para lo que sea. Estoy seguro de todxs vosotrxs, no dudo, solo sé que tenemos dificultades que tenemos que sortear, que entre nosotrx no somos capaces de articularnos. ¿Qué damos a entender a lxs carcelerxs? ¿Que somos incapaces de hacer fuerza? ¡Pero no lo somos! Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué creéis vosotrxs compñerxs que esta desunión es tan patente?

Yo creo que hay piques, que algunx piensa que hay jefxs, que no nos da la gana de unirnos, porque realmente no tenemos espíritu de lucha… tengo esas cosas, esos pensamientos que dejo (yo, Toni) encima de la mesa. Ya os aseguro que de jefes nada, aquí lo que se pretende es una autoorganización, y no la estamos consiguiendo. ¿Por qué? Por mil razones, paranoias y cosas así. Todxs proponemxs y todxs disponemos, es decir, hay una propuesta, se comunica, se dialoga, se llega a acuerdos y actuamos tdxs a una. Esa es la propuesta que, junto con Peque, porque estamos en la misma onda, decidimos poner a debate. Propuesta, no imposición, eso no existe entra nosotrxs.

Simplemente, un debate, una propuesta. Si esto es entendido como algún tipo de “orden” por algunxs que quizás no comprenden el funcionamiento horizontal, en el cual todxs somos iguales, es sencillamente un error de comprensión, de lectura de dicha propuesta. Pero aquí nadie es jefe de nadie. ¿Cómo podemos ir contra el Autoritarismo siendo autoritarios?

Por eso digo que no nos cortemos. Pongamos todo lo que hay encima de la mesa, dialoguemos, discutamos, hablemos. Porque, si no, ¿qué hacemos? Si no hay comunicación no hay nada. Si yo no cojo un boli y me pongo a escribir esto, cómo lo vais a saber. La telepatía no funciona. ¡Joder! Si todxs queremos lo mismo y vamos a lo mismo, seamos sensatxs y prácticos, no hagamos divisiones, que de eso ya se encarga la SGIP. No les ayudemos mostrándonos desunidxs.

Creo que somos más que capaces de mostrarle a la bestia-cárcel lo unidxs que estamos y la firmeza de nuestra crítica a este sistema asesino. Quien quiera poner algo encima de la mesa. El debate es de todxs por igual, así que siente la libertad de decir tu opinión sin que nadie te juzgue. Y pensad, ¿por qué reivindicamos? Un saludo cordial y un abrazo.

Toni Chavero Mejías

Cárcel=Tortura Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha

Por correo electrónico, alguien nos ha enviado dos cartas de personas presas. Una viene de la cárcel de Sevilla I, firmada por Manuel, de quien no nos dan los apellidos. Denuncia que se encuentra en aislamiento, sufriendo las «limitaciones regimentales» de las que habla el artículo 75.1, a pesar de que el parte por el que le fue aplicada tal «medida» ha sido archivado y de que tiene aplicado el protocolo para prevenir suicidios. Y que no le sacan al hospital, cuando tiene en el estómago una cuchilla y varias pilas que podrían poner en peligro su salud y su vida. Otra es de José Adrián Poblete Darre, desde un módulo de aislamiento de la cárcel de Picassent. Habla de las últimas agresiones sufridas mientras aún estaba en la cárcel de Allbocàsser, de donde la trasladaron recientemente a la de Picassent, da algunas opiniones sobre la lucha en marcha, aunque quiere pasar a segundo plano durante un tiempo, por la visita de su madre, que ha venido desde Chile para quedarse un tiempo.
Sevilla, 27 de julio de 2018

Manuel, preso en la cárcel de Sevilla 1. Me dirijo a vosotrxs para explicar la serie de vulneraciones constitucionales hacia mi persona.

PRIMERA: Que me encuentro en el artículo 75.1 desde hace más de un mes, porque el subdirector de seguridad me denunció por supuestas amenazas.

En realidad fue el director el que tramitó la denuncia, quiere echarme de aquí. Traigo un auto desde Zaragoza, en el que dice el juez que necesito ayuda tratamental, además de estar en protocolo de suicidio.

