Publicamos la siguiente carta de Santiago Rodríguez Ángel, fechada el pasado 3 de noviembre y que nos ha llegado con bastante retraso, a pesar de que la situación de la que habla ya hace días que terminó. Lo hacemos porque en ella explica por qué llegó a adoptar una postura tan extrema. El compañero decidió dejar la huelga de hambre –la de sed la había dejado ya días antes− y descoserse la boca, así como presentar denuncia en el juzgado a través de un abogado. Queremos que lo sepa todo el mundo porque alguién ha rebotado con mucho retraso nuestra noticia del 31 de octubre pasado y está circulando por la red sin más aclaración, haciendo pensar que el compañero continúa en huelga de hambre y con la boca cosida y pidiendo envío de fax a la cárcel como si fuera así. Eso, aparte de que es faltar a la verdad, puede perjudicar a Santiago en lugar de servirle de apoyo. Pedimos disculpas por no haber informado mucho antes sobre todo esto.
Cárcel de Topas, 3-11-2014
¡Hola compañeros!
En primer lugar, daros las gracias por todo lo que hacéis por nosotros, ya que como sabéis si no fuera por vosotros estos verdugos nos dejarían morir aquí como a tantos y tantos compas les ha pasado.
Para mí es un placer el poder haberos conocido, pues se que es un gran apoyo tanto moral como en todos los sentidos, y os doy mil gracias, pues ya quedan pocas personas como vosotros, de verdad muchas gracias.
Bueno, te relato todo lo sucedido y el porqué de que me encuentre así:
El día 16 tuve una pelea en el M6 y me llevaron para el M16 de aislamiento, después me llevaron para el M3, el día 17.
Por la tarde le dije al guardia que después de la cena fuéramos a por mis cosas cuando todo el mundo estuviera chapado, y me dijo que no, que él iba por ellas. El caso es que fue, pero le dieron lo que le pareció bien al que estaba en mi celda, pues aquí te meten con lo que les parece y más en un módulo 6, que es UTE.
El caso que cuando me trajeron las cosas, yo ya sabía que me faltaban y se lo dije al funcionario con gente delante, y él me respondió que es lo que había, que lo demás me las apañara yo como pudiera. Al otro día me puse en huelga de hambre y hasta los 4 días no me llamaron para pesarme, tomarme el nivel de azúcar y la tensión.