Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

A primeros de diciembre pasado nos enviaron unxs compas de Murcia la nota que va a continuación y unas cartas de Antonio Nieto Galindo. Este compañero, que viene participando en la propuesta de lucha colectiva desde sus inicios tiene, como él mismo cuenta más abajo, una larga trayectoria de sufrimientos y lucha en la cárcel, participó en la COPEL y lleva preso más de 40 años. Su situación actual es difícil –una verdadera cadena perpetua de hecho–, por la resistencia de las autoridades carcelario-judiciales españolas a aplicarle una refundición de penas adecuada y por las OEDE (Orden Europea de Detención y Entrega) que pesan sobre él, por delitos supuestamente cometidos en Francia hace cuarenta años y condenas dictadas sin su presencia ni oportunidad alguna de defenderse. Se ha publicado recientemente una carta suya donde informa de todas esas cosas en el blog de lxs compas de Fuera del Orden, lo mismo que el texto de la gente de Murcia que ponemos abajo. También se puede encontrar alguna información sobre la situación del compañero en Tokata. Lxs compañerxs murcianxs han iniciado una campaña para denunciar públicamente la situación de Antoine y exigir su liberación, a la que nos sumamos.

Nos pide Antonio Carlos Nieto Galindo (Antoine), preso en Campos del Río (Murcia II), que difundamos este texto, para dar a conocer a grandes rasgos lo que ha sido su vida, y que se sepa la gran injusticia que el sistema carcelario y judicial está cometiendo contra su persona. Ahora mismo está en espera de respuesta del Consejo General del Poder Judicial, al que ha solicitado la revisión del cálculo que le han notificado desde el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº1 de Murcia, por el que sigue preso a pesar de padecer una enfermedad incurable y haber cumplido condena sobradamente: 50 años, 4 meses y 16 días, dándole fecha de cumplimiento para el 3 de enero de 2020. Nos recuerda que el actual código penal marca como máximo de cumplimiento 40 años, para delitos de “terrorismo” con resultado de muertos, lo que no es su caso, ya que no tiene delitos de sangre. Es, así, de los más antiguos, si no el más antiguo, de entre los presos que cumplen cadena perpetua encubierta en el Estado español, habiendo conocido las cárceles del estado franquista y las del mal llamado “Estado democrático social y de derecho”, y sin haber dejado nunca de luchar contra ellas.

Nos informa de que sigue recibiendo todos los comunicados de los presos en lucha por parte de los grupos de apoyo, y de que está apoyando la huelga por medio de escritos de protesta, y nos pide que hagamos conocer esta sugerencia a la tabla reivindicativa: la de incluir un punto 13 en el que se pida el beneficio de la redención por el trabajo, que fue derogado por el nuevo Código penal de 1996 (artículo 100 del antiguo código de 1973) “pues desde que quitaron este beneficio taleguero, la población reclusa en el estado español ha aumentado en un 300%, pero sobre todo son muchos los condenados que llevan un promedio de entre 15 y 20 años cumplidos de prisión por una acumulación de pequeños delitos.”

Nos ha enviado las dos primeras partes de un resumen de su biografía, en las que habla sobre todo de su actividad en la COPEL. Promete seguir escribiendo el resto en las horas en que el frío de la celda se lo permita. Para todos. A todos envía fuerte abrazo revolucionario.

ANTONIO CARLOS NIETO GALINDO: RESUMEN AUTOBIOGRÁFICO

En Campos el Río, a 25-XI-2018

Hola compañeros:

Intentaré realizar un resumen a grandes rasgos de lo que ha sido mi vida, por llamarla de alguna manera, puesto que desde el mes de junio de 1967 que dejé la escuela en Francia, concretamente a la edad de 14 años, prácticamente hasta la fecha de hoy, la he pasado en la cárcel…

Siempre he sido considerado un “rebelde”, y la verdad sea dicha, si ser rebelde es oponerse a los abusos de poder, a las injusticias y tratos inhumanos, así como a los sistemas impuestos por los todopoderosos de los capitalistas… ¡yo me siento muy orgulloso de serlo!

Mi vida ha sido una contradicción, y lo aclaro a continuación: “me ha gustado tanto la libertad, que llevo toda mi vida preso”.

En Francia pasé dos años preso por pequeños delitos de robo, sobre todo de coches. En la noche del 20 al 21 de junio de 1969 conseguí fugarme junto a dos compañeros, uno parisino y el otro bretón. Han pasado tantos años que me he olvidado de sus nombres, pero eso no importa. Los llevo siempre en mi corazón.

Ahora viene mi contacto obligado en conocer el sistema carcelario franquista, así como las torturas de todo tipo de su sistema policial. Primero en su conocida como “Vía Layetana” jefatura superior de policía de Barcelona, y comandancia de la guardia civil de Almería. Con estos últimos pasé durante varios días sufriendo sus torturas. Fueron los mismos que años después asesinaron y quemaron a tres jóvenes trabajadores confundiéndoles con miembros de ETA.

La primera cárcel que conocí fue la Modelo de Barcelona. Era en 1971, meses de febrero, marzo y abril. Conseguí la libertad provisional bajo el depósito de 10 mil pesetas.

En Almería intentamos liberar a un compañero de prisión, Rafael Bueno Latorre, resultando condenado a la edad de 19 años a casi un total de 30 años de condena.

