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Arantza kalera ya!

Lo primero que escucho al otro lado del auricular es la voz quebrada de una suegra (Pilar) narrando la situación de su nuera Arantza Díaz Villar, en estos momentos otra vez ingresada en la cárcel de Villena tras su paso por el hospital de Alicante. Pilar, entre lágrimas grita de rabia y dolor “no hay derecho”.

Así es, no hay derecho, la justicia es a día de hoy una palabra prostituida. En las poltronas de la A.N y T.S.J. abundan los corazones podridos de odio, rencor y rédito político. Arantza Díaz Villar es una presa política del PCE(r) condenada por su militancia política.

En mayo del 2014 le fue detectado un cáncer de colón. En junio le fue extirpado y posteriormente fue tratada durante seis meses con quimioterapia.

Durante el mes de julio de este año la tenían que haber sacado al hospital para una revisión médica. Sin embargo durante dos meses desde la cárcel han estado posponiendo su salida mediante excusas de: “la siguiente quincena…” , “ahora es agosto… hasta septiembre ya nada”, agosto es inhábil en las cárceles en cuestiones de salidas médicas; el cáncer sin embargo no descansa…

Esta situación ha generado en Arantza estados de ansiedad, ya que veía que, desde la cárcel podían eternizar su salida al hospital. En este tipo de enfermedades es super importante por una parte respetar los plazos para las revisiones, pues un retraso supone la diferencia entre la vida y la muerte, y además llevar una vida en la medida de lo posible libre de estrés, una buena alimentación, calor etc…

Justo lo contrario de lo que encuentras en una cárcel. Cuántas llamadas durante estos meses de “todavía no me han sacado… ”esto se alarga”… ”ahora tengo que esperar hasta septiembre”… “tengo las manos dormidas”… “no puedo ni coger las bandejas del dolor que siento en los dedos”… “las compañeras me tiene que lavar la ropa”…

Hoy está en el Módulo de Villena, después de haber tenido que ser sometida a una segunda operación por reaparición del cáncer. Llevamos diez días sin escuchar su voz y con escasas noticias de cual es en estos momentos su estado de salud, su estado emocional… Pasar por el hospital supone el aislamiento de la presa o el preso, enfrentar la enfermedad sin la posibilidad del acompañamiento, del calor del abrazo. Para los familiares y amigos supone la rabia e impotencia de en estos momentos tan difíciles no poder estar ahí a su lado para arroparla.

Arantza tiene las ¾ de la condena cumplida, además de padecer una enfermedad grave, demostradamente incurable permaneciendo en la cárcel.

Arantza debería de estar en la calle ya!

(A.G.L.)

La cárcel mata Mujeres presas Presxs "políticxs"

Este año 2015 está siendo especialmente trágico para la cárcel de Villabona. Todavía quedan tres meses para que finalice y son cinco las personas que se han suicidado o muerto por extrañas causas dentro de sus muros. Que se suiciden personas en prisión, desgraciadamente, no es una noticia nueva. Tampoco que mueran repentinamente por sobredosis, por una paliza, por un ataque repentino, o después de muchos años de enfermedad sin recibir atención médica. En el último año han sido muchos –demasiados– los hechos de este estilo que se han dado en diferentes puntos del mapa carcelario, aunque no hayan sido noticia.

Pero, en el caso de la cárcel de Villabona, esta vez estos números tienen una especial transcendencia porque esos suicidios se están dando en un espacio en el que convergen dos modelos que han sido exaltados como los nuevos paradigmas de la ejecución penitenciaria en el Estado español: las llamadas Unidades Terapéuticas y Educativas (UTE) y los Módulos de Respeto, ambos libres de droga.

La cárcel mata

El pasado martes, 13 de octubre, en la cárcel de A Lama, murió Roy Álvarez Barrio, aún no se conoce oficialmente por qué causas. Tampoco ha salido, que sepamos, en ningún «medio de comunicación», pero tenemos el relato que nos hizo su madre en el programa de radio Tokata Y Fuga, del que transcribimos un fragmento a continuación. Más abajo se puede encontrar un dossier sobre torturas y muertes en esa cárcel tristemente famosa por las continuas muertes de personas presas y torturas contra ellas que allí se denuncian.

