Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Aquí va una carta de Toni Chavero desde la cárcel de Villena, con bastante retraso, por el que pedimos disculpas. La carta se leyó en la radio, en el Tokata Y Fuga del 30 de junio, pero después no habíamos tenido tiempo de transcribirla para publicarla aquí. Se dirige a sus compañerxs de lucha, tanto de dentro como de fuera, agradeciendo a la gente de la calle el apoyo demostrado a la huelga de hambre de mayo, el cual valora él mucho más positivamente que la mayoría de quienes le han escrito al respecto. Ofrece algunas reflexiones sobre lo ocurrido en mayo y también pone a debate, como él dice, una propuesta en cuanto a la forma de participar desde dentro en las próximas convocatorias, empezando por la de una nueva huelga de hambre a iniciar el próximo 1 de octubre. Hace un llamamiento a la participación en el diálogo y la reflexión colectiva sobre la lucha común, tanto a la gente presa como a quienes participan desde el «cuarto grado». Toca temas como el de de las personas presas enfermas, el de las represalias por participar en la huelga de mayo, el de los supuestos «cabecillas» que la autoridad carcelera intenta señalar… En fin aquí debajo tenéis la carta. El compañero envía también un dibujo, que podéis ver arriba, lleno de sentimiento, dedicado a sus compañerxs de la calle.

Cárcel de Villena, 21 de junio de 2018, madrugada

Salud y Libertad, estimadxs compañerxs que estáis ahí posicionadxs ante la Mala Bestia Carcelaria, dentro y fuera. De corazón, un abrazo fraternal y solidario.

Es preciso caerse para levantarse (y yo diría que necesario), para aprender que no todo es lo que parece. Equivocarse, por tanto, es lícito y necesario también y ser humilde y sincero y saber decir “me he equivocado, lo he hecho mal”. Para ser humano, a veces, hay que ser primero un animal, y yo me caigo, me equivoco y soy animal miles de veces. Y miles de veces dejo de serlo y vuelvo a serlo, y así crece uno. Otrxs no necesitan darse tantas hostias, yo sí. Cada unx unx es.

Quería y, de hecho llevo rompiendo hojas unas semanas, dos al menos, y no soy capaz de darles cuerpo a algunas reflexiones que van de la mano, en referencia a la huelga de hambre del 1 de mayo, y sobre los listados y alguna cosa más, que considero justo que se enlacen en un solo texto. O es que lo quiero hacer así, porque soy cabezón y me reto.

Mi problema principal es que me cuesta mucho mantener la calma cuando algo no me gusta, y me resulta difícil expresarlo sin faltar y todo eso. Es como que tengo que ir sujetándome para no embalarme y dispararme contra todo y contra todxs. Sin que nadie tenga  la culpa de mis circunstancias, más que yo mismo y mi falta de autocontrol.

Al final he conseguido recabar información veraz de Amigxs y Compañerxs y, ante todo, quiero agradecer a TODXS, dentro y fuera, de corazón y humildemente, la labor llevada a cabo desde antes de Abril. Para lxs que habéis currado ahí fuera, no es que no tenga palabras, es que no tengo papel ni bolis y no quiero eternizarme aquí. Así que Gracias.

Creo además que sería importante que vosotrxs ahí fuera os valoraseis más. Yo veo, leo, lo que es el conjunto grosso modo y me quedo flipado de la organización y compenetración que habéis tenido y que va mejorando cada vez más. Yo siento no estar de acuerdo con la mayoría de lxs que os habéis molestado en contactarme. En el conjunto de todxs vosotrxs, se repite lo mismo: todxs creéis que habéis hecho poco. Disculpad que discrepe profundamente y que esté en contra de ese pensamiento que al final es como algo negativo. Si me pongo punto por punto a decir todas las movilizaciones que habéis tenido, sería bastante largo de contar, y de Agradecer, por supuesto. También creo que, en paralelo con el documental “COPEL, una historia de rebeldía y dignidad”, qracias a esos espacios y a los ex miembros de COPEL por toda la península, nos habéis dado muchísima difusión y yo personalmente os debo agradecer el compañerismo que habéis tenido con esta mínima llama.

Me cuentan muchxs, por toda la península, pero más detalladamente un par de compañeros, todo lo que se ha hecho. Y la verdad es que no os entiendo, ni a los Grupos, ni a lxs Abogadxs Solidarixs, ni a las Familias Frente a la Crueldad Carcelaria, ni a la CNT, ni a las personas individuales. No entiendo que penséis así, yo no creo que se haya hecho poco, aunque nada más es mi opinión. No quiero ponerme a nombrar y dejarme a alguien atrás, en el tintero, pero sí debo destacar la costumbre de las plataformas reivindicativas que inició la COPEL y que conservaron a partir de entonces varias generaciones de presxs en lucha. La COPEL ha sido, junto con el APRE (r), nuestra semilla y enseñanza, por las cuales estamos aquí, de alguna manera, reiniciando como podemos lo que es una lucha Activa en contra de los talegos. Eso es así, surgimos de VOSOTRXS, EN 2015.

Pero es igualmente justo destacar el palizón que el grupo Tokata tiene encima de sus espaldas, junto con el Grupos de Apoyo a Presxs de Madrid. Se han enviado cientos de cartas que, sin ellas, todo esto no se podría haber llevado a cabo. Eso es así y estoy abierto al debate con quien quiera discutirlo, porque sé de primera mano el currazo que se han dado. Así que, a vosotrxs que, para colmo, fuisteis lxs primerxs en apoyarnos desde 2015, ¡GRACIAS!

No sirva de menosprecio a nadie, lo pido por favor, sé lo mucho y lo bien que desde Andalucía a Lleida o Barcelona os lo habéis currado, llegando a estar detenidxs por apoyarnos. A todxs vosotrxs, Grupos y personas individuales y afines, a las Familias Frente a la Crueldad Carcelaria, dando lecciones, a lxs abogadxs solidarixs, que no veas lo que os lo curráis todxs, ¿por qué os valoráis tan poco? ¡Eh, despertad!

Reflexionadlo si queréis y luego me contáis, pero no me vais a conseguir convencer de lo contrario, sin vosotrxs no somos más que trozos de hormigón. Así que, en nombre de todxs mis Leales Compañerxs Presxs, GRACIAS INMENSAS.

Tenemos ya mismo otra fiesta, como sabréis por mi compañero Peque, y yo aprovecho para enlazar con otro asunto al respecto, sabiendo que es solo un punto de vista y opinión personal, que dejo a debate.

Disculpad, porque no sé si está previsto para octubre. Bueno, yo lo que propongo es bien sencillo: que se abran posibilidades a otras formas de reivindicación. Es decir, que si alguien no puede o no quiere hacer huelga de hambre, que, por ejemplo, en vez de varios días de huelga de hambre, haga el 1 de octubre, ayuno y la tabla al Congreso, Defensor de Nadie, SGIP, etc., el día 7 de octubre, ayuno y los mismos escritos, diciendo que es en apoyo de la huelga de hambre lxs presxs en lucha activa, y el día 15, ayuno y lo mismo. Eso es solamente un ejemplo de lo que podría hacer quien no quiera realizar una huelga de hambre más larga. Solo un ejemplo, porque queda que se aporten al debate otras formas de hacerlo, quien quiera pronunciarse, claro, y participar. En caso de que sí se quiera abrir opciones, se debería comunicar lo que se concrete en debate a los grupos y demás con quien cada quien sea más afín y tal ¿no? Pero comunicándolo: “Oye, que yo lo hago con tres ayunos, yo con huelga de patio, etc.”. Así que os invitamos a participar en ese debate, por no decir que es de lógica participar ¿no?

Yo creo que eso, ese “abanico”, sería bueno para que más personas participen. Yo (Toni), haré huelga de hambre, pero pienso que no sería mala idea. En todo caso, ahí está el tema. Y tiempo hay suficiente. Así que ánimo, participad del debate. Y, si queréis, por favor, ahí fuera, dadnos ideas. Es interesante tener otro prisma, porque a veces lxs presxs estamos cegados por mil odios. Así que, por mi parte me gustaría que dieseis ideas desde fuera. Seguro que son interesantísimas.

El tema que va enlazado también ─lógico, para los hierofantes de la sagrada Orden del Cepo, que dijo Mario Benedetti─ es, cómo no, el de las represalias. Pues bueno, si al final nos hemos hecho colegas del castigo y estamos inmunizadxs ya a todo el mamoneo. Pero me llega con rabia que a lxs presxs enfermxs que le echan ovarios, como Carmen, o cojones, como Xavi, estando muy enfermxs, la tomen con ellxs. Lo cual, por mi registro personal, no va a quedar sin denuncia, claro. Y que lxs carcelarxs médicxs, o veterinarixs, sean capaces de hacer semejante ofensa al oficio de la medicina, haciendo un juramento hipócrita en lugar de hipocrático y siendo carnicerxs con estxs compañerxs. Es para hacer algo serio, yo ya le estoy dando vueltas a qué y a cómo, y pido a mis compañerxs presxs en lucha que se paren delante del papel o mirando al cielo y piensen qué podemos hacer ante tamaña animalada. Yo estoy en ello, pronto sabréis de alguna propuesta al respecto, lo estoy cocinando. Pero, lógicamente, es preciso que todxs participéis. ¡A mis compañerxs enfermxs no! ¡Venid a por mí, hijxs de putx!

Disculpad, pero es para volarles la cabeza, y me dan igual sumarios o partes, contra los animales ¡yo, animal! Pero para ya, porque me sacan de quicio, los asesinaba sin compasión. Si, por reivindicar sus derechos, tocáis a mis hermanxs enfermxs, me tendréis que tocar a mí, sociópatas, canallas, cobardes. Vais de médicos y sois asesinxs de Estado, asqurosxs.

Nosotrxs, “lxs irrecuperables”, si os tuviéramos bajo nuestro “mando” y con cáncer o SIDA, estoy seguro de que no os haríamos eso que nos hacéis vosotrxs, porque estamos irrecuperablemente concienciados de nuestra condición de seres humanos. Pero sois vosotrxs lxs agresorxs, lxs que sois recuperables más que para el Auschwitz del siglo XXI, por que sois Mengeles.

Disculpadme, compañerxs. Otro punto que enlaza con todo esto ─y ya os digo que me estoy quedando corto, pero entiendo que es preciso a veces extenderse─ es el mamoneo de “los cabecillas”. Creo que con que nosotrxs sepamos que no hay nadie por encima de nadie ene esta horizontalidad es suficiente. Que ellxs quieren pensar lo contrario y enmarronarnos a lxs que estamos más abiertos a sacar propuestas, pues, oye, a mí es que me la pelan ellos y sus pensamientos nazi-anales. Cuando se trata con asesinos de postal es lo que pasa. Yo asumo lo que venga y punto, y sé que Peque y todxs lxs demás, pues igual. Porque nuestro nexo de unión es la HUMANIDAD, SOLIDARIDAD y FRATERNIDAD. Así  que yo soy culpable de confabular contra la máxima autoridad carcelera y sus esbirros. ¿Qué pasa?  ¿Algún problema? Ya sabéis donde estoy. Y dejad en paz a lxs presxs enfermxs, venid a por mí, asquerosxs.

Al final, lo que digo, que no me contengo, porque no he de contenerme. Esto es mi pequeño grano de arena. Y la Positividad del 1 de Mayo, ahora viene otra y, tras esa, otra, y seguiremos luchando, porque valemos mucho como para dejarnos pisotear. Así que Ánimo, Unión, Diálogo, aportación de ideas y reflexiones. Aportadnos también desde fuera, también sois prexs en lucha en el cuarto grado, ya que aquí somos unx todxs: las listas mejorarán y tomarán su cuerpo real y ahí estoy yo, metido hasta el cuello. Me dejo demasiado en el tintero, pero hay más tinteros a los que convoco y requiero y quiero que viertan su tinta y digan y dialoguen y rompan el silencio, sin temor a nada. Un abrazo a Todxs Dentro y Fuera.

Toni Chavero

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Mayo

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 3-VII-2018

Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha

Hablamos de la situación catastrófica de la sanidad en las cárceles españolas y de diferentes intentos de hacerle frente desde la sociedad que se están produciendo ahora mismo. Hablamos con la madre de Francisco Chamorro y del estado de la lucha que lleva a cabo con gran coraje por la excarcelación de su hijo, enfermo de cáncer. Una compañera de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria nos habla de una jornada de fiesta y reflexión sobre autodefensa solidaria que se celebra hoy mismo en un centro social de Móstoles (Madrid). Nos hacemos eco de la huelga de hambre de un compañero preso en lucha en la cárcel de Puerto I para protestar por los tratos crueles, inhumanos y degradantes que allí se infiere allí a las personas presas.

Actividad en la calle La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

La demanda por parte de la mayoría de la población de un endurecimiento de las leyes, que se resume en más control y más cárcel, no surge casualmente como exigencia espontanea fruto de un mundo supuestamente más inseguro. Tampoco es por azar que la idea que genera ese desplazamiento del pensamiento general hacia el miedo, el populismo punitivo, ya no solo cuaje en los sectores más conservadores. Ahora el “vivan las caenas” cuaja por fin a todos los niveles sociales, izquierdismo incluido, en virtud principalmente de la aprobación de una serie de leyes de carácter “progre”, que se abrazan como males menores necesarios, y a una cierta sensación de derrota e incapacidad para elaborar crítica. Es un tema complejo, que nos enfrenta a contradicciones, por lo que sería conveniente hacer un poquito de historia.

El denominado por el pensamiento crítico criminológico como populismo punitivo es un término acuñado a mediados de los 90 y se concretaba como: “la utilización del Derecho penal por parte de los políticos para aumentar sus réditos electorales”. A día de hoy podemos afirmar que esta corriente de pensamiento reaccionario actúa, impulsada por dinámicas generadas durante décadas, como un cuerpo social con vida propia siendo finalmente ella quien rige las agendas de la política.

Pero las razones estructurales de la actual deriva autoritaria de las autodenominadas “democracias occidentales”, así como su interrelación con los massmedia, arranca en los 70 en plena recesión económica. Es entonces cuando se empieza a abandonar los discursos garantistas a nivel penal junto al asistencialismo de los años de prosperidad*, acentuando la criminalización de la pobreza como retórica que justifique el “auge de la delincuencia” y por tanto el aumento de la represión. A su vez la violencia política que surge en este contexto es utilizada para aprobar un arsenal de leyes de excepción bajo el manto de la lucha contra el terrorismo y la seguridad nacional.

En estos años el papel de los massmedia será fundamental en la construcción del populismo punitivo. La introducción en las “agendas-setting” (la selección previa de las noticias que se deciden que deben ser las más importantes) de los temas como la inseguridad y la delincuencia se convierten en claves para ganar las elecciones. La mano dura transmite la sensación de estar haciendo algo y sacia la furia cobarde entre los de abajo. A su vez, o como consecuencia, comenzarán a construir la figura de “la víctima” como eje entorno al que enderezar la idea de una justicia vengativa, así como a desarrollar el concepto de “alarma social” como forma de naturalizar esa sensación de inseguridad construida artificialmente. Paulatinamente el miedo inoculado de manera individual al fin será colectivo, dando pie a lo que se vino a denominar “pánico moral”. Pero más allá de los noticieros y la prensa, justo cuando la policía era más impopular, arranca el género televisivo por excelencia, las series policíacas,  llegando hasta hoy desarrollado a unos niveles delirantes. La justificación y la simpatía hacia los esbirros es algo único de nuestros días, pues tanto en la literatura como en la tradición oral nunca salieron bien parados. Hoy utilizando como espejos desde los roles de mujeres fuertes en un mundo de hombres hasta los de polis machotes de los de toda la vida, empujan a admirar al verdugo y despreciar al ajusticiado.

Los cambios legislativos que se derivarán de este clima de miedo se concretarán en dos tendencias, no excluyentes e interrelacionadas entre sí:

La desarrollada en EE.UU. más liberal desde el punto de vista económico que resolverá con la transformación del antiguo sistema penal deficitario, y en teoría de vocación reinsertora, en una mera industria con la progresiva privatización de las cárceles. Nace así el denominado “complejo industrial penitenciario” como lo define Angela Y. Davis (feminista afroamericana y teórica del abolicionismo de las cárceles) alimentado por más de 2 millones de personas en distinto grado de encierro y explotación. Si bien, como apunta Davis, se trataría del resurgir de un esclavismo nunca abolido en la práctica. Siempre hubo trabajo forzado y el porcentaje de negros fue el más elevado.

La otra tendencia, la de marca Europa, a remolque de la lucha contra la insurgencia armada en los ´70, desarrollará las leyes de excepción que vulnerarán su sistema de garantías procesales. Sistema del que antaño alardeaba como seña  demócrata frente a los regímenes fascistas derrotados tras la Segunda Guerra Mundial, evidentemente la península ibérica no contaba. Se doblan las condenas en los delitos “políticos”, se amplía la represión a lo que se considere entorno social de estas organizaciones armadas y se reconoce veladamente la tortura como una herramienta más.  La necesaria complicidad de toda la socialdemocracia europea está fuera de toda duda. La lucha contra ETA, en todas sus etapas, es emblemática de este proceso.

Sin embargo el hecho de que  del populismo punitivo haya adquirido una dinámica propia como forma de juzgar la sociedad, lo lleva inexorablemente con los años a extenderse a otros ámbitos más allá del “terrorismo” y búsqueda de la rentabilidad económica del sistema penal.

 Más cercano en el tiempo, y en esta misma ciudad, el caso de Marta del Castillo, junto con otros previos y posteriores debidamente publicitados,  marcaría estos nuevos horizontes. Curiosamente lo que hoy sería denominado, sin duda, como asesinato machista pasó a ser bandera de la extrema derecha sevillana a favor de la pena de muerte. Coincidiendo en el tiempo  y jaleados por casi toda la prensa, la familia de una niña de Huelva, Mari Luz, junto a la de Marta llevarían a cabo una exitosa campaña a favor de la cadena perpetua. Sin embargo ahora ya no son solo los fachas, o lo que con suficiencia solemos denominar la masa, la que pide más cárcel.

La lucha contra la corrupción

La lucha contra la corrupción, la violencia machista o las leyes para proteger minorías son algunas de las nuevas vías por las que el discurso del control y el miedo está pasando de hegemónico a ser ya prácticamente incuestionable. En la batalla de las ideas parece que también vamos perdiendo.

La izquierda del capital ya abandonó hace unos años la crítica anticapitalista al considerarla casposa, señalando solo al capital financiero como culpable y soñando con un desarrollismo sostenible vigilado de cerca por las instituciones. Ahora ya ni eso: unas hipotecas bien regladas, unos gastos de gestión más austeros, su poquita de regeneración democrática y pa´casa. Que la lucha contra la corrupción es un caramelo que nos dan para dulcificar el amargor de las recientes derrotas no es ningún secreto. Que jueces estrella, periodistas tenaces o policías cargando ordenadores le están lavando la cara al sistema penitenciario tampoco. Regocijarse con la imagen de un pez gordo entrando al talego es lo que tiene, o esa manita en el cogote de Rato, y es que nuestros cerebros son esponjas.

La violencia machista

La violencia machista es tema más delicado y complejo,  y es justo por ello que no debiera obviarse. Que una mujer en una situación extrema, que no tiene porque ser que peligre su vida, utilice todos los recursos que tenga a su alcance no es algo que aquí vayamos a cuestionar. No van por ahí los tiros. No es que precisamente esta vez las “agendas-sitting” hayan sido las que sacaron el feminicidio a la luz, pero ya lo absorbieron. De nuevo el endurecimiento de las condenas, el autobombo policial y el tratamiento sensacionalista de los medios ahogan en este caso las ideas y propuestas más críticas contra el patriarcado como origen de esta violencia y opresión. Esa gran capacidad de fagocitación de la idea del miedo y el control al final siempre ofrecerá la misma receta. Que en nuestro fuero interno quizás nos sea comprensible que haya colectivos feministas que pidan mano dura al Estado debe llevarnos al menos a alguna reflexión. En este sentido el artículo de opinión publicado por SALHAKETA-NAFARROA, a raíz de los casos “Yllanez” y “La Manada”, abre una vía de debate necesario. Parte del hecho de que la justicia del Estado es patriarcal por definición al estar construida “en y desde el patriarcado” y no tanto porque, además, en su práctica tienda a perjudicar a las mujeres como fiel reflejo de la sociedad que nos envuelve a todas, jueces y fiscales incluidas.

Y es que la violación en San Fermín por parte de cinco tíos del grupo denominado La Manada de una chavala, y el posterior circo mediático del juicio, resulta revelador. Imposible no empatizar con la víctima y aborrecer a los agresores, pero de golpe todo el casco viejo de una ciudad  monotorizado por más de 200 cámaras (paradójicamente con alcaldía de EH-BILDU) nos parece un mal menor y 20 años de prisión lo mínimo. No es cuestión de tenerles pena o no que eso tiene que ver más con la percepción que cada cual tenga de la prisión, es que esas cámaras y esas cárceles también nos aguardan a todas, pero a su vez queriendo o no las afianzamos echando leña a la hoguera. En cuanto a la defensa de los acusados de una violación que no reconocen es normal que nos resulte repugnante. Los juzgados son lo que son, que nadie busque ahí templos de la verdad y la justicia.

Los denominados delitos de odio.

Los denominados delitos de odio surgen como respuesta a las reivindicaciones de mayor protección por parte de asociaciones de minorías vulnerables a la violencia fascista callejera. Fue principalmente el chiringuito de la órbita del PSOE “Movimiento contra la intolerancia” del señor Esteban Ibarra, quien mediáticamente se erigió como voz de dichas minorías pidiendo leña también. Nada bueno se estaba cociendo. Los motivos de raza, religión, orientación sexual, pero también  los ideológicos surgen como agravantes. Así en virtud de esta carambola, por ejemplo, cada vez más antifascistas detenidos en acciones se enfrentan a  mayores condenas, la figura del radical se construye como la del nuevo terrorista, antisistema como antisocial. A esta categoría de delitos le debe bastante lo peligroso que se ha vuelto volcar un poquito de guasa y mala leche en internet, aunque para este espacio en concreto ya andan en marcha nuevas reformas penales que sin duda estrecharán a un más el cerco.

Sí, definitivamente Orwell y Foucault pasaron de moda. Justo por eso no es mal momento para revisitar la crítica de la sociedad del control, en vez de desprendernos de ella como de un equipaje incómodo que no sabemos dónde colocar.

* Más que discutible axioma de la progresía que utilizaremos para iniciar el relato.

Pablo de Ronda

Fuentes consultadas en el artículo:

Democracia de la Abolición. Prisiones, racismo y violencia.  Angela Davis. Editorial Trotta.

La Sociedad Implosiva. Corsino Vela. Muturreko Burutazoiak.

Medios de comunicación y populismo punitivo en España: estado de la cuestión. VV. AA. Revista Crítica Penal y Poder, nº 9 (marzo, 2015)

El Populismo Punitivo. Análisis de las reformas y contrareformas del Sistema Penal en España. VV. AA. OSPDH, Universitat de Barcelona

El abordaje de los casos «Yllanes» y «La Manada» como reto. www.salhaketa-nafarroa.com

Ilustración: Belén Moreno Núñez

Fuente del artículo: El Topo. El periódico tabernario más leído de Sevilla

Política criminal Sociedad-cárcel

Sabemos que la situación médico-sanitaria en las cárceles españolas, no ha hecho más que empeorar desde tiempo inmemorial y, especialmente, desde 2003, cuando fue promulgada la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. En la reforma del Reglamento Penitenciario de 1996, se estableció un «modelo sanitario mixto», en el que la atención primaria corría a cargo de la administración penitenciaria “con medios propios o concertados”, pero quedaba casi siempre encomendada al cuerpo de médicos carceleros. Con eso, la “relación penitenciaria de sujección especial” iba a continuar interfiriendo en la relación terapeútica, pues la mayoría de esos «médicos», además de mostrarse autoritarios, desconfiados y negligentes, defienden con repugnante corporativismo los intereses de la institución carcelera. Haciendo, por ejemplo, la vista gorda ante las torturas y malos tratos y falseando los partes de lesiones correspondientes.

De la atención especializada debía encargarse el Servicio Nacional de Salud, “formalizándose entre ambas administraciones convenios de colaboración”. Dicha «ley de cohesión y calidad» de 2003 fijaba un plazo de 18 meses para la integración de la sanidad penitenciaria en el sistema nacional a través de su transferencia a las Comunidades Autónomas. Sin embargo, desde entonces, sólo Cataluña y el País Vasco han asumido esas competencias. El abandono por parte de las diferentes administraciones y la descoordinación entre ellas han tenido como consecuencia que, contra lo que dice la ley, la atención médico-sanitaria y las “prestaciones farmaceúticas y complementarias” que recibe la gente presa sean mucho peores que las de la población en general, alcanzando la sanidad carcelaria en muchos aspectos, los rasgos de una verdadera catástrofe.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) lleva muchos años denunciando la situación catastrófica de la sanidad penitenciaria y la brutal e ilegal diferencia entre la atención médico-sanitaria que puede recibir una persona presa y la que está la alcance de la población en general, con todas las insuficiencias que pueda haber en ella. En octubre de 2016, publicaron, por ejemplo, el informe «Sanidad en prisión. La salud robada entre cuatro muros», muy útil todavía hoy para empezar a hacerse cargo de cómo están las cosas. Y hace poco nos ha llegado un mensaje suyo en el que llaman a adherirse a la campaña #SanidadEnPrisión, en la que se pide que se realice ya la transferencia de la sanidad penitenciara a todas las comunidades autónomas, tal y como se establecía en la Disposición Adicional sexta de la citada Ley 16/03, de 28 de mayo, hace más de quince años.

Cuentan que, entre el 27 de septiembre y el 10 de octubre de 2016, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) visitó diferentes centros penitenciarios del Estado español, publicando un año después un informe donde se describe la situación de la sanidad penitenciaria española. Y también, en mayo pasado, varias plataformas y asociaciones solicitaron una vez más la transferencia de la Sanidad Penitenciaria a los Sistemas de Salud de las Comunidades Autónomas. Piensan que, por el reciente cambio de gobierno, puede ser un buen momento para reavivar esa campaña y continuar exigiendo la transferencia de la sanidad penitenciaria a las Comunidades Autónomas.

Envían un resumen del informe europeo y el decálogo de mínimos sobre la situación de la sanidad penitenciaria que podéis ver arriba. Se muestran conscientes de que esos textos no reflejan exactamente la realidad de lo que está sucediendo en las cárceles del Estado. “Nuestro propósito –dicen– es que ambos documentos sean criticados, debatidos y, en última instancia, enriquecidos con las aportaciones que hagáis desde cada colectivo.”

Actividad en la calle La cárcel mata

La compañera feminista mexicana Amor Teresa nos cuenta cómo están las cosas en el territorio dominado por el Estado mexicano para las mujeres presas. César Manzanos presenta el último informe de la CPDT sobre torturas del Estado español y muertes en sus lugares de encierro. Silvia Encina nos habla de la situación de las personas presas en régimen de máxima crueldad y del intento de algunas familias de organizar la autodefensa frente a esa crueldad en toda la máquina carcelaria.

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Internacional Radio: Tokata Y Fuga

Charla en video de Laura Delgado, abogada solidaria e investigadora del derecho penitenciario, sobre la indefensión jurídica que sufren las personas presas, pronunciada en las «Jornadas Penitenciarias: Resquebrajando muros de silencio», que tuvieron lugar en la universidad de Salamanca los días 18 y 19 de abril de este año.

Actividad en la calle Política criminal

[picar en imagen para ver y descargar]

Publicaciones

Leemos una carta de un compañero preso en la cárcel de Estremera donde nos habla de dos personas muertas allí en dos días, 15 y 16 de junio, una por evidente abono médico y otra por supuesto suicidio. Otra de otra persona presa que denuncia malos tratos y abusos en cárceles catalanas. Y otra con unas reflexiones de Toni Chavero sobre la huelga de hambre colectiva de mayo y la solidaridad con ella y sobre las posibilidades de continuar la lucha en octubre. Entrevistamos a un compañero de CNA México, que nos habla de cómo son las cárceles allí y de la situación de algunos presos anarquistas, incluido Fernando Bárcenas cuya reciente salida en libertad celebramos.

Internacional La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Desde un módulo de primer grado de la cárcel de Madrid VII (Estremera), nos escribe un compañero, cuyo nombre callaremos, de momento, para evitarle, si es posible, innecesarias represalias, contándonos que, en dos días han muerto allí dos personas, una por evidente abandono médico y otra por supuesto suicidio. Ya sabemos, demasiado lo sabemos, que la cárcel mata, pero no podemos acostumbrarnos. Y menos a que lo haga así, sin explicación ni control de ninguna clase. Nos los entregan muertos y ni siquiera escuchan nuestras preguntas: ¿Pero qué ha pasado? ¿Que está pasando? ¿Quién los mata? ¿Cómo y por qué los matáis?

Cárcel de Estremera, 24 de junio de 2018

Estimadxs compañerxs del Tokata y presxs en lucha, quería comunicaros a todxs un triste suceso en mi galería de primer grado de Estremera, el pasado día 16-VI-2018. Un compañero de mi misma galería ha fallecido, pero la causa es la siguiente: llevaba todo un mes pidiendo y solicitando un médico, ya que le dolía el pecho, sufría pinchazos en el corazón, mareos y vómitos, así durante un mes, sufriendo y sin tener ninguna atención médica. Lo dejaron morir, ese mismo día 15-VI-2018 apareció muerto a las 8.00, le intentaron reanimar con el desfibrilador, le dieron masajes cardíacos, pero todo quedó en nada, ya había muerto. Se llamaba Jorge Castro Carbonell, de Valencia, otro preso más que, injustamente sufre la desatención médica, que descanse en paz.

Pero es que el día siguiente, 16-VI-2018, otro compañero de mi galería, Óscar Andrés Cruz Rodríguez, de Colombia, apareció también muerto, a las 8:00, en el recuento, supuestamente suicidado. Estoy muy jodido psicológicamente, vivía con ellos y compartir patio y las cuatro horas de vida en esta mierda de patio con ellos durante seis meses, es algo que me cuesta todavía asimilar. Espero que esto rule a toda la peña y se entere de lo que pasa por Estremera.

Lo primero que hice fue telefonear a mi abogada y comunicarlo a Salhaketa por teléfono. Luego, a todxs vosotrxs, cuando coopera un poco de fuerza es más fácil asimilar estas cosas. Todo un poco extraño. También mando el escrito al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, para que quede constancia de que yo sí soy un preso en lucha.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

25 de enero ¿o habrá sido 26?, a quien le importa… un día de esos como tantos otros, igual a tantos otros. Para nosotros todos los días son iguales. desde que estamos ahí las horas se suceden sin sentido y sin tiempo, da igual, todo da igual, la noche y el día. Las paredes se ven opacas de todos modos, la vida se ve opaca de todos modos. A veces pinta un porro o un “artanil”, algo de alcohol y aparecen los colores, algo de vida, alguna sensación diferente. Dura un rato, igual justifica el riesgo de comprarle a la gorra. Ellos te consiguen cualquier cosa por unos pesos, a veces se quedan con los pesos y no te traen nada, como ese día. y vienen los reclamos nuestros y las verdugueadas de ellos, cuando no te inventan una sanción que termina con tus ganas de reclamar. ¿Quién tiene ánimo de seguir reclamando a la vuelta de los buzones, molido a palos, sucio, hambreado?

Hay pibes que pierden la paciencia como ese día.

Es que uno se va cargando, te vas llenando de bronca y al final explotás. Por ahí explotás con algún compañero (es difícil convivir con desconocidos en un lugar tan chiquito) o con vos mismo, he visto pibes cortarse con un “yeite” desde la muñeca para arriba en líneas paralelas. como una escalera les queda el brazo.

Aquel día se la agarraron con quien se la tenían que agarrar.

La bronca era con uno no más, pero en la volteada caímos todos. Ahí siempre es así, todos menos algunos, algunos que después la terminaron pasando peor que nosotros. Éramos 16 almas adolescentes, “pibes” para nuestras viejas, “jóvenes adultos” para esos que nos tenían ahí, en un establecimiento especial para el tratamiento de menores de 18 a 21 años que transgredimos la ley penal (algunos) otros, sospechados de haberla transgredido o sea por las dudas que la hayan transgredido. Todos envejecimos ese día.

¿A partir de dónde se empieza a relatar una tragedia? Tal vez a partir del nacimiento, porque para nosotros, los de este lado, las consecuencias de lo que hagamos y de lo que no hagamos también, va a estar relacionada con el lugar donde nacimos. Nacimos pobres, esa es la razón fundamental a partir de la cual tus huesos van a parar a la cárcel, en principio, por las mismas travesuras que un pibe de nuestra misma edad nacido en otro barrio, va a parar a lo de un psicólogo.

Las Instituciones que mas frecuentamos: el hospital o el dispensario, la comisaría (primero acompañando a la vieja para radicar la denuncia por violencia familiar, después de los 12 por contravenciones – pero eso es otro tema), el juzgado de menores, los institutos de menores, el comedor comunitario, Acción Social de la municipalidad y de vez en cuando la escuela.

Cárceles para niños Presxs en lucha