En el mes de mayo mi primer intento de fuga, 120 días en celdas de castigo, las correspondientes palizas, éstas eran a diario…considerado ya un “inadaptado” destinado al penal de Cartagena. En ese penal nos obligaban a trabajar. Recuerdo cuando detuvieron a Eleuterio Sánchez “el Lute”. Yo me encontraba cumpliendo 80 días en celdas de castigo por haberle golpeado en la cabeza a un tal Pedro “cabo de balones” y un gran chivato. A esa cárcel de Cartagena, se la conocía por “la caja fuerte”. Teníamos las 24 horas la idea de evadirnos, pero nos fue imposible.

Fui trasladado al penal de Ocaña en septiembre de 1973. Ese presidio albergaba unos 800 presos de entre 21 y 25 años. Yo aún no los había cumplido, y como ya tenía un expediente muy “cargado” con faltas disciplinarias, estaba considerado un preso “peligroso”, por lo que fui objeto del máximo control. Me lo hicieron pasar muy mal con castigo y palizas continuas. De nuevo en septiembre de 1976 conseguí que me trasladaran al hospital general penitenciario de Carabanchel, hoy en día transformado en un CIE, o sea, que sigue siendo una cárcel.

Qué alegría y felicidad la mía al encontrarme con mis mejores compañeros-amigos de presidio. Se me ha olvidado comentar que el día 6 de octubre de 1975 estalló la mayor revuelta-motín en el penal de Ocaña. Días o semanas antes sucedió en Barcelona-Modelo, y en el penal de Teruel, donde mataron a un preso por un disparo en la cabeza efectuado por la guardia civil. Por aquella época no se andaban con bromas.

Había tanto odio e impotencia que teníamos acumulada, en Ocaña, por tantos abusos y malos tratos, que solo faltó “esa chispa” de aquella tarde de ese 6 de octubre de 1975 para que sucediera la explosión de gran parte de los presos. Entraron más de 30 carceleros pistolas en mano para llevarse a un compañero nuestro de Bilbao conocido como el “Yuyú”. Todos nosotros (unos 800 presos) estábamos situados debajo de las marquesinas, que eran para protegernos de los días lluviosos. Yuyú en el medio del patio sin dejar de proferir toda clase de insultos, así llevaría más de una hora, cuando vimos entrar a los enemigos armados, ¡qué hermoso y valeroso fue el compañero “Patufet” que se interpuso entre los carceleros y Yuyú y nos dijo lo siguiente: “Compañeros, no debemos permitir que se lleven a nuestro compañero tan cobardemente delante de todos nosotros. ¿Dónde está nuestra dignidad y hombría? Vamos a por ellos…” Al instante, las dos porterías que había en el patio para jugar los partidos de fútbol, quedaron desmontadas y con sus palos nos tiramos contra los carceleros. Disfruté viéndolos cómo corrían como ratas… Disfruté mucho pero… nos salió muy caro, nada menos que 380 días de castigo en celda de aislamiento, unas auténticas mazmorras, palizas de muerte, un plato de aluminio sin cuchara. Pero mucho peor era la escasa comida. Nos tenían solo con una manta vieja, como un petate asqueroso que nos lo entregaban a eso de las 22 horas y a las 7 nos los volvían a quitar. Las celdas medían 3 x 2, e imposible poder subirte a la ventana. Todo estaba prohibido, solo podías respirar y pensar, sin ningún contacto con nadie.

Llegó ese día de inmensa alegría, ¡el 20 de noviembre! Por fin la muerte del dictador, y con la coronación de ese… del rey, el indulto, por lo que de los 800 presos que éramos en Ocaña y en el departamento celular unos 80, tan solo quedamos unos 15 castigados y unos 200 en el patio general en lo que llamaban “vida normal”. Yo lógicamente fui uno de los cinco cabecillas del motín…

Regreso a finales del año 76 en hospital penitenciario de Carabanchel. Manteníamos un continuo contacto con los compañeros presos en Carabanchel, con una total coordinación para organizarnos y dictar nuestra tabla de reivindicaciones. En la primera exigíamos nos concedieran la amnistía a los presos sociales, lo mismo que les dieron a los políticos. Así y en esos momentos nació y fundamos la COPEL, Coordinadora de Presos en Lucha. Fundamos nuestras comunas y asambleas, prácticamente a diario, todos teníamos voz. Nuestra primera subida a los tejados del hospital exhibiendo pancartas y apoyando a los compañeros de enfrente “prisión de Carabanchel”, en huelga de hambre. Solo subimos 18 presos como se acordó en Asamblea, sobre todo los más fuertes físicamente.

Por una vez en toda nuestra historia carcelaria, esta rebelión nuestra no fue reprimida ni castigada…solo permanecimos en los tejados 24 horas y al bajar fuimos revisados por los servicios médicos, desayuno y a descansar en nuestras camas, ¡increíble pero cierto! Habíamos ganado la batalla.

Llega el mes de abril. Justamente estábamos en una de nuestras asambleas…Llega un compañero de ETA del comando que hizo volar a Carrero blanco, y nos comunica que han visto que no dejan de traer en camillas a compañeros nuestros de Carabanchel. Un total de 27 autolesionados. Todos los quirófanos cosiendo los profundos cortes realizados con cuchillas de afeitar, incluso tumbados sobre mesas. Urgentemente convocamos a todos los compañeros de COPEL del hospital, y tomamos la decisión de no permitir que se los vuelvan a llevar a Carabanchel, cosa que conseguimos. Al otro día vimos por las ventanas que daban a la calle, cómo los grises apaleaban a todos los familiares de… (se interrumpe la carta).

