El 6 de julio, como todos los años, en muestra de solidaridad con las personas que allí están presas un grupo de personas celebramos el chupinazo en la cárcel de Iruña. Un acto que se lleva celebrando desde hace muchos años pero que a día de hoy, coincidiendo con el cambio de cárcel, somos pocas las que nos acercamos hasta allí. Ayer no éramos más de 15.
Cinco minutos antes de las doce lanzamos nuestro cohete anunciador de las fiestas para ellas y los gritos de júbilo saltaron desde los patios. Se podría decir que las personas presas fueron de las pocas afortunadas que pudieron dar inicio a la fiesta a las 12.00 y no veinte minutos más tarde… En esto se puede decir que fueron más libres que los que dicen que “estamos libres”, ¡que paradoja!

