Hoy ya no es ningún secreto que en los Estados Unidos se practica la tortura, quizá en los corredores estériles de algún edificio sin ninguna característica distintiva, para entrar al cual hay que contar con una autorización de seguridad. La abrumadora mayoría de la población de Estados Unidos viene dándose cuenta de que la tortura es tan estadounidense como las tradiciones más antiguas de este país.
La tortura es un método bárbaro, practicado por los individuos más inmorales y depravados, un crimen atroz contra el pueblo, evidencia de que una sociedad ya no es válida y se tiene que reemplazar, en esencia, una raya roja que el gobierno atraviesa cuando recurre a ella.
Los 166 hombres que son objeto de tortura en la Bahía de Guantánamo están haciéndole un sólido favor al mundo: sacrificando sus cuerpos en la huelga de hambre contribuyen a su reeducación. Estos valientes hombres constituyen un grupo de estudio y el mundo es su audiencia, el tema es «qué es la tortura estadounidense». Nos dan a conocer lo depravado que es el imperialismo estadounidense y qué métodos aplica contra los pueblos del tercer mundo, enseñándonos que los EE.UU. han matado mediante la tortura al menos a cien personas, con el pretexto de la «guerra contra el terror». Sabemos que más de la mitad de esos hombres, si se aplica la ley, deberían salir en libertad, por no tener relación con ningún crimen, pero los siguen torturando con una vida en cadenas, encapuchados y privados de todo lo que hace que una persona sea un ser humano. A pesar de todo, durante cien días, estos valientes hombres han estado ocupando el escenario mundial, a fin de educar al pueblo acerca de la vileza del imperialismo estadounidense, durante esos cien días, sus actos ha sido tan efectivos que muchos de nosotros, presos en este centro de tortura llamado la SHU [Unidad Especial de Seguridad] de la Prisión Estatal de Pelican Bay hemos conocido más acerca de la tortura que se practica en Guantánamo. a pesar de que se nos mantiene aislados en unas celdas sin ventanas, hemos empezado a conocer más acerca de lo que pasa y un par de compañeros hasta han empezado una huelga de hambre en solidaridad con los prisioneros de Guantánamo, porque nos hemos dado cuenta de que lo que vincula la SHU de Pelican Bay con Guantánamo es que compartimos el mismo torturador.