2-XI-2018

Hola compañeros: Sigo con mis recuerdos y vivencias a grandes rasgos sobre aquellos tiempos que dimos vida a nuestra añorada COPEL, y compañeros muy valerosos, dignos, con principios, unos auténticos presos revolucionarios, y no el 95% que pueblan las cárceles del estado español, llamados “internos”.

Después de nuestra primera subida a los tejados del hospital penitenciario de Carabanchel, conseguimos que se quedaran con todos nosotros en el hospital los 27 compañeros que se autolesionaron en la prisión de Carabanchel. Al otro día después de muchas charlas y exponer ideas y opiniones, nos reunimos en asamblea exponiendo realizar una acción de lucha, protesta y denuncias… Se votó unánime realizar una subida al tejado con pancartas todo el tiempo que se pudiera y nos obligaran a la fuerza bajar, nunca por propia voluntad, y llegado ese momento nos debíamos autolesionar con cortes sobre los antebrazos, tragarse vía bucal cucharas, pilas y cuchillas de afeitar, pero sin emplear la violencia por nuestra parte (en este punto, varios de nosotros no estábamos de acuerdo, pero debíamos un respeto a nuestras normas de COPEL, y así fue).

Como estaban los 27 compañeros autolesionados y todos cosidos y muy malheridos, se tomó el acuerdo que Julián Bustillo Rana, Carlos Santamaría García y yo, debíamos subir los primeros, así desde arriba con cuerdas trenzadas con sábanas, fuimos subiendo de uno en uno a los 27 compañeros. Después subimos cajas de alimentos y unos botes grandes de agua. Los compañeros que se quedaron en el interior del hospital, la mayoría recién operados de meniscos, por lo tanto cojos, otros también con muletas con las piernas enyesadas por fracturas, brazos también, operados de fístulas y hemorroides etc., otros ingresados y recién salidos de quirófano en cama y con el oxígeno puesto… Imaginaos el panorama nuestro, dispuestos a dejarnos la vida por nuestros derechos.

Los compañeros se las ingeniaron para montar en todos los pasillos y entradas al hospital barricadas. Eso sucedió por el mes de marzo finales o principios de abril de 1977. Subimos a media tarde, y ya nos pusimos a exhibir nuestras pancartas, con la primordial petición: ¡amnistía para los presos sociales! ¡reforma del código penal! ¡reforma del reglamento carcelario! ¡somos personas y no animales! Etc. todos nuestros carteles con nuestras siglas de COPEL. Así pasamos dos noches y tres días. En todo momento el hospital se encontraba rodeado por los antidisturbios (los grises). Por la noche, nos enfocaban con unos focos grandes como los faros para orientar a los barcos de la costa. Teníamos a la prensa y TV las 24 horas; no dejaban de informar a la opinión pública de nuestra lucha y situación. No puedo olvidar al gran H… facha de Rodolfo Martín Villa que era el Ministro del Interior y que fue el que dio la orden de entrar al hospital empleando las fuerzas y la violencia que hiciera falta, incluso que hicieran uso del “fuego real”… Nosotros desde el tejado, impotentes, fuimos viendo como varias compañías de antidisturbios, de los que algunos de ellos, estando insultándolos como se merecen, nos llegaron al disparar varias ráfagas de sus malditas metralletas.

Estos perros de maderos no tardaron mucho, creo que menos de media hora, con los compañeros luchadores del interior del hospital. Es más y lo puedo asegurar: hubo médicos y funcionarios que se metieron con ellos, ya que disparaban bombas de humo por los pasillos, de estos gases que te hacen llorar por el picor de los ojos y no te dejan respirar, y no se cortaban nada a pesar de haber enfermos en cama recién operados. Pues no veas cómo les pegaban con sus porras. Estas personas tienen todo mi respeto y admiración.

Veíamos cómo se llevaban esposados e incluso a rastras a los compañeros que luchaban detrás de las barricadas en el interior del hospital. Los grises hicieron “un pasillo” por ellos mismos hasta la prisión de Carabanchel. Los que hacían de pasillo cuando el compañero pasaba a la altura de ellos, aprovechaban para golpearlos con las culatas de madera de sus fusiles (máuser alemanes). Los conducían hasta llegar a un sótano, en el cual hay muchas celdas y que conocemos por “las celdas de condenados a muerte” o “presos en capilla”. Ahí una vez te quitaban los grilletes, nos esperaban un montón de carceleros porra en mano en compañía de un par de “cabos de vara”, presos de su confianza.

Una vez se hicieron con el hospital, en lo más alto del edificio donde se encuentran los motores de los ascensores, hicieron un gran boquete con cortafríos y mazos, también con picos. Julián, Carlos y yo, justo estábamos situados cerca del boquete para impedirles que entrasen al tejado golpeándolos con unas barras que habíamos conseguido… ¡Claro, ellos disponían de sus escudos y sus gases lacrimógenos! Yo fui el primero que pillaron esta banda de asesinos. Fueron tantos los golpes que recibí, que perdí el conocimiento. Fijaos cómo me golpeaban pasando por el pasillo de ellos, que hacían que recuperara el conocimiento. Así hasta llegar al sótano, donde me esperaban mis amigos. Al quitarme las esposas, con mi cara chorreando de sangre y sin sentir mi cuerpo, al llegar a la altura de los carceleros, intenté levantar el puño para al menos golpear a uno de ellos. Todos tenían las caras y miradas sádicas. Sentí como si me llegara una corriente fuerte de viento… fueron los golpes de sus porras que me hicieron perder de nuevo el conocimiento. Me desperté en una celda junto a otros compañeros todos sangrantes por los golpes recibidos y todos teníamos cortes de venas en los antebrazos, solo nos saludábamos con un toque con nuestras manos destrozadas ya que no podíamos gesticular palabra porque nuestras caras y labios los teníamos superhinchados. Así fueron llegando los demás compañeros. En estas celdas de condenados a muerte, nos fueron introduciendo a los considerados los “cabecillas”, a los demás se los llevaban a CPB, celdas de planta baja del reformatorio de Carabanchel, que aparte de disponer de un cabo de vara, nada menos que tenían un perro de raza pastor alemán. Unos auténticos nazis.

