Noelia Cotelo Riveiro ha dejado huelga de hambre que ha mantenido durante 37 días, desde el 23 de marzo, en la cárcel de Brieva, por que se le permita disponer de sus efectos personales y de aseo y se deje de poner obstáculos insalvables a la realización de sus estudios, y en protesta por el régimen de castigo por aislamiento que sufre desde hace varios años y por las torturas y malos tratos que se practican en las cárceles y que ella misma ha sufrido varias veces. Ante la falta del menor cuidado médico y de la más mínima atención a sus reivindicaciones, el 12 de abril se autolesionó cortándose las venas de un brazo. Sin que su situación haya variado en absoluto, ha tomado la decisión de suspender provisionalmente el ayuno ante la perspectiva de los juicios a que tiene que enfrentarse a finales de mayo, arriesgando hasta 7 años de cárcel, para lo que necesita disponer de todas sus fuerzas físicas y mentales.
Categoría: <span>Mujeres presas</span>
«Mujeres presas ayer y hoy», por Paz Francés Lecumberri
“Una condena compartida. Madres encarceladas con sus hijos/as”, por María José Gea
“Amor en Prisión. Relaciones de pareja de las mujeres encarceladas”, por Estíbaliz De Miguel
XI Jornadas de Estudios Penitenciarios. Salhaketa/UPNA
Belén Vázquez Campillo está presa en la Unidad Terapeútica Educativa (UTE) de la cárcel de Villabona. Ex toxicómana y portadora de anticuerpos de VIH, con las defensas bajísimas y sin recibir ninguna medicación, sufre un papiloma que pesa quilo y medio… y además está enferma de hepatitis C y de cirrosis. Sus familiares denuncian una de esas situaciones terribles que no lo son menos porque se hayan hecho habituales desde que, con la justificación de la “crisis”, el régimen de dominación y explotación decidió una vez más hacer lo necesario para mantener las ganancias capitalistas, aún a costa de las más elementales condiciones de vida y de la dignidad de la gente de abajo. Habiendo sido trasladada dos veces en coma hepático al hospital de la calle y después del correspondiente diagnóstico, los médicos de la seguridad social decidieron empezar a prepararla para recibir el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, el llamado “sobaldi”, que, según parece, requiere otro previo. Pero, cuando llegó el momento de administrarle el tratamiento propiamente dicho, los médicos se toparon con el contencioso pendiente entre las administraciones sanitarias autonómicas y el ministerio del interior sobre quién debe hacerse cargo de su financiación para pacientes presos. La seguridad social asturiana se negó a ello y la administración carcelera ni siquiera se lo había planteado. De manera que ahora está Belén, con cirrosis avanzada, en peligro de muerte, sin tratamiento y sin posibilidades en perspectiva de que se lo den a corto plazo, y los responsables de garantizar sus “derechos” a la salud y a la vida jugando a pasarse la patata caliente por ver qué administración consigue ahorrar algo de dinero. Burócratas sin corazón y sin conciencia, no se sentirán siquiera avergonzados, mientras todos los poderes del «Estado de Derecho» y un hormiguero de «funcionarios» están actuando en relación con este asunto, pero ninguno para salvar la vida de Belén. Entre todos la están matando y ella sola se va a morir. ¿Quién será, entonces, el «responsable»? ¿Nadie? Su madre y el resto de su familia piden ayuda para conseguir que por quienes deben hacerlo se proporcione a Belén el único tratamiento que le puede salvar la vida. Y, si no, que la excarcelen, ya que es su condición de presa la que le impide acceder a los remedios que tan urgentemente necesita y que, legalmente, la administración penitenciaria, los jueces y el Estado están obligados a velar por su vida, por su integridad y su salud.
Más información en Tokata sobre el abandono de las personas presas enfermas de hepatitis C
Noelia Cotelo Riveiro, que lleva en huelga de hambre desde el 23 de marzo en la cárcel de Brieva, ha comunicado por teléfono que ayer se autolesionó cortándose las venas del brazo. Tomó esta decisión en vista de que, después de 20 días de ayuno, no sólo no se han atendido sus reivindicaciones básicas de que se le permita disponer de sus efectos personales y de aseo y de que se dejen de poner obstáculos insalvables a la realización de sus estudios, sino que ni siquiera ha recibido la menor atención sanitaria. Después de la autolesión, tampoco ha sido vista por ningún médico. Un ATS le cosió la herida, pero ni siquiera le han proporcionado gasas suficientes para limpiarla y cubrirla. Noelia se encuentra incluida en FIES y aislada la mayor parte del día en una celda prácticamente desnuda, sometida a la agresividad de los carceleros y abandonada por lo demás en todos los sentidos. Necesita apoyo, que se demuestre que es verdad que no está sola. Aunque no le dan las cartas inmediatamente, ya que tiene el correo intervenido, escribirle puede ser una buena muestra de ello. Pero eso sólo sería lo mínimo, la difícil situación de Noelia exige nuestra atención. Es necesario apoyarle con todos los medios a nuestro alcance, pero, sobre todo, con inteligencia, responsabilidad, sensibilidad y empatía, ya que todo el ruido hecho hasta ahora alrededor de su caso no ha tenido ningún efecto positivo. No tenemos que hacer de ella una heroína y mártir, sino contribuir a sacarla de la situación de opresión y miseria en que la tienen.
