Categoría: La cárcel mata

Las noticias de muertes por sobredosis en prisión son constantes. Las personas con problemas de drogodependencias que se encuentran privadas de libertad, también ven limitado de manera importante su derecho a la salud que, en principio, no debería verse afectado por la condena penal.

En España, más de la mitad de las personas privadas de libertad lo están por haber cometido delitos contra la propiedad (robos, hurtos, etc), y en torno al 20% de las mismas, por delitos relacionados con el pequeño tráfico de drogas. Se trata de una delincuencia asociada a la dependencia de drogas ilegales y a situaciones de marginación social. De hecho, entre un 70 y un 80% tienen o han tenido problemas de drogodependencias, casi la mitad sólo cuenta con estudios primarios, el 8% no tiene siquiera estudios primarios y el 56% son trabajadores no cualificados. Se trata claramente de una “criminalización de la pobreza”.

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Realmente asombroso constatar cómo el Gobierno español se muestra exquisito a la hora de cumplir la ley. En el caso del preso político de ETA y enfermo terminal Josu Uribetxebarria repiten y regurgitan que hay que acatar lo que dictamine la ley aunque, eso sí, repugne tratándose de alguien que, como se sabe, no lucha por una causa -el método empleado es otro debate- justa sino que, simplemente, da rienda suelta a sus instintos sádicos (Ortega Lara,etc.). Y ello insinuado por quienes reclaman una némesis vengativa y justiciera que desearía que el reo viviera los mil años de condena que le han caído. Esto lo escuché en la cristianísima COPE. Ni siquiera el sanguinario e irascible Yahvé veterotestamentario propuso tamañas imposturas. Estos son los «éticos». Incluso sus peores y más bajos instintos desean, y no ocultan, que el preso se muera, como dicen los informes médicos porque, si no, se sentirían burlados. Está bien, sal de la cárcel, pero a condición de que te mueras, vienen a decir estas piadosas almas bellas. Edificante, emotivo, muy humano.

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La Sección Primera de la Sala del Penal de la Audiencia Nacional resolvió el 12 de septiembre el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal contra el auto del juzgado central de vigilancia penitenciaria que concedía la libertad condicional por dolencia grave e incurable al preso Josu Uribetxebarria. La resolución de la Sala puso fin a un largo proceso que acompañó la tramitación de este expediente de libertad condicional. Pero nosotros, trabajadores y trabajadoras en el mundo de Derecho, queremos reseñar el desprecio al imperio de ley mostrado por algunos responsables políticos en sus declaraciones y alargar el foco desde el caso de Josu Uribetxebarria al de tantos presos y presas con enfermedades graves que están en las cárceles y que, de prevalecer algunos de los postulados retribucionistas y vindicativos escuchados en estos meses, verían comprometida la obtención de este derecho.

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Donostia ha sido testigo de una masiva movilización convocada por catorce personas de diferentes ámbitos de Euskal Herria para exigir la liberación de los catorce presos políticos que continúan encarcelados a pesar de padecer graves enfermedades.

La marcha silenciosa, que ha arrancado desde el túnel del Antiguo sobre las 17.30 de la tarde, ha sido refrendada por miles de ciudadanos que han reivindicado por las calles de Donostia la liberación de estas personas, y especialmente la de Iosu Uribetxebarria, que continúa apresado en el Hospital Donostia, a pesar de que el pasado jueves el juez de Vigilancia Penitenciaria José Luis de Castro decretase su libertad condicional.

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Ayer conocimos la noticia de que el juez de la Audiencia Nacional Jose Luis Castro aprobaba ayer la libertad condicional de Iosu Uribetxebarria. Parece que al final se efectuará la libertad de Iosu Uribetxebarria; una libertad que hemos exigido sin cesar. Aunque no podemos olvidar que será una libertad condicional. A Iosu le detectaron una cáncer de riñon en el 2005, y ya en diciembre del 2006 se solicitó su libertad condicional. Después de 6 años ha llegado esta libertad, cuando ya no se puede hacer nada. Además, no comprendemos que Iosu tenga que seguir preso durante cinco días más. La libertad de Iosu no puede retrasarse más, tiene que ser liberado inmediatamente.

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Un hombre joven (30 años) fue hallado muerto este jueves en una celda de la prisión de Alhaurín de la Torre. La investigación apunta a que la causa del óbito sería una reacción adversa al consumo de sustancias estupefacientes, por lo que se convertiría en el quinto preso que fallece en similares circunstancias en el centro penitenciario malagueño durante el último año.

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Pedimos el envio solidario de este modelo de fax: Modelo fax apoyo excarcelación Cecilio Redondo (Desde aquí se pueden enviar faxes gratis)

Exigimos la libertad inmediata par Cecilio, compañero preso enfermo de Cáncer, Tuberculosis, VIH y Hepatitis C. Al que con la experimentación de fármacos antiretrovirales a principio de los 80 le han provocado 3 neumonías y las evidentes consecuencias actuales. Cecilio Redondo Encinas, tiene 45 años de edad, 22 años y nueve meses de ellos los ha vivido encerrado (11seguidos, y lo demás en intervalos). En este momento se encuentra cumpliendo condena en el Centro Penitenciario de Aranjuez, y nos llegan informaciones de que está verdaderamente enfermo y desahuciado oficialmente por médicos, tanto penitenciarios como hospitalarios.

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La muerte de Jacobo R. R., a manos de, supuestamente, otro interno en la tarde del 2 de agosto en el módulo de aislamiento  del centro penitenciario Puerto III, es el lógico desenlace a la desastrosa gestión y tratamiento de los enfermos mentales en prisión. El trágico final de esta persona es algo que debe investigarse (surgen demasiadas cuestiones al respecto) y depurar las responsabilidades  necesarias, no sólo las responsabilidades penales del agresor (que es donde quedará todo) sino un proceso sancionador ejemplar a los funcionarios responsables de este hecho.

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