Por hoy me quedo aquí, que ya van a realizar la apertura de celdas. Son casi las 16:30 y por las noches del frío que hace, no puedo escribir desde la cama.

Sabéis que os estoy relatando todo sin entrar en detalles, de lo contrario tendríamos para escribir varios libros, pues deseo ir escribiendo hasta llegar a estos momentos.

Os mando un fuerte abrazo revolucionario y libertario

Antoine

Cadena perpetua Presxs en lucha

Hace poco ha estado en Valencia, dando una charla sobre la cárcel como gestión de la pobreza, Ignacio González Sánchez, que trabaja como profesor de criminología en la universidad de Girona. No es la primera vez que colabora en jornadas de reflexión organizadas por colectivos abolicionistas, antipunitivistas o anticarcelarios y, por ejemplo, en el mes de noviembre participó en las Jornades Obertes ¿Parlem de la presó? en Barcelona, y en Iruñea, en las III Jornadas  antipunitivistas. El vídeo de su aportación a estas últimas es el que encabeza esta noticia. Como su propuesta de reflexión crítica sobre la cárcel nos parece lúcida, clara y útil para los mismos fines que nosotrxs perseguimos, imitamos a nuestras compañeras de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria y vamos a hacernos eco de una serie de artículos sobre la cárcel y el sistema punitivo publicados en The Social Science Post, una página web que pretende «acercar al  conocimiento general» trabajos universitarios. Estos son de hace unos cuantos años, pero, para nosotrxs, todavía actuales. Nos importan bastante poco la originalidad o «las exclusivas» y mucho más que este buen material esté al alcance de lxs enemigxs del poder punitivo.

¿Cuándo fue la última vez que te paraste a pensar en «la cárcel»?

Sin cárcel que atemorizase a los delincuentes y evitase los robos y los asesinatos, la sociedad no podría mantenerse. No obstante, la cárcel como pena apenas cuenta con 300 años. ¿Cómo mantenían un cierto grado de orden las sociedades anteriores? ¿Evita la cárcel que haya robos y asesinatos hoy en día? ¿Por qué nos parece una respuesta tan natural y válida encerrar a alguien que incumple la ley? ¿Por qué los castigos corporales nos generan aversión y a nuestros antepasados no? ¿Eran menos humanos que nosotros? ¿Por qué no consideramos el encierro como un castigo corporal? ¿Es casualidad que la cárcel surgiese paralelamente a las grandes ciudades y a la pobreza? ¿Es la cárcel una institución capitalista?

Descubrir que la cárcel tiene un origen histórico, y que no ha estado ahí “desde siempre”, es en sí mismo un acto político. No hablo ni siquiera de dejar de entender la cárcel como una consecuencia automática de la aplicación del Derecho y verla como una institución política (Foucault, 1975) –algo, por lo demás, fundamental si se quiere entender mínimamente esta institución-, sino simplemente de desnaturalizar el que la respuesta a la delincuencia (¿a todas las formas de delincuencia?) sea encerrar a alguien.

¿Qué sentido tiene encerrar a alguien? O mejor, ¿qué sentidos tiene encerrar a alguien? La cárcel tiene que dar el suficiente miedo como para que quien se plantee delinquir termine por no hacerlo. Para ello ha de tener unas condiciones malas. No obstante, le pedimos constitucionalmente a la cárcel que rehabilite a los delincuentes. ¿Todos los delincuentes necesitan rehabilitarse, resocializarse? ¿Cómo queremos que la cárcel rehabilite si a la vez nos molesta que tengan un televisor –herramienta básica para mantenerse informado-? ¿Cómo podemos convivir con ideas tan contradictorias como reprocharle a la cárcel que sea poco exitosa rehabilitando y a la vez deseamos que muchos delincuentes “se pudran” en la cárcel? No a todos los delincuentes, porque hay de muchos tipos, pero entonces ¿por qué usamos para todos el mismo remedio, la cárcel? ¿Alguien se resocializa pudriéndose? ¿Es justo que le pida a una persona que se reinserte en una sociedad alejándolo de ésta y dejándolo en barbecho junto con otros delincuentes durante años? Ahondar en las contradicciones y en las demandas opuestas a las que tiene que hacer frente la cárcel es un primer paso para comprender sus dinámicas internas.

No obstante, se repite mucho que el problema es que las penas no son suficientemente duras y que delinquir sale gratis. Sin volver a la contradicción de pedirle a la cárcel que sea tan mala como para que nadie quiera ir allí, pero tan buena como para ofrecerle oportunidades a los presos que la propia sociedad no les ha dado, se puede acudir a los datos: España tiene ya uno de los Códigos penales más duros de Europa, y las penas son el doble de las previstas de media para el resto de los países europeos. Es decir, comparativamente, en España se castiga una barbaridad, a pesar de hacerlo de una forma tan civilizada como la cárcel. Estamos en el podio de los países que más castigan de la antigua UE-15. ¿Por qué no sabemos esto, si precisamente la finalidad de las leyes duras es que su conocimiento prevenga el delito? ¿Tiene que ver con un intento desesperado de frenar el incremento de la inseguridad? Podría ser, pero coincide que la delincuencia en España es particularmente baja, especialmente en lo relativo a delitos violentos (de los tres países europeos más seguros en materia criminal). No sólo es baja, sino que la tasa de delincuencia lleva estabilizada en ligero descenso desde 1989, mientras que el número de presos y de policía ha seguido aumentando. ¿Por qué, si no hay más delincuencia, se amplía el uso de sistema penal? Si no hay más delitos pero hay más presos, ¿a quiénes se está encerrando? ¿Por qué se sigue oyendo a políticos que piden el “cumplimiento íntegro de las penas” cuando éste ya se aprobó en 1995? ¿Saberlo no ayudaría a reducir la delincuencia? ¿La delincuencia depende de los cálculos que hagan los delincuentes con el Código penal en mano? Por cierto, ¿quiénes son “los delincuentes”? ¿Alguna vez has delinquido? ¿Te consideras un delincuente?

Lo fundamental, más que estos datos que más adelante se explicarán debida y matizadamente (ver González Sánchez, 2011), es el hecho de nuestra ignorancia al respecto. En verdad, ni siquiera sabemos que lo ignoramos, porque la cárcel y la penalidad nos dan respuestas a preguntas que no llegamos a plantearnos explícitamente, precisamente porque ya tenemos unas respuestas “válidas”, preconcebidas. Esta fuerza cultural que tiene la cárcel para proveer una guía de actuación simple y cuasi automática ante un fenómeno tan complejo como es el de la delincuencia, es tan importante como el hecho de que la mayoría de las personas penalizadas pertenecen a las clases bajas, por lo que algunos autores plantean que no es una respuesta cuasi automática a la delincuencia, sino a la pobreza y el conflicto social inherente a una sociedad desigualitaria. Su faceta material, represiva (de conductas, de cuerpos), y su faceta comunicativa productiva (de categorías sociales, de reducir las ansiedades) se entrelazan y refuerzan constantemente.

En la serie de textos que seguirán a este, me centraré en la “penalidad”, entendida como el conjunto de leyes, procedimientos, discursos, instituciones y prácticas asociadas al castigo como institución social (Garland, 1990). Cómo y cuánto castigamos, o nos castigan. El primer paso es descubrir que, en general, no pensamos sobre la cárcel y el sistema penal, sino que pensamos con él, a través de él. Si la cárcel sirve para reducir la delincuencia y la delincuencia está aumentando, habrá que aumentar los años de cárcel, se piensa lógica y evidentemente (o, mejor, se sabe sin pensar, debido precisamente a que es “evidente”). Raramente nos cuestionamos si la cárcel sirve para reducir la delincuencia, si las penas ya son suficientemente elevadas, o siquiera si la delincuencia está aumentando o no. O cómo mide la policía la delincuencia. Le encargamos al Estado la custodia de ciudadanos y ni siquiera sabemos cuáles son las condiciones del encarcelamiento, ni cuánta gente hay, ni si salen de allí y en qué condiciones. La cárcel promete una solución sencilla a un problema complejo, y tal vez con eso le sea suficiente. Aquí se promete plantear cuestiones sencillas a una institución aparentemente sencilla, pero muy compleja.

¿Cuándo ha sido la primera vez que te has parado a pensar en “la cárcel”?

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Bibliografía:

Foucault, Michel. [1975]. Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Madrid: Siglo XXI, 1979.

Garland, David. [1990]. Castigo y sociedad moderna: un estudio de teoría social. México: Siglo XXI, 1999.

González Sánchez, Ignacio. (2011). “Aumento de presos y Código Penal: una explicación insuficiente”. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología 13: artículo 4.

Sociedad-cárcel

Hablamos de la reciente jornada de reflexión celebrada en Valencia, sobre la caja de resistencia antirrepresiva donde se coordina gente de diferentes ciudades griegas; de la situación actual de lxs perseguidxs y presxs por los «sucesos de Altsasu»; de algunxs compañerxs presxs en lucha y de las ideas que están poniendo en práctica; y de la siguiente jornada de reflexión, que va a tener lugar este mismo sábado, sobre la cárcel como gestión de la pobreza, organizada por el Grup de Suport a Persones Preses de València.

Internacional Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

En Valencia se está moviendo desde noviembre un nuevo colectivo anticarcelario, el Grup de Suport a Persones Preses de València. Aunque quizá no sea tan nuevo, ya que muchxs de sus integrantes han participado durante varios años en el grupo Tokata que, como tal, ha dejado de existir. Se propusieron organizar una serie de charlas anticarcelarias, al menos una al mes, en diferentes centros sociales de la ciudad, la primera fue el 30 de noviembre en el centre d’autoapenentatge El Punt, por Familias Frente a la Crueldad Carcelaria (se puede escuchar aquí), la segunda en La Mandrágora, sobre racismo y represión, y los días 17 y 18 de diciembre ha habido otras dos en el CSOA L’Horta, una sobre la lucha anticarcelaria en Grecia y la otra sobre la cárcel como gestión de la pobreza. Todavía hay programadas otras dos, sobre cárceles de niños el 1 de marzo y sobre feminismo antipunitvista el 30.