¡SOLIDARIDAD REAL CON NOELIA!
Noelia Cotelo Riveiro Centro Penitenciario de Brieva Ctra. de Vicolozano 05194 Brieva (Ávila)JUICIO DE PAKA Y VUELTA A BRIEVA
Paka de Lucía, en estos momentos se encuentra de nuevo en la macrocárcel de Zuera, aunque será trasladada a Brieva este viernes 27 de marzo. Ha vuelto a Zuera porque ayer tuvo un juicio de faltas en los juzgados de Zaragoza. Funcionarios y funcionarias de la macrocárcel de Zuera la denunciaron por romper varías cosas de la celda de aislamiento.
Hoy hemos podido verla un rato, hemos acudido al juicio para demostrarle a ella y a los funcionarios/as que no está sola, ni ella ni las personas presas en general. Curiosamente no hemos sido las únicas, un grupo de funcionarios y funcionarias de Zuera se han acercado al juicio para mostrar apoyo a la “compañera” que hoy declaraba contra Lucía. Bajo nuestro punto de vista es una provocación corporativista. No criticamos el apoyo entre trabajadores/as para defenderse de situaciones injustas, pero hay que tener en cuenta que Paka fue torturada en esa macrocácel a manos de esas mismas personas que se daban aliento hoy sabiendo todo lo que ocurre dentro de esas paredes.
En el juicio se ha hecho mención al estado de las celdas de aislamiento: “todo estaba limpio, nada estaba roto y todo en perfectas condiciones, se comprueba el estado de las celdas antes de que las internas entren” decía la denunciante. Por supuesto que las celdas de las cárceles se caracterizan por estar limpias, bien pintadas y sin desconchones. Sin embargo, Paka les (nos) recordaba que hasta vómitos en el suelo hay en esas celdas.
El juicio queda visto para sentencia.
Como decíamos, este viernes será trasladada de nuevo a Brieva, Ávila. Esa misma cárcel que hace poco ha sido denunciada por abusos sexuales, vejaciones y humillaciones a las presas. A Lucía le quedan dos meses de condena. Se ha pedido explícitamente que no fuera trasladada de nuevo, que pudiera acabar su condena cerca de los y las suyas. Una respuesta al por qué de su traslado es que ella está en primer grado, y en la macrocárcel de Zuera una mujer no puede cumplir primer grado ya que no existe módulo para ello (a pesar de que, por lo que sabemos, tienen un modulo vacío que no utilizan). Nunca justificaremos la construcción de macrocárceles pero ya que de momento existen, qué menos que intentar que todas puedan tener esas condiciones que vosotros mismos creáis sin añadir más perjuicios a lo que supone ya de por sí cumplir una condena. Una vez más se muestra la rutina diaria en las cárceles: humillación, dispersión, tortura, abusos, vejaciones…
Paka hoy se ha sentido arropada, aunque no fueran las mejores condiciones. Creemos que eso es importante y por eso vemos necesario seguir apoyando la abolición de este sistema carcelario que maltrata y destruye a las personas.
Animamos a que sigáis escribiendo a Paka, porque a todas las personas presas les hace falta saber que nos acordamos de ellas y que, por mucho que les quieran hacer creer, no están solas. Os dejamos la antigua dirección de Paka de Lucía a la que podéis dirigiros.
Lucía Gutiérrez Galán. Módulo verde
C.P. Ávila. Ctra. de Vicolozano-Brieva,s/n.
C.P: 05194 Brieva (Ávila). APTDO 206
No a la dispersión.
Solidaridad con Paka de Lucía.
La cárcel nunca es la solución.
¡ACUDE Y DIFUNDE¡
Según el Principio 1 del Conjunto de principios de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos «Toda persona sometida a cualquier forma de detención o prisión será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano».
Una vez más podemos comprobar que en la cárcel se utilizan reglamentos y acuerdos que vulneran los derechos de las personas presas, tal y como se ejemplifica en lo que ellos denominan “Acuerdo de intervención de comunicaciones”.
Todas sabemos que la tortura existe y se practica cada día en el estado español, tanto dentro como fuera de la cárcel, aunque la constitución vigente diga en su artículo 15 que se «establece el derecho de todas las personas, sean o no de nacionalidad española, tengan o no papeles, a la vida y a la integridad física, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidas a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes». Para que exista tortura no es necesario que sea física, sino que la psicológica es peor o igual de dañina. En este sentido queremos ejemplificar cómo un acuerdo de intervención de comunicación es un tipo claro de tortura psicológica, ya que prohibir, controlar, obligar… a una persona es, sin lugar a dudas, torturar. Y podemos comprobarlo en el acuerdo de intervención de una presa que a continuación se detalla. Creemos que es de destacar la claridad con la que expresan la criminalización a una presa por cuestiones e ideales políticos. Por todo ello queremos y vemos necesario compartirlo:






