Categoría: <span>Módulos de vergüenza</span>

En este programa desciframos la realidad de los módulos de respeto como mecanismo de opresión, la extensión por todo el archipiélago penitenciario y la imposición a los presos a pesar de su supuesto caracter voluntario. Le quitamos la careta y el maquillaje reinsertador al nuevo módelo de tratamiento con una persona que ha pasado por uno de estos módulos.

Tokata y Fuga en Radio Klara (Valencia) en directo los sábados a las 16 horas y en Radio Almaina (Granada) los lunes a las 16 y los jueves a las 23 horas.

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Módulos de vergüenza Radio: Tokata Y Fuga

Todos los estudios especializados, sean teóricos o empíricos, que trabajan la situación de las mujeres en su paso por una experiencia de encierro concluyen que las mujeres son las grandes olvidadas dentro de una prisión y también lo son cuando estas salen. Las cárceles de mujeres son remanentes de las de hombres, es por eso que ellas están menos atendidas dentro de prisión y además tras su salida tienen menos recursos para la integración y más obstáculos por tanto para la misma.

Módulos de vergüenza Mujeres presas

Entramos en uno de los prototipos de cárcel impulsada por el gobierno español. La cárcel terapéutica: laboratorio de experimentación de un nuevo modelo de gobierno de la población reclusa.

Se ofertan mejores condiciones de captura, algo que ya debería estar garantizado por ley (condiciones higiénicas, espacio de socialización, actividades de formación), a cambio de la entrega total de la vida de las personas privadas de libertad.

Módulos de vergüenza

«Con el nacimiento de las reservas terapeúticas la institución penitenciaria española pone en juego su destino social. El nuevo formato de estigmatización busca redefinir operativamente los amigos, aquellas personas merecedoras de tratamiento, y los enemigos, las personas indignas de ayuda, de la institución penitenciaria. A través de una serie de alteraciones de la percepcion social de los destinatarios del castigo, muda la percepción social de la cárcel que a partir de ahora puede ser, al mismo tiempo, un espacio colectivo de rehabilitación social, un servicio educativo, una clínica para la reinserción laboral: la curación deviene sinónimo de castigo y viceversa.

Módulos de vergüenza

Módulos de vergüenza

Módulos de vergüenza Mujeres presas

Otra vuelta de tuerca en el engranaje represivo-terapéutico para la extensión de los módulos de respeto: La Instrucción I-15-2011

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Módulos de vergüenza

A nosotras nos han implantado el módulo de respeto, con lo cual ya no salimos para nada del módulo, excepto las que estén apuntadas a la escuela. Se me han acabado las partidas de badminton, ahora pateo mucho más el patio. La filosofía del módulo de respeto es “prepararlas para cuando salgan, siendo ellas capaces de gestionar el módulo”, pero eso no se cumple ni de bromas. Para mí que se practica más el palo y la zanahoria que otra cosa. (…) También tendría que ser voluntario pero al haber sólo un módulo de mujeres se convierte en obligatorio quieras o no, pues la opción es trasladarlas a otra cárcel, con el consiguiente gasto para las familias y en algunos casos tener que dejar de visitarlas. En fin, las políticas no estamos en esa “filosofía”, pero todos los “acatamientos” nos los comemos con patatas, y las cosas buenas ni las olemos… sin más.

Mónica Refoxos, Jaén II

Los Módulos De Respeto Contra Las Mujeres

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Módulos de vergüenza Mujeres presas

Entramos en la última mentira impulsada por el gobierno español. La cárcel terapéutica y los módulos de respeto: laboratorios de experimentación de un nuevo modelo de gobierno de la población reclusa.

En pocas palabras: la institución penitenciaria oferta “mejores” condiciones de captura a cambio del control permanente de la vida de las personas privadas de libertad. Te hacen firmar un contrato terapéutico y tu vida pasa a depender del examen permanente del equipo de tratamiento: guardias, psicólog@s, psiquiatras, educador@s, maestr@s, agentes sociales, ONGs… instituyen el nuevo tribunal de la conducta. Ellos y ellas, viejos y nuevos funcionarios de prisión, reciclan su rol social, tratan desprenderse de su estigma, y aportan pequeños pero importantes cambios a sus salarios y a sus condiciones laborales. Algunos guardias se harán educadores, otros se harán terapeutas. Trabajan para valorar cotidianamente el grado de obediencia a las actividades diaria, redactando informes, recopilando informaciones, atravesando espacios que hasta hace poco les eran prohibidos.

Módulos de vergüenza

Un análisis, desde dentro, de uno de los prototipos de cárcel impulsada por el gobierno español. La cárcel terapéutica: laboratorio de experimentación de un nuevo modelo de gobierno de la población reclusa. Se ofertan mejores condiciones de encierro a cambio de la entrega total de la vida de la persona privada de libertad. Se les conceden unos beneficios para quitarles varios derechos. Todo depende del examen permanente del equipo terapéutico. Dicen los carceleros que el objetivo es la humanización de la cárcel, en realidad no es más que una fórmula para gobernar la cárcel como una empresa: una empresa total en la que todo horizonte de dignidad y autonomía está entregado al carcelero-terapeuta que lo administra como ganancias. Una simbiosis vital entre cárcel y territorio, fomentada por una red de ONGs encargadas de extender el control fuera de los muros de la prisión. El Estado lanza su nueva economía política del castigo: la cárcel terapéutica emerge como espejo del aislamiento, la tortura y la violencia de la cárcel tradicional y como escaparate para el intento de legitimación de las nuevas macrocárceles de «rostro humano».

Presentación del nº 4 de la revista Víscera

Manifiesto sobre el poder terapeútico

Condena B

La sociedad terapeútica

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