Actividad en la calle

Aunque sea con un poco de retraso, publicamos una traducción de esta crónica de la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro, celebrada el pasado 12 de enero. Se trata de dar cuenta también de lo que se cuece en Galicia en la olla de los sentimientos, ideas y actos libertarios y anticarcelarios, sobre todo en momentos en que la amenaza de penas de cárcel, de tres años en uno de los casos, y de fuertes multas que pesa sobre algunas personas por lo sucedido en 2013 durante la XIII marcha a la cárcel de Teixeiro. La represión suele ser fuerte en Galicia y es seguro que nuestra gente de allí necesita ya mismo nuestra solidaridad. El texto que ponemos aquí abajo fue publicado en la página web A Irmanade Da Costa y en el nº 10 del periódico anarquista Nordês, que podéis ver o descargar picado en la imágen de su portada que ponemnos abajo del todo.

Crónica de la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro

Ha pasado casi un año desde la última marcha a la cárcel de Teixeiro; otro año lleno de diversas torturas a personas presas a manos de los carceleros (dispersión aislamiento, palizas, desatención médica, conteniones físicas, régimen FIES, medicación forzada, chantajes, humillaciones a familiares, criminalización de la solidaridad con las personas presas…). Motivos por los que se han vuelto a organizar marchas a diferentes cárceles del Estado, realizándose la de Teixeiro el sábado 12 de enero.

La marcha transcurrió sin problemas, quedando grupos de coches en diferentes ciudades para reunirse a las 11:00 en la misma gasolinera que en años anteriores (la N-634 km 663). Sorprendentemente, este año no hubo control de la guardia civil con sus correspondientes cacheos e identificaciones, pero sí que se llegaron hasta la gasolinera, por lo algunas compañeras tuvieron que quedarse vigilando los vehículos para evitar que aparecieran reventadas las ruedas como otros años.

Alrededor de las 11:30 se inició la marcha de algo más de un centenar de personas, más que en los últimos años, desplegando dos pancartas y cortando uno de los carriles de la carretera, con el fin de llegar durante el tiempo de patio de las presas. Tanto durante el trayecto como durante la concentración frente a los módulos se escucharon consignas clásicas como «abajo los muros de las prisiones», «no son trabajadores que son torturadores», «no estamos todas, faltan las presas”, “ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión”, “la dispersión también es tortura”, » hasta aquí llega el olor de las torturas en Teixeiro», entre otras, amplificadas por un megáfono y apoyadas por el sonido de varios panderos. Durante el tiempo que estuvimos frente a los módulos también se escucharon algunos cohetes en la distancia, como en años anteriores.

Después de la marcha, la mayoría de la gente se dirigió a Santiago a para acudir a las 18:00 a la concentración en apoyo de las presas. Esta concentración se había convocado en la Plaza del Toural, pero debido a la fuerte presencia de la policía y para evitar la encerrona e identificación sufridas en otras ocasiones, se decidió comenzar en la plaza de Mazarelos. Desde allí, alrededor de 60 personas marcharon haciaa la palza del Pan y recorrieron varias calles gritando consignas similares a las de la mañana, hasta llegar a la Plaza del Toural, ahora sin presencia policial, donde se informó sobre la última huelga de hambre de presxs en lucha desde el 10 a 25 de diciembre leyendo todas sus reivindicaciones. También se informó sobre la situación del preso Pedro Escudero, quien sufrió varias palizas y torturas a manos de los presos. La manifestación transcurrió sin incidentes y sin que apareciera policía alguna y se distribuyó con total libertad total varias octavillas informando sobre la lucha anticarcelaria. veces a las personas que informaban sobre la lucha anticuaria.

Finalmente, la gente se reunió en el CSOA Aturuxo das Marías para cenar y disfrutar de una timba poética donde se leyron algunos poemas escritos por personas presas.

 

Actividad en la calle

Hablamos con la madre y la ex compañera de Darío, que salió cadáver del centro de exterminio de Teixeiro el último diciembre, igual que otras dos personas de allí mismo, otra de A Lama y unas cuantas más de otras cárceles, como las de Aranjuez, Picassent, Las Palmas, El Dueso… Darío fue entregado muerto y ni siquiera eso, pues sus allegados apenas pudieron ver y tocar su cuerpo antes de que lo enterraran precipitadamente, sin avisar a su madre ni ofrecerle la posibilidad de preguntar de ningún modo qué le había pasado a su hijo ni ofrecer la más mínima garantía, ni las exigidas legalemente, de que la versión pficial de «sobredosis» haya sido realmente la causa de la muerte. Hablamos con unxs compñerxs de allí de cómo viven ellxs el ambiente anticarcelario en Galicia, de la XIX marcha a Teixeiro, que ha sido hoy, y de otros episodios, unos de resistencia y otros de represión. Nos cuentan que todavía hay gente amenazada con cárcel por anteriores marchas y por otras situaciones recientes de lucha social.

 

Actividad en la calle La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Mohamed Achraf cumplió la totalidad de la pena a la que había sido condenado en octubre del 2018, pero se le mantiene encerrado en las  más duras condiciones en base a un montaje del estado por el que se le acusa de supuestas captaciones yihadistas a través de sus cartas enviadas entre prisiones. Desde el inicio de su condena tiene las comunicaciones intervenidas. Si en esas cartas hubiera existido ese peligro de captación, ¿por qué cada director de prisión les dio curso y salida? Tal como pide, se reproduce este escrito donde denuncia esta herramienta de control y sumisión dentro de las prisiones.

No somos ni radicales ni terrosistas. Ellos sí, radicales, terroristas e inquisidores. La inquisición contra el Islam.

Como te he comentado en varias ocasiones sobre las injusticias, los abusos y violaciones de los derechos humanos y la inquisición que sufrimos los presos musulmanes en general y los presos políticos islamistas en particular en las cárceles españolas por parte de las autoridades –Ministerio del Interior, la SGIP,los responsables de las cárceles, algunos carceleros, servicios secretos, fuerzas de seguridad y los tribunales de inquisición– con la excusa de luchar contra el «terrorismo y la radicalización» y sus «pactos antiyihadistas» y «stop radicalismos». En realidad se traduce a la lucha contra el islam y los musulmanes y pactos anti-islam y antimusulmán y stop islam.

Estos neo cruzados de diferentes signos políticos e ideológicos han declarado la guerra contra el islam y contra los musulmanes para exterminarlos y por eso llevan sus planes macabros y criminales bajo el lema todo vale y el fin justifica los medios.

En las cárceles españolas los musulmanes sufrimos la inquisición total, persecución y hostigamiento por el hecho de serlo. Persiguen a todo musulmán practicante y los incluyen en el fichero F.I.E.S. 5 como sospechosos de radicalismo y terrorismo y a muchos de ellos les han dado palizas por rezar. Se les prohíbe practicar su religión y hablar su idioma y tener libros de religión en su idioma u otras lenguas.

Y como te he comentado en varias ocasiones, llevo años denunciando estos hechos que llevo sufriendo igual que el resto de mis compañeros y hace poco hice una huelga de hambre como protesta y denuncia de esta situación. El programa falso antiradicalismo pretende criminalizar a los presos comunes musulmanes que practican su culto a ratos y se les consideran radicales. Pero en realidad son drogadictos, personas desectructuradas, victimas del sistema. No existe radicalismo entre los presos. El radicalismo es el de la inquisición, es del sistema criminal que busca destruir y aniquilar a todo aquel que le planta cara, que no piensa como él y que lucha contra él, denunciándolo y desenmascarándolo.

El falso programa busca colgar medallas, galones y méritos engañándose a sí mismo y engañando a la sociedad porque las personas que mete en dicho programa ni son radicales ni nada y los que se apuntan es por salir de una situación penitenciaria peor (aislamiento, FIES, represalias…) a otra menos mala. Igual que los islamistas condenados por terrorismo que han firmado una conformidad, que no lo hacen porque sean culpables sino para evitar una condena mayor, porque de todas maneras les condenaran porque son musulmanes practicantes y saben que son inocentes.

Estas son las cloacas del estado, inventan, manipulan y falsifican las pruebas para condenar a personas inocentes como yo y como el caso del Dreyfus del siglo XXI, Jamal Zougam, condenado injustamente por el 11M, y como el 100% de los casos de islamistas acusados de terrorismo. Ver el documental del director de cine francés Cyrill Martin: El Nuevo Caso Dreyfus, que demuestra con pruebas y objetivamente que las cloacas del estado están detrás del terrorismo y que son ellos los terroristas y demuestran como hacen montajes acusando a musulmanes inocentes, como en mi caso y el caso de Zougam. Nosotros no somos ni radicales ni terroristas y a los hechos me remito (historial de cualquiera de nosotros). Nuestro único delito es ser musulmanes practicantes y, en mi caso, plantar cara al sistema, luchar contra él, denunciar sus violaciones y abusos, desenmascararlo y resistir a sus castigos, represalias e injusticias y defendiendo a los presos y presas víctimas de dichos abusos y violaciones.

Estimado amigo R. Estas circunstancias te las explique en anteriores cartas, sobre todo las que te envíe desde Zuera en 2014 y la de Murcia en marzo de 2018. Ahí he detallado la cuestión.

Por último quiero subrayar que el falso programa ha fracasado y fracasara porque al meter en él a falsos radicales (porque no hay otros) está curando heridas falsas inexistentes, esta sanando enfermedades falsas e inexistentes. Y para saberlo basta con analizarlo con el perfil e historial de los supuestos radicales. Pero antes hay que preguntarse ¿qué es el radicalismo? ¿qué es el terrorismo? «Es a este precio que podemos aclarar la acción institucional y asegurar que no va a agravar los fenómenos que está combatiendo, por ejemplo fabricando inútilmente categorías de sospechosos«. Le Monde Diplomatique, septiembre de 2018 artículo publicado por Laurent Bonelli y Fabien Carrié.

Mohamed Achraf. Diciembre de 2018 en el aislamiento de la prisión de Córdoba

Cárcel=Tortura Desde dentro

En Galicia también se ha movido la solidaridad con la huelga de hambre de presxs en lucha de diciembre pasado. Allí crearon y difundieron el cartel con las doce reivindicaciones que se ha estado utilizando durante la huelga, se han hecho pintadas y colgado pancartas, como en otros lugares, y el 22 de diciembre hubo una concentración solidaria en A Coruña, pra preparar la cual se hizo el día anterior una presentación del documental «COPEL. una historia de rebeldía y dignidad» y una charla-debate sobre las luchas anticarcelarias desde entonces hasta hoy. El próximo sábado, 12 de enero a las 11 de la mañana empezará la XIX marcha a la cárcel de Teixeiro. Por la tarde, a las 18:00 horas, hay convocada una concentración en Compostela. No hay que olvidar que todavía hay varias personas que sufren la amenaza de penas de cárcel de entre uno y tres años y de fuertes multas por la marcha de 2013.  A continuación, la convocatoria traducida al castellano.

Convocamos para el próximo sábado 12 de Enero la tradicional marcha a la prisión de Teixeiro. Tendrá lugar  a las 11:00 h desde la gasolinera de la N-634, km 663, próxima a la cárcel de Teixeiro.

Después de la marcha, en Compostela, continuará la jornada con una concentración a las 18:00 en la plaza del Toural y seguirá en el CSOA Aturuxo das marías con actividades, cenador y foliada a partir de las nueve y media.

Como ya es habitual, las fechas próximas al final del año vienen acompañadas con marchas a los cárceles en todo el mundo, apoyando las luchas de lxs presxs y gritando contra las prisiones. Hace pocos días culminó la tercera huelga de hambre que varias presas llevaron a cabo en las cárceles del estado español reclamando el fin de las torturas, la erradicación de los FIES y el fin de la dispersión, entre otras reivindicaciones.

La cárcel de Teixeiro es el escenario habitual de muchas denuncias por torturas y malos tratos. Ejemplo de esto la noticia publicada hace unas semanas en la que el juzgado de Betanzos investigaba una paliza que varios carceleros dieron a un preso en Teixeiro.

Actividad en la calle Huelga de hambre diciembre 2018

La derogación de la instrucción 3/2017 que regulaba la excarcelación por enfermedad grave es un lavado de cara pues en la que viene a sustituirla se sigue afirmando que personas enfermas en prisión únicamente deben salir de la cárcel para fallecer en un tiempo breve. A continuación ponemos la nota de prensa de Osabideak (asociación vasca de profesionales de la medicina y juristas que defiende el derecho a la salud de las personas privadas de libertad) al respecto

La legislación española prevé la excarcelación de personas gravemente enfermas con padecimientos incurables y de las que conllevan un peligro patente para la vida. Ninguno de estos tres conceptos (gravedad, incurabilidad y peligro patente) son conceptos de temporalidad. La ejecución de la pena privativa de libertad se flexibiliza en estos casos para proteger la dignidad de las personas, cumpliendo el mandato de prohibición de trato inhumano y degradante en estas situaciones de penosidad añadida. Por lo que la Jurisprudencia y Doctrina no exigen criterios de temporalidad o terminalidad, consignándolas como situaciones excepcionales, donde el sentido de la pena pierde su finalidad.

La instrucción 3/2017 pretendía limitar la suspensión de la condena de personas enfermas en la última etapa de sus vidas a periodos «muy cortos de vida”, quebrantando la jerarquía normativa, vulnerando el principio de reserva de Ley Orgánica y sin habilitación legal. Interpretó «peligro patente» equiparándolo a «peligro inminente para la vida» y estableció un criterio de temporalidad de «muy corto plazo» (dos meses según el entonces ministro del Interior, Sr. Zoido).

La nueva instrucción 06/2018 suprime conceptos explícitos grotescos como «periodo muy corto de vida», sin embargo, identifica erróneamente «peligro patente” con el concepto de «enfermedad terminal». Esto implica, por ejemplo, que muchas enfermedades graves, incurables y con peligro patente (incluidas todas las enfermedades mentales graves) queden excluidas. Subrayan que incorpora novedosos criterios o protocolos como el índice de Karnofsky y un formulario que deben rellenar los médicos. Ninguna de estas incorporaciones son en absoluto nuevas. Ya existían en protocolos anteriores y en los formularios que disponen desde hace años los médicos penitenciarios y a la vista está la nula eficacia que han tenido. Además de contraria a Derecho, sigue siendo un instrumento de trato inhumano y degradante.

Esta es la tercera instrucción, carente de habilitación legal: 4/2015, 3/2017 y 6/2018. Todas ellas falsamente motivadas por las reformas del Código Penal y operadas por las Leyes 7/2003 (ley de cumplimiento íntegro de las penas) y 1/2015 (prisión permanente revisable). Estas reformas, a pesar de su espíritu punitivo, lejos de mencionar siquiera conceptos tales como la «terminalidad», en ningún caso modificaron los supuestos excepcionales de suspensión de condena por razones humanitarias en casos de enfermedad grave, incurable o peligro patente para la vida. Las tres instrucciones son instrumentos creados «ad hoc», fuera del debido marco legal, para limitar e incluso impedir el acceso a la suspensión de la pena privativa de libertad de las personas con enfermedades y en especial situación de vulnerabilidad.

Se trata de un cambio en la forma, nada en el fondo; de maquillar la crueldad del concepto punitivo. Ambas instrucciones comparten que las personas enfermas en prisión únicamente deben salir de las cárceles para fallecer en un determinado periodo de tiempo breve.

Nuestra asociación inició una campaña de adhesiones entre profesionales -médicos y juristas-, así como de asociaciones en defensa de la salud y los derechos humanos, para solicitar su derogación; informamos a la ONU, a Amnistía Internacional y a la CPT (Comité europeo para la prevención de la tortura) sobre esta instrucción y también notificamos al Ararteko, a Instituciones Penitenciarias y al Defensor del Pueblo.

Consideramos positivo que el Gobierno se haya visto en la obligación de realizar esta modificación, aunque no suponga ningún cambio de criterio de fondo. Nos indica que nos toca seguir, hasta que los criterios para aplicar medidas alternativas al encarcelamiento de las personas gravemente enfermas graviten únicamente sobre el eje sanitario, humanitario y de igualdad.

Osabideak

Más información:

Derogación De La Instrucción 3/2017, Por Un Final De Vida Digno 

Tokata Y Fuga 8-XII-2018. En Defensa De La Salud De Las Personas Presas: Osabideak Y Presxs En Lucha

La cárcel mata

Actividad en la calle