«Para una madre no hay consuelo. ¡Saber que le murió un hijo! ¡En la prisión de A Lama! ¡Por no prestarle auxilios! El viernes, hace ocho días, fui a un vis a vis, llegué arriba de todo y me dicen que mi hijo no quiere comunicar conmigo. Eso me extrañó, porque mi hijo siempre suspiró por mí. Y yo les dije que no, que eso era mentira, que yo no me salía de allí sin ver a mi hijo. Y entonces me dijeron que me lo iban a llevar en una ambulancia para un hospital, y yo contesté: “¿Dónde está esa ambulancia? ¡Me voy con él!”. Y me dicen que no, y después me dicen que él estaba en enfermería, que se había caído y se había abierto la cabeza. Y yo esperé horas. Me mandaron esperar y yo esperé, esperé, esperé… y fueron horas muy largas. Y después vinieron, y yo les dije: “Bueno, ¿puedo verlo? Quiero que me vea, aunque sea por un cristal, que me diga si de verdad se cayó, yo quiero solamente que me diga eso”. Porque ya le habían dado una paliza muy muy gorda. Lo tuvieron 48 horas atado de pies y manos y le pegaban repetidas veces, iban entrando a pegarle los carceleros, uno tras otro. Puse una denuncia, pero con esa gente no hay quien pueda. ¿Dónde están los derechos humanos? ¡Hablan de defender a la gente que viene del extranjero y a nuestros hijos que tenemos en la cárcel porque roban para la maldita droga nos los matan por no sacarlos a un hospital! Y ya me trajeron a mi hijo, entre dos chicos, me lo traían en el aire, que mi hijo no se tenía de pie. Y yo le dije: “Hijo, ¿te pegaron?” y él me dijo: “No, mamá, me caí porque tengo 40 de fiebre por una bronconeumonía”. Y yo le digo: “¿Que te lleven a un hospital”. Y la doctora, lo único que me supo decir fue que si mi hijo tenía ataques epilépticos. No lo sé, llevaba cuatro años en al cárcel. Yo tengo ataques epilépticos y mi otro hijo también, pero él no lo sé, porque no está a mi alcance llevarle al médico. Y entonces, ellos ven eso y no me lo sacaron al médico, y con la cabeza abierta. Le pusieron un vendaje y allí se quedó, no me lo sacaron al médico. Y mi hijo tuvo una convulsión… Bueno, de momento, no tengo el informe del forense, la autopsia aún no la tengo, pero seguramente lo que me van a decir ‒¡Seguro! ¡Seguro!‒ que fue una sobredosis, porque todas las semanas se muere una persona ahí y todos, todos se van por una sobredosis… ¡Qué desgracia la nuestra! ¡Y no tenemos quien defienda a esa pobre gente! Eso es un muro que no nos dejan entrar, no podemos saber, no pueden los pobres chicos hablar, porque luego a los que tienen destinos les dicen: “Cuidado con su destino”, y los tienen amenazados. ¡Eso es una vegüenza lo que está pasando en la cárcel de A Lama! ¡Ahí no hay funcionarios, ahí hay mercenarios! ¡Ahí no cuidan a la gente, ahí les matan!»

Dossier sobre torturas y muertes en la cárcel de A Lama

La cárcel mata

Una vez más, muere un chaval mientras estaba en una celda de aislamiento. Una vez más llegará un torrente de excusas y posiblemente acabaremos presenciando un bochornoso espectáculo criminalizador de los menores. Y, si se complica el asunto, cargarán contra los trabajadores en turno. Pero las irregularidades parecen más que claras. En la noticia que reproducimos a continuación queda muy claro. Exigimos justicia.

Cárceles para niños La cárcel mata

Galaxia Hernández Salguero, una muchacha de 27 años de edad, fue «encontrada» muerta a las tres y media de la tarde de ayer en la celda del módulo diez de la prisión de Villabona donde estaba encerrada. Su fallecimineto es el quinto que se ha producio en los últimos diez meses entre las personas presas en la cárcel de Villabona. Aún no se sabe nada oficialmente sobre las causas, pero ya han empezado algunos carroñeros a intentar aprovecharse de la muerte de Galaxia en beneficio de sus sucios intereses, como han venido haciendo en relación con muerters anteriores. Se trata de los demagógicos defensores de la UTE de Villabona, buque insignia de lo que se presenta como un nuevo modelo, más humano, de cárcel −»la cárcel de la esperanza» han llegado a llamarla−, cuando se trata en realidad de un sistema deshumanizante que busca la degradación de las personas atrapadas en él por medio de retorcidas estrategias conductistas que exigen a los presos convertirse en chivatos sometiendo a chantage permanente el reconocimiento de sus derechos más elementales.

En esa horrible cárcel, donde las personas presas sufren, como en todas, condiciones de superexplotación laboral, abandono sanitario y todo tipo de malos tratos, «aparecieron» muertos en noviembre dos presos, supuestamente por sobredosis de drogas, y otro más a finales de abril. En mayo se encontró ahorcado a otro en la enfermería, de la que se dice es un verdadero psiquiátrico, pues está ocupada por cantidad de enfermos mentales de los que deambulan abandonados dentro de las prisiones españolas.

Fuentes: www.asturias24.es; www.lne.es

Más información en Tokata:

Dos Presos Muertos En La Cárcel De Villabona

Una Muerte Más En La Cárcel de Villabona

Otro Preso Muerto En Villabona

Módulos de vergüenza

La cárcel mata

Hablamos de la jornada de lucha de este sábado por que los nuevos tratamientos contra la hepatitis C se proporcionen a las personas presas enfermas con gente tanto libertaria como de las plataformas de afectados que ha participado en ella desde Valladolid, Salamanca, León, Madrid, Valencia, Asturias, Barcelona…

La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga VHC

Pope nos habla de su experiencia de lucha de varios años exigiendo atención médica adecuada en medio de la situación de catástrofe provocada de la sanidad penitenciaria y el abandono de las personas presas enfermas que él denuncia como una forma de tortura. La charla sirve de preparación para la jornada de lucha del día siguiente por un tratamiento sin discriminación para las personas presas enfermas de hepatitis C.

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

Según los últimos datos proporcionados por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias el 21,3% de las personas presas en las cárceles del Estado, unas 14.000 personas, padecen el virus de la hepatitis C, frente a la tasa de prevalencia del resto de la población que se sitúa en el 1,6%. A pesar de ello, según datos facilitados por la SESP, Sociedad española de Sanidad Penitenciaria, sólo alrededor del 2,8% de las personas presas en el Estado están siendo tratadas con los nuevos medicamentos.

Así la Administración penitenciaria ideó diversas estrategias para abaratar costes: se prohibió a los médicos penitenciarios prescribir los medicamentos de última generación, condenando a las personas presas a recibir medicaciones obsoletas, de terribles efectos secundarios y menor eficacia y los tratamientos se centralizaron en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con pocas plazas disponibles. Además se produjo una pugna por ver quién debía pagar el tratamiento de la enfermedad: Instituciones Penitenciarias o las diversas comunidades autónomas. Es decir, a pesar de que la legislación establece que las personas presas deben gozar de una atención médica similar a la del resto de la población, se abordó el tratamiento de las personas infectadas por la hepatitis C con un criterio puramente economicista.

Esta escandalosa situación de discriminación y vulneración de los derechos fundamentales de las personas presas ha sido denunciada por numerosos colectivos de apoyo a personas presas, así como por la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C.

Debido a la presión ejercida, la Administración penitenciaria ha propuesto a las comunidades autónomas que se hagan cargo del tratamiento hasta que se dirima judicialmente quién tiene que pagarlos. Ante esta tesitura muchas personas presas son víctimas de una visión que prima el aspecto económico sobre el terapéutico en la atención sanitaria.

Las dificultades que la totalidad de afectados por esta enfermedad están encontrando para ser tratados con los nuevos medicamentos, libres de Interferón, que curan la enfermedad en más del 90% de los casos, es un caso insólito en la Sanidad Pública estatal. Los diferentes organismos competentes en materia sanitaria “exigen” como condición para tratar la enfermedad que los pacientes se pongan “lo suficientemente enfermos”, que estén en un estadio de la enfermedad grave o muy grave. Esta condición, con ser intolerable, es aún peor para la población reclusa; en los centros penitenciarios el estar gravemente enfermo no te garantiza que vayas a ser tratado.

Por eso vemos más necesario que nunca realizar estas acciones. Este testimonio de solidaridad y de apoyo por parte de la gente de la calle puede ayudar a romper las condiciones de incomunicación y aislamiento de las personas presas ya que no podemos tolerar que dentro de las cárceles españolas sigan muriendo personas afectadas por una enfermedad para la que existe cura. Desde Salhaketa-Araba también queremos unirnos a la convocatoria realizada por la Plataforma de afectados por la Hepatitis C para exigir el derecho de la población reclusa afectada por Hepatitis C a ser tratada en igualdad de condiciones que el resto de afectados.

Concentración

25 de septiembre – 11:00

Frente a la sede del Ararteko

(C/Prado – Vitoria-Gasteiz)

Salhaketa-Araba

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

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Actividad en la calle La cárcel mata VHC

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Actividad en la calle La cárcel mata VHC