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Un antiguo balneario de lujo, convertido en seminario y finalmente en cárcel de mujeres, situado en la playa de Saturrarán (Mutriku), albergó una de las mayores y más crueles cárceles del Régimen Franquista. Saturrarán se convirtió en prisión de mujeres clasificadas de «extremadamente rebeldes y peligrosas». Dos mil mujeres republicanas de edades comprendidas entre los 16 y los 80 años y provenientes de todos los lugares de España, estuvieron encerradas entre 1937 y 1944.

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Mujeres encarceladas: el castigo penitenciario AYER


Repaso del encierro femenino en el estado español a lo largo de su historia.

La ponencia corre a cargo de Fernando Hernández Holgado (Historiador) dentro de las jornadas Mujeres encarceladas. Castigo, feminidad y domesticación.

Mujeres encarceladas: el castigo penitenciario HOY

Repaso de las circunstancias que rodean el encarcelamiento femenino y a la mujer presa en la actualidad en nuestro sistema penitenciario.

La ponencia corre a cargo de Estibaliz de Miguel (sociologa y trabajadora social) dentro de las jornadas Mujeres encarceladas. Castigo, feminidad y domesticación.

Mujeres presas

Dialogamos con la socióloga feminista e investigadora sobre mujeres presas, Estíbaliz de Miguel; con Laura Vara, perteneciente al equipo de trabajo que ha elaborado el proyecto «Mujeres expresas: vulnerabilidad y autonomía»,y con Ana Zatón, educadora de la Asociación De Ayuda a Personas Presas (ADAP) que, desde 1991 trabaja con personas privadas de libertad,y desde 1996, con mujeres presas y expresas en Araba.

¿Qué observamos al mirar desde una perspectiva feminista el sistema penitenciario del Estado español?

ESTIBALIZ DE MIGUEL: Los sistemas punitivos y penitenciarios, en general, son clasistas, sexistas, racistas y xenófobos. Son clasistas porque existe una selección penal, policial y judicial hacialos colectivos más pobres y desfavorecidos socialmente. La sabiduría taleguera lo dice claro: «En este lugar maldito donde reina la tristeza, no se condena el delito, se condena la pobreza». Son sexistas porque están concebidos para reaccionar ante delitos cometidos por hombres. El delito es masculino y reafirma la masculinidad. Las mujeres, al delinquir, son doblemente transgresoras: de las leyes y de las normas sociales establecidas con respecto a las mujeres. Al delinquir se convierten en «malas mujeres

Mujeres presas

Quiero aprovechar este día tan señalado, El Día de la Mujer Trabajadora, para, que como Mujer Trabajadora que soy y como Mujer Presa que actualmente me encuentro en el interior de la Gran Bestia Capitalista, la cárcel, por Alzar mi Voz en Señal de Apoyo Incondicional a todas las mujeres del mundo, especialmente a las Mujeres del Estado y/o residentes en ella ¡Porque Todas somos Mujeres Trabajadoras! Desde las que se levantan diariamente a las 7 de la mañana para acudir a su puesto de trabajo, sea de Secretaria, de Limpiadora o de Panadera; continuando por aquellas Mujeres  que diariamente se levantan a las 7 de la mañana para encargarse de llevar a sus hijos a la Escuela, posteriormente hacen la Compra Diaria y regresan a su hogar para desempeñar las labores de su casa y preparar la comida para sus hijos y su marido ¡¡porque el simple hecho de que el Trabajo de Ama de Casa NO ESTÉ REMUNERADO, no quiere decir que NO sea un trabajo, ya que sí que lo es!! Y sobre todo mi más cálido y sincero Apoyo a las Mujeres que no tienen Empleo pero se levantan diariamente a las 7 de la mañana para recorrer todas las Oficinas de Empleo de su ciudad en busca de un Trabajo Remunerado para poder alimentar a sus familias, vestirlas y pagar un techo donde vivir, ¡¡recordemos que actualmente un 70% de las Mujeres en Edad Laboral carecen de empleo en nuestro país!! Además, debemos tener presente que con todos los Recortes que este gobierno ha realizado, la gran mayoría de estas Mujeres no perciben ningún tipo de Ayuda del Estado, y sus Ayudas por desempleo han sido excesivamente rebajadas…

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Cárcel, mujer, dispersión… Una realidad demasiado profunda y compleja para dar una sola respuesta, como si lo que escribo fuera la realidad de todas las compañeras en esta situación. No es mas que mi experiencia, lo que he podido ver y sentir en las cárceles del estado francés durante casi cinco años, ni mas, ni menos.

Partimos de la base de que la cárcel es cruel y asesina para cualquier ser humano, sea del sexo que sea. Tiene por objetivo destruir lo que tenemos de humano, rompernos como personas y anularnos como militantes, en el caso de nuestro colectivo. Hombre o mujer, el monstruo que tenemos enfrente es enorme. Lo acabamos de ver con Arkaitz Bellon hace unos días o con Xavier López y Ángel Figueroa el pasado año. La cárcel los ha matado. Y dentro de esa lógica destructiva, a las mujeres nos afecta de una manera especifica, que no es sino reflejo de una sociedad sexista.

La primera aberración es que, ya de entrada, separan a la población encarcelada por sexos. Dicen querer reintegrar a la gente en la sociedad encerrándola e impidiéndole toda relación con el otro sexo. Además de eso, la mayoría de las cárceles están pensadas para encerrar a hombres, ya que las mujeres somos un porcentaje bajo entre la población carcelaria. Es como si nos echaran al rincón en el cuarto oscuro. Y eso condiciona, a veces mucho, nuestro día a día, nuestra salud o incluso nuestra ubicación geográfica.

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El pasado mes de junio, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a Miguel Ángel P.F., por abusar sexualmente a varias internas al menos durante los años 2007 y 2009 en el centro penitenciario de Soto del Real. Se le sentenció por un delito continuado de abuso en el ejercicio de sus funciones, un delito de violación, dos delitos de agresión sexual y un delito de abuso sexual. De este modo, se le condenó por el delito continuado de abuso en el ejercicio de su función a cuatro años de prisión y a la inhabilitación absoluta por diez años, mientras que por el delito de violación, se le condena a doce años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para empleo o cargo público, incluso de naturaleza electiva, relacionado con la guarda o custodia de personas.

Cárcel=Tortura Mujeres presas

Noelia Cotelo Riveiro se enganchó a la heroína a los 19 años y se deslizó por la terrible pendiente que ha destruido las vidas de otros jóvenes: pequeños hurtos, peleas familiares, conflictos con la ley. Nada nuevo. Yo nací en 1963 y viví de cerca el infierno del caballo, contemplando cómo mis amigos morían a una edad prematura. La heroína posee un fuerte poder adictivo y anula la voluntad de sus víctimas, que renuncian a cualquier deseo racional y reducen todos sus anhelos al objetivo de conseguir una nueva dosis. Algunos se preguntan por qué a finales de los 70 comenzó a propagarse la heroína como una plaga por los barrios de la periferia, destruyendo a varias generaciones y desmovilizando a los hijos de las familias obreras. Muchos de los que habían participado en las manifestaciones antifranquistas, desafiando a la Policía Armada y a las huestes de Fuerza Nueva, olvidaron su lucha reivindicativa para transformarse en auténticos zombis, que mendigaban, robaban o se prostituían, incapaces de superar su adicción. Es cierto que la heroína también salpicó a los hijos de la burguesía, pero tal vez sólo fue un efecto colateral de una estrategia que simplificó el trabajo policial. El enemigo ya no era un adversario político, sino presunta escoria que despertó los bajos instintos de los barrios proletarios, donde se organizaron patrullas ciudadanas. En menos de una década, el panorama cambió de un clima de insurgencia a una atmósfera de alienación colectiva. No es un secreto que altos mandos de la Guardia Civil y la Policía acabaron entre rejas por su implicación en el narcotráfico, pero nunca se ha podido demostrar la existencia de una planificación semejante a la red Gladio. En cualquier caso, se logró el mismo resultado: la desarticulación o  minimización de los partidos revolucionarios de la izquierda radical.

Cárcel=Tortura Mujeres presas

Dementes compulsivos forman el Tribunal. Con un sarcasmo gigantesco Franco cuelga de una alcayata. El servilismo como dogma. Cruel bellaquería. El asesinato no estaba en paro laboral. Qué pena siente el sentimiento impelido del recíproco socorro en el banquillo. Son las Rosas. Trece frutas fatalidades. Trece amores para siempre correspondidos. Vision de catástrofes. El cimiento del Tribunal fascista instalando el cadalso a la libertad. Venían de palizas correctoras. Germina la desesperanza, el preludio del miedo atormentado. Un fervor animal uniformado precipitando una losa sobre las muchachas, coceadas, sin aire. Dame un trozo de amor en la desgracia colectiva para que surja algo de humanidad en el desastre total, susurra Virtudes. Dame un pico de luz, un suspiro de vida, para prolongarme socialmente lo que el amor permita, contesta Joaquina. No hay hendidura que doblegue a los espíritus libres, presenta Julia. Solo intento llenar los pulmones de aire, un poco más, por favor, un poco más, lamenta Dionisia. No quiero la esperanza sobrenatural de la cruz, el símbolo del verdugo, la guía por la que el crimen envenena su fortaleza, levanta Pilar. Ese cura enarbola el cáliz de esqueletos con el que comulga la muerte, se le escapa a Victoria. El tiempo del dolor vaga por la vida y ahora sabemos cuándo acaba, presenta Elena. Démonos amistad eterna, se congratula Blanca. Nuestro movimiento finaliza en nosotras, predice Martina. Quiero y no quiero y no sé por qué muero, apesadumbra Carmen. Aire abrazándome no abandones mi piel, lamenta Ana. Con el fuego de la paloma damos vida a este vuelo, contesta Luisa. Ven dolor que soy capaz de anularte, desafía Martina. Pienso en todas y amo como nunca amé a la vida en la vida, vida derrocho por amor a la vida de la dignidad de la vida de todas nosotras, concluyó Adelina.

Mujeres presas Vagos y maleantes

En muchos países se observa una tasa significativamente desproporcionada de aumento de las mujeres que son encarceladas, en comparación con la de los hombres. A escala global, las mujeres y las niñas constituyen una minoría de la población carcelaria en su conjunto, y se estima que representan entre el 2% y el 9% de la población total. En todo el mundo las reclusas se enfrentan a similares violaciones de los derechos humanos en lo tocante a las causas que conducen a su encarcelamiento, las condiciones a las que se enfrentan en prisión y las consecuencias de su encarcelaci

En el presente informe de Naciones Unidas se pone de manifiesto que existe un fuerte vínculo entre la violencia contra la mujer y la encarcelación de las mujeres, ya sea antes, durante o después de la encarcelación. No se pretende ni se promueve la representación de todas las mujeres encarceladas como víctimas de violencia, o de sus circunstancias acaecidas; o de las mujeres como víctimas pasivas del sistema de criminalización. En el informe se reconoce que hay mujeres que están encarceladas por haber cometido delitos, sin circunstancias atenuantes vinculadas a una violencia acaecida con anterioridad. No obstante, el vínculo innegable entre violencia y encarcelación, al igual que la presencia constante de violencia durante y después del encarcelamiento, son una realidad para muchas mujeres en todo el mundo.

A partir de informes de investigación, conclusiones de los organismos creados en virtud de tratados, así como informes sobre misiones a los países del mandato, en el informe se examinan las causas, condiciones y consecuencias de la encarcelación de las mujeres.

Accede Al Informe Causas, condiciones y consecuencias de la encarcelación para mujeres

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Los diez facultativos de la enfermería de la prisión Madrid I Mujeres, la conocida como Alcalá-Meco, han remitido un escrito al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria en la que denuncian las graves consecuencias que pueden derivarse de la medida adoptada a principios de año. La Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, decidió suprimir las guardias presenciales en este departamento y sustituirlas por localizadas. “En el mejor de los casos no llegaríamos al centro penitenciario antes de 45 minutos, pues todos, excepto una médica, residimos en Madrid capital”, recogen los médicos y enfermeros en su escrito.

Cárcel=Tortura Mujeres presas