SEGUNDA: Que el subdirector de seguridad retiró dicha denuncia porque no eran ciertos los hechos que se me imputan.

¿Es cierto que si el denunciante quita la denuncia esta queda anulada y yo tendría que volver al segundo grado penitenciario que era donde me encontraba antes de que pasara todo esto?. Pues no. Aquí sigo, «articulado», y con una propuesta del artículo de la LOGP, así como petición de cambio de centro penitenciario.

TERCERA: Que en esta cárcel el tratamiento de reinserción social no se ajusta a derecho. Ni se facilita la información necesaria a lxs internos ni se les trata como es debido. En mi caso, tengo pilas y una cuchilla en el estómago y no me sacan al hospital. Tengo derecho como cualquier persona a recibir atención médica.

CUARTA: Otrxs muchxs compañerxs viven situaciones parecidas  pero no quieren pasar por lxs especialistas y reivindicar sus derechos por miedo a las represalias. Es importante que la gente sepa lo que ocurre dentro de las prisiones.

QUINTA: Quiero estar cerca de mi familia, en mi tierra. Tenemos ese derecho y tenemos que seguir reivindicándolo

Espero que estas palabras sean publicadas y escuchadas para que se sepa lo que ocurre aquí. También me gustaría que los familiares de lxs internxs leyeran estas palabras para que se den cuenta de que son ciertas las quejas que hemos presentado.
¡Salud y revolución!

Cárcel de Picassent, aislamiento 91.3, galería 19

Salud, fuerza y rebeldía.

Como ya sabéis llevo unos meses en Picassent. He salido de Castellón II con 27 partes, me han dado palizas, me han pinchado, me han dejado en ocasiones babeando, literalmente. Desde allí envié montones de cartas que no han llegado, sigo con el correo intervenido. Como veis, me lo paso de puta madre en aislamiento. Aquí siguen matando a la gente, seguimos comiéndonos las condenas a pulso, no solo hacen sufrir al preso, sino también a las familias, por la dispersión, sigue el abuso de poder, las coacciones, como en mi caso que me dijeron: «como sigas así, pinchazos cada semana y control directo». Nadie sabe dónde estás, rompen tus cartas…

Hay muchxs que no aguantan tanta represión, que el sistema carcelario les impulsa a suicidarse, a otrxs nos sacan lo peor de nosotrxs mismxs. Seguro que muchxs saben de lo que hablo, se sienten identificadxs

Creo que todxs tenemos derecho a una vida digna y aquí dentro eso es imposible. ¡Qué otra cosa nos queda que luchar! Con todas las fuerzas, de todas las formas. Por eso animo a hacer huelgas de larga duración, que nos lleven al hospital, hasta el final. Puede que no estemos de acuerdo en todo, por ejemplo, sobre el comentario que hace el compañero Toni  de que quien haga los ayunos y huelgas las reivindique y las haga llegar a los grupos de apoyo, como forma de mostrar que es unx presx en activo. Hay muchas formas de estar activo, al final siempre sabes quiénes son tus compas de lucha. Coincidimos en lo fundamental y eso es lo importante.

Dicho esto, quiero deciros que estos meses que vienen son especiales para mí. Vienen a visitarme mi madre y mi hijo desde Chile. A mi hijo hace muchos años que no le veo. Mi madre viene en silla de ruedas, quizás sea la última vez que la vea. Por esto me estoy mordiendo la lengua, quiero ver a mi madre, así que he tomado la decisión de pasar inadvertido, no sé si lo conseguiré. No quiero que me trasladen porque a ella le queda más o menos cerca durante los meses que esté aquí y, conociéndola, sé que la tendré aquí cada vez que pueda verme, ya por cristales o en un vis. Cuando ella regrese a Chile, seguiré luchando. Querría ser lo más honesto conmigo mismo y con lxs compañerxs de lucha por eso os comento el motivo por el que dejaré de reivindicar cada mes hasta que mi madre no esté de vuelta.

Aprovecho la ocasión para dar las gracias a todas las personas que nos brindan su apoyo, a lxs presxs en lucha y a la Familias Frente a la Crueldad carcelaria. Pronto estaré recuperado  de las lesiones que tengo y estaré como siempre, luchando intensamente con todo mi corazón por lo que creo, sobre todo por nuestra libertad . Todo mi cariño y amor fraternal a mis compas, Peque y Toni.

Un abrazo libertario a lxs que luchan tanto dentro como fuera. Salud, fuerza y anarquía.

Como dice un hermano: » No hay derrota en el corazón del que lucha».

José Adrián Poblete Darre

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha

Lxs compañerxs del Grup de Suport a Presxs de Lleida publican en su blog el siguiente comunicado sobre la situación de Carmen Badía Lachos en la cárcel de Zuera. Ella continúa haciendo ayunos por las doce reivindicaciones los días 1 y 15 de cada mes. Se queja de demoras en la correspondencia e incluso de que desaparecen cartas. Continúa esperando su excarcelación por su enfermedad extremadamente grave «con padecimientos incurables». ¿A qué esperan? Al parecer, no quieren soltarla hasta asegurarse de que va a morir pronto. Habla de iniciar una huelga de hambre indefinida y relata las dificultades para recibir un tratamiento adecuado a su estado de salud estando presa. ¡Hay que exigir su excarcelación, como la de todas las personas presas en situación parecida!

Después de las ultimas cartas que hemos recibido de Carmen (con bastante retraso), hacemos una actualización de su situación. Aunque sigue permanentemente en enfermería y le han vuelto a poner el apoyo médico por el mediodía y la noche, la compañera tiene que lidiar con otras dificultades. Algunas le afectan específicamente a ella, y otras son generales del sistema carcelario.

En primer lugar, Carmen hace referencia a los problemas en relación al correo. Hay cartas que le llegan con mucho retraso (algunas de ellas con mas de un mes) y sus respuestas a nosotros/as también nos llegan muy tarde. Pensamos, además, que hay algunas cartas que directamente no le están llegando.

A nivel de salud se siente muy cansada y con poca energía. La llevaron por fin al oncólogo y al médico cardiovascular. Ya le sacaron el reservorio de la pierna con anestesia local, y la operación fue bien y rápida. Aún así, dice que necesita el apoyo de la silla de ruedas, ya que se siente débil y le falla el corazón. También dice que la quimio le dañó los intestinos, y eso ocasiona que mucha comida le siente mal. Lleva desde el 31 de mayo esperando el informe del oncólogo, cosa que le parece bastante rara. Desde la cárcel le dicen que estos informes no han llegado, pero ella empieza a pensar que no es verdad, y que no se los entregan (o retrasan esta entrega todo lo posible) para que no tenga argumentos «justificados» de su estado de salud que puedan favorecer a que le den la libertad.

Carmen nos explica que hace poco falleció un preso allí en Zuera. El hombre estaba bajo de defensas y pilló legionela. Comenta que pasaron 3 días hasta que se hizo publico, y que este es solo un caso mas de desatención médica. Que a menudo les ponen problemas para ir al hospital. Con palabras textuales de la compañera: «No nos dejan ir al hospital, la atención médica es vergonzosa, y solo nos sacan para morir. No porque les importe que nos muramos, no, no es eso. Es para que no aumente el número de fallecidos en instituciones penitenciarias y suba la estadística.»

El próximo noviembre Carmen tenía un juicio contra una carcelera del CP Ponent. Pero le comunicaron a su abogado (el cual llamó al CP Ponent a petición de Carmen, para saber cómo estaba el tema) que el juicio había quedado anulado ya que la carcelera había retirado la denuncia. Aún así, Carmen no ha recibido ninguna notificación de este hecho, por lo que ahora está insistiendo para que se lo notifiquen formalmente. No descarta la posibilidad que no quieran notificárselo para que así ella no asista al juicio y este se celebre sin que ella pueda defenderse.

Comenta que en Zuera no se habla mucho de la huelga de hambre colectiva ni de las 12 reivindicaciones, ya que la gente tiene miedo a las represalias y los traslados, como ha ocurrido recientemente con un preso en lucha que estaba en Zuera. Aún así, dice que ella seguirá luchando aun sabiendo las consequencias que puede llebarle. Nos recuerda que sigue haciendo los ayunos para reivindicar los 12 puntos, el dia 1 y 15 de casa mes. Incluso dice que si no avanza la situación en relación a los informes médicos y no le empiezan a conceder permisos de salida, se está planteando iniciar una nueva huelga de hambre indefinida, como ya hizo estando en Lleida (gracias a la cual, por lo menos consiguió el traslado a Zuera). Ya que ve como pasa desesperadamente el tiempo, y ya lleva encerrada 13 largos años sin pisar ni un día la calle.

Os seguimos animando a escribirle; seguro que le gustará recibir muestras de apoyo. ¡No dejemos solas a las presas!

Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha

Entrevistamos a Francisco, de la APDHA de Granada, que nos explica el «Decálogo Sanidad en Prisión» que propone esa asociación para hacer frente a la catástrofe médico-sanitaria que padecen las personas presas en la cárceles del Estado español. Y leemos unas cartas de Óscar Rodríguez González, en huelga de hambre desde el día 22 de junio frente a los tratos crueles, inhumanos y degradantes en la cárcel de Puerto I, especialmente el abandono médico. Reflexiona también el compañero sobre la huelga de hambre colectiva de mayo y la propuesta para octubre. Lo mismo hace Toni Chavero, de quien leemos también un comunicado.

La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Otra carta de Toni Chavero con buenas aportaciones al diálogo sobre la propuesta de hacer una nueva huelga de hambre colectiva en octubre, un ejercicio práctico más de coordinación horizontal dentro, fuera y dentro-fuera. Como dicen lxs compañerxs, mantener una llama encendida para ver si llega el momento de que el fuego se extienda.

Cárcel de Villena, noche del 16 de junio de 2018

Saludos y salud a todxs lxs que estéis ahí confabulando y generando estrategias contra la maldita empresa-cárcel dentro y fuera de los talegos: grupos de apoyo, abogadxs, familias, personas independientes y presxs.

Quiero, como cualquier otrx, contestar al comunicado de Peque y las preguntas que nos hace a todxs en el mismo. Y creo debemos hacerlo todxs y no dar por hecho que sí, que esta o aquella persona luchan y no necesitan pronunciarse, porque sacan mensualmente papeles, etc. Las preguntas de Peque son claras y se dirige o todxs lxs que estamos en lucha, por lo que es justo que le contestemos todxs lxs que nos consideramos presxs en lucha activa. Sin dar nada  por hecho ni a nadie por descontado.

A la primera pregunta: ¡Por qué luchas?

Lucho porque no comprendo que cumplamos décadas y décadas por cuatro robos de risa, porque no entiendo la “necesidad” de las cárceles en la sociedad, ni cómo la sociedad reclama de éstas ignorando lo que son en verdad. Lucho por desinsertar de las mentes la idea errónea de la necesidad de apartar a sus iguales encerrándoles de por vida. Y lucho porque sólo hay dos maneras de enfrentarse a la cárcel: una es el sometimiento a todo tipo de trato inhumano y vejatorio, malos tratos, trato degradante, por miedo al castigo; la otra, la más inusual, la que compartimos algunas personas presas, es el enfrentamiento, la denuncia, la reivindicación, por cada abuso que se nos cometa, y el posicionamiento como ser humano en defensa legítima de mis principios e ideales y, por supuesto de mi dignidad y de mi vida, así como de lxs que también la merecen. Pero, sobre todo, lucho por lxs compañerxs asesinadxs en las cárceles del Estado español. Entre otras muchas cosas.

A la segunda pregunta: ¿Cuál es el fin de tu lucha y hasta dónde llegas?

