Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por las causas que han llevado a una huelga de hambre masiva extendida en un gran número de los centros penitenciarios del estado de California, Estados Unidos, y que se habría originado como una forma de protesta contra el uso excesivo del aislamiento solitario. La CIDH insta a las autoridades federales y estatales a adoptar las medidas pertinentes que permitan solucionar esta situación, y a emplear la medida del aislamiento solitario de reclusos de acuerdo con los estándares del derecho internacional de los derechos humanos.

De acuerdo con información ampliamente difundida, el 8 de julio de 2013, varios miles de personas privadas de libertad iniciaron una huelga de hambre en 33 prisiones estatales y cuatro prisiones privadas del Estado de California. Las informaciones periodísticas indican que esta medida de protesta se habría originado en la sección de aislamiento solitario de la Prisión Estatal de Máxima Seguridad de Pelican Bay, California. Según la información disponible, miles de personas privadas de libertad en Estados Unidos permanecen años en aislamiento solitario, en regímenes de encierro de 22 a 23 horas diarias. Según la información recibida, en muchos casos, las celdas en las que son aislados los reclusos carecen las condiciones mínimas de ventilación y entrada de luz natural, y las áreas destinadas al ejercicio físico de los reclusos son espacios cerrados y reducidos, en los que no siempre tienen contacto con otros reclusos. Se estima que en la Prisión Estatal de Máxima Seguridad de Pelican Bay hay al menos mil internos sometidos a aislamiento solitario.

Cárcel=Tortura

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Una emotiva visita a la cárcel de Dueñas y al Centro de Menores, Zambrana constituyó la cuarta jornada de la caravana-marcha. Las reivindicaciones se escucharon a un lado y otro de los muros de la cárcel. Nunca el internamiento de menores puede ser educar.

Ayer en la cuarta jornada transcurrió por tierras palentinas y vallisoletanas. El tema era la «Cárcel como fábrica de miserias». A primera hora de la mañana los componentes de la marcha se dirigieron al centro penitenciario de Dueñas en Palencia. Allí les estaban esperando llegadas desde Valladolid diversas personas de diferentes colectivos sociales. Con gritos referentes a la cárcel se marchó bajo un intenso sol por los límites del recinto penitenciario hasta llegar a un lugar donde eran visibles las ventanas de los «chabolos» desde donde las personas allí presas se unieron a la protesta haciendo visibles camisetas y gritando. Para las personas allí reunidas se produjo un momento muy emotivo desarrollando un dialogo a base de consignas y gritos con las personas presas. Estas agradecieron que no olvidemos a las personas que están dentro. Se escucharon desde dentro lemas del tipo de «No se entiende, el obrero en la cárcel y el corrupto en el poder».

Sin categoría

El abogado Ramzi Kassem ha entregado a los medios una carta de Abdelhadi Faraj, un ciudadano sirio y reo número 329 de Gantánamo, que lleva encarcelado desde 2002, a pesar de que en 2010 fue tomada la desicion de ponerlo en libertad.

“Pese a que hace mucho que llevamos aquí encarcelados, desde el año 2002, el gobierno estadounidense no está interesado en solucionar el problema. Los últimos meses han sido los más dificiles de todos los que hemos tenido que pasar. Durante el mandato de Bush la solución aún parecía asequible. Durante lel mandato de Obama parece que nadie tiene la mínima intencion de solucionar nada”.

“Algunos de los reos, tanto por la huelga de hambre como por la reacción de los vigilantes, están tan débiles y enfermos que no pueden ni salir de sus celdas.”

Cárcel=Tortura

La Coordinadora Catalana por la Prevención y Denuncia de la Tortura (CCPDT), plataforma integrada por 14 entidades que trabajan a favor de los derechos humanos y en concreto en la denuncia y la prevención de la tortura y otras formas de tratos crueles, inhumanos o degradantes en Cataluña hace el siguiente comunicado a raíz de la sentencia por las agresiones sufridas por numerosos internos después del motín de Quatre Camins en abril del año 2004.

Apuntamos como un hecho importante que este suceso haya llegado a juicio atendiendo las dificultades de investigación que habitualmente comporta el esclarecimiento de hechos como estos, especialmente cuando se producen dentro de centros penitenciarios.

Cárcel=Tortura

Personas que apoyan a José Antonio en su lucha nos han mandado un correo con el texto siguiente:

El JVP de León dictó auto de 8 de julio dejando sin efecto la decisión de la Junta de Tratamiento del CP de Mansilla de las Mulas de mantener en 2º grado a José Antonio Vilasó Pardavila, acordando su progresión a 3º grado por enfermedad con régimen de vida restringido del art. 82.1 del Reglamento Penitenciario, «debiendo ser ingresado en una institución adecuada», aunque no hay pronunciamiento sobre la libertad condicional hasta que la Junta de Tratamiento tramite el correspondiente expediente.

Por otra parte, su salud empeora y, de hecho, los médicos acordaron su ingreso en el Hospital de León para iniciar un ciclo de quimioterapia más intensa, aunque debido a las condiciones de vida impuestas en el Hospital (aislamiento total con custodia policial, sin ningún tipo de lectura) pidió el alta voluntaria y será trasladado desde prisión para la atención médica.

Gracias a todos por vuestro apoyo.

Más información en Tokata:

Huelga De Hambre Por Las Condiciones A Las Que Se Somete A Un Preso Con Enfermedad Grave

Se Agrava La Situación Del Preso Con Enfermedad Grave Y En Situación De Aislamiento En C. P. León

La cárcel mata

No hay muchas protestas en prisión. En un mundo donde las autoridades ejercen un poder absoluto y  demandan obediencia absoluta, los prisioneros casi siempre van a estar en el bando perdedor, y lo saben.

El preso típico no quiere problemas. Tiene poco que ganar y mucho que perder: su trabajo, sus visitas, su tiempo de ocio, su teléfono privilegios, su derecho a comprar atún y pan a precios inflados en el economato. Las formas en que pueden ser castigadas cualquier forma de protesta, incluso la más pacífica, son limitadas solamente por la imaginación de las autoridades. Además, la logística es difícil: los hombres del pabellón X no puedo pasear con los internos en el pabellón Y. Las  estrategias deben  hacerse furtivamente, generalmente a través de intermediarios, cualquiera de los cuales podría delatar.

Cárcel=Tortura Debate sobre objetivos y medios de lucha

Escrito e ilustración de Michael D. Russell, preso en la lucha contra el confinamiento solitario en la prisión de Pelican Bay:

Hay un marcado contraste entre el majestuoso paisaje de montaña que rodea la Prisión Estatal Pelican Bay, y la desesperación absoluta de la vida que hay detrás de sus muros.La mayoría de los hombres aquí llevan el aspecto de estos años aplastados de llevar una pesada carga. Sus rostros cuentan una historia que les es propia – una de potencial no realizado, las consecuencias del castigo, y las posibilidades de éxito en el futuro que ya no existen.

Pelican Bay State Prison es una prisión de máxima seguridad, donde muchos hombres pasan años en la Unidad de Vivienda de Seguridad (SHU) – 23 ½ horas al día, encerrado en una celda sin ventanas. He pasado una cuarta parte de mi vida en jaulas de esta prisión, en su lodo, aprender a lidiar con el ritmo fuerte, la locura y el aislamiento, la ausencia de mi familia y amigos  me ha convertido en un desconocido, con tanta incertidumbre vacía. No me siento aquí y lloro. Nadie lo hace.
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Cárcel=Tortura

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) denuncia la situación límite en la  que se encuentran las personas presas por los recortes presupuestarios en medicamentos en los centros penitenciarios, donde se están estableciendo “cupos” para la dispensación de fármacos para enfermedades graves como enfermedad mental,  la Hepatitis C o se niega la medicación más efectiva a los enfermos coinfectados de VIH y Hepatitis C.

Las prisiones concentran una población con factores de riesgo de todo tipo (sociales, económicos, sanitarios, etc.), constituyendo un grupo especialmente vulnerable sobre el que las acciones de salud pública tienen un impacto muy grande. Además estos recortes o supresiones de fármacos recaen en un entorno donde existe una sobrerrepresentación de personas enfermas en comparación con la población libre: el 8% de la población reclusa padece una enfermedad mental grave y el 40% tiene trastornos mentales y de personalidad. La prevalencia dentro de prisión es de 7 veces más que en la sociedad [1], El 80% es drogodependiente, el 10% padece VIH, entre el 25-33% Hepatitis C (en la población española la tasa es del 1-2%)[2] y hasta 12 veces más la proporción de tuberculosis[3]. A ello hay que sumarle que se están eliminando las guardias de 24 horas del servicio médico y desde el 1 de enero algunas prisiones prescinden de los facultativos por las tardes. Las pérdidas de citas médicas por falta de conducción policial se están agravando, llegando en algunos casos, como la prisión de Sevilla I, a superar el 50%.

La cárcel mata

La madre de Noelia Cotelo Riveiro, Lola, nos cuenta en primera persona las vivencias y situación de su hija, presa en lucha en el CP Albolote, participe de la Campaña Cárcel=Tortura

[audio: http://archive.org/download/EntrevistaLola/entrevista%20lola.mp3]

Radio Cocktelera

 Toda la información sobre Noelia Cotelo en Tokata

Mujeres presas

«Me llamo Manuel (…), soy interno en el Centro Penitenciario de Sevilla y me encuentro infectado por dos enfermedades crónicas, VIH y VHC (más conocida como Hepatitis C)», explica este preso en una carta al Defensor del Pueblo Andaluz en julio de 2012. Ese mismo mes, presentó una denuncia contra la administración de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, por vulnerar su derecho a la Salud. Un año después Manuel sigue esperando.

Su reclamación no es otra que la de que se le administre un tratamiento novedoso y más eficiente contra su enfermedad que ya se utiliza en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Quiere evitar su deterioro y una previsible cirrosis hepática. Mientras, su madre, Trinidad Barrera, mueve cielo y tierra para mejorar la salud de su hijo: «Yo entiendo que está en prisión porque hay cosas que no ha hecho bien. Pero eso no es una razón para que lo dejen morir en la cárcel».

«Si estuviera fuera de prisión, con la Sanidad Pública, mi cliente estaría ya con el tratamiento», asegura Maribel Mora, la abogada que se ha hecho cargo de su caso. «Un caso de coinfección de Hepatitis C y VIH con características similares estaría siendo tratado con telaprevir (medicamento nuevo aprobado por la Sanidad Pública) en el SAS», confirma el doctor Manuel Leal de la unidad de infecciosos del Hospital Virgen del Rocío. Casi un año después, Instituciones Penitenciarias, responsable de la atención médica y el gasto farmacéutico en prisión, aún no se lo ha administrado por falta de recursos económicos.

Instituciones Penitenciarias ha contestado a eldiario.es/andalucia con una única declaración en la que asegura «que a los presos se les trata igual que a las demás personas». Sin embargo, no es lo que se desprende de la respuesta que en enero de 2013  el Ministerio del Interior remitió a la Oficina del Defensor Andaluz: «Se ha confeccionado un registro de este tipo de enfermos en todo el sistema penitenciario, entre los que está el paciente al que se refiere la queja». «Se irán tomando medidas para irles facilitando el tratamiento a todos los enfermos, con la periodicidad que permitan los recursos ante la imposibilidad presupuestaria de atender de forma inmediata y concurrente a todos los casos en los que se prescribe el tratamiento para la Hepatitis C».

«Estamos ante un problema económico para un tratamiento necesario», argumentan desde la Oficina del Defensor del Pueblo. El tratamiento con telaprevir (que está teniendo, a falta de más estudios, un 75% de eficacia en estos enfermos) suma unos 30.000 euros más al tratamiento habitual sólo con interferón y ribabirina. De hecho, el presupuesto para Instituciones Penitenciarias en 2013 para gastos farmacéuticos y sanitarios es de 70 millones de euros, un 6,90 por ciento menos que en el año 2012, según los datos que ofrece la web de la institución. Esto sucede el mismo año en el que el convenio entre la Consejería de Salud y Bienestar Social y el Ministerio del Interior para la atención sanitaria de los cerca de 16.000 reclusos que hay en Andalucía ha permanecido en el aire. Las razones, un desacuerdo por parte del Ministerio sobre el modo de pago. Exigía pagos justificados y detallados de la atención a cada recluso en vez de un pago único por servicios prestados como se venía haciendo.

Pese a que las puertas de la negociación entre el Ministerio y la Junta se han vuelto a abrir, el convenio aún no se ha firmado y Manuel sigue esperando a que le autoricen el tratamiento en prisión, una combinación de fármacos (entre ellos el telaprevir) que se puede «administrar de forma ambulatoria porque además los médicos penitenciarios son de primera línea y están plenamente capacitados», asegura el doctor Leal. Pero Manuel sigue esperando.

El tratamiento

Manuel tiene 43 años y lleva en la cárcel cinco por delitos de robo. Ha pasado por Málaga y ahora en el Centro Penitenciario de Sevilla I. Manuel empeora por días debido a la virulencia de su tipo de Hepatitis C, genotipo 1, que tiene desde 1988, en combinación con el VIH. Está al borde de desarrollar una cirrosis lo que sólo se solucionaría con un trasplante de hígado en el mejor de los casos, una solución más cara a largo plazo para las cuentas públicas.

Hasta ahora, enfermos como Manuel, cuya coinfección afecta a cerca de un 50% de la población penitenciaria, según fuentes médicas, recibían un tratamiento a base de interferón y ribabirina. A este tratamiento «que ya es caro», explica el doctor Manuel Leal, «responden 1 de cada 4 pacientes del genotipo 1», los casos más frecuentes. El caso de Manuel.

Pero la industria farmacéutica desarrolló hace dos años un nuevo medicamento «inhibidor de la proteasa y que desciende la carga viral de una manera hasta ahora desconocida», el telaprevir. Está probada su eficacia con pacientes infectados sólo con hepatitis C pero no hay suficientes estudios para los pacientes coinfectados, es decir, enfermos de VIH y hepatitis, con lo que prima la prudencia. El Servicio Andaluz de Salud ya lo está administrando a enfermos con las características de Manuel, «con los criterios que ha recomendado el Ministerio de forma razonable»  y «está resultando eficaz en un 75% de los casos», asegura el doctor Leal.

A principios de junio, las autoridades de la prisión han dejado salir a Manuel para que pueda ser sometido a un nuevo examen médico. Y en breve, a la espera de un último informe, su abogada va a presentar ante el juzgado la solicitud de ingreso en el hospital, en cuyo caso Manuel sería tratado y los gastos correrían a cargo del Servicio Andaluz de Salud, como han confirmado fuentes de la Consejería. La historia de Manuel es, para la Oficina del Defensor, «motivo de alarma social, no sólo para la vida de este interno, sino para el extenso grupo de personas en prisión que presentan ambas patologías». Y mientras, las infecciones de Manuel siguen avanzando. Y Manuel sigue esperando.

Fuente

La cárcel mata VHC