Damos más visibilidad al comentario que nos ha hecho en Tokata la madre de Emanuel, reflexiones necesarias que cuestionan y denuncian lo que ocurre dentro de las cárceles para niños:
Cada vez que leo más y más comentarios sobre los sucesos ocurridos en el centro de menores de Albaidel, no puedo imaginar cómo pueden tener ese centro abierto. A mi hijo, Emanuel Gómez Patiño, según el personal del centro, se lo encontraron ahorcado en su habitación. Cuando nos dieron la noticia resulta que intentaron reanimarlo y llamaron al SAMUR y desde el hospital informaron que falleció ¿No puede ser más probable que según hay versiones de que técnicos y educadores sufren de depresiones, y al ver que mi hijo no dejaba de llorar, supuestamente, se les pasara la mano para hacerlo callar y supuestamente acabaran con su vida?
He leído un comentario donde dice que en este mismo centro ha habido abusos sexuales a chicos internados en Albaidel. A mi hijo intentaron violarlo, si no es que llegaran a violarlo de verdad, en otro comentario. Mi instinto maternal me dice que mi hijo no se quitó la vida, hablé con él un miércoles y el lunes con la carta emitida por mi abogado debería estar en La Cañada. También tenía una llamada guardada de las dos a las que tienen derecho que le dije que utilizara para llamar a su abuela a lo que me contestó que la tenía reservada para hablar con su hermano y sus sobrinos, también me dijo que lo llamáramos otro día a las dos, también me dio ese mismo día la dirección del centro para que le enviásemos fotos de sus sobrinos a lo que la madre le contestó: «cuando llegue la carta, cariño, ya estarás en La Cañada».