El fin es que cumplan a corto y medio plazo sus “leyes” que nos otorgan ciertos Derechos, los cuales se dan en la teoría muy “artísticamente”, pero en la práctica no se cumplen más que con cuatro babosxs ultraderechistas, violadorxs, pederastas, chivatxs, colaboradorxs, políticxs, banquerxs, empresarixs, corruptxs, fuerzas de seguridad del Estado, maltratadorxs y toda esa chusma que tan bien cuida y protege la SGIP, para que nosotrxs lxs “irrecuperables” no les demos de puñaladas y se genere en la sociedad aborregada la  idea de que “las cárceles no son seguras” y estalle el miedo en los medios de manipulación de ganado. Para apretar más las tuercas.

A largo plazo, el fin es que se terminen por abolir las cárceles. Queda mucho para eso, pero no es una ilusión, debemos y queremos conseguirlo. Si nosotrxs cogimos el testigo de la COPEL y de la APRE (r), algunxs cogerán el nuestro, que es el mismo, el único que hay, el de la Lucha Anticarcelaria. No dudo de ello.

¡Porque estamos irrecuperablemente convencidxs de nuestra condición de seres humnxs!

Y respecto hasta dónde llego, sencillamente, hasta donde puedo. A veces, me gustaría ir más allá, hacer uso de la violencia, pero no soy partidario de la misma más que en legítima defensa de las vidas de mis compañerxs en lucha activa, de la mía propia, o para conseguir mi libertad. En cuanto al uso de la violencia para conseguir algo que por Derecho, por sus leyes nos pertenece, no estoy de acuerdo, sino en agotar todas las “vías legales” que tenemos en nuestras manos.

Insisto en enseñar a lxs chavalxs, estén o no en lucha, a utilizar los medios legales y a tener conocimiento de los mismos. Enseñarles no es hacerles el trabajo, el escrito, la denuncia, lo que sea, sino sentarse a su lado y que la persona aprenda a hacerlo con sus manos y contigo como guía. Esto lo considero una parte importantísima de esta lucha, ya que es parte del legado que nos dejaron a nosotrxs, y es natural compartirlo, no es perder el tiempo, aunque a veces sí la paciencia, pero merece la pena. Y yo lo seguiré haciendo, mal que les pese a lxs energúmenxs de la SGIP. Bien lo saben ellxs.

Igualmente, creo firmemente en no coger cepillos ni fregonas ni cazos para repartir la comida ni transigir con ningún tipo de esclavismo. Si quieren que los cojamos, que inserten la redención de penas por el trabajo. Las únicas actividades que observo válidas son estudiar, hacer deporte, ocio y cultura o talleres ocupacionales o de enseñanzas que sirvan de algo.

Inutilizar las juntas de tratamiento, sin darles pie ni a entrevistarnos con ellxs, pues son quienes han decidido que estés dispersado, tú o tus amigos, que estés en primer grado o en segundo en “módulos nocivos”, es decir, donde no existe el llamado “programa individualizado de tratamiento (PIT), donde se nos tira y se nos deja peor que a perros, ya que al menos los perros tienen la Protectora de Animales, nosotrxs no.

Todo esto y reivindicar las veces que hayas decidido, denunciar todo lo denunciable y comunicarte, dialogar, debatir, poner iniciativas encima de la mesa, ser coherente con tus pensamientos y con tus actos y actuar de común acuerdo con lxs compañerxs, haciendo lo que se decida entre todxs lxs participantes, lo decidido y acordado. Estas son mis respuestas, Peque, compañero.

Ojalá y todxs contestéis, con sencillez y humildad, claramente. Como dije, nadie deja aquí de lado a nadie, pero es preciso diferenciar entre los que sí reivindican y los que necesitáis lo que esté en las manos de nuestrxs compañerxs ahí fuera daros. Y. Como bien dice Peque, comunicaros individualmente. Y es de lógica que no podemos considerar compañerxs en esta lucha a lxs que no luchan. No creo que se pidan imposibles, es precisamente sencillez lo que se pide.

Me despido de todxs con un fraternal abrazo y un grito desgarrado de libertad.

Toni Chavero

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Mayo

Propuesta De Huelga De Hambre Para Octubre

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 18-VII-2018]

Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha