El gobierno español tenía planificado un macrovuelo de deportación de personas migrantes el pasado 15 de abril. Uno de los llamados «vuelos de la vergüenza» en la terminología que usa la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE. En esta ocasión su destino era Bamako, capital de Malí y la aerolínea que encargada era Air Europa, con la que el Estado español tiene un convenio desde el mes de marzo del año 2013 por 11.800.000 euros. Este convenio establece la posibilidad de renovación durante un año más, sin obligatoriedad de nueva licitación. Probablemente haya sido renovado automáticamente por un año más y por el mismo importe.
En el Centro de Internamiento de Zapadores, en Valencia, once personas estaban en la lista de personas incluidas en este operativo. Estos procedimientos están siendo denunciados cada vez más por las condiciones en las cuales el Estado lleva a cabo las deportaciones. La dirección del CIE no comunicó previamente a las once afectadasque que serían deportadas, ni cuándo, ni dónde, ni desde dónde tenían que ser deportadas. Recibieron la información la madrugada del 14 de abril, pocas horas antes de que fueran trasladadas al CIE de Aluche de Madrid como paso previo al vuelo que partía el día siguiente desde el aeropuerto de Barajas. Además, según el testigmonio de personas presas en Zapadores, las autoridades engañaron a las personas afectadas informándolas de su falsa puesta en libertad.


