Buoncammino, la cárcel de Cagliari, está de nuevo en fermentación después de la protesta de hace algunas semanas que dio origen a la redacción de una carta firmada por numerosos presos (ver al final) y dio vida a una huelga de comida de la prisión.
La protesta partió del área izquierda donde los presos decidieron barricarse dentro de las celdas y quemar los muebles. También han aparecido pancartas contra la sobrepoblación y las condiciones precarias de la cárcel, pero sobre todo contra las vejaciones que están obligados a sufrir además de la privación de la libertad. Entre estas, quien estuviera en el lugar habría podido leer solo el final de una pancarta que rezaba “…y uno termina en aislamiento”, un tratamiento probablemente reservado a quien se lamenta de las condiciones en que se vive en Buoncammino.
